Eh...hola

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¡Ya sé que pasaron como tres semanas, en serio lo siento! No crean que me olvidé, solo quería escribir algo que en serio me gustase y recién salió. Peeeeero, este capítulo tiene 1,153 palabras, así que no pueden quejarse...no tanto, al menos. Como sea, aquí está.

Disclaimer: HP es de JK


Ese día podía, sin dudas, calificarse como extraño: Fred Weasley estaba sin su gemelo. Bueno, tampoco era tan radical la cosa, pero en sus 7 años de vida, los gemelos Weasley habían pasado más del 90%, juntos. Ese día, no obstante, George había amanecido con un tremendo resfriado-posiblemente porque el día anterior había llovido, y él había estado bajo la lluvia-; usualmente, Fred se quedaría con él y planearían bromas juntos o algo por el estilo, pero por alguna razón el gemelo en serio quería ir al parque, al parque muggle, así que luego de bastante insistir, Molly accedió a llevarlo, no sin antes hacer prometer a Arthur que cuidaría bien de George mientras ella no estaba.

Así que allí estaban, en un parque muggle un sábado de otoño. Molly se había quedado a cierta distancia de su hijo, lo suficientemente lejos para no "asfixiarlo" pero lo suficientemente cerca para poder verlo, mientras Fred jugaba. Pero en un descuido el chico chocó contra algo…o alguien, mejor dicho. Se dio vuelta para ver a una niña que parecía unos dos años más chica (aunque quizás era que simplemente él era muy alto), de espeso cabello castaño.

-Lo siento-le sonrió algo apenado Fred.

Y lo que comenzó con un choque accidental terminó en lo que pareció una eternidad, aunque había pasado alrededor de una hora simplemente, en ambos niños charlando y conociéndose. Fred aprendió que la niña se llamaba Hermione, un nombre peculiar sin duda, y que, en efecto, tenía 5 años, que le gustaba mucho leer, que su mejor amiga se llamaba Stacey, quien compartía su amor por los libros y era norteamericana pero el año anterior su familia se había mudado a Inglaterra, que era amante de los gatos pero como su padre era alérgico no podía tener uno, que era hija única, e incluso que a veces la molestaban en preescolar por ser una "nerd".

-Pero ese es solo Richard, un niño insoportable que no le cae bien a nadie-había explicado con un pequeño puchero en el rostro.

Él también le había contado sobre sí, pero por alguna razón no mencionó a George. Posiblemente porque Hermione le había parecido muy bonita y simpática, y le gustaba, aunque solo la había conocido por poco menos de una hora. Fred no había podido evitar sonrojarse ligeramente, pero a la vez estar muy contento, cuando ella le dijo que le parecía guapo.

Pero todo llega a su fin, y los niños debieron despedirse. Tímido, le dio un rápido beso en la mejilla, sonrojando a ambos, antes de ir velozmente hacia su madre. Molly, quien había observado en silencio el intercambio de su hijo y la linda niña de pelo castaño, sólo sonrió y no dijo nada.

Ni bien llegó a La Madriguera, Fred corrió hacia la habitación que compartía con George, a sabiendas de que el holgazán de su hermano seguramente aprovechó la excusa de su resfriado para no salir de la cama. Y, en efecto, allí estaba.

-¡Feorge!-exclamó, llamando a su hermano por el apodo que se habían puesto a partir del año anterior.

-¿Podrías no gritar mientras estoy en mi leche de muerte, Gred?-dramatizó el otro gemelo.

-Lecho.

-¿Eh?

-Se dice "lecho" no "leche" de muerte.

-Ohh…

-Como sea, ¿querrías escucharme?-¿qué puedo decir?, los gemelos eran dramáticos de nacimiento *se encoge de hombros*-. Oh, Georgie, ¡estoy enamorado!

Esto sí que hizo que George se incorporase en la cama. Luego de un fuerte "¡¿Que tú qué?!", Fred le contó de Hermione y que se había enamorado, tan enamorado como un niño de siete años puede estar, con lujo de detalles.

Pero luego de ese día nunca volvió a verla. Por un motivo u otro, y aunque Molly lo intentó luego de ver las interacciones entre los niños, no pudieron volver al parque hasta luego de dos semanas y unos días, momento para el cual Hermione ya había dejado de intentar ir. Así que no había vuelto a ver a la niña de espeso pelo castaño…al menos hasta dentro de 6 años.

Decir que Fred Weasley se había sorprendido a ver a Hermione en el Expresso Hogwarts junto a su hermano, Harry Potter y Neville Longbottom ese día sería un maldito eufemismo. Claro que no olvidó fácilmente a la niña de la cual se "enamoró", pero luego de unas semanas y con el pensamiento de que ella era probablemente muggle finalmente la había sacado de su mente. Pero al verlo allí sentada, con su cabello aún más espeso que antes y charlando y riendo con su hermano y los amigos de éste lo había hecho recordar ese día en el parque, recordarla a ella.

Claro que podía ser simplemente otra chica con cabello parecido y la misma edad, ¿verdad? Al fin y al cabo, había muchas chicas castañas de once años en el Reino Unido, podía ser no más que una mera coincidencia…

-¡Ah! Hermione…

Fred no escuchó nada más. Era ella, no podían ser tantas coincidencias juntas. Sin darse cuenta, se le quedó mirando unos momentos con los ojos entornados, por suerte ella también parecía tener la mirada perdida, quizás también se acordaba…

Pero rápidamente fue devuelto a la realidad por un comentario de George, quien al parecer, como todos los demás en el vagón, no se había dado cuenta del extraño comportamiento de su gemelo. Así que le dijeron lo que debían decirle a Ron antes de irse por donde habían llegado, a reunirse con Lee Jordan, su amigo y compañero en crímenes. El trayecto en tren fue igual que el del año anterior, y Fred se concentró en sus amigos, disfrutando del viaje a Hogwarts otro año más.


Esa noche, George y Fred subieron más temprano a su dormitorio en la torre de Gryffindor, en el banquete de bienvenido ambos habían comido mucho y tenían un poco de sueño. Fred además aprovechó esto para hablar con su hermano a solas.

-¿George?-llamó una vez que ambos estuvieron en sus camas. Desde la cama de su gemelo escuchó un ruido que interpretó como que le estaba prestando atención, así que siguió hablando-. ¿Por casualidad recuerdas que hace como seis años te hablé de una niña de la que me había enamorado?

-¿Cómo pretendes que recuerde algo que dijiste cuando ten…?-se paró en seco, incorporándose rápidamente-. Espera, ¿te refieres a esa niña de la que no dejaste de hablar durante varias semanas cuando teníamos como siete?-Fred asintió, algo sorprendido de que George en efecto se acordase-. La niña con un nombre extraño, ¿no?-una vez más asintió-. ¡Lo sabía!-gritó, saltando de la cama-. ¡Sabía que el nombre "Hermione" me sonaba de algo!, porque es ella, ¿no?-otra afirmación.

George se pasó las manos por el cabello, despeinándolo aún más, antes de sentarse una vez más en la esquina de su cama.

-Wow...yo…wow

- Sí…mi reacción fue similar-comentó Fred, sentándose por fin en su cama.

-¿Y qué harás?

Su gemelo se encongió de hombros.

-El tiempo lo dirá.