Volví! Y con nuevo capítulo ;)


Decir que Hermione estaba sorprendida, sería un eufemismo. Siempre que un profesor hablaba, y aún más si era el director, ella escuchaba el discurso atentamente, mirando al disertante; pero esa vez…bueno, digamos que apenas y se concentró durante el discurso de Dumbledore. ¡Pero es que todo era tan sorprendente y maravilloso!

Desde el paseo en botes por el lago, hasta lo poco del castillo que había conocido por el momento, en especial el Gran Comedor, con ese techo encantado y las velas. Hizo acopio de todas sus fuerzas para no quedarse con la boca abierta durante el primer tiempo que estuvo allí.

Por suerte, cuando el profesor Lupin llamó su nombre para la Selección, ya estaba más centrada, y pudo caminar, aunque con nerviosismo, hacia el taburete con el raído sombrero. Una vez que llegó, Lupin le sonrió como dándole confianza antes de poner el sombrero sobre su cabeza. Éste se tardó su tiempo para decidir en qué casa ponerla.

Tienes la inteligencia de Ravenclaw, decía, pero también la ambición de Slytherin y la valentía de Gryffindor. Y no nos olvidemos de tu lealtad digna de Hufflepuf.

Y así por varios minutos, solo poniendo más nerviosa de lo que ya estaba a Hermione. ¡Vamos, que la niña solo quería que la pusiese en una casa de una bendita vez! Ya estaba comenzando a pensar que quizás la mandaría de nuevo al mundo muggle, que no tenía suficiente magia o algo por el estilo, cuando escuchó que gritó el nombre de la casa de los leones, arrancándole un suspiro de alivio a ella, y vítores a los Gryffindor ya seleccionados, acabando al fin con el incómodo silencio que se había instalado en el Gran Comedor.

No mucho tiempo después, ya todos los alumnos de primer año habían sido seleccionados en una de las cuatro casas, Ravenclaw, Slytherin, Hufflepuf y Gryffindor. Al final resultó que tanto Harry como Ron y Neville habían quedado en Gryffindor con ella, lo que había sido un alivio, en cierta forma, ya que podía decir que conocía a alguien de su casa, bueno, a ellos y a los otros Weasley, que estaban en su misma casa también.

-¡Hola!

Hermione se giró, hacia la persona que le había hablado. Era una chica, de primero también al parecer, de tez morena y rasgos algo árabes, impactantes ojos verdes y largo cabello negro. Si bien tenía una gran sonrisa y le había hablado con entusiasmo, parecía un poco nerviosa, como todos los nuevos en el colegio.

-¡Hola! Soy Hermione Granger, ¿tú?

-Un placer, Hermione. Me llamo Anna Gadaff-ante la expresión un poco confundida de Hermione, Anna agregó:-mi padre es árabe.

-Oh, genial.

Ambas chicas se sonrieron. Durante todo el banquete estuvieron charlando, y se dieron cuenta que tenían varias cosas en común. Presentó a su nueva amiga a Ron, Harry y Neville, con quienes también se llevó muy bien. Conocieron a sus compañeros: Dean Thomas, Seamus Finnigan, Lavender Brown, Parvati Patil, Mary Urie. Los gemelos también fueron parte de la plática en cierto punto, y les presentaron a su amigo y compañero en crimen, Lee Jordan.

Luego del delicioso banquete y unas últimas palabras de Dumbledore, los alumnos fueron a sus respectivas salas comunes, guiados por los prefectos de cada casa. A cada paso, Hermione se maravillaba más y más; claro, había leído sobre el castillo en Historia de Hogwarts, pero ver las cosas en vivo y en directo, frente a sus ojos, era distinto, mucho más mágico, si me permiten decirlo.

Esa noche, cuando ya estaban en su dormitorio, las cinco chicas hablaron bastante, conociéndose un poco. Resultó ser que Parvati tenía una gemela, Padma, que iba a Ravenclaw, y tanto ellas como Mary y Anna eran hijas de padres magos.

-Habría sido algo extraño que no fuese una bruja, teniendo en cuenta que mis dos hermanas, y hermano, mayores sí lo son-bromeó Ann cuando salió el tema.

-Mis padres y yo pensamos que nos estaban haciendo alguna broma cuando llegó mi carta-contó Lavender-, pero la profesora McGonagall fue a mi casa a explicarnos todo.

-Sucedió igual conmigo, y todavía no me lo creo-dijo Hermione.

Charlaron un buen rato. Lavender y Parvati se llevaron muy bien entre ellas, y, la verdad, Hermione no pudo evitar pensar que eran un poco…superficiales, por así decirlo, aunque parecía muy simpáticas también. Luego de los nervios iniciales, resultó que Ann era bastante parlanchina, en el buen sentido de la palabra. Y Mary…bueno, Mary era muy callada, apenas había dicho palabra.

Esa noche, Hermione se durmió con una sonrisa, y la plática de sus compañeras de fondo, pensando que al fin había encontrado un lugar donde podría hacer amigos y sentirse a gusto. No se le cruzó por la mente el pelirrojo-ya saben a quién me refiero-, y estaba emocionada por comenzar su nueva vida, ¡y sus clases!


Sobre el apellido de Mary...no sé, estaba escuchando High Hopes de Panic! y se me ocurrió (en caso de que no sepan, el cantante de Panic! At The Disco se llama Brendon Urie, de ahí el apellido), también pensé en ponerle Mary Snape, pero no.

Y totalmente fuera de tema...¡TWENTY ONE PILOTS VOLVIÓ!