Aunque suene tedioso esto no puede faltar, los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, y la historia fue escrita por hikingurl, yo solo traduzco.
Y como siempre, no puede faltar mi agradecimiento a mi beta y amiga durante todo este tiempo en el fandom. Gracias Erica, con tu ayuda he crecido como traductora y ha mejorado un poco mi gramática :P
Capítulo dieciséis
EPOV
Tan pronto como está bastante iluminado para ver, dejo Korinth y me dirijo hacia Ares Vallis. Estoy desesperado por reponer el tiempo perdido por la tormenta, por encontrar a Bella y a Alice sin peores retrasos. Antes de irme a la cama, di uso a las provisiones almacenadas, empacando con cuidado suficiente comida para que al menos me durara cinco días; tengo la esperanza de poder llegar al borde de la neblina verde en menos de tres. También había llenado mis dos vejigas de agua—porque no estoy seguro de que encontraré fuentes de agua después de la devastación de la tormenta, y porque no quiero tomarme el tiempo para detenerme. El peso extra es incómodo al principio, pero me adapto rápidamente.
El descenso por la pared del cañón es difícil; la arena ha eliminado cualquier evidencia de un sendero. Tengo que elegir mi camino con cuidado, y más de una vez me veo forzado a retroceder cuando el camino que he elegido se vuelve intransitable debido a grandes peñascos o descensos escarpados. Es lo mismo cuando finalmente llego al suelo del cañón. No queda nada que indique a dónde se dirige el sendero hacia el sur; de modo que, finalmente me vuelvo hacia la izquierda y me dirijo hacia el páramo.
La evidencia de la tormenta está por todas partes: montones de arena y polvo apilados contra cualquier obstáculo; plantas arrancadas de raíz; incluso algunos pequeños árboles atrofiados que se habían quedado sin corteza. Sin embargo, el medio del suelo del cañón había sido pulido, y—aunque no puedo encontrar ninguna evidencia de un sendero marcado—uso bien mi tiempo, cubriendo kilómetro tras kilómetro corriendo cómodamente a grandes pasos.
Para el mediodía, se hace evidente que estoy descendiendo a través de la grieta en los acantilados, hacia la cuesta de lo que ahora sé fue una vez el fondo de un océano. La garganta es mucho más amplia aquí, pero todavía puedo ver los costados haciéndose cada vez más altos a medida que desciendo. Gradualmente la tierra se hace llana, y entonces los acantilados están detrás de mí.
He entrado al páramo.
He tenido cuidado de mantenerme alerta. Estoy seguro que los animales que encontraron refugio de la tormenta por los últimos tres días estarán activos buscando agua y comida, ahora que finalmente ha terminado. Los Yippers serán los peores, haciendo particularmente importante que encuentre un lugar seguro para acampar esta noche. Hay una alta formación rocosa a cierta distancia frente a mí; acelero el ritmo y me dirijo hacia allá.
Estoy revisando el área a mi alrededor cuando los percibo: Yippers—una manada grande, por lo que siento. Están detrás de mí y todavía a algo de distancia, por lo que tomo la decisión de correr a toda velocidad hacia la roca y guardar mis energías para mi escudo si no puedo escapar de ellos. Son rápidos, pero consigo mantener la ventaja suficiente para sentirme seguro que llegaré a las rocas antes de que me atrapen.
Al acercarme a la alta formación rocosa, puedo ver varios peñascos más pequeños en la base. Si puedo trepar a la cima de ellos, debería poder alcanzar la saliente en las rocas encima de ellos, y usarla para subir a la parte más alta de la formación. Parece ser el lugar perfecto para escapar del alcance de los Yippers.
Ya me estoy acercando—pero también lo están ellos. Puedo escuchar sus aullidos y los pequeños ladridos con los que se llaman entre ellos. Otro grupo pequeño se ha unido en su carrera hacia mí; puedo percibirlos a mi derecha. Ahora estoy corriendo a toda velocidad, tan rápido como puedo, todavía sintiéndome fuerte, todavía sintiéndome seguro de que puedo ponerme a salvo antes de que puedan alcanzarme. Toda mi percepción mental está concentrada detrás de mí, en ellos, al dar mi primer salto sobre el peñasco más cercano.
Uno de nuestros entrenadores nos dijo que siempre era algo pequeño, o tonto, o estúpido lo que llevaba a los errores. Un instante de olvido, un lapso momentáneo de juicio; es cuando se cometen los errores. Errores que pueden costarte la vida—o la vida de aquellos a tu alrededor. Y es por eso—igual que la historia de Hunter sobre Liam y la falta de concentración que eventualmente lo condujo a su muerte—que cometí el estúpido error de concentrar toda mi percepción en los Yippers detrás de mí, y olvidé revisar las rocas frente a mí.
Al saltar desde el peñasco más alto y alcanzar la saliente sobre mí, mi mano cae sobre el Fanger que descansa ahí, apenas oculto de mi vista. Sé lo que es tan pronto lo toco—la leve elasticidad de su cuerpo musculosamente escamoso, un contraste directo con la dureza resbaladiza de las piedras—pero no puedo hacer nada hasta que mi otra mano está junto a él, y estoy subiendo sobre la saliente, gateando para alejarme de su alcance.
No hay forma de escapar del ataque.
Aunque estoy tratando de ponerme de pie—aunque estoy tratando de abrir mi escudo para protegerme—puedo ver su boca completamente abierta… y sus colmillos descendiendo en la zona carnosa entre mi pulgar y mi dedo índice de mi mano derecha. Se echa hacia atrás y ataca otra vez—pero ya moví mi mano, y esta vez me da en el tobillo. La doble capa del pantalón y el cuero de los mocasines evitan que los colmillos alcancen la piel. El dolor en mi mano es inmediato; pero no dejo de moverme… y el siguiente minuto, estoy trepando las rocas sobre mí, y lejos de su alcance. Hay una enorme área plana con una saliente, casi como una pequeña cueva, en la cima. Me dirijo hacia ahí—quitándome las armas, la capa y la camisa—mientras busco en los bolsillos el kit de primeros auxilio que el doctor Banner me dio. Mi mano y mi brazo ahora están en fuego. El dolor es atroz, y tengo que apretar mi mandíbula para evitar gritar, casi puedo sentir el veneno extenderse por mis venas. El Fanger fue el más grande que he visto—y estoy seguro que su veneno también es muy fuerte—así que trago rápidamente una dosis doble de medicina contraveneno. Limpio y vendo la herida lo mejor que puedo. Para cuando he terminado, la fiebre y los escalofríos ya comenzaron.
Trato de hacer mi campamento sobre la saliente. Las vejigas de agua, mi comida y mis armas están colocadas a un lado en fácil acceso. Me pongo torpemente la ropa térmica, y me vuelvo a vestir con todas mis capas. Me resulta difícil, ya que mi mano derecha y mi brazo están prácticamente inútiles, y el dolor de moverlos provoca que se borre mi visión. Finalmente, me envuelvo en mi capa y me acuesto, usando mi aljaba como almohada. Al saber la importancia de beber mucha agua para hacer la medicina más efectiva, acerco la vejiga de agua y el tubo hacia mí y bebo hasta que no puedo más, antes de tomar dos de las tabletas para el dolor que espero me den algo de alivio. Completamente exhausto y atormentado por la fiebre y los escalofríos, sucumbo al entumecido confort de las drogas.
Mi descanso está lleno de una confusa mezcla de terror, dolor, y los incansables aullidos de los Yippers. En mis sueños, veo al Fanger atacar mi mano una y otra vez; observo mientras los colmillos se hunden lentamente en la carne, y emergen cubiertos de sangre… una gota de veneno brillando en cada punta. Grito y me alejo, tratando de escapar; pero estoy atrapado en un interminable ciclo de pesadillas.
Rostros difusos y poco definidos entran y salen de mi vista. Sé que debería reconocerlos; sé que son importantes… pero cada vez que trato de enfocarlos, vuelvo a caer en mi delirio. Escucho sus voces, veo su boca abrirse y cerrarse, hablándome con palabras distorsionadas que lucho por comprender.
Una vez, despierto lo suficiente para sentir que levantaban mi cabeza y presionan varias pastillas entre mis labios, seguidos por una voz diciéndome que las trague. Agua fría llena mi boca y baja por mi garganta reseca. "Duerme," la voz me ordena. Y obedezco.
Despierto un momento más tarde—bañado en sudor, y de alguna forma todavía confundido— para ver dos figuras encapuchadas sentadas junto a mí. Sus voces son susurros mientras discuten sobre tratar de escapar de los Yippers, que aún rodean la formación en la que estamos, y si es seguro moverme.
Cuando gimo y me muevo ligeramente, la figura más pequeña se inclina hacia adelante y me llama en voz baja. "Edward, ¿puedes escucharme?" Una mano echa la capucha hacia atrás, y me encuentro mirando a Bella. "¿Cómo te sientes? ¿Sabes quién soy?"
"¿Bella?" Consigo graznar, mientras la miro fijamente.
"Oh, Edward, Edward. ¡Hemos estado tan preocupados por ti!" Se acerca, abrazándome gentilmente. "¿Crees que puedes moverte?"
Me muevo otra vez, tratando de sentarme—pero una oleada de mareos y náusea me invade, y el dolor en mi brazo y mi hombro me sacude. Sin aliento, caigo hacia atrás sobre la almohadilla de mantas en la que parezco estar descansando, gimiendo por los escalofríos que me hacen temblar hasta los huesos.
"Nos quedamos sin tiempo. Está empeorando," declara ella a la otra figura sentada cerca de ella. "Tenemos que bajarlo de esta roca y llevarlo al hospital. ¡Ahora!"
La persona se inclina hacia mí y también empuja hacia atrás su capucha. Mis ojos se abren por el asombro al mirar al rostro que no he visto en más de nueve meses. "¿Jasper?" Susurro. "¿De verdad eres tú, hermano? Creímos que estabas muerto."
"Lo sé—y lo siento," responde. Puedo escuchar el arrepentimiento en su voz. "Nada de eso estaba planeado. Se supone que regresaría, se supone que ayudaría a Hunter a entrenarte. Pero…" Jasper sonríe ligeramente, sacudiendo su cabeza, "algunas veces las cosas más inesperadas suceden y todo cambia." Su sonrisa se hace más grande mientras me mira.
"Y luego," pone los ojos en blanco, sonriéndome con suficiencia, "el más talentoso y extrañamente poderoso Ranger en nuestra historia… mete la mano frente a un Fanger, y todo se derrumba. Y la mujer lo bastante loca para enamorarse de él," dice bromeando, volviéndose hacia Bella, "no puede mantenerse alejada por tres meses, desobedece órdenes, y vuelve a escondidas al valle para verlo. La atrapan tratando de irse—solo para ser juzgada y declarada culpable de traición. ¡Sí, diría que nada de esto fue de acuerdo al plan!"
"¿Qué…?"
"Lo siento," murmura. "Demasiado, y muy pronto. Aunque, Bella tiene razón—tenemos que conseguirte tratamiento médico tan pronto como sea posible."
Los dos discuten estrategias y planes mientras entro y salgo de la inconsciencia. La fiebre ha regresado, y puedo sentir como me sacudo nuevamente por los escalofríos.
"Edward." Debo haberme quedado dormido, porque Bella está inclinada sobre mí, sacudiéndome suavemente para llamar mi atención. "¿Puedes escucharme? Jasper y yo vamos a usar todas las flechas, y tratar de deshacernos de tantos Yippers como podamos; entonces él intentará hacer dormir al resto. Pero vas a tener que tratar de moverte. Podemos ayudarte, pero no mucho. ¿Puedes hacer eso?"
Intento asentir y murmuro un sí.
"Bien. Vuelve a dormir y descansa. Te despertaremos cuando estemos listos."
Hay movimiento y ruidos a mi alrededor. Puedo escuchar pasos cuando se mueven sobre las rocas, el vibrar de la cuerda del arco al ser soltada, y el silbido de la flecha cuando vuela por el aire. Consigo abrir y enfocar mis ojos en Jasper y Bella mientras se posicionan con resolución alrededor de la formación, disparando flecha tras flecha con deliberada precisión hacia los Yippers debajo.
Incluso a través de la confusión de la fiebre y el dolor de los escalofríos que sacuden mi cuerpo, la imagen de Bella en traje de cuero Ranger – con las piernas abiertas y preparada; con la capucha hacia atrás, el cabello volando con el viento; y la capa chasqueando con cada ráfaga, al manejar con destreza el arco—es una que quedará marcada en mi mente por mucho tiempo. Estoy asombrado por la fortaleza pura de esta mujer.
Cuando han usado todas las flechas que tienen, vuelven conmigo; y después de ordenar mis armas en mi espalda, ellos me sostienen, uno a cada lado, mientras bajamos lentamente por el lado opuesto de las rocas. Mis piernas están débiles y mi cabeza da vueltas, pero tenemos un progreso constante—moviéndonos con cuidado de un peñasco a otro, y de una saliente a otra—hasta que llegamos al último descenso al suelo debajo. Aunque hay muchos menos que antes, todavía hay suficientes Yippers para hacer imposible descender sobre la arena.
Bella explica que tan pronto como Jasper los haga dormir, bajaremos el resto del camino, y nos moveremos—tan veloces como podamos—hacia algo que señala en la arena a una corta distancia de nosotros. Parece una carreta cubierta con cuatro llantas; pero no veo ninguna forma de tirar de ella, o hacer que se mueva.
Jasper se queda quieto junto a nosotros. Bella deja de hablar y observamos, en silencio, mientras—uno por uno—los Yippers que quedan se recuestan… y se quedan dormidos. Con cuidado, Jasper y Bella me bajan al suelo; y cuando se unen a mí, comenzamos a avanzar hacia la carreta que Bella susurra la llaman 'ground rover.'
Vamos a mitad del camino cuando vemos movimiento a nuestra derecha. Un Yipper enorme da la vuelta a la esquina del otro extremo de las rocas, acechándonos. Parece confundido de ver a sus compañeros de manada tirados en el suelo. Empiezan a removerse un poco cuando los empuja con su nariz, y pronto todos empiezan a despertar poco a poco.
"No los puedo controlar a todos," grita Jasper. "¡Mete a Edward al rover, Bella, ve!" Él tiene su látigo en su mano derecha y su escudo en su izquierda, mientras nos sigue despacio, de frente a los Yippers mientras retrocede.
Solo requiere de un vistazo saber que es una causa perdida: son muchos, y están demasiado cerca. Bella y yo nos damos cuenta de esto al mismo tiempo.
En mi estado aturdido me doy la vuelta, tambaleándome, y torpemente trato de armarme con mi látigo y mi escudo de madera; pero antes de que pueda hacerlo, Bella sostiene mi rostro entre sus manos, mirándome a los ojos.
"Tienes que abrir tu escudo, Edward. Es la única forma de salvarnos." Puedo escuchar la súplica en su voz, ver la determinación en sus ojos. "Hazlo, Edward. Protégenos."
Algo en su voz detona un recuerdo… y de repente, estoy de vuelta en el fuerte de mi sueño infantil, prometiendo siempre protegerla. Cuando empiezo a murmurar fragmentos de un juramento de hace mucho tiempo… "¡Sí!" La escucho decir. "Protege a Bella, protégenos. ¡Ahora, Edward!"
Respondiendo a su orden, abro mi escudo—cubriéndonos instantáneamente a los tres—solo segundos antes de que el primer Yipper se lance a nosotros. Se cae al suelo, atónito; pero más están en camino, mientras nos movemos con dificultad hacia el rover.
El escudo me agota rápidamente. Mi energía prácticamente ha desparecido, y siento que caigo al suelo. Entonces Jasper está de cuclillas frente a mí, gritándome que suba a su espalda. Se pone de pie, agarra mis piernas envolviéndolas a su alrededor—y empieza a correr. Bella está a nuestro lado, y lucho por mantenerme concentrado en ella y mi escudo mientras mi cabeza cae inútilmente en la espalda de Jasper.
A estas alturas estamos completamente rodeados por Yippers… sus aullidos un bullicio constante… con solo mi escudo manteniéndolos alejados de nosotros. Pero está parpadeando, cuando siento agotarse lo que me queda de energía. Mi corazón empieza a latir más lento, y mi visión se estrecha… hasta que solo puedo ver el rostro de Bella. Su boca se mueve, y sé que le está gritando algo a Jasper… pero también mis oídos han dejado de funcionar.
El tiempo parece pasar lentamente, cuando la veo estirar su mano hacia mí. Con cuidado sube mi manga; y luego, con sus dos manos agarra mi brazo con fuerza. Hay una repentina oleada de—algo. Recorre velozmente mi cuerpo, acelerando mi corazón, aclarando mi visión, y restaurando mis oídos. Mi escudo se abre de golpe, solidificándose en un domo alrededor de nosotros y alejando a los Yippers al mismo tiempo. Me siento fuerte, energizado, el dolor de mi brazo y hombro derecho desvaneciéndose.
Una puerta grande se abre cuando llegamos a un costado del rover; me bajo de la espalda de Jasper. Luego Bella—todavía agarrando mi brazo—sube a gatas conmigo al espacio estrecho, solo lo bastante largo para recostarnos. Jasper nos sigue. Cuando cierra la puerta, me dice que ya estamos a salvo y que puedo replegar mi escudo. Luego estira su mano, y delicadamente quita las manos de Bella de mi brazo.
"¿Qué hizo ella?" Pregunto, examinándola de cerca. Su rostro está pálido, con círculos oscuros bajo sus ojos. Su respiración es errática y superficial. En seguida estoy preocupado, frenético por los cambios en ella. "¿Jasper…?"
"Salvó nuestros traseros, es lo que hizo," responde. "Pero va es estar bien," me asegura. "Solo necesita descansar un par de días."
Hay una banca de algún tipo en un extremo del espacio; Jasper sube en ella y se sienta. Frente a él está una gran rueda, y varios tipos de botones y palancas. Las toca, luego coloca su mano en la rueda… y empezamos a movernos. Lo observo con cuidado. Parece controlar la dirección a donde nos movemos al girar la rueda; la velocidad está controlada por pedales en sus pies. Mira por encima de su hombro para verme observándolo. "Descansa ahora, Edward," me dice. "Tenemos mucho camino por recorrer, y necesitas recuperar tus energías."
Asiento, acostándome de espaldas.
La parte superior del rover está hecho de algún tipo de material transparente. Veo el cielo sobre mí, con un vistazo ocasional de rocas altas al pasar por ellas. La infusión de energía que Bella me dio se ha agotado… y de pronto estoy muy, pero muy cansado. La miro donde está descansando junto a mí. Su color se ve mejor, y su respiración se ha profundizado al quedarse dormida. Mi mano encuentra la de ella, y me quedo dormido sosteniéndola.
Cuando despierto, me encuentro recostado en una cama estrecha en una pequeña habitación blanca. Delgadas ventanas rectangulares cubren la parte superior de una pared, permitiendo que un poco de débil luz solar entre en la habitación. Puedo ver una puerta cerrada en la pared a mi derecha, y hay otra casi detrás de mí, sobre mi hombro izquierdo. Más luz viene de alguna parte detrás de mí, pero no puedo ver cuál es la fuente.
Hay barandales de metal en la parte superior de cada lado de la cama. Cuando levanto mi mano izquierda para tocarlos, noto algo delgado—casi como una aguja para coser—incrustada en mi piel en el dorso de mi mano. Un tubo largo y transparente está pegado a ella, y lo sigo con mis ojos a donde conecta a una bolsa de líquido igual de transparente en un soporte junto a mi cama. Hay cierta clase de maquinaria a su lado; números parpadean de vez en cuando, y un suave sonido de pitido imita una línea que rebota que la atraviesa. Cuando me muevo, el sonido se acelera—despertando a la persona cuya cabeza, me doy cuenta ahora, ha estado descansando en mi pierna.
"Bella," susurro, observándola bostezar y parpadear para alejar el sueño de sus ojos. Está sentada en una silla junto a mi cama. Me da una suave sonrisa cuando se da cuenta que estoy despierto. "Te ves mejor que la última vez que te vi," agrego, pensando en ella durmiendo junto a mí en la parte trasera del rover.
"Tú también," dice con una risita.
"¿Dónde estamos?"
"En un hospital."
Se mueve incómoda cuando le arqueo una ceja, obviamente esperando una respuesta más completa de ella.
"Es como una enfermería; solo que más grande, y mejor equipado."
"¿Un hospital Thaay?" Pregunto.
"Uhh, yo…" Tartamudea.
"¿Bella…?"
"Lo siento, Edward. No puedo…"
Frustrado, bufo ruidosamente cuando no recibo respuestas de ella. "Bien. Pero si no puedes decirme nada, entonces quiero saber quién puede. Estoy cansado de respuestas vagas y a medias. Estoy cansado de que me oculten cosas, de no saber qué está pasando. Y…"
Mi voz se eleva por mi frustración, y el molesto pitido de la máquina se acelera.
"¿Puedes apagar esa irritante cosa?"
Se levanta y toca algo a un lado de la máquina, y el pitido se detiene.
"Gracias."
"Y," continúo, "Quiero saber qué… ¡Oh, mierda!" De pronto recuerdo que Bella se había llevado a Alice con ella cuando escapó. "¿Dónde está Alice? ¿Está a salvo?" Demando. "¿Bella, te llevaste a una niña de trece años al páramo? ¿En qué estabas pensando?"
Ahora estoy sentado en mi cama, fulminándola con la mirada mientras forcejeo para escapar de las mantas que me envuelven, la aguja y el tubo en mi mano haciéndolo aún más difícil. Mi impotencia solo empeorando mis sentimientos de frustración. Bella se me queda mirando, con los ojos muy abiertos, al mismo tiempo que retrocede lentamente.
"Lo siento. Sé que estás molesto, pero Alice está bien. Nunca estuvo en verdadero peligro."
Pienso en el haboob y la destrucción que provocó, en el Fanger que me mordió, y los Yippers de los que apenas escapamos. En el momento que dejamos el valle, todos estamos en peligro. Quiero gritarle y preguntarle cuál pensaba que era el 'verdadero peligro'. Sin embargo, la cautela en su rostro me detiene. Aunque no estoy feliz con su respuesta, no quiero que me tema nunca.
"He estado muy preocupado por ella, por las dos. ¡Los últimos tres meses han sido increíblemente confusos y frustrantes para mí, Bella! Desapareciste y nunca fuiste a las fiestas sociales; me entero que puedo hacer aparecer este escudo; Hunter siempre está hablando en plural—pero nunca me dice quiénes son los otros. ¡Luego, tú confiesas traición—y escapas con mi hermana! Sé que algo está ocurriendo; incluso Emmett sospecha algo. Pero no puedo recibir ninguna respuesta… son solo secretos y más secretos."
Suspiro profundamente al mirarla.
"Estoy cansado de esto, Bella, de verdad lo estoy. Quiero respuestas—y si tú no puedes o no me las darás, entonces quiero hablar con alguien que lo haga. Quiero ver a Jasper. Quiero ver a Alice. Necesito saber que ella está a salvo."
Dejo de hablar, esperando que me diga algo, pero no recibo respuesta. Su silencio solo me vuelve más impaciente.
"Mira—he hecho todo lo que se me ha pedido… ¡todo! Merezco recibir algunas respuestas. Merezco saber qué está pasando."
Las emociones cruzan el rostro de Bella mientras la miro expectante: arrepentimiento, frustración, resignación. "Lo siento, Edward, pero no puedo…"
Una puerta se abre y se cierra detrás de mi cama, y escucho pasos entrar a la habitación. Los ojos de Bella se abren un poco cuando ve quién está detrás de mí.
"Está bien, Bella," dice una voz, cuando los pasos se acercan. "Tienes razón, Edward. Mereces algunas respuestas."
Reconozco la voz enseguida; pero no puedo comprender por qué ella estaría aquí, en este lugar.
"Tu hermana está a salvo; puedes verla y a Jasper pronto," continúa. "Sé que estás frustrado, y sé que estás enojado… pero Bella no se merece tu temperamento en este momento. Y todavía está en algo de problemas por ese error que cometió al escaparse para verte," se ríe suavemente.
Los pasos continúan al rodear mi cama, saca una silla y se sienta. "Ahora, creo que es el momento de que tengamos una charla, ¿no lo crees, hijo?"
Me le quedo mirando, confundido, a la mujer sentada tranquilamente frente a mí. La conozco—su rostro, su voz. La he visto y escuchado desde mi primer día.
"¿Madre…?"
Pues sí, para las que estaban seguras que Jasper estaba vivo, no se equivocaron, está vivito y coleando jejejeje y por lo que se vio en esa formación rocosa le enseñó muy bien a Bella como tirar del arco, y ya vimos cómo funciona su don, aunque finalmente fue el de Bella el que los salvó, ¿se lo esperaban? Algunas lo habían comentado, pero ahora nos queda claro que aunque al parecer querían suprimir el uso de habilidades hay muchos en Olympus con dones. Pero aún se sigue considerando el de Edward muy especial, ¿por qué será? Bueno, tal parece que se acerca la hora de la verdad. ¿Alguien se esperaba esto último? ¿Por qué está Esme ahí? Como siempre estaré esperando ansiosa sus reviews para saber sus reacciones, me encanta saber que están disfrutando de la historia y leer sus teorías, muchas se acercan mucho, les diré. De aquí en adelante se vienen verdades muy reveladoras.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Summer Suny, torrespera172, calvialexa, Marie Sellory, Sheei Luquee, Adriu, Alma Figueroa, Diablillo07, alejandra1987, Brenda Cullenn, liduvina, glow0718 (Siento mucho haberte recordado eso nena :( hoy se habló un poco más de eso pero fue breve, ánimo), Vrigny, freedom2604, Kabum, dushakis, injoa, Ericastelo, Gabriela Cullen, bores, Noelia, Noir Lark, Lady Grigori, tulgarita, erizo ikki, Melina, Nadiia16, Cary, kaja0507, carolaap, Liz Vidal, lagie, vfredes2, Pili, JessMel, rjnavajas, patymdn, andyG, myaenriquez02, Gabriela Negrete, villachica, Melany, Mafer, Rosy Canul, Sully YM, ConiLizzy, Cristal82, saraipineda44, solecitopucheta, Maryluna, lizdayanna, Niny96, Ali-Lu Kuran Hale, Pam Malfoy Black, aliceforever85, Tata XOXO, bbluelilas, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el otro, recuerden que ustedes marcan el ritmo de la historia.
