Aunque suene tedioso esto no puede faltar, los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, y la historia fue escrita por hikingurl, yo solo traduzco.
Y como siempre, no puede faltar mi agradecimiento a mi beta y amiga durante todo este tiempo en el fandom. Gracias Erica, con tu ayuda he crecido como traductora y ha mejorado un poco mi gramática :P
Capítulo diecisiete
EPOV
Mi madre me sonríe mientras la miro, tratando de entender por qué está sentada en una habitación de hospital que de alguna forma está conectada con nuestros enemigos, el Thaay—y al parecer, está localizado en alguna parte del páramo. Las preguntas pasan velozmente por mi mente… primero una, luego la otra… mientras tengo problemas para saber qué decir.
Finalmente, logro preguntarle qué está haciendo aquí.
Su sonrisa se hace aún más grande al reírse suavemente por mi incomodidad.
"Bueno, primero que nada, estoy aquí porque mi hijo—a quién quiero mucho—consiguió que lo mordiera un feo Fanger, y he estado extremadamente preocupada por él. Quería asegurarme que cuidaran apropiadamente de él. Y segundo, supongo que podrías decir, que soy la persona a cargo. Así que estoy aquí para asegurarme que todo vaya de acuerdo al plan para los siguientes días."
Una vez más, me deja sin palabras mientras trato de entender lo que acaba de decirme. ¿Ella es la que está a cargo?
"¿Madre…?"
"Sí, cariño."
"¿Eres un Thaay? ¿Yo soy un Thaay?"
"Ahh," suspira, "esa es la verdadera pregunta, ¿no es así? Y la verdadera respuesta es sí… y no."
Debe ver la confusión y frustración en mi rostro, porque se inclina hacia mí. "Hay muchas cosas que necesito decirte, Edward. Muchas cosas que no sabes sobre nuestra verdadera historia, sobre quiénes son realmente el Thaay—y te prometo que te diré todo eso. Pero primero, Bella va a ir por el doctor… que va a entrar a revisar que estés lo bastante recuperado para salir de la cama, y luego él puede sacar esa aguja de tu mano."
Mira a Bella, que asiente y camina hacia la puerta. "Gracias, querida," mi madre le dice cuando se va.
"Ahora: cuando el doctor te haya revisado y haya decidido que estás lo bastante fuerte, puedes ducharte y asearte. Luego," continúa, "vamos a hacer arreglos para que comas algo. Después de eso, tienes una hermanita muy ansiosa, que ha estado demandando verte tan pronto despiertes—así como un hermano mayor, que también está cansado de esperar."
Se levanta y camina hacia mí, deteniéndose cuando está directamente frente a mí. Desde mi posición, sentado en la cama, tengo que mirarla hacia arriba. Lentamente, extiende sus brazos envolviéndolos alrededor de mis hombros y acercándome a ella. Descanso mi cabeza en su pecho, justo bajo su barbilla, con mis brazos alrededor de su cintura. Sin pensarlo en realidad, bajo mis dos piernas hacia un lado y me acerco más a ella. Puedo sentir su pecho elevarse mientras inhala y exhala, y todavía puedo oler el suave aroma a jabón. La posición se siente vagamente familiar, y siento que me relajo en su abrazo maternal.
"Dudo que puedas recordarlo, Edward, pero te enfermaste mucho cuando eras muy joven." Una mano empieza a frotar despacio arriba y debajo en mi espalda. "Tenías severos dolores de cabeza, y problemas para respirar que hacían imposible que durmieras. Te sostenía así en mi regazo, frotando tu espalda, y tú ponías tu oído en mi corazón… justo como lo estás haciendo ahora." El pecho de mi madre se mueve cuando se ríe bajito.
También sonrío, cuando me doy cuenta que, de hecho, estoy escuchando el latido de su corazón.
"Parecía tranquilizarte y, después de un rato, eras capaz de dormir. Tu padre y yo nos preocupábamos por ti, mucho. Algunas veces no estábamos seguros de que fueras a sobrevivir; pero siempre fuiste un luchador. Verte en esa cama, tan enfermo por la mordida del Fanger, hizo emerger esos dolorosos recuerdos para mí. Cuando nos dijeron lo que había sucedido, vinimos tan pronto como pudimos."
Escuché la puerta detrás de mí abrirse otra vez. Mi madre le asiente al hombre que acaba de entrar, y entonces se aleja de mí. "Te veré más tarde, Edward."
"Cuida de él," le dice al doctor, al dejar la habitación.
"Sí, señora," responde, luego se vuelve hacia mí, presentándose como Marcus. Cuando levanto mi mano para saludarlo, se ríe, y me dice que me relaje. "Aquí no somos militares, Edward. No hay necesidad de decir 'señor' o saludar. Doctor Marcus estará bien."
"Oh, de acuerdo," murmuro. "Tal vez me tome algún tiempo acostumbrarme a eso."
"No hay problema. Ahora, déjame ver tu mano derecha, y veremos qué tanto daño hizo ese Fanger."
El doctor Marcus desenvuelve gentilmente las vendas de mi mano, liberándola de la tablilla que la ha mantenido inmóvil. Solo está un poco hinchada; pero el área alrededor de la mordida está de un color morado oscuro, las heridas de los colmillos están casi negras. También se siente muy sensible cuando lo toca. No puedo evitar hacer una ligera mueca cuando lo toca con más fuerza.
"Esto está sanando tan bien como puede esperarse," declara, mientras le da vuelta a mi mano para examinarla por ambos lados. "Los moretones deberían desvanecerse gradualmente, pero creo que siempre tendrás esta decoloración donde los colmillos penetraron tu piel. También es posible puedas haber perdido algo de movilidad y sensación en esta parte de tu mano, ya que se dañó algo del nervio por la gran cantidad de veneno. Aunque solo el tiempo dirá a qué grado. Mientras tanto, trata de no usar mucho tu mano, y si duele, detente. Ese es tu cuerpo diciéndote que no excedas lo que se puede hacer sin dañar."
"No creo que alguna vez haya visto una mordida así de grave, Edward," continúa. "Debe haber sido una serpiente realmente grande."
"La más grande que he visto en mi vida… o tocado."
Se ríe entre dientes al escuchar mi intento de broma. "¿Sabes? Riley tiene una teoría de que los Fangers están produciendo un veneno más tóxico debido al estrés de sobrevivir en nuestro deteriorado entorno. La gravedad de tu mordida—y tu reacción a ella—podría ser la prueba que está buscando."
Me le quedo mirando a Marcus sorprendido cuando habla de la teoría de Riley—la misma que Riley mencionó cuando Tyler estaba siendo tratado. "Lo siento, señor," lo interrumpo, "pero, ¿está hablando del cadete Riley, el hermano menor de Bella?"
"Sí, por supuesto," continúa. "Es una teoría muy interesante…"
Continúa hablando, pero ya no estoy prestando atención. ¿Cómo podría él estar familiarizado con la teoría de Riley a menos que lo haya visto o hablado con él? ¿O Marcus ha estado en contacto con el doctor Banner? Las posibilidades me confunden, y mi mente evita usar la palabra traidor.
"¿Edward? ¡Edward! ¿Me escuchaste?"
Abruptamente devuelvo mi atención al doctor Marcus cuando lo escucho llamarme por mi nombre. "Oh, sí, señor, lo siento. Solo estaba sorprendido de escucharlo mencionar el nombre del cadete Riley."
Me mira confundido por un minuto, luego con culpa al darse cuenta lo que ha revelado. "Me han dicho antes que hablo demasiado," admite avergonzado. "Quizás deberían volver al resto de tu examen. Recuéstate en la cama, por favor."
Por los siguientes minutos, escucha mi corazón y mis pulmones; me toca en una docena de lugares diferentes; entonces finalmente anuncia que salvo por unos cuantos moretones y una ligera dilatación de las glándulas bajo mi mandíbula debido a una persistente infección, estoy bien—y que puedo dejar el hospital.
Cuando coge mi mano izquierda y retira la aguja, le pregunto qué es, y por qué está ahí—y se lanza en una descripción detallada, usando términos médicos que me son completamente desconocidos. Mi rostro debe verse tan confundido como está mi mente, porque cuando finalmente se calma y me mira, deja de hablar, sacude su cabeza y dice, "Lo siento."
"Básicamente, estabas deshidratado, Edward; y ya que no estabas lo bastante despierto para beber algo, usamos la aguja para introducir líquidos directamente a tu cuerpo. La aguja también tiene sensores que nos ayudan a monitorear el latido de tu corazón y tu presión sanguínea." Asiente hacia las máquinas junto a mi cama. "Son esos números en la pantalla."
Veo como desconecta el tubo de la aguja, luego con delicadeza la saca de mi mano. Hay un ligero ardor, pero no verdadero dolor. Tan pronto como saca la aguja, los números en la pantalla desaparecen. El doctor Marcus limpia mi mano con algún tipo de limpiador, luego aplica un pequeño adhesivo cubriendo la piel. "Eso debe proteger tu mano por ahora. Te lo puedes quitar en unas horas. ¿Alguna otra pregunta?" Pregunta.
"¿Cuánto tiempo estuve dormido?"
"Dos días."
¿Dos días? Escucho las palabras, pero no puedo comprender cuánto tiempo ha pasado sin que estuviera consciente de ello. Lo último que recuerdo claramente es ver a Jasper conducir el rover, y diciéndome que descansara.
"Wow. No tenía idea, señor."
Marcus sonríe entonces. "Nos tenías a todos preocupados, Edward. No creo que tu madre o Bella dejaran esta habitación—y tuvimos que hacer que Alice y Jasper se fueran, para que pudieran comer y dormir."
"Ahora," dice, alejándose de la cama, "se te da de alta oficialmente de mi cuidado."
Recolecta los vendajes usados y la aguja y el tubo, metiéndolos a una pequeña bolsa al limpiar el área.
"Hay un baño por esa puerta," continúa, haciendo un gesto hacia una pared lateral. "Creo que dejaron ropa limpia para ti ahí. Cuando termines, alguien estará aquí para acompañarte al comedor, donde te está esperando tu familia. Nos has consumido verdadera comida por más de tres días, Edward; es tiempo de volver a introducir alimento en tu cuerpo."
"Gracias, señor," asiento, poniéndome de pie.
"Te revisaré de nuevo mañana, solo para asegurarme que estás bien. Oh, y Edward," añade, mirando por encima de su hombro al caminar hacia la puerta. "Recuerda lo que te dije sobre eso de 'señor'. Aquí todos somos iguales; ni oficiales, ni militares. Tenemos un comité asesor, y solo un líder designado: tu madre."
La ducha es maravillosa. Agua caliente y jabón con aroma fresco elimina de mi cuerpo y mi cabello el resto del polvo y la suciedad del viaje. Ya no estoy vestido con mi ropa de Ranger; obviamente, alguien me las había quitado, y me vistió con una larga túnica tipo camisa que traía puesta cuando desperté. También parece que alguien me aseó un poco, porque mi rostro, mis brazos y mis manos están razonablemente limpias. Aun así, nada te hace sentir tan limpio como una ducha completa, y el agua caliente hace maravillas en mis músculos adoloridos.
Cuando salgo de la cabina de la ducha, encuentro ropa interior, pantalones y una camisa esperándome junto a una pila de toallas. Los pantalones tienen un cordón en la cintura para ceñirlos, y la camisa se pone encima de mi cabeza. Un par de sandalias están en el suelo. La ropa está suelta y cómoda, y se parecen mucho a las que el doctor Marcus y mi madre estaban usando.
Al volver a entrar a la habitación, veo a un joven como de unos doce años de pie allí. Se presenta tímidamente como Jared, y me dice que me va a llevar al comedor, donde mi familia ya se ha reunido. Salimos por una puerta de vaivén que se abre a un largo pasillo. Las paredes parecen estar echas de alguna clase de sustancia dura y lisa, y están pintadas de un color amarillo muy pálido. Pasamos por muchas otras puertas, pero ninguna ventana. En vez de eso, montadas y espaciadas a lo largo de la pared, hay esferas redondas que brillan, emitiendo suficiente luz para ver al pasar.
Jared sonríe cuando me atrapa mirándolas. "Son muy extrañas, al principio," se echa a reír. "Me tomó algo de tiempo acostumbrarme a ellas; pero estaría muy oscuro para ver sin las luces."
"¿Muy oscuro?"
"Sí, la mayoría de las habitaciones están bajo tierra. Mi hermana me dijo que era por protección a las tormentas y la contaminación de afuera."
"¿Tu hermana?"
"Sí, ella es…" Titubea, luego se sonroja. "La conocerás muy pronto."
Me acerco para examinar una de las esferas. Está cálida al contacto, pero no caliente. No parece tener una flama adentro. "¿Qué la hace brillar?"
"Los maestros nos dijeron que es algo llamado electricidad. Dijeron que fue creada por electrones moviéndose en un flujo… o tal vez era un flujo de electrones. No recuerdo," se encoje de hombros. "Todo esto," dice, agitando su mano alrededor, "puede ser muy confuso."
Al continuar caminando por el pasillo, Jared me cuenta sobre más cosas que pueden ser 'confusas' en el asentamiento subterráneo. Finalmente, lo detengo para preguntarle cuánto tiempo ha vivido aquí. Me sorprende cuando responde que solo han sido unos seis meses.
"¿Pero no naciste aquí? ¿No eres un Thaay?"
Me da una mirada extraña. "No," responde. "Nuestra ciudad se llamaba Korinth. Ahí fue donde nací."
Antes de que pueda hacerle más preguntas, entramos a una espaciosa área abierta, llena con cálida luz solar. Cuando levanto la vista para ver de dónde proviene, me doy cuenta que estoy viendo un domo redondo trasparente que forma un arco sobre todo el área. Una selección de mesas de varios tamaños y sillas llena el centro del salón. Espaciados a lo largo de las paredes más lejanas están varios grupos de coloridos sofás y sillas de apariencia suave. Dispersas por todo el salón hay grandes macetas, con pequeños árboles y plantas con flores.
Escucho el chorrito de agua corriendo y me vuelvo a mi izquierda para ver una pileta grande de agua con forma oval y forrada de rocas. En medio está una urna de piedra; el agua borbotea por encima de ella, y cae salpicando por los costados, cayendo en la pileta debajo. El sonido es reconfortante y relajante, alentándote a quedarte en las pequeñas bancas que están colocadas entre más macetas con plantas verdes y flores rodeando la pileta. El aire tiene un limpio aroma a agua fresca y el dulce perfume de las flores. Es apacible y tentador y, me doy cuenta al mirar alrededor del lugar, que nunca había visto nada tan atrayente como este hermoso lugar. El contraste con la insípida y austera funcionalidad de nuestro comedor es impresionante.
Alguien pronuncia mi nombre—y cuando me vuelvo a mi derecha, veo a mi familia sentada en una larga mesa rectangular. Todos se levantan cuando me dirijo hacia ellos; pero antes de que llegue a la mesa, me taclea Alice… que me abraza con fiereza por la cintura, y entierra su cabeza en mi pecho. Puedo sentir que está temblando cuando rodeo sus hombros con mis brazos, y le devuelvo el abrazo. "Shh, Alice, está bien. Estoy bien," le susurro.
Se aparta—con lágrimas en sus mejillas, pero una sonrisa en su rostro—luego rodea enseguida mi brazo con el suyo, tirando de mí hacia la mesa. "Ven," me insta. "Hemos estado esperando una eternidad, y Jasper tiene alguien que quiere que conozcas."
Mi madre y mi padre me reciben con un abrazo. Mi padre siempre ha sido muy estoico; nunca mostrando sus emociones, como todo hemos sido entrenados a hacer. Pero esta vez, usa su brazo para acercarme a él—susurrando con urgencia lo preocupados que han estado, y lo aliviado que está de que me esté recuperando. Se siente extraño, pero de alguna forma muy reconfortante.
Luego me pasan con Jasper, que ha estado esperando junto a mi padre. Nuestro abrazo es más rápido. Me da una palmada en la espalda, y me dice que me veo mejor que la última vez que me vio—solo un poco antes de volverse hacia la joven que está de pie junto a él.
"Quiero que conozcas a alguien muy especial para mí, Edward," dice, al atraerla hacia nosotros. Veo que es bonita, con largo cabello oscuro que cae por su espalda en lustrosas ondas. Sus ojos son de un vivo color azul, y su sonrisa es cálida y cordial.
Jasper rodea sus hombros con su brazo, sonriendo al volverse de nuevo hacia mí. "Cuando llegué a Korinth en mi misión, esta preciosa mujer estaba de pie justo afuera de la puerta de entrada. Me dijo que ella me había estado esperando—y que ya era hora que finalmente llegara. La miré—y supe que había conocido a la que yo había estado esperando toda mi vida."
Se echa a reír y le da un rápido beso en su mejilla. "Edward, quiero que conozcas a mi Mary Alice."
Nunca he visto a Jasper verse tan feliz, o estar tan animado. Su felicidad irradia a su alrededor… y todos podemos sentirla. De pronto recuerdo a Hunter diciéndome que Jasper podía percibir las emociones y sentimientos; me pregunto ahora si también puede compartir esos sentimientos con la gente cerca de él.
Mis pensamientos son interrumpidos cuando Mary Alice me saluda. "Es un gusto conocerte finalmente, Edward," me sonríe. "He escuchado mucho de ti por Jasper, y por tu hermana. Este es mi hermano, Jared," continúa, volviéndose al jovencito que me acompañó a la sala. "Creo que ya se conocieron." Jared me devuelve la sonrisa.
La última persona en la mesa es Bella, y despacio da un paso al frente para rodearme con sus brazos en un abrazo. Le devuelvo el abrazo, suspirando, cuando se acurruca más cerca. "Lo siento," susurro en su cabello.
"Lo sé," me susurra en respuesta. Se aparta y sonríe. "Hablaremos de todo después, Edward. Lo prometo."
La mesa rectangular tiene capacidad para ocho personas, y todos encontramos lugares y nos sentamos. Mi madre y mi padre han tomado las sillas de cada extremo; Jasper, Mary Alice, y Jared están sentados frente a Alice, Bella, y yo. Escucho un ruido, y levanto la vista para ver varios paneles grandes de una pared deslizarse; detrás de ellos está una cocina, con un mostrador de servicio abierto frente a nosotros. Tazones, platos, vasos y cucharas han sido organizadas en un extremo del mostrador, y una bandeja con rebanadas de pan fresco, queso y fruta ha sido colocada a un lado. Veo como un joven carga una cacerola metálica con un cucharón desde la cocina, colocándola junto a la bandeja.
"La comida está lista, señora," le dice a mi madre, antes de desaparecer de vuelta en la cocina.
"Aquí nos servimos nosotros mismos, Edward," dice mi padre, cuando todos se levantan y se encaminan hacia el mostrador de servicio. "Y también limpiamos nosotros mismos lo que ensuciamos cuando terminamos."
La cacerola está llena de sopa, espesa con vegetales y trozos de pollo tierno; la sopa está rica y cremosa. No me doy cuenta de lo hambriento que estoy hasta que el primer bocado se desliza por mi garganta seca… y entonces no paro hasta que estoy bien entrado en el segundo tazón. Todos los demás han terminado para cuando paso el último bocado de pan y queso con un vaso de agua fría. "¿Tienes suficiente?" Bella se ríe, al verme suspirar contento.
"Creo que sí," sonrío en respuesta. "También me siento mucho mejor."
"Excelente," dice mi madre, levantándose de la silla. "Entonces, vamos a limpiar los platos."
Lo que queda de la comida se almacena en un pequeño cuarto que Jared me informa es enfriada por 'esa cosa de la electricidad'. Se me excusa de lavar o secar los platos por mi mano, pero puedo ayudar a Alice guardándolos en sus apropiados estantes.
Mi familia habla y bromea y ríe junta… mientras los observo haciendo algo tan ordinario, tan mundano que se siente como una actividad normal de todos los días. Pero sé que no lo es.
Así no es como fui criado; así no es como opera nuestra sociedad. Si este es un asentamiento Thaay, entonces, ¿por qué toda mi familia, con excepción de Emmett, está aquí? ¿Por qué estoy yo aquí? Y si los Thaay son nuestros enemigos, ¿por qué me siento tan cómodo en este lugar?
Como si percibiera mi inquietud, mi madre se vuelve hacia mí. "¿Edward?"
Una vez más, no tengo palabras. Tartamudeo y empiezo a hablar, para finalmente hago un gesto a nuestro alrededor. "Esto," digo. "Todo. ¿Te das cuenta que todos estamos aquí, salvo por Emmett? ¿Va a venir él aquí, o todos vamos a volver? ¿Siquiera podemos volver sin ser considerados traidores? ¿Y qué hay de Bella? Sabes que no puedo permitir que regrese al valle y enfrentar su castigo…"
Suspiro, encogiéndome de hombros. "Estoy muy confundido, madre."
"Lo sé, Edward. Pensé que podríamos esperar hasta mañana cuando te sientas mejor, pero creo que es el momento de esa larga charla que te prometí… o al menos la versión corta. Ven conmigo," dice tomando la delantera para salir del salón. "Tengo algo que mostrarte."
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Sí, ya sé, ya sé, yo también quería jalarme los pelos cuando vi que todavía no le decían nada, pero al menos ya quedaron claras algunas cosas aunque estoy segura hicieron surgir más preguntas. Como que ya sabemos que Esme es la líder en ese asentamiento, pero, ¿lo hace eso una rebelde como algunas dijeron ustedes? ¿O un Thaay, como se pregunta Edward? Ella le dijo, cuando le pregunto si eran Thaay, que sí… y no. ¿Qué querrá decir eso? Como dije, algunas de ustedes están muy cerca de la verdad con sus teorías sobre el Thaay y en el próximo capítulo, sin falta, mucha de la verdad es revelada. Así que ya saben lo que tienen que hacer, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció lo que, aunque poquito, averiguaron ahora.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Sheei Luquee, Juliana masen, ConiLizzy, Niny96, Techu, Alma Figueroa, torrespera172, Ninee95, tulgarita, bbluelilas, Ome Taisho, andreasotoseneca, PRISOL, patymdn, bores, carolaap, Vrigny, Tata XOXO, glow0718, lagie, saraipineda44, Noelia, Kimm, johanna22, Lady Grigori, Maryluna, alejandra1987, Gabriela Cullen, villachica, sueosliterarios, injoa, kaja0507, Mafer, calvialexa, Melany, Gabriela Negrete, Marie Sellory, lizdayanna, aliceforever85, erizo ikki, Tecupi, andyG, Adriu, rjnavajas, Ali-Lu Kuran Hale, solecitopucheta, ELIZABETH, Noir Lark, JessMel, Liz Vidal, Diablillo07, myaenriquez02, Manligrez, Pili, AuroraShade, Isabelfromnowon, Sully YM, Ericastelo, Nancy, Rosy Canul, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos. Nos leemos en el próximo. Recuerden que ustedes marcar el ritmo de la historia ;)
