Aunque suene tedioso esto no puede faltar, los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, y la historia fue escrita por hikingurl, yo solo traduzco.
Y como siempre, no puede faltar mi agradecimiento a mi beta y amiga durante todo este tiempo en el fandom. Gracias Erica, con tu ayuda he crecido como traductora y ha mejorado un poco mi gramática :P
Capítulo dieciocho
EPOV
Sigo a mi madre aún por otro pasillo cubierto de puertas e iluminado con más esferas redondas; esta vez, sin embargo, las paredes están pintadas de un azul pálido. Al caminar, me explica que el salón en el que acabamos de estar sirve de muchas formas para la comunidad: no solo es un comedor, sino que también ofrece un espacio abierto para reunirse—tanto para esparcimiento como para reuniones comunitarias más formales. Está ubicado en el centro de la estructura, y tiene numerosos pasillos que parten de ahí—muy parecido a los radios de una rueda. Cada pasillo está pintado de un color diferente para hacer más fácil encontrar tu destino.
"La mayoría de las habitaciones en este pasillo son alojamientos privados para familias," continúa. "Durante el día, todos los adultos están ocupados con sus deberes, y todos los niños deberían estar todavía en clases… que es la razón por la que ahora parece tan callado."
"¿Deberes?"
Mi madre se detiene, y se vuelve para mirarme. "Todos trabajan aquí, Edward," explica, "pero es por elección; cada persona puede elegir qué quiere hacer. La mayoría de las personas están dispuestas a hacer lo que sea que se tenga que hacer, y casi todos tienen algo para lo que han sido entrenados o saben muy bien cómo hacer. Tenemos suerte de tener algunos cocineros increíbles—como tal vez hayas notado," sonríe—"y luego todos ayudan con la limpieza."
Cuando continuamos caminando, señala una de las puertas. "Tu padre, Alice y yo vivimos aquí," declara. "También hay una habitación para ti, si quieres quedarte con nosotros; pero también preparamos un alojamiento privado para ti, si prefieres tu propio espacio."
Enlazando su brazo con el mío al continuar caminando por el pasillo, mi madre me cuenta más sobre la estructura subterránea; explicando el código de colores de los pasillos, y qué se encuentra en cada uno. Sonrío cuando me doy cuenta que, en ocasiones, ella se escucha como Alice. Su voz es diferente… más feliz, quizás, o tal vez más despreocupada. Al mismo tiempo, también suena más segura de sí misma, y camina con una confianza que no había notado antes. Cuando la escucho mencionar el nombre de Jasper, pongo fin a mis cavilaciones para centrarme en su conversación.
"Sé que esta es una explicación rápida, y probablemente confusa," admite. "Pero podemos hacer que Jasper—o tal vez Jared—te den mañana una más exhaustiva."
La mención de Jared me recuerda su afirmación que era de Korinth, y que solo ha estado aquí por unos meses. Me pregunto si toda su gente está aquí.
"Jared me dijo que nació en Korinth, y que ha vivido aquí por corto tiempo. Ahí fue dónde encontré refugio cuando azotó la tormenta; aunque no había nadie ahí. ¿Toda su gente está aquí?" Pregunto. "¿Sabes por qué se fueron?"
"La mayoría de ellos está aquí, y tendrás la oportunidad de conocer a muchos de ellos," responde. "En cuanto al resto y sus razones, pronto llegaremos a eso."
Continuamos, mientras consideraba el significado tras su críptica declaración.
"Hemos llegado," dice, deteniéndose frente a una puerta al final del pasillo. "Esta es nuestra biblioteca, archivos y sala de estudio. La situamos al final de este pasillo porque por lo general está silencioso, y—la mayoría del tiempo—hay menos interrupciones."
El espacio al que entramos es muy parecido a nuestro cuarto de archivos en casa: hay mesas y sillas ordenadas para leer y estudiar, con unos cuantos libros y varios rollos de lino enrollados casualmente—que al parecer pueden haber sido usados recientemente—sobre un pequeño escritorio en una esquina. Sin embargo, las similitudes terminan ahí; porque, colocadas de forma segura encima de varias de las mesas, están objetos pesados que son muy parecidos a las máquinas con pantallas que estaban en mi habitación de hospital.
Pero las pasamos mientras me conduce a la pared del fondo. Una enorme ventana de vidrio ocupa la mayor parte, y – cuando miro en la habitación de a un lado—no puedo evitar jadear por la sorpresa: hilera tras hilera de estantes ocupan el enorme espacio, uno tras otro… y todos ellos se desbordan con libros y rollos.
"¿Qué…? ¿Estos son…?" Tartamudeo, volviéndome hacia ella.
Se ríe entre dientes al ver mi reacción. "Hunter me dijo lo mucho que disfrutabas de estudiar los archivos en casa. Así que pensé que podrías estar impresionado—y más que un poco interesado—de ver nuestra colección."
Aún no tengo palabras cuando me vuelvo nuevamente para mirar el tesoro esperando dentro del lugar. "¿Puedo…?" Hago un gesto hacia la habitación.
"Por supuesto," responde, antes de abrir la puerta que conduce dentro de la sala. "Esta habitación tiene la temperatura controlada, y mantiene cierta humedad a fin de preservar los libros, papeles y rollos tanto como sea posible; es por eso que la puerta tiene que mantenerse cerrada todo el tiempo. Muchos de ellos—bueno, en realidad, la mayoría de ellos," se echa a reír—"son bastante viejos; así que si quieres estudiar uno, pedimos que lo retires con cuidado de entre los otros, luego que lo lleves a la sala de lectura y uses una de las mesas ahí. Puedes dejarlo sobre el escritorio cuando hayas terminado."
Mi madre me lleva alrededor de la habitación, explicándome el método de organización. Cada estante está etiquetado por temas, y arreglado por orden cronológico: con los libros más antiguos sobre el tema colocados primero, terminando entonces con los nuevos en el extremo opuesto.
Mirando fascinado la habitación, me vuelvo hacia una dirección… luego hacia otra… cayendo en cuenta que podría pasar días aquí descubriendo mucho más sobre este planeta en el que vivo. Pero también me pregunto, si tendré esa cantidad de tiempo. La incertidumbre de mi futuro es preocupante; las preguntas que hice en la cocina todavía permanecen en mi mente. ¿Es posible quedarse aquí permanentemente? ¿Podría considerar siquiera no regresar a mi valle, de la forma en que Jasper parece haber hecho? Tengo que esperar que la explicación de mi madre sea capaz de responder a algunos de los miedos plagando mi mente. También sé que en cualquier decisión que tome debo incluir a Bella, y con suerte, a Emmett. No creo poder aceptar nunca volver a ver a mi hermano.
Ella debe percibir de alguna forma el cambio en mi estado de ánimo, porque mi madre rápidamente sugiere que volvamos a entrar a la sala de lectura, diciéndome que tenemos muchas cosas de qué hablar.
Me hace un gesto para que me siente en una de las sillas, y luego se sienta junto a mí, volviendo su cuerpo de manera que queda frente a mí. "Voy a hacer lo mejor que pueda por responder todas tus preguntas, Edward. De modo que, cuando quieras—si hay algo que no entiendas—por favor, detenme, y trataré de explicarte. ¿Está bien?"
Cuando asiento, empieza a hablar.
"Toda tu vida, se te ha recordado y leído la historia de nuestra gente. La mayor parte de lo que has escuchado recitar—una y otra vez, en ceremonias y en privado—es verdad; pero no ha sido toda la verdad, Edward."
Se mueve ligeramente en su silla, inclinándose hacia mí mientras continúa.
"Por mucho tiempo, la gente de nuestro mundo logró vivir en armonía unos con otros; tanto con—como dentro de—los recursos del planeta. Sí, en un pasado muy, pero muy distante hubo guerras y peleas… y nuestra especie incluso había llegado cerca de la extinción… hasta que con el tiempo, finalmente aprendimos a cooperar entre nosotros. Sin embargo, una vez que lo hicimos—una vez que comprendimos que nuestra supervivencia, como individuos y como un habitantes, dependía de trabajar juntos—vivimos en paz por mucho tiempo."
Madre se detiene; luego suspira, sacudiendo su cabeza.
"Pero la gente olvida, Edward. Años pasaron, y empezamos a ignorar las lecciones que aprendimos en el pasado. En vez de limitar el número de hijos, las familias gradualmente comenzaron a hacerse más y más grandes otra vez. Los avances médicos tenían el propósito de que toda la gente, joven y vieja, viviera por mucho más tiempo. Con el tiempo, la población se incrementó a un ritmo constante—y mientras lo hacía, se necesitaban recursos adicionales para mantener al creciente número de personas. Se limpió y plantó más tierra; se necesitó más agua para los cultivos, y para mantener el mayor número de animales criados para alimentar a la gente. El incremento en cultivos también significa más insectos y enfermedades en plantas, por lo que los científicos tuvieron que desarrollar químicos cada vez más fuertes para matar a los insectos y combatir las enfermedades."
"Los avances tecnológicos y nuevas invenciones facilitaron la vida en ciertas formas; pero también agotaban los recursos del planeta. Casi parecían alentar a la gente a querer aún más, pensar que podían y siempre deberían tener cosas nuevas y mejores cada vez que algo se inventaba."
Sus palabras son un poco desconcertantes para mí, y me recuerdo preguntarle cuáles son esas invenciones de las que está hablando. Mi rostro debe mostrar la confusión que estoy sintiendo, porque deja de hablar.
"¿Edward?"
Pero no quiero que se detenga ahora; así que sacudo la cabeza diciendo "no," y haciéndole un ademán para que continúe.
"Hubo algunas personas," empieza otra vez, "que vieron más adelante, que trataron de advertirle a todos que las cosas necesitaban cambiar: educadores, científicos, doctores; incluso agricultores… todos ellos advirtieron que lo que estaba pasando podría conducir al desastre. Pero la destrucción diaria del medio ambiente era lenta, y ocurrió durante un largo periodo de tiempo—por lo que la mayor parte de las personas no creyeron las advertencias, o no pudieron ver las mismas señales de desgaste, o se negaron a trabajar juntos el tiempo suficiente para encontrar alternativas. Nadie deseaba que se le dijera que no deberían tener más hijos; nadie quería escuchar que tenían que vivir con más sencillez, o comer menos, o tener menos cosas. Aquellos que trataron de hacernos entrar en razón fueron ignorados, despreciados y ridiculizados."
De repente, a los dos nos distrae el sonido de pasos en el pasillo al otro lado de la puerta; pero finalmente pasan para ser un eco distante, y ella se vuelve de nuevo hacia mí.
"Finalmente, llegó a un punto en que la tierra y el medio ambiente no pudieron sustentar las demandas que se les hacían… y entonces todo—repentina e irrevocablemente—colapsó."
Sacudiendo mi cabeza y tragando grueso, me recargo en mi silla, temiendo las palabras que sé que va a decir.
"Fue un tiempo terrible, Edward." Se detiene otra vez, moviéndose incómoda en su silla. Puedo ver la tristeza en sus ojos cuando me mira. "Las enfermedades arrasaron el planeta, matando a millones de personas y animales. Los cultivos empezaron a fallar, uno tras otro. Incluso los océanos se contaminaron tanto que los peces empezaron a morir."
"Nuestra gente siempre ha amado y valorado a sus familias, y los padres harían lo que sea—lo que sea, Edward—para asegurarse de que sus hijos tengan la comida y agua que necesitan para sobrevivir. Si eso significa matar a alguien que tenga esa comida y agua, entonces eso es lo que harán… y eso es lo que hicieron. Vecino mató a vecino, hermano mató a hermano. La matanza fue devastadora… e inevitable."
Vi a mi madre estremecerse, luego toma un par de respiraciones profundas antes de estar lista para empezar otra vez. Se ve claramente consternada; pero cuando pregunto si necesita detenerse, sacude su cabeza diciendo que no. "Tienes que escuchar y aprender todo esto, Edward; es importante."
"Tenías razón, ¿sabes? En la habitación de hospital—cuando dijiste que habías hecho todo lo que se te había pedido, y que merecías saber lo que estaba pasando. Sí hiciste todo lo que te pedimos, y lo hiciste muy bien."
Me sonríe con ternura, inclinándose hacia adelante para presionar su palma en mi rodilla por un momento antes de continuar.
"Hunter estaba muy orgulloso de ti—todos estábamos muy orgullosos—por la forma en que permaneciste concentrado, y por la forma en que te aplicaste al entrenamiento que se requería de ti. Nunca dudé que tendrías éxito, incluso cuando sabía que estabas luchando con algunas de las situaciones en las que te encontrabas."
Recargándose en su silla, me sonrió nuevamente; pero esta vez, pude ver un atisbo de tristeza en sus ojos.
"Muchas cosas van a pasar en los próximos días; años de planeación y preparación están por llegar a su fin." Su rostro se pone serio, y su tono se vuelve aún más serio cuando continúa. "Tú, hijo mío, vas a cumplir un papel muy importante en el éxito de esos planes; y aunque vamos a pedir mucho más de ti, sé que eres capaz de hacer todo lo que se necesitará para ayudarnos a salvar a nuestra gente. Es por eso que es importante que sepas la verdad de lo que sucedió en el pasado, y cómo llegó a ser el Thaay."
Una vez más se detiene, y suspira profundamente, antes de ponerse más cómoda en su silla. "Volviendo a la lección de historia."
Empieza de nuevo. "Los sobrevivientes empezaron a agruparse gradualmente por protección," explica. "Construyeron ciudades fortificadas en lugares donde el agua potable y las tierras cultivables todavía estaban disponibles, y se armaron para luchar contra las bandas ambulantes de carroñeros que trataban de llevarse lo que pudieran encontrar."
"Todos los historiadores parecen creer que en este punto, hubo una muy leve oportunidad de que las cosas pudieran haber mejorado si todos hubieran aprendido a cooperar. Lo que necesitaban era un verdadero líder. Una persona que antepusiera el bien de las personas a sus propios deseos; alguien que pudiera persuadir a la gente que era para su propio beneficio trabajar juntos para resolver los problemas que estaban enfrentando. Un sensato visionario que los inspirara a ver más allá del presente inmediato, y hacia un mejor futuro para sus hijos."
Inclino mi cabeza, cuestionando, cuando ella deja de hablar.
"Oh, definitivamente consiguieron a su líder," explica, sacudiendo su cabeza. "Pero él no era la persona que necesitaban."
Mi madre gira un poco su silla, para quedar frente a una de las máquinas sobre la mesa. En medio de la parte superior está una pequeña luz roja parpadeando. Ella coloca su pulgar frente a ella, y dice, "Enciende la pantalla."
Cuando la pantalla se vuelve blanca, mi madre habla otra vez, "Muestra a Avaro, foto uno." La imagen de un hombre aparece en la pantalla. Su piel es pálida, su cabello un color marrón óxido; pero son sus ojos los que llaman mi atención: son de un sorprendente verde esmeralda. Grandes y luminosos, ligeramente inclinados hacia arriba en la esquina exterior, miran a la pantalla, desafiándome a apartar la mirada. Aunque sé que es solo la foto de alguien que vivió y murió mucho antes que yo, estoy fascinado… y me sorprendo inclinándose hacia adelante, como si me atrajera.
"Es asombroso, ¿no es así?" Mi madre dice en voz baja. "Todas esas generaciones después, y él todavía nos afecta."
Su voz me sobresalta evitando que siga mirando y me vuelvo hacia ella, buscando una explicación.
"Su nombre era Avaro."
Su imagen llama nuevamente mi atención, al estudiar sus rasgos que me parecen muy familiares.
"No sabemos mucho sobre los primeros años de su vida. Quedó huérfano a muy temprana edad, y llegó a uno de los pequeños asentamientos que emergieron después que las revueltas terminaron. Sin ser amado… y probablemente ignorado la mayor parte del tiempo, su vida debe haber sido dura… sobre todo cuando incluso la supervivencia más miserable significaba un duro trabajo diario. Debe haber crecido trabajando en los campos, y ayudando a defender su aldea de los ataques ocasionales."
"Fue durante uno de esos ataques que tomó el mando de la defensa del asentamiento por repentina necesidad, cuando el oficial a cargo fue asesinado justo frente a él. De alguna forma, logró reanimar a sus luchadores—y derrotaron a sus atacantes, que los habían superado en número por casi dos a uno. Avaro fue recibido por su aldea como un héroe."
"Al siguiente día, los condujo a la ciudad que los había atacado, y—perdonando solo a los niños y mujeres jóvenes y solteras—mataron a todas las personas que vivían ahí. Envió a la mitad de la gente a la aldea recién derrotada, dio a las mujeres jóvenes a sus soldados como recompensa por su servicio, y puso a los niños en campos de trabajo—donde los niños eran entrenados como soldados, y las niñas eran entrenadas para trabajar hasta que eran lo bastante grandes para ser dadas como recompensa para sus leales seguidores."
Escuchando la descripción de la despiadada brutalidad de Avaro, su evidente indiferencia por la vida, su arrogante abuso de autoridad, y su total falta de honor como guerrero… me repugna en mi interior. Imágenes de lo que hizo pasan rápidamente por mi mente, y me estremezco por el asco. Toda mi vida, he entrenado con armas, estudiado estrategias, y me he preparado para la posibilidad de que podría luchar contra un enemigo que trataría de invadir mi ciudad natal; pero salvo por algunos Fangers y Yippers que nos atacaron primero, nunca he matado deliberadamente a un ser vivo—y sobre todo a ningún ser humano. Trago audiblemente mientras mi madre continúa.
"Esta estrategia resultó ser tan exitosa que la repitió—una y otra vez, y otra vez—hasta que controlaba toda la tierra, y a toda la gente a su alrededor por cientos de kilómetros."
Mi madre le habla de nuevo a la pantalla, y le ordena que avance por más fotos. Veo como Avaro posa con sus oficiales, sonríe con sus brazos alrededor de jóvenes mujeres, e instruye a muchachos entrenando con una selección de diferentes armas. Hay imágenes de casas más grandes y elegantes, de uniformes y armas más elaborados, de mesas de banquete rebosantes de comida y bebida.
Finalmente, ella la detiene y se vuelve otra vez hacia mí.
"Era un líder, estratega y administrador extremadamente dotado. Un verdadero genio; parecía capaz de convencer a la gente que lo siguiera e hiciera lo que él quería, incluso cuando era contra su propio bien. Expertos que han estudiado su vida creen que puede haber sido uno de los primeros en mostrar indicios de mutaciones que provocan las habilidades especiales que tú, Jasper y otros han tenido. Sabemos que la contaminación, que sigue destruyendo gradualmente el medio ambiente, ya estaba provocado que aparecieran algunas mutaciones. La mayoría de ellas fueron en la apariencia física de los animales y la gente; pero es muy posible que los cambios mentales también estuvieran ocurriendo."
El sonido de mi brusca inhalación causa que deje de hablar. "¿Edward?"
"¿Mutación? ¿Estás diciendo que mi escudo es una mutación, que algo está mal conmigo?"
"¡Oh, cielos!" Los ojos de mi madre se abren, y sacude su cabeza, afligida. "Lo siento mucho, Edward; estoy explicando pésimamente esto. Una mutación es simplemente un cambio en un ser vivo que es diferente de la norma. Todos tenemos mutaciones, de una forma u otra. Tu escudo, tus habilidades mentales son cambios— ¡pero no hay nada malo con eso! De hecho, espero que pienses en ellos como dones, porque te hacen único… y muy especial. Avaro usó su don para cambiar su mundo para mal. Tú, mi querido hijo, vas a usar tu don para cambiar al mundo para bien."
Me observa con cuidado mientras poco a poco me relajo, asintiendo para que continúe.
"Con el tiempo, Avaro comenzó a encontrar oposición a sus planes de conquista. Pueblos y ciudades empezaron a aliarse contra él, y algunos de su propia gente empezaron a criticar sus métodos. Pero fue lo que hizo después lo que demostró su retorcida genialidad: se dio cuenta que la mejor forma de unir a los muchos grupos bajo su control era dándoles un enemigo común—y que el enemigo más creíble era alguien que era diferente de ellos de alguna forma; alguien cuya diferencia tuviera el poder o los medios para provocarles daño. No importaba si era una realidad o no; lo que importaba era la verdad percibida. Descubrió que podía tomar una verdad a medias, y—al maquillarla repitiéndola una y otra vez—la gente empezaría a creer que era real."
"Hasta entonces, siempre habíamos pensado en nosotros como iguales. Teníamos nuestras propias diferencias, por supuesto; también habíamos luchado y matado los unos a los otros. Pero seguíamos siendo—básicamente, innegablemente—iguales. Él cambió todo eso."
Sus ojos se ponen vidriosos por un momento, y me pregunto en qué está pensando o recordando; pero antes de que pueda preguntar, habla otra vez.
"Se concentró en los grupos que lo criticaban más—los científicos y educadores. En discurso tras discurso, los culpó a ellos por el deterioro del medio ambiente. Ellos (1) fueron los que hicieron que los cultivos fallaran. Ellos fueron los que envenenaron el océano. Y ellos eran los que iban a usar su poder para quitarte tu comida, tus posesiones y a tu familia. Avaro dejó muy claro en su retórica que él era el único que podía salvar a las personas del indescriptible, anónimo pero todo poderoso Thaay."
Después que deja de hablar, intento ordenar mis pensamientos para hacer preguntas que necesito para esclarecer todo lo que acaba de contarme; para de alguna forma encontrarle sentido a toda la información que está abarrotando mi mente. Después de moverme incómodo por un momento, al fin miro a mi madre y pregunto.
"¿El Thaay nunca fue real? ¿Fue solo un nombre inventado que Avaro usó para unir a la gente contra un enemigo común?"
"Sí."
"Entonces, ¿el Thaay no es algún tipo de monstruo… o mitad ser humano… o cualquier otra criatura aterradora que usamos para asustarnos al crecer?"
Riendo suavemente, sacude su cabeza diciendo que no. "Nunca hubo un ellos o nosotros, Edward. Siempre fuimos un solo grupo de personas. Tal vez nos veamos un poco diferentes por fuera, pero en el interior todos somos iguales. Tenemos las mismas esperanzas y sueños; sentimos la misma dicha y tristeza. Nacimos y morimos, amamos y odiamos… pero somos seres humanos."
Recorriéndose hacia adelante en su silla, mi madre toma mis manos en las suyas. Su rostro está serio, pero sus ojos son dulces y están llenos de amor.
"Nunca hubo un ellos, Edward. Siempre hubo solo un nosotros."
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(1) En inglés Ellos—They = Thaay
Bueno, ahora saben de dónde surgió el Thaay. La invención de un dictador para controlar a la gente a su alrededor por su temor a lo diferente, lo desconocido. Y ese temor lo dirigió hacia la ciencia, la educación. Pero sé que aún quedan muchas preguntas por responder y todavía están muy confundidas igual que Edward jejeje, varias de ustedes comentaron eso. Así que, ya saben qué hacer, espero ansiosa sus reviews con sus comentarios sobre este capítulo, qué les pareció la explicación de Esme, y en el próximo podrán saber más ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: freedom2604, liduvina, JessMel, calvialexa, PRISOL, torrespera172, carolaap, lagie, kaja0507, ConiLizzy, Melany, andreasotoseneca, Johanna22, Alma Figueroa, dushakis, Vrigny, lluvia-masen09, Cary, Lady Grigori, rjnavajas, Adriu, saraipineda44, Summer Suny, Noelia, Ninee95, sueosliterarios, Alma, Gabriela Negrete, Ericastelo, Ali-Lu Kuran Hale, Tata XOXO, Juliana masen, solecitopucheta, tulgarita, alejandra1987, Tecupi, ariyasy, Niny96, crysty katy, injoa, Noir Lark, Brenda Cullenn, Kabum, Gabriela Cullen, Diablillo07, Mafer, andyG, Liz Vidal, AuroraShade, Rosy Canul, Pili, Sully YM, Nancy, Pam Malfoy Black, glow0718, lizdayanna, patymdn, ELIZABETH, aliceforever85, myaenriquez02, Isabelfromnowon, Techu, LalhizGarcia, villachica, bbluelilas, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que sea pronto ;)
