Aunque suene tedioso esto no puede faltar, los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, y la historia fue escrita por hikingurl, yo solo traduzco.

Y como siempre, no puede faltar mi agradecimiento a mi beta y amiga durante todo este tiempo en el fandom. Gracias Erica, con tu ayuda he crecido como traductora y ha mejorado un poco mi gramática :P


Capítulo veintiuno

EPOV

La cena esa noche fue… extenuante.

Física y mentalmente agotado por la conversación de la tarde con mi madre, estaba, al final de nuestra conversación, solo sentado ahí— desconcertado y extenuado. Demasiadas revelaciones, demasiadas sorpresas alarmantes… y demasiados secretos revelados para que asimilara y comprendiera, en un tiempo muy corto.

También sabía que había más cosas que no se me han dicho; incluso más detalles que todavía no he comprendido.

Y, a decir verdad, mis propias reacciones a la historia que mi madre había compartido eran casi tan confusas para mí como las cosas que había revelado.

Por supuesto, en seguida me sentí aliviado de que al fin conociera la verdadera historia detrás del Thaay, la fundación de nuestro valle y el programa Protector.

Pero al mismo tiempo, también estaba enojado. Tan enojado que casi podía sentir que echaba humo.

Furioso de sentir como si toda mi vida hubiese sido una mentira—una manipulación para cumplir con un trato hecho hace mucho tiempo por personas de las que apenas hoy me enteré que existieron.

Furioso de sentir como si todavía estuviera siendo controlado y empujado en una dirección que no entendía—todo por los muchos detalles que nadie se había molestado en compartir conmigo todavía.

Y por último, también estaba furioso conmigo mismo.

Mi mente lógica reconocía la genialidad del programa Protector. Comprendía el peligro que yo podría haber generado—o alguien como yo podría haber sido—si al crecer, me hubiera dado cuenta de mis habilidades para imponer mi voluntad sobre otras personas; si no hubiese tenido el entrenamiento para controlar esos deseos. Por eso mi frustración conmigo mismo por mi furia al sentirme usado—todo mientras comprendo, muy bien, el cómo y el por qué se había hecho. La parte de mí entrenada militarmente aceptaba la necesidad; mi parte personal se sentía manipulada, engañada… y se sentía cada vez más avergonzada de forma humillante al ser traicionada.

.

.

El comedor había estado lleno de gente, zumbando con el bullicio de conversación, cuando mi madre y yo entramos; pero tan pronto como nos vieron, la sala de pronto se silenció. Era evidente que todos sabían quién era yo. Pero yo no los conocía; y por primera vez en mi vida, estaba rodeado por una habitación llena de extraños. Era una sensación incómoda y desconcertante.

Mi familia estaba sentada en la misma mesa que habíamos usado para la comida de la tarde. Estaba ubicada a lo largo de un extremo de la gran sala, parte del grupo de mesas en general; pero al mismo tiempo, todavía un poco separada del resto. Reflejaba exactamente mis sentimientos al estar aquí.

Éramos parte de este grupo—o al menos mi madre, mi padre y mis hermanos parecían serlo; pero también éramos ajenos a él, los extraños. Me pregunté qué pensaba la gente de nosotros, qué nombre se había usado para referirse a nuestro valle y población. ¿Habían crecido pensando en nosotros como algo qué evitarse, como nosotros a ellos? ¿A todos se nos consideraba descendientes de un tirano mutante? Sus ancestros evidentemente habían temido a nuestro grupo. ¿Nos habíamos convertido en su Thaay?

La silla entre Bella y Alice la habían dejado vacía. Bella me sonrío vacilante cuando me senté, buscando en mi rostro cualquier rastro de emociones que debe haberse dado cuenta que estaría sintiendo. Sabía que estaba preocupada, y sabía que entendía cómo las revelaciones de la tarde me afectarían.

La conexión que compartíamos me atraía. Quería envolverla en mis brazos, y descansar mi cabeza en su hombro. Quería respirar el dulce aroma de su piel, y pasar mis dedos por su cabello. Quería olvidar todo a excepción de la forma en que ella se sentía en mis brazos.

"¿Estás bien?" Me susurró, mientras tomaba mi mano en la suya. El gesto era reconfortante y tranquilizador, y le sonreí para que supiera que al menos estaba tratando de lidiar con la situación.

La conversación y la risa se arremolinó en torno a mí durante la comida. De vez en cuando, Bella continuaba tocándome: un apretón en mi mano… un ligero roce en mi brazo… una palmada en mi muslo. Era relajante ser tocado por ella, estar rodeado de sus voces; pero a medida que avanzaba la noche, me encontré cada vez más callado, e incluso más retraído.

Por más que lo intentara, era difícil participar en sus conversaciones cuando mi mente todavía daba vueltas por la información compartida esta tarde.

Eventualmente, incluso los esfuerzos de Alice por provocarme a una ligera discusión se encontraron con respuestas cortas y hoscas—o mi silencio. Varias veces, noté que Bella y mi madre me observaban de cerca, junto con algunas miradas preocupadas de mi padre; pero decidí ignorarlos a todos. O al menos, pretendí hacerlo.

Jasper y Mary Alice estaba sentados a la mesa frente a mí. Observándolos, tan claramente prendados el uno por el otro, me recordaron a Emmett y Rose. Me pregunté cómo estaba Emmett; si estaba preocupado por mí, o si creía que había muerto en el páramo.

Quizás Hunter le diría que sobreviví. Era claro que mi madre tenía alguna forma de permanecer en contacto con la gente de aquí, y con los otros—probablemente Hunter—en nuestro valle. Cómo podía hacerse, no tenía idea; tampoco tenía idea de cómo podía viajar tan rápidamente entre nuestro valle y este asentamiento. Tomé nota de esos pensamientos como una cosa más que necesitaba preguntar.

Parecía evidente que aparte de mi pequeña familia, todos los demás en la sala debían ser de Korinth, o de alguna de las otras ciudades; o tal vez habían crecido aquí. También era posible, supongo, que pudieran ser de la estación espacial. Mi madre no había mencionado si todavía había gente viviendo ahí. Esa era otra cosa que quería saber.

Mientras observaba a las personas en la sala, me di cuenta que había una diferencia en ellas, 'otra' más que no podía descifrar. Me pregunté, brevemente, si aún estaba pensando en términos de 'nosotros' y 'ellos'; pero no creí, ni quería creer, que lo estaba. Por los fragmentos de conversaciones que podía escuchar, parecíamos hablar el mismo lenguaje… si bien, tal vez con un acento o entonación diferente. Todos los hombres eran casi de la misma estatura, como lo eran las mujeres. Nadie parecía ser algo fuera de lo común o inusual.

Mientras estaba ahí observando y considerando, escuché reír a Mary Alice por algo que había dicho Jasper. Volví la mirada una vez más a nuestra mesa, y me encontré con la sonrisa vacilante de Jared. Al mirarlo, me di cuenta que había pasado por alto algo muy obvio, muy simple—pero tan completamente extraño a lo que estaba acostumbrado, que mi mente simplemente no había procesado la diferencia.

¡Los ojos de Jared eran azules! Los de Mary Alice también eran azules, y los dos tenían cabello casi negro. Esta vez cuando busqué en la sala, encontré ojos azules, y marrones, y algunos que eran casi negros. Vi cabello castaño, cabello negro, cabello amarillo, y todos los tonos intermedios; pero ninguno tenía cabello rojo. Rojo claro, rojo oscuro o rojo pardusco, mi familia eran los únicos con cabello rojo y los únicos con ojos verdes. Todos los que había visto alguna vez en mi vida tenían los ojos de algún tono de verde, y cabello de algún tono de rojo.

Esa era la prueba de nuestro ancestro en común: todos los que había conocido en mi vida descendían de Avaro.

No sorprende que nos hayan tenido miedo; no sorprende que hayan querido mantenernos en nuestro valle. Sin embargo, ¿por qué estábamos aquí ahora? ¿Qué había cambiado para ellos para permitir que nos uniéramos a ellos? ¿Y por qué elegirían a mi madre, una descendiente directa de Avaro, para ser su líder? Añadí esas preguntas a mi ya larga lista mental de detalles que estaba determinado a descubrir.

Pensar en las preguntas que aún quería que se me respondieran me recordó el cuarto de archivos que me habían mostrado. Los altos estantes, a rebosar de conocimiento acumulado de generaciones de personas que habían vivido antes que yo, llamando con secretos solo esperando a ser revelados. Estudiar los diarios, mapas y libros en los pequeños archivos de nuestro valle había sido una parte muy importante y satisfactoria de mi entrenamiento de Ranger. Me pregunté cómo mi vida personal, y las vidas de mis compañeros Protectores, pudieran haber sido distintas si tuviéramos acceso a las historias reales e información esperando aquí. ¿Podríamos haber encontrado la forma de encausar nuestras habilidades para la prosperidad de nuestra gente, sin el rígido control del entrenamiento de Protector?

No estaba seguro cuántos años habían pasado realmente desde que Elizabeth y Ares habían establecidos nuestro refugio seguro. Pero tenía que considerar que con el paso del tiempo, los salvaguardas y programas que designaron e implementaron podrían haber cambiado, podrían haberse retorcido poco a poco a la forma que tomaron hoy. El hecho de que todavía nos aferramos al mito del Thaay me forzaba a al menos considerar que esto podría ser verdad. Si compartíamos las verdades reales con nuestros conciudadanos, ¿cambiaríamos nuestra sociedad para bien? ¿Esa era la forma en la que yo iba a 'salvar' a mi gente, y ayudarlos a iniciar una nueva vida, como mi madre seguía insinuando?

Las preguntas, las incertidumbres, las dudas—todas las que surgieron por una tarde de revelaciones—de repente son muy abrumadoras. Aunque la sala es bonita, cálida y acogedora… junto con el relajado sonido del agua corriendo… ya no puedo encontrar consuelo en su belleza. El delicioso aroma a comida que fue servida para la cena… la risa y la conversación de la gente que me rodea… ya no es reconfortante. La luz de la puesta de sol, entrando por el domo superior y emitiendo su cálido resplandor sobre todo el lugar, ya no es de ayuda para levantar mis cansados ánimos. Estoy cansado, mi mano está punzando, y simplemente estoy listo para que este largo día termine. Todo lo que deseo en este momento—todo lo que anhelo, justo ahora—es una habitación tranquila, una cama cómoda y la promesa de dormir profundamente sin sueños.

"¿Jasper…?" Mi pregunta sobresalta a todos en la mesa—las conversaciones cesan, cuando todos se vuelven hacia mí sorprendidos.

Los ojos de mi hermano se abren como platos cuando le pido que me muestre mi habitación. "Por supuesto," responde, al levantarse. "¿Quieres ir ahora?"

Respondiendo de forma afirmativa, me vuelvo hacia mi madre y mi padre—explicándoles mi fatiga y pidiendo que me disculpen. Cuando me levanto, alcanzo a ver el rostro de Bella. Está lleno de confusión y dolor; dolor—ahora me doy cuenta—que he provocado al ignorarla la mayor parte de la noche, y pidiendo la ayuda de Jasper en vez de la de ella.

"Bella…" Tartamudeo, tratando de explicarme. "No pensé… quiero decir, no sabía si sería considerado apropiado el que tú… ya sabes." Agito mis manos, haciendo gestos con ellas hacia los pasillos, tratando de señalar ineficazmente lo que estoy teniendo tantos problemas para decir.

"Está bien, Edward." Le echa un vistazo a Jasper, luego de nuevo a mí con una sonrisa. "Imagino que tienes muchas cosas que te gustaría hablar con tu hermano. Te veré mañana."

Asintiendo, toco brevemente su hombro—y le deseo y al resto de la mesa buenas noches, antes de seguir a Jasper fuera de la sala.

Jasper me lleva al pasillo amarillo en el que estuve hoy más temprano, explicándome que es el único que no está completamente bajo tierra, y que la mayoría de las habitaciones tienen algún tipo de ventana. "Puede tomar algo de tiempo acostumbrarse a no poder ver afuera cuando has pasado mucho tiempo en el exterior," añade. "Es por eso que a la mayoría de los nuevos se les dan dormitorios en este pasillo."

La puerta que abre al final del pasillo conduce a una habitación muy parecida a la que tengo en casa. Aunque, es más grande y más colorida, con paredes pintadas de azul y un edredón de rayas blancas y azules sobre la enorme cama en la esquina. Dos sillas de madera flanquean una pequeña mesa en la esquina opuesta, y una alfombra grande y suave cubre la mayor parte del piso de piedra. Hay una hilera de ventanas estrechas en la parte superior de las paredes, permitiendo que la luz cálida de la puesta de sol se filtre dentro. Unos ganchos en la pared sostienen mis armas, y estoy sorprendido y complacido de ver que han sido limpiadas y han cuidado de ellas.

Hay una pequeña mesita de noche, pero no tiene velas o un pedernal. En vez de eso, él me dice que el objeto que está encima se llama lámpara; y luego me muestra cómo encenderla y apagarla, después de explicarme que también usa electricidad para hacer la luz—igual que las esferas que iluminan los pasillos. Jasper abre los cajones que forman parte de una pequeña cómoda, mostrándome varios cambios de ropa de día y ropa para dormir que se me habían proporcionado. El cajón de abajo contenía mi equipo de Ranger; y ese también ha sido limpiado y reparado.

La única otra puerta en la habitación conduce a grande cuarto de baño, que tiene un inodoro, un lavabo para asearse y una ducha con el mismo tipo de bañera que había aprendido a apreciar en mi habitación en las barracas en casa. Jasper se ríe entre dientes cuando escucha mi suspiro complacido tan pronto como la veo.

Se echa a reír incluso más fuerte cuando le cuento de las horas que pasé relajando mis cansados músculos después de soportar un día del entrenamiento de Hunter. Pasamos los siguientes minutos recordando a Hunter y sus métodos de entrenamiento, su hosco exterior, y sus bromas pesadas. Al parecer, estaba realmente encariñado con hacer que sus nuevos Ranger se pusieran su exageradamente ceñida y excesivamente reveladora ropa térmica tejida; no solo Jasper y yo sufrimos la indignación, sino que también engañó a Liam a que las usara en el comedor.

Hay un momento de silencio cuando hemos terminado de reír, los dos pensando en Liam y Hunter.

"¿Sabe él que estoy aquí? ¿Sabe qué estoy bien?"

"Sí," admite Jasper. "Se le ha mantenido informado de tu viaje y tu progreso."

"Entonces, ¿sabe lo de la mordida del Fanger?" Mi pregunta origina otra ronda de risitas de Jasper.

"Oh, sí," sonríe con suficiencia. "Hizo comentarios muy coloridos sobre 'estúpidos e incompetentes Rangers, que nunca se les debería permitir dejar el valle hasta que aprendan a mirar dónde ponen la mano.' Pero es un buen, hombre," continúa Jasper. "Está realmente contento de que estés bien."

Una vez más nos quedamos callados mientras los dos nos movemos incómodos, al saber que hay mucho que tenemos que decirnos… pero sin que ninguno sepa cómo comenzar la conversación.

"¿Sabes qué es lo mejor de esas bañeras?" Jasper pregunta, rompiendo de pronto el silencio.

"Uh, ¿no?"

Se ríe entre dientes al escuchar mi respuesta confusa. "Bueno, son lo bastante grandes para dos personas; y déjame decirte, hermano—bañarse es mucho más divertido con alguien más en la bañera contigo."

"¿Qué…?" Sus palabras me han dejado completamente perplejo, y lo miro con el ceño fruncido, tratando de entender por qué querría asearse con alguien más en la bañera… y quién posiblemente querría bañarse con él. "¿Por qué querrías bañarte con alguien más? ¿Y quién querría hacer eso contigo?" La idea me parece asquerosa, y no puedo ocultar la desaprobación en mi voz. Compartir el cuarto de ducha con mi cohorte era algo normal de todos los días, y nunca lo cuestioné; pero relajarse en una gran bañera con uno de mis compañeros cadetes, mientras nos lavamos el sudor y la suciedad de nuestros cuerpos, simplemente me parece desconcertante.

En este momento está doblado de la risa, jadeando por aire mientras me sonríe con suficiencia.

"No entiendo qué es tan divertido," frunzo el ceño. "Eso solo parece muy…" Miro la bañera, imaginándola llena de agua y alguien más ahí conmigo, tratando de asearse desnudo… "Oh…" Consigo decir, mientras mi mente ahora imagina destellos de húmeda piel sonrojada por el agua caliente… y manos enjabonadas lavando partes del cuerpo recién descubiertas… y suaves toallas siendo usadas para secar lo de alguien más… "¡Oh!"

Jasper me sonríe cuando finalmente lo miro otra vez. "Pendejo," murmuro, sonriendo cuando empieza a reír nuevamente. "Entonces. Tú y Mary Alice, ¿eh?"

"Oh, sí. Ella es la indicada para mí; y le gusta mucho un buen baño caliente, sobre todo cuando yo…"

"Suficiente," grito, interrumpiéndolo mientras sigue riendo. "No necesito los detalles."

Tratando de cambiar de tema, le pregunto cómo son las fiestas sociales aquí, y cuándo será la próxima—pensando que quizás podré pasar algo de tiempo con Bella entonces.

"Edward," él titubea, inclinando su cabeza mientras me observa. "Aquí no tenemos fiestas sociales. Mary Alice y yo vivimos juntos. Compartimos un dormitorio de pareja en el pasillo verde."

"Pero… ¡todavía estás en servicio activo! No tienes permitido casarte hasta que te des de baja. No puedes…" Me quedo sin palabras, tratando de encontrarle sentido a lo que acaba de decir. "Cuando vuelvas al valle, no vas a poder vivir con ella ahí. Tienes que completar tu juramento, Jasper. Eres un Protector—un Ranger—y tú…"

"Edward," me interrumpe. "Madre acaba de explicarte lo de Elizabeth y Ares, y por qué se inició el programa Protector, ¿verdad?" Cuando asiento, continúa. "No tenemos Protectores aquí; no los necesitamos. Y pronto, tampoco los necesitaremos en el valle."

Todo lo que puedo hacer es levantarme y mirarlo fijamente, cuando mi mente empieza a asimilar poco a poco todas las implicaciones de lo que acaba de decir. Hay tantos posibles significados, tantas consecuencias a la declaración que acaba de hacer.

"¿Cómo…?"

"Vamos a encontrar un lugar más cómodo para hablar," sugiere, volviendo entrar al cuarto principal. "Por qué no te recuestas y te recargas en esas almohadas en la cama, y yo tomaré una silla."

Jasper se pone cómodo en una de las sillas, arrastrando la otra frente a él para descansar sus pies, mientras yo me recuesto en la cama, con múltiples almohadas soportando mis hombros y mi cabeza. Pero antes de que pueda decir algo, me advierte que si empezamos a hablar del valle y el futuro, entonces estaremos aquí toda la noche.

"Además," añade. "Hay demasiados detalles que yo mismo no conozco. El consejo asesor se reunirá pronto para discutir todo, y todos estaremos presentes ahí; por lo que sugiero que dejemos ese tema para otra ocasión, y que me preguntes algunas de las otras cosas que quieres saber que yo pueda responder."

Lo que dice tiene sentido, así que pienso en las preguntas que había estado escuchando en mi mente durante la cena.

"Dijiste que Hunter sabe sobre mí," empiezo a decir. "Es obvio que personas de este asentamiento están en comunicación con nuestro valle; así que, ¿cómo, exactamente, hacen eso? ¿Cómo se enteró mi madre que estaba herido, y cómo sabe Hunter que estoy bien?"

Jasper asiente, "Tienes razón, se comunican. Tienen una máquina llamada transmisor que puede enviar ondas de sonido a largas distancias. Si tienes un receptor, puedes captar esas ondas de sonido y convertirlas en palabras. De ese modo la gente aquí puede hablar con madre y padre, y madre y padre pueden responderles, porque ambos tienen un transmisor y un receptor."

Sus palabras son confusas y sé que tengo que conseguir más detalles; pero en todo lo que me puedo enfocar es en la revelación de que ellos tienen algo de la misma tecnología—en casa, en nuestro valle—que he visto aquí. "¡Qué!" Reacciono asombrado. "¿Tienen una máquina con transmisor y receptor? ¿Dónde está?"

"Oh, está en su casa," responde, intentando infructuosamente contener la sonrisa engreída al ver mi sorpresa. "Probablemente has pasado caminando a su lado y nunca la notaste."

"Te estás divirtiendo demasiado con esto," hago una mueca. "Pero voy a seguirte la corriente: entonces, ¿dónde está esa maravillosa y misteriosa máquina?"

Jasper se está riendo con tantas ganas que apenas puede responder mi pregunta. "Oh, querido Ares," jadea. "No vas a creer esto, Edward. ¡Padre… Padre oculta las piezas en sus colmenas de abejas!"

"¿Él qué…?" Y de repente, también me estoy riendo. Riendo al imaginar a mi padre ocultando las piezas de una máquina desconocida en sus colmenas, donde nadie pensaría—o siquiera querría—buscar; y riendo al pensar en la genialidad de tener a sus humildes abejas protegiendo una pieza de tecnología avanzada.

Miro a mi hermano mientras los dos reímos. Se ve muy relajado, muy feliz. No pudimos pasar juntos mucho tiempo al crecer; y una vez que nos convertimos en cadetes, nuestro tiempo estaba estructurado y organizado en torno a nuestros cohortes de edad. Nos veíamos durante las celebraciones de la semana del juramento y otros festivales anuales; pero esos siempre eran tiempos ajetreados, y llenos con actividades familiares que dejaban poco tiempo para desarrollar los lazos afectivos entre hermanos. Siempre estaba un poco asombrado de mi hermano mayor, y admiraba a Jasper como el cadete, Protector, y finalmente, Ranger perfecto.

Ahora mientras lo observo, caigo en cuenta que tenemos oportunidad de llegar a conocernos como dos hermanos, dos amigos. Todavía estoy sonriendo cuando Jasper al fin deja de reír, y me devuelve la sonrisa.

"¿Cómo supiste que las partes estaban ahí? ¿Te las mostró?"

Jasper da unos golpecitos en su cabeza con su dedo.

"Ahh, tu don. Madre me contó un poco de él; pero en realidad no entiendo cómo funciona. También dijo que te ayudaron a lidiar con él mientras todavía eras un cadete."

"Sí," responde despacio. "Empezaron a pasar cosas cuando cumplí doce años. Al principio, pensé que algo estaba mal con mis ojos y mis oídos. Comencé a ver a las personas en colores diferentes, y sentir emociones fluyendo de ellos.

"Como ahora, cuando te miro, puedo darme cuenta que te sientes relajado y contento; incluso con toda la confusión y dudas que sé permanecen en tu mente; aun así sientes felicidad de estar aquí en esta habitación conmigo. Puedo 'percibir' esas emociones cuando concentro mi atención en ti; pero también puedo 'verlo'—porque estás resplandeciendo, en este momento—con una cálida luz amarilla."

Sin siquiera pensarlo, levanto mi mano para ver esa 'cálida luz amarilla' que está describiendo. Por supuesto, no es visible para mí, ganándome otra sonrisa burlona de su parte cuando se da cuenta de lo que estoy haciendo.

"Otras emociones se ven diferente," continúa explicando. "La ira, la veo como un tono ligeramente rojo en la piel; y cuando trato de 'percibir' a alguien que está enojado, de hecho, físicamente, duele. La tristeza hace que las personas se vean como si tuvieran una sombra azul sobre ellos; y la frustración provoca una vibración naranja en el aire a su alrededor."

"Pero la mejor, Edward," sonríe, inclinándose hacia mí, "la mejor es el amor. Cuando veo personas que sienten amor—ya sea dos amantes que acaban de descubrirse el uno al otro, o un padre y un hijo disfrutando de su tiempo juntos, o una pareja casada que han pasado años juntos—cuando veo esa clase de amor, esas personas brillan. Tienen un resplandor que los hace casi titilar mientras se mueven. Es algo hermoso de ver—pero jodidamente confuso para un niño de doce años."

Se ríe bajito otra vez, sacudiendo la cabeza. "Afortunadamente, la mayoría de las personas no tienen fuertes emociones tan a menudo—por lo que generalmente se ven más o menos normales, la mayor parte del tiempo. Pero cuando comenzó, seguía frotando mis ojos y quejándome de los colores. Los entrenadores me enviaron con los doctores; pero me fue difícil explicarles lo que estaba viendo, sintiendo y escuchando. Me enviaron a casa de las barracas, sin estar seguros si podría continuar con mi entrenamiento."

Esa información me sorprende; nunca antes me enteré de eso.

"Fue verdaderamente atemorizante," continúa. "Por un tiempo, todos pensaron que podría perder mi vista y mi oído. Entonces, pensé que tal vez estaba dentro de mí; que yo era algo malo—como parte Thaay, o no una verdadera persona. Incluso me preocupó que nunca completaría mi entrenamiento para convertirme en Protector."

Recargándose un poco en su silla, Jasper cruza sus brazos detrás de su cabeza y se mueve para ponerse más cómodo, antes de volverse para mirarme de nuevo.

"Afortunadamente, no le tomó mucho tiempo a mi madre darse cuenta de lo que estaba pasando. Tener a alguien que realmente escuchara y creyera lo que estaba diciendo también ayudó. Estuve en casa por un par de meses; y en ese tiempo, aprendí cómo clasificar o ignorar la mayor parte de que estaba viendo y sintiendo. Pero también descubrimos que si me concentraba sin resistirme, podía 'forzar' emociones a personas y animales para hacerlos sentir las cosas que yo quería que sintieran."

"¿Y lo de mentir? ¿Poder percibir si alguien está diciendo la verdad, o solo parte de ella?" Pregunto, alentándolo a seguir hablando.

"Ahh, sí. Eso empezó un poco antes. Cuando alguien dice algo que no es totalmente cierto, incluso si no se dan cuenta que no es la verdad, su voz es diferente. Tiene un dejo extraño, un tipo diferente de tono. Es difícil de explicar," se encoje de hombros. "E incluso más difícil de creer—pero por otro lado, tu escudo también lo es," se ríe.

"¿Y si mienten deliberadamente?"

"Eso es mucho, mucho peor. Cuando alguien dice algo que es completamente falso, entonces su piel toma un enfermizo color amarillo verdoso—y su voz es ronca y gutural, casi como si estuviera gruñendo. Afortunadamente, eso no sucede muy a menudo… aunque fue muy divertido cuando podía atrapar a Hunter en unos de sus cuentos más escandalosos."

Los dos nos reímos al escuchar las palabras de Jasper, pensando en nuestro amigo y mentor. Se me ocurre que en realidad echo de menos a Hunter, y me pregunto cuándo—si es que—voy a verlo otra vez.

Como si pudiera leer mi mente, Jasper me informa casualmente que Hunter y Kate estarán aquí en unos días para asistir a la reunión del consejo asesor, y que tendré una oportunidad de hablar con ellos entonces.

"¿También Kate? ¿Ella sabe sobre todo esto?"

"Sí; ha tomado un rol más activo, desde que ella y Hunter están juntos."

"Maldita sea, Jasper," suelto. "¿Cuántas otras personas saben lo que está pasando? ¿Por qué me siento como la última persona en descubrir la verdad?"

Mi frustración de inmediato me tiene de pie, y paseándome de un lado al otro del piso.

"¿Por qué no me dijeron nada antes? Madre y padre te ayudaron a ti—pero nunca me dijeron una palabra a . Pasé mi vida pensando que algo estaba mal conmigo, preocupado que era parte Thaay o algo así. Y ahora, ahora me entero que toda esta otra gente sabía de este lugar todo el tiempo, y la verdad sobre nuestra historia. Es como una enorme conspiración de mierda o algo así."

Gritando para cuando termino, encaro a Jasper—solo para encontrarlo sosteniendo su cabeza con una expresión adolorida.

"Por favor, cálmate, Edward," me suplica. "Recuéstate y relájate. "Se te dio mucho en un día, y todavía te estás recuperando de la mordida del Fanger. No se supone que entiendas todo en un día. Además," hace una mueca, con una sonrisa traviesa apenas asomándose en su rostro. "Te ves muy mal en anaranjado."

"¿Qué demo…?"

Me señala con un dedo, dibujando una línea por mi cuerpo hacia arriba y hacia abajo, luego dando golpecitos en su cabeza con su dedo. "Frustración, ¿recuerdas? Naranja. Simplemente no se ve bien en ti," se echa a reír, sacudiendo su cabeza.

De repente me siento exhausto y agotado, me dejo caer hacia atrás en mi cama… cerrando mis ojos, antes de murmurar otro 'pendejo' a mi hermano… que todavía está riendo bajito entre dientes. Me toma un segundo o dos darme cuenta de lo que ha hecho; y cuando abro mis ojos para volverlo a mirar, tiene la decencia de verse culpable.

"Tú hiciste eso, ¿no es así?"

"¿Qué puedo decir?" Sonríe. "¡Es un don!"

Entonces no podemos aguantarnos la risa una vez más, y de nuevo siento aprecio por mi hermano por sus esfuerzos para tranquilizar mis miedos y preocupaciones.

"Jasper," susurro, cuando finalmente nos detenemos. "Gracias."

"De nada, hermano," me susurra en respuesta.

La cama es suave y cómoda… y estoy muy, pero muy cansado. Cierro mis ojos, disfrutando de la tranquilidad y bienestar que sé está enviando en mi dirección. Después de unos minutos, escucho su silla rechinar, y abro mis ojos despacio—para encontrarlo observándome con atención.

"Edward…" Comienza a decir, titubeante.

Viendo la seriedad en su rostro, me ruedo sobre mi costado, apoyando mi cabeza en mi brazo para poder concentrarme en lo que va a decir.

"No lo sé todo," continúa. "Sé que durante todos los años que hemos vivido en nuestro valle, ha habido muchos de nosotros con habilidades o dones. Pero a ninguno de ellos se les han explicado sus dones hasta que toman su juramento. Fui el único que tuvo que tener ayuda mientras todavía era un cadete. No es porque fuera especial, o porque nuestros padres se preocuparan más por mí que por ti o Emmett. Es porque existía la verdadera posibilidad de que no se me permitiera terminar mi entrenamiento; que me encontraran inadecuado, y me removieran de mi cohorte. Eso nunca antes le había pasado a alguien, y era un riesgo que simplemente no podía tomarse."

"El programa Protector funciona porque nos entrena a pensar en términos de todos, en vez de solo en nosotros mismos. Erradica el egoísmo y la avaricia, y nos hace preocuparnos por nuestra sociedad y nuestra gente. Una vez que has tomado el juramento, es parte de ti. Incluso con todo el poder que tus habilidades pudieran darte, Edward, nunca podrías usarlas de ninguna otra manera que como lo permita tu juramento. Eres un Protector ahora, y siempre lo serás."

Entonces se levanta, y empieza a encaminarse a la puerta… antes de volverse otra vez para hablar, una vez más.

"Sé que tienes más preguntas; pero eso es suficiente por esta noche. Estoy cansado, estás cansado, y…" Hace una pausa, antes de que una enorme sonrisa se extienda en su rostro. "¡Estoy sintiendo ganas de un baño realmente largo en una bañera llena de jabonosa agua caliente!"

Con una carcajada, sale por la puerta, cerrándola con gentileza detrás de él. Antes que sus pasos dejen de hacer eco por el pasillo, ya estoy dormido.

.

.

.


Bien, ¿qué sabemos hasta ahora? Que todos los habitantes de Olympus son descendientes de Avaro y por lo tanto con algún tipo de mutación, aunque no se mencionen los dones de todos. Por ser diferentes y considerando lo que su ancestro provocó en el planeta, los descendientes de Ares, es decir los científicos y educadores les temen y cuando los ayudaron a escapar y a crear su vida en Olympus, les hicieron prometer nunca dejar el lugar creado para ellos y entrenar a sus hijos con el programa Protector para erradicar todo egoísmo y avaricia y que antepusieran el bienestar de otros al propio, para así asegurar que no se levantara de entre ellos otro Avaro que abusara de sus dones y perjudicara al planeta y a su gente. Para implementar el programa tenía que haber un enemigo del que tendrían que protegerse, ya sean Fangers, Yippers o el Thaay. Aunque hay que tomar en cuenta lo que Edward reflexiona en este capítulo, no sabemos cuánto tiempo pasó desde que se implementó el programa y su forma de vida, y por lo tanto no sabemos qué tan diferente sea del original. Todavía quedan preguntas por responderse, y en el siguiente capi recibirán las respuestas de algunas.

Tardó un poco pero llegó, estos días hemos tenido algunos problemas para coincidir con traducción y beteo, aunque de verdad le agradezco a Eri que va a mi ritmo de un capi diario a pesar de sus responsabilidades. En fin, el capi ya está aquí y espero que tomemos de nuevo el ritmo, y recuerden, porque eso también contribuyó en la tardanza, de ustedes depende el ritmo de la historia, íbamos muy bien, no bajen el ritmo por favor. Son muchas las que leen, no les cuesta nada tomarse unos minutos para saludar, dar las gracias o poner una carita feliz si no saben que más poner, o decirme qué les pareció el capítulo y contarme sus teorías. Sus reviews son el único pago que recibimos por el tiempo dedicado a esto, no lo olviden por favor.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Antonia, Say's, PRISOL, Ross, Sheei Luquee, dushakis, torrespera172, Alma Figueroa, Marie Sellory, myaenriquez02, solecitopucheta, Ali-Lu Kuran Hale, Vrigni, kaja0507, Joha Asecas, , carolaap, Brenda Cullenn, sueosliterarios, liduvina, saraipineda44, Maryluna, Pili, Noelia, Melany, Adriu, Summer Suny, Liz Vidal, Tecupi, glow0718, erizo ikki, patymdn, JessMel, crysty katy, Isabelfromnowon, Lizdayanna, tulgarita, Noir Lark, amogv, Lady Grigori, Rosy Canul, aliceforever85, bbluelilas, Ericastelo, Johanna22, Tata XOXO, andyG, Pam Malfoy Black, Gabriela Cullen, Diablillo07, Mafer, lagie, Sully YM, alejandra1987, rjnavajas, Ninee95, Techu, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de ustedes.