Capítulo 3
Princesa
-Disculpen…Hola…Si…¿qué?...Ah no puede ser…Está bien…Si…Dile que la quiero a las 3 en mi oficina…Vale…Adiós- El chico responde el teléfono.
-¿Algún problema Señor Carter?- Pregunto Finn.
-Uno en realidad, había citado a la señorita Abadeer a nuestra reunión, pero al parecer no podrá presentarse, tenía una entrevista que había olvidado, en fin, la he citado a las 3 de la tarde, los veré a esa hora aquí en mi oficina, de acuerdo, ahora debo retirarme, disculpen- El manager toma su saco y sale apurado de su escritorio, hasta que se detiene en la puerta
-Un placer señorita Bubblegum- le sonríe de reojo a la chica y sale.
Bonnibel se sonroja un poco.
-Es muy joven…- Dice casi como susurro.
-Ah… si… eh vaya, esto fue rápido, ¡bien! Conseguimos la publicidad- sonríe y se alegra Finn.
-¿Y si ella se niega?-.
-No lo hará Bonnie, además aun si no quisiera lo tendría que hacer, sus altos mandos ya lo decidieron-.
-Ok, solo que no esperaba verla hoy…-.
-Todo irá bien Bonnie, ahora vamos a desayunar algo- .
-Está bien Finn- .
Ambos salen del gran edificio y van a un restaurante, aunque Bonnibel siente un nudo en el estómago, esa misma tarde vería a Marceline, las cosas no serían fáciles, mucho menos si tiene que discutir con ella un plan de negocios.
Solo esperaba no quedarse sola con ella…
El día pasa fugazmente, Bonnibel no puedo dejar de pensar en que vera a Marceline de nuevo, al pasar las horas, ella se prepara mentalmente para el dichoso encuentro.
Ya se marcaban las 2 de la tarde cuando Finn le dice que deben ponerse en marcha para llegar a la cita.
-Ok, tranquila, solo hablaremos del plan publicitario y se acabó.- menciona el rubio intentando calmar a la chica a quien sus piernas traicionaban al caminar.
-Entiendo, aun así creo que voy a vomitar-.
-Por favor no lo hagas en la oficina…-.
Ambos toman el elevador y cuando llegan a la oficina del joven Carter, su secretaria les menciona que aún no llegaba y que por favor tomaran asiento un momento.
-Bueno, tiene razón la señorita, son las 2:30, aún falta un rato.-
-Finn, tengo que ir a refrescarme, en verdad estoy muy nerviosa.- Bonni se mueve rápidamente.
-Por supuesto, no tardes demasiado, aquí estaré- Le dice el chico con una gran sonrisa.
Bonni se levanta de su asiento y se dirige directamente al baño, abre la llave del agua y se lava la cara rápidamente, repite el proceso un par de veces hasta que se siete más calmada.
Seca cuidadosamente su cutis y saca su pequeña bolsa de maquillaje para retocarse nuevo, lo hace breve y pausadamente, nota como poco a poco su nerviosismo disminuye, intenta pensar en cosas positivas.
Termina con su rostro y procede a guardar sus artículos de belleza, respira profundamente y mira su reflejo en el espejo, cierra brevemente sus ojos intentado relajarse…
-Siempre radiante Princesa…- Se escucha una voz al fondo.
Aun con los ojos cerrados Bonnibel nota como todos los músculos de su cuerpo se tensan, su boca se queda seca y su corazón late a mil por hora, solo una persona en el mundo la llamaba Princesa...
-¿No piensas saludarme?- vuelve a cuestionar.
-Marceline…- Susurra abriendo un poco los ojos, y ahí está en el espejo la morena cruzada de brazos detrás de la puerta de entrada, sus piernas le fallan.
-Creí que ya no te acordabas de mi.- La chica camina lentamente hacia Bonnibel, esta última nota el sonido de sus botas acercándose a ella.
-Estoy aquí por negocios- Habla Bonnibel sosteniéndose fuertemente del lavabo, sabía que delo contrario podía caerse.
-Eso lo sé- Se acerca peligrosamente. – Y yo… estoy interesada en tu propuesta- Le susurra a la chica mientras su mano intenta tocar la de Bonni.
-¡Basta, Marceline!- La interrumpe la chica de cabello rosa quitando su mano bruscamente.
-¡Oye!, no recordaba que fueras tan fría, vamos, sabes que me gusta jugar.- Se echa a reír la chica más alta.
-Te repito que solo estoy aquí por negocios.- Bonnibel mantiene su mirada en su propio reflejo en el espejo.
-Creí que nuestros problemas ya eran historia antigua Bonnibel- menciona la chica mientras se pasa una mano por el cabello.
-Lo nuestro son más que problemas.- Por primera vez ve a la otra chica fijamente.
Marceline solo la mira fijamente tambien.
-Tienes razón, eso está en el pasado…Ahora, si me disculpas, tenemos ambas una reunión pendiente.- responde tomando su bolso y señalando la salida.
-Por enésima vez Bonni, lamento lo que paso ¿sí? Fue hace mucho tiempo, no tiene sentido que aún me odies por eso.- Habla la chica de cabello negro mientras echa su cabeza hacia atrás
-Es usted una idiota señorita Abadeer.- Bonnibel sale de la habitación.
Marceline respira profundamente y la mira salir.
Mientras tanto fin, seguía esperando a que la chica llegara.
-¿Todo bien Finn?- le llama Bonnibel al chico.
-Oh, sí, todo genial…. Tardaste un rato…-.
-¡Oye! ¡Eso no se le dice a una chica!-.
-Ah… lo siento jeje-.
-El señor Carter está listo para recibirlos- Les llama la secretaria.
-Ok, ¿Estas lista?- Habla Finn.
-Claro- lo dice calmadamente.
Ambos entran a la oficina y el joven Carter les pide que tomen asiento.
-Bueno, bienvenidos de nuevo, lamento haberlos hecho esperar, tenía un asunto que atender-.
-No hay ningún problema.- se apresura a decir Finn.
-Ok, llamare a nuestra chica- El joven presiona un botón del teléfono y le dice a su secretaria que hiciera pasar a Marceline.
La puerta se abre.
-Carter… ¿querías verme?- Entra la chica de cabello negro.
-Marceline, siéntate por favor.- Señala la silla con su mano.
La pelinegra toma asiento y no despega su mirada de Bonni, a lo cual esta solo desvía la mirada.
-Ella es la señorita Bonnibel y su publicista Finn, son los organizadores del proyecto de publicidad que te mencione por la mañana.
-Claro, un gusto- Habla educadamente Marceline.
-Igualmente- responden al unisonada Finn y Bonnibel.
-Marceline, te hablo del plan, la idea es que promociones los productos de la nueva empresa "Bubblegum Corp." La cual es propiedad de la señorita Bonnibel.
-Anunciar… Caramelos- Se recarga la chica en su respaldo.
-Así es, pensamos en algunos comerciales musicales en los cuales se muestre el consumo de los mismos y ese tipo de ideas, al ser tú la imagen principal de nuestra disquera a ambas empresas nos beneficiaria enormemente esta campaña publicitaria, desde el aumento en el consumo de sus productos y dar cositeros con tal temática, hay mucha versatilidad en esta idea, la cual te aviso que ya está aprobada por el consejo, pero evidentemente debemos informarte.
-Nunca me consultan antes de aprobar algo, ¿verdad?- menciona irónicamente Marceline con su puño apoyado en la barbilla.
-En fin señorita Abadeer, es una idea muy grande y mis inversionistas han pensado en un excelente plan para ello- Carter se recuesta en su silla.
-No nos han consultado para la realización de este plan tampoco a nosotros- Finn toma la pablara.
-Lo lamento, es cierto y me disculpo, pero esto es solo un plan prototipo si les agrada a los tres , podremos proceder a realizarlo-.
-Vale, suena bien, de que se trata.- Corrige Finn.
-Comerciales, podemos comenzar con un par, me gustaría que tu Marceline y la señorita Bonnibel los planearan, que tal si traen algunas ideas y las evaluaremos en una reunión donde por supuesto su publicista tendrá un puesto.
-Muchas gracias señor Carter.- Agradece Finn algo emocionado.
-Por favor, pueden llamarme Gabriel- mira al joven y a la chica de cabello rosa.
-Eso significa que… ¿debemos trabajar juntas?- Habla Bonnibel casi en susurro.
-En realidad no me molesta- se apresura a decir la rockera con una sonrisa pícara.
-Por supuesto, pueden comenzar en el tiempo que quieran y el lugar que quieran, solo fijare un plazo de una semana para que presenten al menos un par de ideas, ¿todos de acuerdo?.-
Todos en la sala mueven su cabeza asintiendo.
-Excelente, ahora señoritas si nos disculpan, iré con Finn a preparar el papeleo del contrato,
¿de acuerdo?- Gabriel se levanta de su silla.
-Oh claro, enseguida regreso Bonni- Le sonríe Finn.
La chica solo hace un gesto con la mano y voltea a mirar al suelo.
-Oye, princesa, no me agrada esto más a mí que a ti, pero los altos mandos han hablado… ¿Mañana en mi departamento?-habla Marceline con un tono calmado.
-¡¿Eh?! ¡¿Yo?! ¡Marceline! ¡¿Eres idiota?!- Bonnibel se escandaliza.
-¡Oye, calma!… Hablo del comercial, pervertida, sería bueno comenzar a trabajar y terminar rápidamente con esto.- Hace unos movimientos de calma con sus manos.
-Oh, es cierto, lo siento… ¡Y no me llames pervertida!.. Es solo que esto es repentino.- Bonni juguetea con sus manos.
-Dile a Carter que te de mi dirección, te veo mañana a las 2, ¿de acuerdo?- Le dice la chica mientras se levanta de su asiento y se dirige a la puerta.
-….-
-Adiós, Princesa- Le sonríe pícaramente.
-Para con eso….- Bonnibel cierra sus ojos.
Marceline ríe y sale por la puerta, unos segundos después Gabriel y Finn salen con unos papeles.
-Bien señorita Bubblegum, solo debe firmar aquí y aquí y todo se pondrá en marcha- Le acerca un bolígrafo con cuidado.
Bonnibel mira de reojo a Finn y este hace una señal aprobatoria con la mano, a lo cual esta procede a firmar el contrato, aparentemente por 1 año.
-¿Y Marceline?- Pregunta el joven Carter mirando la silla donde anteriormente estaba la morena.
-Ah, ella se fue…- dice rápidamente Bonnibel.
-Bah… Esta chica…- se soba las sienes con los dedos de la mano.
-¿Algún problema?- Habla Finn.
-No, solo necesito que ella firme también, pero me encargare de eso personalmente, no quiero quitarles más su tiempo. Señorita Bubblegum le doy esta tarjeta con mis datos y contacto, cualquier cosa que necesite llámeme por favor- Le guiña el ojo.
-Eh… Claro… Gracias- Toma la tarjeta con cuidado de las manos del chico rubio.
-Bueno, señor Carter, agradecemos su tiempo, estaré en contacto- se despide Finn con un apretón de manos.
-Por supuesto, un placer.- Gabriel corresponde. - Señorita Bubblegum…- Se acerca ella. – Un placer conocerla- Se agacha para darle un beso en la mejilla mientras le da un apretón de manos.
-Esto… Igualmente Gabriel… ¡Disculpe! ¡Señor Carter!- Se apresura a decir la chica.
-No hay problema- ríe el joven.
Finn y Bonnibel salen de la oficina, pero rápidamente esta última se percata e algo.
-Señor Carter, olvidaba… puede darme la dirección de Marceline, ella dijo que estaba bien si nos poníamos a trabajar en el comercial mañana mismo.-
-Por supuesto, me alegra el entusiasmo.- se para a escribir la dirección en una tarjeta.- aquí tiene señorita, los veo aquí en una semana, mi asistente llamara para los detalles después, hasta luego.-
-Gracias…-
Ambos salen de la oficina y se dirigen al auto y durante el trayecto ambos conversan.
-¿Veras Marceline mañana? ¿No es algo pronto?- Dice Finn.
-Solo tenemos una semana recuerda…será bueno escuchar sus ideas…- Bonnibel mantiene la mirada en la ventana.
-Pero… ¿En su departamento? ¿No en algún otro lugar? ¿Su oficina? ¿Un estudio?... ¡¿Su departamento Bonnibel?!-
-Calma Finn, estoy completamente segura de lo que hago, todo estará bien, mientras más rápido terminemos con esto será mejor para todos, Marceline opina lo mismo.-
-Vaya, sí que tuvieron tiempo de hablar, ¿he?- menciona dudoso el chico.
-¡Oye! No juzgues, son negocios- Se sonroja la chica.
-Ok, si me dices que todo estará bien lo creeré, pero no dudes en llamarme si algo pasa.-
-Gracias Finn- Le sonríe al muchacho.
El auto deja a Bonni en su departamento, se prepara una cena rápida y organiza el papeleo que llevara a la empresa, ya habían pasado algunos días que no estaba en su oficina se debía precisamente a todo el asunto de la publicidad.
-Supongo que mañana será…Hace años que no me llamabas Princesa- se dijo a si misma mientras sostenía el papel de la dirección de Marceline.
