Aunque suene tedioso esto no puede faltar, los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, y la historia fue escrita por hikingurl, yo solo traduzco.
Y como siempre, no puede faltar mi agradecimiento a mi beta y amiga durante todo este tiempo en el fandom. Gracias Erica, con tu ayuda he crecido como traductora y ha mejorado un poco mi gramática :P
Capítulo treinta y cuatro
EPOV
Alguien está plañendo con desesperación, alguien está llorando con grandes alaridos de dolor.
Lastima mis oídos, lastima mi garganta, lastima mi cabeza… anhelo el silencio.
La oscuridad llama a mi agotado cuerpo y mente y doy la bienvenida a su olvido con brazos abiertos. Es solo cuando caigo en su indulgente adormecimiento que los sollozos se detienen.
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La consciencia viene de forma espontánea y desagradable. Despierto en una escena vagamente familiar: yo, tendido en una cama en la enfermería de la ciudad; con Bella sentada en una silla junto a mí, sosteniendo mi mano en la suya y descansando su cabeza en mi muslo, mientras duerme profundamente.
Se ve cansada, exhausta. Su piel pálida, con círculos oscuros en sus ojos y su rostro casi demacrado por el agotamiento. Recuerdos de los eventos de las últimas horas vuelven de golpe mientras estudio su rostro.
Yo soy el responsable de su agotamiento, el que dejó marcas de fatiga en su rostro; justo como soy el responsable de la muerte de mi madre.
Estoy abrumado por la culpa, aplastado bajo su peso, derrotado por su pena. Un grito devastador de angustia brota dentro de mí, escapando en un fuerte sollozo. Bella está despierta al instante y nos miramos el uno al otro mientras nuestros ojos se llenan de lágrimas y caen ignoradas por nuestro rostro.
Toda mi vida me han enseñado que llorar es una muestra de debilidad. Nos ordenaban controlar nuestras emociones, reprimir nuestros sentimientos. Ahora no puedo hacer nada de eso. Me siento débil, vulnerable; necesito a Bella.
Ella me rodea con sus brazos, consolándome mientras sollozo en su hombro. "Lo siento, lo siento," repito una y otra vez. "Lo siento mucho."
Cuando he llorado, cuando al fin me quedo callado, Bella se aparta lentamente de mí. "¿Por qué te disculpas, Edward?" Pregunta en voz baja, frunciendo el ceño al mismo tiempo que estudia mi rostro con atención. "¿Por qué crees que deberías disculparte? No entiendo."
"Por lo que te hice, por lo que le hice a mi madre."
"Oh, Edward," suspira, volviendo a descansar mi cabeza en su hombro. Una de sus manos empieza a frotar lentamente mi espalda hacia arriba y hacia abajo. Su toque es tranquilizador, y me inclino más hacia ella, recibiendo su confort.
"Nada de eso fue tu culpa, amor. No me lastimaste. Habían pasado horas desde que comí y sentí pánico cuando empezaste a temblar. Te di demasiado, muy rápido, y simplemente me debilitó por un corto tiempo. Ya había empezado a recuperar la consciencia antes de que dejaras el valle. Hunter y yo vimos despegar el transbordador."
"Estoy bien, Edward. De verdad lo estoy, y en cuanto a tu madre; no había forma de que supieras…"
"No lo entiendes," la corto, apartándome de su confort, rehusándome a mirarla al girar mi cabeza hacia otro lado. "No estabas ahí, no lo sabes. Las cosas estaban mal, el lugar se derrumbaba. Todo se desplomaba en torno a nosotros. Le supliqué a Ares que me ayudara y cuando la energía llegó… fue tan fuerte, tan pura… tan diferente a todo lo que había sentido antes, que simplemente la tomé. Me aferré a ella y succioné… succioné todo lo que podía de ella. Entonces usé el poder para derribar esa jodida terca puerta de nuestro camino."
Bella estira de nuevo sus brazos hacia mí; pero me alejo de ella, poniéndome de pie y paseándome frustrado por la habitación.
"La drené, Bella," Grito, deteniéndome para mirarla de forma acusadora. "Tomé su fuerza vital, su energía. La tomé toda y la maté. ¿Cómo puedes decir que no fue mi culpa? ¿Cómo puedes decir que todo está bien?"
Le doy mi espalda, caminando hacia la esquina de la habitación deslizándome por la pared para sentarme acongojado en el suelo. "¿Cómo puedes siquiera soportar mirarme, Bella? Maté a mi madre y yo… lo siento."
Levanto mi cabeza para verla de pie frente a mí. Hay amor y perdón en su rostro; pero me rehúso a ser consolado.
Con mi cabeza descansando en mis brazos que ahora rodean mis rodillas y sollozos que sacuden mi cuerpo, me entrego a mi pena, repitiendo una y otra vez que, "Lo siento, lo siento mucho."
Por un largo tiempo Bella no dice nada, permitiéndome dar rienda suelta a mi remordimiento, dejándome expresar mi arrepentimiento. Después de un rato se sienta con cuidado junto a mí, recargándose en la pared detrás de nosotros. Finalmente, cuando me agoto nuevamente, estira su mano y con delicadeza toma la mía, sosteniéndola en el suelo entre nosotros.
"¿Edward?" Susurra. "¿Lamentas que Alice esté viva?"
"No, por supuesto que no," murmuro, todavía sin poder verla a la cara.
"Y Mary Alice, ¿lamentas que esté con vida?"
Bufo un "no" como respuesta.
Su pulgar frota suavemente las protuberancias de mis nudillos. Su caricia es tranquilizadora, hipnotizante.
"¿Qué hay de tu padre? ¿Lamentas que Carlisle esté con vida?"
Sus preguntas están empezando a molestarme, y levanto mi cabeza, mirándola con irritación. "Por supuesto que no, Bella. ¿Cómo puedes preguntar…?"
Pero levanta su mano para silenciarme. "¿Qué hay de toda la gente de Korinth, Jared y Cora, y los otros que has conocido? ¿Lamentas que estén con vida? ¿Y qué hay de mí, Edward? ¿Lamentas que esté con vida?"
"¡Eso es ridículo! ¿Cómo puedes siquiera pensar algo tan horrible?" Demando, girando mi cuerpo hasta que estoy frente a ella. "Tú eres la persona más importante en mi vida. Claro que no lamento que estés viva."
Me sonríe con ternura antes de responder a mi pregunta. "No te das cuenta, Edward, todos nosotros estamos vivos por lo que hiciste. Y por el sacrificio que tu madre hizo. Nadie te culpa por lo que sucedió."
Bella toma mi otra mano, dándose la vuelta hasta que estamos sentados uno frente al otro, rodilla con rodilla. "Hay algo que tienes que saber, Edward. Tanto Jasper como Carlisle trataron de darte energía adicional cuando estabas empujando esa puerta. Agarraron tu brazo, como yo lo hago; pero nada ocurrió. Cuando le suplicaste a Ares que te ayudara, Esme colocó su mano sobre la bola de navegación, y esa vez funcionó. En realidad, no entendemos por qué… pero ella fue capaz de enviarte la energía que necesitabas."
Miro a Bella mientras ella explica lo que sucedió. No recuerdo a mi hermano o a mi padre tratando de ayudarme. Todo lo que recuerdo es llamar a Ares y luego esa dulce andanada de energía.
"No recuerdo eso," susurro. "Necesitaba ayuda y llegó cuando se lo pedí a Ares. Creí… creí que venía de él. No sabía que venía de mi madre."
"No tenías forma de saberlo. Nadie tenía idea que ella pudiera hacer eso. Sin embargo, funcionó y te salvó, a tu hermano, a tu padre y a todos los demás que estaban en esa nave."
"Pero tal vez, si tan solo hubiera…"
"No, Edward," me interrumpe. "Sin 'peros', sin 'y si', o 'tal vez'. No puedes cuestionarte las cosas, lo que sucedió, sucedió; solo podemos salir adelante. Tu madre te amaba, estaba orgullosa de ti, y no habría deseado que vivas con una culpa o arrepentimiento equivocados. Culparte por algo que no fue tu culpa, no sirve de nada. Tenemos que honrar la vida de tu madre y su sacrificio al continuar nuestra misión y vivir la mejor vida posible."
Bella me sonríe con tristeza cuando termina de hablar. Hay algo en su expresión que me dice que ella sabe más de arrepentimiento y culpa equivocadas de lo que me está diciendo.
Sé que se siente culpable por mi mordida de Fanger y los eventos que condujeron a ello. Sé que se culpa por desobedecer órdenes cuando vino al valle a verme y fue atrapada y culpada de traición. Hemos discutido su arrepentimiento por alterar la misión planeada y exponerme al peligro de la tormenta; pero esto parece ser algo más.
"¿Bella?" Al fin interrumpo sus pensamientos.
Ella toma una respiración profunda, liberándola en un largo suspiro antes de mirarme nuevamente.
"¿Sabes del accidente que reclamó la vida de mis padres?"
"Sí, Jasper me contó."
"¿Y viste los restos en el asentamiento?"
Cuando asiento, ella continúa.
"Lo que no sabes, lo que en realidad nadie sabe, es que se supone que yo estuviera en ese transbordador. Iba a ser mi primera misión sola. La cosecha había sido mala ese año y el asentamiento y la estación necesitaban desesperadamente comida fresca. Había estado entrenando por años con mi madre y sabía qué tenía que hacerse y cómo hacerlo. Así que, todo estaba planeado para que fuera sin mis padres y completara la misión."
Bella retira sus manos de las mías, pasándolas por su rostro y por su cabello antes de volver a mirarme, la agonía claramente evidente en sus rasgos.
"Pero era el Festival de la Cosecha y quería quedarme en el valle, Edward. Quería quedarme porque sabía que tendría una oportunidad de verte. Aunque todavía tenía que esperar un año antes de que pudiera ir a las fiestas sociales, sabía que podría pasar algo de tiempo contigo en las cenas y durante las actividades."
"¡Fui egoísta, Edward, egoísta e inmadura! Solo pensé en lo que yo quería y no en la gente del asentamiento o en la estación que me estaban esperando para que hiciera crecer la comida que necesitaban. Así que le supliqué a mi madre que me dejara quedarme; le supliqué que tomara mi lugar y me permitiera divertirme."
La historia de Bella se detiene estrepitosamente cuando sus ojos se llenan de lágrimas. Ella pasa saliva bruscamente, haciendo una mueca al tratar de controlar sus emociones y continuar. Su voz se escucha temblorosa por la pena cuando comienza a hablar otra vez.
"Mi madre se fue, en el último minuto mi padre decidió ir con ella. Había estado preocupado de que ella se estuviera presionando demasiado y pensó que podría ayudar con algo de la plantación y la cosecha que no involucraba su don. Me abrazaron cuando se fueron, diciéndome que me divirtiera."
"Se fueron." La voz de Bella cae a un débil susurro mientras lucha por continuar. "Se fueron y nunca volvieron; nunca los volví a ver. Una extraña tormenta atrapó su transbordador cuando regresaban y se estrellaron. Murieron en esos restos en llamas junto con el piloto… Y todo fue mi culpa, Edward… mi culpa."
Veo como se derrumba en sollozos y la pongo en mi regazo, colocándola de lado en el espacio entre mis piernas dobladas. Apoya su hombro en mí y la rodeo con mis brazos, sosteniéndola contra mi pecho, meciéndonos lentamente hacia adelante y hacia atrás mientras ambos nos recuperamos de nuestras emocionales confesiones.
Cuando su cuerpo se queda quieto y sus sollozos se sosiegan, quito el cabello de su rostro, usando mi pulgar para limpiar las lágrimas de sus mejillas.
"No fue tu culpa, amor. No puedes culparte por un accidente que no tenías forma de saber que ocurriría. Tus padres estarían muy orgullosos de la mujer fuerte y dotada en la que te has convertido."
Bella se acurruca a mí mientras acaricio sus brazos y sus hombros, tratando de aliviar algo de la tensión que siento en sus músculos. Toma una de mis manos, sujetándola entre las suyas al pasar distraídamente sus dedos por mi palma.
"Esme me ayudó mucho después del accidente." Su voz sigue baja y quebrada. "No podía soportar estar sola en nuestra casa vacía, por lo que ella me permitió mudarme con tu familia por un tiempo hasta que me sintiera lo bastante fuerte para vivir sola en la ciudad. Cuando tuve mi ceremonia para convertirme en una mujer adulta, ella estuvo ahí. Tomó el lugar de mi madre, guiándome por los pasos y poniendo la flor blanca de la madurez en mi cabello."
"Ella fue la que habló conmigo y me explicó las razones por las que nosotros no podíamos estar juntos por nuestros dones, y siempre fue ella a quién podía acudir cuando la culpa era demasiada para soportar."
"Una y otra vez me decía que la culpa no servía de nada, que los arrepentimientos son inútiles si nos atan al pasado y evitan que sigamos adelante y vivamos la mejor vida que podamos. Ella me decía que tenía que vivir, para honrar la memoria de mis padres."
Bella aún sostiene mi mano cuando habla, su agarre apretándose poco a poco a medida que me explica el papel que mi madre representó en su vida. Cuando hago una mueca al sentir un apretón particularmente fuerte, me mira con timidez, murmurando un "lo siento" antes de soltarla. Con un suave suspiro, se recarga en mi pecho otra vez.
"Esme y Renee eran buenas amigas, mejores amigas en realidad," continúa. "Nuestras familias pasaron mucho tiempo juntas mientras crecíamos. No puedo recordar un momento donde ella no fuera parte de mi vida."
Su declaración hace resurgir recuerdos hace tiempo olvidados de tardes jugando en nuestros patios. El de Renee siempre estuvo lleno de plantas creciendo, un verdadero derroche de coloridas flores y vegetales maduros. Me permitía escavar en su jardín mostrándome cómo cuidar de las plantas y me dejaba escoger bayas maduras que devoraba mientras estaba sentado en el cálido sol.
Tengo un súbito recuerdo de mi mano regordeta agarrando un ramo de flores de tonos brillantes elegidas como un regalo para la bonita bebé. Una bebé cuyo nombre mi joven boca no podía pronunciar y por eso la llamé "Bella".
Ella debe sentir la repentina rigidez de mi cuerpo y el sorpresivo jadeo cuando me doy cuenta que su nombre no es 'Bella', porque levanta su cabeza para mirarme.
"¿Edward?"
"Tu nombre… no es realmente Bella, ¿verdad? Debías tener un nombre que empezara con 'R' igual que tu madre."
El suave rubor que colorea sus mejillas me dice que he sacado a relucir un tema delicado. Una persona más sabia lo dejaría pasar; pero la oportunidad de tomarle el pelo, de aligerar el estado de ánimo de algún modo, es muy buena para dejarla pasar.
"Así que, ¿cuál es? ¿Cuál es el verdadero nombre de la misteriosa belleza sentada en mi regazo?"
Me arquea una ceja, rodando los ojos antes de bufar, "De verdad, no quieres saberlo."
No puedo evitar que se me escape una risita entre dientes. "Ah, vamos," le digo en broma. "¡No puede ser tan malo!"
Bella se gira una vez más en mi regazo, recargándose en mí al mismo tiempo que mete su cabeza debajo de mi barbilla. Mis brazos la rodean automáticamente atrayéndola a mí. Espero, pero aun así no responde mi pregunta.
"¿Bella...?"
Finalmente, con un suspiro exasperado empieza su explicación.
"Mi nombre se supone que fuera 'Radella' pero mi madre quería nombrarme en honor a Esme, así que tomó su nombre y el de tu madre, los unió y añadió 'ella' para formar un nombre incomprensible e impronunciable. Nunca me gustó. Mi madre dijo que yo lloraba siempre que me llamaba de cualquier otra forma que no fuera 'Bella'. Incluso recuerdo hacer unos cuantos berrinches cuando trataba de que respondiera a mi nombre. Fue años después que me enteré que tú fuiste el que comenzó a llamarme Bella porque no podías pronunciar mi verdadero nombre."
Entonces se baja de mi regazo, volviéndose para mirarme al sentarnos rodilla con rodilla, y tomados de la mano. Sus ojos están rojos, su piel manchada por llorar; pero al estudiar su rostro, sé que nunca se vio más hermosa para mí. Aprieto las fuertes manos que sostienen las mías y ella me recompensa con una pequeña sonrisa en su rostro aún triste.
"Fui nombrada en honor a dos mujeres increíbles; pero el nombre que más me gusta me lo dio mi compañero de juegos de la infancia. Un niñito que no podía decir mi verdadero nombre; pero que creció para ser un hombre asombroso. Un hombre con el que quiero pasar el resto de mi vida."
"Tu madre tenía razón, Edward," continúa. "Los dos tenemos que dejar ir la culpa y el arrepentimiento. Tenemos que terminar una tarea importante y al hacerlo, honrar a aquellos que hemos perdido."
"Por una misión exitosa, entonces," digo, levantando sus manos y dejando un beso en el dorso de cada una de ellas. "Y por una larga y feliz vida en memoria de aquellos que ya no están con nosotros."
Asiente solemnemente de acuerdo.
Me maravillo una vez más por esta persona, esta mujer, que me ama a pesar de mis defectos y que amo a pesar de los suyos. Mientras miro su rostro encantador, me doy cuenta que este es el momento correcto, el momento perfecto para decirle lo mucho que significa para mí.
"Te amo, Bella," declaro. "Con mi mente, con mi cuerpo, con mi corazón, con cada parte de mí… te amo."
La felicidad que transforma su rostro es algo maravilloso de ver, y prometo que se lo diré todos los días por el resto de nuestra vida. Ella aprieta mis manos en respuesta y luego se inclina hacia adelante para besarme con dulzura en los labios.
"Lo sé, Edward," susurra. "Lo sé."
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Ya sé, ya sé, cortito, pero al menos termina un poco más esperanzador, ¿no creen? Es triste la pérdida de Esme, pero como dijo Bella, su sacrificio permitió que todos los que iban en la nave en ese segundo viaje sobrevivieran. Y lo intentaron otros antes que ella, la suerte quiso que fuera ella y por lo visto, tal parece que tenía un don dormido que hasta entonces apareció. Lo bueno es que Bella ya le hizo ver a Edward que la culpa no sirve de nada, y todavía hay mucho que tienen qué hacer y por lo cual vivir. Y qué mejor modo de honrar a sus padres que ya no están con ellos que viviendo su vida de la mejor manera posible. Pero, no creo que sea tan fácil para Edward, y para el resto de la familia. Eso lo veremos en el siguiente capítulo. Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, me encantaría saber qué les pareció. Recuerden que son sus reviews los que mantienen vivo este fandom, y los que nos dan ánimo para seguir traduciendo para ustedes, y a las autoras para seguir creando historias hermosas. Sean agradecidas, y hagan una costumbre dejar su review a autoras y traductoras.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Nancy, glow0718, Niny96, NTde LUPIN, Sthefani NGO, solecitopucheta, andyG, ELIZABETH, Maryluna, julieth, nydiac10, Summer Suny, Vrigny, Rossmery, Cristal82, Gabriela Cullen, PRISOL, Ali-Lu Kuran Hale, , torrespera172, Lizdayanna, JessMel, Sully YM, carolaap, sueosliterarios, Melany, rjnavaja, Says, Ivonne Evange, kaja0507, Adriu, Tata XOXO, Lady Grigori, patymdn, myaenriquez02, EriCastelo, FreyjaSeidr, Kriss21, freedom2604, Manligrez, erizo ikki, dushakis, karen McCarthy, Liz Vidal, Alma Figueroa, injoa, Pili, Techu, tulgarita, Diablillo07, Jgav28, Pam Malfoy Black, Mary de cullen, Mafer, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo ;)
