Capítulo 6
Víctima
Marceline se levantó de la cama como rayo, y fue corriendo hacia Flame, mientras yo me cubría el cuerpo con la sabana, las veía a las dos forcejear, Marcy tomando uno de sus brazos y ella solo intentaba quitarse, me incorpore como pude y me puse una camisa que estaba en el suelo, me acerque por inercia a la puerta y la llame.
-Flame…- mi voz temblaba.
-¡Pedazo de puta! ¡Eras mi mejor amiga!- Las lágrimas de Flame inundaban su cara, estaba tan roja que parecía arder en llamas.
-¡Flame, espera, escúchame!- Marceline la intentaba calmar pero era obvio que no lograría nada.
-¡Tú eres la peor aquí! ¡Cómo pudiste hacerme eso! ¡No entiendes que yo te amo! ¡Te amo como no tienes idea!- Mientras lloraba, Flame golpeaba a Marceline con coraje para que la soltara.
Tenía que salir de allí, me sentía tan abrumada y culpable por todo, en ese momento yo era una mierda, me apresure a tomar mis zapatos y largarme de ahí.
Cuando estaba por cruzar el umbral de la puerta y bajar a las escaleras, Flame se abalanzo sobre mí, me tomo por el cabello y me dio varios golpes en la cara, a lo cual yo respondí haciendo fuerza con mis brazos para empujarla lejos de mí, Marceline corrió e intento separarnos.
Era peligroso, lo sabía y aun así no me detuve, odiaba como Marceline se ponía de su lado, sinceramente lo odiaba, la odiaba, habíamos sido amigas desde hace tiempo, ella me confeso su amor por Marcy e incluso la ayude a declarársele, la odiaba, la odiaba porque Marceline igual la amaba, porque yo no podía ser suficiente como para ser la única.
Mire de reojo a Marcy, llevaba a Flame de su brazo, mientras ella me tenía sujeta del cabello y yo tenía mis manos en sus brazos, el tiempo se detuvo en ese instante, mire el suelo y note lo cerca que estaba Flame del primer escalón, me incorpore y la empuje para que me soltara, Flame se balanceo hacia atrás y debo suponer que ella también lo sintió, de lo contrario no me habría soltado del cabello, caí de espaldas a la pared, rompiendo un espejo que ahí se encontraba, Marceline intento sujetarla pero ya era tarde, muy tarde, cerré mis ojos.
El sonido fue terrible, el cuerpo de Flame cayendo por aquellas escaleras, hasta que el ruido ceso pude incorporarme, mire a Marceline, quien ya estaba bajando deprisa los escalones, lentamente baje y mire la terrible escena.
La cabeza de Flame estaba sangrando, se había golpeado con la esquina de la mesa de cristal que ya estaba rota por un lado, Marceline lloraba intentando despertarla, camine hasta el teléfono y llame al número de emergencias, no tardaron más de 2 minutos en llegar, subieron a Flame e intentaron calmar a Marceline, yo aún no podía encontrarle sentido a nada, y me senté en el sofá, esperando que llegara la policía.
-Bonnie…- Finn hacía rato que había dejado su bebida.
-Lo sé...- La chica bajo la cabeza
-¿Cómo es que no las llevaron presas?-
-En ese entonces la carrera de Marceline estaba en pleno ascenso, una noticia como esa la habría hundido, así que después de mucho tiempo de llevar el caso con la policía y la agencia de Marceline, quedamos exoneradas ambas… Finalmente todo quedo como una pelea domestica con un accidente fortuito…-
-Escucha Bonnie, yo no soy quien para juzgarte, creo que ya tienes bastante con lo que cargas en tu consciencia-
-Demasiado…-Le dio su último trago a su copa.
-¿Y Marceline? ¿Esto le sigue afectando?-
-Al parecer si… Yo he tomado varias terapias anteriormente que me permiten incluso contártelo como ahora, pero ella parece que encerró ese recuerdo y aun le duele muchísimo recordarlo… En cualquier caso quiero ayudarla, yo soy la culpable de todo esto-
-Bonnie, no quiero que cometas alguna estupidez, tómatelo con calma-
La chica asiente y cierra sus ojos.
-Vámonos, ya es tarde, estas ebria y mañana debes ir con Marceline a las 9:00 am-
-Tienes razón…-
Bonnibel se limpió las lágrimas y se incorporó a la vez que el chico le ayudaba a sostenerse con su brazo, ambos salieron del bar y Finn la dejo en la puerta de su casa, ambos se despidieron y Bonnibel entro a su departamento, con cuidado lavo todo su cuerpo y se fue a dormir.
Durante toda la noche Bonni trato de conciliar el sueño, sin embargo no pudo dejar de revolverse en la cama, su madrugada paso rápidamente y pronto apago su alarma a las 6 a.m., no había pegado ojo en toda la noche.
Sin ánimos se levantó de la cama, preparo un café y metió al baño a ducharse, Finn atento y puntual como siempre llego a las 8 en punto, durante el trayecto ninguno de los dos dijo nada salvo los típicos buenos días, al llegar al complejo de departamentos de la morena, Bonnibel apretó el estómago y se dirigió al elevador decidida, después de todo lo del día anterior, ahí había quedado, en el pasado, lo mejor sería concentrase en el trabajo y no abrir más la herida que sabía que hacia tanto daño a las dos.
Justo antes de que Bonnibel llamara a la puerta, Marceline se asomó lentamente por el portal.
-Princesa…- La saludo con la mano.
-Déjame adivinar… ¿Acabas de despertar?- Le respondió con tono de molestia.
-Para nada- Le respondió mientras alisaba su cabello con las manos.
-Por dios Marceline, son las 9 de la mañana, ya deberías estar lista…-
-Por dios Bonnibel, son las 9 de la mañana y llegas perfumada y con tus carpetas en las manos, eres toda una nerd de preparatoria- se burló.
-Cállate, al menos sé que debo trabajar- La chica entro sin permiso a la casa de Marceline, quien ni se inmuto ante esto y se limitó a cerrar la puerta tras de la chica.
-Lo siento…No pude dormir, deja darme un baño y podemos comenzar con esto…- Su voz se apagó de repente.
-Para ser honesta yo tampoco Marcy…- La chica se sentó en el sillón.
-No sé cómo voy a acabar con la culpa que siento-
-Supongo que es algo con lo que tenemos que vivir, pero escúchame, lo que paso ha quedado atrás, por más que nos duela a ambas, sabes que de nada sirve volver a caer en la depresión y no salir de ahí, ahora tenemos la oportunidad de ser productivas Marceline, creo que lo mejor es distraernos del tema, hablemos sobre el comercial ¿Te parece?- Bonnibel la invito a sentarse con ella.
-Tienes razón… Lamento que me veas así, es que solo…No puedo olvidarlo, pero tienes la razón…- Marceline tomo lugar junto con la chica de cabello rosa.
-¿Tienes hambre verdad?-
-Un poco… Solo he comido un par de barras de avena, son asquerosas…-
-Ordenare algo de comer, ¿te parece? Mientras tanto ve a bañarte y comenzaremos con el trabajo-
Marceline asintió y se dirigió pesadamente hasta el cuarto de baño, mientras tanto Bonnibel tomo el teléfono de la habitación para pedir servicio.
1 horas más tarde, la morena había salido del cuarto de baño ya cambiada pero con el cabello algo húmedo aun, Bonnibel se encontraba en el comedor con dos bowls de comida.
-¿Ensalada princesa?- Dijo desganada Marcy.
-¡Es algo sano y son muy ricas! Adelante cómetela- Abrió la tapa del recipiente.
-No dudo que sean buenas, pero tenía ganas de algo más grasoso, tú sabes….-
-Me sorprende que mantengas tu figura si comes de esa manera-
-¡Oye! Yo no me cohíbo, hago mis ejercicios, tomo mis vitaminas, me alimento decentemente, pero a veces de verdad mi cuerpo suplica por hamburguesas y pizza, hoy mi querida, es uno de esos días-
-Oh vamos, ¿puedes hacerlo por mí?- Sin pensar la chica de rosa se había acercado demasiado a la otra poniendo una mirada triste.
-No me mires así, me dan ganas de comer otra cosa- La miro de una manera descaradamente lasciva.
Bonnibel se limitó a sonrojarse, ambas comieron sus ensaladas, una de mala gana. Ya eran pasadas las 3 de la tarde.
-Tengo ideas para el comercial- Comenzó la de cabello rosa.
-Adelante…-
-Bien, estaba pensando en un video musical con temática de dulces, ya sabes, sé que sacaras un nuevo sencillo próximamente, así que me parece buena idea que salgas tocando tu bajo mientras caminas a través de mi fábrica de dulces, y poner efectos especiales y todo eso.-
-¿Cómo sabes lo de mi sencillo? Se supone que es algo muy secreto, para mantenerlo alejado de los medios- Pregunto curiosa Marceline.
-Tu manager me lo ha dicho…-
-¿Así que has estado hablando con Carter?- Su tono de voz denotaba cierta molestia.
-Bueno, si…Es obvio, hemos estado hablando por mensajes para concretar lo del anuncio ¿De verdad no te enteras de nada?-
-Normalmente de él, solo me gusta escuchar el cuándo y el donde, no suelo mensajearme cómo chica de 15 años-
-¿Disculpa? ¿Estas enfadada por que hablo con TÚ manager por trabajo?-
-Te conozco Bonni, sé que te gusta parecer una víctima, ¿No me digas que te gusta Carter? ¿Tan deseosa estas de una verga, princesa?-
La chica de rosa se quedó muda, no entendía el cambio de situación o porque razón Marceline se había vuelto tan a la defensiva.
-¿Esto tiene que ver con lo de Flame?- Asevero en voz baja.
Marceline se levantó de su asiento y se puso enfrente de ella.
-Yo…-
-¿Entonces por qué te pones así?- Al principio la chica pensó en contestarle con la misma agresividad que la morena, pero sabía que no estaba bien y no les traería ningún beneficio pelear cada día.
-Lo siento… Es solo que conozco muy bien a Gabriel, es del tipo que se coge a las chicas lindas y estúpidas, para luego dejarlas con el corazón destrozado-
-¿Me estás diciendo estúpida?- Bonni intento aligerar la situación.
-¡Y también te dije linda! De nuevo tu mente se desconcentra de lo importante- Le sonrió tiernamente.
-Escucha… Sabes de sobra que no me interesa, es decir… Claro que es atractivo, pero sabes que prefiero las frutas más blandas…- Se acercó peligrosamente.
Marceline dio un paso hacia atrás, no recordaba a la chica rosa tan atrevida, la verdad es que esperaba que le diera una bofetada desde el primer comentario que le hizo referente a la relación con su jefe.
-Tienes la habilidad de poner caliente cualquier situación princesa, para bien o para mal- Tomó asiento de nuevo en la sala.
-Me extraña mucho que huyas de estas situaciones, normalmente te recordaba como toda una cazadora- Bonnibel se apoyó con los brazos cruzados en la barra, mientras miraba en dirección de la morena.
-Ya… No son mis mejores momentos…-
-¿Flame?-
-¡Que no! Mierda niña, ya dejemos ese tema...-
-Lo siento, ¿entonces por qué?-
-No me encuentro en mis mejores DÍAS para ser cazadora- Hizo énfasis en la palabra.
-….-
-….-
Poco a poco Bonnibel abrió los ojos, sabia ya a lo que se refería, y vaya que la tomó por sorpresa; soltó un par de risas antes de sentarse en el sillón con Marceline.
-Entiendo… ¿Pero sabes algo?- Dijo con seguridad.
-Dime…- Presto atención a la cara de su compañera.
-Me gustan este tipo de cosas…- Bonnibel se lo dijo casi en un susurro, muy cerca de su oreja.
-…- -Marceline volvió su cara al frente, no podía creer lo que escuchaba, ella recordaba a su compañera como la mujer más pulcra del mundo, quien diría que algo así podría gustarle.
-Nunca lo has intentado- La princesa seguía muy cerca de ella, esta vez aventurando su mano a la pierna de la chica de cabello negro. El contacto fue como electricidad para la otra.
-No… Nunca lo he hecho… creo que podría ser un tabú para mi- Marceline se veía pálida y nerviosa, tenía años sin que alguien pudiera lograr ese efecto en ella.
-Tranquila, te ayudare- Bonni lamio la oreja se Marceline mientras pegaba más su cuerpo al de ella.
-Bonni…- Susurro la chica.
❤ ¡Viva México!
