Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es mia :D


Cáp.2: ¡Comenzó el juego!

— ¡Bella, Edward! —nos llamo Alice al salir de la clase.

Edward estaba pegado a mi lado, muy pendiente "de nuestra hija". Muchas de las chicas que salían con su compañero me miraban mal, y yo apropósito les sonreía con suficiencia.

— ¿Cómo esta mi sobrina? —pregunto la duende al estar a nuestro lado.

Puse los ojos en blanco.

—Duerme, parece que es lo único que sabe hacer.

—Ay, Bella no digas eso…mira tiene el color de tu cabello —yo solo negaba la cabeza, divertida —. Hay que ver que saco de ti, hermanito.

—La paciencia para aguantar a Bella, quizás —sugirió él y yo le eche una mirada envenenada. Los Cullen se rieron.

—Supongo que saldremos para comprar ropa a nuestros hijos, ¿No Bella?

—Son de juguete, Alice, espero que estés bromeando.

—Yo creo que no —se nos unió Jasper, que tenia al muñeco en sus brazos.

Edward rió por lo bajo.

—Hermano…cuñada —Alice me guiño un ojo —.Les presento a nuestro hijo: Theo Jasper Whitlock.

—Diuu, que feo el nombre, más el segundo —comento Emmett quien venia acompañado de Rose.

—Porque el tuyo es muy bonito, ¿no? —se burlo Jazz.

—Por supuesto, todo yo es bonito —presumió haciéndonos reír a todos.

—A ustedes también les toco niño —sonrió Edward — ¿Tambien se llama Emmett Júnior?

— ¡Claro que no! —casi grita Rose. Sostenía al pequeño con experiencia, como si ya hubiese sido madre —, aun no lo pensamos, pero ya veremos.

— ¿Ustedes? —pregunto Oso, con un mohín.

—No lo discutimos tampoco —hice una mueca.

—Supongo que nos vemos en casa, Bella. Con jasper vamos alli, así no molestamos a sus padres. Total, mami salio a ver una casa para ver si podía decorarla a su estilo y papá esta trabajando. Edward y tú pueden venir con nosotros.

— ¿Y para que quiero ir a tu casa?

—Pues, para que mi sobrina tenga el cuidado de sus padres, ¿Por qué va hacer?

—Oh, no hay problema. Yo la cuidare hoy. Edward mañana, yo pasado y así. No creo que tengamos problemas.

— ¡¿Cómo? Pobre niña, lo privas del padre —dramatizo Alice.

—No digas tonterías, ella es un juguete y no es conciente de eso — ¿Por qué se lo tomaba tan…real? De pronto el bebé de mentiras comenzó a llorar en mis brazos.

—Oh, la ofendiste. Bella eres una desconsiderada —me riño Alice.

—No es verdad. Ya, ya, niña deja de llorar —decía con exasperación como si pudiera entenderme. Tenía un llanto agudo. Me agradecí a mi misma al pensar que cuando era pequeña no haya insistido en que me compraran una, era una tortura.

—Dámela —repuso la voz aterciopelada de Edward. Sin darle mi consentimiento, él tomo a la bebé y se vio como un buen padre, uno muy, muy lindo.

—Bella límpiate la baba —se burlo Emmett.

Dios, me puse roja por supuesto.

—Tu cállate, son unos tontos —me enfurecí al escuchar las risas de todos, menos la de Edward que me miro sorprendido —.Tu, dame la bebé, mañana te toca a ti. Adiós a todos —dije al tomar otra vez a la bebé llorosa y despedirme de todos con la mano. Me dirigi a la camioneta con un dilema: ¿Dónde o quien sostendría a la bebé? Después me rete mentalmente: es un juguete. No importa si se caía al piso o si se tambaleaba para cualquier lado, no le dolería.

Al subirme en el asiento del conductor puse la calefacción. Raramente no estaba lloviendo en Forks, pero si hacia un frío tremendo. Deje a la llorona en el asiento copiloto y me propuse a manejar pero realmente me exasperaba el llanto "de mi hija". Tome a la muñeca. La observe enfadada pero luego mi ceño desapareció. Con todo lo que había pasado no había prestado atención a la bebé con los ojos abiertos. Por más que era de juguete, por más que no sea la hija de Edward y mía, lo parecia. Sus ojos eran verdes, como los de Edward. Dios, esto era una broma, una de muy mal gusto.

Comencé a mecer a la muñeca y de a poco los ojos se le cerraban. Sonreí al cumplir mi cometido de tranquilizarla. Al alzar la vista para poder irme, distinguí a Edward que nos miraba desde su Volvo que no estaba muy lejos de mi furgoneta. Me sonroje de la vergüenza. Me decidí por usar el cinturón y llevar la niña encima de mí y salí de alli, ignorando aquellas esmeraldas que seguían viéndome a pesar de ignorarlas. Al salir del estacionamiento, suspire.

Cuando llegue a casa, obviamente Charlie no estaba, ya que estaba en la comisaría trabajando. Decidí llevar a la pequeña a mi habitación, la acosté en mi cama y puse mi almohada y un par de cosas más en el borde para que no cayera. Satisfecha, salí de alli a hacer mis tareas en el living. Mientras buscaba las cosas me imaginaba diciéndole a papá que era abuelo, me reí como loca pensando en su expresión sorprendida para luego tomar su pistola para buscar a Edward.

En medio de mi difícil tarea de trigonometría un llanto me distrajo. Fui a ver lo que le sucedía e intente como media hora intentar tranquilizarla hasta que mi cabeza razono: seguramente tenía hambre. Total, los bebés no hacia más que dormir, comer y berrear. Recordé el biberón que el profesor nos había ofrecido y estaba en mi mochila. Gruñí al saber que tendría que preparar su leche caliente. Fui con la pequeña en mis brazos hacia la cocina.

Otra vez con el dilema de donde la dejaría. Esto de ser madre es difícil pero tampoco era tan tonta. Si hubiese estado embarazada en serio me habría dado tiempo para comprar todas las chuchearías que los bebés necesitan y no tendría que hacerme problema en donde dejar a la bebé.

Sonreí al recordar algo.

Cuando era bebé, Renee y Charlie vivían juntos antes de que cumpliera mi año. En ese entonces compraron una mochila canguro para llevarme sin sostener mi peso solo en sus brazos. Obviamente la muñeca no pesaba para nada, pero con la mochila seria todo más fácil. Sabía que tendría que estar en el sótano.

Me costo un poco encontrarlo, y al hacerlo le saque todo el polvo que tenia encima. Al estar limpio coloque la mochila canguro en mi torso y luego puse a la muñeca en ella.

—Mucho mejor —sonreí.

Prepare su leche y al estar lista la saque de la mochila para sostenerla en mis brazos. Le di su biberón mientras la arrullaba para dormirla. El timbre me distrajo. Me levante confundida y fui hacia la puerta y la abrí como pude.

Edward Cullen me miraba con los brazos cruzados mientras que me sorprendía.


Listo ! :D asdf les quiero agradecer sus reviews, en serio que me ponen feliz, me alegro que les haya gustado *-* tmb gracias por los alertas ! Les deje este cap por los reyes magos (?) JAJA,

espero que dejen Reviews e.e