Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es mia :D


Cáp.6: Ansiedad.

Jacob se fue al rato, alegando que cuidara de su mejor amiga y de su amor imposible. Sonriendo se lo asegure.

Estuve un buen tiempo intentado dormir a la niña, hasta que lo logre. Después de acostarla decidí arreglar todo para que cuando Charlie llegara estuviese ordenado.

Después de limpiar los platos en la cocina, acomode alli. Mis ojos se abrieron sorprendidos al ver la mochila canguro arriba de una de las encimeras, ¡claro! Yo la había dejado alli cuando tuve que darle de comer a Renesmee. Dios, que Edward no la haya visto, por favor. Avergonzada con la idea, la guarde en mi dormitorio, junto con mi ropa.

Estaba haciendo la cena mientras pensaba en las palabras de Jake.

La argumentación de un Edward celoso a decir verdad si podría ser real, aunque yo creyera que no. Todos los motivos que mi amigo menciono, incluyendo que cuando estuve con él y Jake me había llamado para decir que venia, Edward utilizo un tono de acusación que podrían ser celos, y tambien que menciono con desdén la palabra novio al referirse a mi mejor amigo. Humm…

—Bella, cariño, llegue —de pronto la voz fatigada de Charlie se escucho desde el living. Fui hasta alli y mi padre colgaba su cinturón de policía con su pistola.

— ¿Cómo estas, papá?

—Cansado, pero bien ¿Eso que huele tan bien es la comida? Muero de hambre.

—Claro, en unos minutos esta.

—Avísame, linda —me pidió mientras se tiraba al sillón y encendía la televisión para ver esos aburridos partidos. Puse los ojos en blanco y decidí poner la mesa mientras se terminaba de hacer la cena.

— ¡Listo, pá! —grite desde la cocina, mientras le servia una gran cantidad de espaguetis con salsa.

Estuvimos comiendo en silencio por un rato, hasta que Charlie me hablo:

— ¿Y que tal tu día?

—Em…diferente —no había mejor definición que esa.

— ¿A que te refieres?

—Papá… ¡eres abuelo! —le comunique con una sonrisa que se esfumo al instante.

No preví esa reacción por mi padre. Se atraganto con la comida, tosió fuertemente hasta desahogarse, y pasó de estar rojo a azul luego morado y para último pálido, después de eso se quedo observándome con los ojos bien abiertos.

— ¿Qu-qué? ¿Quién es el padre?

—Papá, ¿estas bien? Tranquilízate, no tiene nada que v…

—Contéstame.

—Edward Cullen, el hermano de Alice, pe…

No termine mi frase al ver que se levantaba de su silla y dejaba su comida sin terminarla.

— ¡Voy a matarlo! —sentencio mientras iba por su pistola.

— ¡Papá, no! Cálmate, no es lo que piensas —le interrumpí el paso para que no haga locuras —, siéntate y te explicare bien.

Él me miro de mal humor, realmente estaba molesto. Resoplando arrastro sus pies hasta su asiento.

— ¿Nadie puede reaccionar bien? ¿Qué pasara cuando este embarazada en serio?

— ¿Qué quieres decir con eso? —quedo confundido Charlie.

—Qué todos quienes me rodean son unos locos, ahora escúchame…—y le explique bien lo de Renesmee, era cómica su cara mientras hablaba. Al terminar suspiro aliviado.

—Uf, Bella, por un momento me asustaste de veras, no podía imaginar a mi pequeña embarazada.

—Es increíble que reaccionaras de ese modo —ya que paso el momento me tenía el permiso para burlarme.

—Fue todo muy repentino, Bells, lo siento.

Solo puse los ojos en blanco.

Antes de ir a acostarse mi padre decidió ver un poco mas de televisión, por lo que aproveche su presencia para darme una ducha antes de ir a dormir.

—Cuida de Renesmee mientras me baño, si se despierta saldré lo más rápido que pueda —le dije mientras subía por las escaleras.

— ¿Renesmee? —repitió asombrado.

Por suerte todo salio bien. La niña si que era tranquila. Pude ponerme mi pijama e incluso secar mi cabello. Al ver la muñeca en la cama, dormida por un momento desee que fuese real. Si me llegaba a tocar una niña así de tranquila en mi vida seria una mujer y madre agradecida.

— ¡Hasta mañana, papá! —me despedí desde lo alto de las escaleras.

— ¡Adiós pequeña!

Al acostarme puse a Renesmee a mi lado, contra la pared para no tener problemas. La abrace y la observe por un rato: ni pensar que me parecia absurda la idea de tener a la muñeca y ser padres con Edward…ahora realmente la idea me agradaba. Cerré los ojos, sonriendo. Estaba ansiosa. Ansiosa por mañana. Quería ver a Edward y analizar cada gesto que tenia hacia mi, todo, además calmar ese anhelo de verlo de nuevo para apreciar lo perfecto que era, para que seamos una familia…Me dormí pensando en eso.

Me levante fatigada, estire mi cuerpo agarrotado y comencé a prepararme para ir al instituto.

Estaba terminando mi desayuno hasta que alguien toco la puerta. Al salir de la cocina para ver quien era, observe por la ventana y ahí pude ver el volvo estacionado… ¡Había olvidado que Edward pasaría por mi! Con las mejillas rojas, abrí la puerta.

—Hola, Bella.

—Hola, Edward, pasa, pasa.

Él avanzo hasta estar en el centro de la sala y pregunto:

— ¿Están listas?

—Yo…dame dos minutos, tu siéntete como en tu casa, ya nos vamos —repuse avergonzada y salí como una cometa hacia la cocina para dejar el cuenco de cereales para lavar, al pasar por el living para ir a mi cuarto, de reojo vi que Edward miraba las fotos familiares, ay qué vergüenza. Bueno, Bella, eso te pasa por ser despistada y olvidar las cosas. Me acomode bien la coleta, suspire y tome a Renesmee y baje más tranquila las escaleras.

—Ahora si nos podemos ir —musite sonriente, al tomar mi mochila, colgándola en mi hombro.

Edward tambien sonrio y salimos juntos. Al llegar a su auto abrió la puerta del copiloto para mí.

—Gracias —pero antes de subirme me tomo de los hombros. Roja a más no poder, y con el corazón en la garganta observe lo cerca que se encontraba de mi rostro— ¿Q-qu-que….?

—Dame a Renesmee, ella ira atrás —su aliento me golpeo en la cara y yo me olvide de todo — ¿Bella, estas bien?

— ¿Eh?

—Dame a la niña —rió y algo anonadada se la entregue. Me voltee para ver como abría la puerta de atrás y se inclinaba, confundida entre al auto. Edward cerró mi puerta y la de atrás luego dio la vuelta para sentarse en el asiento del conductor.

—Mejor así, ¿no? —pregunto sonriente.

Me di la vuelta y Renesmee se encontraba en una silla para bebés.

—Es genial, la mía la regalamos —fruncí la boca.

—Bueno, con suerte Alice no se dio cuenta de la existencia de la silla y pudimos guardarla. Me pareció que era más cómodo así.

—Tienes razón —sonreí contenta.

— ¿Cómo se porto?

—Bueno, se despertó a la madrugada, me extraño que no despertara a mi papá pero tiene el sueño pesado…estuve como una hora para dormirla de vuelta, pero por lo demás, todo bien.

Edward rió pero no menciono nada más. Al llegar al instituto y bajarme del Volvo todos los que estaban en el estacionamiento me miraron fijos y sorprendidos. Sonrojada tape mi rostro con el cabello y espere a Edward y Renesmee.

—No les prestes atención —me sugirió al estar al lado mió con la niña en los brazos.

Intente hacer caso a sus palabras en todo el día pero aun así muchos me miraban incomodándome cuando Edward me esperaba o buscaba para turnarnos a nuestra hija.

Los profesores no se quejaron de los muñecos bebés porque les habían avisado pero eso no les impedía que pusieran malas caras antes los llantos de los niños, qué decir, ¡así son! No se podía evitar interrumpir a la clase.


Gracias por los reviews, favoritos y alertas :D

Este cáp. no me gusto mucho pero necesitaba escribir para poder continuar JAJA, el próx. ya esta escrito así que mañana o pasado lo subo y después vacaciones para mi, el mar (como no me encuentro a un Edward como en la isla Esme *-* ok no xD)

Reviews? :)