Capitulo 11. Toy Story

Después de pasar todo el día en casa de Britt, llegar a la suya propia era un alivio para Quinn, adoraba a la otra rubia pero pasar todo el día con ella y Beth juntas era una locura, Santana solía ayudar manteniendo a Britt calmada pero no había estado por la labor de hacerlo después de que las interrumpiera en plena sesión de besos de buenos días y probablemente algo más si no hubiera llegado. ¿Vengativa? Si, pero podía entender a la latina.

La niña había caída rendida cuando apenas llevaban veinte minutos de película, Toy Story otra vez, su hija había accedido a quitar la mesa después de cenar si la dejaba elegir a ella y realmente a Quinn no le importaba así que accedió. La habían visto tantas veces que prácticamente se sabia todos los diálogos, si lo pensaba era un poco triste por eso prefería no hacerlo, aun así había pausado la película para llevar a Beth a la cama. En lugar de quitarla al regresar, se había preparado un gran bol de palomitas y estaba dispuesta a volver al mundo de fantasía, pero algún inoportuno había decidido hacerle una visita. A regañadientes la rubia se dirige para abrir, probablemente sea su vecino de arriba, seguro que ha olvidado las llaves y necesita llamar, ya le ha pasado antes, unas dos o tres veces en los últimos dos meses.

Rachel – pronuncia su nombre sorprendida de encontrarla en su puerta, ahora se lamenta de haber elegido el pijama de Hello Kity en lugar de cualquier otro que no incluya dibujitos infantiles en el

Hola – saluda ella mirándola de arriba abajo con una sonrisa haciendo que se sonroje

Hola – le corresponde también sonriendo

Pasaba por aquí y… ¿estas ocupada? – preguntas mirando al interior de la casa, le había parecido oír algo

Eh… no, estaba viendo una peli ¿quieres pasar?

Claro – acepta siguiendo a la rubia - ¿Y Beth?

Durmiendo, hemos pasado el día con Britt y Santana en casa de los padres de Britt y estaba muy cansada – le explica llegando hasta el salón y haciéndole señas para que se siente - ¿quieres tomar algo? Agua, refresco…

Agua estaría bien – acepta viendo desaparecer y aparecer a Quinn en apenas unos segundos

¿Qué?

¿Toy Story? – interroga divertida levantando una ceja

Es la película favorita de Beth, ni siquiera le estaba prestando atención – miente sintiéndose tonta, no tiene ningún motivo para hacerlo realmente – esta bien, me gusta ¿y que? – admite desafiante

Nada… no es mi película de dibujos animados favorita pero no esta mal

¿no esta mal? – repite casi ofendida – eso es porque no la has visto las veces suficientes – dice tirando de la mano de la morena para sentarla a su lado y ver la película desde el principio, tenían cosas que hablar pero nada que no pudiera esperar la hora y poco más que dura la película

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Ya habían transcurrido 43 minutos de película y podía admitir que jamás le había costado tanto concentrarse en verla y la culpa era de la chica sentada a su lado. No podía dejar de mirarla de reojo y se había podido dar cuenta de cuando sus manos se tocaban accidentalmente en el bol de palomitas, su respiración se volvía más rápida y superficial. El primer roce había sido casualidad y las dos habían sacado su mano rápidamente y reído nerviosas por la situación, después simplemente buscaban coincidir para poder tocarse.

Para Rachel tampoco estaba siendo fácil seguir la línea argumental de la cinta, aunque en teoría no era muy complicada, es una película para niños ¿no? Aun así no podía dejar de pensar en Quinn y en lo cerca que estaba. Tampoco podía negar que cada vez que sus manos se rozaban, su corazón se saltaba un latido, ni dejar de pensar en lo que podía suceder si volvía a besarla, ahora no podía culpar al alcohol, y realmente tampoco podía hacerlo por la vez anterior, con o sin alcohol quería besarla.

Llevaba al menos cinco minutos mirándola, dejando la película de lado y centrándose en Quinn y lo peor es que ni se había dado cuenta hasta que la rubia la mira y sonríe.

No puedo concentrarme si me miras así – reconoce sonriendo ampliamente al ver como la morena se sonroja

Lo siento – se disculpa volviendo la mirada al frente

Yo no… me gusta

¿Si?

Si, y me pone nerviosa – admite acercándose un poco

¿Por qué?

Porque eso consigue que quiera hacer algo que puede complicar las cosas y…

¿y?

Rachel – susurra su nombre jugando con un mechón del pelo de la chica

Mmm...

Voy a contar hasta diez y voy a besarte… si no quieres que lo haga…

Hazlo

¿Segura?

La pregunta queda en el aire, Rachel acerca a la rubia atrayéndola por su espalda y eliminando cualquier espacio existente entre ellas, acaricia suavemente su mejilla con la mano que aun le queda libre y finalmente roza sus labios con los de Quinn. Las dos se olvidan completamente de todo, de que Beth esta arriba, de la película…

Lo que empieza siendo un beso casto, dulce y lento, poco a poco se intensifica, acelerando la respiración de ambas chicas, la rubia no puede mantener sus manos quietas en un lugar fijo, las mueve desde el cuello de Rachel, bajando por el costado hasta llegar a acariciar su pierna. Para la morena tampoco es fácil mantener sus manos en un solo lugar, aunque le encanta recrearse acariciando los abdominales de la chica frente a ella, mentalmente agradece que Quinn solo lleve su pequeño pijama de Hello Kity, la prenda le permite sentir mucho mejor a la rubia.

Después de cinco o quizás diez minutos besándose y acariciando todo lo que la ropa que llevaban les permitía, habían vuelto a ver la película, no habría sido buena idea ir más allá con Beth en su cuarto y con la posibilidad de bajar en cualquier momento, tampoco ninguna de las dos se había atrevido a ir más allá. Se habían acomodado mejor, Quinn sentada al estilo indio con su brazo alrededor de la cintura de Rachel y ésta recostada en su hombro, se había quedado dormida y era imposible no mirarla, al final ninguna de las dos había visto Toy Story.

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Se estaba bien así, con Quinn acariciando su brazo de arriba abajo, la película debía haber terminado porque ya no escuchaba a ningún muñequito hablar, pero no quería abrir los ojos, no quería marcharse a casa todavía, ¿era estúpido fingir que dormía? Puede, pero no era del todo falso, se había dormido algunos minutos y el resto solo simulaba hacerlo para poder estar más tiempo abrazada a la rubia. Ella tampoco se había movido ni quejado así que tan mal no estaría ¿no? Además había dejado algún que otro beso en su frente, simplemente adorable.

Sé que estas despierta – afirma la rubia al escuchar un pequeño suspiro de parte de la morena

No lo estoy – sonríe y mantiene los ojos cerrados, abrazándola más fuerte

¿Estas segura? – pregunta deslizando su mano bajo sus costillas provocando su risa

Eso es trampa – se queja levantándose

Y mentir esta mal

Castígame – la desafía provocativa

Eso…

¿Mami? – la llama una pequeña Beth bajando por las escalera frotándose los ojos e interrumpiendo a la rubia

Princesa ¿Qué pasa?

Pesadilla – explica angustiada una vez en los brazos de su madre

Solo es un mal sueño peque, no pasa nada ¿si? – trata de calmarla bajo la atenta mirada de la morena - ¿Quieres un poco de agua? – pregunta a la vez que la niña asiente – bien… mira, ella es Rachel, quédate un momento con ella mientras voy por el agua ¿esta bien? – Beth solo se encoge de hombros mientras Quinn desaparece

Hola – saluda Rachel – tu debes ser Beth - dice nerviosa

Si

Yo soy una amiga de tu mama

No te he visto antes

Es que hace poco que nos volvimos a encontrar… ya veo que eres igual de guapa que tu mama

Mentira, todos dicen que no nos parecemos – rebate muy seria

¡Beth! – le reclama Quinn que justo llega de la cocina

No pasa nada Quinn

Si pasa, Beth discúlpate ahora mismo con Rachel

Lo siento – susurra de forma casi inaudible

Es hora de que me vaya – anuncia la cantante recogiendo su abrigo

Lo siento mucho Rach, no suele ser así – se lamenta por el comportamiento de su hija mientras la acompaña a la puerta

Tranquila... eh…yo…

Me alegra que hayas venido esta noche – confiesa sujetando la puerta

Me alegro de haber venido

¿Me llamaras cuando llegues a casa? Solo para asegurarme de que llegas bien

Lo haré

Bien

Bueno

Hasta pronto - se despide

Si – dice Rachel sin moverse de su posición al igual que Quinn

Ten cuidado, es tarde

Lo tendré

¿Piensas irte en algún momento? – cuestiona con media sonrisa

¿Me estas echando? – replica ella también sonriente

Si – afirma siguiendo con el juego

Vale – admite sin inmutarse

Adiós Rachel – se despide otra vez dándole un pequeño empujoncito

Adiós Quinn

¡Rachel! – la llama saliendo al descansillo para alcanzarla y darle un casto beso de despedida

Adiós - sonríe feliz

Lámame – le pide antes de regresar al interior de su casa con una sonrisa igual o mayor que la de la morena


Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.

Ohhh por fin se conocen Beth y Rachel ¿y ahora que?¿le caerá bien la morena a la pequeña? Las cosas siguen despacito pero bien para las chicas xD Espero que este capitulo os guste, comentarios/criticas/preguntas son bien recibidos. MUCHAS GRACIAS por seguir leyendo y dejar vuestro granito de arena para seguir inspirandome.

Saludos.