Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.


Actualización rápida. No me cansare de agradeceros por los mensajes y por leer la historia, GRACIAS ! Aqui un poquito más de la visa de las chicas.

Saludos y espero que os guste.


Capitulo 17. Poco a poco

Mira a quien tenemos aquí, Rachel Berry

Santana

Últimamente vienes mucho ¿debería vigilarte? – pregunta en tono amenazante

¡Santy! – exclama Brittany saltando a los brazos de la latina

¡Hey! Hola – sonríe y la da un corto beso

¿Qué haces aquí mi amor?

Amenazarme para que me aleje de ti – se burla Rachel

Oh Santana

¡No es verdad! – se defiende la chica – he venido a recogerte, además sé que no tengo nada de que preocuparme, en cambio tu… - se dirige a la otra morena

Yo ¿Qué?

Creo que aun tengo el teléfono de Jane por ahí

No le hagas caso, no lo tiene… no lo tienes ¿verdad?

Puede que sí o puede que no – intenta provocarla

Me da igual Santana, Quinn me contó todo

¿Todo? – interroga la rubia

Si

Que pena, me habría gustado estar delante para ver tu cara cuando llego a la parte del abrigo y Jane desnuda delante de su puerta

¡¿Cómo? – pregunta Rachel escandalizada

Ups! Creo que eso no se lo contó San

No, no lo hizo – afirma bruscamente la morena

Pero la echo, no le hizo ni caso – intenta arreglarlo la latina

Eso me dijo Quinn

Y no la hemos vuelto a ver desde entonces – añade Britt para su tranquilidad

¿Estas celosa?

No

Si lo estas – ríe Santana – esto es genial, a Q le va a encantar

Si le dices algo a Quinn…

¿Qué?

Hablo muy en serio Santana

No le va a decir nada – le asegura la bailarina

Mas le vale… no quiero que piense que soy una loca celosa o algo parecido

Quinn no pensaría eso

No, a ella le parecería tan tierno – se burla Santana

Lo que sea, ni una palabra

¿Dónde vas? – interroga Britt al verla recoger sus cosas

A casa de Quinn, me ha invitado a cenar

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No se había podido aguantar, nada más llegar y llamar al timbre, le había entrado un repentino ataque de risa, imaginar a la tal Jane ahí esperando y todo para nada, porque la rubia la había rechazado, por otro lado no es algo que le extrañe, Quinn es preciosa, dulce, ingeniosa, divertida, inteligente… ella no saldría con una modelo, que seguro que por muy guapa que fuera no tenia ni pizca de gracia, en cambio con ella… Rachel divagaba en sus pensamientos calmando su risa pero al encontrarse con Quinn, Sam y Beth de nuevo había empezado a reír descontroladamente, cerca de veinte minutos le había costado tranquilizarse de nuevo y poder mantener una conversación normal, probablemente las chicas allí presentes se habían planteado si esta loca o drogada, una de dos…

¿Te lo ha contado todo? – inquiere Quinn lejos de Beth y Sam, Rachel le había explicado la razón de su risa

Si, todo

No me lo puedo creer – reconoce sonrojada

Supuso que tú me lo habías dicho y simplemente lo comentó

Que vergüenza

¿Por qué?

Porque sí

¿Quién se comporta ahora como una niña? – cuestiona acercándose para poder acariciar su mejilla, la rubia es tan dulce cuando se pone así

No es lo mismo

No, no lo es – coincide haciendo que la mire a los ojos

Me alegra que hayas venido

Me alegro de que me invitaras – dice atrapándola contra la nevera

Demasiado cerca – murmura colocando sus manos en la cintura de la morena

Aléjame

No… no quiero

¿Entonces? – pregunta a punto de besarla

Quinn, Beth dice… perdón – se disculpa la niñera, Rachel y Quinn se separan inmediatamente, por lo menos no ha sido Beth quien ha entrado

Yo… voy con Beth – balbucea Rachel antes de salir de la cocina

Lo siento, lo siento, lo siento…

Relájate Sam, no es culpa tuya ¿Qué querías?

Beth quiere leche con la pizza

¿Leche?

Si – afirma encogiéndose de hombros

Cada día es mas rara – comenta abriendo la nevera

Quinn ¿tienes leche de soja? – dice Rachel

¿Para Beth? – pregunta extrañada

No, para mi – aclara haciendo que las dos chicas estallen en risas - ¿Qué? ¿He dicho algo malo?

No, nada – niega riendo la rubia – ya la llevo yo

¿Quién es la rara ahora? – inquiere la mas joven una vez que la morena ya no esta

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La cena se había pasado volando entre anécdotas y risas, Beth aparentemente se estaba acostumbrando a la presencia de la morena en sus vidas porque no había hecho ningún comentario malintencionado, se ha comportado como siempre, intentando tener la atención de todos sobre ella y lo había conseguido porque Rachel estaba completamente hipnotizada por la niña, su forma de moverse, de expresarse, sus gestos… eran tan de Quinn.

Gracias

¿Por qué? – pregunta jugando con las manos de la rubia

Por prestar atención a todo lo que Beth contaba

¿Bromeas? Me he reído como nunca… es un poco dramática a veces, eso sí

Hablo la reina del drama

Eh – se queja dándole un empujoncito – yo era mucho peor – reconoce sonriendo

No lo dudo, a las dos os encanta llamar la atención

Si es la tuya sí – coquetea

¿Solo la mía? – pregunta levantando una ceja

Ahora mismo sí

Mas te vale – le advierte inclinándose un poco para poder besarla – me encanta el coco – susurra, separándose lo justo para poder hablar, haciendo referencia al labial con sabor a coco de la morena que solamente sonríe

¡ejem! – interrumpe Sam – Beth ya esta en la cama y yo me voy, es tarde – les informa completamente roja, es la segunda vez que las descubre

Espera – pide la morena – yo también me voy, si quieres te acerco

No quiero molestar, puedo…

No digas tonterías, te llevo a casa – sentencia sin darle opción a protestar

Esta bien…eh… te espero abajo – dice saliendo de la casa

¿Desde cuando eres tan adorable?

Siempre he sido así – afirma Rachel – otra cosa es que lo demuestre ante todo el mundo

¿Eso quiere decir que yo no soy como todo el mundo? – como respuesta a su curiosidad, la morena acorta la distancia entre ellas y la besa desenfrenadamente

¿Responde eso a tu pregunta? – la rubia asiente – bien – sonríe por el silencio de Quinn – me voy – dice con otro beso, mas corto y menos apasionado

Avísame cuando llegues – pide preocupada antes de que las puertas del ascensor se cierren, no le gusta que la morena conduzca de noche y de hecho no es capaz de dormirse hasta que no recibe la llamada de Rachel para avisarla.