Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.


Aqui esta la actualización del fic, siento haber tardado pero he estado fuera de casa toda la semana.

Muchísimas gracias por seguir mostrando interés por la historia en vuestros comentarios, hay varios/as lectores/as nuevos/as asi que bienvenidos y espero seguir leyendo vuestras opiniones xD

Capitulo completamente dedicado a Quinn&Rachel aunque tambien sabreis como acabó el juego. Para aquellas que tambien les guste la pareja Brittana sé que en los ultimos capitulos han estado un poco abandonadas pero en los proximos apareceran mas, de hecho habra uno que sera casi solo de ellas.

Próximamente segunda parte de este cap. jeje

Saludos y ¡comenten! xD


Capitulo 20. La primera noche I

Dos horas más tarde habían abandonado el juego, Beth tenía que dormir. La niña se había ido a la cama encantada porque ella y Rachel habían ganado varias veces y quedado en segundo lugar otras tantas, por lo que sumando todas ellas eran las ganadoras de la noche según Rachel, incluso le había entregado un ¨ trofeo ¨ a Beth, una pequeña estatua que había comprado cuando volvía a casa de la rubia cargada con todo.

Nosotras nos vamos – le informa Santana cansada de esperar a Quinn

Tenemos que dejar a Sam en casa – añade Britt tomando la mano de su novia

Por mi no hay prisa – dice la joven que lo estaba pasando bien

Sam, vamos – le ordena la latina moviendo su cabeza en dirección a la puerta abierta – Despídenos de Q – le guiña un ojo antes de salir y dejarla sola

Todo eran extraño para Rachel que sonreía por el comentario de Santana, al parecer tenia la aprobación de la latina en cuanto a una posible futura relación con Quinn y eso la hacia sentir realmente bien, Britt no seria ningún obstáculo eso lo tenia claro pero con la morena tenia sus dudas, y ya era suficiente tener que ganarse a Beth como para tener que luchar también por el visto bueno de la ex animadora.

Después de la noche que habían pasado, la morena tenia la esperanza de que las cosas con Beth irían mejor de ahora en adelante, había conseguido hacerla reír, que se soltara y perdiera un poco la timidez heredada de Quinn, aun le sorprendía el increíble parecido de la niña en algunos aspectos de su personalidad, en cambio físicamente, salvo por el color de los ojos y la sonrisa no se parecían en nada.

Quinn no bajaba de acostar a la niña así que la morena no tenia nada mejor que hacer que inspeccionar todo lo que la rodeaba, estaba segura de que el apartamento había sido decorado por Quinn y que la mayoría, bueno todas las fotografías que había allí estaban hechas por ella misma, había visto algunos de sus trabajos y podía reconocer su estilo en ellas. Aunque las que decoraban su salón eran algo diferentes, especiales por así decirlo, más intimas, casi todas en blanco y negro, algunas parecían esconder mas de lo que mostraban, otras simplemente eran lo que parecían.

Entre las fotos había una del Empire State en tonos sepia, la estatua de la libertad en blanco y negro, la ciudad vista desde su apartamento, algunos paisajes que era incapaz de reconocer y lo mejor de todo, fotos de Beth, desde que era apenas un bebe hasta fotografías mas actuales, lo raro es que Quinn solamente salia en una de ellas y como no junto a la pequeña, es ese su favorito entre todos.

Quinn debía tener dieciséis años y Beth unos meses, uno o dos como mucho, la rubia la sostenía en sus brazos mientras la pequeña dormía placidamente con una tierna mueca en su rostro. Lo que mas llamaba la atención de Rachel era la sonrisa de Quinn, totalmente sincera, genuina, no la sonrisa fingida que tanto había visto y que para todo o casi todo el mundo tenía preparada, ella había tenido la posibilidad de verla sonreír de verdad, igual que en la foto una o dos veces pero el sentimiento no cambiaba, tanto en el pasado como al ver la foto, todo lo que siente es una infinita paz provocada por esa sonrisa perfecta.

Nunca se había parado a pensarlo pero que con tan solo una sonrisa consiguiera calmarla debía significar algo, algo que estaba dispuesta a descubrir ahora, cosa que no hizo en su adolescencia porque realmente nunca miraba mas allá de ella misma, Finn o sus propios intereses, la mayoría de las veces era egoísta y cuando no, se las arreglaba para obtener algún beneficio de lo que sea que hiciera.

¡Hey! – Quinn llama su atención desde la escalera de acceso al piso superior

¿Cuánto llevas ahí? – pregunta bajando la mirada tímidamente y dejando la foto

Solo unos minutos – admite sonriendo aunque la morena no puede verla

¿Piensas quedarte ahí mucho tiempo?

Puede

¿Y que vas a hacer?

Mirarte – confiesa haciendo que se sonroje - ¿Qué hacías?

Eh… nada

¿Nada?

Bueno… puede que estuviera mirando algunas fotos

¿Y que te parecen? – cuestiona uniéndose a ella en el sofá

Preciosas – reconoce con un suspiro fijando su vista en la que tiene delante de ella

Es mi favorita – confiesa la rubia tomándola entre sus manos al igual que antes la tenia la morena – Solo tenia cuarenta y tres días – dice pasando su dedo índice sobre el pequeño cuerpo de Beth cuando era un bebe

Era tan pequeña… y parece tan frágil

Lo sé, cada vez que la tenia en brazos temía que pudiera hacerle daño – revela con angustia mirando a Rachel que instintivamente pasa su mano por la espalda de la rubia - la noche antes de sacar la foto no durmió nada, lo único que hacia era llorar y llorar y… yo estaba desquiciada – las dos sonríen por la confesión – no sabia que hacer con ella, había comido, estaba limpia… solo quería que se durmiera y poder dormir yo también pero ella estaba en medio de alguna rabieta y no había manera…

¿Qué hiciste? – la insta a seguir

Yo nada… fuiste tú – dice sorprendiendo a la morena que se separa ligeramente para verla a los ojos y saber si habla en serio

¿Yo? ¿Qué podía hacer yo si ni siquiera estaba allí?

No tú…tu voz – especifica confundiéndola aun mas – estaba viendo tus videos en myspace – reconoce ruborizándose, nunca pensó que acabaría confesándole que veía todos y cada uno de sus videos

¿Qué hacías viéndolos?

No había dormido en toda la noche Rachel y no podía culpar a Beth, solo era un bebe, así que a alguien tenia que insultar – dice omitiendo parte de sus motivos, siempre que necesitaba descargar su frustración se metía con ella pero también le ayuda a relajarse escucharla cantar – Por arte de magia Beth se calló y durmió profundamente durante horas

Me alegra haber servido de ayuda – Quinn inmediatamente besa su mejilla en agradecimiento haciendo que sonría - ¿Todas tienen una historia? – la fotógrafa asiente - ¿Me la cuentas? – pide apoyando su cabeza en el hombro de Quinn que aprovecha para rodearla con su brazo y finalmente apoya la mano en su cadera

Mientras le contaba la historia detrás de cada fotografía y la razón para estar decorando su salón en lugar de cualquier otra foto, las dos se habían acomodado mejor una junto a la otra, recostadas en el sofá de tres plazas de la rubia. Quinn había acariciado constantemente su brazo de arriba abajo y dejado algún rápido beso en su mejilla o sobre su cabeza cada vez que hacia algún comentario sobre la explicación que le daba, a lo que la morena respondía con una amplia sonrisa, para cualquiera que la hubiera conocido antes seria raro pero para las dos se sentía toda muy natural, como si llevaran haciéndolo años.

Ni siquiera se había dado cuenta de lo cansada que estaba, ni recuerda en que momento se durmió, ni si lo hizo antes de que la rubia lo hiciera. Quinn la tenia fuertemente abraza, pegada a su cuerpo, protegiéndola de no caer del sillón. La rubia comienza a moverse al sentir un corto recorrido de besos desde su hombro hasta detrás de su oreja y de vuelta al hombro, sonríe pero no abre sus ojos.

Despierta – susurra la cantante en su oído

Mmm – se queja Quinn acercándola mas a su cuerpo

Quinn – lo vuelve a intentar pero la rubia tapa su boca con una mano

Calla y duerme – le ordena

Es muy tarde… debería ir a casa – prueba a separarse pero los brazos de Quinn se lo impiden

¿Para que?

Ponerme el pijama, dormir…

Todo eso puedes hacerlo aquí – dice sorprendiendo a la morena y así misma – yo…eh… - trata de decir algo mas pero no encuentra las palabras y Rachel la sigue mirando boquiabierta

¿Estas sugiriendo que me quede?

Solo digo que es mas seguro que lo hagas, es tarde, no puedes volver a casa sola… no lo discutas, sabes que tengo razón – se adelanta a las protestas de la morena – además… estaría mas tranquila si te quedas – admite bajando el tono de su voz y dirigiendo su mirada al suelo bajo sus pies, Rachel la mira unos segundo en silencio - ¿Entonces? – pregunta por una respuesta final levantando sus ojos para mirar directamente a la diva

Me quedo