wow el capitulo anterior ha tenido muy buena acogida ajaja por fin el tan esperado MOMENTO llegó y parece que todas contentas con eso ¿no? GRACIAS por los reviews xD

Estar de nuevo en Lima trae consigo reencuentros y mas si hay algún evento que los propicia, como un funeral por ejemplo... ¿quien sera el afortunado con el que se encuentran?


Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.


Capítulo 31. Cariño

Quinn

¿Hmm? – musita la rubia tumbada a su lado mientras la abraza

Tu teléfono… está sonando

Lo sé

Podría ser importante

Da igual, no pienso moverme de aquí – sentencia besando el hombro de Rachel y volviendo a apoyar su cabeza en el

Pero… - Rachel iba a protestar cuando es su propio teléfono el que suena

Déjalo – pide Quinn al sentir a la diva moverse

Es solo un mensaje… de Santana – anuncia tras alcanzar el móvil en la mesilla

¿Qué dice?

Acaban de llegar, van a dejar las cosas y directas al funeral – contesta acariciando su brazo

Oh, está bien

¿A qué hora es?

En… una hora y media – le informa tras mirar la hora

Deberíamos levantarnos… las dos necesitamos una ducha

¿Juntas? – coquetea Quinn

Como quie…

¿Rachel? – Hiram la llama desde el pasillo interrumpiéndola

Aquí

Solo… ya hemos llegado, tu padre y Beth han ido a comprar la cena

Está bien, ya vamos

Rachel – dice Quinn avergonzada

¿Qué?

¿Qué? Ahora sabe que estamos aquí… ¡juntas! – la morena suelta una carcajada

Créeme, ya lo sabía, sino habría entrado en lugar de llamar

¿Y lo dices tan tranquila?

¿Cómo quieres que lo diga? Deberíamos alegrarnos de que no haya sido papi, es demasiado protector a veces

Doy saltos de alegría – ironiza Quinn entrando al baño

~/~ /~/~/~/~

Nada de ducha conjunta, Quinn había cerrado la puerta del baño dejando fuera a Rachel, ¡fuera de su propio baño!, la morena no se lo podía creer aun. Por lo menos le había dado un beso antes de dejárselo libre y desaparecer de la habitación. Nada más llegar a la planta baja, la rubia se ve envuelta en los pequeños brazos de su hija.

¡Mami! – grita Beth nada más verla

Hola, mi vida ¿Qué tal lo has pasado?

Súper bien, mami… los papas de Rachel son muy divertidos – dice sonriendo al igual que los dos hombres que observan atentos la escena entre madre e hija – Leroy es muy gracioso y aunque Hiram intenta ocultarlo, también lo es… Rachel no nos lo había dicho – se queja acusando a la morena

Seguro que se le olvidó, ¿Te has portado bien? – pregunta viendo tanto a Hiram como a Leroy asentir inmediatamente

Si

¿Segura?

Segurísima, he obedecido en todo ¿a qué si? – se dirige a los dos hombres

Sí, es una niña muy buena – confirma Leroy despeinándola un poco

¡eh! – se queja Beth corriendo detrás de él, odia que le hagan eso y se lo había dicho en el centro comercial cuando le preguntaron que le gustaba, ella les había hecho una lista completa de lo que le gusta y lo que odia

Niños – suspira Hiram viendo correr a su marido hacia el jardín

Gracias por cuidar de Beth… siento todas las molestias que les estamos causando – habla Quinn tras unos minutos de silencio

¿Qué molestias?

Bueno… llegar de madrugada, tener que cuidar de Beth… - relata Quinn sentándose frente a Hiram

Lo primero, nosotros deberíamos darte las gracias a ti, tener una niña en casa es lo mejor que nos podía pasar, los niños siempre dan vida, además mira como esta mi marido – señala el hombre más pequeño hacia el exterior de la casa, Leroy sostiene a Beth en el aire mientras le da vueltas y ella no deja de reír – Por otro lado, no creo que hacer feliz a mi hija sea causar molestias así que sois bienvenidas siempre que queráis

Gracias señor Berry

Hiram, por favor

Está bien, yo… sé que debe ser raro, después del pasado que estoy segura conocen, verme aquí con Rachel pero…

Mira Quinn, si mi hija confía en ti nosotros confiamos en ti

¿Por qué? – cuestiona sin entender

Porque confiamos en ella, además nadie puede ser malo cuando su hija habla como Beth lo hace de ti… estás haciendo un gran trabajo

Intento hacerlo lo mejor posible

Como todos – Hiram sonríe – Hablando de Rachel

Ya no estábamos hablando de Rachel – dice Quinn sonriendo

Ahora si – el hombre le guiña un ojo y sonríe - ¿Dónde está?

Está en la ducha – suelta sin pensar sonrojándose

¿Puedes ir a ver cuánto le falta? – pide guardando lo que habían comprado para la cena

Yo…eh…

Oh vamos… todos somos adultos, bueno casi todos – aclara recordando a Beth – aunque es mejor si mi marido permanece ignorante a ciertas cosas, aun le gusta pensar que Rachel es su niña

Claro, pero… yo… nosotras no… nunca… no sé cómo ha pasado… - Quinn balbucea cada vez más nerviosa

¿No sabes cómo ha pasado, qué? – Rachel interrumpe acercándose para besar a su padre en la mejilla

Nada hija – dice el hombre riéndose de la actitud de la rubia

Yo… mejor voy a buscar a Beth antes de que vuelva loco a tu padre

¿De qué te ríes? – cuestiona Rachel a su padre una vez que Quinn ya no esta

Hija, ¿tu estas segura de que esta chica te torturaba en el instituto?

¿A qué viene eso?

No sé, me cuesta imaginármela tal y como la describías

Bueno, ha cambiado

Mucho imagino

Si – afirma con una sonrisa

Me alegro ¿Qué tal lo está llevando?

No sé, no ha querido hablar de ello… antes de que volviera a casa salí a dar una vuelta y cuando vine estaba llorando y después no hablamos mucho – acaba susurrando recordando lo que había pasado

Rach – Quinn regresa – es la hora

Ok, vamos – la morena se pone en pie

¿Vas a venir? – cuestiona sorprendida y aliviada

Por supuesto

~/~ /~/~/~/~

Una ceremonia sobria, tal y como su padre era, no anécdotas divertidas, ni recuerdos familiares, nadie que hablara de su padre, de quien realmente era, solo del gran empresario que había sido. La iglesia estaba a rebosar, amigos, conocidos, desconocidos, Quinn se había negado a colocarse en primera fila pero Rachel y Santana la habían convencido, ese era su lugar, le gustase o no. La morena se había sentado atrás con Santana y Brittany, prácticamente no conocía a nadie de las personas que había en el lugar, algunos compañeros que habían ido con ellas a clase, deportistas y animadoras para ser exactos, también Burt Hummel con su esposa y madre de Finn, Carol, el director Figgins…

En el cementerio ya eran menos, algunos familiares y amigos, Rachel había preferido mantenerse en la distancia, no era el mejor momento para ejercer de lo que quiera que eran ella y la rubia, se había distraído un momento saludando a su antiguo director y había perdido de vista a Quinn, con un rápido recorrido por la zona la tenía localizada, donde y con quien no le gustaba nada.

A lo lejos, apartada de todos y con Finn, no lo había visto en la iglesia y no se había fijado mucho en quienes les habían acompañado al cementerio. Es estúpido sentir celos después de tantos años, las cosas habían quedado en el pasado para ella y aunque no lo había hablado con Quinn, sabe que para la rubia también, pero hay algo en la forma en la que el grandullón mueve su mano para rozar ¨ accidentalmente ¨ el brazo de Quinn que no le gusta. Rachel lucha con las ganas de acercarse y saber de qué tanto hablan y porque la rubia sonríe. Finalmente pierde la batalla y se dirige a ellos. Finn está de espaldas a ella y no la ve, Quinn si y le dedica una pequeña sonrisa.

Cariño ¿nos vamos? – Rachel se dirige a Quinn ignorando al ex de ambas

Enseguida – responde Quinn con una sonrisa aun mayor, igual a la de Rachel cuando Finn se gira y la ve sorprendido

¿Rachel?

Hola Finn

Ho-hola… ¿Qué…?

Es una larga historia – dice Quinn al ver las miradas del chico entre ella y la morena – te la cuento mañana – añade tomando la mano de Rachel y alejándose bajo la atenta mirada de Finn

~/~ /~/~/~/~

Cariño… cariño… cariño – repite otra vez Quinn en diferentes todos, no había dejado de burlarse de Rachel desde que habían dejado a Finn estupefacto en medio del cementerio

¡Déjalo ya! No sé qué tiene tanta gracia

Tu – espeta Quinn tirando de Rachel hacia la cama con ella, con todos acostados la rubia se había escabullido a la habitación de la diva

Pues yo no se la veo… además ¿Por qué tienes que explicarle nada? ¡No! ¿Por qué tienes que verlo mañana?

Porque somos amigos hace muchos años y llevamos muchos sin vernos y aun así ha tenido la decencia de venir a darme el pésame

Bueno ya os habéis visto, ¿Qué más quiere?

No hablas en serio ¿no?

No – niega derrotada entre los brazos de Quinn – supongo que está bien si vas a comer con él

¿Cómo si voy? ¿No piensas acompañarme?

¿Puedo? – pregunta emocionada

Espero que sí cariño – bromea Quinn recibiendo un beso de Rachel

Entonces iré

~/~ /~/~/~/~

Juntas ¿Juntas? – pregunta por enésima vez el ex quarterback incrédulo

Si, Finn – responde esta vez Quinn, Rachel se estaba cansando de la pregunta

Pero… ¿Cómo? Quiero decir… ¿tan mal novio fui?

¿Qué? – dice Rachel sin creer lo que pregunta – ¡No tiene nada que ver contigo!

Está bien… ¿Por qué te pones así? ¿Por qué se pone así?

¿Qué por qué…?

Rachel tranquila – Quinn toma su mano para calmarla - Mira Finn, tú no tienes nada que ver con que a mí o a Rachel nos gusten las mujeres… en mi caso ese fue el motivo por el que lo nuestro nunca funcionó

Es bueno saber que no es culpa mía que vosotras…

¿Lo dices de verdad? ¿Crees que por que no fuiste buen novio decidimos cambiar de bando? – le increpa Rachel hastiada, por algún motivo la sola presencia del chico le pone de mal humor, cosa que hace años no le sucedía pero con sus comentarios se lo esta ganando a pulso

¿Podemos hablar un momento? – Quinn se dirige a Rachel levantándose de la mesa – Disculpa – le dice a Finn antes de retirarse

¿Qué pasa?

Dímelo tú, saltas a la mínima Rachel y le atacas constantemente

¿Tú lo has oído? ¿Y vas a defenderle?

No voy a defenderle y le he oído, pero me da igual lo que diga y a ti tampoco debería importarte

Ya pero… es idiota, dime que cuando salíamos con él no lo era tanto

Lamento desilusionarte pero Finn nunca ha sido muy listo – Quinn acaricia los brazos de Rachel para darle seguridad y tranquilizarla – Esto no tiene nada que ver con que estés celosa ¿no?

No – la morena es rotunda

Bien, porque no hay motivos y lo sabes

Si

Ahora ¿podemos ir a la mesa, acabar con esto y volver para ver la película con Beth? – le pide haciendo que sonría - Tus padres deben estar cansados de cuidar de ella

La adoran… ¿ves? De eso si podría estar celosa, no de Finn

Lo que tú digas – Quinn toma su mano y la arrastra de nuevo a la mesa para terminar cuanto antes y volver con Beth, apenas había pasado tiempo con ella desde que estaban en Lima