Disclaimer: Los personajes son de S. Meyer. Solo me adjudico esta loca historia.


CAPITULO 2

"Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar"


La niña de ojos marrones caminaba por el jardín tratando de atrapar en sus manos a una mariposa, sin percatarse por donde caminaba, y cuando estuvo a punto de atraparla tropezó con una piedra cayendo directamente al suelo, haciéndose una herida en la rodilla, ella comenzó a llorar a causa del dolor, trato de ver a alguien para que la ayudara pero las lagrimas empañaban su mirada, pero sintió que alguien soplaba su herida, y escucho una hermosa voz que le hablaba

Ya no llores. Sanará

Per…per..pero duele

Mira tengo una curita de hello kitty, que te parece si te la regalo?

Ella solo movió la cabeza diciendo un pequeño sí, la ayudó a levantarse y el niño con sus suaves manos fue limpiando el resto de lágrimas que quedaban en su rostro, ella al fin pudo enfocar la mirada en aquel pequeño niño, pudo observar admirada y embelesada el color de sus ojos, tan verdes y vivos y hermosos, sintió un pequeño calor en sus mejillas, y sin pensarlo se toco allí, era la primera vez que le ocurría eso. El niño la agarro de su mano y comenzó a caminar con ella hacia la enorme mansión, la llevo por el pasadizo que lleva al espacio de la cocina, la niña al percatarse de eso se detuvo

No puedo ir allí

El niño se le quedo viendo un rato hasta que se atrevió a preguntarle

¿Por qué?

Mi mamá me dijo que los patrones no se juntan con la servidumbre

El niño la miró con un deje de tristeza en la mirada y sin pensarlo le soltó la mano

¿Tú eres la hija de los patrones?

Sí. Soy Isabella Swan. ¿Y tú quien eres?

Edward Masen, hijo de la que cocina en esta casa y del jardineroel niño dijo esto con un poco de rencor en la voz.

Edward se despertó con un sobresalto. Hace mucho que no soñaba con ella, hace muchos años que no pensaba en ella, se acostumbró a estar sin ella, y ahora de la nada volvía a su mente el recuerdo de la primera vez que la vio, recordó el primer día en el que quedó prendado de la hermosa niña de ojos marrones.

Edward sintió que alguien se movía a su lado

—¿Amor? ¿Porque estas despierto a esta hora? —

—Siento si te desperté, tuve un mal sueño. Vuélvete a dormir—

La mujer sonrió y se acurruco en sus brazos para poder conciliar el sueño, el solo pudo abrazarla y tratar de calmar a su corazón.

Hace tres años atrás el sintió que volvía a renacer, el haber estado encerrado dentro de ese edificio llamado comúnmente como cárcel, le enseño a ver la vida de otra manera. Sentía que se le fue arrebatado 5 años de su vida, cinco años de encierro que al principio juro y prometió vengarse de la única persona que hizo de su vida un infierno.

Isabella.

Ella era la única culpable por lo que él había pasado, ella era, y eso era exactamente lo que a él le afectaba tanto que ella ya no estuviera.

Sintió un dolor agudo en el corazón y sintió en sus ojos una picazón.

Se deshizo de los brazos de la mujer y salió del cuarto, se fue directo a la cocina a tomarse agua para desenredar el nudo formado en su garganta.

Se arrepintió de las veces que había deseado no verla nunca más, pero de eso a saber que era realidad, de eso a saber que ella ya no estaba en donde él estaba, deseó nunca haberla conocido, nunca haberla amado, tal vez así aun ella estuviera viva, aunque sea amando a otro hombre, teniendo una vida feliz, con hijos, viviendo en esa enorme casa.

Porque aunque quiso negarlo, ella nunca pudo haberle denunciado.

Edward pensaba y pensaba y llegaba a la misma conclusión, Isabella no pudo haber sido quien lo denuncio ante las autoridades.

Ella nunca pudo haber hecho eso.

Edward sintió unos brazos rodearle la cintura y un poco asustado se volteo a encararla

—¿Edward porque me dejaste sola en la cama? Sabes que no me gusta dormir si no estás a mi lado—

—Rosalie, solo vine a tomar un poco de agua—

—Cariño que te sucede? Hoy estas muy extraño—

—No pasa nada—

Y con el brazo sobre los hombros de Rosalie volvieron otra vez a la cama.

.

.

.

—Edward, el desayuno está listo! —

—Ya voy! —

Edward se miraba en el espejo tratando de arreglar su cabello desordenado, pero al parecer la rebeldía seguía ganando, mejor lo dejo como estaba. Se anudo la corbata, y salió directo al comedor.

—Se ve delicioso! —

—Por supuesto que esta delicioso!, yo lo prepare! —

Edward la miro con una sonrisa en los labios, el haberla conocido había hecho posible tener una vida más tranquila, con ella tenía la estabilidad que ansiaba. La quería, de eso no había duda alguna, ¿amarla? Eso aun no podría contestarlo, pero estaba seguro que con el tiempo podría hacerlo, pero sentía una inquietud en el estómago, sentía que algo iba a suceder, pero no sabía que era, creía que se estaba volviendo un poco paranoico y un tanto loco.

Mejor sería no pensar en eso.

Hoy era un gran día!

Hoy podría concretar la compra de unos extensos terrenos en un pequeño pueblo llamado La Push, en donde tenía el proyecto de construir un nuevo hotel y así reavivar el turismo por esas playas que el mundo tenía que conocer.

Después de todo la cárcel no había sido todo un calvario, el haber conocido a su compañero de celda, haberlo tratado y hacerse su mejor amigo, pudieron servirle para estar en donde estaba hoy.

Carlisle Cullen era el hombre que confió en él a pesar de que todo estaba en su contra, él fue quien con sus enseñanzas le permitió tener un poco de paz en su corazón, le permito sentir el verdadero calor de un familia que a pesar de la dura prueba que habían tenido que pasar, le enseño que todo tenía un ¿Para qué? que nada se da solo porque si, todo tenía una razón de ser.

Y en agradecimiento Edward quería de alguna manera cumplir el sueño de su querido amigo. Hoy era un día que podía cambiar su vida, porque pensaba supervisar el proyecto el directamente, no pensaba dejarlo en manos de cualquiera, el lo tenía que lograr por la memoria de Carlisle Cullen, su padre adoptivo, quien en su lecho de muerte le pidió cuidar de su único tesoro, su hija Rosalie.

Y aunque él nunca se imagino que aquella mujer pudiese quererlo a su lado debido a su historial, nunca dejo de cuidarla en el primer año de haber salido de la estadía en la cárcel.

Cinco años de su vida estuvo fuera de la realidad del mundo. Su realidad solo eran esas cuatro paredes, y hoy después de tres años de haber podido obtener la libertad condicional, podría decir que ahora si podía ser libre de verdad. Hoy podía iniciar un nuevo proyecto, que de alguna manera podía hacerlo sentir en paz, todo por su querido amigo y padre Carlisle Cullen.


Esta vez no demore tanto verdad?

Rews?

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