Me suena que te invento
Y a cada intento de olvidarte muero.
Culpa mía que tan profunda sea
Mi pena por tu huida.
El despertar de un sueño es doloroso, y Booth lo comprobó en carne propia. Al principio creyó que todo había sido un sueño maravilloso, pero unos instantes después al comprender lo que había sucedido, todo se convirtió en una pesadilla. Cuando se despertó busco el contacto de la piel de esa persona a la que había adorado secretamente por años. Unos intantes después se levanto y empezó a buscarla.
- Bones- gritaba mientras se dirigía a la cocina, creyendo que se encontraba desayunando- Bones.
Pero no se encontraba en ningún lado, y al regresar a la habitación se percató de que la ropa no estaba, además vio el libro que Brennan había dejado previamente en un lado de la cama. Algo no estaba bien, le grito su alma, pero como siempre que pasas por una perdida el entro en las etapas de proceso de perdida.
Primero entro en la etapa de la negación, esto cuando no la encontró, pensó que tal vez había ido a comprar algo. Así que se vistió y se fue a su apartamento. Actuó como si nada sucediera, cuando le asignaron un nuevo caso fue al laboratorio, se dirigió a la oficina de Brennan y al no encontrarla supuso que se había atrasado, así que espero. Luego paso al coraje, ella debería de haber avisado que llegaría tarde, o tal vez que no llegaría ese día, pues ya eran las 5 de la tarde y no se presentaba. Posteriormente paso a la culpa, seguro que ella no había llegado porque el hizo o dijo algo que de nuevo la asusto, así que decidió regresar a su apartamento e intentar comunicarse con ella.
Mi trocito de alma me pregunta
Donde has podido ir
Dueles harto en el día y
Te traspiro tanto en la noche
Que he formado pequeños ríos
De tinte a sufrimiento.
Una semana después de intentar comunicarse con ella y rechazar la idea de sus amigos de que algo le había pasado o que se había marchado, paso a la negociación.
- ¡Por favor Dios! Que nada malo le haya pasado- Rogaba mientras un torrente de emociones se agolpaban dentro de el- Por favor haz que se comunique conmigo, que me diga donde esta.
Sentía que nada de esto podía estar pasando. ¿A dónde podría haber ido?, no le había comentado nada. Pero claro esto era normal, el últimamente en su esfuerzo por olvidarla, se había alejado de ella.
- Maldita sea, ¿Dónde estás?- grataba mientras aventaba su celular y luego lo recuperaba para poder marcarle de nuevo.
- Por favor comunícate conmigo- decía una vez más al correo de voz- Prometo no presionarte más, todo volverá a ser como antes… solo vuelve por favor.
¡Es tan asfixiante sentirte ausente!
Ya no formo parte de tus días
Y tu si de esta triste continua canción.
Como en toda perdida, le siguió la etapa de depresión. Hannah intentaba ayudarlo, veía como Booth cada día se deprimía mas, ella quería ayudarlo, pero él no se lo permitía.
- Vamos Booth, tenemos que hablar- le sugería mientras lo miraba directamente a los ojos, esos ojos que habían perdido todo brillo.
- No hay nada de qué hablar Hannah- mentía, intentando no dañar a esa persona que tanto lo quería- tengo mucho trabajo, me tengo que ir.
- Sé que es por ella- dijo finalmente- lo sé no tienes por qué ocultarlo. Es tu amiga, y te debe doler como a todos los demás, ella los abandono.
- No es eso – pronuncio aliviado de que no se diera cuenta o no quisiera aceptar que el dolor que sentía era más que por la partida de una amiga, era por la partida de la mujer a la que amaba.
- Entonces ¿porque es? – Pregunto Hannah, sintiendo que se relajaba, ella lo sabía, pero no quería perderlo, así que solo le quedaba esperar que algún día la amara tanto como amaba a Brennan.
- Es la presión del trabajo, hay muchos casos estancados, y gente que nunca sabrá que su familiar ha fallecido – bueno eso no era mentir, a él técnicamente también le causaba cierta molestia eso. No quería decir la verdad por temor a que esta mujer también se marchara. No podría soportar un abandono más. Ella era su balsa de escape.
Ojala se escapara la lluvia que se
Llevará las esquirlas del corazón,
Realmente estoy cansado de morderme
La razón.
El nunca imagino que su corazón pudiera sentir más dolor. No era posible, un humano no era capaz de soportar tanto. Su Bones se equivocaba cuando menciono que los humanos no estaban hechos para resistir. Su Bones, como dolía pensar en ella de ese modo. ¿Cuándo regresaría ella? O ¿es que nunca pensaba en regresar? Pensaba mientras la lluvia mojaba su cuerpo, pero él deseaba que esa fría lluvia entrara en su corazón y se llevara cualquier rastro de dolor. O tal vez lo mejor sería que se lo congelara para no sentir más. Para poder llevar una vida con Hannah sin sentir que la traicionaba, y también para llevar con ella una relación, que como decía Bones, solo se basara en cubrir sus necesidades fisiológicas.
Pero la lluvia no era tan piadosa como él quisiera, ella solo mojaba su cuerpo, pero no se acercaba ni un poco a su alma ni a su corazón.
Necesitaré ser testigo de mi agonía
En el espejo para entender por completo
Que ya no estás,
¡Que no te veré ya jamás!
Y por último un mes después de su partida entro en la etapa de la aceptación, esto con la ayuda de una carta que encontró ese fatídico lunes. Mientras una vez más iba a la casa de Brennan para comprobar que no hubiese regresado y al verse rodeado de tantos recuerdos, decidió leer el libro que le había dejado. Al principio no comprendió el significado de ese libro, pero le recordaba tanto a lo que hacia ella, que lo encontró un poco relajante, cuando al llegar a una de sus páginas vio un sobre. Sobre el estaba escrito "Booth". Era su letra, él la reconocería en donde fuera, así que se apresuró a abrirla. Al desdoblarla y ver la letra de Brennan en ese trozo de papel, un temor injustificado hasta ese momento, se apodero de él.
Booth:
No sé cómo empezar, sé que tendrás muchas dudas, así que intentare contestarte. Desde el día que te conocí, mi vida cambió radicalmente, nunca creí que podría volver a abrir mi corazón y confiar de nuevo, pero lo hice. Tú me enseñaste que hay cosas que no pueden justificarse con la ciencia, pero si con la fe. Todavía no confió en tu Dios. Pero si tengo fe en ti, la tuve cuando me secuestraron y la tuve cuando entraste en coma. Sabía que nunca me dejarías, que buscarías la forma de regresar junto a mí. Pero después de que regresamos y trajiste contigo a Hannah algo cambio. No quiero decir que fue tu culpa, también fue la mía. Debía habernos dado esa oportunidad que mencionaste, pero tenía miedo. Nada en mi vida va como yo quisiera, y es culpa de mi maldito miedo, pero sé que tengo que ser valiente. Me he marchado porque creo que es lo mejor para todos, créelo cuando lo digo. Regresare o tal vez no, pero algo cambiara.
Debes seguir adelante, Hannah lo merece, tú lo mereces. Necesitan ser felices. Mi vida ya no te debe interesar más. Aunque se que no debería escribir esto, lo confesare: TE AMO, como nunca imagine hacerlo, y no creas que lo digo con el afán de que la dejes. Lo digo porque es necesario que comprendas que si no te acepte no fue por falta de amor, fue por falta de valentía, por miedo a creer que tarde o temprano te perdería, como pierdo a todos los que amo. Cuídate y recuerda que algún día nos volveremos a ver, sino es en esta vida, me gustaría pensar que lo que dices es cierto y nos encontraremos en la siguiente. Y en esa vida ojala sea lo suficientemente valiente como para que yo sea la jugadora.
Tú siempre Bones.
Eso le destrozo el alma por completo. Pero sabía que era cierto, debía aprender a vivir sin esperar que ella algún día regresara. Era momento de seguir con su vida y no lastimar a la mujer que tenía a su lado. Así que lentamente salió de ese departamento, sabiendo que nunca la olvidaría, pero que intentaría solo acordarse de los buenos momentos. Estaría con otra mujer pero su alma y corazón siempre le pertenecerían a su Bones. Doblo cuidadosamente la carta y la metió al sobre y este lo coloco de nuevo en el interior del libro. Lo sostuvo cerca de su corazón mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos, y cerraba la puerta de ese lugar que había sido testigo de los mejores momentos de su vida.
Niñas tengo miedo, una de ustedes me amenazo, jejeje. Últimamente tengo demasiada tarea, así que como les dije solo podre poner capítulos los sábados, este lo deje hoy porque mañana al fin tendré tiempo para ir a visitar a mi otro sobrinito recién nacido e ir a ver Harry Potter. Recuerden dejar sus mensajitos, sino pues no sé si continuarla, que tal no lo están leyendo, como para que seguirla. Así que ya saben. Además así podre saber que les gusta y que no, y lo intentare componer. Otra cosa, la verdad no sé cómo terminara la historia, estoy escribiendo sobre la marcha, pero no creo matarla, bueno no creo, pero con todo lo que pasa en la serie como que me deprimo.
