Quiero agradecer a dos lectoras en particular que me alentaron a seguir este fic a través de sus reviews, la verdad, al ser mi primer fan fic, pensé q no tendría ninguno y sobre todo porque era recién el primer capítulo. Por eso este capítulo está dedicado a ROBMY y VALE, y por cierto, chicas…. Edward les manda saludos ;) jijiji bieeeenn… COMENCEMOOSS!

EN EL CAPÍTULO ANTERIOR

Bella se fue a vivir al hogar de los Cullen después de estar un mes sin salir de casa, -excepto para ir al instituto –todo por el accidente automovilístico que causó la muerte de sus padres, siendo ella la única sobreviviente.

Esme ha preparado todo para su llegada y todo es perfecto, pero lo más grato de su bienvenida, fue la hermosa música de un piano, y sobre todo, el músico que tocaba la pieza, Edward.

Cap. 2.

¡El primer beso!... no fue como lo planeé.

"La vida nos da sorpresas…"

BELLA POV

Después de una buena noche de descanso, el despertador hizo su trabajo. A las 7:00 de la mañana sonó el melodioso ring (nótese el sarcasmo) por lo que, con un poco de dificultad aún, me levanté de la suave cama que me invitaba a quedarme otro momento… tuve que rechazarla.

Tomé una toalla de las que Esme había dejado en mi closet (rosa también…), abrí la puerta y me dirigí al baño, no vi a nadie en el pasillo y las puertas de las habitaciones estaban cerradas por lo que supuse que los chicos ya no estarían allí o seguirían durmiendo aún, así que seguí mi camino tranquilamente, ingresé al cuarto de baño y de golpe el cálido vapor llegó a mi rostro junto con una increíble visión. Una bella espalda desnuda con algunos lunares, musculosa y ancha, me dejó boquiabierta, la toalla que llevaba enrollada tapaba el resto.

-¿Te gusta lo que ves? –oh oh. Ahora el rostro de Edward y su torso también musculoso estaban frente a mí.

-Esto, yo… lo siento mucho –dije sintiendo mi rostro arder rápidamente. –la puerta estaba sin llave y pensé que estaba vacío.

-Aun así sigues aquí… -oh, pero que presumido

-lo siento –le dije y comencé a retirarme sin más, pero él tomó de mi brazo y no me lo permitió. –pero, ¡qué rayos!

–no te asustes Bella, solo iba a decirte que… ya puedes ocupar el baño. –entonces con una arrogante sonrisa ladina, pasó por delante de mí.

– ¿sabes? -le llamé antes que se retirara haciendo que se detuviera en la puerta – hablas de manera desagradable a pesar de tu cara, ¿por qué no intentas remediarlo?- y él sin quedarse atrás me respondió.

–Tu cara y tu forma de hablar son ambas desagradables, ¿por qué no intentas remediarlo?

- ¬¬… - y salió. Ok, yo me lo había buscado, así que simplemente lo dejé pasar…

Después de ponerle llave a la puerta para no sufrir algo similar a la escena de anterior, me quité el pijama y tomé un delicioso baño de tina, dejando que el agua recorriera cada milímetro de mi cuerpo. Podía sentir como mis poros respiraban, que relajante.

Luego del exquisito baño, fui hasta mi habitación y me vestí con una camiseta blanca y una blusa cuadrillé negra con blanco encima, unos jeans y unos vaqueros. Tomé mi mochila con mis cuadernos y bajé a desayunar.

Edward ya estaba allí, junto a la tía Esme (su turno comenzaba a las 2 de la tarde así que tenía tiempo de hacernos el desayuno) y el resto de la familia se había marchado a sus respectivos deberes. El desayuno estaba delicioso, hace tiempo que no comía uno tan elaborado y en cuanto lo terminamos, Edward me invitó a subir a su auto, para irnos juntos al colegio, ya que yo había dejado mi vieja camioneta en mi anterior casa. Al principio no estuve muy convencida, porque estaba segura que no pasaría desapercibida en un auto como ese, un hermoso volvo plateado, después de tener un anticuado chevy rojo. Pero la verdad es que no tenía opción, sino, llegaría para el final de las clases.

Con mucha amabilidad Edward abrió para mí la puerta del copiloto.

–Vaya, ahora eres un caballero…

–Siempre– dijo sonriente, mientras me invitaba a subir.

–Si claro -pensé yo.

Estando ambos dentro del auto y con los cinturones de seguridad puestos, aceleró al máximo y partió a una increíble velocidad. Conducía como loco y yo, después de que imágenes del accidente llegaran a mi cabeza cada vez que Edward esquivaba los otros autos, repentinamente perdí el control de mi cuerpo y mi mente, quedando petrificada en el asiento.

EDWARD POV

La llegada de Bella tenía a mi madre con los nervios de punta.

– Compórtense – nos había dicho a Emmett y a mí – quiero que la traten como si fuera de la familia, porque eso será de ahora en adelante.

Y eso fue lo que hice en la mañana, cuando entró al baño, la traté como hubiera tratado a una hermana, está bien, como a Emmett en realidad, pero que le voy a hacer, no estoy acostumbrado a que otra mujer que no sea mi madre, viva en nuestra casa y ni siquiera ella ocupa nuestro baño.

Aun así, debo admitir que cuando Bella llegó, todas mis dudas sobre si sería conveniente que viviera aquí, se esfumaron. Verla allí tan hermosa escuchándome tocar el piano, creo que no podré explicar lo que sentí, hace tanto que no tocaba, pero ese día algo en mi corazón me hizo sentir unos deseos tremendos de hacerlo . Y verla allí con sus ojos chocolate puestos en mí, me hicieron derretir allí mismo como si el de chocolate hubiera sido yo, fue algo mágico. Y luego en el baño, no supe que hacer frente a ella y me comporté como un imbécil, intentando sacar mi lado de macho dominante. Tampoco pude resistirme a molestarla al verla tan nerviosa y sonrojada cuando me vio, es que se veía adorable y no supe cómo reaccionar, creo que fui un patán. Pero gracias a eso, descubrí que ella tiene muy mal carácter. A pesar de todo, no hubo ningún tipo de pelea excepto uno que otro comentario sarcástico de su parte que tal vez merecía.

Y aquí vamos ahora, yo conduciendo mi preciado volvo con Bella a mi lado, en dirección al instituto de Forks. Manejé ensimismado pensando en cómo sería todo, ya que sería algo nuevo para mí, esperaba causar buena impresión. Bella por su parte no había comentado nada desde que partimos y ya estábamos detenidos en el estacionamiento, cuando fijé mis ojos en ella…. O.O

– ¡Bella!.. ¡Bella! – ella no respondía. Su rostro estaba contraído en una mueca de dolor y espanto. No hallaba que hacer y me asusté mucho al no saber lo que le pasaba. La sacudí un poco y nada, no reaccionaba, ni siquiera pestañaba, sus ojos estaban muy abiertos como si algo la hubiera asustado.

– vamos… Bella… por favor. – me bajé del auto y fui hacia su lado, abrí la puerta del copiloto y la saqué del asiento. Desesperado la tomé en mis brazos, ella seguía sin reaccionar, parecía echa de piedra. – no me hagas esto… Bella… reacciona.

No tenía ni idea de lo que debía hacer, así que sin otra opción caminé con ella en brazos en dirección a la escuela, todos los alumnos que por allí pasaban se quedaron mirándome con cara de horror, como si fuera un acosador o que se yo -genial, que linda primera impresión- llegue hasta el edificio y justo antes de entrar. Un chillido ensordecedor me dejó helado.

– ¡¿quién eres tú? ¡¿Qué le hiciste? – una chica bajita de pelo negro y corto me interceptó en la entrada y comenzó a gritar como loca – ¡Bella!.. ¡BELLAAA!... Tú – dijo mirándome con odio y apuntándome con su mano que parecía la de una pequeña niña – ¡infeliz, mal nacido, idiota, imbécil! Como le hayas hecho algo… – ok, de pequeña niña no tenía nada.

– ¡hey!, por qué no te callas y en vez de estar chillando como una loca, no me ayudas a hacer algo, o al menos, dime donde está la enfermería.

– oye… no me hables en ese tono, será mejor que la sueltes y te vayas… tú no eres de aquí y llamaré para que te saquen a patadas

– ok… ¿puedes cargarla? – No respondió, además, estaba muy equivocada sobre lo de no pertenecer aquí – Si, eso creí. Ahora por favor, necesita ayuda, dime donde está la enfermería… repetí una vez más intentando evitar que mi tono angustiado se notara demasiado.

Dijo algo que no alcancé a entender, pero dándose cuenta de lo que realmente importaba, me guió rápidamente por los pasillos. En cuanto llegamos, la enfermera me hizo recostar a Bella sobre una de las camillas, me pidió que le contara que había ocurrido y luego de eso, me hizo salir de la habitación. Me quedé junto a la chica gritona, en la pequeña sala de espera y allí permanecí a pesar que tenía clases y debía de buscar mi nuevo horario. Y allí volvió a asaltarme a preguntas.

– Ahora sí, explícame quien eres y qué le hiciste Bella… -exigió con cara de pocos amigos, los brazos cruzados y moviendo un pie frenéticamente.

– Para empezar… ¿quién eres tú para que yo te dé explicaciones? –me miró con ojos como plato y luego dijo:

– Mi nombre es Alice, y soy la mejor amiga de Bella.

– Bien, Alice –dije un poco irritado, no estaba para preguntas, el corazón se me iba a salir de lo preocupado que estaba, no entendía la razón pero sentía un dolor en mi pecho al pensar que lo que le ocurría a mi pequeña Bella pudiera ser demasiado grave. - ok?… yo pensé eso? ¿En qué momento pasó a ser "mi" pequeña Bella?.. ahh claro, es como "mi" pequeña hermana ahora, se justificó mi subconsciente – ella te contará quien soy yo, por lo demás solo te contaré que no le hice nada, lo único que hice fue conducir rápidamente hasta aquí y al llegar, ella estaba…

– Espera... ¿hiciste qué? –me interrumpió de repente.

te dije que no le hice nada, solo conduje rápidamente hasta aquí y… –ella me miró como queriendo insinuar algo, como si yo le hubiera dado la respuesta y entonces mi mente hizo "clip".

– ahh… - :B

– Exacto – me dijo la chica duende, porque eso parecía, un pequeño duende. – eres un cabeza hueca, ¿acaso no sabes que sus padres murieron en un accidente de tránsito?, ella misma estuvo dentro del auto, vivió todo el maldito accidente y a ti se te ocurre conducir así. Ohh no, mi pobre amiga…

Mi mundo se vino abajo, yo había sido el causante de aquello…

– nooo…. -x_x - que voy hacer ahora, si algo grave le pasa mis padres me van a matar… -sin darme cuenta estaba actuando como un tonto desesperado, caminando de un lado para otro, agarrándome el cabello y culpándome en voz alta – mi madre me dijo que la tratara bien, se supone que debía cuidarla y ahora…

– Te diría que estés tranquilo… -dijo Alice llamando mi atención – pero es tu culpa… así que no. Seguro condujiste ¡como LOCO!

Esta chica era perversa, y yo descubrí que no era un duende, era un gnomo malvado, si había querido hacerme sentir peor, pues lo había conseguido.

– ¿Podrías dejarme en paz?, esto no ayuda…

– Lo que tú haces tampoco – dijo restándole importancia. – pareces una niñita…

Estaba a punto de responder cuando la enfermera salió de la habitación y se me olvidó lo que iba a decir.

– ¡¿Cómo está Bella?, ¿ella está bien?... –dije acercándome rápidamente a ella, lo mismo hizo la chica gnomo.

– tranquilos chicos, todo está bien, tu novia está a salvo –dijo dirigiéndose a mí, no pude evitar sonrojarme.

– ¿su novia? Si claro… – Alice otra vez, creo q no me llevaré muy bien con ella… ¬¬

– Como sea – prosiguió la enfermera viendo nuestra infantil actitud, como había llegado tan lejos, me dejé llevar por una chiquilla entrometida– ella está bien – continuó – le hice un chequeo y no hay nada de qué preocuparse, solo sufrió un shock nervioso pero le puse un calmante y ahora está durmiendo, así que les voy a pedir que la dejen descansar y al menos en una hora más podrán venir a verla, una vez que despierte, ella podrá seguir con su rutina normal.

– está bien… – dijimos al unísono Alice y yo y con la cabeza gacha nos retiramos.

Me sentí un poco más aliviado, así que fui a buscar mi horario de clases mientras que Bella despertaba, lo recibí y me dirigí al auto un momento, y no pude evitar revisar su mochila en busca de su horario y así poderlo comparar, fue genial ver que casi todas mis clases coincidían con las de ella. Permanecí sentado en mi auto una media hora más y luego de tomar la mochila de Bella para pasársela, me dirigí nuevamente a la enfermería. Una vez allí toqué la puerta de la habitación de Bella y consulté si podía pasar, como nadie me contestó decidí entrar y dejé la mochila al lado de la camilla donde permanecí de pie observándola.

Incluso durmiendo se veía hermosa, tan pálida, tan frágil, tan tranquila que me llenaba de paz. No entendía por qué, pero sentía una gran atracción hacia ella, es un poco incómodo admitirlo, tal vez hasta temprano pero, creo que fue amor a primera vista. El día anterior, cuando la vi allí observándome, parece que cupido andaba cerca, porque sin notar como, me flechó inmediatamente. Aunque ella claro, no debía saberlo, es un poco patético que esto le pase a un hombre, pero que le voy a hacer, no es algo que quise que ocurriera, tampoco algo es que se pueda controlar, ¿o sí? No tenía idea de lo que pasaba conmigo, pero todo en ella me parecía perfecto, jamás alguien había logrado tener esos efectos en mí.

No me di cuenta cuando me sumí tanto en mis pensamientos sobre aquella chica que había tomado mi corazón sin permiso, pero cuando me di cuenta, estaba a milímetros de su rostro, quise echarme hacia atrás, pero no pude, sus labios me llamaban, me apoyé en el respaldo de la cama, para no caerme encima de ella y entonces, conscientemente, la besé, no fue más que el toque de nuestro labios, pero fue glorioso, sabían muy bien, eran dulces y perfectos. Ella dormía y no la quería despertar así que no podía intensificarlo, aunque hubiera deseado que si lo estuviera para que me lo devolviera, o tal vez, me habría rechazado, ante ese pensamiento, decidí separar mis labios de los suyos y fue algo tortuoso, una vez que me levanté, dándome cuenta que lo que acababa de hacer estaba mal, me comencé a retirar, no sin antes mirarla por última vez, para verla con sus mejilla sonrosadas…

- O.O – ¡mejillas sonrosadas! ella estaba despierta, se dio cuenta del beso, rayos… aun así, no se había movido, supongo que ella haría como que estaba durmiendo, y como si no supiera nada, así que yo también actuaría como si mis labios, nunca hubieran besado la gloria.

BELLA POV

Todo me daba vueltas cuando un rayo de luz y la fresca brisa que entraba por una ventana abierta, me despertaron.

Estuve un poco confundida intentando recordar cómo es que había llegado hasta la enfermería del instituto, pero nada, lo único que alcancé a recordar es que Edward partió muy deprisa en su auto esta mañana, luego recuerdos del accidente y luego, nada.

Vaya, que horrible sensación… – pensé, sentándome en la camilla y poniendo mi mano en mi frente.

De pronto oí golpear puerta de la habitación, y luego, una voz… era Edward que venía a verme…

– oh... no… que hago, seguro se burlará de mí... – pensé avergonzada – ya sé, continuó rápidamente mi mente– si me hago la dormida, él no podrá decirme nada y luego cuando intente hablar sobre lo que me pasó, lo evitaré y todo estará bien, sí, eso haré.

Así que haciéndole caso a mi pensamiento, me volví a tender en la cama y cerrando los ojos, esperé. No sé qué hizo cuando entró, solo sentí sus pasos detenerse al lado de mi camilla, tal vez se burlaba de mí interiormente… eso creí, hasta que sentí un peso sobre la cama, como si se hubiera recargado en ella y luego, un aire diferente sobre mi cara, olía exquisitamente, pero no entendía lo que pasaba, hasta que, repentinamente, mis labios sintieron otros sobre ellos.

Tardé en asimilar todo, ¡no podía creer que Edward me estuviera besando! Que sensación tan maravillosa… oh no, creo que volveré a caer en shock… mi primer beso… y fue con Edward, pero… así.

Luego de unos segundos, Edward se levantó y en mis labios y mi pecho quedó un extraño vacío, pero permanecí allí quieta, o lo habría arruinado todo, lo único que no pude evitar, fue que el calor se subiera a mis mejillas, solo esperé que él no lo hubiera notado. Segundos más tardes, sentí sus pasos alejarse y luego el crujir de la puerta al cerrarse.

Me levanté de golpe tapándome la boca… no lo podía creer, ¡¿qué se suponía que había sido eso?…

Estaba tan ensimismada que no noté cuando la enfermera entró en la habitación

– veo que te has despertado Bella, me alegra.

– ah.. si… gracias. Señora Colleman ¿cree que ya podré ir a clases?

–claro que sí muchacha, solo has sufrido un ataque de nervios –dijo sonriendo. – por cierto, un chico estuvo aquí, estaba muy preocupado al igual que tu amiga.

–¿Alice? – oh noo, no le había contado nada a ella, mi decisión de irme a vivir con los Cullen fue de un momento a otro y no tuve tiempo de llamarla siquiera.-

–así creo que se llamaba.

–está bien, gracias otra vez, nos vemos. – entonces me levanté y tropecé con mi mochila que al parecer, Edward había dejado, así que la tomé y salí de la enfermería en dirección a la sala de clases.

Estuve a punto de entrar a la sala que ya estaba llena, llegaba tarde a la clase de matemáticas, pero al ver por la ventanilla que Edward estaba adentro, entré en pánico, así que sin pensarlo bien, me marché a casa.

Estuve toda la tarde en la habitación acostada encima de mi cama sin poder pensar en nada más que lo ocurrido en la mañana, en la sensación de aquel beso que todavía no se iba y en qué rayos estaría pensando Edward cuando hizo aquello.

Riingg! Riingg!

Mi celular comenzó a sonar y me sacó de mis dulces pero intrigantes pensamientos. Molesta tomé el teléfono y contesté sin mirar quien era…

- ¡aló!

-Bella, ¿dónde estás? – sonaba la preocupada voz de mi amiga Alice- ¿por qué te fuiste?, ¿estás bien? Te fui a ver a la enfermería y me dijeron que habías vuelto a clases, pero nunca llegaste.

– Alice tranquila, estoy bien, estoy en mi casa. Por cierto ¿Cómo te enteraste de lo que me pasó?

El instituto entero lo sabe Bella. Todo el mundo vio a ese chico Edward, cargándote hasta la enfermería…. Por cierto, me debes una explicación y ya que estás en tu casa, iré a verte.

–Bien, sobre eso… hay algo que debo contarte… –dije con la esperanza de que mi amiga pudiera comprender, como le decía que ya no vivía en la misma casa, ella era un poco cabezota. – recuerdas el accidente de mis padres…

–si… pero, como tiene que ver el accidente con lo de hoy y que ocurre con ese tal Edward Cullen.

– ¡déjame continuar! –Al no escuchar respuesta supuse que me permitía seguir con mi relato – tiene que ver porque…

Y entonces le conté todo lo que estaba pasando, de cómo el tío Carlisle me había invitado a vivir con su familia y que Edward era uno de los integrantes de ella. Le expliqué que desde el día anterior estaba viviendo junto a ellos y que Edward sería ahora, nuestro nuevo compañero de clases.

– ¿Alice?

– ¡por qué no me lo dijiste antes! – Gritó con su aguda vocecita.

– Lo siento, acepto que estés molesta conmigo… – dije con voz de pena intentando que se compadeciera de mí, podía ser muy orgullosa cuando se enojaba.

– oh, no te preocupes, te perdono, pero tendrás que contarme todo lo que ocurra desde ahora en adelante.

– Está bien –acepté sin pensarlo dos veces. Me había escapado de su ira mortal. Ahora iba a tener que pensar en cómo contarle lo del beso, pero decidí dejarlo para otro día, además, acepté contarle mis cosas, pero no dije cuándo.

– por cierto Bella, Jacob preguntó por ti, y no sé por qué, pero me pareció muy intrigado de saber quién era el chico que te había llevado al instituto, creo que estaba algo celoso.

– ¿Celoso?, Alice eso no puede ser, sabes que él no está interesado en mí. – Jacob, mi mejor amigo, también tenía 16 años, estudiaba en el mismo instituto y compartía algunas de nuestras clases. – ¿por qué habría de estar celoso?, sabes que me rechazó hace dos años, no tiene sentido que me buscara y por otra parte, Edward y yo solo somos conocidos, ni siquiera amigos, de hecho, casi hermanos ahora, no existe ningún otro tipo de relación… – pero entonces me acordé del beso y dejé todo hasta ahí. Alice no se dio cuenta y prosiguió.

– bien, si tú lo dices, pero sabes que nunca me equivoco, no sé si es una especie de don, pero a veces presiento que algo ocurrirá y así es.

– Tú y tus cosas Alice…

Después de otro rato de charla, la llamada terminó.

Dejé el teléfono a un lado y continué recostada en mi cama, no bajé a cenar, porque no quise encontrarme con Edward, no sabía cómo mirarle. Cuando Esme vino a ver por qué no bajaba, me hice la dormida así que se marchó, sin embargo, no supe cuando mis ojos se cerraron de verdad.

¡Vaya! este capítulo me ha salido bastante largo en comparación al anterior. Eso ha ocurrido por haber creado un Edward POV para ustedes, espero que les haya gustado. Por cierto chicas, no se decepcionen, sé que ha sido muy rápido lo del beso, pero ya verán que gracias a eso muchas cosas pasan, y lo que pasó en este capítulo traerá mucha emoción para los que siguen, quisiera contarles más, pero no puedo... Deberán seguir leyendo, solo les digo que no se pierdan el capítulo que viene ;)

Por cierto, en unos capítulos más, tal vez dos, se darán cuenta de algo particular sobre este capítulo y sobre Edward, cuando llegue a eso, se los haré notar y dirán…. Oohhh! xD! ;) jijiji

Se me quedaba algo en el tintero muy muy importante, gracias también a me alegro mucho que te gustara la historia gracias por comentar

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