Descargo de Responsabilidad: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.


Capítulo 51. Domingo de piscina II

Todo estaba yendo de maravilla para Rachel, sus amigos estaban encantados con la rubia, y a Quinn parecían caerle bien ellos. La había visto hablando con Oliver, Michele y Dante durante bastante tiempo, después se había unido a Michael otra vez, parece que el chico le había caído especialmente bien. Con quien no había interactuado durante todo el día era con Abby, se habían cruzado un segundo, el tiempo justo para que las presentara e inmediatamente se había alejado con la excusa de que Beth, Kyla y Sam habían llegado.

Abby, Abby, Abby. Solo verla la había puesto de mal humor. Recuerda perfectamente a la chica, es la misma que llamo a Rachel ¨ nena ¨ la noche en que fue a buscarla al teatro. La muy estúpida. La única que tiene derecho a llamarla así es ella que para eso es su novia. Se había alejado para evitar tener que fingir con ella, no quería ser amable, no le salía sonreír mientras ella mira a Rachel como si fuera la última Coca-Cola del mundo. No tiene ningún derecho a mirarla así, ni a reír todas sus gracias aunque no la tengan.

Michael y Beth la mantenían entretenida pero igualmente no podía dejar de buscar a su novia por los alrededores de la piscina, lo estaba pasando bien, estaba contenta y feliz, incluso Santana y Britt no paraban de reír con las bromas de uno de los amigos de la diva. En el mismo grupillo están además de sus dos amigas, Rachel y esa tal Abby, que aprovecha cualquier oportunidad para rozar disimuladamente el brazo de la morena y sonreír coquetamente. Lo que más le molesta es que Rachel se lo permite, incluso la abraza en un momento dado, provocando que la rubia se sienta aun peor.

Las cosas empeoran cuando llega el momento de quedarse en traje de baño. Para ser sincera Rachel esta espectacular en el bikini color amarillo que había elegido para la ocasión, pero hubiese preferido que usase otro solo por la forma en que Abby la había mirado al verla. La gota que colma el vaso había llegado una vez dentro de la piscina, la morena de pelo corto había intentado hundir a la otra morena varias veces aprovechando el juego para abrazarla. Quinn había contado hasta diez la primera vez, hasta veinte la segunda pero al tercer intento no podía más y se había lanzado a la piscina y nadado hasta llegar a las dos chicas. No le había hecho falta decir nada para que Abby desapareciera de escena.

Hola

Hola – saluda con una sonrisa la fotógrafa

¿Lo estás pasando bien?

No tanto como tú – dice Quinn dirigiendo brevemente su mirada a Abby

¿Celosa? – pregunta enlazando su manos tras el cuello de la rubia a la vez que esta la rodea por la cintura

No

¿Segura?

Segura – contesta de forma convincente – Confió en ti

No me importa si esta celosa ¿de verdad que ni un poquito?

No – reafirma y Rachel cambia el gesto de su cara sintiéndose un poco decepcionada – Parece que todos lo están pasando muy bien – comenta para animar a la morena

Estaba algo asustada al principio

¿Por qué?

¿Qué habría pasado si tu mundo y mi mundo no hubiesen encajado tan bien como parece lo han hecho?

Nada, seguiríamos estando tan bien como hasta ahora – le asegura Quinn besando suavemente sus labios – Además, no sé por qué tenías tantas dudas, son muy agradables y Michael es muy divertido

Sabía que te ibas a llevar bien con él – sonríe feliz de que entre todos sus amigos Quinn se lleve tan bien con él, es su mejor amigo sin ninguna duda

A Beth también le gusta , no se ha separado de él en todo el día

Bastardo con suerte – murmura sonriendo

¿Por qué dices eso? – Quinn no puede contener una carcajada al escucharla

Porque sí, ¿Por qué todo el mundo le gusta menos yo?

Pero si te adora

Eso es ahora pero al principio… me plantee ponerme protección por si decidía pegarme, estoy segura de que es más fuerte de lo que parece

Bueno, tienes que entenderla, para ella le estabas robando a su mama – intenta excusar a su hija – Por suerte eso ya pasó

¿Eso crees? Aun intento robarle a su mama – bromea la morena rozando su labios

¿Recuerdas lo que paso la primera vez que estuvimos aquí?

Aja… tenia tantas ganas de besarte – susurra Rachel

Y Beth no dejaba de interrumpir

Ahora no esta

No – murmura antes de acercarse de nuevo para besarla, cuando está a punto de hacerlo una pelota cae justo a su lado haciéndola saltar del susto y separándose para ver de dónde viene, por su espalda Abby se acerca disculpándose con una sonrisa falsa y tomando la pelota de manos de la rubia, quien se gira para encontrarse otra vez con Rachel pero la morena ya no está, la había abandonado para unirse al grupo que jugaba fuera del agua con la dichosa pelotita

~/~/~/~/~/~

Lento. Una cosa es decirlo y otra hacerlo. Habían acordado ir despacio, sin prisa, pero cada vez era más complicado, sobre todo cuando estaban a solas, porque de una manera u otra acababan siempre una sobre la otra. Es superior a sus fuerzas y por más que sus cerebros mandan la orden, sus cuerpos no responden a ella, en cambio hacen todo lo contrario, acariciar aquí y allá con timidez. Ninguna de las dos quiere molestar o incomodar a la otra, por lo que sus manos nunca pasan de acariciar el cuello, los brazos, la espalda o incluso las piernas, pero no zonas un poco más íntimas, al menos durante este tiempo atrás.

Kyla había estado tentada más de una vez en ir más lejos pero tenía miedo de asustar a la pelirroja, quien cada vez que las cosas se ponían un poco aceleradas se tensaba inesperadamente. Quería preguntarle por qué pero también tenía miedo a esa respuesta, bien podía ser por nervios pero temía que en realidad fuese porque no quería que la tocara o no le gustaba.

Todo sería más fácil si no le resultase tan excitante y si pudiera mantener bajo control a sus malditas hormonas adolescentes. Cuando están juntas, cuando las manos de Sam están sobre ella ni siquiera es capaz de pensar con claridad, su cuerpo simplemente responde y actúa por cuenta propia, dejándose arrastrar por el deseo.

Sus manos vagan por el cuerpo de la chica más pequeña, bajándolas desde su cuello hasta sus manos, entrelazando sus dedos por un momento para después dejarlas descansar a ambos lados de su cadera. Le gusta cuando es Sam la que está sentada a horcajadas sobre ella, eso le da acceso fácil a todas las zonas permitidas para acariciarla libremente, especialmente su pequeña cintura y sus piernas. Además el peso de su cuerpo sobre el suyo es tan caliente. Y sus labios, pasaría el resto de su vida besándolos si pudiera.

Si tuviera que quedarse con algo, solo una cosa, seria con los besos en el cuello, da igual si son suaves o bruscos, si le van a dejar marca o no, si implican los dientes de su chica o no, aunque prefiere que lo hagan, le vuelve loca cuando siente esa pequeña mordida en su cuello y acelera su respiración como ninguna otra cosa. La primera vez que Sam lo hizo, no pudo contener un pequeño gemido en su garganta y ambas se miraron sonrojadas, desde entonces es algo que nunca puede faltar y la morena está segura que su novia no tiene ni idea de lo que provoca en ella haciéndolo, o quizás si porque antes de hacerlo puede sentir como sonríe pegada a su piel. De lo que no tiene ni idea es de hasta qué punto le afecta algo tan simple como eso, si la primera vez que paso se sonrojó no fue por dejar escapar un gemido sino porque sintió como automáticamente su ropa interior quedó completamente mojada, estaba tan avergonzada por si la pelirroja lo notaba que tuvo que pedirle que pararan. Pasaron unos días un poco incomodas, sin saber que hacer o decir, después como si nada volvieron a estar como siempre.

Mientras que las manos de Sam volvían a estar en el cuello de Kyla y sus labios atrapando a sus homólogos, la morena no sabe ni cómo ni cuándo una de sus manos había viajado desde la cintura de su chica por uno de sus costados hasta posarse sobre su pecho. El contacto dura apenas unos segundos pero el tiempo suficiente para poder notar sus pezones endurecidos.

Lo siento, lo siento, lo siento – se disculpa mirando sorprendida a Sam que la mira de igual forma, se había alejado de ella inmediatamente aunque aún permanece sentada en sus piernas – lo siento – susurra por última vez bajando su mirada y apretando sus puños sobre los cojines del sofá

Esta… está bien, solo me ha sorprendido

No sé cómo ha pasado, de verdad que no…

Sera mejor que volvamos fuera – dice interrumpiendo las nuevas disculpas de la chica y poniéndose en pie

¿Puedes ir tu primero? – pide sin moverse de su sitio – necesito ir al baño un momento – explica sin mirar a la pelirroja que se marcha sin decir absolutamente nada

~/~/~/~/~/~

A la de tres saltamos ¿de acuerdo? – susurra Rachel para que solo Beth la escuche

Se va a asustar mucho – anuncia tratando de no reír muy fuerte para que no las pillen

Si ¿preparada?

Uno… - comienza a contar la niña

Dos…

Y tres – dicen las dos a la vez corriendo hasta la piscina y saltando para salpicar todo el agua posible

¡Chicas! – grita Quinn que es la destinataria de la gamberrada de las dos morenas, había salido de la piscina para que su bikini se secara y solo mantenía los pies sumergidos en el agua

¡Choca! – exclama Beth sin dejar de reír levantando su mano, rápidamente la de Rachel se une a ella

Estoy muy enfadada que lo sepáis – les informa cruzándose de brazos y manteniéndose seria, las dos chicas dentro de la piscina se miran y ríen más fuerte provocando su risa también – venid aquí

¿Nos vas a castigar? – pregunta Beth algo escéptica

Debería – habla mirando directamente a Rachel que trata de poner su mejor cara de niña buena - ¿De quién ha sido la idea? – indaga sacando a Beth del agua para sentarla sobre ella, de forma que los pies de la pequeña apenas rozan el liquido

¡Santana! – exclaman las dos a la vez culpando a la latina

¿Qué pasa conmigo? – interroga la aludida, estaba en plena sesión de besos con la bailarina pero le había sido imposible no escuchar su nombre desde donde estaban, tanto Rachel como Beth ponen cara de culpables, las han pillado

San no ha hecho nada, ha estado conmigo todo el tiempo – Britt intenta exculparla de lo que sea que la acusan

¿Y bien?

Resulta que han tenido la maravillosa idea de lanzarse a la piscina para asustarme y mojarme

¿Y qué tengo que ver yo en eso?

Dicen que ha sido idea tuya – explica Quinn aunque sabe que es mentira, a Beth se le había escapado una risita al decirlo que con todo seguridad confirmaba la mentira

¡Enana mentirosa! – exclama divertida e incrédula Santana al mirar a su sobrina y ver la misma risita que antes había visto Quinn, la pequeña escapa de los brazos de su madre y corre para alejarse de la latina, la chica está dispuesta a atraparla y hacerle pagar a base de cosquillas por intentar culparla

¿No tienes nada que decir? – Quinn se dirige a Rachel después de ver Britt perseguir a Santana que a su vez persigue a Beth

¿Yo no he sido? – prueba pegándose al borde de la piscina para deja un tierno beso en la rodilla de su novia

Inténtalo de nuevo

¿Te quiero?

Otra vez

Quiero que me castigues – susurra apoyando su manos en el bordillo para impulsarse y llegar hasta la oreja de rubia, de nuevo en el agua mira a su chica que le devuelve la mirada con una sonrisa traviesa

¿Alguna idea en mente o tengo libertad? – indaga con voz ronca, si siguen así pronto va a necesitar un buen baño

Tu eres la experta – dice haciéndole señas para que se acerque – sorpréndeme – pide la morena cuando los labios de la rubia están a pocos centímetros de los suyos

¡Rach, nena!

¡Mierda! – murmura Quinn por la interrupción viendo como la morena se aleja de su rostro y se dirige con una sonrisa a la fuente de su malestar

Di... ¿te vas? – pregunta al verla completamente vestida y con su bolso colgado en su hombro

Qué pena – musita Quinn sin que la escuche o eso cree ella, en realidad no le importa si la ha escuchado o no

Aly me ha llamado

¿Alyson? ¿otra vez? – cuestiona saliendo de la piscina con un solo impulso

Si, quiere que hablemos…

¡¿Vais a volver? – el tono de molestia en la voz de Rachel no pasa desapercibido para Quinn, que sin dudarlo un momento se sumerge en la piscina y comienza a nadar lo más lejos posible, lo último que necesita es escuchar reclamos de la morena hacia alguien que no es ella – Abby no creo que sea buena idea

No sé lo que voy a hacer – finge dudar, el malestar de la morena no lo había notado solo Quinn, ella también y si jugar con la duda sobre su ex es lo que tiene que hacer para que Rachel le preste atención no tiene ningún problema en hacerlo

Tu sabrás lo que haces pero ya sabes lo que paso la última vez

Asegura que ha cambiado – la morena sonríe irónica

Ten cuidado ¿vale?

Claro… nos vemos mañana

Hasta mañana y gracias por venir – se despiden con un gesto debido a que la diva está completamente mojada, cuando se gira para encontrarse con Quinn, la rubia ya no está ahí sino al otro lado del jardín, habla con Michael pero su gesto se mantiene serio y aparta la mirada antes de que la de Rachel se encuentre con la suya

~/~/~/~/~/~

¡Te atrape!

¡No! ¡No! ¡Me rindo! – grita Beth para librarse de las cosquillas de su tía

De eso nada, vas a pagar por echarme las culpas

¡Tía Britt! ¡Ayuda!

No puedo – se niega a ayudarla sentándose en el sillón, las tres han acabado en el interior de la casa, Beth intentado escapar y las otras dos intentando pillarla

¡Ha sido Rachel!

¿Rachel? – pregunta Santana parando sus movimientos – Me estas mintiendo – se da cuenta de la trampa y vuelve al ataque con las cosquillas

Vale, vale… ¡para!

¿Qué? – se dirige a Britt que es quien la ha detenido

Es culpa tuya

¿Mía? ¿Por qué?

Por enseñarla – concluye mientras la pequeña asiente - ¿Quién le dijo que debía echarle las culpas a otra persona?

Yo – reconoce la latina, no sabe como pero al final acaba siendo ella la que se lleva la regañina

¿Quién le dijo que si no quiere ir al colegio diga que está enferma?

Yo – murmura bajando la cabeza, sabía que tarde o temprano alguien le iba a reprender todo eso, solo que esperaba que fuese Quinn, no Britt

¿Puedo irme? – Beth quiere salir cuanto antes de allí por si acaso a ella también le regaña, Brittany asiente y la niña sale corriendo

¿Y yo? – pide Santana desde el suelo

No

¿Por qué? Es ella la que ha mentido

Si pero tú también has sido mala – dice con voz sugerente tendiéndole la mano para que se levante

Muy, muy mala – susurra Santana dejándose llevar por la rubia escaleras arriba

Por eso vas a estar castiga en mi habitación sin salir hasta que yo te lo diga

He hecho más cosas malas – confiesa sonriendo al entrar en el cuarto, hará y dirá cualquier cosa para aumentar la condena impuesta por su novia


Segunda parte de la fiesta ! Parece que la presencia de Abby no gusta demasiado a Quinn jeje
Aunque por ahora la rubia puede controlarse, mas o menos... Como ya he comentado hay muchas formas de
manejar los celos (motivados o no), ya veremos que camino toma cada una, porque la morena también
tendrá sus momentos xD

Sam&Kyla o SYLA? A las pobres les cuesta controlar sus actos cuando están a solas ajaja
Ellas avanzan a su ritmo, aunque no relate todo todo... estas van a ser otras que tendran sus
cosillas con los celos... es un aviso para capítulos futuros ajaja

Con las Brittana ni celos ni nada, ellas están a lo suyo, disfrutando de la vida xD
Castigo para la latina ! mira que enseñarle a mentir a la niña...

Proximo capitulo el final de la fiesta.

Ultimamente los comentarios han disminuido, asi que os animo a dejar vuestra opinion :)

Saludos.