MIS QUERIDOS LECTORES, GOMEN NASAI! He tardado más de la cuenta porque estuve en un viaje inesperado la semana que pasó y no pude escribir nada, pero ya está aquí el tercer capítulo y muy pronto el cuarto, ya lo estoy avanzando :D!
Que lo disfruteennn!
CAPÍTULO 3
Confusiones y Vergüenzas
"La tierra definitivamente debería abrirse y tragarnos"
Bella POV
Dormía plácidamente, hasta que escuché un ruido en mi habitación que me hizo abrir los ojos de prisa, entonces el rostro de Edward estuvo frente a mí, él estaba parado al lado de mi cama y se acercaba más y más, su nariz se pegó a la mía, me miró a los ojos con pasión y me besó.
Sorprendida, pero a la vez complacida, le seguí el beso, pero pronto comenzó a alejarse de mí
– Este beso no significa nada, Bella – dijo de pronto con ojos sombríos.
– No, Edward – rogué con amargura a la vez que me levantaba rápidamente hasta él para traerle a mi boca de nuevo, pero él fue más rápido y me esquivó.
Después de ese intento fallido de alcanzarlo, me encontré en el suelo, sacudiendo mi ropa con la que me había quedado dormida el día anterior, pero Edward ya no estaba allí.
– Que mal sueño –pensé en voz alta. – vaya, lo que pasó ayer me ha dejado muy marcada…
Al ver el reloj encima del velador, me di cuenta que ya casi era hora de que me levantara, así que me di un baño y luego me vestí, y entonces bajé a desayunar.
No vi a nadie hasta llegar a la cocina, estaba un poco nerviosa de pensar en quién podría encontrarse allí. Cuando llegué para comer me di cuenta que los demás se habían marchado, excepto uno. Me quedé pegada en la entrada de la concina mirando a Edward que se encontraba de espalda leyendo el diario.
– Buenos días – dijo su voz tan varonil sacándome del ensimismamiento.
–eh... buenos días, ¿Dónde está todo el mundo?
– se han ido a trabajar y Esme fue a hacer unas compras al supermercado.
– hhmm... – no salió nada coherente de mi boca.
– siéntate, tus tostadas se enfriarán…
– tú… ¿has hecho el desayuno?
– bueno, si consideras que poner el en pan en el tostador y hervir el agua es hacer el desayuno… digamos que sí, lo hice.
Aun cuando había tenido ese gesto de amabilidad, apenas si probé bocado, el apetito se había ido junto con mis padres y solo había comido todo el día anterior por no hacer sentir mal a la tía Esme.
Luego de desayunar nos fuimos al instituto, juntos otra vez, él manejó con cuidado en esta ocasión pero por su cara, no le hacía mucha gracia tener que conducir más lento que cierta velocidad. Él estaba siendo extrañamente amable, pero, además de eso, nada fuera de lo común.
Una vez que llegamos al instituto, todo pasó de manera normal, lo vi en las clases, pero no nos hablamos, lo vi junto a Tyler y Mike, también compañeros del mismo curso, conversando de manera casual y riendo entre ellos como si fueran buenos amigos, no sabía si eran su tipo de amigos, pero sí que él era demasiado amable como para rechazarlos, pero viéndolo detenidamente, llegué a pensar que era un disfraz y su sonrisa falsa. Vaya imaginación la mía.
Llegada la hora de almuerzo, Alice y yo fuimos nos sentamos juntas a comer como era costumbre y allí platicamos.
– Hey Bella, que ha pasado entre tú y Edward, los veo actuar raros, como si quisieran evitarse, o tú a él ¿es que no se llevan bien? O ¿estás molesta porque ayer logró dejarte en estado de shock?
A Alice no se le escapaba nada, tenía una percepción que no comprendía.
– ehh… verás…–sus ojos brillaban de la curiosidad y emoción.
– ¡suéltalo! – me exigió con su derecho de mejor amiga.
– ya está bien… pero no vayas a escandalizarte…
– claro, claro… ya dilo…
Mm ok, eso no me convenció, pero le prometí a ella no ocultarle nada y a mí misma contárselo otro día, hoy era otro día…
– ayer… Edward… me ha besado –solté lo último en un susurro…
– ¡que ha hecho ¿qué?
Oh oh… todas las personas de la cafetería se dieron vuelta a mirarnos…
– Alice… shhh… sabía que te escandalizarías. – la miré con reproche y me crucé de brazos.
– Lo siento, lo siento… – dijo solo para mí – no hay nada que mirar chicos, métanse en sus asuntos – gritó para el resto.
¡Qué vergüenza!
– Whow que emoción, te lo tenías bien guardado ehh… por eso es que Jacob te ha observado todo el día, me he dado cuenta, seguro que él ya ha notado que hay algo entre tú y Edward.
– Que no hay nada Alice –intenté convencerla – y deja de insistir en los celos de Jacob, ya te dije que él no está interesado en mí y yo ya he olvidado los sentimientos que tuve por él – dije intentando convencerme más a mi misma.
– mm… si como digas… – continuó escéptica– y, ¿cómo ha sido el beso? ¿Te ha gustado?, ¿se lo respondiste? ¡Cuéntamelo todo!
– no lo he respondido, de hecho, se supone que no tengo idea de que él me ha besado.
– ¿cómo puede ser eso? – me interrogó, la verdad es que yo tampoco lo habría comprendido si me lo contaran de esa manera.
– Verás, ayer en la enfermería… – y me puse a contarle lo ocurrido.
– Ohh… vaya – fue lo único que salió de su boca.
– es por eso que tanto tú como yo, haremos de cuenta que nada de esto pasó. –dije positivamente
– yo no tengo problemas, pero ¿crees que tú podrás lograrlo? – y mi positividad se fue al carajo.
– no sé, pero al menos debo intentarlo, quiero decir… míralo, no ha sido nada para él, seguro quiso saber que se sentía despertar a la "Bella" "durmiente" – solté sarcásticamente. – ahora lo que menos quiero es tener que saber de él. – pero mi propósito no se cumplió.
El programa radial del instituto, que era dirigido por Ben, -el novio de mi otra amiga, Ángela Weber- estuvo sonando durante el almuerzo con algo de música, hasta que invitaron a un chico al programa para una entrevista, el chico nuevo…
-y con ustedes, Edward Cullen – sonó a través de los parlantes y de pronto gritos de euforia de todas las chicas que se encontraban en la cafetería.
La lata de refresco que había tomado para echarme a la boca – no ingería demasiado alimento últimamente, pero si lo suficiente como para mantenerme viva– explotó de pronto en mis manos por la fuerza que apliqué sin darme cuenta.
Era increíble la popularidad que había alcanzado en solo dos días. Está bien, era guapo, parecía un adonis, pero, ¿qué las chicas no tenían un poco de dignidad?
– Dinos Edward –comenzó Ben la entrevista – ¿por qué es que decidiste venir al pueblo de Forks y por ende este instituto?
– La verdad –comenzó a responder y una vez más las chicas comenzaron a gritar como si él fuera una estrella de rock. – es que no he decidido venir yo, sino mis padres.
– ¿y has podido acostumbrar te gusta el clima del lugar?
– Claro que sí, extrañamente me gusta el clima.
– Ya saben chicas – habló Ben dirigiéndose a la audiencia– a Edward le gusta el clima por lo que sabemos que no saldrá corriendo pronto de aquí. –una vez más los gritos de las chicas inundaron el lugar.
– si siguen con esa entrevista, dejaré mi comida y saldré de aquí, ellas reventarán mis tímpanos. –solté con mal humor.
– oh vamos – dijo Alice alentándome a quedarme – es guapo y tiene una voz sexy, debes admitirlo. Además, tú también fuiste el centro de atención cuando llegaste, no lo olvides, no es su culpa.
Ella tenía razón una vez más. En una escuela tan pequeña donde todos se conocían, no era raro que la llegada de un estudiante nuevo causara furor, si hasta yo lo había causado y eso ya decía mucho.
– y dinos Edward, que hay entre tú y la chica con quien llegas al instituto.
– ¿te refieres a Bella?
Mis oídos se agudizaron al escuchar mi nombre y todos se quedaron mirándome una vez más.
– Si, la misma. – a pesar de que me dio vergüenza ser nombrada en la radio del colegio y sentir las miradas de todos, la verdad no me preocupé por su respuesta, ya que aunque nos veían juntos, no éramos más que amigos.
– Bueno –contestó Edward – es lógico que llegue con ella… ya que vivimos juntos.
Ok, eso no me lo esperaba.
– ¡Que! – gritaron todas las chicas con furia.
Esta vez mi bebida explotó pero desde mi boca, no pude evitarlo. Alice me miró con cara de "oh oh, estás en problemas" y claro que lo estaba. Las caras de odio de todas las chicas estuvieron de pronto encima de mí mientras decían toda clase de improperios hacia mi persona, ni siquiera tenían la decencia de disimularlo y yo me hundía cada vez más en el asiento.
– Voy a matarlo – advertí para que solo Alice escuchara y supiera que si él no llegaba a clases al día siguiente yo tendría que ver en ello y estaría feliz de ser arrestada por asesinar a ese bocazas.
– Bella tranquila –intentó controlarme mi amiga, pero esta vez no sería tan sencillo, de esta no saldría ileso, ahora mi nombre estaría en boca de todos y ya no me dejarían en paz.
– Whow se lo tenían bien guardado –continuó con la entrevista Ben. – ¿desde cuándo se conocen?
– la verdad, solo hace dos días. – ah no… ahora sí que se había pasado, mi vida no volvería a ser tranquila en este instituto.
– oh vaya, qué descarada –decía una voz femenina.
– Pensaba que Bella era diferente – la voz de un chico. No quería mirar quienes eran, solo el piso era mi blanco.
– Se las tenía bien guardadas, es una mosquita muerta y todos creían que era la "santa Bella" – otra chica… mi rostro no podía estar más caliente y rojo, de ira y vergüenza.
– es una puta, él debía ser mío.
No pude resistirlo más, tomé mis cosas humillada y salí corriendo de aquel lugar.
– ¡Bella! – escuché que me llamaba Alice – pero no volví a mirar hacia atrás. ¿Qué pensarían de mí? yo esperaba que nadie se enterara o al menos ya que sabían que vivía con él, por lo menos supieran la verdadera razón.
– ¡Edward eres un tonto! – grité con lágrimas en los ojos por la rabia, mientras corría por el pasillo vacío, o eso creí.
– ¡Bella! – dijo una voz que reconocí de inmediato, me volteé para ver a mi mejor amigo corriendo hacia mí.
– Jacob… – dije entre sollozos lanzándome a sus brazos cuando estuvo a mi lado.
– Tranquila pequeña… – dijo recibiéndome con un cálido abrazo y con voz dulce, llena de compasión.
No pude hacer nada más que rendirme ante él y soltar mi frustración a través del llanto. Él me atrajo aún más hacia su pecho con fuerza, demostrando que él me protegería.
Después de un par de minutos, me calmé.
– Lo siento –dije avergonzada, por llorar frente a él y porque había dejado su camiseta empapada de lágrimas.
– no te preocupes, para eso están los amigos, además, me gusta que mojen mi camiseta – dijo intentando hacerme reír y lo consiguió.
– tu siempre sabes que decir… –dije secándome las lágrimas con el puño.
– claro, olvidas con quien hablas – dijo mostrando su linda y blanca sonrisa. – hey, caminemos al patio, te hará bien distraerte un rato–dijo ordenando más que preguntando, pero amablemente.
– Claro – no tenía ganas de ver más gente y el patio era una buena opción a la hora del almuerzo.
Así que nos dirigimos al exterior y nos sentamos en el pasto a la sombra de un árbol. Necesitaba un poco de paz por lo que solo cerré los ojos disfrutado del aire fresco y la compañía de mi mejor amigo.
– Así que… – interrumpió Jacob el silencio que se había formado – vives con ese tal Cullen.
– ¿tú también? –solté algo cabreada.
– no te juzgaré, solo quiero saber si es cierto, y si lo es, quiero escucharlo de tu boca.
– es cierto Jacob, vivo en la casa de Edward – en su rostro se formó una extraña mueca que pareció ser de tristeza, aunque no entendí por qué. – pero… no es por los motivos que los demás creen.
– entonces ¿por qué vivirías con alguien que apenas conoces?
– No vivo solo con él, sino con toda su familia – su rostro tomaba desde una mueca de tristeza a una mueca de incomprensión.
– sigo sin entender.
– Vaya, no sé cuántas veces tendré que contar esta historia. Mira Jake, el señor y la señora Cullen fueron los mejores amigos de mis padres, y cuando mi padre agonizaba tras el accidente, le pidió a Carlisle que cuidara de mí y por esos motivos me insistió en que irme a vivir con ellos sería la mejor opción. Después de un mes, logró convencerme, así que ellos se cambiaron de residencia y yo vivo en su casa ahora.
– me hubieras pedido ayuda a mí Bella o incluso a Alice, seguro nuestras familias te habrían abierto las puertas…
– Jacob – dije antes que continuara, ya había logrado irritarme un poco – yo no pedí ayuda, estaba bien en mi casa y allí hubiera permanecido si Carlisle no me hubiera insistido tanto que hasta llegó a darme pena el despreciarlo.
– si claro, estabas muy bien Bella… por favor, es cosa de mirarte. – dijo indicándome con su mano de manera despectiva o ¿con lastima?
– ¿qué quieres decir? – exigí saber.
– Vamos, tú crees que nadie se da cuenta, pero te conozco, sé que estás sufriendo aún, sé que apenas te alimentas, de hecho, cualquiera se daría cuenta, solo mírate, estás más delgada de lo que ya eras, si sigues así pronto tu piel estará pegada a tus huesos.
– No exageres Jake –dije avergonzada.
– Bella no tienes por qué fingir conmigo, soy tu amigo ¿recuerdas? – Expresó extrañamente decaído – Yo veo esa sombra en tus ojos cuando sonríes, cuando actúas normal. –dijo recalcando la palabra "actúas". – conociéndote, estoy seguro que ni siquiera saliste de casa aparte de venir al instituto, para mantener tu farsa de que estabas bien…
– Ya basta Jacob – dije mirando al piso, con voz quebrada, aunque intenté que no se notara.
– ¿por qué eres siempre tan terca? Deja que te ayudemos Bells, si no hubieras sido lo suficientemente orgullosa como para pedir ayuda a tus propios amigos, ahora no estarías pasando este bochorno.
– Ya lo sé… ya lo sé –intenté defenderme – pero no puedo evitarlo, es mi forma de ser, de protegerme, no quiero volver a perder a quienes quiero Jake.
– Jamás me perderás –dijo rodeándome con sus brazos y atrayéndome hacia él.
– eso no puedes controlarlo, un accidente sería suficiente para que en este momento ya no estuvieras a mi lado.
– Volvería a buscarte si así ocurriera… – sus palabras de pronto causaron una extraña emoción en mí. ¿Por qué me decía todo esto? ¿Por qué le importaba tanto? ¿Sería que Alice tenía razón?
– Gracias Jake, por estar aquí, eres un gran amigo. – el agachó la vista y creí escuchar salir de sus labios algo como –si supieras – pero no estuve segura así que no le pregunté.
– solo… no alejes a quienes te queremos Bella. – dijo apoyando su cabeza en la mía y así nos mantuvimos unos momentos, hasta que el carraspeo de una garganta nos interrumpió
– Disculpa… –dijo dirigiéndose a Jacob una voz masculina que me hizo ahogar un grito de frustración, ¿es que no podía estar tranquila en un lado sin que él apareciera?
Qué les pareció? Espero que les hay gustado, sé que no hay mucha interacción con Edward en este capítulo pero el siguiente es un POV de él así que no desesperen jejeje.
Esta Bella es una terca, pero díganme si no las ha identificado en alguna etapa de sus vidas, actuar ante los demás haciendo creer al resto que estamos bien. La verdad es que este capítulo me ha identificado bastante :D! sobre todo porque cuando crees que estás sola, aparece en tu vida un amigo o amiga que sabe cómo levantarte.
Ya saben, cualquier comentario, experiencia relacionada, incluso hasta pedir un consejo, cualquier comentario del capítulo o la historia en general, serán muy pero muy bien recibidos.
¡ESPERO SUS REVIEWS!
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