Descargo de responsabilidad: Ni Glee ni ninguno de sus personajes me pertenece.
Capítulo 54. Dulce Venganza
Es la segunda vez que se despierta en mitad de la noche con la respiración agitada y su entrepierna llena de humedad. La imagen de Quinn masturbándose para ella horas antes, se repite en bucle en sus sueños impidiéndole conciliar el sueño. En cambio la rubia duerme plácidamente a su lado, con su rostro totalmente relajado y su respiración acompasada, ajena al calor que recorre el cuerpo de su novia.
Rachel da varias vueltas en la cama, tratando de volver a dormirse pero le es imposible. Se coloca de lado y de espaldas a la rubia, emitiendo leves suspiros de desesperación. De pronto, al ver las esposas abandonadas sobre la pequeña mesita de noche junto a la cama, una sonrisa aparece en su cara.
Con sumo cuidado para no despertar a Quinn, le coloca las esposas, al igual que la rubia había hecho con ella. Mentalmente agradece el profundo estado de sueño en el que está.
Lentamente empieza a rozar la piel de su novia. Primero retira un mechón rebelde de su rostro, dejando a la vista cada rasgo de su cara. Acaricia con delicadeza sus parpados aun cerrados, luego su nariz y acaba deteniéndose en sus perfectos labios. Con su pulgar recorre el perfil de ambos, empezando por el labio superior y después el inferior, ese que tanto le gusta morder.
Se contiene por unos segundos, observando que no hay ni un solo movimiento por parte de Quinn y continua descendiendo. Esta vez el camino lo marca su dedo índice, deslizándose a lo largo de su cuello, siguiendo su prominente clavícula hasta llegar a su hombro. Acerca sus suaves labios dejando un suave beso, es un roce apenas imperceptible. Con calma vuelve a su tarea, recorrer cada milímetro del cuerpo de la rubia.
Puede sentir la suave y delicada mano de su novia rastrear su cuerpo. Nota como lentamente baja por entre medio de sus pechos, como dibuja el contorno de cada uno de ellos. Esta agradecida de no haberse vestido antes de quedarse dormida y poder disfrutar del tacto de la piel de la morena. Mantiene sus ojos cerrados. No quiero romper la magia del momento, ni que su chica se detenga.
Esta despierta. Lo sabe. La ha visto esbozar una sonrisa, a pesar de sus intentos por ocultarla. Sin importarle continúa descendiendo por su cuerpo. Ha dejado atrás una de sus partes favoritas y se entretiene simulando figuras geométricas sobre su abdomen. Baja algunos centímetros más por debajo de su ombligo y puede apreciar como la respiración de Quinn se hace más pesada.
No deja de ser excitante saber que la rubia no va a poder mover sus manos. Ahora entiende lo que le resulta tan excitante a la fotógrafa. Tener a la persona que quieres a tu merced. Saber que puedes hacer cualquier cosa y ella no puede defenderse. Que está completamente rendida a tus deseos. Rachel lo entiende y quiere que ella sienta lo mismo que le había hecho sentir. Impotencia, deseo, frustración, rabia. Y todo acompañado por la excitación de verla haciendo lo que ella debería haber hecho.
Está intentando burlarse, Quinn lo sabe porque de otro modo ya habría bajado su mano, solo un poco más y estará donde la necesita. Que la morena se mueva hacia arriba de nuevo para besar sus labios es la confirmación. Lo hace con pasión, con las ganas acumuladas en su sueño y en su exploración. Cuando trata de romper el beso, Quinn hace el amago de retenerla. Su intención es sujetarla junto a ella por su nuca pero algo se lo impide. Al abrir sus ojos descubre que es. Rachel sonríe con las pequeñas llaves de las esposas en su mano. Quinn protesta al intentar moverse de nuevo y no poder.
La diva retira la sabana por completo de un solo tirón, solo estaba cubriendo medio cuerpo de la rubia pero para sus planes es innecesaria. Acaricia sus piernas, primero una y luego la otra. Automáticamente y sin resistencia la rubia las separa un poco más.
¿Qué pasa si… – Rachel mueve su mano al interior del muslo de la rubia y esta jadea ligeramente - …si decido dejarte así lo que queda de noche? – susurra acercándose a su oído
No vuelvo… ¡oh! – sus palabras se ven interrumpidas por el suave roce de la mano de su chica contra su entrepierna
No vuelves ¿Qué? – pregunta moviéndose lentamente
No vuelvo a… a hablarte… en la vida – dice cómo puede, su cuerpo se retuerce de placer por las caricias de su chica
No te creo – asegura retirando su mano
Suéltame – pide Quinn con desesperación
Esto no ha hecho más que comenzar cielo – musita negando con la cabeza, sus labios sustituyen ahora a sus manos alargando la dulce tortura a la que la rubia es sometida, que no puede sino dejarse llevar y disfrutar lo que la diva le deje
~/~/~/~/~/~
¨ ¿Estas Despierta? ¨ K
¨Ahora sí ¨ S
¨ Lo siento. No puedo dormir ¨ K – responde inmediatamente, por lo que había tardado en contestar imagina que si estaba durmiendo
¨ ¿Qué pasa? ¨ S – responde con una pregunta acomodándose mejor en su cama, normalmente Kyla es bastante cerrada a la hora de hablar y ese mensaje le preocupa
¨ Lo que has dicho esta tarde… ¿iba en serio? ¨ K – duda por un momento si enviarlo o no y finalmente lo hace, recibiendo la correspondiente respuesta segundos más tarde
¨ ¿A qué te refieres? ¨ S – pasan los minutos y no recibe respuesta alguna - ¨ ¿Sigues ahí? ¨ S
¨ Si. Olvídalo. Mañana nos vemos. ¨ K
Lejos de hacerle caso, preocupada, la pelirroja marca el teléfono de su chica y pulsa llamar. Al tercer tono obtiene respuesta del otro lado.
Hola
Habla conmigo – pide la chica más pequeña desde su cuarto, no puede verla pero sabe que algo va mal
No es nada – miente y Sam la escucha sollozar
Voy para allá
¿Estás loca? Es de madrugada Sam
Me da igual – dice sosteniendo el teléfono contra su hombro para buscar su ropa
Sam por favor… no vengas
Pero…
Por favor – la interrumpe ahogando el llanto
¿Estas llorando? – pregunta alarmada
No – vuelve a mentir
¿Está tu padre en casa? – Kyla murmura algo que la pelirroja interpreta como un sí – Habla con él, seguro…
No quiero preocuparlo. Ni siquiera sé que me pasa – confiesa con cierta duda y ambas caen en un profundo silencio por algunos minutos – Sera mejor que vayas a dormir
Ky
Nos vemos mañana… buenas noches Sam
Buenas noches – musita ella pero no hay nadie al otro lado para escucharla
~/~/~/~/~/~
¿Llamamos a Quinn?
No
Pero… ha llorado San – dice preocupada la rubia
Lo sé nena, pero mírala – le indica haciéndolo ella también – está dormida y tranquila otra vez, solo vamos a preocupar a Quinn – añade abrazando a su novia para calmarla
¿Y si le vuelve a pasar?
Volvemos a calmarla, lo has hecho muy bien antes – Santana besa su frente para reconfortarla
¿De verdad lo crees?
Si, cuando tengamos nuestro bebe, va a ser muy afortunado
Afortunada
¿Qué?
Afortunada, va a ser niña
Eso no podemos saberlo mi amor – la latina sonríe ante las ideas de su chica
Yo lo sé, primero vamos a tener una niña y luego un niño – asegura separándose de Santana y cruzándose de brazos
Está bien, lo que tú digas – le da la razón volviendo a estrecharla entre sus brazos
~/~/~/~/~/~
¿Dónde las has conseguido?
Eran para una sesión de fotos – explica obligando a Rachel a que deje de jugar con ellas y las ponga a un lado
¿Eran?
Podemos quedárnoslas… si quieres
Puede que nos sirvan otra vez – Rachel sonríe traviesa besando a la rubia en la mandíbula para después descansar sobre su hombro
Entonces tengo que buscar otras para la sesión
Va a ser lo mejor – afirma con una risita - ¿las habías usado antes?
No, las conseguí ayer y…
Quiero decir que si…
¿Qué? – pregunta la rubia ante la evidente duda de Rachel
¿Alguna vez… antes… las esposas
¿Qué si había usado alguna vez unas esposas durante el…
Sí, eso – interrumpe Rachel confirmando las sospechas de Quinn
No – niega soltando una carcajada – Es la primera vez, ni siquiera se me había pasado por la cabeza antes
¿Por qué ahora? ¿Por qué conmigo?
No sé… confió en ti como para dejar que me ates, porque me parecía algo excitante, porque te quiero, porque… - las justificaciones de Quinn son interrumpidas por un largo beso de parte de la morena - ¿Y eso?
Porque también te quiero – contesta reprimiendo un bostezo
¿Estas cansada?
Un poco
Duerme anda, mañana va a ser un largo día
Buenas noches – Rachel habla lentamente dejándose vencer por el sueño
Hasta mañana – susurra Quinn besando su frente y mirándola hasta que el sueño se instala en ella
Actualizo deprisa y corriendo xD por lo que cero tiempo para corregir cualquier
error ortografico...
No quedo muy claro en el cap. anterior pero en este sí, Beth esta con Santana&Britt :)
Vuelven Sam&Kyla aunque parece que algo pasa...
Abby volverá ¿cuando? no sé, pronto supongo... el que tambien va a volver es Austin
si alguien no lo recuerda, solo digo que Rachel si ajaja
GRACIAS por seguir comentando. No dejen de hacerlo please, me animan a seguir escribiendo ;)
Saludos.
