Capítulo 6
Confesiones
"El amor es mi enfermedad"
Edward POV
Día jueves, otra vez a clases.
Me levanté, y me dirigí al baño (miré antes si es que Bella no se había levantado aun; seguía durmiendo), prendí la calefacción y comprobé que el agua estuviera temperada; entonces me metí al jacuzzi y me relajé un momento, sintiendo como se llenaba de agua y cubría mi cuerpo mientras era envuelto en las burbujas, entre tanto mi mente divagaba a lo ocurrido la noche anterior cuando llegamos del cine con Bella. Cuando le confesé que me gustaba.
*Flash back*
– A demás… mi primer beso ha sido contigo y con eso te digo todo.
– ¿qué?... ¿de qué estás hablando? – se hizo la desentendida.
– vamos Bella, sé que estabas despierta ese día en la enfermería.
– pero…
– Tu cuerpo te ha delatado. Si hubieras estado durmiendo, no te habrías sonrojado ni apretado los ojos más fuerte… eres una mala actriz.
– bien… estaba despierta, pero jamás creí que me besarías. Ha sido mi primer beso – me alegré de sobremanera al escuchar eso – y la verdad no esperaba que fuera de esa manera ¿por qué lo hiciste? – me preguntó entonces y yo no sé por qué lo hice, solo salió de mi boca la respuesta.
– ¿no es obvio? Porque me gustas. – lo dije de una manera tan espontanea que yo mismo me sorprendí.
Bella abrió al máximo sus ojos, seguro jamás imaginó recibir esa confesión, ni yo había pensado siquiera en contárselo.
Ella se quedó en silencio unos segundos procesando la información.
¡Paff!
Mi cara recibió una fuerte cachetada y yo sorprendido, sin entender lo que pasaba, me llevé por inercia una mano hacia mi mejilla golpeada.
– ¡no juegues con eso Edward Cullen! – me gritó una Bella muy enojada – ¡si vas a hacer bromas, busca a alguien que tenga sentido del humor porque yo no lo tengo y no estoy para que te burles de mí!
Fantástico… Bella pensaba que estaba jugando.
– Pero…
– ¡Pero nada! – no me dejó explicar… solo se levantó y comenzó a empujarme – ¡fuera de mi habitación! – gritaba con rabia.
Todo fue tan rápido que no me dio tiempo de reaccionar y cuando fui a hablarle una vez más, ya estaba fuera de su cuarto y ella me había cerrado la puerta en la cara.
Levanté mi mano para tocar la puerta… pero antes de golpear, decidí dejarla tranquila y me fui a mi habitación.
*fin del flash back*
Suspire.
Sabía muy bien que Bella estaba pasando por un momento difícil, la muerte de sus padres y sabía que le costaba trabajo adaptarse a vivir con nosotros. Así que preferí no molestarme con ella y seguir como si nada, además tal vez (y solo tal vez) me lo merecía porque siempre salgo con alguna broma o algo que la hace enfadar, seguro yo tampoco lo hubiera creído de ser el caso.
– Bien Edward – me dije a mí mismo – desde hoy vas a tener que tomarte las cosas con más seriedad si quieres que esa chica allí afuera te escuche de verdad. – terminé de bañarme y salí dispuesto a empezar desde cero, hasta lograrla conquistar.
Jacob POV
Estaba en el instituto, aburrido la verdad. Esperaba que las clases pasaran pronto para ir a almorzar porque lo único que podía hacer era escuchar al profesor de historia como si fuera una mosca zumbando en mis oídos, molestándome mientras yo me concentraba en algo más importante… Bella.
Riingg!
Por fin sonó el timbre.
Tomé mi mochila y me dispuse a salir pero alguien me tomó por la camisa y me lo impidió.
– ¿que tal Jake? – dijo una voz femenina que reconocí al instante. Me voltee para confirmar de quien se trataba.
– Renesmee. – Ella solo sonrió – ¿necesitas algo? La verdad es que tengo cosas que hacer.
Renesmee era una de las animadoras de nuestro equipo de basquetbol en el cuál yo participaba.
– sí, como ir a buscar a Bella… – dijo insinuando algo.
– Como ir a buscar a Bella... – confirmé. – pero eso no es de tu incumbencia. – no entendía por qué, pero ella odiaba a Bella desde que llegó a esta escuela.
– bien… solo creí que te gustaría saber con quién salió ayer.
– mira Ness… Bella sabrá con quien quiere salir, es bastante grande como para saber escoger buena compañía. – ¿qué acaso no la dejaba tranquila ni para elegir a sus amigas?
– sí, en eso tienes razón. Su cita parecía una muy buena compañía.
– ¿cita? ¿De qué estás hablando? – Renesmee me miró con suficiencia.
– pues, ya que Bella es grande como para escoger con quien salir, no creo que te interese… – Se encogió de hombros y comenzó a caminar pero la detuve.
– Solo di qué es lo que sabes… – dije serio.
– Tranquilo bonito – me dijo sin quitar su actitud arrogante – los celos te salen por los poros – la miré con una ceja alzada y los brazos cruzados – bien, bien, ya que insistes te contaré: ayer vieron a Bella y Edward saliendo del nuevo restaurant.
– bueno… tal ves tenían una cena familiar y se fueron antes.
– o… tal ves estaban en una cita, porque quienes los vieron, dijeron que se fueron tomados del brazo hasta el cine…
– ¿el cine? Pensé que Bella no tenía animo para salir últimamente… – la hubiera invitado yo, pero ella siempre me decía que no quería salir, que ya no estaba para esas cosas con todo lo de la muerte de sus padres… ¿qué estará pasando entre esos dos?
– pues se suponía que no… pero al parecer tiene animo para él.
– ¿qué estás… – iba a decir insinuando pero habló antes que yo siguiera
– hey hey!… yo solo te digo lo que sé, como veo que te preocupas taaannto por ella… – recalcó el "tanto" pero no le tomé importancia a su clara actitud de celos. Seguro le tenía envidia a Bella porque no tenía a alguien que se preocupara así por ella. – Pero esa es cosa tuya… ahora si me disculpas – y pasó por delante de mí hacia quien sabe donde.
Debo admitir que aunque intenté no darle demasiada importancia delante de ella, en realidad no me había agradado para nada la noticia. Bella me ha gustado desde siempre y no podía permitir que un chico a quien ella a penas conocía me la arrebatara.
Creí que era hora de actuar.
Fui hasta el comedor esperando encontrar a Bella allí y si, ahí estaba, sentada junto a Alice y Ángela como siempre, pero esta vez alguien más las acompañaba…
No tomé ningún alimento, solo me dirigí a ella, tenía que hablarle, decirle como me sentía. No podía dejar pasar más tiempo o tal vez sería tarde.
Me aclaré la garganta frente a ellos.
– ¡Jacob! – me saludó Bella con ánimo, ella se alegraba de verme.
– Hola Bella – le devolví el saludo, luego miré al resto. –Alice, Ángela… Edward –dije con un poco de desagrado el último nombre, no pude evitarlo. – chicas, ¿podría robarles un momento a Bella?
Se miraron entre ellas, Edward parecía molesto.
– Claro – respondieron sus amigas, sonriendo.
– ¡hey! ¿Por qué responden por mí? Yo aún no he dicho nada–se quejó Bella. Edward soltó una sonrisita irónica. –
– ¿entonces Bella? –volví a preguntar conociendo que solo lo decía así porque quería responder ella.
– Claro Jake –me sonrió y yo tomé su mano para ayudarle a levantarse del asiento.
– Con permiso –dije mirando al resto y le guiñé un ojo a Edward a espaldas de las chicas, también irónicamente. La venganza es dulce.
Guié a Bella hasta las terrazas del instituto y me apoyé en las barandas, mirando el paisaje.
– ¿qué ocurre Jake?
– Bella… –me debatía internamente sobre como empezar – pues verás… quería hablarte de algo muy serio y muy importante para mí.
– ¿estás bien? ¿Estás enfermo? –intentó adivinar mientras se acercaba a mi. La verdad no estaba muy lejos, estaba enfermo, agonizando. ¿La enfermedad? Amor.
– no Bella, no es eso, mi salud está bien.
– ¿entonces qué? –preguntó preocupada aún.
– por favor, antes que nada, prométeme que me escucharás hasta el final, que no te espantarás diga lo que diga.
– Somos amigos Jacob – la palabra "amigos" retumbó en mis oídos – no creo que haya algo de lo que me digas, que me haga huir de ti.
– ¿ni siquiera si te digo que estoy enamorado de ti? –solté de una vez por todas, no podía aguantar más.
– claro que n… ¡espera ¿qué? – abrió los ojos, sorprendida.
– lo que escuchaste Bella. Estoy enamorado de ti.
– vaya… creo que a todo el mundo le ha dado por tomarme el pelo últimamente – dijo cabreada, aunque no entendí por qué.
–Bella, no estoy jugando, no lo haría con un tema tan delicado. Lo qué te digo es cierto. – le dije serio para que se diera cuenta de que no bromeaba.
– pero Jacob… ¿por qué ahora?
– ¿Ahora Bells? – la tomé por los hombros – He estado enamorado de ti desde el primer día que te vi y de eso hacen ya dos años.
– no… puede ser… – dijo más para ella que para mí.
– es cierto – le aseguré y la solté.
– Jake yo… no sé qué decir. – estaba muy ensimismada, no sé que cosas estarían pasando por su cabeza ahora mismo – además –dijo firme esta vez – yo estuve enamorada de ti antes, cuando te conocí… tú me rechazaste en ese tiempo, por lo tanto no pudiste estar enamorado de mí desde el principio como tú dices.
– no es cierto Bells… tú te alejaste de mí de repente y nunca supe por qué… solo después de un tiempo me dejaste hablarte otra vez.
– ¿yo? – Preguntó claramente molesta – pues yo te escuché hablar con tus amigos cuando les decías que yo no te importaba, que era una chica más y que me veías solo como una amiga. –parecía que se estaba descargando por lo que había pasado hace tanto-
– ¿qué? Pero eso no era cierto –le dije recordando la vez en que dije aquello.
– pues ¿cómo iba yo a saberlo?
– Pues no debiste estar fisgoneando Bella… – le dije con cara de desaprobación
– no quería hacerlo –bajó la vista y con su voz ya más calmada continuó – pero pasé fuera de la sala y escuché mi nombre y… no pude evitarlo –dijo avergonzada.
– hay Bella… – dije suspirando una vez que entendí toda la confusión que nos hizo alejarnos durante varios meses. Estúpida confusión que si no fuera por eso, tal vez estaría con Bella ahora mismo. – lo que dije, no era verdad. Solo lo hice para salvarme del odio de mis amigos, pues aunque no lo creas, tenías muchos admiradores y los que estaban conmigo en ese instante eran algunos de ellos. ¿te imaginas cómo hubiera sido si yo les digo que tu me gustabas? No estaría aquí para contarlo –le puse algo de drama y humor al asunto.
– ¿entonces solo era para no hacer enojar a los demás?
– sip… pero entonces tú te alejaste de repente y yo no sabía por qué –Bella se golpeó la frente, murmurando un "no puede ser" – ¿por qué no solo me preguntaste?
– Bueno… yo… –dijo nerviosa –no lo sé… me sentí mal cuando escuché eso y no quise saber más de ti… no lo pensé realmente.
– ahh Bella… pensar que tal ves podríamos estar juntos ahora…
– Es verdad… – dijo tristemente
– pero eso aún es posible. Bella, ahora todo está claro. Yo de verdad te quiero y más que eso, quiero estar contigo.
– yo… no lo sé – respondió tímida e insegura – ha pasado mucho tiempo, mis sentimientos no son los mismos – me dolió un poco eso, sobre todo porque fue mi culpa, qué me importaba a mi lo que pensara el resto, si Bella estuvo en el lugar equivocado y el momento equivocado, lo fue solo por mi culpa, yo debí enfrentar al resto y decirles la verdad sin importar las consecuencias.
– sé que no es lo mismo, pero yo sé que en el fondo igual me quieres…
– yo… –ella se sonrojó notoriamente. Se veía preciosa sonrojada y eso me daba esperanza porque era signo de que yo tenía razón.
– por favor, dame una oportunidad. –le rogué tomando sus manos
– Jake… necesito tiempo para pensar…
– ¿es por él verdad? – la solté molesto y Bella se sorprendió.
– ¿de qué hablas?
– No te hagas la desentendida, sabes que hablo del Cullen ese… – la sangre me hervía de solo pensar que él se había metido en la cabeza y tal vez en el corazón de Bella.
– Jacob calmate… – pidió nerviosa por mi actitud.
– no Bells… no me calmaré, tu sientes algo por mí… solo debes dejarlo salir.
– no lo sé, no se si sienta algo por ti.
– Eso lo veremos – dije y sin pensármelo dos veces le planté un beso en los labios, la besé con pasión. Pero ella se resistía, hasta que logró alejarse de mí.
– ¡idiota! – gritó y me dio un puñetazo en la cara que por cierto merecía. Luego se marchó furiosa, refunfuñando cosas al aire.
Me quedé mirando como se alejaba hasta perderla de vista…
– ¿qué hice? – me pregunté preocupado al entender lo que acababa de pasar.
