Capitulo 3
-¡tú!-chilló furiosa retrocediendo unos pasos- ¡no te acerques a mi demonio!
-Pero que dices, si ya nos hemos besado- dijo irónicamente mientras avanzaba hasta ella- parece que no me he esforzado lo suficiente, creo que por san Valentín te tendría que haber dado un regalo.
-Ya me arruinaste bastante el día, ¡no te quiero volver a ver!
-¿Porque no?- dijo melosamente- ¿no que gustó nuestro beso?
-¡Eso no fue un beso! Profanaste y violaste mis puros labios
-¿Entonces quieres que te de uno de verdad, para que así puedas recordarlo?- se rió al ver la expresión horrorizada de Kyoko- parece que el último lo has olvidado con demasiada facilidad- dijo molesto-
-¡No!- chilló Kyoko retrocediendo- ¡baboso apártate de mi!-
Sus demonios empezaron a salir de todas partes y se lanzaron a atacarlo, el problema era que estaba tan nerviosa, que los demonios atacaban a los que no tenían que atacar, provocando un pequeño caos.
Algunas personas empezaron a chillar, y a dar gritos de sorpresa, al ver ciertos agujeros en las paredes, otras, intentaban entender, el porque casi no podían respirar.
-¿que pasa Kyoko, nerviosa?- se mofó-
Kyoko se puso furiosa, que demonios es lo que quería? Y a que venia ese tono de "eres mía, nena" con quien se creía que estaba hablando, ¿con una criada?, ¿con mimori? Ella no le pertenecía, y por su puesto no tenía intención de hacerlo. Ya le había quitado su precioso sueño de un primer beso de cuento de hadas, y aún que era consciente de que no era una princesa y de que eso, por supuesto no le pasaría nunca, siempre había esperado por un primer beso romántico, cómo el que habían compartido ella y ren, ese si que era un beso de ensueño, antes, cuando se habían besado, las piernas le habían temblado tanto, que se había dejado caer en el suelo, había visto las estrellas, y había volado por el espacio solo con un contacto de labios.
Porque ren no la había tocado en ningún otro sitio excepto en los labios, si solo con los labios le hacía temblar las piernas, ¿que hubiera pasado si la hubiera abrazado?
Si ren hubiera sido el primero que la hubiera besado, estaría extremadamente feliz, en cambio, el que lo había hecho primero, era el imbecil que tenia delante, y que encima se mofaba de ella, y lo mas indignante de todo, era que conocía sus pequeñas debilidades infantiles, y podía usarlas cómo arma para controlarla.
Shoo le cogió la barbilla, y Kyoko le dio un manotazo para apartarlo de ella. Se alejó unos cuantos pasos más.
-¿¡en que demonios estas pensando shotaro!
-¿No es evidente? Saludar a mi amiga de la infancia-río cínicamente-
-¡No soy tu amiga! ¡Métetelo en la cabeza, eres mi enemigo!
-Vale, pues a saludar a mi; "mas que un enemigo"- le dijo aburrido- porque se mas de ti que cualquier simple enemigo- la acorraló contra la pared ya que ella ya no podía retroceder mas-
-¡Que haces!- puso las manos en el pecho de shoo para intentar apartarlo de ella con todas sus fuerzas-
Shoo la tenía acorralada mientras que Kyoko intentaba con todas sus fuerzas que no se acercara, pero no sirvió de nada. Shoo se lo estaba tomando en serio, quería volverla a humillar, la quería volver a besar, estaba empujando su cuerpo contra el de ella para acercarla más a él. Kyoko estaba en peligro, no tenía la suficiente fuerza para apartarlo de ella de un empujón solo con las manos, tenía que pensar en algo rápido!
Una idea se le pasó por la cabeza, y aún que sabía que se podría en ridículo no le importó, ahora lo más importante era sacarse a shoo de encima. Levantó una pierna y la puso en el pecho de shoo, empujando para apartarlo de ella, presionando para que la liberara.
La situación para cualquier curioso que se interesara por su situación sería bastante cómica, una chica con las dos manos y un pié en el torso de un chico, mientras este intentaba acercarse mas a ella.
Kyoko lo estaba intentando con todas sus fuerzas, pero shoo parecía que no quería rendirse, y se acercaba más y más. Haciendo que doblara la pierna
-eres persistente- dijo shoo con la cara contraída por el esfuerzo-¿ por ren te dejas besuquear y no por mi?- se hizo el ofendido-no pensaba que fueras tan vulgar
- ¿pero que?-kyoko se enfureció, En un intento por sacárselo de encima, saco sus manos del pecho de shoo y las apoyo contra la pared, impulsándose un poco, y consiguiendo que se apartara dos pasos, que no desaprovecho y se escapo a la seguridad de la mitad de la sala.-
-eres escurridiza, ¿eso también te lo ha enseñado ren?-gruño-
-¿a ti que te importa?- le gritó furiosa- ¡no tienes derecho a criticarme, no eres mi dueño!
-Te equivocas, tú siempre has sido mía
-¡Eso será en tus sueños!- le escupió furiosa-
-Disculpe…- una voz sonó en medio de la conversación, pero ni Kyoko ni shoo le hicieron caso-
-¡Ah! ¿No me digas que no has soñado nunca con migo cómo si fuera tu príncipe?, vamos Kyoko que nos conocemos desde que éramos unos críos- dijo divertido mientras miraba cómo Kyoko apartó la mirada furiosa-
-Disculpe…
-¿Lo ves?- se rió- no puedes olvidarte de mí
-Disculpe pero…
-¿No ves que estoy ocupado?- dijo shoo molesto sin mirar a la persona mientras hacia un gesto con la mano para apartar quien quiera que fuera cómo si fuera un bicho-
Kyoko abrió la boca sorprendida al ver cómo una mujer joven vestida con unos tejanos, una camisa entreabierta puesta por dentro del pantalón con una chaqueta sin magas de lo que parecía piel marrón, y una botas de caoboy, le ponía su sombrero en la cabeza de shoo y lo empujaba unos paso para ponerse en medio de los dos.
- ¡que demonios haces!- le gritó furioso tirando el sombrero al suelo y pisándolo después-
- llamar tu atención- dijo la mujer mirándolo indiferentemente- llevo llamando un buen rato pero cómo no me contestabas decidí actuar.
- ¿es que no sabes quien soy? No ves que estoy ocupado- señaló a Kyoko para dar pie a su historia-
- a mi no me parece que ella estuviera muy cómoda, es mas juraría que no era mutuo
Kyoko se sonrojo al oír el comentario, eso había sonado cómo algo más íntimo, cosa que no era verdad.
-y tu quien eres para decidir si la estaba molestando o no
-por la cara que ha puesto la chica y al ver tus acciones, esta claro que no te quería cerca, ¿tengo que llamar a la policía? Porque un montón de cámaras….- dijo señalando hacia arriba, shoo imitó el movimiento de su mano, y se fijó en dos cámaras, una de ellas seguramente los había estado grabando todo el rato- darán fe de mis palabras.
-No sabes con quien te estas metiendo
-Ni tu tampoco, para empezar, el suelo que estas pisando es de mi propiedad y puedo sacarte a patadas de aquí si me da la gana, por no decir que podría joderte la vida hasta tal punto de que no tuvieras ganas de volver a subir a un escenario
-No me asustas con tus mentiras
-¡Tanaka-sama!- un hombre vestido de traje negro se acercó- ¿hay algún problema?
-Si, este imbécil estaba abusando de esta pobre chica
-¿Shoo-san le ha causado algún problema?-dijo el hombre dirigiéndose a Kyoko, que estaba petrificada con lo que estaba presenciando-
-Si.- se limitó a contestar confundida-
-Aki, quiero que eches a este chico de la agencia
-Cómo desee- pero shoo ya se había ido-…..
-Menudo cobarde- apuntó la chica mientras se acercaba a Kyoko- aki puedes irte, ¿Kyoko-chan estas bien?- dijo preocupada-
-¿Cómo sabes mi nombre?- la mujer solo sonrió-
-Soy Esther Tanaka, trabajaré con tigo en "miel envenenada" seré la enfermera, la prometida de hiraoka- le tendió la mano-
-Mogami Kyoko- le estrechó la mano con una sonrisa de admiración- lo que ha hecho con shotaro ha sido increíble Tanaka-san
-Gracias, pero puedes llamarme Esther-sonrió-
-Ha sido increíble cómo te has enfrentado a él, eres cómo un caoboy defensor de la justicia, me gustaría ser cómo tú!
-Hombre, no hay para tanto- dijo avergonzada-
-¡Eres cómo una reina!-siguió emocionada, fantaseando con un vestidito y una corona a juego-
Esther se la quedó mirando bastante sorprendida, Kyoko tenía un carácter un tanto peculiar que le llamó la atención rápidamente, había sido informada de lo especial que podía llegar a ser, pero compararla con una princesa…..
Sin querer le entraron ganas de reír, todo el mundo le había llamado siempre princesa cuando era pequeña, pero no se esperaba que Kyoko lo hiciera dos segundos después de conocerla. Kyoko era muy infantil, y estaba empezando a picarle la curiosidad de porque ese imbécil la estaba molestando, hasta donde había oído, parecía que se conocían de la infancia.
¿Algún amor no correspondido? ¿Una relación abusón-victima?, no tenía ni idea de lo que pasaba con esos dos, pero tenía claro que no dejaría que el imbécil prepotente se le acercara otra vez
Sonrió ante la idea, ya que tenía una vida tan aburrida, le hacía falta un poco de acción y diversión, y ahora se lo daban en bandeja.
-¿quieres que te acompañe a algún sitio?- ante la pregunta , Kyoko se calló de golpe-
-Pero es que no quiero molestarte- dijo avergonzada-ya has hecho suficiente espantando a ese imbecil y seguramente tienes un montón de trabajo para hacer.
-No es un problema- la animó- estoy aburrida y no tengo nada que hacer, no me importa, de verdad- sonrió al ver la cara de sospecha de Kyoko-
-Vale, pero no quiero que por mi culpa hagas tarde a algún programa de televisión- le dijo, tenía la sensación de que era una mujer muy ocupada, y no se acababa de creer que no tuviera nada que hacer-
-No te preocupes, en serio, no me importa, tengo un compromiso, si, pero dentro de dos horas, espero que tu casa no esté tan lejos- dijo divertida-
-No, no lo está-sonrió-
Kyoko estaba preparada para subir a un coche, pero no a ese tipo de coche, estaba empezando a creer que era una princesa, o por el contrario una mujer con mucho dinero.
-¡Se había subido a un Ferrari por el amor de dios! ¡Y por si eso no fuera poco, estaba hecho a medida!
Se lo quedó mirando con la boca abierta mientras Esther la acompañaba al Daruyama. Ella le hablaba de la película, y kyoko le respondía entusiasmada, aportando ideas, y preguntándole cosas barias. Cuando llegaron al Daruyama Esther la dejó, y Kyoko se despidió de ella con una sonrisa
La pareja del daruyama la saludó feliz, ella les devolvió la sonrisa, y les dijo que se quedaría en casa de ren para practicar el guión. Ellos simplemente asintieron y aceptaron.
-no nos molesta que vayas de noche a algún sitio, incluso si te quedas adormir en casa de un amigo, pero avísanos-
-nos preocupamos mucho por ti cuando no nos llamaste- acabó el marido-
-gracias, y siento no haber avisado la otra vez, es que me quedé dormida sin querer
Sonrieron y Kyoko se fue a su cuarto a esperar a ren, cogió el guión y lo empezó a leer, no le gustaba la trama, es decir, a ella no le gustaban ese tipo de películas, pero eso no quería decir que no le entusiasmaba la idea de actuar en esa película.
El problema vendría cuando tuviera que actuar posesivamente con ren, se estaba leyendo el guión y aún no se creía lo increíblemente posesiva que podía llegar a ser sayaka, incluso, en una parte de la película, lo ataba de manos y pies para que no se escapara.
Se sonrojó solo de pensar en lo que tendría que hacer; tendría que atarlo, amordazarlo, besarlo, desnudarlo….
Kyoko se mareó con la simple idea, su rostro se encendió escandalosamente, incapaz de pensar como demonios podría hacer algo como eso, ¡era completamente vergonzoso! Nunca había enseñado su cuerpo a nadie, y de repente en esta película, ¡tendría que salir casi desnuda en cada escena!
Le daba vergüenza, a diferencia de moko-san, ella no tenia un cuerpo del que presumir, era bajita, y con poco pecho, la simple idea de enseñar su cuerpo virgen a otra gente la escandalizaba, ¿como demonios se suponía que tendría que hacer eso? ¡Y además delante de ren! ¡Era completamente imposible! ¡No podría hacerlo!
De repente recordó lo que le había dicho ren.
Quieres venir a mi casa para practicar
Dios mío, no podría hacerlo, solo de pensar en estar solos en la casa de ren mientras practicaban escenas obscenas de la película le temblaba todo el cuerpo, ¡es que no habían escenas normales!, eran todo escenas de roce por el amor de dios, si en la única ocasión en la que hablaban era cuando hiraoka salía de los juzgados hecho una furia por haber sido acusado de un crimen que no había cometido.
Sayaka se le acercaba y intercambiaba unas cuantas frases cortas, para después guiarlo al coche, dormirlo, y llevarlo a su mansión para atarlo con una cuerda colgado de la pared. Definitivamente tendría muchos problemas para interpretar a su personaje, esto sería peor que cuando intentó interpretar a mio o natsu.
Pensándolo bien, si tuvieran algún tipo de escena de violencia no le supondría un problema, ya que la personalidad de natsu podría servirle, pero en lo referente a hacer algo de tipo sexual y agresivo, no sabía como enfocarlo, era algo que ella no había experimentado nunca, entendía el odio de la traición, pero no la obsesión enfermiza que parecía tener sayaka por hiraoka, era imposible para ella.
El timbre del daruyama de repente sonó
-¡Kyoko-chan! ¡Te están buscando!
-¡Ya boy!- dijo cogiendo el guión, el abrigo y el bolso y saliendo disparada de la habitación-
Se encontró a ren en la puerta, sonriéndole, cosa que hizo que le diera un vuelco el corazón, no estaba acostumbrada a que ren le sonriera tan dulcemente, si continuaba sonriéndole así acabaría confundiéndose.
-hola- dijo sonrojada-
-preparada para practicar- bromeó aposta para ver su reacción, a Kyoko le subió la temperatura de golpe-
-si…- dijo bajito, avergonzada, se giró a los ancianos del daruyama y les sonrió- me quedaré a comer en casa de tsuruga-san- se encogió al pensar en lo que vendría después, pero no pudo evitarlo, le daba vergüenza llamarlo por su nombre delante de la gente- vendré por la noche.
-Kyoko-chan, me preocupa que vengas de noche, hay muchos peligros por las calles- dijo preocupada la mujer-
-No se preocupe, puede quedarse a dormir en mi casa si se nos hace tarde- sugirió ren sonriendo, a Kyoko le subió mas la temperatura, si eso era posible.-
-Gracias- dijo la mujer agradecida- eres muy amable.
-De nada- sonrió- vamos Kyoko-chan- dijo con un extraño brillo en los ojos que no paso desapercibido por Kyoto, se acordaba de su pequeño error, y estaba claro que se lo haría pagar-
Cuando subieron al coche, Kyoko estaba echa un manojo de nervios, ren aún no la había besado, y eso solo la ponía mas nerviosa, porque seguramente la cogería desprevenida.
El viaje hacia la casa de ren fue tranquilo y silencioso, desde que habían salido del daruyama el no la había mirado, tenía solo la vista puesta en la carretera.
Cuando llegaron al apartamento, ren abrió la puerta, y la dejó pasar, el cuando ella cruzo el umbral de la puerta, el la cerró y la acorralo contra la puerta, dándole un apasionado beso, que, Kyoko, confusa, solo pudo corresponderlo sin apenas tocarlo, ya que cuando lo intentó, el se apartó de golpe.
-¡habías dicho que nada de besos!- le espetó sonrojada-
-pero habíamos acordado también que me llamarías por mi nombre- se hizo el inocente yendo hacia el comedor-
ren se sentía nervioso, no sabía que demonios le había pasado por la cabeza para abordarla de tal manera, pero cuando llego a su apartamento le entraron unas ganas locas de besarla, y por dios que no se había podido resistir, maldita sea, ¡si seguía así perdería la cordura que le quedaba!, tenía que controlarse, y mas hoy que habían quedado para actuar.
Se giró un momento y vio que Kyoko lo seguía, sonrió, estar solo con ella le gustaba, se sentía relajado, y podía ser el mismo, por alguna razón que no entendía, ella y yashiro eran los únicos que eran capaces de ver a través de el, ya no recordaba las veces que ellos habían adivinado el estado en el que se encontraba.
De alguna manera, con ellos dos, no podía mentirles.
Se paró en el marco de la puerta, mientras miraba como Kyoko preparaba la cena, había llenado la nevera con bastante comida, para ahorrarle a ella que la tuviera que comprar.
Decidido a pasar más tiempo con ella, entró a la cocina dispuesto a ayudarla.
-Kyoko-chan- dijo entrando en la cocina- en que puedo ayudarte?
-¿E?- Kyoko se sorprendió por la oferta, a shoo nunca se le había pasado por la cabeza entrar si quiera con ella en la cocina para ayudarla en algo, en cambió ren, la había ayudado anteriormente a lavar y recoger los platos, ¿y ahora se ofrecía a hacerle de pinche?- ¡no hace falta! Ren-san ¡de verdad!
-Pero, Kyoko-chan, yo te he invitado, y es de mala educación que el invitado prepare la comida, ya que soy bastante malo en la cocina, como mínimo déjame hacer pequeñas cosas, y de paso así aprendo un poco, ser un hombre soltero que vive solo, y no sabe cocinar bien es un poco ridículo
-Pe-pero- sabía que no podía discutir eso, porque tenía razón, el problema es que ya estaba tan acostumbrada a cocinar sin que la ayudara nadie que se la hacía extraño que ren lo hiciera- esta bien, hierve el arroz- dijo derrotada y emocionada a la vez, estando así los dos parecían una pareja de enamorados, el pensamiento hizo que Kyoko se sonrojo terriblemente-
Ren sonrió ante las reacciones de Kyoko, lo que había dicho era verdad, pero también tenia otro motivo para hacerlo, y era que así podría acostumbrar a Kyoko a su presencia, estar así con ella ayudándola en lo que ella le decía, parecían una pareja de enamorados, y aún que era muy infantil decir eso, se sentía contento de su pequeño truco.
Kyoko le enseñó a cocinar tamagoyakis, sopa de miso, y pez a la plancha. Evidentemente ren sabía preparar lo básico como el pez y la sopa de miso, pero siendo un hombre solo, digamos que no le salían tan bien como a Kyoko, además de que no tenia tiempo para cocinar, por lo que su memoria culinaria se deterioraba.
Kyoko le asesoró en pequeños trucos que le irían bien para hacer que la comida quedara buena. Ren la escuchó atentamente, mirando cada gesto que ella hacía para mostrarle como se hacía, y él ante esas pequeñas acciones era feliz.
Cuando acabaron de cocinar, limpiaron la cocina, y cenaron en el comedor.
-¿has traido el guión?- preguntó ren, Kyoko asintió, y el probó un un trozo de tamagoyaki, inevitablemente no pudo dejar de pensar en lo bueno que estaba, no entendía que es lo que Kyoko hacia en la comida, pero todo le salía exquisito- esta delicioso- susurró-
-¿de verdad?- dijo emocionada- ¡gracias! ¡Me encanta cocinar!
-Porque tendía que mentirte, cocinas muy bien- sonrió dulcemente, Kyoko se encogió visiblemente afectada-
-Gracias
Un silencio agradable cayó en el salón, Kyoko y ren comieron tranquilamente, y cuando acabaron limpiaron los platos juntos y se dirigieron hacia el salón otra vez.
-bien, que te parece si empezamos por las escenas de "violencia"- dijo ren- tienes experiencia con el personaje de natsu, por lo que creo que podrás hacer estas escenas sin esforzarte mucho. Como te he dicho, hoy no practicaremos escenas de besos o desnudos, tienes primero que captar a sayaka, y creo que lo mas fácil para ti ahora es las escenas de violencia. Así que empezaremos por ellas- sonrió al ver como Kyoko se sonrojaba si se emocionaba con sus palabras-
ren le hizo un gesto a Kyoko para que se quedara en el salón y el se fue la habitación, unos minutos mas tarde, volvió con una camisa y una corbata, Kyoko se lo quedó mirando un rato, y ren, le tiro lo que parecía una toalla, Kyoko la cogió al vuelo, y la examinó. ¿Pporque le daba una toalla?.
-es para practicar, primero reproduciremos la escena de la primera vez que se ven- cogió el guión y leyó una pagina.- según el guión, hiraoka sale de los juzgados con la corbata desabrochada y la americana en un brazo, sayaka por el contrario, lleva un vestido arrapado al cuerpo sin cortes, es decir, que será un vestido que casi no podrás abrir mucho las pernas para caminar, la toalla representará la falda, podemos sujetarla con pinzas para que sea mas realista.- Kyoko asintió entusiasmada, ren pensaba en todo, estaba acostumbrada a los kimonos, y a las faldas cortas y arrapadas, pero parecía que el vestido que tendía que llevar puede que le dificultara un poco caminar-
-¡ren-san piensas en todo! ¡Esta claro que eres el mejor!¡Estoy orgullosa de ser su alumna!- dijo emocionada-
-gracias, si lo hacemos lo mas realista posible, te saldrá mejor en el plató- sonrió divertido por su reacción, voy a buscar las pinzas- se alejó un momento, y volvió con unas cuantas pinzas-ven, te ayudaré con la improvisada falda- le dijo, y Kyoko se le acercó entusiasmada-
Kyoko se puso la toalla alrededor de las caderas, la falda de llegaba hasta un poco mas arriba de las rodilla, y ni siquiera se molestó en sacarse los pantalones, se la puso en cima, y mientras ella aguantaba la toalla, ren le ponía las pinzas, intentado ajustar al máximo la toalla.
Ren se apartó y no pudo evitar sonreír por lo bajo, se veía muy graciosa con los pantalones y la toalla negra, parecía un delantal de un camarero mal hecho.
-¡oye! ¡Que ha sido tu idea! ¡No te rias!- dijo indignada, haciendo broma-
-pero es que estas tan mona…- susurró, Kyoko casi no lo oyó, y cuando consiguió hilar las palabras adecuadas en su cerebro, se sonrojó furiosamente-
-¿¡que?- chilló consternada-
-nada, nada, - dijo para calmarla- empecemos con las escenas
-¡vale!-la emoción volvió a ella, cogió el guión y empezó a memorizar las frases que tenía que decir-
-¿estas lista?- le preguntó sonriendo calmadamente- empezaremos por aquí- apuntó a una línea- y acabaremos aquí- e dijo otra vez señalando la escena en que sayaka lo forzaba a besarla-
-pe- pero- dijo de repente avergonzada, habían muchos roces de por medio, levantó la mirada y se encontró la mirada de ren, que la miraba levantando una ceja- está bien.
-Utilizaremos la puerta de la cocina como si fuera la puerta de los juzgados, el pasillo, la calle, y la sala de estar la habitación donde sayaka encierra a hiraoka, ¿te parece bien?
-¡Si!- dijo entusiasmada-
-Bien- sonrió, entrando en la cocina, Kyoko se colocó en el pasillo a la espera- empecemos
Ren salió de la cocina con aire cansado, parecía muy enfadado, y no paraba de intentar quitarse la dichosa corbata, que parecía que le estaba molestando mucho, se tiró el pelo hacia atrás, y avanzó un paso, simulando que ya había salido del juzgado y se encontraba en el coche.
Kyoko lo estaba mirando desde el final del pasillo, siguiendo sus pasos sigilosamente como un depredador, como ren había dicho, en esas escenas ella podía usar a natsu como excusa.
Avanzó hacia él, cerrándole sensualmente la puerta imaginaria del coche que el intentaba abrir, desesperado por salir de ese sitio
-¿no le ha ido bien?- le preguntó enigmáticamente, poniendo énfasis en las palabras-
-no es de tu incumbencia- le espetó furioso-
-¿0h? ¿de verdad?- dijo mirándolo con dureza, paso un delgado dedo por su mejilla- yo diría que tiene mucho que ver con migo, acabas de meter a uno de mis hombres en la cárcel- dijo ella con fastidio- claro que me importa
-No me toques.- dijo con dureza- me das asco.
-Ah, bueno, es curioso que me digas eso, cuando es tu propio departamento el que está podrido- ren la estampo sin miramientos contra la pared, simulando que era el coche- huy, pero que agresivo- dijo Kyoko, haciendo sin querer una mueca de dolor de verdad, ren al ver esto, paró en seco-
-Lo siento- dijo dejando de actuar-
-No te preocupes, tendré que acostumbrarme al golpe, si no se notará que es fingido- al ver la cara de preocupación intentó otra cosa- no me ha dolido, ¡en serio, si soy muy fuerte!- dijo enseñándole el brazo- lo que pasa es que me he sorprendido
-No quería hacerte daño, de verdad, a veces me meto demasiado en el personaje
-No te preocupes, ¿seguimos?-él la miró disculpándose otra vez con la mirada, y procedió a continuar-
-Ren la cogió por la ropa del pecho y la arrugó de forma amenazante
-¿que quieres decir con eso?- dijo furioso-
-oh, bueno, es gracioso que me lo preguntes, ya que casualmente vi hablar a tu jefe con el clan itsuyo, y no es que se estuvieran dando gritos, es mas, yo diría que soltaban maullidos- ante lo que Kyoko estaba diciendo, mentalmente se encogió, no era propio de ella ese vocabulario-
-que quieres decir
-hombre, mas claro no lo puedo decir- dijo dándole un manotazo en la mano, liberándose de su agarre- digamos que tu jefe, está pasando información a los itsuyo, y ellos a cambio le dejan entretenerse con sus putas- se pasó un dedo por la mejilla, dando un gesto sensual, dudando- hum.. aún que según mis fuentes, no es solo por el sexo, creo que mantiene algo con la matriarca del clan
-¡que demonios! ¿Crees que soy tan estúpido como para picar con un anzuelo tan pasado de moda? ¿Y para empezar porque mes estas contando esto?
-Bueno, dado el caso de que te han despedido, me pareció justo que supieras el porqué.
-¿Insinúas que mi jefe me ha tendído una trampa?- dijo perplejo-
-Tu piensa lo que te de la puta gana, pero ese clan me están jodiendo los negocios, y a ti te iría bien un poco de ayuda en tu estado actual- dijo pensativa- ¡ah! Es verdad, ¿que diría tu prometida si supiera todo este lío? No creo que te creyera, al fin y al cabo, tu jefe es su padre- dijo cínicamente-
-Como te atreves- gruñó ren enfadado, mirándola con desprecio, Kyoko interiormente se encogió, esperaba que nunca la mirara de esa manera-
-De todas formas estas invitado a unirte
-¿Que te hace pensar que te necesito?
-Cariño…- susurró- tu cu..- y ahí fue cuando kyoko se interrumpió a si misma sin querer, sonrojándose y mirando hacia otro lado, ren al verlo, dejó de actuar-
-¿Que pasa Kyoko-chan?- preguntó curioso, hasta ahora lo había hecho muy bien-
-Es que..- dijo cogiendo el guión y leyendo su frese sonrojada- el guió dice que tengo que decir: cariño, tu cuerpo me lo demuestra- dijo leyéndolo sonrojada- después dice que tengo que quitarte provocativamente la corbata, besarla, guiñarte un ojo provocadoramente y irme hacia el coche- acabó casi histérica-
-Mmm- dijo sonriendo- ¿ahora te da vergüenza eso? Si ya nos hemos besado- dijo fastidiándola, Kyoko se puso como un tomate maduro-
-¡Pero yo no he hecho algo tan vergonzoso en mi vida!- se quejó, era mentira, había hecho cosas vergonzosas humillándose por shou, pero nunca había hecho algo de ese tipo, pedirle eso que hiciera eso era como pedirle que recibiera un autógrafo de shoo-
-Kyoko-chan, yo no te obligaré a nada, pero ya tendrías que saber, que eso será el menor de tus problemas, esto es lo menos que podrás hacer, me refiero, a que no encontrarás nada mas suave que eso en este guión, si te encoges por algo como esto, seguramente cuando lleguemos a las escenas de los besos tendremos que empezar el rodaje- dijo seriamente, suavizando un poco su expresión para no asustarla- pero yo no te obligaré a nada, podemos hacer otra escena, aún que dudo que sea tan suave, a partir de este encuentro comienzan los roces- suspiró como si estuviera cansado por algo, no quería admitirlo, pero tenía muchas ganas de hacer escenas de besos con ella-
-¡No!- dijo Kyoko de repente- ¡lo haré! Tienes razón no puedo encogerme por algo como esto!- dijo avergonzada- ¡hagamos la escena de la habitación!- dijo decidida, pero completamente sonrojada, ren se la quedó mirando con la boca abierta, pero por dentro gritaba de alegría-
-Estas segura, en esa escena te tienes que sentar en mi regazo y " someterme"- sonrió al ver como Kyoko se encogía- creo que es un poco pronto para eso
-¡No lo es!- dijo decidida-
-¿En serio quieres hacerlo?- preguntó sorprendido, estaba empezando a pensar que lo estaba diciendo sin pensar, pero si ella tenia metido entre ceja y ceja que lo quería hacer, porque el tendría que convencerla de otra cosa, a el le encantaría hacer esa escena con ella-
-Por supuesto que si!- insistió ahora con un voluntad que no sentía, pero ahora no podía echarse atrás-
-¿Estas segura?
-¡Si!- gritó, si seguía de esa manera al final declinaría la idea, y ahora que había tenido un poco de atrevimiento divino, no pensaba desaprovecharlo-
-Esta bien, si insistes…- dijo resignado, pero por dentro estaba completamente emocionado-
Kyoko no sabía que era lo que le había pasado, ¿de donde sacaría el valor para hacer todo lo que tenía que hacer en esa escena?, se preguntó mientras veía a ren ir hacia la cocina.
-¿Porqué iba a la cocina? ¿Tenía hambre? ¿Se había cansado de su comportamiento infantil y se había ido a la cocina para bajarse el mal humor?
Ante el último pensamiento se asustó, no creía que ren fuera de esa manera, si estuviera furioso con ella pondría esa escalofriante sonrisa suya y seguramente la sermonearía con esa escalofriante y dulce voz. Aún sabiendo eso, no podía dejar de sacarse de la cabeza el ultimo pensamiento de su cabeza, al fin y al cabo, ella no conocía a ren a fondo, podía salirle de repente con una actitud completamente diferente.
Sus malos presagios se disiparon cuando vio a ren salir de la cocina con un plátano en la mano, Kyoko se lo quedó mirando atontada, que demonios quería hacer con un plátano?
- Mnnn- dijo Kyoko mirando fijamente el plátano, como si con eso el plátano se pusiera a hablar explicando la razón- un plátano- dijo por fin- ¿para que quieres un plátano?- preguntó confundida, y ren, solo pudo pensar en lo adorable que se veía-
- es mi pipa- dijo ren juguetonamente, cogiéndolo como si fuera una pistola y apuntándola a la cara de kyoko-
- tu pipa- repitió Kyoto como hipnotizada, mirando ahora divertida el plátano al entender lo que ren quería decir- e¿s la pistola?- se rió, intentando contener la risa estúpida que se le escapó-
- ¿si que pasa, no se parece a una pistola?- dijo inocentemente, haciendo que Kyoto se riera mas, mientras golpeaba suavemente la pared intentando contenerse- es lo mas parecido a una pistola que tengo, además de que tiene una forma parecida, ¿no te parece?
- si, si, tiene forma de pistola- se rió, calmándose por fin un poco, extendiendo la mano para que el se la diera-
ren se la dio, y sonrió dulcemente, el no se había esperado este tipo de reacción, había creído que se quedaría quieta preguntándole con esa mirada suya de no entender nada que hacía con esa cosa en la mano, pero su reacción les había favorecido a los dos, porque ahora ren estaba seguro de que se le había pasado completamente el nerviosismo, puede que de esta manera, Kyoko pudiera hacer la escena de la habitación sin ponerse demasiado nerviosa.
-¿quieres incluir también los besos?- preguntó ren esperanzado, con la mirada seria, ocultando sus sentimientos-
-Mnn- dijo Kyoto abochornada-
-Que pasa Kyoko-chan- dijo inocentemente a posta- ¿no quieres hacer la escena entera? Piensa que cuando mas rápido aprendas ha hacerla mejor.
-Pero…
-Kyoko-chan- dijo aparentando poca paciencia- si te echas atrás tan rápidamente no conseguirás nada, en mi opinión, tendríamos que trabajar primero por lo mas difícil, y después empezar por lo fácil, pero al fin y al cabo estamos aquí para que tu aprendas, si crees que cuando lleguemos al tema de los besos no te costará demasiado, lo dejaremos para el final.
-Pero….
-Tranquila Kyoko-chan- le dijo suavemente- lo haremos despacio, yo te enseñaré como me tienes que besar para que parezca un beso forzado- dijo para calmarla- lo repetiremos las veces que sean necesarias por eso no te preocupes
-Está bien- dijo abochornada- pero avísame cuando empieces- le dijo de golpe, temblando por las nuevas sensaciones que estaba apunto de experimentar-
-Muy bien- sonrió- dejemos nuestra pipa aquí- dijo ren acogiéndole el plátano a Kyoko y dejándolo encima de la mesita de noche, Kyoko no puedo evitar sonreír un poco- siéntate en la cama- le dijo ren, Kyoko obedeció un poco reticente- bien, te explicaré lo que haremos, yo te besaré y tu tendrás que intentar evitarlo, piensa que no vale utilizar las manos o cualquier otra parte del cuerpo que no sea el cuello- le explicó- intercambiaremos personajes- le explicó divertido, al ver la cara divertida de Kyoko- yo seré sayaka y tu hiraoka- le explicó- la única diferencia es que yo solo utilizaré el peso de mi cuerpo para inmovilizarte, cuando quieres parar, solo tienes que darme unos golpecitos en la espalda y yo pararé, de acuerdo?- acabó
-Si- dijo sonrojada-
-Pues empiezo- le susuró suavemente en el oído, Kyoko se estremeció-
-Ren recostó suavemente a Kyoko en la cama, y recostó todo su peso en cima de ella.
-¿puedes respirar?- le preguntó con la cara a unos centímetros de la de Kyoko-
-si- le respondió sonrojada, sin poder evitar no mirar los labios de ren-
ren se acercó, y capturó bruscamente los labios de Kyoko, al principió Kyoko se quedó aturdida por la repentina presión en los labios, pero rápidamente recordó lo que le había dicho ren y empezó a resistirse contra los labios de el, aún que eso precisamente es lo que no quería hacer en ese momento, solo quería besarlo apasionadamente como en el estudio.
Ren se estaba divirtiendo, no lo quería reconocer, pero de divertía, Kyoko se veía adorable intentando escapar de sus besos, movía la cabeza de un lado a otro, y ren no pudo evitar en algunas ocasiones apuntar mal aposta para besarle los parpados o las mejillas.
Cuando ren creyó que ya tenía suficiente paro lentamente mirando a Kyoko que tenía la respiración alterada por culpa de mover tanto la cabeza
-¿estas bien?- le preguntó divertido y a la vez preocupado-
-si, tranquilo tsuruga- san- respondió mareada- solo un poco mareada por mover tanto la cabeza
-lo siento, tenía que haber parado antes- dijo apartándose del cuerpo de Kyoko y ayudándola a ponerse de pie-
-no te preocupes, ha sido mi culpa- dijo Kyoko- quería aprender lo máximo posible de la experiencia, el problema es que no esperaba que me mareara tanto- dijo tambaleándose un poco-
-lo siento- dijo arrepentido- voy a buscarte un baso de agua-
Kyoko vio como ren se alejaba, y no pudo evitar sonreír, ese hombre se preocupaba mucho por su bienestar, eso le encantaba, ojala la persona de la que se enamorara fuera igual que el, porque estaba segura que lo que estaba sintiendo por ren, él no lo sentía por ella.
Ren era un hombre inalcanzable para alguien como ella, alguien como ren merecía alguien distinto a ella, estaba claro que el tipo de chica que le gustaba a ren, era alguien de su misma edad, con experiencia y elegancia, y por supuesto, alguien adulto con quien pudiera mantener una conversación civilizada con él sin sonrojarse por pequeñas cosas, ni emocionarse por cosas infantiles
Kyoko sabía que los sentimientos que estaba empezando a sentir por ren eran de amor, pero no podía detenerlos, por dios, que haría una película con él con el que tendría que besarse continuamente, y eso solo podía acabar en dos opciones.
La primera, que acabara perdidamente enamorada de él o, que después de hacer la película, ren se alejara de ella, ya sea porque lo había hecho bien y ya no era su alumna, o porque simplemente ya no confiaba mas en ella.
Sea cual sea el resultado, sería malo, porque si acababa enamorada de el (lo mas probable) seguramente no sería correspondida, y si se alejaba de el, seguramente lo vería en contadas ocasiones.
En las dos ocasiones acabaría con resultados bastante malos.
Esos pensamientos hicieron que se deprimiera, el mareo ya se le había pasado, y ahora solo quería aprovechar el momento con ren. Y practicar
Ren volvió con un vaso de agua, Kyoko sonrió dulcemente, se lo bebió y lo dejó encima de la mesa
-¿como estas?- dijo ren preocupado- ¿mejor?
-Si- dijo sonriendo-
-Bien, ahora te toca a ti ser sayaka- dijo el broma, Kyoko se rio de eso-
-Parece que estas mas tranquila- dijo ren sonriendo-
-Si, no se porqué, pero creo que poco a poco voy acostumbrándome a esto- sonrió-
-¿A si?- dijo ren traviesamente, lanzándose encima de ella y besándola de improviso-
Kyoko no pudo reaccionar a tiempo, y acabó derribada en la cama con ren encima besándola apasionadamente. A diferencia de las otras veces, ren la tenía abrazada, y la pegaba dulcemente a su cuerpo, y curiosamente, a Kyoko no le importó en lo mas mínimo que lo hiciera, le gustaba que la besara de esta manera tan posesiva, porque aún haciéndolo, ren era delicado, no la apretaba con agresividad como shoo, sus manos estaban en su espalda y cintura, apretándola suavemente a su cuerpo, pero no le hacían daño, además, podía salirse de ese beso cuando quisiera, estaba segura de que ren no la forzaría a continuarlo como lo había hecho shoo.
Y tenía la sensación de que si intentaba terminar o evitar el beso, el se apartaría.
Sonriendo interiormente, por la posesividad que ren estaba mostrando en ese momento, se entregó a las sensaciones que ren le provocaba.
Abrazó el cuello de ren y lo atrajo mas hacia ella, profundizando el beso, notó que ren se relajaba visiblemente, ya que cuando lo hizo, pareció como si los brazos de ren hubieran perdido la fuerza, y dejaron de acercarla tan cerca de su cuerpo.
Una de las manos de ren se apartó de su cuerpo, y se dirigió a su rostro, apartándose lentamente de ella, mientras con el pulgar le daba una suave caricia en la mejilla
Cuando sus ojos se cruzaron, ren sonrió suavemente con un leve sonrojo que no pudo evitar, mientras que Kyoko, aún con las manos en la nuca de ren estaba roja como un tomate maduro.
-sip, definitivamente te estás acostumbrando- dijo ren asintiendo lentamente en señal de aprobación, pero por dentro estaba dando saltos de alegría-
-¡eso a sido acoso y derribo!- se quejó Kyoko apartando a ren de encima suyo-
-si, lo admito, lo siento mucho- dijo, pero Kyoko noto que en su voz no había ni pizca de arrepentimiento-
-¡no lo sientes en absoluto!- se quejó Kyoko, pero ella tampoco podía decir mucho, ya que lo había disfrutado tanto o mas que él, ¡si hasta incluso le habían entrado ganas de levantar una rodilla!, ante el pensamiento se sonrojó aún más si eso era posible- ¡avíseme cuando lo haga!
-Me has hablado formalmente- se rió ren divertido- te toca otro
-¡Ese no cuenta! ¡Te tengo que hablar con respeto al fin y al cabo eres mi superior!
-Pero en esta película actuaremos por igual, ya no seré tu maestro si pasas bien la prueba
-Pero, pero….
-¿Que demonios le pasaba a ren? ¿Estaba en modo juguetón? Se estaba burlando de ella?. Kyoko retrocedió, saltando la cama y poniéndola de por medio como si eso fuera una línea infranqueable y ren no la pudiera pasar
revisado 25/1/11
