Capitulo 4

-¡aún sigo siendo su koukai! ¡Así que tengo que llamarlo con respeto!- se volvió a quejar-

-Kyoko no entiendo porque te estas poniendo así- razonó ren quitando deliberadamente el "chan"- creo que quien tendría que decidir como quiero que me llamen soy yo mismo- dijo ren sonriendo, y Kyoko se estremeció visiblemente, esa sonrisa escondía algo maligno, aún que era levemente distinta de las que había visto hasta ahora- y a mi no me gusta que me llames formalmente, antes de ser tu sensei, soy tu amigo- le dijo ren- no me gusta que me hables así, siento como si quisieras alejarte de mi- Kyoko pudo notar algo en sus ojos, sus ojos por un momento se oscurecieron un poco, y su ceño se había arrugado levemente, casi imperceptiblemente-

-¡Que! ¡No! ¡Cómo puedes pensar eso!- dijo exaltada desde el otro lado de la cama-

-Me hablas formalmente- suspiró ren – todo el mundo me habla formalmente, estoy un poco cansado, hasta yashiro. Como mínimo, en mi casa, me gustaría que dejaras todas esas formalidades- la miró con ojos de cachorro, y Kyoko no pudo negarse-

-" eso es chantaje!"- se quejó uno de sus demonios, saliendo de su cabeza como un torpedo para atacarlo, Kyoko reaccionó a tiempo capturándolo antes de que fuera demasiado lejos-

-está bien, ren.-dijo Kyoko recalcando la última palabra para que se diera cuenta de que lo había comprendido-

-ves, no es tan difícil- le dijo riendo- ¿verdad?

-No- dijo derrotada ante la mirada deslumbrante de ren-

-Aún estoy esperando el beso- se quejó ren en broma-

-¡Ren-san!- dijo sonrojada- esa no vale- dijo Kyoko

-Estas huyendo del entrenamiento- dijo ren-

-No estoy huyendo- se quejó Kyoko sonrojada retrocediendo mas hacia la pared- sino no le hubiera correspondido el beso- susurró kyoko

-¿Que?- dijo ren, intentando escuchar lo que Kyoko había dicho-

-¡Nada, nada!- dijo Kyoko- ¡de todas manera ese beso no cuenta!- volvió a repetir sonrojadísima-

-No, en serio- dijo ren con curiosidad- ¿que ibas a decir?

-Nada, ¡en serio!- se exaltó Kyoko apretándose estupidamente mas contra la pared, como si supiera que en cualquier momento si seguía apretándose contra ella esta cedería-

-Pero tengo curiosidad- se quejó ren, por alguna razón ren sabía que le había hecho un cumplido y quería saber que le había dicho, aparte que también se estaba divirtiendo acosándola-

Ren se le estaba acercando lentamente, y Kyoko estaba aterrada, no sabía que hacer, no se lo podía decir, ¡por el amor de dios! ¡Ya se había avergonzado suficiente por hoy!

En un ataque de pánico se dirigió corriendo a la cama esquivando a ren a la velocidad de la luz, saltó la cama y cogió el plátano, si no podía salir de esta situación siendo Kyoko, saldría siendo sayaka.

Kyoko apuntó con el plátano a ren.

-vuelve a la cama- demando, no era una sugerencia, era una orden, y ren al ver lo que Kyoko estaba haciendo se dispuso a seguirle la corriente-

-oblígame- dijo furioso, despeinándose el pelo improvisadamente para que pareciera como si hiraoka se hubiera escapado de la cama, se abrió la camisa, haciendo que le saltaran unos cuantos botones y se bajó un poco la camisa, al punto de que parecía como si se hubiera desgarrado con un forcejeo. Haciendo de esta manera que la camisa se le cayera levemente por el hombro izquierdo, dejando la parte superior del hombro al descubierto-

mientras ren hacía todo el proceso de preparación improvisado, no dejó de mirar a Kyoko, sus manos habían actuado como si no fuera parte de la escena. Y es que no lo era, en el guión solo ponía que se tenían que mirar fijamente unos segundos sin moverse, y ren había aprovechado esos segundos para parecerse al personaje.

-o vamos- se quejó Kyoko apuntándolo con la pistola- no quiero matarte- dijo con ironía-

-pues no me importaría que lo probaras- se quejó ren- así no tendría que ver tu cara de arpía nunca mas

-ah, pero entonces no podrías ver nunca mas a tu prometida

-de todas maneras dudo que pudiera salir de aquí con vida, ¿así que porqué molestarse?- se defendió ren-

-es curioso, yo pensaba que te resistirías mas, ya sabes, como eres un policía y yo soy una yakuza….. no se me había esperado mas- dijo decepcionada- al fin y al cabo eres como los demás policías, un puto perro callejero con el rabo entre las piernas.- dijo mirándolo de arriba a bajo, acercándose a el, ren se alejó a la otra punta de la habitación- aún que…- se detuvo mirando la entrepierna de ren con descaro- tu rabo parece mas grande que el de los otros perros- dijo Kyoko, haciendo su mejor cara de lujuria, no le salió como quería, en vez de eso, le salió una especie de mueca de asco con una mirada terrorífica-

ren se dio cuenta de inmediato, pero no lo corrigió, estaba seguro que Kyoko estaba actuando como sayaka para evitar el tema anterior, y sabía que si la detenía ahora, seguramente no tendría el valor para volverlo ha hacer.

-vaya, pues gracias- dijo con un leve sonrojo que era autentico, pero Kyoko no lo notó, ya que el guión decía que tenía que sonrojarse- y yo no sabía que todas las ojou yakuzas tenían como fetichismo, tirarse a los polis- contraatacó-

-oh, bueno, mi fetichismo no son los policías- dijo Kyoko acercándose a el, mientras chascaba los dedos, en esta escena es cuando venían cuatro hombres y reducían a ren otra vez, enmanillándolo de manos y pies en la cama-

ren se retorció como si alguien lo hubiera golpeado, y repartió puñetazos al aire, haciendo ver que se defendía de los atacantes, siguió retorciéndose de dolor hasta llegar a la cama i extenderse boca arriba, aún así continuaba retorciéndose como si intentara soltar alguna de las cuatro extremidades que supuestamente le estaban atando a la cama.

Kyoko miró la actuación de ren con los ojos como platos, podía jurar que había visto a cuatro sombras cogiéndolo por cada extremidad inmovilizarlo en la cama.

Las actuaciones de ren eran impresionantes!

Kyoko salió del trance cuando le soltó:

-¡estas loca!- gruñó-

-oh…- ronroneo- pero solo por ti- dijo Kyoko llegando a la cama y poniéndose a horcajadas encima de el- no te preocupes, lo vas a disfrutar- le ronroneó Kyoko en el oído-

-¡maldita sea!- se quejó ren gruñendo en voz grave por la excitación que estaba empezando a sentir-

-oh..- ronroneo Kyoko- no te preocupes, dentro de poco chillarás de placer

y entonces, Kyoko capturó sus labios bruscamente como ren había hecho antes.

Ren se quedó petrificado, y dejo de luchar, saboreando el beso que Kyoko le estaba dando, estaba apunto de subir las manos a su espalda, cuando se acordó de que estaban actuando, y que tenía que centrarse en su personaje.

Volvió a retorcerse moviendo la cabeza de un lado a otro evitando el beso de Kyoko, no se movió mucho porque sabía que si lo hacia, Kyoko saldría por la puerta chillando como una loca.

Ya que si movía mucho la cadera, algo se le despertaría con una feroz sacudida, y entonces si que podría darse por muerto.

Así que prefirió solo mover los brazos y la cabeza por si las moscas

Pero solo empeoro la cosa, cuando Kyoko, metida completamente en el papel, levantó la cabeza, mirándolo fijamente a la cara, sonriendo descaradamente ante la cara de aturdimiento de ren, se dirigió a sus brazos, haciendo ver que desataba el nudo de una mano, ren intentó débilmente intentar apartarla de el con la mano que supuestamente había liberado, pero Kyoko le cogió la muñeca con fuerza y la situó por el cima de la cabeza de ren, haciendo ver que ataba las manos en el cabezal de la cama, después se dispuso ha hacer lo mismo con la otra.

Ren estaba seguro que si no había perdido el control hasta hora era porque algún dios todo poderoso lo estaba reteniendo, porque sinceramente la situación acababa de empeorar, cuando Kyoko había hecho como que le desataba las manos, el pecho de Kyoko le había quedado justo en su cara.

Cuando Kyoko "desato" la otra mano, ren no la movió, estaba completamente embobado en el pecho que tenía en la cara.

¡Por todos los demonios! ¡Que le pasaba! Se había acostado con varias mujeres, y esa posición no le era nueva en absoluto, entonces, ¿porque sentía que con Kyoko si?.

El pecho de ren latía aceleradamente, su cara estaba completamente roja, suerte que Kyoko estaba demasiado ocupada representando a sayaka, porque sino no sabría que hacer.

Los pechos de Kyoko eran pequeños, y estaba seguro que serían muy suaves al tacto, olían muy bien.

Su cintura era estrecha y su cuerpo largo y estilizado, por supuesto que no tenía la altura de una modelo, pero por dios, ¡tenía un cuerpo de diosa!. Le estaban entrando unas ganas locas de abrazarla y enterrar su cara completamente en sus pechos.

¡Por el amor de dios! El era mayor que ella, ¡tenía que controlarse! Si ahora se descontrolada, no soportaría ver a kyoko salir de su apartamento chillando como una loca.

Su cabeza se nubló todavía más, cuando Kyoko inconscientemente movió la cadera y fijó su mirada en la suya.

Oh no, que alguien lo detuviera, porque estaba apunto de hacer una locura.

Kyoko estaba muy concentrada en seguir con el guión, no sabía que le había pasado a ren cuando le había desatado la otra mano, pero suponía que le había ahorrado el trabajo de tener que pescar su brazo para atárselo.

Mirando fijamente a ren a los ojos, le dedicó una mirada provocativa, y juró que en ese momento ren se estremeció.

Kyoko no le hizo caso de eso y se concentró en la actuación, estaba segura que si se detenía después no se atrevería a seguir con lo que había comenzado. Dispuesta a terminar la escena y tragarse la enorme vergüenza que estaba empezando a tener, continuó con el guión.

-no me mires así- ronroneó Kyoko- lo estas disfrutando, se que lo estas disfrutando, así que no disimules, grita, muérdeme, intenta escapar. Cualquier cosa será inútil, no te alejarás de mi lado tan fácilmente- dijo posesivamente-

ren recurriendo al poco autocontrol que aún mantenía, como pudo le lanzó una mirada venenosa, Kyoko se lo trago, y siguió actuando, sin darse cuenta, que a ren le faltaba muy poco para explotar y echar todo su autocontrol por la borda.

Kyoko apoyó las rodillas en la cama, mientras le aguantaba las muñecas con la mano derecha, levantándose de la cadera de ren, ren interiormente suspiró aliviado, como mínimo, en esa posición no notaría el pequeño cambió en sus pantalones.

Pero la tranquilidad no le duró mucho, kyoko se estaba acercando peligrosamente a la camisa, y con la mano izquierda dio un fuerte tirón, haciendo saltar unos cuantos botones y dejando el torso de ren al descubierto. Ren respiró agitadamente intentado controlarse, sabía lo que kyoko estaba apunto de hacer y no estaba seguro de que pasaría después. Ella bajó su cabeza hasta su cuello oliéndolo, después le pasó una mano por el pelo, ren interiormente ronroneó con el contacto.

Kyoko masajeó suavemente el cabello de ren, bajando la otra mano hacia el torso de ren, acariciándolo suavemente, kyoko levantó la mirada, para ver la cara de ren, el estaba en las nubes, pero kyoko no vió eso, ella veía a ren interpretando al policía que se quedaba petrificado entre el placer y la rabia acumulada.

Al fin y al cabo ren si que estaba experimentando placer, y también rabia, porque sabía que si no fuera por la actuación kyoko no lo tocaría de esa manera.

Ren vio con horror como kyoko intentaba volver a sentarse en su regazo, y impulsado por una chispa de compasión por ella, le cogió la cintura con las dos manos, evitando que se sentara definitivamente en ese sitio.

Kyoko automáticamente dejó de actuar, al ver la reacción de ren, ¿porque la había detenido?

- ¿tsuruga-san?- dijo sin darse cuenta-

- ya es suficiente kyoko-chan- dijo ren completamente serio mirando alguna cosa detrás de su espalda, kyoko inconscientemente se giró para ver que miraba, y al ver que no había nada, volvió a enfocar la mirada en él frunciendo el ceño-

- ¿que pasa ren?- dijo kyoko-

- dejémoslo aquí por hoy

- porque?- preguntó extrañada-

- no quiero que te fuerces a ti misma

- ¿e? ¿a que te refieres?

- kyoko-chan, ¿estas segura de que estas preparada para lamerme el pecho?- preguntó irónicamente-

kyoko se sonrojó furiosamente, no se había dado cuenta, ¡estaba en modo sayaka! En algún momento de la actuación se había dejado llevar, apartó la mirada sonrojada mirando hacia su regazo, y al ver en la posición en la que estaban, dijo un chillido avergonzado saltado de la cama y apartándose hasta el rincón mas alejado.

Ren suspiró aliviado, estaba muy feliz por que kyoko había conseguido captar la esencia de sayaka, pero estaba algo molesto, kyoko no se había dado cuenta de nada, eso lo aliviaba, pero lo que lo preocupó era el hecho de que ella estaba tan metida en su papel que no se fijó en los errores que el había cometido como actor.

Y como profesional, no se podía permitir actuar mal. Además estaba el hecho, de que muy dentro de él sabía que en cuando la película acabara, todo eso se acabaría también, y eso le daba miedo, después de haber conseguido esta extraña situación de maestro y alumno, estaba seguro de que le costaría mucho olvidar todas las experiencias que había vivido con ella.

Kyoko seguramente continuaría con la venganza de fuwa shoo, y ante eso él no le podía prohibir nada, aún que la idea lo cabreaba como el demonio, solo de pensar en ver a kyoko al lado de fuwa, se le ponía la piel de gallina.

-lo has hecho muy bien, kyoko-chan- dijo ren ocultando su enfado con una sonrisa, cosa que hizo que kyoko se pusiera aún mas tensa-

-"¿po- porqué está enfadado?, ¿que, que he hecho?" -pensaba confundida kyoko- "no lo entiendo"- chilló interiormente-

Ren avanzó lentamente hacia ella, y kyoko no sabía como salir de esa situación, los ojos de ren la aterrorizaban, y no sabía como escapar de la habitación sin pasar por su lado. Sus demonios ante el miedo de esa resplandeciente sonrisa, salieron disparados, aterrorizados de las intenciones ocultas de ren.

Cuando ren estuvo enfrente de ella, le levantó la barbilla, y kyoko completamente pálida, le miró a los ojos, ren sonrió brillantemente y a kyoko casi le fallaron las piernas por el nerviosismo

-e….- dijo nerviosa- ren-san? He hecho algo malo?

-Me has llamado por mi apellido- se quejó fingidamente ren, kyoko estallo en un furioso sonrojo y apartó la mirada avergonzada- sabías lo que pasaría si me llamabas así- le dijo ahora sonriendo sinceramente al ver la mirada avergonzada de kyoko, por mas que quisiera no podría cansarse nunca de mirar las diferentes expresiones que ponía kyoko, se veía tan mona…-

-Pe-pero- se quejó kyoko- ya lo he hecho en la actuación- se quejó-

-Ah, pero ese no valía, porque me has llamado por mi apellido después de la actuación- le dijo riendo-

-¡Si no me hubieras sorprendido no me hubiera equivocado!- le riño enfadada-

-Kyoko –chan, lo has hecho muy bien, pero ya es muy tarde, son las doce y media de la noche- dijo ren mirando al despertador que estaba en la mesita de noche- mañana nos tenemos que levantar temprano- le dijo, y solo entonces kyoko fue consciente de la hora que era, se puso pálida solo de pensarlo-

-¡Está bien!- dijo por fin- pero vamos a dormir rápido, si no mañana no nos despertaremos- dijo para desviar el tema del beso, cosa que no consiguió, porque cuando vio a ren bajar la cabeza para besarla, en el momento en el que los labios de ren tocaron los suyos, se olvidó completamente de que hora era-

Ren la rodeó con los brazos, girando la cabeza lentamente para acomodarse mejor al beso, el beso, en opinión de ambos fue alucinante, kyoko se sentía como en otro mundo, en un mundo de fantasías donde todo podía hacerse realidad, donde era tratada y cuidada con dulzura.

Y ren por otra parte, se sentía en las nubes, era la primera vez que se daban un beso con lengua, y aún que al principió kyoko se mostró reticente a probar esa nueva experiencia, ren acabó por convencerla, y el resultado había sido espectacular, al principió le había costado un poco seguir el ritmo, pero poco a poco, se fue acostumbrando al beso, y ren disfrutó enseñándole a besar.

Ren se apartó sonriendo dulcemente, kyoko también lo miró, pero a diferencia de el, a los pocos segundos giró la cabeza avergonzada, ren sonrió, y le dejó espacio para que pudiera respirar tranquila.

-puedes dormir en mi cama, como la otra vez- sugirió ren- yo dormiré en el cuarto de invitados-

-¡no! ¡No te preocupes- dijo kyoko- dormiré yo en la habitación de invitados

-pero kyo..

-¡no! Ren, además pienso coserte la camisa que te he roto

-la he roto yo ¬¬-

-pero yo la he acabado de romper, y antes de que la tires y compres otra te la voy a coser- dijo decidida, y después murmuró- el dinero no se tira- lo miro fijamente sin un poco de vergüenza- quítate la camisa y ayúdame a buscar los botones-

ren se rió lentamente por su entusiasmo, por alguna razón que el no podía entender, a kyoko se le había esfumado completamente la vergüenza, y eso lo alegraba, así por lo menos no estaría tensa cuando se fuera a dormir, solo esperaba que no pasara lo mismo otra vez.

Sin poder negarse a la petición de kyoko, se quitó la camisa, y la ayudó a buscar los botones. lo que había dicho kyoko tenía algo de verdad, no tiraría la camisa, pero la hubiera enviado a una sastrería para que se la arreglaran. Pero la idea de que fuera ella quien le cosiera la camisa lo hizo feliz, y estaba seguro que a partir de hoy esta sería su camisa favorita.

Sonriendo, ren se acercó a kyoko, está aún estaba divagando sobre la camisa. y como si estuviera apunto de hacer una travesura, Sonrió. Bajó la cabeza y antes de que kyoko pudiera saber que estaba apunto de hacer le besó la mejilla.

Kyoko se cayó de golpe y miró a ren completamente sonrojada.

-buenas noches, kyoko. Gracias por arreglarme la camisa- y con eso se fue, cerrando la puerta después-

kyoko tardó unos segundos en procesar lo que había pasado; ¡La había besado en la mejilla!

¡¿Porque?

No estaban entrenando ni actuando, ¿entonces porque la había besado? ¿Y porque con esa simple caricia se le aceleraba tanto el corazón?

Avergonzada y con la cara como un tomate, miró la habitación, y solo entonces se dio cuenta de que ren ya no estaba con ella, suspirando avergonzada, salió de la habitación yendo al comedor para coger el cepillo de dientes que previamente se había puesto en el bolso, como la otra vez no se lo llevó, tubo que comprarse uno a la mañana siguiente en uno de sus trabajos que hacía por la mañana.

Cuando llegó al comedor se dio cuanta de que justo al lado de su bolso, había una bolsa deportiva, y kyoko estaba segura de que era suya, ya que en la parte redonda de la bolsa, estaba dibujada la cenicienta, era una bolsa para críos, pero aún así kyoko la utilizaba, al fin y al cabo, mientras la cosas se puedan utilizar sirven.

Abrió la bolsa y vio dos mudas de ropa y un pijama.

¿Cuando?… ¿en que momento?

¿Como había llegado eso aquí?, no la pregunta era, ¿como no se había dado cuanta de que ren llevaba esa bolsa?

Ah, es verdad, se había pasado todo el camino en coche, pensando cuando ren la besaría, por eso no se había dado cuenta de la bolsa que llevaba.

Sonriendo, cogió el pijama y la abrazó contra su pecho

-gracias- susurró a nadie en concreto, sin saber que ren la observaba-

-de nada- susurró para si mismo y se fue a la habitación de huéspedes a dormir-

kyoko se lavó los dientes, se puso el pijama y se fue a dormir, inmersa en el aroma de ren que estaba por toda la cama.

Ren se despertó por el ruido del despertador, bostezó y se enderezó lentamente, peinándose el pelo hacia atrás con la mano izquierda mientras que con la otra cogía el despertador para mirar la hora.

Las 6:30 am

Esta vez si que le había sonado el despertador, tenía sueño, si, al fin y al cabo se había ido a dormir a las tres, pensando en kyoko, pero en medio del horario de hoy tenia unas horas que podía aprovechar para cerrar los ojos un rato en caso de emergencia

Se levantó, se ducho y se vistió saliendo de la habitación

Se dirigió a la cocina, y al no ver a kyoko, supuso que estaba dormida, ya que conociéndola, lo más probable es que cuando se levantara empezara a preparar el almuerzo. Sonrió, la otra vez ella lo había despertado a él, ahora era su turno, y se sentía inmensamente feliz, como un niño de dos años con un juguete nuevo.

Pero antes de despertarla tenía que preparar el almuerzo. No es que fuera un experto en el tema, pero algo sabía hacer.

Además no podía permitir que cada vez que kyoko fuera a su casa le prepara la comida. Solo esperaba hacer algo minimamente comestible

Preparó arroz con dos huevos fritos y pan tostado, no era mucho pero por lo menos era algo. Puso la mesa y se fue a levantar a kyoko mientras miraba su reloj de pulsera

Las 7:00 am

Tenían tiempo suficiente, y esta vez no tendrían tanta prisa.

Llamó a la puerta tres veces y esperó unos segundos, al no oír o obtener respuesta, entró despacio tapándose un poco con la puerta, por si ella se estaba despertando, al ver que no era así entró dejando la puerta entreabierta.

Se acercó lentamente a la cama intentando no hacer demasiado ruido para no asustarla, se sentó en la cama y se permitió el lujo de observarla; estaba completamente tapada a excepción de la cabeza, su respiración era lenta y constante se veía adorable con el pelo revuelto y las mejillas sonrojadas, seguramente por algo que estaba soñando.

Sin poder evitarlo le acarició suavemente la mejilla y después le besó la frente. Kyoko se movió en su sueño, sonrojándose un poco más.

Ren se apartó asustado de que kyoko lo hubiera pillado in fraganti, por suerte para el no se despertó

Pero se dio cuenta que si seguía así no la despertaría nunca. Miró el reloj otra vez;

Las 7:10

¡Si que pasaba el tiempo rápido!

Despejando su mente de pensamiento sobre kyoko la despertó, puso la mano en su hombro y la sacudió suavemente repitiendo lentamente su nombre, ella se removió un poco pero abrió los ojos perezosamente. Se incorporó un poco sin darse cuenta de que tenía a ren prácticamente en cima.

Dormida, miró la habitación con el ceño fruncido, bostezó, y de repente se enderezó de golpe como si le hubieran pinchado con una aguja salió de la cama dando un salto. Ren vio como lo miraba primero en estado de shock para después calmarse y sonrojarse como un tomate mientras lo miraba.

-son las siete y cuarto- dijo ren, y vio como kyoko se volvía pálida-

-¡es muy tarde!-chilló- ¡aún tengo que hacer el almuerzo!- dijo histérica. ¡Corriendo a la ducha- tsuruga-san! ¿Podría empezar a preparar la mesa? Yo me ducho ahora mismo y preparo el almuerzo- hablaba tan rápido que ren no tubo tiempo de decirle que el almuerzo ya estaba hecho-

Antes de que pudiera dar un paso, kyoko salido del baño como un torbellino cogiendo la bolsa de la cenicienta y volvió a entrar en el cuarto de baño dando un portazo por las prisas. Ren soltó una carcajada divertido, y caminó hasta la puerta del baño

-kyoko-chan- gritó para que lo oyera, al oír que ella había apagado el agua para escucharlo continuo- no hace falta que vayas con tanta prisa el almuerzo ya esta hecho

-¡¿que?- la oyó decir ren desde el baño, y entonces la puerta se abrió lo justo para dejar pasar el rostro mojado de kyoko-

ren se puso tenso de golpe intentando mirar a algo en su espalda, cosa casi imposible, teniendo en cuenta que kyoko estaba completamente mojada, desnuda y adorable frente a el (aún que el solo podía ver la cabeza). Solo con desviar la mirada, veía esas estúpidas gotas de agua que se le colaban por algunos sitios que en ese momento no quería pensar.

Aclarándose la garganta e intentando no sonrojarse giró la cara hacia otro lado, intentando por todos los medios de no mirarla.

-gracias- dijo kyoko al no saber como salir de esa situación vergonzosa en se había metido ella solita-

cerró la puerta detrás de ella, ren sonrió y se fue a la cocina a preparar algo mas que arroz y huevos, tenia que sacarse de la cabeza la imagen mental de kyoko desnuda, si no, acabaría por hacer alguna tontería.

Sacó unas láminas de bacón de la nevera y las hizo, justo cuando las estaba sirviendo en la mesa, entró kyoko completamente vestida secándose el pelo con una toalla.

Verla de esa manera le secó la boca, ¡estaba vestida por el amor de dios!, solo se estaba secando el pelo con una toalla seguramente porque creía que llegaba tarde, y aún así no podía apartar los ojos de su rostro, en ese momento kyoko se estaba frotando la cabeza con la toalla para secarse mas rápido el cabello.

-buenos días- dijo kyoko mirando a ren-

-buenos días- repitió como un idiota completamente embobado-

ren-san, no hacía falta que hicieras todo eso, yo podría haber hecho el almuerzo- dijo kyoko, aún no se acababa de tragar esto, si le hubiera servido la comida en la cama estaría igual de sorprendida, ¡nunca! En su corta vida le habían hecho algo tan hermoso-

kyoko-chan, estas en mi casa, no puedo permitir que una invitada prepare todas las comidas, puede que no sea tan bueno en la cocina como tu, pero se hacer cosas básicas, y en mi opinión, no me ha quedado tan mal- dijo ren recuperándose del shock momentáneo-

-pero..- se quejó sin saber porqué-

-¡de que te quejas tonta!- se quejó uno de sus demonios emocionado-¡esta es tu oportunidad para acercarte mas ha él!

-¡Declárate!- dijo uno de sus ángeles-

-¡¿Tu estas tonta?- dijo un demonio pateando al pobre ángel que acabó empotrado en el marco de la puerta- ¿quieres que la rechace?

-¡Lo que tienes que hacer es ponerlo celoso!- dijo otro-

-¡Si eso! ¡Ponlo celoso!

-¿Pero con quien?- dijo un demonio pensativo-

-¡Ah! ¡Con yashiro!- dijo de repente un ángel pasándose poco a poco al lado oscuro-

-¡Ey! ¡Compañera!- uno de los demonios la rodeo con un brazo en señal de compañerismo- es una buena idea

-¡Está decidido! Tienes que ponerlo celoso co…-

Los demonios fueron aplastados por la mano de kyoko que se había puesto roja como un tomate, ren la miraba todo el rato con cara de no entender nada, era un milagro que no pudiera ver a sus demonios como lo había hecho reino, porque sino estaría intimidándola con esa sonrisa escalofriante.

Ahora solo tenía que concentrarse en que ren no notara su claro enamoramiento por el, porque sino estaría completamente perdida.

Se sentó en la silla y ren la acompañó, comieron en silencio, y discretamente cada uno sin que el otro se diera cuenta intentaba mirar a su compañero por el rabillo del ojo.

Cuando acabaron, recogieron la mesa, lavaron los platos, y a las ocho menos cuarto salieron del apartamento completamente felices de la mañana que habían tenido

Ren condujo diez minutos hasta llegar al destino y aparcó el coche en un aparcamiento detrás de la empresa

- kyoko- dijo ren, ella se giró y lo miró a los ojos, ren apuntó sus labios-

Kyoko se sonrojó de golpe y apartó la mirada, ren soltó una carcajada leve, pero no desistió en su empeño por el beso, puso el freno de mano, quitó las llaves del coche y se las guardo en el bolsillo. Aún quedaban cinco minutos para entrar había tiempo de sobras.

Kyoko volvió a fijar la vista en él, ren se inclinó y capturó sus labios, y kyoko inmediatamente se puso completamente tiesa, ren lo notó y se apartó de ella, las otras veces que la había besado no se había puesto tan tensa, por el amor de dios que parecía una tabla de surf de lo recta que tenía la espalda

-¿te pasa algo kyoko-chan?- le preguntó preocupado y a la vez extrañado-

-¡e-estamos en un lugar público! ¡Y tu eres una estrella! ¡Piensa un poco en lo que pasaría si alguien no viera!

-Pues que tendría la educación de mantener la boquita cerrada- dijo con una enorme sonrisa falsa-

-¡Ves! Tu tampoco quieres que alguien nos vea- le dijo superando el miedo que le daba esa sonrisa y apuntándolo con el dedo índice-

-Pero aquí nadie nos ve ahora- dijo ren con un puchero adorable-

-Kyoko se lo quedó mirando embobada, ¡estaba adorable! Le estaban entrando ganas de consentirlo.

-pero de todas maneras nos podrían ver- se quejó-

-esta bien- dijo ren si abandonar sus ojos de cachorro- pero a cambio tendrás que venir a mi casa el sábado

-¡eso es chantaje!- se quejó sin poder apartar la mirada de su rostro-

-¿quieres que te bese delante de todo el mundo cuando te equivoques?- le dijo inocentemente-

-¡no!- chilló acaloradamente sonrojada-

Ren sonrió con esa sonrisa que hacia que kyoko pareciera un vampiro, ya que literalmente brillaba. Kyoko se alejó de golpe por el bien de sus demonios

-¿y bien?- dijo ren amenazándola con esa sonrisa brillante.

-Va-vale- dijo aterrada-

-Perfecto, no te tocaré en público pero cuando estemos solos….- su sonrisa pasó a ser una completamente falsa que ocultaba grandes maldades, kyoko se apegó al pomo de la puerta en caso de que tuviera que salir corriendo.

Ren puso el seguro para que no pudiera escapar, kyoko se puso el doble de nerviosa, si eso era posible.

-¿Ren?- pregunto nerviosísima-

-Aún no he obtenido un beso como dios manda- le dijo con voz ronca-

-Pe-pero has dicho que no lo haríamos en público

-¿La última vez?- dijo con ojos de cachorro- si no te das prisa llegaremos tarde, son ya las ocho- le dijo riendo-

Kyoko miró a ren aterrada, intentando abrir la puerta sin éxito, nerviosa miro el reloj del coche, eran las ocho y un minuto, si no se daban prisa llegarían tarde como la otra vez.

No es que le hubieran llamado la atención por llegar tarde pero kyoko había tenido que salir a la carrera para llegar puntual al sitio, cuando llegó, tenia las piernas tan cansadas que se había desplomado agotada en el suelo. Y no quería que le pasara algo como eso otra vez, además del hecho de que habían atado cabos, uno de los colaboradores la había visto llegar con ren y le habían estado preguntando durante los siguientes diez minutos su relación con el, bueno mas bien porque era que llegaban tarde los dos a la vez.

Kyoko había desviado el tema y les había dicho que se lo había encontrado por la calle mientras ella corría a toda velocidad para llegar a tiempo, y el amablemente se había ofrecido a ayudarla. Todo un detalle que evidentemente era falso, pero la gente, al conocer el carácter de ren, la creyeron.

Y ahora si no se daba prisa y hacia lo que ren le pedía no saldrían el coche ni pasadas las nueve, estaba convencida, ren la miraba con una cara que daba la sensación de que llevaba escrito "no saldrás sin la llave" y puesto que él era la llave para abrir la dichosa puerta, tenía que arriesgarse, aún que la idea de besarlo en público no le hiciera mucha gracia.

El problema es que siendo kyoko acabaría como un huevo frito antes de poder llegar a besarlo, la única manera era siendo sayaka.

-kyoko-chan, no puedes encogerte por algo como esto, piensa que pasará cuando tengamos que rodar, todo el mundo t..

ren se quedó completamente mudo. kyoko miró un momento en cada dirección y se lanzó literalmente encima de el, reclinando el asiendo para que la gente no los pudiera ver. Y después de eso, le dio el beso mas glorioso que hasta entones se habían dado. Lo beso con ferocidad y sensualidad al mismo tiempo. Sus lenguas se entrelazaban haciendo que ren se estremeciera de la cabeza a los pies, por no mencionar que se excitó al instante. Cuando iba a acercarla a su rostro con la otra mano, kyoko de repente se apartó de golpe dejándolo con ansias de más. Cogió el bolso y la bolsa de ropa que ren le había traído, se inclino sobre su pelvis, quitó el seguro, abrió la puerta y salió disparada hasta la agencia, dejando a un pobre ren completamente enfebrecido por el intenso placer que acababa de sentir.

Temblando aún por el placer que acababa de sentir y sonrojado por el pequeño inconveniente en los pantalones, quitó las llaves del coche, cogió sus cosas y salió del coche cerrando con llave.

Que demonios le había pasado a kyoko, ella en la vida había actuado así, estaba seguro de que algo debía de haber pasado en su cabeza para que lo besara de esa manera tan apasionada, y estaba del todo seguro que no era por las palabras que le había dicho él, a menos claro que le excitara que la amenazaran, cosa no que era verdad, porque si fuera así ya se lo hubiera comido a besos antes, había de haber algo que la hubiera trasformado de esa manera… algo…

No era ella misma. Era como si fuera otra persona, los pocos besos que le había dado kyoko habían sido muy tímidos y casi no habían durado, en cambio en esta ocasión, ¡ella había estado literalmente en llamas!

Y de repente lo comprendió, y el calentón que llevaba encima se esfumó de golpe.

La que lo había besado no era kyoko, era sayaka, kyoko había actuado para salir de esa comprometida situación, y la verdad es que eso lo cabreaba como nunca, las dos veces que se había excitado de una forma alarmante habían sido cuando kyoko actuaba como sayaka, ¿eso que significaba, que no quería a la verdadera kyoko?, ¿que prefería a los personajes que ella interpretaba?

Confundido, ren se detuvo un momento para analizar la situación. Lo que sentía por kyoko no era mentira, de eso estaba seguro, se sentía atraído físicamente hacia ella, fuera sayaka, kyoko o cualquiera de sus personajes, ella lo atraía de una manera que ninguna otra mujer había hecho hasta entonces. Era la primera vez en su vida que tenía que luchar por una mujer, la primera vez que tenía que seguirla él a ella para que le prestara atención. Normalmente con las otras chicas con las que había salido, siempre habían sido ellas las que se le habían acercado a el. Era conciente de que para las mujeres no les era indiferente, es mas, seguramente solo tendría que decirle algo a una mujer, poner un rostro amable, y ella automáticamente estaría a sus pies.

Pero con kyoko todo eso se desmoronaba. Ren no era alguien que alardeaba de sus conquistas, es mas estaba bastante arto de que lo persiguieran porque era una estrella o porque tenía dinero.

Se había acostado con pocas mujeres en comparación con las que se le habían ofrecido. Y con las que se había salido habían sido mujeres que de alguna manera le habían atraído, ya fuera por su belleza o por su carácter. Nunca había salido con alguien que no le gustara.

Y kyoko le gustaba mucho, sus hormonas se descontrolaban cuando estaba con ella.

¿Se sentía atraído por las dos personalidades de kyoko?¿O era solo atracción lo que sentía por sayaka?.

Aún mas confundido por el rumbo que estaban dando sus pensamientos, empezó a caminar hacia la empresa.

Kyoko llegó a tiempo, a las ocho y tres minutos para ser exactos, la carrera había valido la pena, el problema, radicaba en que otra vez se había derrumbado al suelo de cansancio, pero como mínimo no había llegado con ren, y esperaba que nadie los hubiera pillado en el coche, de lo contrario no sabría como desviar el tema.

Y además, no tenía que sentirse ofendida, ¡era un entrenamiento! Nada mas, no tenía que estar pensando en esas cosas tenía cosas más importantes que hacer.

Como por ejemplo, presentarse a una rueda de prensa.

La serie de dark moon se había acabado, y había sido un éxito rotundo, la serie había sido tan famosa, que hasta especulaban con hacer una película.

Cuando kyoko se enteró dos días atrás no podía dejar de dar saltos de alegría, había estado muy emocionada con la llegada de este día, pero todo eso se le borró de la cabeza en el mismo momento en el que ren y ella se habían besado, así pues, había estado un día con la cabeza completamente en blanco por culpa de ren.

Se había olvidado de la realidad! Cuando estaba con el, todo el mundo desaparecía y solo tenía ojos para ren, y eso la ponía furiosa, porque si seguía por ese camino, volvería a convertirse en la antigua kyoko, la chacha (o criada)

Ahora que la gente la volvía a felicitar recuperó la memoria perdida.

Pero ahora no era el momento de preocuparse por eso, cuando llegara el momento, haría la prueba del algodón con ren para asegurarse de que algo como eso no volviera a pasar, y en caso de que no pasara, se alejaría lo mas que pudiera de el, porque estaba segura de que en esta ocasión, su corazón se rompería en pedazos.

Shoo le había arrebatado la inocencia, pero si ren la rechazaba, seguramente, le arrebataría el corazón

Sus Ángeles cerraron una puerta imaginaria en su cabeza, y kyoko dejó de pensar en ren y se concentró en escuchar los elogios de los compañeros de trabajo. Parecía que su mio había creado polémica, los comentaristas no tenían quejas de su personaje, decían que había captado mejor que nadie la esencia de la auténtica mio, cosa que su predecesora no pudo hacer.

Con tantos elogios, no podía evitar que sus angeles salieran a alagar de sus hazañas, mientras que sus demonios alardeaban pavoneándose como pavos reales en su cabeza.

En esta ocasión al llegar unos minutos tarde no le dijeron nada, ya que estaban demasiado ocupados deseándole suerte para la entrevista en la televisión.

Sonriendo como una tonta emocionada, se dirigió hacia el director ogata que la estaba esperando junto con ren y yashiro. Y, se fijó que cerca de ellos ya estaban las dos actoras principales, la hermana de mio, y la antigua mio (no me acuerdo de los nombres)

¿Como demonios había llegado antes que ella? Después de salir del coche había corrido como alma lleva al diablo para evitar la mirada aturdida de ren, y aún así, el, ¿que había salido después de ella, ¿la había alcanzado?, en que momento… ¿como?…

Agitó la cabeza vigorosamente para apartar esos pensamientos, tenía que centrarse en los periodistas, no en como ren había llegado antes que ella.

Se acercó a ren sonrojándose con cada paso que daba. Maldita sea, ¿porque cuando estaba a su lado no podía pensar con claridad?, ahora mismo le estaban viniendo los recuerdos de lo que hicieron ayer. Y el simple pensamiento la ponía nerviosa, pero sobretodo, muy feliz. Y no podía mirar a ren porque de lo contrario seguramente pondría una cara de lo más idiota. Teniendo en cuenta sobretodo, el atrevimiento del coche.

Cuando estuvo a su lado, lo saludo, arrepintiéndose de cómo lo haría.

buenos días, tsuruga-san- dijo sonrojada, el tardó un momento en prestarle atención, acabó de decirle algo a yashiro y se giró a saludarla con una sonrisa extraña, que kyoko no era capaz de identificar-

-¿buenos días, has dormido bien?- kyoko se sonrojó como si fuera un semáforo en rojo, ren se rió- eso parece ser un si

-eh, si, gracias- dijo avergonzada, entonces miró al director ogata y a yashiro respectivamente, que la estaban mirando desde el primer momento en el que había llegado- buenos días también a usted, yashiro-san, ogata-san- dijo levemente sonrojada, después procedió a saludar a las otras dos mujeres. Ellas le devolvieron el saludo-

-hola a ti también, kyoko-chan- la saludó yashiro- te veo muy animada hoy, ¿ha pasado algo que yo tenga que saber?- dijo enviándole una mirada significativa a ren, kyoko estalló en un profundo rojo, y ren desvió la mirada para taparse el espantoso sonrojo que le estaba viniendo en la cara-

-¿¡que!, ¡no! ¡Claro que no!- kyoko agitaba escandalosamente las manos por delante de su cara, para de alguna manera taparse el sonrojo y darse un poco de aire-

-ya yashiro-san- dijo el director ogata tímidamente- seguramente estará nerviosa por las dos ruedas de prensa que tiene que dar, dale un respiro-

yashiro los miró a los dos respectivamente, conduciendo su mirada de uno al otro, y después se giró hacia la puerta, dando una pequeña sonrisa que solo vió el director ogata.

Algo había pasado, estaba del todo seguro, algo bueno había pasado con la relación de esos dos, y si estaba en su mano, haría lo que fuera para que estuvieran a solas

Un hombre de unos treinta años con gafas, salió de detrás de la puerta y les hizo entrar, cuando entraron se sentaron en sus respectivas sillas y esperaron que los periodistas les formularan sus preguntas.

Ren miró a kyoko, estaba visiblemente nerviosa, y además estaba levemente sonrojada por las descaradas preguntas que le hacían.

Como por ejemplo;

-mogami-san, me han informado de que a finales de este mes colaborará con una película con tsuruga-san en la que será la protagonista junto con ren. ¿Es correcto?

-Si, es correcto- kyoko se sentía como si le estuviera hablando a algún general de la marina-

-Hay rumores que confirman que es posible que en miel envenenada tsuruga-san y usted podrían mantener una aventura- dijo el reportero, a kyoko se le descolgó la mandíbula ante el descaro- algunos afirman que incluso ya hay algo entre ustedes.

Kyoko tenía la boca abierta por el descaro del reportero, porque después de que el hiciera esa insinuación, vinieron otras tres similares de otros reporteros. Kyoko estaba de piedra.

¡¿los habían descubierto?

Antes de que pudiera darle una respuesta al descarado periodista, ren se le adelantó

-Esos rumores son completamente falsos- dijo con esa sonrisa espeluznante, kyoko se estremeció, y yashiro, que estaba en una de las esquinas, dio un respingo- antes de acusar descaradamente a mi compañera, le sugiero que compruebe sus fuentes.- le envió una mirada significativa al descarado periodista- ¿podría decirme si es tan amable?, ¿la fuente de dicho rumor?

-Claro, tsuruga-san- dijo el reportero adulándolo silenciosamente- fuwa sho nos informó de que era probable que mogami-san, se interesara por tsuruga-san, y que era posiblemente que estuvieran teniendo una aventura secreta, probablemente desde que empezó dark moon-

Ahora los que tenían la boca abierta aparte de kyoko, fueron yashiro y el director ogata, por suerte para ren, estaba lo suficientemente furioso, como para tener apretada la mandíbula con tanta fuerza que le rechinaron los dientes.

Kyoko sintió como sus demonios cobraban vida, y empezaban a estrangular al pobre reportero, que el único crimen que había cometido, era hacer su trabajo. El pobre hombre se retorció dolorosamente intentando averiguar porque de repente tenía la sensación de que le faltaba el aire.

Ren vio la mirada de kyoko e intentó aplacarla, cosa imposible teniendo en cuenta que el estaba igual o incluso mas furioso que ella.

Le tocó la mano que tenía apoyada en su muslo, y se la acarició suavemente. Kyoko se al sentir las caricias, dejo de escañar al periodista y se giró lentamente hacia él. Ren miraba con una sonrisa postiza a los periodistas, kyoko podía sentir su furia, pero estaba extrañamente tranquila. que esa sonrisa no fuera dirigida a ella la tranquilizaba de una forma que no podía comprender, y por si fuera poco, estaba levemente contenta de que se enfadara con shotaro. Con eso, había conseguido un aliado para su causa.

Ren estaba que echaba chispas, estaba tanto física como mentalmente furioso, la próxima vez que viera a ese idiota, le daría tal paliza que se olvidaría hasta de cómo se llamaba.

Kyoko entrelazó su mano con la suya, y se la apretó suavemente, para de alguna manera, darle a él el consuelo que le había dado a ella. Ren se relajó visiblemente, la miró un momento, y lo que kyoko vio en sus ojos izo que lo amara mas, había tanta ternura en sus ojos, que temió perder el control de su cuerpo y besarlo en medio de la rueda de prensa. Pero se contuvo por el bien de ambos.

La rueda de prensa se alargó lo que a ren le pareció una eternidad, pero al final acabó.

Decir que ren estaba nervioso sería un eufemismo, estaba con los nervios como escarpias, tenia la cabeza hacha un completo lío, no sabía que pensar, después de la escena de los periodistas tenia un mal presentimiento que no desaparecía, además de eso, estaba la escena del coche. Le había estado dando vueltas constantemente a sus sentimientos por kyoko, ¡y cada vez que pensaba en ella, se hacia un lío!

Sabía que le gustaba la autentica kyoko por su inocencia y buen corazón, pero la que lo ponía cachondo era sayaka. No lo entendía, y evidentemente, esperaba resolver el problema antes de que empezara la grabación, de lo contrario, estaría tirando sus esperanzas por la borda.

Y por si eso no fuera suficiente conflicto en su cabeza, yashiro planeaba algo, lo sabía, cuando se comportaba de esa manera tan rara, esquiva pero a la vez al acecho, eso era una señal del Apocalipsis. Eran las miradas que siempre le mandaba cuando invitaba de improviso a kyoko a su casa sin comentárselo, o cuando le hacía comentarios de shoo para ponerlo celoso.

Tenía que calmarse, por el bien de todos, ¡tenia que calmarse!

No podía permitirse dar un numerito en medio del estudio, sería un escándalo, y mas con los rumores ya hechos sobre el y kyoko.

-kyoko-chan- le dijo cuando salieron de la sala de prensa- voy a buscar un refresco, ¿quieres uno?- le preguntó-

-¿eh? ¡No hace falta, tsuruga-san!-se encogió nada mas decirlo, ¡maldita sea!- ya iré yo por ellos

-no, no te preocupes, de verdad- le dijo el, necesitaba alejarse de ella por un rato antes de que perdiera la cabeza-

-esta bien, gracias- le dijo kyoko-

-¿que quieres?-le preguntó-

-¡una bebida energética!- le dijo entusiasmada, ren la miró sorprendido-

-¿perdón?- dijo confundido-

-es que me he puesto muy nerviosa en la sala.. y pues…- no sabia que estaba diciendo, solo sabía que estaba haciendo el ridículo mas grande de su vida-

-esta bien, ¿es por lo de shoo verdad?- le dijo entendiéndolo-

kyoko bajó la cabeza cabizbaja, para lo que ren supuso que era un gesto de arrepentimiento, pero no era así, era un gesto de contención, ahora mismo por su mente estaban pasando un montón de ideas para hacerlo sufrir.

-si…- dijo por fin entre dientes-

-esta bien, no te preocupes, vuelvo dentro de un cuarto de hora- y se fue en la dirección contraria –

Cuando ren giró en el próximo pasillo se tranquilizó visiblemente, la tensión acumulada en la rueda de prensa se fue esfumando con cada paso que daba. Si, eso era lo que necesitaba, alejarse durante un momento de sus problemas, necesitaba un momento para tener la mente en blanco y pensar en otra cosa que no fuera kyoko o shoo.

Se paró delante de la maquina expendedora dispuesto a sacar la bebidas. Justamente acababa de poner las monedas en la maquina, cuando se encontró con Esther, que casualmente pasaba por ese pasillo.

-¡ei!- dijo ella enérgicamente- ¿como estas ren?- le preguntó-

-cuanto tiempo sin verte- le contestó contento con volverla a ver- ¿también estas en miel envenenada?- le preguntó, recordaba haber visto su nombre en algún sitió pero se le olvidó todo cuando el y kyoko empezaron a "intimar". Además tendría sentido que estuviera en miel envenenada ya que dentro de media hora había otra rueda de prensa para miel envenenada, y, además, ese pasillo daba a la sala de prensa-

-si- dijo, y puso una fingida mirada de soñadora, que si no fuera porque la conocía, seguramente hubiera pensado que la mirada era real- seré tu prometida- ronroneo en broma, acercándose a el- cuídame bien mientras finjo ser tu prometida- dijo guiñándole un ojo, ren sonrió-

-no se yo…- dijo con una mirada traviesa- eres muy desgarbada, y además dejas toda tu ropa interior por la habitación, estoy harto de tener que sortearla, aún me acuerdo de la ultima vez- se quejó, la última vez que había pasado por algún sitio donde ella hubiera dormido, se había tropezado tres veces con su ropa interior antes de lograr salir, aún que claro, de eso ya hacia cuatro años-

-eres un aguafiestas- dijo en un puchero adorable, ren no pudo evitar sonreír-

-¿ahora soy un aguafiestas?- se quejó con fingido dolor- recuerdo que la última vez no decías eso

-ya, porque cuando eras joven eras mucho mas divertido- se quejó- ahora eres un serio y un amargado.

-Gracias por tus encantadoras palabras…- dijo en tono sarcástico- y yo recuerdo que la última vez, eras una niña consentida.

-Ya bueno..- se quejó- la gente puede cambiar mucho en cuatro años…- agitó la mano restándole importancia al asunto-

-Veo que por fin lo comprendes- le dijo ren riéndose de ella, puede que hubiera cambiado un poco, pero seguia teniendo ese toque de niña consentida que tanto le gustaba a ren, porque al fin y al cabo, fue por ese rasgo que se conocieron-

-No intentes actuar como mi padre- le quejó Esther- no te sale bien.

-I tu, tindríes que escoltarme de tan en tan, a vegades, tinc la sensació de que soc mes el teu germá gran que el teu pare.- le dijo en catalán, Esther puso los ojos en blanco y se encaró con el para responderle con el mismo idioma-

-Mès que el meu germà gran, sería millor dir que ets el meu germà petit, al cap i a la fi soc tres mesos mes gran que tu- contrarrestó- hablas bien el catalán, teniendo en cuenta que eres medio japonés

Claro que lo hablaba bien, se había pasado dos años con sus padres en Barcelona, tenía que aprender a hablar tanto catalán como castellano, y aún que sabía que su catalán era pésimo, por lo menos se entendía, o como mínimo ella lo entendía que ya era algo, porque cuando estaba en España, no había quien lo entendiera.

"y tu tendrías que escucharme de vez en cuando, a veces, tengo la sensación de que soy mas tu hermano mayor que tu padre" le había dicho.

Y ella le respondió con el mismo idioma; "mas que mi hermano mayor, sería mejor decir que eres mi hermano pequeño, al fin y al cabo soy tres meses mayor que tu"

-mas vale que dejemos el catalán- le dijo Esther- se te da fatal, tu acento no se entiende-

-gracias por darme tantos ánimos para continuar estudiando el catalán- dijo sarcásticamente- pero te haré caso, no quiero morirme de vergüenza cuando intente hablar con algún catalán- era verdad, recordaba cuando estaba en Barcelona que intentaba hablar con los catalanes en su idioma, y como no lo entendían, seguían diciéndole constantemente que no lo entendían, pero cada vez mas lento, y llegaba un punto en el que lo tomaban por idiota porque le hablaban separando las palabras como si estuvieran hablando con un niño de cinco años-

-en fin, me alegro que trabajemos los dos juntos otra vez- dijo Esther contenta- ya tengo ganas de ver la actuación de kyoko en esta película- ren tubo un mal presentimiento-

-¿es cosa tuya?- le dijo ren

-¿cosa mía el que?- se quejó-

-que kyoko este actuando en esta película- le dijo sospechando algo, y sus sospechas se confirmaron cuando Esther sonrió brillantemente-

-si- le dijo contenta- en dark moon lo hizo tan bien que quería ver su potencial en una gran producción.

-Porque siempre tienes que meterte en los problemas de los otros- le dijo-

-Quiero que triunfe, y se por experiencia que se tarda mucho en crearte una buena reputación en el cine, esa chica tiene potencial, tendrías que ver a kyoko en el video musical de fuwa shoo, o en la representación de natsu, es fantástica, si ha podido captar tan bien a todos esos personajes, será capaz de hacer de sayaka

-Te has pasado- le dijo mirándola fijamente- kyoko aún no se había besado con nadie, ¿sabes lo nerviosa que se pondrá en la grabación?-

Esther tragó saliva nerviosamente. Entendiendo el punto por el cual ren estaba molesto

l-o siento, creí que ya tenía experiencia con los besos, al fin y al cabo, la mayoría de chicas con diecisiete años ya han perdido la virginidad- dijo angustiada- lo siento mucho ren- dijo mirándolo a los ojos- no lo sabía

-esta bien- le dijo, pero la verdad es que en el interior no estaba molesto, porque si no fuera por ella yo se habría inventado esa descabellada idea de entrenar, aún que le costaba reconocerlo, estaba muy contento- pero antes de que empieces con tus fechorías, por favor asegurare de las cosas antes

Esther lo miró unos momentos, gravándose cada gesto y rasgo de su cara. Ren no estaba tan molesto como quería aparentar, y no sabía porque.

-hablando de kyoko- le dijo cambiando de tema- ¿kyoko y shoo se conocen de algo?- nada más decirlo, sayaka vio la furia en sus ojos- ¿eso es un si?

-Eran amigos de la infancia- dijo secamente-

-¿Y ya está?

-¿Que quieres decir?

-Bueno….. ayer me encontré a fuwa acosándola en mi edificio- le dijo Esther, ren descargó su rabia pulsando un botón de la maquina para que le sacara la bebida-

-Oh, ya veo- dijo sin ocultar su furia, cogiendo la bebida energética de la maquina y apretándola fuertemente-

-Ren- dijo seria Esther- ¿sientes algo por kyoko?- la respuesta de ren fue apretar mas la botella- esta bien, lo eche de mi edificio, pero si lo prefieres le prohibiré la entrada en el también.

-No, no te preocupes- le dijo con los dientes apretados- me ocuparé yo personalmente.- le dijo y después la miró a la cara, para que pudiera ver su furia- el quiere hundirla, y evitar que suba a lo mas alto.

-O sea, que es la piedra en el zapato de kyoko- ren asintió, pero mas que una piedra, era un iceberg- está bien, no volverá a ponerle un dedo en cima.- dijo seriamente-

-Confió en tu taichi- le dijo ren sonriendo-

-No es taichi, es kunfú- se quejó dolida-

Kyoko estaba preocupada, ya hacía mas de veinte minutos que ren ya se había ido, y no había traído las bebidas, ¿donde podía estar?

Uno de sus Ángeles salió de detrás de su hombro y le susurró horrorizada.

-a lo mejor se ha caído por las escaleras, y lo han trasladado al hospital- dijo alarmada-

-Un demonio le dio una colleja

-si eso hubiera pasado hubiéramos sentido las alarmas de la ambulancia.

-Es verdad, seguramente se le ha caído el refresco, lo habrá pisado y se ha caído por las escaleras, donde ahora mismo esta inconsciente sin que nadie lo pueda ayudar

Kyoko se horrorizo, incapaz de pensar en otra cosa que no fuera a ren estampado en el suelo lleno de sangre y completamente solo, se disculpó con el director takamura y salió disparada en busca de ren.

Lo que no se esperaba, era encontrase a Esther, subida literalmente a la espalda de ren, abrazándolo por el cuello mientras le besaba la mejilla. Un profundo dolor se instaló en su corazón, al oír la carcajada de ren. Lo único que podía pensar en ese momento era;..

Otra vez no.

revisado el 25/1/11

siento la espera de capitulo 5 pero creo que tendréis que esperar hasta finales de febrero, dentro de poco tendré examenes y no me podre ocupar de el fic

lo siento mucho!