Kyoko se horrorizo, incapaz de pensar en otra cosa que no fuera a ren estampado en el suelo lleno de sangre y completamente solo, se disculpó con el director takamura y salió disparada en busca de ren.

Lo que no se esperaba, era encontrase a Esther, subida literalmente a la espalda de ren, abrazándolo por el cuello mientras le besaba la mejilla. Un profundo dolor se instaló en su corazón, al oír la carcajada de ren. Lo único que podía pensar en ese momento era;..

Otra vez no.

Capitulo 5

Ren tenía las dos bebidas que le había prometido a kyoko, una en cada mano, por eso, no podía quitarse de encima a Esther, pero, por la sonrisa en su cara, estaba claro que no tenía intención de hacerlo.

Por algún motivo que no acababa de comprender, en ese momento, Kyoko se sentía traicionada, cosa completamente estúpida teniendo en cuenta que no tenían ninguna relación entre los dos, solo de profesor y alumna. Aún así sentía un profundo dolor en su corazón, y ahora mismo, no tenía ganas de pensar si lo que estaba pensando estaba bien o mal.

Tenía que meterse en la cabeza que Ren la había traicionado, esa era la manera más fácil de apartarlo de su corazón, no quería hacerse falsas ilusiones con él, no quería sufrir otra vez un rechazo, ¡no quería!

Ya había tenido suficiente con Shotaro, solo le faltaba que en esta ocasión fuera Ren el que la rechazara. Si eso llegar a pasar, su corazón re rompería en mil pedazos y no volvería a ser la misma.

Por lo menos en esta ocasión, no le había dicho lo que sentía al chico, por lo que Ren no era consciente de sus sentimientos todavía, y tenía toda la intención de que siguiera así, no tenía porque perturbar la relación tan preciosa que parecían tener Ren y Esther, no tenía ganas de ser un Shotaro para su relación.

Ren era una buena persona, y por lo poco que había visto de Esther, ella también lo era, hacían una gran pareja, y su misión como amiga que era de Ren, era no interferir en ella.

Además, puede que no fueran una pareja….

¿Verdad?

Ocultando lo que sentía, se acercó a la pareja, y intentó actuar con normalidad.

-Tsuruga-san, Esther-san- dijo Kyoko acercándose a ellos lentamente, mirándolos con curiosidad- la rueda de prensa es en diez minutos- les dijo-

Kyoko vio como el rostro de Ren se puso pálido de golpe. ¿Porque? ¿No quería que descubrieran su relación? Si así era ella no diría nada.

Tragándose el nudo que en ese momento se le estaba formando en la garganta, sonrió.

-el director Takamura nos espera, me ha dicho que tenemos que estar antes de que lleguen los periodistas, porque según él, nos tiene que aclarar unas cuantas cosas antes de empezar la rueda de prensa.

Dicho esto, Kyoko dio la vuelta, y se fue a paso rápido. Ren apretó los dientes furioso, solo le acudía una palabra a la mente.

¡Mierda!

Eso es lo único que le venía constantemente a la mente, lo había mal interpretado, y no le extrañaba, el también habría malinterpretado esa escena de haber sido el observador.

Esther vio como Ren se puso de repente completamente tenso, preocupada por el cambio repentino de humor, se bajó de su espalda, lo rodeó y se pudo delante de el, mirando su rostro que estaba completamente tenso, y, que además parecía como si no la estuviera viendo.

Confundida, le cogió las bebidas de las manos y retrocedió unos pasos, no fuera a ser, que con la fuerza acabara por romper las latas de refrescos

Al ver que Ren no reaccionaba decidió actuar. En este tipo de ocasiones no necesitaban palabras, siempre era así, cuando Ren se sorprendía mucho acababa quedándose congelado durante unos segundos, para después actuar con normalidad, es lo que siempre le pasaba, cuando las mujeres cortaban con el, el siempre se las quedaba viendo intensamente durante unos minutos, para después aceptar su decisión.

Aún que siempre había pensado que era un poco cabezón por no seguirlas y luchar por ellas, en el fondo, Esther sabía que no las amaba de verdad, las quería eso si, pero no las amaba, así que ella nunca se inmiscuyo en esos asuntos.

Pero, parecía que Kyoko era distinta, no estaban saliendo. Y aún así tenías que ser muy ciego para no darte cuenta de que Ren se estaba enamorando de Kyoko. No, más bien estaba enamorado de ella, el problema, era que no era capaz de confesarle sus sentimientos.

Supuso que por eso se había puesto tan tenso cuando los había visto juntos.

Si Ren le decía en ese momento que no eran más que dos amigos de la infancia que se reencontraban después de pasar cuatro años separados, dudaba que Kyoko les creyera, teniendo en cuenta, la posición en la cual los había pillado.

Suspirando cansadamente al comprender por fin el extraño comportamiento de ren, lo cogió de la mano como si fuera un niño, y se dirigió a la rueda de prensa.

Ren despertó de su pequeño trance justo en el momento en que Esther lo cogía de la mano como a un niño pequeño y se lo llevaba casi a rastras de ese sitio, la miró unos momentos, y al ver una pequeña sonrisa en su rostro, se temió lo peor, estaba tramando algo, lo sabía, odiaba esa sonrisa, las consecuencias de esa sonrisa eran muy graves.

Como en aquella vez que sonriendo de esa manera, le pidió el favor de ir a recogerle una libreta que se había olvidado en su habitación, y cuando llegó, cayó de bruces al suelo por culpa de su ropa interior. Si no contabas claro, con los cuatro golpes siguientes que se dio contra el armario, la mesa, la cama y otra vez en el suelo, respectivamente claro.

O en esa ocasión que en su refresco le puso un cubito de hielo de broma con una mosca de goma dentro. Se había llevado un buen susto, y acabó tirando el refresco en el suelo, después de expulsar lo que tenía en la boca.

Fuera lo que fuera lo que estuviera pensando, no era bueno.

Llegaron en pocos minutos, Kyoko se encontraba hablando con Yashiro, y aparte de ellos y el director Takamura. Un hombre de casi sesenta años de cabello canoso y de ojos negros muy amables, habían cuatro personas más, tres hombres y una mujer.

Ren los reconoció de inmediato, serían los otros actores que actuarían con ellos, tres de ellos serían Yakuzas, contando con la mujer, el cuarto sería el policía corrupto, el jefe de Hiraoka y el padre de chise, la prometida medio Alemana de Hiraoka.

Se acercó a ellos y los saludó con la mano que previamente Esther le había cogido, no quería que Kyoko se hiciera mas ideas erróneas.

Cuando iba a abrir la boca, fue interrumpido abruptamente.

-¡Tsuruga ren!- dijo uno de los co-protagonistas, un hombre mas o menos de su edad que interpretaría en ex-amante de Sayaka, era alto, mas que el, y teniendo en cuenta de que media casi metro ochenta, era bastante alto, tenía el pelo largo negro recogido en una coleta, y sus ojos eran verde oscuro, era bastante guapo- es un honor trabajar con usted, ¿son ciertos los rumores de que no necesitas hacer dos tomas de un mismo dialogo?, ¿que con solo una toma es suficiente?- dijo emocionado-

-eh…- empezó, pero volvió a ser interrumpido, esta vez, por Takamura-

-antes de hacer las preguntas personales, me gustaría avisarles de una cosa- les dijo amablemente- ya se ha decidido la casa donde se rodara "miel envenenada" será en Kyoko, en vez de en Nara como estaba previsto.

-Pero director- dijo la única mujer aparte de Esther y Kyoko- quedamos en que sería en Nara, porque de esta manera la casa de los Yakuza estaría oculta en la vegetación y sería difícil de localizar.

-Es verdad- dijo Takamura- pero como rodaremos la escena del juzgado en Kyoko, nos viene bien que la casa de los yakuzas esté en Kyoko- al ver que la mujer quería volver a interrumpir continuó- evidentemente rodaremos la mayor parte de la película en Nara, pero rodaremos el principio de la película en Kyoto. Al principió pensé que Sayaka se hospedaría en un hotel para poder reclutar a Hiraoka, pero después me lo pensé mejor, quedaría muy obvio, prefiero que Sayaka haya alquilado un pequeño apartamento en algún lugar del centro de Kyoto- acabó- no os preocupéis por los guiones, después de la rueda de prensa, se os darán los nuevos, no hay muchos cambios, solo en los primeros dos capítulos, pero quiero que tengáis en cuenta que puede que modifique con la marcha el guión, estoy muy orgulloso del guión que ha quedado, pero también tengo que tener en cuenta vuestra actuación a medida que la película avance.

-Que quiere decir- preguntó Kyoko-

-Como bien sabes, hay personas que no están acostumbradas a actuar en películas, en caso de que no pudieran seguir el guión, modificaría los diálogos, o cambiaria el personaje, quiero que esta película sea espectacular, y solo lo conseguiré si tenéis el empeño para trabajar duro en ella

-Kyoko se sintió como si le estuvieran amenazando con quitarle el papel de protagonista si no lo hacia bien. Si antes cuando había visto a Ren con Esther tenia un nudo en la garganta, ahora se le había añadido las mariposas en el estomago, y esto aumentaba a cada paso que daba hacia la sala de prensa.

Cuando se sentó, se sentía con ganas de vomitar de lo nerviosa que estaba.

Esther y Ren vieron con la boca abierta al director Takamura, era como si la estuviera haciendo responsable del éxito de la película, como si le estuviera cargado todo el peso en sus hombros.

Esther lo miró con los ojos entrecerrados, ahora que lo recordaba, él era el que había puesto mas problemas para contratar a Kyoko, el primero que se había negado. y aún no había aceptado el hecho de que el papel de sayaka lo hiciera una novata.

Pensándolo fríamente, lo había casi obligado a contratarla, ya que de lo contrario no le daría el presupuesto para la película, para él, Kyoko solo era una herramienta con la cual conseguir su sueño. Ella le había prometido que si después de dos meses aún no estaba satisfecho con la actuación de Kyoko podría cambiar de protagonista.

El se había reído y había aceptado la oferta rápidamente. Estaba segura de que Takamura no se lo pondría nada fácil a Kyoko, y estaba dispuesta a todo para que no fuera así.

Mientras duraba la rueda de prensa, Esther se fijó en que Kyoko parecía estar muy tensa, estaba segura que después de la rueda de prensa los hombros le dolerían a horrores. Estaba tan tensa, que no estaba muy segura de si estaba escuchando a los periodistas.

Cuando acabaron, kyoko salio una de las primeras, y lo primero que hizo, fue sentarse en un banco e intentar calmarse, cosa que al cabo de un cuarto de hora, aún no consiguió.

se le acercó para intentar subirle los ánimos. Entendía perfectamente como se sentía al saber que no confiaban en ti, y que además dependía de ti que la película funcionara.

Hacia catorce años, cuando tenía siete años, había empezado su carrera como actora, y su camino a la fama no fue fácil, entró porque su padre poseía una gran cantidad de acciones de la empresa, y a base de eso pudo entrar por enchufe, pero eso era toda la ayuda que había recibido de sus padres.

Había pasado por un infierno por culpa de los actores, celosos de su suerte al haber entrado tan fácilmente, no se detuvieron en demostrarle que no les caía muy bien.

Había pasado sus primeros dos años, siendo el chivo expiatorio de los actores, si hacía algún error ellos se encargaban de que se diera cuenta de inmediato, insultando su ego y su valor como actriz. Había llorado durante horas en los camarotes cuando nadie la podía escuchar, había sido muy duro para ella y no quería que a Kyoko le pasara lo mismo

Aún recordaba la primera película que había hecho siendo la protagonista, con cualquier error que había cometido el director la había criticado, y no se había contenido por el simple hecho de ser una pobre niña de diez años, seguía gritándole hasta el punto en el que tenía ganas de llorar. Pero, a diferencia de kyoko, sus padres eran ricos, y los productores sabían que no la podían despedir, si sus padres se enteraban, dejarían de aportar tanto dinero en la empresa.

Esther tenia la ventaja de haber nacido en una familia rica, pero eso no era el caso de kyoko, si ella no hubiera financiado la producción estaba segura de que no la habrían contratado en unos años. Por mucho que el talento de Kyoko fuera tan evidente

Se sentó a su lado y puso su mano en su hombro, para de alguna manera darle apoyo.

-no te preocupes kyoko-chan- le dijo sonriendo- lo harás muy bien. No te preocupes por lo que diga la gente, si te lo tomas todo en serio, no podrás centrarte en la película. Relájate, solo hasta que empieces a actuar no sabremos de lo que eres capaz- le dijo, al ver que kyoko le prestaba total atención y de que ya no parecía tan tensa como antes continuo- la mayoría de directores hablan mucho pero al final no dan ningún miedo, es como dice el dicho " perro ladrador, poco mordedor" ¿no?

-¿En serio?- le dijo extrañada, no le sonaba ese dicho-

-Si, es un dicho español, aún que creo que no es solo de España…- dijo reflexionando sobre su respuesta con una cara de suma concentración-

-¿De España?

-Si- le dijo sonriendo- te habrás dado cuenta de que mi nombre no es japonés- al ver que Kyoko asentía continuó- mi madre es japonesa y mi padre catalán, pero se conocieron es estados unidos, así que se podría decir que se cuatro idiomas desde nacimiento, estuve en estados unidos hasta los diez años.

-¡Oh!- dijo emocionada- siempre me han gustado los idiomas,¡y tu has aprendido cuatro desde que naciste! ¡Me encantaría ser como tú!

-También se alemán y un poco de árabe- le dijo, riendo al ver que los ojos de Kyoko se iluminaban asombrados-

-¡Por eso takamura-san en la película a puesto que seas medio alemana!

-Si, supongo que si- rió divertida, parecía que la tensión que tenia antes poco a poco se iba desvaneciendo-

Ren miró a Kyoko y Esther, no sabia porque pero por el simple hecho de verlas juntas después de la sonrisa que le había puesto Esther lo ponía bastante nervioso. Vio como Kyoko se calmaba con lo que fuera que le estuviera diciendo Esther, eso lo tranquilizó un poco, pero no duró mucho, porque dos segundos después yashiro se acercó a ellas, y después de intercambiar unas palabras con las dos, Esther se lo llevó prácticamente a rastras por el brazo y desaparecieron en un pasillo. Ver a esos dos juntos no auguraba nada bueno, era demasiado sospechoso.

No era por presumir, pero Esther no era de las mujeres que se colgaban del brazo al primer hombre que veían. Si el era reticente a tener una relación con mujeres, Esther era mas paranoica aún con los hombres, solo recordaba haberla visto con dos hombres desde que la había conocido, y era imposible (o eso creía) de que Esther hubiera cambiado en tan poco tiempo.

Y no se equivocó, porque cinco minutos después aparecieron los dos cogidos del brazo y con una sonrisa tan grande que temía que poco después les doliera la boca. Eso no le gustaba. Ya fuera porque era sumamente raro ver a Esther cogida del brazo por un hombre, o por el contrario ver a yashiro encariñarse tanto con una mujer. En cualquier caso era muy raro. Sumamente raro

Apocalíptico.

Agitando la cabeza para sacarse de la cabeza esos extraños pensamientos se acercó a Kyoko, que esta, ya mas calmada veía con una extraña mueca el comportamiento de yashiro y Esther

-kyoko-chan- le dijo con una sonrisa de actor, intentado por todos los medios de que ella no viera el nerviosismo que se estaba apoderando de el.-

antes de que la situación se pusiera peor de lo que ya estaba Le dio la bebida energética, Esther se la había dado después de salir de la rueda de prensa, había estado tan ensimismado en si mismo que se había olvidado de la bebida

- toma-

-gracias ren-san- dijo algo tensa, se sentía extraña hablando con él de esta manera después de haberlos cogido in fraganti-

kyoko no sabía como reaccionar delante de una situación como esa. No podía estar enfadada con ren porque desde el principio había quedado muy claro entre los dos que solo eran clases particulares, pero por algún extraño motivo que no entendía quería devolverle la jugada.

Quería ponerlo celoso, igual que el había hecho con ella sin darse cuenta.

Simplemente no era justo que solo ella tuviera esos sentimientos otra vez, tenía que meterle la culpa a alguien, y ren era el objetivo potencial, ya que él era el principal problema en su mente.

Nada mas pensar eso la asustó, se levantó de golpe sorprendiendo a ren que la miró sorprendido, en su cara había una mirada de horror, y ren no estaba seguro si esa mirada era por algo que el hubiera dicho o hecho

¿Cuando esos pensamientos le vinieron a la mente? ¿Desde cuando era de esa manera? Por mucho que se sintiera dolida y que ren no la correspondiera eso no justificaba sus pensamientos tan viles. Horrorizada por sus pensamientos intentó restablecer su mente con algo positivo.

Se giró y miró a ren que la estaba mirando con una cara un poco rara. Nerviosa, intentó parecer normal.

Puso su sonrisa tonta que siempre le funcionaba para salir de situaciones embarazosas

-gracias por preocuparte ren-san, pero no es necesario, ¡solo hace falta que me esfuerce al máximo!- dijo con falso entusiasmo- ¿entonces quedamos el sábado?- le dijo sonriendo-

-a, ah, hai- le dijo confuso por su repentina sonrisa postiza, sin saber como contradecirla en ese momento sin hacer que se alejara mas de él-

-¡perfecto!- sonrió cogiendo su bolso, abrió la bebida energética y se la bebió de golpe- ¡ah! Que bien sienta una bebida energética- dio una pequeña carcajada y volvió a encarar a ren- ¡bueno! Pues nos vemos en unos días, yo me voy a estudiar para un examen de matemáticas que tengo mañana- dijo como si se le acabara de ocurrir de golpe-

Antes de que pudiera decir nada, kyoko lo interrumpió despidiéndose de el y yéndose a marcha rápida. Ren se quedó aturdido unos cuantos segundos antes de reponerse.

Kyoko no le había mentido, era verdad que tenía un examen, pero ya se lo sabía casi de memoria, aún que como siempre, tenia esa tendencia suicida a seguir estudiando aún que no le hiciera falta, pero en ese momento, el examen le pareció un buen plan de escape, y parecía que había funcionado bastante bien.

Ren no sabía que hacer, ¿como hablarle sin que pareciera que todo era una enorme escusa?, kyoko lo conocía lo suficiente como para saber cuando estaba actuando y cuando no, si intentaba hablarle interpretando un papel, kyoko notaria que había algo raro, y lo mas seguro es que se alejara de él.

Además, no sabía si era verdad o no que tenía un examen, seguramente era una escusa para huir de el, pero si en algún caso esa escusa fuera verdad, estaba seguro que no la vería en un par de días.

Desde que era una niña kyoko siempre se había esforzado en sacar buenas notas, y por lo que sabía kyoko no era tonta, siempre se esforzaba al máximo para sacar lo mejor en los exámenes. Tenía una manía casi enfermiza en estudiar hasta caer rendida, y estaba seguro que esa costumbre había empezado en su infancia.

Y no parecía que tuviera intención de dejarla, inconscientemente hacia como una especie de burbuja mental en la que era imposible penetrar mientras estaba tan concentrada estudiando, ademas de que ren no tenía intención de molestarla mientras estudiaba

Completamente abatido al comprender que no podía hacer nada se fue con yashiro a un programa de televisión, lo habían invitado en un programa de cine en el que invitaban a famosos actores para que hablaran de sus primeras experiencias como actores.

El resto del día fue un martirio para Ren, en el programa de televisión estaba mirando cada cinco minutos discretamente el reloj del programa. Por desgracia para el, parecía que la manilla del reloj no quería avanzar mas rápido. Al final del día acabó mas cansado mentalmente que físicamente

A la mañana siguiente no le fue mucho mejor, el día estaba pasando lentamente aburrido, no había visto a kyoko en todo el día y eso solo hacía empeorar su temperamento. Además yashiro estaba desaparecido en algún sitio, y se había olvidado el móvil en su camerino, sea como fuera el caso, el día empeoraba por momentos, solo le hacia falta que saliera de alguna esquina el estúpido de Shoo.

Por suerte para los dos, no fue así.

El día no le mejoró ni un poquito, no vio a kyoko en todo el día, y eso lo angustiaba.

La semana paso lentamente, tan lentamente que Ren estaba seguro que si un caracol tuviera que hacer una carrera con el tiempo ganaría por victoria absoluta, había estado dándole vueltas continuamente, pero no había manera de acercarse a kyoko, cuando intentaba acercarse a ella, yashiro se la llevaba a rastras porque necesitaba decirle algo, o bien lo hacía Esther con el. Sea como fuere la cosa, no podían llegar a hablar, siempre eran interrumpidos, y la mayoría de las veces arrastrados contra su voluntad.

El viernes por la tarde Ren decidió llamarla, ya que no podía hablar con ella con normalidad cara a cara, lo haría por teléfono Y ya que yashiro le había roto por tercera vez en esa semana el móvil, tenía que utilizar el fijo, aún que eso le causara ciertos problemas.

-¿kyoko-chan?- le dijo rápidamente después de que ella contestara a la llamada- soy ren- por algún motivo que no acababa de comprender se sentía como un niño hablándole a su primer amor-

-¿ren-san?- respondió kyoko sorprendida por su repentina llamada a las ocho de la noche-

-si- le respondió sintiéndose estúpido por lo que iba a decir- no quedamos a una hora para mañana

-oh... es verdad- le dijo con voz rara-

-había pensado que si te iba bien, quedáramos cerca de las cinco de la tarde

-si, eh.. no hay problema- le dijo rápidamente, como si quisiera que la conversación acabara cuando antes-

-si quieres puedo irte a buscar...

-¡no! Ya iré yo caminando, me viene de paso, tengo que hacer algo por la mañana así que no me supone ningún problema

-esta bien, nos vemos mañana- colgó-

cuando colgó, se sintió con ganas de vomitar, kyoko lo había evitado deliberadamente y tenía la sensación de que su misma llamada le había incomodado bastante.

Sea como fuera el caso, tenía que arreglar el malentendido de alguna manera. ¿Pero como? Que es exactamente lo que le tenía que decir;

hey kyoko lo que viste el otro día no era lo que parecía, Esther es solo una amiga de la infancia

si claro como si le creería con algo como eso. Ahora se arrepentía completamente de lo que le había dicho, si solo pudiera tener su boca cerrada...

pero claro, como se había emocionado tanto en el coche, no se le había pasado nunca por la cabeza que se encontraría otra vez con Esther.

furioso con sigo mismo, le dio una patada a lo primero que vio; un cubo de basura que acabó en el suelo esparciendo su contenido.

Kyoko estaba muy nerviosa, ¿porque le había hablado de esa manera? No tenía sentido ¡el no había hecho nada malo! ¿Porque estaba furiosa? ¡Ni que los hubiera pillado besándose en medio del pasillo!

Pero muy dentro de su corazón ya sabía la respuesta por la cual se comportaba de esa manera, Ren había abierto el último candado que encerraba su débil corazón. Ahora cualquier palabra de ren la podía herir brutalmente sin él darse cuenta.

Por eso mismo le había respondido de esa manera, su corazón como medida de defensa interpretaba a otra persona.

De hecho, es lo que había hecho siempre.

Siempre había estado actuando de niña buena para complacer a shoo, porque pensaba que de esa manera el podría empezar a sentir algo por ella, y que poco a poco podía ir sacando los candados de su corazón para corresponderle con la verdadera kyoko que se había estado ocultando por once años detrás de un montón de candados.

Al estar sus emociones retenidas tanto tiempo había hecho que su temperamento explotara cuando descubrió como era de importante para shotaro. Había perdido la infancia contentando a su madre e intentando llamar la atención de shoo.

Al despertar su verdadera personalidad también había despertado los sueños de cuando era una niña, cuando era pequeña lo único que le importaba hasta una cierta edad, era poder hacer feliz a su madre, se había pasado horas estudiando para aprobar los exámenes.

no había funcionado.

Así que lo intentó con shotaro, el siempre había estado a su lado cuando su madre la había ignorado, así que había sido normal que el final se hubiera enamorado de el. Y como en la escuela no tenía amigos por culpa de la influencia de shotaro en las niñas, se había aferrado a el con todas sus fuerzas, porque sabía que si no lo tenía a él estaría completamente sola.

Pero sus intentos para contentarlo y llamar su atención no habían funcionado, y es mas, a shotaro nunca se le había pasado por la cabeza de que ella pudiera tener sentimientos.

¿había pensado que era como un mueble? ¿prescindible?

Solo hacia falta saber lo poco que le había costado encontrar una sustituta

Mimori

pero ahora le preocupaba algo mucho mas importante para ella: su personalidad.

Desde el incidente de shotaro su carácter infantil había aumentado bastante, al no tener barreras para ocultarse había salido con toda su fuerza hacia el exterior, y ahora eso es lo que la preocupaba, por culpa de shotaro, ahora tenia un pequeño problema, tenía dos personalidades, su actual personalidad, y su parte mala, sus demonios por así decirlo, que al principio no le habían causado problemas, es mas, le iban de perlas con su situación.

Pero en el mismísimo momento que ren inconscientemente dejó caer el último candado, empezaba a preocuparse, sus demonios podían hacer que hiciera alguna locura por la que después se arrepentiría.

Aún que... pensándolo bien ren los exorcizaba, sus demonios eran inmunes a ren, así que por el no tenía que temer. Pero estaba preocupada por Esther, si perdía los estribos con ella, ren no se lo perdonaría jamas. Era un milagro que sus demonios solo fueran vistos por reino.

Tenía que poner en orden sus sentimientos, no podía permitir que la próxima vez que se encontrara con ren fuera un desastre.

Tenía que recordar que eran clases. Eso era todo. Ni mas ni menos. Solo clases.

se había repetido la misma frase en la cabeza como si fuera un mantra durante toda la noche, no había casi dormido, solo una hora cerca de las seis de la mañana y para demostrarlo tenia unas ojeras que darían la vuelta al mundo.

Su día no le fue muy bien, bueno, la mitad del día y parecía que tenía ganas de empeorar, Ir a buscar el encargo para el vestido del final de dark moon solo sirvió para cansarla aún mas, no tenía ganas de ir a visitar a ren con el cansancio que llevaba, seguramente se olvidaría de alguna frase, o se bloquearía en alguna escena fuerte. Ademá de que su aspecto no era muy bueno por mucho que se pusiera maquillaje para ocultar las ojeras.

Por el camino sin darse cuenta había comprado comida para prepararle alguna cosa. Por mucho que intentara negarlo no podía resistirse a la tentación, al fin y al cabo la mayoría de veces que habían quedado en su casa ella le había preparado la cena. No sabía que demonios le había picado para comprarle eso, pero ahora ya no podía hacer nada, no podía devolver la comida...

¿o si?

Armándose de valor e intentado borrar de su mente el tenso tema, decidió enfrentarse a su destino por mucho que lo temiera.

Se acercó al apartamento de ren y llamo al timbre.

ren no sabía lo nervioso que había estado hasta que llamaron a la puerta, dio un respingo, levantándose rápidamente del sillón para correr a la puerta y ver si de verdad era kyoko o era yashiro pidiéndole algo de ultima hora. Por suerte para él y su nerviosismo era kyoko, y no parecía estar mejor que él.

Ren no había podido dormir en la noche, y por la mañana tampoco es que no hubiera hecho nada, había hablado por teléfono con Esther, y había ido a la agencia para atender a otro programa de televisión, después había repasado la agenda de la semana que viene y por último había escogido el traje que llevaría en la presentación final de dark moon.

Vamos que para ser un sábado lo había tenido bastante completo.

Kyoko también parecía que no había podido dormir muy bien ya que se la veía cansada, y estaba seguro que las ojeras que le veía en realidad eran bastante mas grandes.

Se apartó un poco y la dejó entrar, cuando kyoko entró ren cerró la puerta e inevitablemente un incomodo silencio cayo entre los dos. Kyoko para intentar no sentirse tan nerviosa, se dirigió hacia el salón, pensando continuamente en que decir.

Ren la siguió hasta el comedor observándola todo el tiempo, estaba tensa, se veía a simple vista, y el no es que estuviera mejor, tenía que sacar un tema que pudiera hacer desaparecer el tenso silencio que se estableció entre ellos.

Kyoko colocó las bolsas y su bolso en la mesa del comedor y habló.

he pensado que como es posible que nos quedemos bastante rato- le dijo centrándose en cualquier cosa que no fuera mirarlo, como por ejemplo las bolsas que había traído, parecía como si le fascinaran. Sacó un lomo de pollo de una de las bolsas- si llegara el caso que se nos hiciera tarde, podría prepararnos alguna cosa para comer- continuó, enseñándole la bandeja pero sin mirarlo a la cara- en el caso de que me fuera antes, tendrías algo para comer

a pesar de que kyoko no lo miraba a los ojos, ren percibió su incomodidad y su preocupación por su salud, eso lo hizo sonreír, pero como kyoko no lo estaba mirando en ese momento, no se dio cuenta.

-gracias kyoko-chan- le dijo sonriendo suavemente- me encantaría que te quedaras a cenar

vio como kyoko apartaba mas la cara y se encogía un poco, como si quisiera que no le viera la cara. Seguramente estaría sonrojada, en otras circunstancias le hubiera gustado molestarla un poco, pero dado que estaban en un ambiente bastante incomodo, decidió pos ponerlo para otra ocasión.

Ren se aclaró la garganta para alejar el leve sonrojo que se estaba extendiendo por su nariz contento de que con el ambiente tenso, kyoko se preocupara por él.

-te parece que empecemos a ensayar, o prefieres estudiarte un poco el guión- le dijo ren, sabía que kyoko había tenido una semana movidita, y no era precisamente porque lo estuviera evitando-

-eso me vendría muy bien- susurró mas para si misma que para ren-

el estomago de kyoko gruñó, kyoko se encogió mas sobre si misma, y esta vez ren si que pudo ver su cara escandalosamente sonrojada.

-tienes hambre?- le preguntó ren, al ver que asentía un poco avergonzada continuó- que te parece esto- le dijo ren para intentar calmarla- mientras repasamos un poco el guión para decidir las escenas, vamos a picar alguna cosa

-¡eso sería fantástico!- le dijo kyoko emocionada, no había comido bien, porque sabía que si comía bastante le cogería sueño y no sería capaz de levantarse. Pero lo que le había propuesto ren le iba fantástico, podría llenar un poco su estomago y si intentaba dormirse sabía que ren la despertaría-

-esta bien, esperame aquí ahora vuelvo- y se fue a la cocina, feliz de que como mínimo el ambiente incomodo hubiera bajado un poco de intensidad-

kyoko se relajó un poco, no sabía porqué pero había tenido la sensación de que las cosas irían a peor. Por suerte no fue así, y extrañamente se estaba relajando poco a poco y no entendía porqué, ¿no se suponía que era Ren el que la incomodaba?

No entendía nada, se estaba relajando en la casa del enemigo de su corazón, porque?

Ren volvió después de un rato, con una bandeja llena de galletas de arroz y dos tazas de te. Dejó las galletas en la mesa y sirvió el té en las tazas de cada uno dejando la tetera en una esquina de la mesa para que no les molestara.

Ren se sentó en el lado derecho de kyoko. Ella lo miró tímidamente.

-podemos empezar por lo que mas te cueste hacer- le dijo ren mientras sacaba el guión de debajo de la mesa-

-yo... yo creo que lo que me cuesta mas son las escenas atrevidas- dijo kyoko bajando con cada palabra el tono de voz- pero también me cuesta entender las acciones de sayaka-

-que quieres decir- dijo ren cogiendo una galleta y llevándosela a la boca-

-mira- dijio kyoko buscando una pagina en el guión- aquí- le dijo señalando un párrafo- ¿se supone que tengo que coger una pistola y apoyarla contra tu frente mientras te acarició el paquete? Ademas que también te tengo que lamer el pecho- le dijo sonrojadisima. Esa era una de las primeras escenas cuando sayaka empezaba a controlar a hiraoka- no entiendo como se supone que tengo que hacer las dos cosas, lo mires por donde lo mires necesitas tres manos- le dijo confundida-

por alguna razón estúpida que ni ren entendió, empezó a sonrojarse como un tomate maduro, no quería decir lo que iba a decir, pero todo fuera por aumentar las capacidades actoriales de kyoko

-para eso yo estoy aquí- le dijo ren- si no puedes imaginar como lo harías tenemos que ponerlo en practica

-¡p- pero ren!- se quejó kyoko-

-¿kyoko, recuerdas lo que ha dijo el director?- recordarlo hizo que kyoko diera un respingo- me lo imaginaba. Tu no quieres que te despidan de esta película, ¿verdad?

-no-

-entonces esfuérzate al máximo para llegar a sus expectativas, demuestra que tu puedes interpretar a sayaka. Yo estaré aquí para enseñarte, así que no tienes de que avergonzarte

-pe- pero...

-kyoko eres actora, tienes que superar tu vergüenza, piensa que ahora estamos solos, pero en la grabación habrán muchas personas viendo todo lo que hacemos. Si no eres capaz de hacerlo conmigo a solas imagina lo que te costara con publico delante - no tenía ganas de decirle eso después de la semana tan incomoda que habían pasado, pero tenía que hacerle entender que con ese comportamiento no llegaría a ninguna parte-

-está bien- dijo kyoko entre abatida y sonrojada. Por mucho que le avergonzara la idea, sabía que tenía razón-

-así me gusta, cuando acabemos con las galletas y con el té podemos empezar. De mientra si quieres re-pásate un poco el guión, yo también haré lo mismo.

Kyoko asintió y le hizo caso, y durante la próxima media hora repasaron una y otra vez el guión. Una vez acabaron con las galletas y con dos tazas de te se dispusieron a practicar

-a.. eh..- empezó ren dudoso- kyoko-chan, he pedido prestado el vestido que te pondrás para la pelicula, he pensado que en vez de hacerlo con una toalla, podrías empezar a intentar actuar con un vestido- carraspeó avergonzado, se sentía estúpido diciéndole eso, puede que ahora pensara que era un pervertido-

-¿¡eh? ¿en serio?

-esta bien si no quieres ponerte el vestido, solo quería que te pusieras mas en el papel- dijo suspirando cansadamente- siento haberte incomodado de esta manera. Seré yo quien se vista

-¿te pondrás el vestido?-dijo sonrojadisima imaginándoselo con el vestido sin poder parar de admirarlo, seguramente le quedaría muy bien-

-¿Que?- dijo ren aturdido- no, solo me vestiré como hiraoka- dio riendo a carcajadas y juraría que por el rabillo del ojo vio a kyoko poner una expresión desilusionada-

-estoy muy emocionada, ¡ren piensas en todo!- le dijo deslumbrante de ilusión- ¿como es? ¿Donde está?

Ren suspiró un poco decepcionado, desde que kyoko había llegado a su casa no se había equivocado en ninguna ocasión, y eso lo molestaba un poco, tenia ganas de ponerla nerviosa para poder tener una escusa para besarla, suspiró otra vez y la acompaño a su habitación.

Se agacho debajo de la cama y sacó una gran caja morada, la dejó sobre la mesa, la abrió y se apartó un poco para que kyoko pudiera ver el interior

kyoko se acercó y lo que vio hizo que se sonrojara de pies a cabeza, por lo que se podía ver a simple vista era un vestido erótico, de cuero o algo similar, y que dejaba los hombros y la clavicular al descubierto, seguramente le llegaría por encima de los pechos.

Ren la miró divertido mientras miraba el vestido, sonriendo interiormente intentó molestarla un poco.

-¿quieres que te ayude a ponértelo?- preguntó inocentemente- parece difícil de poner

-¡tsuruga-san!- chillo escandalizada-

-lo siento lo siento, era una broma- le dijo riendo, por fin había conseguido su objetivo.-

-¡no lo siente en absoluto!- se quejó kyoko escandalosamente roja- ¡lo has hecho a posta!

-No se de que me hablas...- dijo apartando la mirada-

-¡lo sabes perfectamente!- se quejó sonrojada-

-yo solo se, que me has llamado por mi apellido

al oír eso, kyoko se sonrojo de pies a cabeza, ¡lo había hecho a posta para que se equivocara!

-no hay derecho!- dijo uno de sus demonios saliendo de detrás de su cabeza-

-tenemos que demostrarle de lo que somos capaces!- dijo otro, saliendo de su corazón-

todos los demonios se juntaron en un circulo cuchicheando unos segundos, para después salir disparados y posarse en las orejas de kyoko murmurando algo.

Kyoko sonrió a lo que dijeron sus demonios, no estaría mal darle algo de su propia medicina, haber si así en también se ponía torpe

-está bien ren-san- dijo abatida-

kyoko se acercó a ren y depositó un suave beso en sus labios, que eso no impidió que se sonrojara levemente. Ren se apartó de ella contento, tenía ganas de besarla mas, pero no podía sugerirle mas cosas sin que ella desviara el tema deliberadamente.

Kyoko se acercó a la caja, y sacó el vestido. No se había equivocado, era bastante erótico, sin mangas y dejando los hombros al descubierto, era arrapado al cuerpo incluso la falda que moldeaba el culo y las nalgas, tenia un pequeño tajo en el lado derecho que seguramente le llegaría unos centímetros por debajo del pubis.

Kyoko no podía evitar sonrojarse, y ren tenía razón en lo que sería difícil de poner, porque se abrochaba por la espalda, y además se ataba igual que un corsé.

Se aparó de él y se fue al baño para cambiarse, tendría que sacarse el sujetador y eso le daba un poco de vergüenza por lo que tenía ganas de hacer. Se puso el vestido y se peino como natsu, puede que no fuera el peinado apropiado para sayaka, pero ese peinado era mucho mejor que el que llevaba ella siempre. Una mujer elegante como sayaka no iría nunca peinada como ella. Una vez vestida, peinada y con la espalda al aire abrió la puerta y le dio la espalda a ren.

-ren-san- le dijo para llamar su atención y estuvo segura de que oyó un jadeo- me puedes ayudar, tenias razón es muy difícil de poner

-c .. claro- le dijo con dificultad. Se aceró a ella-

a ren le temblaban las manos, le había hecho una broma para obtener un beso, pero en realidad nunca había pretendido ayudarla con el vestido, porque sabía que se pondría muy nervioso. ¿Además, como podían comprarse las mujeres un vestido que costaba tanto de poner?

Vacilante, empezó a abrocharle el vestido, era como trenzar los cordones de los zapatos, pero ¡maldita sea! que era completamente diferente, sus manos le temblaban descontroladamente y era inevitable no tocarle sin querer la espalda.

-ya está- carraspeó avergonzado girando el rostro para que no viera el sonrojo que se le extendía por toda la cara-

-gracias ren-san- le dijo girándose, ren no la miró, desvió su mirada en algún punto de la pared detrás de ella-

-¿ren-san?- preguntó confundida- estoy aquí- le dijo para que la mirara-

-ya lo sé-

-pues no lo parece- pensó kyoko-

-te traeré los zapatos- le informó ren saliendo disparado hacia el armario-aquí están- dijo entregándoselos- me voy a cambiar- le dijo suavemente intentado decirle de forma suave que se fuera de la habitación-

-esta bien- le dijo, pero después recordó algo, y no pudo evitar burlarse de el- si necesitas ayuda llamame- le dijo saliendo de la habitación y poniéndose los zapatos-

kyoko no vio como ren se giró de golpe, tampoco como este se sonrojaba mas de lo que ya estaba. Y por supuesto tampoco vio como apoyaba la espalda en el armario para evitar trastabillar hacia delante.

Ren estaba aturdido, no sabía que había pasado, ¿desde cuando kyoko se comportaba de esa manera tan atrevida? ¿Lo había dicho en serio? o solo le estaba gastando una broma.

Sea lo que fuera lo que estuviera pensado kyoko, seguramente no era nada de lo que él estaba pensando en ese momento. Así que tenía que sacarse de la cabeza cualquier pensamiento estupido de kyoko fijandose en el y sentar cabeza, no era la primera vez que se llevaba un disgusto al intentar descubrir lo que pensaba.

Aturdido por lo que había pasado, se vistió antes de que la idea de que kyoko le subiera los pantalones se le hiciera tentadora, antes de cerrar el armario cogió un ovillo de lana que previamente había comprado y se dirigió a la puerta para dejar pasar a kyoko.

Kyoko se había sentido extrañamente tranquila, tendiendo en cuenta como estaba vestida y lo que había pasado cinco días atrás.

Y su humor no cambio cuando ren la invitó a volver a entrar.

Se sintió nerviosa, pero no porque estuviera frente a él, o por las consecuencias de lo que había pasado hacia unos días, si nó porque el guión era muy atrevido, y eso no concordaba con su personalidad, seguramente estaría igual de nerviosa si lo tuviera que hacer con otro actor.

Y eso es precisamente es lo que no encajaba en ella, no se entendía a si misma. ¿Puede que estuviera interpretando algún papel imaginario sin darse cuenta?

-kyoko-chan-le dijo mirándola- puedes usar esto como la cuerda- dijo dándole el ovillo de color azul-

-bien- carraspeo y cogió el ovillo- ren...

-¿si?

-crees que si le preguntara al director cambiaría la parte del guión donde te toco...- dijo mirando discretamente su entrepierna y apartando la mirada avergonzada.- eso.- dio un movimiento significativo a su entrepierna-

-Kyoko, por mucha vergüenza que te dé no estas en posición de pedir nada- le dijo. Y menos a algún director tan pervertido como el que les había tocado-

-si, lo siento mucho- dijo haciendo una reverencia, escandalizada por haberlo sugerido-

-pero...- le dijo para animarla- no pierdas ese espíritu, puede que mas adelante, cuando avances en tu carrera como actriz, puedas sugerir ese tipo de cosas.

-¡Si gracias tsuruga-san!- dijo emocionada sin darse cuenta de lo que había dicho- ¿eh? - Dijo al ver la sonrisa socarrona de ren- ¿que?

-Kyoko-chan creo que se te ha escapado algo importante- le dijo sonriendo-

-¿eh? ¿que?

-¿quieres que te lo recuerde?- le dijo cogiéndola por a cintura y acercando su rostro al suyo-

-¿eh?- preguntó estúpidamente kyoko sin entender porque de repente quería besarla- haber haz memoria- se dijo a si misma mientras se sonrojaba e intentaba mirar a otro lado intentado recordar- oh...- exclamo con sorpresa al darse cuenta de lo que había dicho e inconscientemente apretó el ovillo de lana que tenía en la mano. Solo en ese momento se dio cuenta de donde estaba, con quien estaba y como estaba vestida-

kyoko se apresuró a darle un pequeño beso en los labios antes de que el lo profundizara mas. De alguna manera consiguió salir de los brazos de ren, se puso delante de el y deshizo el ovillo cogiendo el hilo con las dos manos separandolas después, haciendo que la cuerda quedar en linea recta.

A ren no le hizo falta mas para saber que kyoko ya estaba en modo sayaka, hubiera preferido que no se apartara tan rápidamente de el, pero después de lo que había pasado, sentía que no podía negarle nada sin que después hubiera consecuencias.

Cuando quiso empezar a actuar, se dio cuenta de que le faltaba una cosa, la arma que técnicamente tenía que llevar sayaka para amenazarlo mientras lo toqueteaba. Se había olvidado la pistola de juguete en el cajón del escritorio. Estaba claro que hoy tenía la cabeza en otro sitio.

No quería que kyoko parara de actuar de esa manera, por que cuando empezaba a actuar lo hacia muy bien, pero si la detenías, perdía la concentración y después le costaba volver a empezar, así que tenía que apañárselas de alguna manera que no interrumpiera a kyoko

retrocedió unos pasos, como si intentara huir de los agresores que lo querían capturar. Estaba juntando dos escenas pero valdría la pena el intento si conseguía que de esta manera siguiera actuando.

Kyoko se le acercó, y al comprender lo que estaba haciendo, hizo lo mismo que él, improvisar, si por algún motivo estaba cambiando el dialogo y juntando distintas escenas era seguramente para ver su potencial como actriz, así que no lo defraudaría. Le seguiría la corriente.

-cogedlo- dijo kyoko firmemente- y procurad que no se escape otra vez-

al principio habían pensado hacer la escena que técnicamente vendría después de que sayaka lo trajera por primera vez a la mansión, sayaka lo dejaba en una habitación lujosa inconsciente, y la escena era cuando hiraoka se despertaba, pero ren había mezclado esa escena con una que vendría mucho después, cuando hiraoka se daba cuenta de la verdad de su antiguo jefe, e intenta escapar, pero los mafiosos consiguen retenerlo en una habitación, acorralándolo contra la pared.

Ren retrocedió mas hasta chocar con la mesita de noche, la lampara que había sobre ella se tambaleó y cayó en la cama

que crees que estabas haciendo, hiraoka-san- dijo kyoko pronunciando el nombre con cierto retintín juguetón-

-¡tu lo sabías!- gritó furioso ren- ¡lo sabías y aún así no hiciste nada!

-Claro que lo sabía, te lo dije la primera vez que nos vimos- le dijo ella- y porque tendría que hacer algo, lo que haga tu jefe o tu prometida en tu tiempo libre me importa una mierda.

-¡Puta!- gritó ren, abriendo el primer cajón de la mesita de noche y palpando dentro intentando encontrar la pistola-

kyoko se acercó con pasos rápidos y le dió un tremendo bofetón movida completamente por el personaje que estaba interpretando, resonó por toda la habitación. Asustada por el ruido, dejo de actuar y miró con preocupación la mejilla de ren

-¿te he hecho daño?- le preguntó preocupada poniendo una mano donde lo había abofeteado-

-tranquila, no pasa nada- le dijo sonriendo y poniendo su mano sobre la suya- puede que en la película, me tengas que golpear incluso mas fuerte...

-¿seguro que estas bien?- insistió-

-si, no te preocupes- le dijo sonriendo y entregándole la pistola de juguete- toma, se me había olvidado dártela

-gracias- dijo fijando su mirada en la pistola de plástico de color rosa que había colocado en su mano. Miró a ren intentando no reír en el proceso. ¿Había comprado una pistola de juguete de color rosa?, azul, verde, o negra, cualquier de esos colores era el que se hubiera esperado, incluso rojo o amarillo ¿pero rosa?. Sin poder evitarlo, se hecho a reír-

-pero bueno- se quejó ren en broma- ¡es que no habían de otro color!

-¿Y no había un rosa mas oscuro?- se quejó riendo a carcajadas-

-no es mi culpa que la tienda estuviera falta de stock- kyoko se rió mas si era posible-

kyoko estuvo unos segundos mas riendo a carcajadas hasta que poco a poco se calmó un poco, pero no podía evitar lanzar miradas discretas a la pistola y a ren y reírse por lo bajo. Se alejó unos pasos para calmarse definitivamente y se preparó para actuar, pero entonces se dio cuenta de una cosa importante, sayaka no llevaba la pistola en la mano, y era evidente que el vestido no tenía bolsillos. Así que, donde ponía el arma?

Confundida, se toco el cuerpo para comprobar si no se había pasado por algo algún bolsillo cuando se lo puso.

No había ninguno

miró a ren preguntándole con la mirada donde demonios se ponía la pistola. Al ver el problema de kyoko, ren quiso ayudarla, pero es que el tampoco sabía donde demonios esperaba el director que se pusiera la pistola.

-¿puedes intentar ponértela en el corsee?- le preguntó-

kyoko se sonrojó pero le hizo caso, e intentó meter la pistola en su corsee, debido a que no podía ponérsela por detrás, intentó ponérsela en el canalillo. Lo consiguió, pero le valió unos cuantos raspones. Cuando estuvo segura que no se le caería con cualquier movimiento miró a ren, que este estaba intentando por todos los medios no reír.

Se veía ridícula, y mas teniendo en cuenta como era su personaje, ¡era imposible que sayaka se pusiera la pistola en medio de los pechos!. tenía el cañón de la pistola en el canalillo, y la culata quedaba expuesta de una manera ridícula

-¿que pasa?- preguntó confundida-

-definitivamente no va en este sitio- le dijo sonriendo- dejame que te ayude- le dijo, y se aceró a ella tendiéndole la mano para no avergonzarla. Kyoko entendió lo que quiso decir y con una mueca de dolor se saco la pistola y se la entregó.- creo que lo mas probable es que sayaka escondiera la pistola en el muslo o en la espalda

-¿en la espalda?

Si, mira, creo que si te desato un poco el corsé, la pistola puede entrar, y de esta manera solo tendrías que -levantar el brazo sobre tu cabeza y coger el arma

-no veo que esto sea muy cómodo- dijo incomoda, solo de pensar en algo abultado en su espalda la incomodaba bastante, además de que no era práctico, con cualquier movimiento de su torso superior podía hacer que el arma cayera al suelo, sinceramente si fuera sayaka escondería su arma en la cintura o en el muslo. Pero claro, podía ser que lo que decía ren fuera cierto, y tuviera que llevar el arma en la espalda, puede que cuando grabaran tuviera que llevar algún complemento para que no se cayera-

-si no quieres,¿ probamos con el muslo?- preguntó sin darse cuenta de lo que había dicho había hecho que kyoko se sonrojara-

-¡no! esta bien en la espalda- le dijo dándole la espalda a ren completamente sonrojada-

ren sonrió disimuladamente, le encantaba molestarla, sobretodo porque sus reacciones eran muy divertidas. Se puso detrás de kyoko y lentamente evitando tocar la piel de kyoko le desabrocho un poco el corsé, solo lo justo para poder poner el arma , cuando acabó, se apartó de ella retrocediendo dos pasos.

Kyoko se giró y lo miró, después, intentó tocar la culata del arma con la mano, cuando lo consiguió, sonrió satisfecha con sigo misma.

-cuando quieras empezamos- le dijo ren sonriendo suavemente al haber hecho que, de alguna manera que no llegaba a comprender, kyoko se relajara visiblemente delante de el-

-esta bien- se dijo mas a si misma que a ren. Inspiró una gran bocanada de aire, y después soltó el aire de sus pulmones despacio, intentando de esta manera relajarse un poco. Cuando habían practicado ese tipo de escenas kyoko siempre había estado en un especie de trance por culpa de su nerviosismo, de alguna manera, su cuerpo reaccionaba a sus emociones y hablaba y actuaba de manera distinta-

respiró hondo he intentó concentrarse para no meter la pata, tenía la sensación de que si no se calmaba acabaría por caersele la pistola de los nervios. Decidida, miró seriamente a ren.

Ren entendió que ya estaba lista y se estiró en la cama en una posición un poco incomoda, en esa escena los yakuzas lo habían lanzado literalmente a la cama mientras el estaba inconsciente, y hiraoka se despertaba una hora después de que eso pasara

ren abrió los ojos lentamente y después los volvió a cerrar, como si la simple presencia de la luz le molestara en los ojos, uso su antebrazo encima de los ojos, y solo entonces se dio cuenta de en que posición estaba.

Tenia la pierna derecha fuera de la cama el brazo izquierdo debajo del cuerpo y el derecho debajo de su cadera, se levantó lentamente haciendo una mueca de dolor por la extraña posición.

Despues, miró aturdido la habitación, como si no fuera capaz de reconocerla, cuando sus ojos se posaron en kyoko su cara adoptó una expresión de asco y odio al mismo tiempo-

-cogedlo- dijo kyoko, sonriendo con suficiencia al ver la mirada de ren-

-¿que se supone que significa esto?- le dijo retorciéndose como si le estuvieran sujetando- ¡soltadme capullos!- les gritó a las sombras imaginarias que le estaban inmovilizando-

-ju ju, hiraoka-kun tu para mi eres como un hermoso pájaro, y esta casa será tu jaula eternamente

-¡estas loca!

-Si, pero solo por ti – extendió el hilo de lana y se acercó a ren, que en ese momento se estaba retorciendo como si tuviera a cuatro hombres inmovilizándole cada extremidad del cuerpo. Se acercó a él, y empezó a atarle las muñecas en el cabezal de la cama- lo vas a disfrutar- le dijo posando su mano en el pecho y bajándola sensualmente por su torso, cuando estaba a punto de llegar a la entrepierna, ren movió la cadera de lado para evitar que le tocara-

-no me toques.- la amenazó con ojos asesinos-

kyoko volvió a intentar posar la mano en la ingle de ren, y este la volvió a apartarla cadera, Kyoko con una mirada completamente fría le dio una cacheada.

-estate quieto, si no quieres acabar dolorido después- le susurró al oído, bajó la mano otra vez a la cadera y esta vez, aún que apartó un poco la cadera, consiguió ponerle la mano en cima-

en esa escena se suponía que ren intentaba otra vez de apartar la cadera, pero uno de los secuaces de sayaka lo golpeaba en la cara para que desviara la atención.

Ren estaba jadeando fuertemente completamente perdido en el papel. El protagonista, se debatía entre el dolor de la cara y el placer que le estaba provocando sayaka, aún que intentaba por todos los medios de no demostrar nada.

Ren estaba en un mar de dolor. La mejilla le escocia y ademas psicologicamene estaba también bastante dolido,si no hubiera sido por un momento de pura inspiración no habría podido abrazarla o besarla.

Se sentía muy confundido, había pensado en un primer momento que esa escena le costaría bastante y que tendrían bastantes problemas con ella, pero parecía que kyoko se lo estaba tomando perfectamente bien. No vacilaba. Sabía que era kyoko la que tenía encima porque de la manera en que lo estaba tocando no parecía muy agresiva, además del hecho que solo le estaba rozando... eso, como si le diera miedo apretar o frotar la mano en esa parte. Y aún que era estúpido pensar de esa manera, estaba completamente aliviado con eso, si lo hubiera hecho directamente se hubiera sentido muy incomodo, ya que sentiría que no era kyoko la que estaba con el en su cama.

No entendía como era posible que kyoko en ese momento le estuviera tocando... bueno, esa parte que solo tienen los hombres.

¡Y que no hubiera vacilado en tocarle la entrepierna! ¡Había ido directa al grano!

Noto que kyoko se ponía tensa de repente, seguramente por algún pensamiento fuera del guión que le hubiera venido, pero solo fueron unos segundos antes de abalanzarse sobre su rostro y besarlo tan apasionadamente que casi acabó mareado, se distrajo tanto con el beso, que levantó los brazos de la cama, que se suponían que estaban atados con cuerdas y estuvo a punto de abrazarla. Pero en cuando vio sus manos por detrás de la nuca de kyoko, apartó las manos sin poderse creer lo que había estado apunto de hacer.

Kyoko no pareció notarlo, así que continuó con la actuación, le puso la pistola en la frente presionado un poco después, con la otra mano le desgarró la camisa, haciendo saltar cuatro botones en el proceso, y se dispuso a empezar a lamer su torso.

Empezó por el cuello haciendo que ren se sonrojara y jadeara sin querer, kyoko pareció no notarlo. Y puso su mano libre otra vez rozando... eso.

Cuando la lengua de kyoko estuvo mas o menos por los pectorales, dejó de actuar y lo miró con la mirada mas extraña que una chica le había mirado.

-tsuruga-san- dijo kyoko, y ren en ese momento le importó un pimiento como lo llamara- ¿que es Esther para ti?


VAAAAALE! se que la mitad de la gente me quiere muerta y enterrada! lo se! y lo siento!

al principio había pensado ponerlo en las fechas que había prometido, pero mi abuela falleció tres dias antes, y pareció que la inspiración se me fué con mi abuela.

me he ido forzando a mi misma para escribir algo cada dia aún que no estubiera inspirad, aún que solo fueran dos parrafos, y juntando migas he acabado haciendo esto, haber que les parece.

este es un poquito mas largo que los otros, como compensación.

seguramente el que viene será el doble de largo, o puede que lo tenga que dividir en dos, ya veremos.

estaba pensando en hacer un epilogo, pero solo lo haré si la gente me lo pide (aún que me haría muchiiisima ilusuón hacerlo) ya tengo la idea hecha en mi cabeza ^^

de verdad lo siento!

y espero que les guste este capitulo, y como sienpre lo he dejado con intriga (jaja) soy malisima!

por cierto les gustaria un capitulo dividido (si me sale muy largo) o preferis leerlo todo en un capitulo, aun que me salgan 20 paginas del último capitulo. lo digo porque se que es eso, hay un croswer que me encanta pero la autora pone por capitulo entre quince y venticinco paginas, un poco cansado de leer por eso os lo comento

y sin mas me despido, pidiendo enormes disculpas LO SIENTO!