Disclaimer: NADA ME PERTENECE, HISTORIA PERTENECE A SARA ORWIG TODO LO RELACIONADO A TWILIGHT PERTENECE A MEYER!:)

Gracias por sus comentarios, realmente los aprecio:D

perdon por actualizar tan tarde, pero tuve un dia muy ocupado:(

Capitulo 5: Malas Noticias

Edward fue a la cocina por un vaso de leche. Pensó en Bella y en el beso que le había hecho arder de pasión. La frialdad de ella era sólo una máscara. La deseaba, pero el beso era un arma de doble filo. La deseaba y al mismo tiempo no quería desearla. Era la última mujer en el mundo con quien quería tener una relación. Y sabía que a ella le pasaba lo mismo. Desde el primer día Bella le había dejado muy claro que no era la clase de hombre que le gustaba. ¿Cómo había sido el novio de ella?

La había besado impulsivamente y no debería haberlo hecho, no había favorecido a ninguno de los dos y sospechaba que, de ahora en adelante, Bella se mostraría mas fría que nunca. No volvería a invitarla a cenar ni a bailar. El enfado de ella había sido casi tangible, aunque el no comprendía por que un inofensivo beso podía haberla irritado tanto….Pero el beso no había sido inofensivo y estaba seguro de que iba a tener problemas para dormirse esta noche. Físicamente, quería más; lógicamente, sabía que debía mantener las distancias con ella y no volver a dejarse llevar por los impulsos.

"Maldita sea" murmuró mientras se bebía la leche. Edward apagó las luces, salió de la casa, entró en la cabaña donde estaban los vestuarios se puso el bañador rápidamente, se tiró a la piscina e hizo unos cuantos largos para refrescarse. Por fin fue a su dormitorio y se acostó. Casi había amanecido cuando se durmió, acosado por sueños eróticos con Bella.

Cuando entró en la cocina al día siguiente, viernes, el cocinero le dijo que Bella aún no había ido a desayunar. Eran las ochos y media cuando Bella se presentó en la oficina y no le ofreció disculpas por llegar tarde. A parte de eso, se mostró absolutamente profesional y a el le pareció bien, no quería una aventura amorosa con una chica de la ciudad.

Bella se mostró fríamente cortes durante todo el día. A las cinco de la tarde se despidió. Desde la ventana, el la vio alejarse en el coche y volvió a arrepentirse de haberla besado.


" ¿Que demonios pasó con ustedes dos las semana pasada?" le preguntó Emmett el lunes por la mañana nada mas al verle.

"No te exaltes. Salimos a cenar, eso es todo".

"Bella estaba dispuesta a presentar su renuncia. Pero no he conseguido sacarle nada".

"¿No ha renunciado?"

"No. La convencí de que se quede" respondió Emmett con el ceño fruncido.

"No pasó nada. Pero sabes, que desde el principio, a ella no le gustaba viajar a la finca, ni yo viajar desde aquí a la finca y viceversa".

Emmett se le quedó mirando, el le aguantó la mirada. Por fin Emmett sacudió la cabeza y agarró una carpeta.

"Puede que sea lo de viajar y no estar aquí, en la oficina. Quizá se sienta marginada".

"Puede ser" dijo Edward, " Por cierto, papá me llamo para invitarme a cenar esta noche, cosa que me extraña mucho. A lo mejor quiere hacer las paces. ¿Te invitó a ti a tu familia también?.

"No, solo a ti" dijo Emmett agarrando unos papeles y señalándose una mesa. "Vamos ahí, quiero que veas esto".

Emmett se quito la chaqueta del traje gris y la colgó en el respaldo de una silla. Edward se había quitado la chaqueta nada más llegar a la oficina y deseó poder quitarse la corbata.

" ¿Que tal vas con la gama Cabrera? Preguntó Emmett, " ¿te gusta nuestra campaña publicitaria de lanzamiento de las botas al mercado?"

" Si. Y las secretarias han hecho una cita para que Bella y yo vayamos a almorzar con Mike Cabrera".

"Buena idea, parece que a Cabrera le gusta Bella. Y ahora, pasando a las tiendas Markley, la cadena que te he dado para que la lleves tu…..."

Continuaron hablando y Edward se olvidó de Bella. La vio poco aquel día. En una ocasión, al salir de su despacho, la vio en el pasillo hablando con alguien. Bella llevaba un vestido azul bastante sexy que acentuaba su figura de manera ilegal.

Se preguntó que pasaría durante aquella semana. Si el beso casi la había hecho dejar el trabajo, significaba que le había afectado. La idea le pareció interesante.

A las ocho de la noche Edward estaba sentado en el estudio de su padre. La cena había sido relativamente agradable, pero sospechaba que se le venia encima algo que no iba a gustarle.

Carlisle, de pie, jugueteaba con una pipa en la mano sin encenderla. Había dejado de fumar y le estaba costando un gran esfuerzo.

"Edward, te voy a hacer la misma oferta que te hice en el pasado. Quiero ver a mis dos hijos casados, así que el regalo de un millón de dólares si te casa sigue en pie. Tienes que seguir casado durante un año por lo menos, aunque espero que el matrimonio dure más".

Edward apretó la mandíbula y respiró profundamente con el fin de no perder la paciencia. De no ser porque acababan de operar a su padre del corazón, se levantaría y se marcharía de allí.

"Lo tendré en cuenta, papá. Sin embargo, en estos momentos no existe ninguna candidata" .

"puede ser" dijo Carlisle con energía, " sabia que no te mostrarías entusiasmado, por eso añadí un incentivo que se que te interesará".

Edward sabia que aquello no iba a gustarle.

"Si te casa en los próximos seis meses, además del dinero te daré la finca de la familia. A Emmett le compensare con dinero o un mayor numero de acciones de la empresa, a el no le interesa la finca en absoluto".

Perplejo, Edward se quedó mirando a su padre. La finca de la familia.

" ¿Y si no me caso en los próximos seis meses?" preguntó Edward dándose cuenta de que su padre estaba dispuesto a salirse con la suya.

" Le venderé la finca a Félix Denali, que la quiere y pagará un buen precio por la finca. Ni a tu madre ni a Emmett les interesa".

"Maldita sea papá!" exclamó Edward apretando los puños, " Esa finca lleva generaciones en nuestra familia, ¿Porque venderla?"

"No me gustan los chantajes, pero quiero que sientes cabeza. Ya te he explicado mis motivos".

"Lo pensare" dijo Edward , consciente de que tenía que marcharse antes de decir algo de lo que se pudiera arrepentir, y se puso en pie. " Será mejor que me vaya, el camino a la finca es largo. Te agradezco la cena y considerare tu oferta .Cuidate"

"Yo también he disfrutado la cena, Edward. Ahora que vienes a la ciudad con frecuencia, espero que nos veamos más. La próxima vez que nos reunamos será también con tu madre. Le disgustó mucho no poder estar aquí esta noche, pero había quedado con sus amigas desde hacia meses para ir a Nueva York de compras".

" La próxima vez los invitare a ti y a mamá a cenar fuera".

Edward salió de la casa y se subió al coche apresuradamente, su padre aun estaba débil para acompañarlo a la puerta. La finca de la familia era la carnada que había puesto su padre, consciente de que el la quería. Durante el trayecto a su casa, no dejó de pensar en la oferta de su padre. Se sintió tentado de agarrar a la primera mujer con la que se divirtiera, proponerle matrimonio temporalmente y quedarse con la finca.

Había llegado a su propiedad cuando sonó su teléfono móvil. Era su tío.

"¿Edward, estas en casa?" dijo Vladimir.

"Casi".

"¿Que tal la semana?"

"Soportable" respondió Edward, " Voy los lunes a la oficina, el resto de la semana trabajo desde la finca".

"Me parece una locura que hayas aceptado el trabajo".

"Espero soportarlo un año" dijo Edward en tono ligero, relajándose porque se llevaba bien con su tío.

"Se lo que Carlisle te ofreció esta noche. Me lo había dicho, supongo que para enfadarme. Mi hermano siempre ha sido un manipulador. Te llamo porque quería saber si estas pensando en ceder a lo que el quiere".

"No. Por mucho que quiera la finca, me pasa lo que a mi padre, no he cambiado. No voy a permitir que dirija mi vida."

Vladimir lanzó una carcajada, " me alegra oírtelo decir. Edward, tu puedes comprarte una finca mas grande que la de la familia, así que olvídalo y no pienses mas en ello. No me sorprende de que a mi hermano le haya dado un infarto, siempre tratando de controlar su vida, la de Emmett y la tuya. Y ahora, además, va a tener al hijo de Emmett también para controlarle".

"Tienes razón" dijo Edward. Su padre y su tío se habían pasado la vida discutiendo, " Por suerte, Emmett y yo nos llevamos mejor que tu y papá".

"Me alegro. Mi autoritario hermano siempre se sale con la suya".

"Lo se".

"No dejes que te controle. Trabaja un mes, tómate una semana de vacaciones y ven a verme a Chicago. Saldremos todas las noches y te relajas".

"Gracias, tío Vlad" Edward sonrió, "Tendré en cuenta tu invitación. Entretanto, si vienes a Seattle, podríamos vernos algunos días que vaya a la oficina".

"Bien. Bueno, te voy a dejar, ya hablaremos puesto que tengo que ir pronto a Seattle. Hasta entonces, no pierdas la calma, y se mas listo que tu hermano".

Edward se echó a reír.

"Gracias por llamarme"

Tras contar la comunicación, Edward sintió una proximidad hacia su tío que jamás había sentido respecto a su padre. Aunque sabía que en parte se debía a la personalidad de Vladimir, también era consciente de que tenía algo que ver con la fricción entre su tío y su padre. Además, Vladimir siempre se había puesto de su lado, mientras que Carlisle siempre apoyaba a Emmett. Y pensó en lo mucho que se había apoyado en su tío de pequeño. Tan pronto como salió del coche delante de su casa, Edward corrió hacia los establos, donde guardaba alguna ropa vieja. Se cambió rápidamente, encendió las luces del corral más cercano, sacó unos de los caballos más salvajes que tenia y en cuestión de minutos, encima del caballo, se olvidó de la empresa y de la oferta de su padre.

Espero que le haya gustado este capitulo:)

Dejen sus comentarios! Gacias!


Capitulo seis: Cambios y Besos

" ¿Te gusta esto?"

"Es precioso. Es como un oasis".

Se miraron y se sostuvieron la mirada. Una suave brisa revolvió unas hebras del cabello de ella y Edward se sintió casi seguro que podrian acordar un matrimonio de conveniencia.


No se le olviden dejar sus comentarios:)