Descargo de Responsabilidad: Glee no me pertenece y tampoco ninguno de sus personajes.


Capítulo 62. Un pequeño susto

¡Hey! ¿Cuánto te falta? ¿Estas llegando?

Eh… en realidad…

¿Qué pasa Quinn?

Vamos a tener que cambiar de planes Rach, lo siento mucho pero la sesión se está alargando…

¿No venís? – pregunta en un último intento por hacer cambiar de idea a la rubia

No me lo preguntes así, sabes que si no fuese por el trabajo estaría ahí ya mismo

¿Y Beth?

Voy a llamar a Sam para que la recoja del colegio y se quede con ella toda la tarde

No la llames, yo puedo cuidar de Beth – dice con firmeza

No hace falta cariño

Quinn, quiero hacerlo

¿Estas segura?

Voy a estar puntualmente en el colegio para recogerla

¿Y qué vais a hacer después?

Lo que teníamos pensado, vamos a ir al cine y luego a cenar por ahí

¿Puedo ir?

Tienes que trabajar ¿recuerdas? – le dice en tono de burla la morena

Tened cuidado y no os divirtáis mucho sin mi

Nos lo vamos a pasar mejor que nunca – le asegura riendo, la rubia también ríe

Tengo que dejarte, te llamo luego, te quiero

Te quiero – responde con la misma sonrisa que adorna su cara cada vez que escucha a Quinn decírselo

~/~/~/~/~/~

Tal y como le había prometido a su novia, Rachel está a su hora en la salida del colegio de la pequeña Beth, es más, ha llegado diez minutos antes para evitar cualquier imprevisto. Igual que el primer y único día que había estado allí con Quinn, ya hay algunos padres esperando por sus hijos, la sola idea de ella, Quinn y Beth como una familia le hace sonreír. Los chicos más grandes comienzan a salir de sus respectivas aulas, mientras, la morena avanza por el largo pasillo directa a la de Beth. Al llegar saluda a algunos de los padres allí presentas y espera a que la puerta se abra, cosa que sucede solo unos minutos después, dejando ver tras ella a la profesora de la pequeña. La joven va llamando a los alumnos para que vayan saliendo, Beth es una de las últimas en salir.

¡Rachel! - grita lanzándose a ella - ¿Y mama?

Ha tenido que quedarse trabajando – explica deshaciendo el tierno abrazo en el que la había envuelto la pequeña

Pero teníamos planes ¿Y el cine?

Vamos a ir tu y yo solas…si aún quieres – añade esperando respuesta de la niña - ¿Quieres?

¿Puedo elegir la película todavía?

Por supuesto

¡Bien!

~/~/~/~/~/~

¿Cuál es el veredicto final?

¿Eh?

¿Qué peli vamos a ver? - vuelve a formular su pregunta de forma que la niña entienda

¡Rapunzel! – exclama Beth eligiendo una de las pocas películas de dibujos de la cartelera

Pues vamos a comprar las entradas… ¡oh! Mira quien llama – dice mostrándole el teléfono a la niña y dejándoselo para que conteste

¡Mama! – grita nada más escuchar la voz de la rubia del otro lado del aparato

Hola, mi amor ¿Cómo lo estás pasando?

Bien, Rachel y yo vamos a ver Rapunzel

¿Otra vez? ¿sabe Rachel que ya la has visto con tus tías?

No – niega soltando una risita – Y no se lo digas, por favor – susurra aprovechando que la morena está comprando las entradas

Está bien pero tienes que prometerme que te vas a portar muy bien

Lo prometo

Y que no vas a protestar por la cena

Lo prometo – repite con desgana

Y que…

¡Mama! – se queja Beth por todas las peticiones de su madre – Rachel quiere hablar contigo, adiós, te quiero

Te quiero

Y yo a ti – responde Rachel que es quien recibe las últimas dos palabras de la rubia

Se lo decía a la niña pero bueno

¿A mí no? – pregunta con cierta indignación fingida

A ti también tonta

Ok – dice sonriendo la morena – Como has podido comprobar tu pequeña está sana y salva conmigo, no vuelvas a llamar hasta dentro de mucho porque vamos a entrar a la sala enseguida eh – le advierte

No tenía ninguna duda de que estaría a salvo, temo más por ti la verdad – confiesa riendo a carcajadas, a las cuales se une Rachel mientras Beth la mira con cara rara, no entiende a que viene tanta risa

Oye, ya es casi la hora, nos vemos luego

Nos vemos en casa, ciao

¿Lista? – interroga la diva siguiendo la mirada de Beth hasta el puesto de palomitas - ¿Quieres?

No

¿De verdad?

Es que… si mama se entera…

Mama no está aquí

Se va a enfadar si luego no me termino la cena

Yo me encargo de ella ¿quieres palomitas o no? – vuelve a preguntar tranquilizando a la niña, que rápidamente asiente con una sonrisa enorme en su rostro

~/~/~/~/~/~

Por favor, Rachel… porfa, porfa, porfa…

Está bien pero solo un rato… es la hora de cenar y tenemos que volver a casa antes de que mama lo haga

No tengo hambre – protesta la pequeña sentándose en el columpio. Al salir del cine y después de mucho insistir ha convencido a la diva para ir hasta el parque frente al lugar

Tienes que comer algo

He comido muchas palomitas

No tendría que habértelas comprado

Te lo dije – le recuerda Beth con una sonrisa mientras se columpia, Rachel toma asiento justo en el columpio vacío de al lado, esta oscureciendo y no hay nadie más en el parque

¿Cómo esta Mary?

¡Perfecta! – exclama con felicidad – Gracias, mama me dijo que tú la arreglaste – dice sacando una sonrisa a la morena

~/~/~/~/~/~

La noche cae sobre la ciudad cuando la sesión de fotos acaba, la rubia recoge rápidamente sus cosas, felicita a todos por su trabajo y tras rechazar la invitación de una de las modelos para salir a tomar algo con el grupo, abandona con decisión el lugar para ir a encontrarse con sus chicas, que mejor razón que esa para rechazar una noche de diversión ¿no?

Se dispone a llamar a Rachel cuando algo en la pantalla del móvil llama su atención, nueve llamadas perdidas de su chica y un mensaje de voz. La fotógrafa se preocupa por la evidente insistencia de la morena por localizarla y con rapidez presiona las teclas adecuadas para oír dicho mensaje. Lo que escucha hace que se le congele la sangre y no a causa del frio precisamente. Sin dudarlo corre hasta su coche y tirando las cosas en el asiento trasero arranca a toda velocidad, con el objetivo de llegar hasta Rachel y Beth cuanto antes.

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La angustia se la está comiendo por dentro, por fuera son sus uñas quienes están pagando sus nervios y preocupación. Llevan ahí más de una hora, Quinn debería haber llamado ya o escuchado su mensaje al menos, y así poder estar más tranquila. Quinn, la rubia no va a dejar que cuide de Beth nunca más después de esta primera y desastrosa vez. Tendría que haber seguido el plan, cine, cena y directas a casa, pero la pequeña se había encaprichado con ir a aquel parque y aún era pronto, así que ¿por qué no?…. Si llega a saber que iban a acabar en el hospital, ni siquiera habría salido de casa.

La diva sale por enésima vez de la habitación de la niña para llamar a Quinn, de nuevo su intento va directo al buzón. Frustrada golpea con su pie la pared frente a ella y apoya su frente en la fría pintura. Un grito atrae su atención y al girarse puede ver a Quinn con una evidente preocupación en su rostro. La rubia corre hasta ella y Rachel se lanza a su cuello, envolviéndola en un abrazo, cuando esta junto a ella.

Lo siento mucho – gimotea en un murmullo apenas audible – lo siento Quinn, yo… - el llanto se hace presente mojando el hombro descubierto de la rubia, que se asusta más aun

Shh… tranquila ¿si? – pide acariciando su espalda para clamarla

Lo siento – repite no sabiendo que más decir

Rach… Rachel, mírame – le indica obligándola a romper el abrazo – Necesito que te calmes y me digas que ha pasado – la rubia limpia las lágrimas de su chica que todavía solloza con lamento - ¿Dónde está Beth? – pregunta viendo que su chica no encuentra las palabras

Ahí – señala la puerta a su espalda

¿Está bien?

¿Señora Fabray? – interrumpe un hombre de mediana edad y con bata blanca

Señorita – corrige la rubia

Disculpe… su hija está en perfecto estado, solo es un pequeño corte en su frente, ni siquiera ha necesitado puntos – le informa liberando a la rubia de la angustia que había invadido su cuerpo

¿Y por qué esta todavía aquí?

Bueno, eso podría explicárselo la señorita Berry – ambos dirigen su mirada a la morena que mira al suelo avergonzada – Puede estar tranquila dejando a su hija con la señorita Berry, se ha asegurado que le hagamos todas las pruebas habidas y por haber para descartar cualquier lesión

¿Rachel?

Voy a ver a Beth – se excusa la diva dejándolos a solas

Entre usted y yo, si Beth está aquí todavía es porque ella ha amenazado con denunciarme a mí y al hospital por mala praxis sino lo hacíamos – comenta en voz baja con cierto toque de diversión

Lo siento, se habrá asustado y a veces es un poco…

¿Obstinada?

No tiene idea ¿puedo llevarme a mi hija?

Claro, solo tiene que firmar unos papeles y se pueden marchar

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De camino a casa, Beth le cuenta todo lo que han hecho esa tarde, saltándose algunos detalles como las palomitas que Rachel le ha comprado o que apenas ha tomado nada para la cena a causa de las mismas, su pequeño incidente en el columpio del parque y que ha acabado con su visita al hospital… por el tono de su voz y la forma en que la niña lo cuenta, no hay duda de que lo ha pasado realmente bien con Rachel, eso es algo evidente para la rubia que divide su atención entre la carretera, Rachel y su hija, no así para la cantante que se mantiene en silencio y absorta en sus propios pensamientos todo el camino.

Después de un rápido baño para cada una de las chicas, las tres se encuentran reunidas en la habitación de la pequeña, que espera su cuento para dormir.

¨ Hubo una vez – comienza Quinn bajo la atenta mirada de Rachel y Beth - una princesa increíblemente rica, bella y sabia. Cansada de pretendientes falsos que se acercaban a ella para conseguir sus riquezas, hizo publicar que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero a la vez. El palacio se llenó de flores y regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y de poetas enamorados. - continua poniendo énfasis en sus palabras - Y entre todos aquellos regalos magníficos, descubrió una piedra; una simple y sucia piedra. – la cara de asco de que pone la rubia hace sonreír a las dos morenas - Intrigada, hizo llamar a quien se la había regalado. A pesar de su curiosidad, mostró estar muy ofendida cuando apareció el joven, y este se explicó diciendo:

- Esa piedra representa lo más valioso que os puedo regalar, princesa: es mi corazón. Y también es sincera, porque aún no es vuestro y es duro como una piedra. Sólo cuando se llene de amor se ablandará y será más tierno que ningún otro.

El joven se marchó tranquilamente, dejando a la princesa sorprendida y atrapada. Quedó tan enamorada que llevaba consigo la piedra a todas partes, y durante meses llenó al joven de regalos y atenciones, pero su corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos. Desanimada, terminó por arrojar la piedra al fuego; al momento vio cómo se deshacía la arena, y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro. Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego, y transformar cuanto tocaba separando lo inútil de lo importante. – señala con énfasis dándole importancia a sus últimas palabras

Durante los meses siguientes, la princesa se propuso cambiar en el reino - la mirada de Quinn se enfoca ahora en Rachel después de comprobar como su hija duerme desde hace algunos minutos - y como con la piedra, dedicó su vida, su sabiduría y sus riquezas a separar lo inútil de lo importante. Acabó con el lujo, las joyas y los excesos, y las gentes del país tuvieron comida y libros. Cuantos trataban con la princesa salían encantados por su carácter y cercanía, y su sola presencia transmitía tal calor humano y pasión por cuanto hacía, que comenzaron a llamarla cariñosamente "La princesa de fuego".

Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del joven, que tal y como había prometido, resultó ser tan tierno y justo que hizo feliz a la princesa hasta el fin de sus días¨ - finaliza el cuento con susurros sin apartar su mirada de la morena, Rachel la mira completamente embelesada

Lo siento mucho Quinn – la diva repite las mismas palabras que le había dicho en el hospital

Deja de decir lo siento Rach, ha sido un accidente y Beth está bien, olvídalo – le pide acariciando con suavidad su mejilla

Pero, y si…

No lo pienses, no ha sido culpa tuya ¿vale? – la morena siente sin mucho convencimiento mirando a la niña, si le hubiera pasado algo no se podría perdonárselo en la vida – Vamos anda, dejémosla dormir

No

¿No? – indaga con confusión Quinn

No me fio del médico ese, no me voy a mover de aquí en toda la noche

Rachel, está durmiendo, está bien – le aseguro tratando de convencerla para que la acompañe

He dicho que no Quinn

Como quieras – murmura dándose por vencida y saliendo de la habitación, Rachel se queda junto a la cama de la pequeña, observándola dormir tranquilamente, hasta que ella misma se deja arrastrar por su propio cansancio


* Cuento: ¨La princesa de fuego¨

Para quienes esperaban lemmon, lo siento pero eso va a quedar a la imaginación
de cada una jeje El viaje se acabo ya ¿ habrán estrenado la casa de Lima o no?

Aunque eso tranquilizara a Rachel, Austin no es ni va a ser gay.

¿Bebes para Faberry? Ya veremos, todo puede pasar... de momento tienen a Beth.

Esta pelea se a resuelto fácil, pero no va a ser la primera ni la ultima que tengan, aviso ajaja

Un capítulo con mas Beth y Rachel que nunca... me apetecía hacerlo. La diva ya esta totalmente integrada
en la familia ¿no os parece?

Ya sé que tengo un poco abandonadas a las otras dos parejas pero van a volver,
Sam&Kyla con más fuerza que nunca... Britt&Santana tan bien como siempre ;)

Creo que no me dejo nada por decir. Gracias por comentar, no dejen de hacerlo por favor :)
Próxima actualización el Viernes.

Saludos.