Disclaimer: NADA ME PERTENECE, HISTORIA PERTENECE A SARA ORWIG TODO LO RELACIONADO A TWILIGHT PERTENECE A MEYER!:)
HOLA! :)
Perdon por no haber actualizado en el fin de semana, pero estuve un poco ocupada, celebrando mi cumpleaños jejejje:)
Bueno aqui esta el capitulo ocho y la popuesta de Edward y reaccion de Bella a ella.
Gracias por todos sus rieviews:) me encanta saber que de verdad le gusta esta historia.
Alguien me pregunto que donde estaba la primera historia que habia puesto aqui en fanfiction, bueno la tenia en otra cuenta que habia cancelado, pero estoy pensando ponerla otra vez cuando termine esta :)
Anterior:
"¿Quieres la finca de la familia? Bella se preguntó por que le estaba contado aquello ya que no era asunto suyo. Sabía que Edward se lo decía por algo.
"Si" admitió Edward, "Quiero la finca, pero para conseguirlo tengo que casarme y el matrimonio tiene que durar al menos un año. Mi padre no menciono hijos. Eso es todo".
Bella lo miró y, de repente se dio cuenta de lo que estaba pensando
"NO!" exclamó ella.
Capitulo ocho:Propuesta
Edward le puso la mano en la nuca, distrayéndola. "Cásate conmigo, Bella. Será por un año".
Bella abrió la boca para protestar, pero el la silenció sellándole los labios con un dedo.
"Escúchame. Lo pensé mucho y voy a ofrecerte a cambio….."
Bella, sacudiendo la cabeza, lo interrumpió, "No. Ni hablar. Es ridículo. No quiero que me digas nada, no voy a casarme contigo y no voy a vivir en esta finca llena de serpientes y vacas. No, nunca. Nada de lo que puedas decir me haría cambiar de idea".
"Es posible" dijo el con calma mientras le acariciaba la nuca, "Pero podrías oír mi proposición. Te estoy pidiendo que seas mi esposa durante un año, no toda la vida. Te ofrezco un millón de dólares y ayudarte a montar tu propia empresa cuando tú quieras. Eres inteligente, ambiciosa y perfectamente capaz de tener tu propia empresa. ¿Por que no ser independiente? Se que no te importa trabajar".
Bella, perpleja, lo quedó mirando. Un millón de dólares y su propio negocio a cambio de estar casada con Edward durante un año. Tenía el no en la punta de la lengua, pero no logró pronunciarlo. Tenía que pensar en esa proposición. Como Edward acababa de decir, un año no era toda la vida. De todos modos, iba a tener que trabajar para el durante un año y estar en la finca. Un millón de dólares además de la fantástica cantidad de dinero que Emmett le había ofrecido mas su propio negocio.
Matrimonio sin amor. ¿Podría soportarlo? La idea de tener relaciones sexuales con el le aceleró los latidos del corazón.
"Piénsalo. Se que ha sido una sorpresa para ti. Yo, por supuesto, no tengo problemas".
"Estás dispuesto a casarte consciente de que el matrimonio seria falso y sólo temporal".
"Si, y tu también. Los dos tenemos mucho que ganar. Y, por suerte, no hay ningún hombre en ti vida en estos momentos".
"No. Y no lo habrá por el momento, al margen de lo que decidamos".
Casi mareada, Bella lo miró fijamente. Cuando Edward le puso la mano en la barbilla y clavó los ojos en su boca, ella tembló. Entreabrió los labios inclinándose hacia el, expectante. El corazón le latió con fuerza cuando la lengua de Edward le penetró la boca al tiempo que se la sentaba encima de sus piernas. El beso la hizo olvidar sus reparos en lo que a el se refería.
Le rodeó la nuca con los brazos y enterró los dedos en el espeso y suave cabello de Edward mientras lo besaba con ardor. Edward la hacía derretirse con sus besos, la excitaba como nunca nadie la había excitado. Gimió suavemente. Edward le acarició la garganta y luego bajó la mano para acariciarle el pecho. Por encima de la ropa, sintió las ardientes manos de el, enardeciendo sus deseo. Después de desabrocharle los botones superiores de la camisa, deslizó la mano por debajo y le acarició su firme pecho.
Edward le había desabrochado la blusa y el sujetador, y el purgar de la mano estaba describiendo círculos en unos de sus senos. Las sensaciones la desbordaban, pero se dio cuenta de que estaban yendo mas rápido de lo que era prudente.
Con un esfuerzo, Bella incorporó el cuerpo. Edward tenía el cabello revuelto y los labios enrojecidos por los besos, y sus ojos estaban llenos de deseo. El, bajando la mirada, la clavó en las manos que le cubrían los pechos. Las caricias la hicieron Jadear.
"Tenemos que parar ahora mismo" susurró Bella, hablando casi para sí misma.
Por fin, se puso en pie y se arreglo la ropa. Anhelaba volver a los brazos de Edward, pero sabía que se arrepentiría de ello mas tarde si lo hacía. Al volver a ocupar su silla, vio que Edward la estaba mirando fijamente y se preguntó que estaría pensando.
"el matrimonio debería funcionar" dijo Edward, "podrías tener relaciones sexuales satisfactorias. Ninguno de los dos sufriría cuando rompiéramos".
"Pero yo tendría que vivir aquí, en la finca, durante un año" dijo ella como si se tratara de una calamidad.
Edward sonrió traviesamente y se inclinó hacia delante para tocarle la barbilla.
"Lo soportarías. No es mucho a cambio de un millón y tu propio negocio, y mi casa es bastante cómoda. Además , tal y como están las cosas, pasa aquí cinco días a la semana".
"Lo siento, Edward, pero tengo mi casa y a mis amigos en la ciudad. Tengo que pensarlo bien. Hay otros problemas como, por ejemplo, la posibilidad de que quede embarazada".
"Sabes tan bien como yo que hay formas de evitarlo. Tendremos cuidado".
"Tengo que pensarlo".
"Bien, piénsalo. Pero no te olvides que somos compatibles, ha quedado demostrado".
"Se está haciendo tarde. Voy a acostarme, aunque no creo que pueda dormir" los dos se pusieron en pie y agarraron sus vasos para llevarlos a la casa.
Se dirigieron a sus habitaciones y , delante de la puerta de ella, Edward apoyó una mano en el marco mientras, con la otra , le acariciaba el cabello.
"Creo que es la solución perfecta para los dos. Lo único que tienes que hacer es decir que si".
Bella miró esos ojos verdes que podían causar destrozos en su vida y en su razón.
"Lo voy a pensar" repitió ella casi sin respiración, recordando sus besos, "Buenas noches, Edward".
Edward le sonrió "Hasta mañana".
Confusa, Bella se metió en la cama y se quedo mirando la oscuridad mientras pensaba en su futuro. Seria un cambio radical en su vida. Su familia lo comprendería, ya que cualquiera de ellos haría lo mismo en semejante situación. Todos sus familiares eran ambiciosos; le gustaba el dinero y cualquiera le aconsejaría que aceptara la proposición. Le relación de Edward con ellos no seria un problema, Edward gustaba a la gente y parecía tener un amplio circulo de amigos. Incluso en la oficina de Seattle la había sorprendido ver la cantidad de personas que se había parado a saludarle, a darle la bienvenida y habían mostrado interés por lo que estaba haciendo.
El viernes por la tarde, cuando regresó a Seattle a pasar el fin de semana, intentó hacer una vida lo mas normal posible.
Mientras cenaban ensaladas el domingo por la noche, Bella le contó a Alice la proposición que Edward le había hecho. Alice dejó el tenedor en el plato y la miró con los ojos desmesuradamente abiertos.
" ¿Un millón de dólares y tu propio negocio? Es una proposición fabulosa".
"Alice, si acepto, tendré que casarme con el. Estaré unida a Edward en matrimonio, una relación intima y estrecha. Tengo dudas respecto a el, apenas le conozco".
Alice frunció el ceño. "Es una proposición demasiado buena para rechazarla".
"Quizás. Tengo que pensarlo bien".
"Un año, Bella. Déjate de dudas y acepta. Una oportunidad así sólo se presenta una vez en la vida". Alice volvió a fruncir el ceño y dio unos golpecitos en el plato con el tenedor antes de añadir: "Además, vas a estar ahí con el durante un año. Y si es atractivo…"
"Si lo es" dijo Bella
"Si rechazas la oferta, como tienes que quedarte allí un año de todos modos, podrías enamorarte de el, no casarte con el y perder el millón y el negocio"
"Cualquier cosa que haga tiene sus inconvenientes , lo importante es elegir lo mejor posible".
"Exacto. Lo mejor es agarrar ese millón de dólares y se acabó".
Bella sonrió. "Creo que estás pasando por altos algunos detalles de importancia, pero tendré en cuenta esa conversación a la hora de tomar una decisión".
"Tratare de evitar hacerte reproches si no aceptas".
"Te lo agradeceré" respondió Bella sonriendo, "Cada vez que decido decir que si me entra un miedo terrible".
"Si te casas, voy a echarte de menos aquí".
"Pase lo que pase no voy a dejar mi piso. El palacio en el que Edward vive es ridículo, demasiado grande. Ocurra lo que ocurra vendré a Seattle y a mi casa".
"La mayoría de las mujeres darían lo que fuera por vivir en un palacio".
"Deberías verlo, he estado en hoteles mas pequeños. Pero no te preocupes, seguiremos siendo vecinas, aunque no con tanta frecuencia, además tu tienes a Jasper, quien regresara pronto de Iraq"
"Tienes razón"
Alice y ella se despidieron delante de las puertas de sus casas. Necesitaba tiempo para pensar. Había pasado en fin de semana considerando la propuesta de Edward y estaba empezando a inclinarse por aceptarla, era demasiado importante rechazarla.
La señora de Edward Cullen. No podía imaginarse a sí misma casada con el. Apenas se conocían. En realidad, casada o no, era muy posible que se acostara con el antes de que acabara el año; por tanto, merecía la pena aceptar la proposición.
El lunes, Edward había ido a una reunión de negocios con Emmett y no pasó por la oficina, por lo que ella no lo vio hasta el día siguiente en la Finca. Eran las ochos y media de la mañana cuando Edward se asomó a su despacho.
"Buenos días. ¿Que tal en fin de semana?"
"Bien. ¿Y tu?" preguntó Bella apenas prestando atención a la repuesta de el.
Con su acostumbrado atuendo informar y botas, parecía mas un trabajador común y corriente en la finca que un multimillonario. No obstante, el pulso se le aceleró al verlo.
De repente, notó que a Edward no se le había escapado la intensidad de su mirada, por lo que se apresuró a añadir: "perdona, estaba pensando en los datos que estaba examinando"
"Dije, que me gustaría que llamaras a Marcus Lins para ver si me consigues que hable conmigo por teléfono. Prefiero que lo hagas tu y no una de las secretarias porque tu podrías convencerlo mas fácil".
Sorprendida, Bella asintió."Lo intentare, pero se muestra muy frio con Emmett y viceversa. Emmett tiene pocos tratos con el".
"Nunca nos hemos puesto de acuerdo con ellos en lo que al dinero respecta, siempre quieren mas beneficios que los demás. A mi padre le parece demasiado. Supongo que Marcus ha riculizado a Emmett, y Emmett lo ha estado ignorando concentrándose en otras cuentas; pero Marcus tiene la cadena de ropa más próspera de todo el vez participe en un rodeo con Marcus, llama y a ver si quiere hablar conmigo"
"Lo intentare" respondió ella, y Edward se alejó.
Bella consiguió una cita telefónica y se olvidó del asunto hasta el mediodía, cuando Edward entró en su despacho y se sentó delante del escritorio.
"Gracias por conseguir que Marcus haya hablado conmigo por teléfono, imaginaba que lo conseguirías. Voy a cenar el jueves con el".
" ¿Donde?" preguntó Bella, consciente de que Marcus lins vivía en New York.
"En New York. Tomare un avión. Bella, me gustaría que me acompañaras".
Sorprendida, ella asintió.
"Estupendo" Edward se puso en pie, "Salimos por la mañana para llegar lo mas rápido posible. Le pediré a Jessica que haga las reservasiones de las habitaciones de hotel y los boletos de avión. Regresaremos el viernes"
"Bien. ¿Cuál es el propósito de la cena? Supongo que quieres que vendan productos Cullen Brand".
"No. Lo que quiero que venda en la gama Cabrera. Pero bueno, ya veremos. Al menos ha decidido verme y hablar conmigo".
"Es verdad. Hemos logrado lo que ni Emmett ni tu padre lograron" le apetecía la idea de ir a New York a una cena.
Casi no pudo concentrarse en todo el día, la proposición de Edward no dejaba de rondarle por la cabeza. A eso de las cinco, incapaz de seguir trabajando, oyó a las secretarias marcharse. Edward apareció pocos después.
" ¿Por que no dejas el trabajo ya? Podríamos darnos un baño en la piscina y cenar".
"perfecto" respondió Bella rápidamente, " Me reuniré contigo en la puerta dentro de unos minutos"
Nerviosa, salió del despacho después de apagar el ordenador. Una vez fuera, Edward, que la esperaba, la agarró del brazo y la llevó hasta su coche.
"Iremos en coche, es más rápido".
Charlaron de lo que había pasado aquel día, pero no mencionaron la proposición que la tenia obsesionada. Se bañaron en la piscina y luego fueron a ducharse y a cambiarse para la cena. Ella se puso unos pantalones y una blusa violeta sin mangas, se cepilló el cabello y se lo dejó suelto.
Por fin, Bella salió de la habitación y fue a buscarlo. En la mesa había un gran ramos de rosas blancas y rosadas, y vino con una cubeta con hielo. Al ver a Edward avanzando hacia ella, respiro profundamente.
" ¿Una copa de vino?"
"Si gracias" respondió Bella, consciente de la mirada de admiración que Edward le dedicó.
"Espero que sea una cena de celebración" dijo Edward al darle la copa de vino blanco.
Entonces, Edward alzó su copa a modo de brindis y añadió: "Por el futuro, Bella. Dime " ¿tomaste ya una decisión?"
NOTAS:
cual sera la respuesta de Bella? jajajajaja
No se le olviden dejar sus reviews!:)
Capitulo Nueve: Compromiso Falso?
"Gracias. Todo eso es un sueño" Bella se puso de puntillas y lo besó.
Edward le redeó la cintura y la abrazó al tiempo que respondía a su beso.
Bella ardía en deseo. Enterró los dedos en el espeso y suave cabello de Edward y luego le acarició la espalda. Necesitaba hacer el amor con el.
Por favor dejen sus comentarios! gracias:)
