Al día siguiente me desperté algo temprano, lo supe porque el reloj daba las 5:00, trate de dormir de nuevo pero fue imposible. Me levante de la cama camine hasta el baño y empecé a bañarme. Después de unos minutos salí y entre al closet. Luego de colocarme mi ropa interior tome unos jeans negros pegados hasta los tobillos, una camisa holgada de tiras y de color gris con finas rayas color negro, me llegaba hasta un poco mas debajo de las caderas. Para los zapatos, opte por unas zapatillas negras. Baje a la cocina y ahí estaba mi madre, mire el reloj y daba las 5:34.
-Sakura, te has levantado temprano – dijo mi madre terminando de lavar unos platos que supuse eran de su desayuno – ¿Siempre te levantas a esta hora?... pensé que los adolecentes dormían hasta tarde.
-No… es solo que no pude dormir mas, creo que aun no me acostumbro a la habitación y todo eso.
-Si tú lo dices…
-Oye mama, ¿que no tienes que ir a trabajar? ¿No es a las 6:00 tu programa?
-Si, de hecho ya me iba. Sakura hay pan tostado… jugo, frutas, y mas cosas en la nevera.
-Gracias… Ehm creo que saldré un rato a caminar por la playa.
-Que raro, a esta hora no hay nadie ahí.
-Así es mejor, solo quiero descansar un rato.
-Bueno. Oh, no se te olvide que Sasuke pasara por ti dentro de un rato.
-Si mama…
Después de que mi madre saliera de la casa me dirigí al patio, el cielo se debatía entre colores oscuros y claros, camine hasta la puerta que había visto el día anterior, la abrí y seguí con mi camino hasta que el suelo de pasto pasaba a ser de arena. Procure no pisarla y con la mirada busque un buen lugar para sentarme. A unos pasos más atrás había un árbol, me senté recostando mi espalda en su tronco y me quede mirando las olas que se perdían al llegar a la orilla. El sonido era tranquilizante, el lugar era apacible y sin darme cuenta me deje caer en los brazos de Morfeo…
Era de noche, me había escapado junto con mi hermano de casa, íbamos a una película, no era muy lejos, aunque tampoco muy cerca. Caminamos lo suficiente para alejarnos de casa y pedir un taxi, habíamos dejado a mis padres dormidos, ya eran cerca de las 12. La película no era para niños de nuestra edad pero había conseguido unas entradas y la manera perfecta de entrar a la sala del cine sin ser vistos. Mi hermano lo había estado esperando, yo se lo había prometido, además era la mejor película de acción del año. Le pedimos al taxi que parara una calle antes del lugar, al bajar rápidamente nos dirigimos a un callejón que daba con la parte trasera del edificio. El plan había salido a la perfección, entramos y vimos la película sin ningún problema. Mire mi celular, el reloj a un lado de la pantalla daba casi las 2 de la mañana, debíamos regresar pronto a casa. Cuando salimos sentí como algo me tomaba fuertemente ambos brazos y cuando trate de girar a ver algo cubrió mis ojos y mi boca, trate de zafarme pero no pode y repentinamente caí en un profundo sueño.
Al abrir mis ojos no tuve problema para acostumbrar mi vista a la iluminación puesto que estaba en un cuarto oscuro que parecía ser el sótano de una casa vieja. La imagen de mi hermano me vino rápidamente a la cabeza y en un brinco me levante, mis manos y pies estaba fuertemente atados, tenia algunos golpes y me habían amordazado. Me asuste, pero luego me relaje un poco al ver a mi hermano frente a mí, en las mismas o peores condiciones que yo. Trate de hacer ruido para despertarlo y funciono, abrió los ojos lentamente y su mirada de sorpresa y angustia me dio un escalofrió, jamás lo había visto así. Unos pasos se escuchaban acercándose a nosotros. Un hombre con la cara cubierta empezó a desatar el trapo que cubría mi boca, luego me jalo por el cabello para hacer que lo viese a los ojos.
-¡Dime tu nombre completo! – Al ver que no hubo respuesta hizo su agarre más fuerte - ¡ya!
-Haruno… Sakura – respondí entre lágrimas.
-¿Es tu padre Haruno Ryu el dueño de los hospitales Haruno? – No sabia si responder a esa pregunta, tenia miedo y estaba muy confundida, mire a mi hermano cuya expresión hizo que rompiera a llorar – Si no respondes tu amigo sufrirá las consecuencias…
-¡No por favor… déjenlo libre! Yo… yo me quedo, pero déjenlo a él libre… por favor…
-¡Cállate estúpida!, responde la pregunta que te hice.
-Si… mi padre es Haruno Ryu – Debía hacer que dejaran libre a mi hermano, debía pensar en algo, si lo que buscaban era una conexión con mi padre… - Yo soy la persona que buscan, el es solo un amigo, por favor déjenlo ir, el… no tiene nada que ver con mi padre, déjenlo libre.
Por la mirada de mi hermano supe que había comprendido mi plan, lo que no me esperaba era que lo desaprobara. Con un movimiento de su cabeza y gritos ahogándose en su garganta gracias a un trapo en su boca, me hizo comprender que se quedaría conmigo, pero eso era un riesgo que no estaba dispuesta a correr, el significaba demasiado para mi, era un gran ser humano que no se merecía sufrir de esta manera.
-¿De verdad?... bueno pues supongo que no nos servirá de nada… entonces – Hizo una señal con la mano para que otros dos hombres encapuchados -llegaran – Desháganse de el, no nos servirá… pediremos el rescate de la chica solamente.
-¡¿Qué?... No por favor… no le hagan nada… - De nuevo rompí a llorar y trate de zafarme para poder ir con el, pero fue imposible. El sujeto me volvió a tapar la boca antes de que empezara a gritar y con dificultad gracias a las lágrimas que cubrían mis ojos, vi como se llevaban a mi hermano.
-¡Sakura!... ¡Sakura! – El sonido se hacia cada vez mas lejano y de pronto caí inconsciente al suelo…
-¡Sakura! – La voz era diferente, era más gruesa. Sentí como una mano un poco fría se posaba en mi mejilla – Sakura… - Sentí un viento tibio entrar por mi oído, pero ¿Qué era? – Sakura… - De nuevo, se sentía tan… tan bien, y esa manera de decir mi nombre… ¿estaría soñando?
Abrí mis ojos, aparentemente si había dormido algo porque la luz del sol hizo que tardara un poco en acostumbrar mis ojos. Cuando por fin pude ver con normalidad ahí estaba el, si Sasuke Uchiha estaba apunto de besarme… ¡espera! ¿Besarme?
-¿que haces? – Al terminar de despertar y comprender lo que pasaba trate de alejarlo pero el me había abrazado a su cuerpo. La distancia entre nuestros rostros era de solo unos centímetros, más de lo que mi mente podía soportar por lo que pude sentir como mis mejillas se enrojecían.
-Soy yo el que debe preguntarte eso – Su mirada, esos endemoniados ojos negros… ¿por que me miraba de esa manera?
-Oh en serio… - Trate de mostrar indiferencia, es decir… no es como que el causara algún efecto en mi, NO… ¿no? – De verdad algo anda mal contigo, ya suéltame por favor.
-Como quieras… - lenta… mejor dicho, torturadoramente lento fue deslizando su brazo derecho por mi cintura e igualmente con la mano que aun reposaba en mi mejilla – De cualquier manera la única que tiene algo mal eres tu, ¿Qué haces durmiendo en un lugar como este? Tu casa esta a unos metros de aquí y aun así insistes en ponerte al alcance de cualquier pervertido que se le ocurra pasar por aquí o quizás algo peor… no lo se un asesino…
-Si "Señor paranoico", déjeme decirle que el único pervertido aquí es usted – Me puse de pie y me encamine a la casa tratando de no cruzar una mirada mas con el, ¿Qué demonios hacia el ahí? Y… ¿Qué intentaba hacer?
-Wao… ¿Pervertido yo? – se burlo en un falso intento por parecer ofendido – ¿Así es como me agradeces?
-¿Debería agradecerte? – Me detuve en seco y di media vuelta en tanto el me alcanzó – A ver… ¿Por qué tendría que agradecerte?
-Pues al ver que no estabas en tu casa tuve que buscarte, y cuando te encontré, por la expresión en tu rostro no parecías tener un buen sueño, así que decidí despertarte, además… no puedes dormir en un lugar así – Ok, admito mi derrota, el tenia un punto a su favor.
-Oh, gracias… pero…
-¿Pero? – Se coloco en una pose arrogante, esperando mi contradicción como si tuviera una gran respuesta a ella.
-¿Tenias que estar tan cerca para despertarme?... oh ¿Tenias que abrazarme también? – Sonreí y me cruce de brazos.
-Te llame, mas de una vez de hecho, y empezaste a llorar, así que te abrasé para hacerte sentir mejor – LO ODIO, ¿Acaso tiene una respuesta para todo?, demonios ya tiene dos puntos a su favor – Además, tu madre me dijo que te mostrara el pueblo y como tengo mejores cosas que hacer no puedo ponerme a esperar a que la "Bella Durmiente" despierte.
-Sasuke, si tienes mejores cosas que hacer, solo ve a hacerlas, yo me puedo cuidar sola.
-Tienes suerte de que este de buenas hoy. No pienso pedirte que me acompañes, VAS a acompañarme.
-¿…Porque tú lo dices?
-Si – enarque una ceja, ¿de verdad me estaba diciendo eso?, como si me fuera a obligar a ir con el, es mi decisión ¿no?
-Mmm… Si pues, suerte con lo que sea que tengas que hacer – Di media vuelta y me dispuse a seguir con mi camino hacia la casa pero una fuerte mano me tomo por la muñeca, iba a voltearme a verlo pero se adelanto en el camino arrastrándome tras el - ¿Qué demonios te pasa?... suéltame.
-De verdad eres molesta… - Su tono tenia un deje de molestia, era increíble como pasaba de estar fastidiándome a estar molesto.
-¿Molesta yo?... ah tu eres el bipolar que se la pasa fastidiándome para luego enojarse conmigo.
-Te dije que vine a buscarte para llevarte a conocer el pueblo, no te pregunte si querías ir o no.
-¿De verdad?... ¿Crees que puedes obligarme? – Ya habíamos pasado el patio de la casa, el estaba dispuesto a abrir la puerta cuando yo me tome de uno de los pilares de madera que sostenían el tejado del porche.
-¿Sakura que haces? – Se dio vuelta para verme y yo aproveche para rodear con la otra mano el pilar.
-Gracias por venir, pero ya te lo dije, yo puedo cuidarme sola.
-No seas infantil…
-Sasuke solo vete y ya – Nuestras miradas retadoras chocaban, era obvio que ninguno se daría por vencido, bueno… solo espero no darme por vencida y perder otro punto ante el.
-¿Quieres jugar? Perfecto, Solo te diré que yo no juego a esos juegos de niños…
-¿Ah? - ¿A que se refería?
Cuando me di cuenta el se había abrazado a mi espalda colocando su cabeza en mi hombro, pude sentir su aliento recorrer mi cuello. De pronto una mano empezó a levantar mi blusa lenta y seductoramente, provocando que me sonrojara. Otra mano empezó a acariciar mi estomago bajando hasta mi vientre y deteniéndose en el botón de mi pantalón – Sasuke… ¿que haces? – Mi voz no salía con normalidad, ¿Qué era lo que se proponía?... hay por Dios, no soy tonta, claro que se que era lo que pretendía, pero… ¡ah!, ni siquiera puedo pensar con claridad.
-Tienes cinco segundos para soltarte y venir conmigo por las buenas, o… - ¿o…? por un demonio su voz era tan embriagadora que no podía pensar con claridad, ¿Por qué me estaba pasado esto a mi? – 5… - no puedo dejarme vencer tan fácilmente… - 4… - Pero tampoco iba a dejar que ese imbécil me violara ahí mismo – 3…
-¡Sasuke suéltame!
-2… - Su dedo pulgar paso por debajo del pantalón preparándose para desabrochar el único botón del mismo, si eso pasaba…
-¡Está bien! – Me solté rápidamente del pilar para quitarme sus manos de encima y echarlo para atrás. Al mirarlo a la cara solo había una media sonrisa llena de victoria y satisfacción en su rostro, acompañado por unos ojos vigilantes a mis movimientos – Ya vámonos.
-Hmp… - El solo se dio media vuelta y entro a la casa como si nada, yo lo seguí hasta que llegamos a la entrada principal. Había un auto estacionado, el se acerco a la puerta del copiloto y la abrió – Entra – Yo sin mas accedí.
-Eres un pervertido – Ni siquiera lo mire, solo… quería que quedara claro.
-Hmp… - Es tan molesta esa forma de contestar.
-"Hmp" – le hice mofa con un tono mas agudo.
-Sakura sabes que no te conviene jugar conmigo – ni siquiera le respondí, solo entre, me senté y cerré la puerta con la esperanza de que no hubiese quitado su mano para así fracturarle unos cuantos dedos. Pero como eso solo podía suceder en mi mundo de fantasía no perdí la oportunidad de imaginármelo, si… eso era todo, mi mal humor se había ido. Aparentemente la idea de ver sufrir al imbécil de Sasuke dibujaba una gran sonrisa en mi rostro.
-¿Y ahora que te pasa? – Gire la cabeza para verlo sentado en el haciendo del conductor con una ceja levantada en señal de confusión.
-Nada… por desgracia no te paso nada – Lo ultimo lo dije lo suficientemente bajo como para que el no lo escuchara.
