Disclaimer: NADA ME PERTENECE, HISTORIA PERTENECE A SARA ORWIG TODO LO RELACIONADO A TWILIGHT PERTENECE A MEYER!:)

Gracias a todas por sus comentarios:)

Bueno aqui esta el capitulo 10..espero que le guste:)

Ropa de Edward y Bella en mi perfil:) se que hay alguien a quien le encantan jejeje:)


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"Si, no hay problema. Iremos a cenar."

"Voy a llamar a papá y a mamá y luego te volveré a llamar. Anímate, Emmett. Ya somos mayorcitos."

Emmett lanzó un gruñido, "Esta noche todavía no me lo habré creído del todo. No se lo contare a Rosalie hasta después, no se si podría fingir bien."

"Gracias. Quedamos en el club a las seis y media" dijo Edward antes de colgar.

Sólo le llevó unos minutos quedar con su tío para la cena, que accedió ya que estaba en Chicago, a tomar un avión. Edward salió de su despacho y se dirigió al de Bella. ¿Serian capaces de aguantarse durante un año? ¿Seria Capaz el de controlarse y pasar con ella todo ese tiempo?.

Capitulo diez: Cena Familiar Y Pasiones Ardientes

Esperaba que fuera así. Su casa era enorme y no tenían por que molestarse. Su preocupación se evaporó al pensar en la finca de la familia. Era una magnifica finca para el ganado vacuno con abundante agua, un clima magnifico y una situación extraordinaria. Entró en la oficina de Bella y cerró la puerta. Ella levantó la mirada y abrió muchos los ojos, parecía molesta por la interrupción. Le dieron ganas de deshacerle el moño y tomarla en sus brazos.

"Ya le dije a Jessica y Lauren que vamos a cerrar la oficina pronto. Vamos a la casa para prepararnos. Le conté a Emmett toda la verdad, pero todavía no se lo va a decir a Rosalie."

"Dudo que le haya gustado la noticia. Sabe que no estamos enamorados."

"Tienes razón. También llame a mi tío Vladimir y le dije que iba a invitar a la familia a cenar para darles una noticia. Mi tío está en chicago, pero va a tomar un avión privado para cenar con nosotros esta noche."

"¿Le contaste la verdad?"

"No, todavía no. Lo voy hacer, pero esta noche, con mi padre delante, no. Quiero paz y tranquilidad, por eso no le he dicho nada."

"Tu tío y tu son muy unidos, ¿verdad?"

"Me siento mas unido a el que a mi padre" respondió Edward.

La mirada de Bella pareció perderse momentáneamente. Después, sacudiendo la cabeza, volvió los ojos de nuevo a el.

"Está bien. Dame media hora para acabar lo que estaba haciendo."

Edward asintió y se marchó, sospechando que Bella estaba empezando a tener dudas respecto a haber aceptado el trato.

Aquella tarde, los nervios se apoderaron de ella al pensar en la noticia que iban a dar a la familia de Edward. Las dudas la habían asaltado todo el día y no había dejado de mirar el anillo, símbolo de la promesa del dinero que iba a recibir.

Aun sentía un hormigueo en el estómago cuando entraron en el club de campo y tenía húmedas las palmas de las manos.

"Sonríe. Tienes cara de ir al matadero."

Bella lo miró. "Me siento culpable y no se por que."

"No tienes por que sentirte culpable. Estamos haciendo lo que mi padre quiere que hagamos."

"Aunque les dije a mis padres que es un matrimonio de conveniencia, con ellos no me siento culpable. Tanto a mis padres como a mis hermanos les pareció una excelente idea al enterarse del dinero que voy a ganar con todo esto."

"Mi padre va a ponerse muy contento" le dijo Edward tomándola del brazo. "Estas guapísima esta tarde"

"Gracias" respondió ella, sospechando que Edward le habría dicho lo mismo aunque tuviera un aspecto penoso. "Tanto Emmett como tu, cuando quieren algo hacen todo con tal de conseguirlo. En eso los dos son iguales."

"Supongo que si. Lo heredamos de nuestro padre."

Bella saludó a Emmett, a Vladimir y a Carlisle. Sabía que serian amables con ella, pero eso no la tranquilizó.

"tu padre es igual que Emmett y que tu, aunque en mayor."

"Si, ya nos la han dicho."

Saludó a Rosalie, a quien no había visto desde la boda. Emmett le estrechó la mano afectuosamente, pero la sonrisa no le alcanzó los ojos. Y después saludo a la madre de Edward.

En cuestión de Minutos Emmett y Edward habían conseguido que el ambiente fuera relajado. Sabia que la madre de Edward, Esme, se estaba esforzando por mostrarse simpática y pronto las mujeres estaban conversando.

Estaban tomando los aperitivos en un salón reservado y Edward, por fin, se puso en pie.

"Quiero darles una noticia" Edward le tomó la mano y la hizo ponerse en pie a su lado. "le pedí a Bella que se case conmigo."

La familia pareció estallar y la rodearon para felicitarla y ver el anillo que, hasta hacia unos minutos había estado en el bolsillo de Edward, antes de ponérselo de nuevo en el dedo. Emmett fue el último en felicitarla; con un suave apretón en el hombre, dijo:

"Bienvenida a la familia Cullen."

Bella lo miró y, aunque el sonreía, le conocía lo suficiente para darse cuenta de que no le complacía el trato que Edward y ella habían hecho.

Vladimir se le acerco sacudiendo la cabeza. "No puedo creer que Edward vaya a casarse, lo que hiciste es milagroso."

Bella sonrió.

"Estoy encantada. Gracias por venir esta noche, significa mucho para Edward. Se siente muy unido a ti."

"Entre mi hermano y yo siempre hubo muchas diferencias. También las hay entre Edward y Emmett, pero están más unidos que Carlisle y yo, y me alegro de que sea así. Carlisle y yo hemos pasado momentos muy difíciles. A mi nunca me ha gustado que siempre favoreciera a Emmett; sin embargo, es comprensible ya que Emmett se parece mucho a el. Yo, por el contrario, me inclino por Edward toda la vida, ya que se parece más a mí y tiene una personalidad más alegre y divertida. A Edward siempre le ha gustado divertirse."

"En mi familia todos nos llevamos bien…es decir, cuando nos vemos" Bella sonrió

"Será un placer conocerlos. Irán a la boda, ¿no?"

"Si, claro. Nos reuniremos unas cuantas veces al año."

"Por lo que dices no parece que haya niños pequeños. Los niños unen a las familias. Nunca he estado tan unido con Emmett como con Edward; sin embargo, Cristal es un encanto y admito que voy a Seattle muchas veces sólo por verla."

"¿Están hablando de mi?" preguntó Edward acercándose a ellos.

"A pesar de ser un tema de conversación fascinante, no; no estábamos hablando de ti, sino de Cristal" respondió Vladimir.

Bella permaneció en silencio, disfrutando la conversación entre tío y sobrino que evidenciaba una clara relación intima entre ambos. Durante la cena, trató de prestar atención a las conversaciones. Hacia el final de la velada, los padres de Edward ya habían hecho planes para dar una fiesta, con el fin de anunciar su compromiso matrimonial, el viernes por la noche.

La cabeza le daba vueltas cuando entró en el coche de Edward y emprendieron el camino de regreso a la finca.

"Mis padres están encantados" dijo Edward. "Estuviste muy bien."

"puede ser, pero no me siento muy bien. Edward, esto es una locura, yo no quería relaciones de ningún tipo. Y la boda se nos va a echar encima antes de que nos demos cuenta."

Edward se echó a reír. "Bella, ninguna mujer ha mostrado tener tan mala opinión de mi como tu. Es una suerte que haya tenido bastantes relaciones; de lo contrario, mi ego estaría por los suelos."

"Eso es imposible. Tanto Emmett como tu están muy seguros de si mismos" comentó ella. "Voy a tomarme una semana de vacaciones para prepararme para la boda."

"Bien. Pero no olvides que el jueves vienes a New York conmigo."

"Iré contigo, tanto si trabajo la mayor parte de la semana que viene como si no. A Emmett no le hizo gracia que vayamos a casarnos."

"Lo disimulo bastante bien."

"¿en serio le contaste la verdad?"

"Si. Cualquiera habría creído que sería Emmett el del matrimonio de conveniencia y que yo sólo me casaría por amor, pero resulto ser al contrario" Edward la miró de soslayo. "Deja de preocuparte"

"Es difícil, Edward. Vamos a dar un gran paso y no somos nada compatibles."

"Los dos nos esforzaremos porque el matrimonio nos beneficia a los dos, Bella."

Sabía que Edward tenía razón, pero le resultaba imposible dejar de preocuparse. El optimismo de Edward no la estaba ayudando ya que sólo demostraba lo alegremente que se tomaba la vida y el futuro.

El jueves estaba nerviosa mientras se vestía para marcharse con Edward a New York. Habían reservado dos habitaciones separadas en el hotel e iban a cenar con el presidente y director de mercadeo de la cadena de tiendas Lins Way West.

Fueron en el avión particular de Edward, ya que Jessica no pudo conseguir los boletos de avión. Durante el vuelo y el trayecto en coche al hotel, Edward se mostró relajado y despreocupado respecto a todo lo referente al trabajo. En varias ocasiones, ella había abierto la carpeta con la información que tenia sobre la cadena de tiendas para que ambos se familiarizaran con el negocio, pero Edward había cambiado de tema, le había quitado la carpeta de las manos y la había apartado.

"¿Es que no quieres informante sobre la empresa? Así podrías hablar con conocimiento"

"Estoy familiarizado con esa empresa, por eso vamos a New york. Esas tiendas dan muchos beneficios. Deja de preocuparte."

"¿Es que no tomas nada en serio nunca?" le espetó ella, preguntándose por que Edward quería hablar con ellos sin estar preparado para hacerlo.

Bella vio el brillo travieso en los ojos de Edward y su irritación aumentó.

"Hay muchas cosas que me tomo enserio" Edward le acarició una mejilla con las yemas de los dedos, "Cuando te beso me lo tomo muy enserio."

"Edward, por favor, se un poco mas profesional" se quejó ella.

"Lo digo en serio" pero ella sabía que estaba bromeando. "tranquilízate, Bella. Lo único que tienes que hacer esta noche es mostrarte encantadora como siempre y los cautivaras. Eso es lo importante."

"No es a eso a lo que vamos a New York" declaró Bella con exasperación antes de cerrar la boca firmemente y volver la cabeza para mirar por la ventanilla.

"por favor tranquilizare" dijo el, "Relájate y disfruta."

"Me va a resultar imposible" Bella volvió el rostro para mirarle y lo vio sonreír.

"La cena va a ser excelente y espero que la velada sea agradable. Se que me estás comparando con Emmett."

"Emmett no es irresponsable ni incontrolable" observó ella, y la sonrisa de Edward se agrandó.

"por ti hare un esfuerzo por ser responsable y por controlarme esta noche" dijo Edward, y ella sonrió.

"Está bien. Lo haremos a tu manera, nada de trabajo ahora" declaró Bella, dándose por vencida.

Si el encuentro resultaba un fracaso, no seria culpa suya.

Mientras se vestía para la cena, su nerviosismo aumentó. Había comprado un vestido para la ocasión, azul, corto y ceñido. Se recogió el cabello y se puso unas sandalias de tacón alto. Tenia ganas de ver como se arreglaba Edward con un posible cliente.

Cuando el llamó a la puerta de su habitación, agarro el bolso y abrió. Se quedo completamente sorprendida al verlo vestido tan formal y sin botas.

"Ya estoy lista" dijo ella, agradecida por la expresión de placer que vio en el rostro de Edward.

"Estás preciosas. Los vas a deslumbrar hasta el punto de que no se van a enterar de lo que digo" Edward le tomó la mano y se la besó, un gesto que le pareció encantador.

"No digas tonterías" Bella le sonrió, "Tu tampoco estás nada mal."

Edward le quitaba la respiración. Cuando la agarró del brazo, esperó que no se diera cuenta de la aceleración de su pulso.

Los llevaron en coche a un elegante restaurante entre altos pinos con fuentes fuera y a dentro. Una vez sentados en una sala acristalada, vio el estanque con cascadas, fuentes y lirios en flor. Velas y jarrones con ramos de capullos de rosas ocupaban el centro de la mesa cubierta con un mantel de lino. De repente, el jefe de comedor apareció con dos hombres, Marcus Lins y Randall Bens. Edward se levantó para saludarlos.

Edward se mostró encantador durante la cena, incluyéndola en la conversación. Ya en los postres, Edward bebió un sorbo de agua y dejo el vaso en la mesa.

"Marcus, tenemos la exclusiva de la gama Cabrera en botas, sillas de montar y además artículos de piel."

"Lo sabía. Es un buen negocio."

"Se que tienes en tus tiendas las mejores marcas del mercado, pero no vendes Cabrera,"

"No. Hubo un momento en que nos pareció que mereciera la pena y, desde entonces, no hemos vuelto a pensar en ello" Marcus miró a Randall, que sacudió la cabeza.

Bella, callada, escuchó a Edward hablando de la oportunidad que estaban desperdiciando por no vender artículos Cabrera. Edward también habló de los beneficios, comparados con los cotes, que les produciría vender las botas. Sorprendida, comprendió por que no había querido leer los papeles en el avión: Edward había hecho cuentas y tenía pleno conocimiento de la situación.

"No hay mejor bota en el mercado, están hechas a mano por artesanos" declaró Edward, "el mismísimo John Cabrera sigue haciéndolas. Les voy a regalar a los dos un par de botas para que se las pongas y vean como son. Es una gama de prestigio."

Mientras presenciaba cómo Edward les estaba convenciendo al tiempo que entreteniéndoles, se dio cuenta de que tenía que dejar de juzgarlo por las apariencias y que lo había subestimado. Edward le estaba dando una lección sobre costes, precios y márgenes de beneficios, y manejaba las cifras a la perfección.

En un par de ocasiones la incluyó en la conversación con pregunta a cerca de la gama de botas. Sin embargo, a pesar de preguntarle, ella sabia que Edward conocía de sobra la respuesta, simplemente no quería dejarla al margen.

Marcus y Randall accedieron a incluir la gama Cabrera de botas en su catálogo y a venderlas en algunas de sus tiendas más importantes. Después de eso, Edward volvió a entretenerles. Como si nada, Edward había conseguido que accedieran a vender las botas en sus tiendas incluso antes de recibir un par de botas cada uno de regalo.

Con perplejidad, se dio cuenta de que Edward era tan astuto como Emmett le había dicho que era. Sintió exaltación. A Emmett le haría feliz aquel trato, ya le había mencionado que quería que Lins fuera su cliente.

Se había equivocado respecto a Edward.

Poco a poco fue integrándose de nuevo en la conversación. En algunos momentos, Randall y ella charlaron mientras Edward y Marcus rememoraban viejos tiempos.

Cuando la velada llegó a su fin, se despidieron ya en la calle. Después de que Marcus y Randall se marcharan, Edward llamó a su chofer y pronto se pusieron en camino de regreso al hotel.

"Felicidades, Edward, hiciste un trabajo magnifico esta noche. Emmett se a alegrar muchísimo" declaró ella entusiasmada.

"¿Estas sorprendida?" preguntó el sonriéndole.

"Estoy que no me lo creo, lo admito."

Edward se inclinó sobre ella, colocando ambas manos en el asiento a ambos lado de su cuerpo.

"Creías que no estaba preparado para la reunión de esta noche, ¿verdad?"

Bella enrojeció."Ya te lo dije, me dejaste atónita" respondió ella mirándole a los ojos. "Lo hiciste todo con la mayor facilidad del mundo, como si no fuera nada. Y se perfectamente que no venían con la idea de vender la línea Cabrera en sus tiendas."

Las palabras le habían salido entrecortadas por el deseo que se había apoderado de ella, "Estoy impresionada."

Edward la rodeó con los brazos y la levantó sin esfuerzo para sentársela encima.

"Bueno, ya está bien de trabajo" Edward se inclinó para besarla.

En el momento en que la boca de Edward le cubrió la suya, se olvidó de la cena, el trabajo, los dos hombres con los que habían cenado y todo lo demás...a excepción de Edward. Edward le cubrió la garganta con una mano y luego el pecho. Cuando sintió los dedos de el en la cremallera, le agarró la muñeca y se apartó.

"Edward, estamos en publico" dijo ella, bajándose de Edward y sentándose en el asiento del coche.

"Tengo mucha suerte de contar contigo. Gracias, Bella."

"Creo que exageras, pero me alegro que lo digas."

"Antes de volver mañana por la mañana, ¿te gustaría que pasáramos una horas aquí?"

"Me encantaría. Podría echar un ojo a algunas cosas que quiero para la boda."

"De acuerdo. Tomaremos el avión después de almorzar."

En el momento en que salieron del ascensor en el hotel, Edward la estrecho en sus brazos.

"Deja que abra tu puerta" dijo Edward, quitándole la llave de la mano.

Edward abrió la puerta y esperó a que ella entrara. La siguió, dejó la llave en una mesa y cerró la puerta. Se volvió y la abrazó.

Bella le rodeó el cuello con los brazos, pegándose a el. Lo besó con pasión, volcando el entusiasmo de aquella noche en el beso. Edward apoyó la espalda en la puerta y la estrechó contra si. Al notar su erección, la pasión se incrementó.

No notó los dedos de el en la cremallera. El vestido y el sujetador cayeron al suelo. Abrió los ojos cuando Edward le cubrió los pechos con las manos y atormentó sus pezones. Le temblaron los dedos cuando ella le quitó la chaqueta del traje y le desabrochó los botones de la camisa.

Edward se quito la corbata y volvió de nuevo a su atención hacia ella, sujetándole los pechos, acariciándoselos.

"que hermosa eres" dijo Edward en un ronco susurro.

Bella le quito la camisa, que quedó colgando de la cinturilla de los pantalones. Lo acarició los anchos y musculosos hombros, el esculpido pecho….y la llama del deseo ardió.

Sin desabrocharle los pantalones, le acarició los mulos. Edward respiró profundamente antes de agarrarle la mano y colocársela sobre su duro miembro. Edward se desabrochó el cinturón, pero ella le agarró la muñeca.

"Vamos a esperar, no?" preguntó Bella.

Edward volvió a tomar aire y, acariciándole el cuerpo, la quedó mirando de una manera que la hizo temblar y desear bajarle los pantalones. Cada día descubría un aspecto nuevo de el. No estaban enamorados y apenas se conocían. Quería conocerlo mejor antes de acostarse con el.

"Edward, espera" dijo ella. Inmediatamente, se puso el vestido y se volvió de espaldas a el. " Súbeme la cremallera, por favor."

Edward la besó en la nuca. La besó en la espalda y las protestas de ella murieron con un jadeo antes de cerrar los ojos.

"Edward!" susurró Bella mientras las sensaciones la inundaban.

Por fin, volvió a darse la vuelta, lo abrazo y lo besó. Continuaron besándose hasta que el deseo se hizo insoportable. Entonces, ella se apartó de Edward y se colocó la ropa de nuevo.

"Tenemos que parar. Sólo faltan unas semanas. Cuando nos casemos, no tendremos que parar ni esperar."

Con respiración gemidora y entre encortada, Edward la quedó mirando.

"Voy a contar los minutos. Va a ser un buen matrimonio, Bella. No te arrepentirás de la decisión que tomaste."

"Espero que tengas razón" contestó ella con solemnidad.

"Vendré a buscarte para ir a desayunar. ¿A que hora quieres que venga?"

"A las siete" respondió Bella, tratando igualmente de recuperar la respiración. Edward estaba más guapo y deseable que nunca. "Pronto estaremos casados."

Edward la besó suavemente y se marchó. El corazón aun le latía con fuerza cuando se metió en la cama. La noche había sido todo un éxito en lo que al trabajo se refería. ¿Que otros secretos escondería Edward?


Capitulo once: Boda/Pasiones/Amor?

"¿Crees que parecemos una pareja de enamorados?"

"por supuesto" respondió el, y ella sacudió la cabeza.

"Siempre tan optimista. Pero no me importa. Mi familia está contenta. Incluso Emmett parece haber aceptado la situación. Vamos a pasar dos semanas en dos ciudades."


No olviden dejar sus comentarios:)

me encanta saben que piensan, el proximo capitulo sera la boda:)..

creo que voy a poder actualizar mañana pero no estoy segura, lo mas posible que sea el Lunes:)