Después de alejarnos de la casa, habían pasado como 14 minutos cuando vi mi futura escuela. Era frustrante, todo, la idea de un lugar nuevo, conocer nuevas personas, la estúpida escuela en si con sus estúpidas reglas. Rápidamente gire mi mirada al frente, cruzándome de brazos, tratando de ignorar lo que había visto.

-Que molesto… - interrumpió Sasuke soltando una de sus manos del volante para despeinar sus cabellos con ella.

-¿Qué cosa? – debía distraerme, aunque fuera hablando con el.

-falta poco para que terminen las vacaciones, tendré que volver a andar por esos pasillos con esa gente molesta.

-Espera… ¿dices que esa es la escuela a la que vas?

-Si ¿por? – dijo volteándome a ver.

-¡Ahg! – Golpeé mi cabeza contra el espaldar del asiento y cubrí mi cara con ambas manos. Ahora si, esa escuela era una representación de mi infierno personal.

-Oh, por lo visto tu también asistirás a ese lugar… interesante.

-¿Interesante?

-Cosas mías – Volvió a concentrarse en el camino – Solo… no vallas a ser una molestia.

Era increíble, ni siquiera me moleste en responderle, estaba claro que su ego taparía sus oídos. Después de unos minutos más llegamos a lo que parecía el centro del pueblo. Aunque me molesto durante todo el trayecto, Sasuke me había señalado algunos lugares a lo largo del camino. Habíamos parado frente a una cafetería, al entrar al local note que todo era de madera, el piso, las paredes, las mesas… en fin todo, pero era agradable. Sentí el olor de unos panqueques, y para mi (mala) suerte mi estomago no tardo en hacerse notar, aunque el ruido no fue lo suficiente como para que todo el local lo escuchara, Sasuke si. Volteo a verme con una expresión burlona en su rostro, yo solo me sonroje y voltee los ojos a otro lado.

-No has desayunado ¿verdad? – Dijo mientras corría una silla para que me sentara.

-No… lo olvide – En realidad si, lo había olvidado por completo con todo lo que había pasado - ¿Qué hora es? – Le pregunte sentándome en la silla del lado contario a la que el me había ofrecido.

-¿Eres así de odiosa siempre?

-Para nada, solo lo hago para molestarte – Dije sin mas, viendo como se sentaba frente a en la silla que se suponía era para mi.

-Son las 9:00 am… ¿Cuánto tiempo llevabas dormida?

-No lo se, aparentemente unas 3 o 4 horas.

-¿Y cual es la necesidad de levantarse temprano para irse a dormir afuera?

-No pude dormir bien… además ¿Por que tu repentino interés en mi?

-No es nada en particular…

-Como digas…

-Hola Sasuke, buenos días – Interrumpió una chica de cabello marrón al igual que sus ojos. Como de mi edad y muy bonita.

-Buenos días Tenten – Respondió Sasuke sin siquiera verla.

-Wao, veo que hoy estas de buenas… ¿Te doy lo de siempre?

-Ha, ¿eso es estar de buenas? – Me burle ante al comentario de la chica.

-Créeme lo es – Me susurro la chica aunque lo suficientemente alto como para que Sasuke escuchara y levantara la mirada hacia ella – Hahaha, cálmate es solo una broma Sasuke. Oh si, ¿y tu eres? – pregunto volteando a verme.

-Soy Haruno Sakura, pero llámame solo Sakura.

-Yo soy Tenten. Dime ¿Qué vas a querer?

-Oh, nada gracias – note que la mirada de Sasuke se poso en mi algo intrigado.

-Pensé que tenías hambre, además no has desayunado.

-Si, pero gracias a ti deje mi bolso en casa.

-Nunca dije que tú pagarías.

-En realidad no has dicho nada más que estupideces solo para molestarme.

-Cálmate, harás que Tenten crea que me odias.

-Oh ¿ya no lo había dejado claro?, perdón pensé que eras lo suficientemente listo como para captar las indirectas.

-¿Te refieres a que cada vez que me acerco a ti te sonrojas? , si eso significa que me odias entonces… ¿como seria si me amaras? – Lo ultimo lo dijo acercándose a mi apoyando sus codos en la mesa, con su… su estúpida mirada que me pone los nervios de punta – Oh, ahí esta de nuevo, si Sakura definitivamente me detestas.

-¿Qué? - ¿De que hablaba ahora?, será que… Al ver, Sasuke había levantado la caja metálica donde se encontraban las servilletas, y si… Me había sonrojado de sobremanera. Rápidamente con una mano baje la caja quitándosela de las manos y golpeándola contra la mesa – Muérete Sasuke.

-Si claro… Tenten, lo mismo para ella por favor… Yo invito.

-Preferiría morir de hambre, así que no gracias.

-Si pero por lo que veo el tener hambre te pone de MUY mal humor, y como soy yo el que estará contigo todo el día…

-Ya entendí – Le interrumpí.

-Bueno entonces esperen un momento, ya regreso con sus pedidos – aviso Tenten.

Después de un buen desayuno (debo admitirlo, estaban muy buenos los panqueques) y de visitar algunos lugares, incluso también me llevo a almorzar. Ya se había pasado casi todo el día, bueno eran las 6 de la tarde pero el tiempo había pasado increíblemente rápido. La verdad, creo que me acostumbre a Sasuke y su manera de ser, es decir, no es como que me guste, no… Pero por un momento fue agradable.

-Sakura – La voz de Sasuke me saco de mis pensamientos.

-Dime…

-Wao, veo que ya no estas de mal humor.

-El único bipolar aquí eres tú – dije entre risas, a lo que Sasuke se me quedo mirando. Esta vez su mirada era diferente como apreciando cada detalle de mi - ¿Qué? – Le pregunta lo exalto y rápidamente volteo la mirada al frente.

-Nada…

-¿Pasa algo?

-Ehm, unos amigos se reunirán en la playa… No lo se, ¿quieres ir? La mayoría de ellos están en la escuela así que…

-Sasuke, esta bien iré, así que deja de hablar tanto… no parecen cosas tuyas – Me reí de nuevo.

-¿"No parecen cosas mías"?, lo dices como si me conocieras de siempre – Esta vez era él el que se reía. Yo me sonroje y me quede en silencio, era verdad, de donde ¿habré sacado la confianza para decir eso?... Dios, todo iba bien… - Ya llegamos…

Levante la mirada y lo primero que llamo mi atención fue el sol que parecía hundirse en el mar, lentamente, despidiéndose con unos hermosos colores que adornaban el cielo.

-Es hermoso… - creí que había dicho eso solo en mi mente, pero después de que mi mente reaccionara me di cuenta que no fue así.

-¿Te gusta? – pregunto Sasuke acercándose a mi, mas de lo que podía soportar. ¿Por qué era así? ¿que me pasa cuando estoy con el?

-Si – abandone todo prejuicio, di por ida mi mente, solo quería ver aquella imagen, no me molestaba que el estuviese ahí, la verdad… me gustaba el hecho de que estuviese ahí.

-¿Por qué?

-No lo se… supongo que me gusta pensar que se esta hundiendo en el mar, poco a poco con todo lo malo...

-¿A que te refieres? – pregunto esta vez con un tono mas extrañado.

-Es que, cuando sale el sol en la mañana son colores tan brillantes… en cierto modo es como si el amanecer fuera… alegre. Pero cuando se oculta, son colores muy diferentes, casi tristes… es por eso que cuando se oculta tras el mal digo que es como si se hundiera en el… porque…

-…Porque cuando vuelve a salir, es brillante, como si con hundirse en el agua fuera suficiente para quitarse todos esos pesares de encima…

-Ehm, si… ¿Cómo es que sabias lo que iba a decir? – De verdad, ¿Cómo lo sabia?, pensé que yo era la única que pensaba de esa manera. Quizás Sasuke no era un solo un tonto con un ego enorme… quizás…

-Yo… - Era yo, o ¿Sasuke se había sonrojado?... No, debía ser mi imaginación, probablemente la iluminación… con los matices rojos y naranjas y todo eso… - Yo, pensé que era el único que pensaba de esa manera – agacho la mirada hacia sus pies y con una mano se despeino los cabellos para luego volver a mirarme. Era extraño, por alguna razón no quise esquivar su mirada, y ninguno de los dos dijo nada… solo nos mirábamos.

-¡Hey Sasuke! – Una vos masculina nos interrumpió, y para cuando ambos salimos de nuestros pensamientos ni siquiera nos podíamos mirar a la cara, no se si Sasuke lo estaba, pero yo podía sentir mis mejillas arder por lo rojas que debían de estar. Cuando busque con la mirada la fuente de aquella voz, me lleve una gran sorpresa.

-¿Sasuke? – incline mi cabeza a un lado, era parecido a Sasuke… - Hay por Dios, hay otro Sasuke – de nuevo mis pensamientos iban a parar sin permiso en mi boca. Ante eso voltee a ver al Sasuke que estaba a mi lado y este trataba de contener la risa.

-Hola chicos, ¿Qué hacen acá? – Hablo el hombre que ya había llegado hasta donde nos encontrábamos nosotros. Aunque a simple vista eran similares, este era obviamente mayor y con algunos rasgos que lo diferenciaban del otro. Su cabello era mas largo y estaba sujeto con una cola.