Disclaimer: NADA ME PERTENECE, HISTORIA PERTENECE A SARA ORWIG TODO LO RELACIONADO A TWILIGHT PERTENECE A MEYER!:)
Gracias por sus comentarios:) realmente los aprecio..
Bueno aqui esta el capitulo once, es el gran día de la boda y parte de la luna de miel en New York:)
ATENCION: este capitulo es MA..para mayores de 18 solamente!
Disfruten!
Ah se me olvidaba, Ropa de Edward y Bella en la boda en mi Perfil:)!
Capitulo once: Boda/Pasiones/Amor?
El tercer fin de semana de agosto Bella estaba en el pórtico de la enorme iglesia de Seattle del brazo de su padre.
"hoy estas preciosa, Bella" dijo Charlie Swan en voz baja. "¿Sigues segura de que te conviene casarte con Edward?"
"Si, estoy segura" respondió ella con firmeza, sonriendo a su padre.
Los ojos marrones de Charlie presentaban una expresión solemne al asentir. "Bien. Hiciste un buen negocio. Aunque no sean completamente compatibles, lo que vas a ganar lo compensará con creces."
En ese momento, la organizadora de la boda se les acercó, "Bella, Señor Swan, ya es hora."
Empezaron a recorrer la nave de la iglesia acompañados del sonido de trompetas, violines y órgano. Miró al enorme numero de invitados y luego a las seis damas de honor, con Alice a la cabeza; después dirigió la mirada a los testigos del novio. Emmett estaba al lado de Edward como padrino de boda. Cuando sus ojos se encontraron con los de Edward, se le aceleraron los latidos del corazón. Estaba más guapo que nunca con el traje de novio, le sonrió.
Sus dudas habían disipado. Iba a estar casada con el durante un año. Esa noche se marchaban a New York para pasar allí cuatro días y después a Paris, y se preguntó si los nervios que sentían se debían a la boda o al hecho de que iban a pasar las dos próximas semanas en New York y Paris.
Dos semanas con Edward en viaje de luna de miel. Estaba asombrada de que la enorme iglesia se hubiera llenado con los invitados. Entre familias de ambos y los amigos la boda se les había escapado de las manos. Su padre se detuvo y, al momento, ella dejó que la áspera mano de Edward tomara la suya. Al mirar esos ojos verdes sintió cosquillas en los dedos de los pies.
Edward le sonrió y le guiño un ojo, sumergiéndola en un momento especial, exclusivo de ambos. La ceremonia fue trascurriendo y, por fin, el sacerdote los declaró marido y mujer.
Bella miró a Edward, que le apretó la mano. A continuación, la sesión de fotografías. Después, fueron al club de campo para el banquete de bodas. Se desprendió de la cola del vestido y Edward la tomó en sus brazos para el primer baile.
"Cuando volvamos de la gran ciudad te llevare a ver la finca que acaban de darme. Quizá comprendidas por que quería quedarme con ella."
Bella lo dudaba. En su opinión, solo eran unas tierras con caballos, vacas, establos y cobertizos. Pero no se lo dijo, imaginaba que a Edward no le importaría lo que pensaba respecto a su casa o a la finca que su padre le había regalado.
Alzó la mirada al rostro de Edward mientras se movían al compás de la música en la pista de baile.
"¿Crees que parecemos una pareja de enamorados?"
"Por supuesto" respondió el, y ella sacudió la cabeza.
"siempre tan optimista. Pero no me importa. Mi familia está contenta. Incluso Emmett parece haber aceptado la situación. Vamos a pasar dos semanas en dos ciudades."
"Trafico, ruido..." Le recordó el.
"Restaurantes, museos, tiendas, conciertos, opera. Gente por todas partes."
"Al menos a los dos nos gusta el baile y la buena comida italiana."
"Eso es todo. Edward, somos incompatibles y ya está."
Bella bailó con su padre, que parecía contento por ella. Al bailar con sus hermanos, obtuvo de ellos la misma reacción que de su padre: todos pensaban que el trato que había hecho con Edward era un gran negocio. No le sorprendió que las familias de ambos parecieran gustarse, tenían mucho en común. La única oveja negra era Edward.
Llegaron a New York de noche. Delante de la puerta de su suite en el hotel, Edward la tomó en sus brazos para cruzar el umbral; una vez dentro, la dejó de nuevo en el suelo de la lujosa habitación en la que había champán en una cubeta de hielo. Además del champán había extraordinarios emparedados y un ramo de flores.
Bella cruzó la estancia y se asomó a la ventana para disfrutar la vista de la ciudad, completamente iluminada...hasta que Edward se le acercó y la hizo darse la vuelta.
Edward se había quitado la chaqueta del traje, la corbata y los zapatos. Sirvió dos copas de champán y le dio una, alzó la copa en un brindis.
Riendo Bella choco la copa con la de el.
"El señor y la señora Cullen. Por que nuestro matrimonio sea ventajoso para los dos, Bella."
"¿Siempre consigues lo que quieres?"
"Claro que no. Pero casi nunca pierdo el optimismo. Vamos a hacer otro brindis" dijo Edward volviendo a alzar su copa. "Nada de arrepentimientos, mi amor."
"Brindo por lo de nada de arrepentimientos. Sin embargo, lo de mi amor, es un poco exagerado."
Edward le sonrió traviesamente mientras bebían champán. Después, dejó su copa y le quitó a ella la suya.
"Hoy estas deslumbrante, señora Cullen." Edward la rodeó con los brazos, "Lo primero que vamos a quitar es esto" dijo Edward retirándole las horquillas del pelo.
El cabello le acarició los hombros y el corazón le latió con fuerza, y se olvidó de todo lo que la rodeaba a excepción de Edward.
"No se cómo va a salir esto teniendo en cuenta que somos incompatibles, pero pudimos convencer a todo el mundo de lo contrario."
"Tu te esforzarás, yo me esforzaré y todo va a salir bien."
Mientras hablaba, el tono de voz de voz de Edward había disminuido y se había tornado mas ronco. La miro a los ojos y luego a la boca mientras la rodeaba por la cintura con un brazo y la atraía hacia el.
Apenas capaz de respirar, deseó sus besos, que le hiciera el amor. Había pasado toda la semana soñando con el por las noches, soñando con ese momento. Había empezado a tomar la píldora, así que no tenían que utilizar preservativos.
Le rodeó el cuello con un brazo y se inclinó hacia el, la boca de Edward cubrió la suya, penetrándosela profundamente con la lengua. Se encendió la llama de la pasión, ardiente e intensa.
Después de bajarle la cremallera del vestido, Edward se apartó para dejarlo caer a sus pies. Sujetándola por la cintura, se quedó mirándola.
"Eres sumamente hermosa, me quitas la respiración" declaró Edward en un ronco susurro.
Entonces le quito el sujetador. Bella tomó aire honrosamente cuando Edward le cubrió los pechos con sus manos.
"Que hermosura" repitió el acariciándole ambos senos antes de agachar la cabeza para apoderarse de unos de los pezones con la boca y pasar la lengua por el.
Con los ojos cerrados, Bella lanzó un quedo gemido y se agarró de sus hombros. Después, le desabrochó el cinturón y le bajó la cremallera de los pantalones. Edward se los quitó por completo y ella lo despojó de los calzoncillos, liberando su miembro el cual estaba listo y duro, y ella tembló de deseo.
El maravilloso y musculoso cuerpo de Edward, de nalgas firmes y largas piernas, la excitaba. Edward la tomó en sus brazos y la llevó al dormitorio de la suite; allí la situó en la cama y, tras tumbarse a su lado la abrazó.
Agitada y gimiendo de placer, lo besó con toda la pasión que sentía, consumida por un deseo que la asombraba. Quería besarlo y explorar todo su cuerpo, lo empujó boca arriba; entonces, lo cubrió de besos por todo el cuerpo antes de meterse el miembro de el en la boca para acariciarlo y besarlo. Con un gruñido, Edward cambio de posición. Ahora era ella quien estaba boca arriba y el devolviéndole las caricias y besos.
La acarició íntimamente mientras la besaba, moviendo la mano entre sus piernas, hasta hacerla arquearse y gritar. Paseó la lengua por su cuerpo, besándoselo y deteniéndose en la entrepierna. Bella gritó de placer mientras movía las caderas, incapaz de permanecer quieta, deseándolo dentro de ella. Enterró los dedos en los cabellos de Edward mientras el la hacia enloquecer.
"Te deseo" gritó Bella. "Hazme el amor ya!"
"Apenas hemos empezado" dijo Edward volviendo a besarla y a acariciarla, tumbándola bocabajo para besarle la espalda y la parte posterior de sus mulos mientras volvía a colocar la mano en su entrepierna. El tormento y la pasión se incrementaron mientras el continuaba haciéndole el amor y acercándola al abismo.
Cuando Edward se colocó entre sus piernas y se dispuso a penetrarla, lo deseaba con frenesí. Se aferró a el mientras Edward se introducía en su cuerpo lentamente. Ardiente, espeso, duro…se deslizó dentro de ella y volvió a salir, incendiándola. Jadeó mientras se abrazaba a Edward con brazos y piernas.
Edward volvió a penetrarla, se movió despacio, aún manteniendo un control férreo. La llenó y salió de nuevo. Ella gritó tirando de Edward.
"Edward, por fav-vor. N..No puedo esperar mas" jadeó Bella.
"Eres toda pasión y ardor" le susurró moviéndose una y otra vez en su cuerpo.
Bella, manteniéndole el ritmo, lo acariciaba una y otra vez igualmente.
Por fin, Edward perdió el control y empezó a penetrarla salvajemente, provocándole un orgasmo, pero esto no lo detuvo siguió penetrándola ferozmente una y otra vez provocando el orgasmo de ambos. Ella gritó al alcanzar de nuevo el clímax y Edward tembló. El éxtasis la envolvió.
"Bella, mi amor. Ahhh" Dijo Edward jadeante.
Poco a poco, Bella fue recuperando el ritmo normal de la respiración y comenzó a salir de su estupor. Se quedaron abrazados. En ese momento, se sintió muy unida a el, como si sus diferencias ya no tuvieran importancia. Volvió la cabeza para besarlo y Edward la besó en la boca; fue un beso de satisfacción, un beso cariñoso y leve, una confirmación.
Aun abrazándola, Edward se tumbó de costado y ambos quedaron cara a cara.
"Me destrozaste" dijo Bella juguetonamente
"Espero que no. No era mi intención. Además, tengo planes para luego."
"No me digas eso ahora" susurró ella perezosamente "eres un amante extraordinario."
El placer la tenía mareada.
"Y tu eres una amante extraordinaria; no obstante, sabia lo que querías" respondió Edward.
Bella abrió los ojos y lo miró fijamente. Después, se echó a reír, "Me gusta que me digas eso."
Edward la abrazó y le acarició el cabello, "Hicimos un trato estupendo, Bella"
"Ten cuidado, ninguno de los dos queremos enamorarnos."
"No creo que corramos ese peligro. No obstante, en estos momentos tenemos una unión espectacular."
Bella se acurrucó contra el.
"Que cuerpo tienes" murmuró ella.
"Eso tendría que decirlo yo. Quizá deberíamos de dejar Paris para otro viaje y pasar las dos semanas que disponemos de esta habitación."
Los ojos de ella se abrieron al instante, "De ninguna manera Edward, tu me prometiste ir a Paris. Está todo arreglado para..."
"Tranquila estaba bromeando. Te llevare a Paris, pero la alternativa no es mala idea."
"Si fuera un gato, te arañaría"
Edward le acaricio la cadera y luego el brazo.
"No me canso de tocarte ni de mirarte ni de besarte."
"Me alegro de que digas eso" respondió ella contenta, "Edward jamás olvidare esta noche"
"Eso espero. No se lo que nos ofrecerá el futuro; pero si vuelvo a casarme, siempre pensare que este matrimonio fue el mejor."
"Estoy de acuerdo contigo" respondió ella acariciándolo con las yemas de los dedos.
Bella lo miró preguntándose que cosas en la vida consideraría Edward importantes a parte del trabajo en la finca. El no había arriesgado nada emocionalmente con ese matrimonio y no creía que eso cambiara. Para ella también esa era su única noche de bodas y hasta el momento, el matrimonio había sido bueno.
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Felicitándose a si mismo por haber conseguido que Bella se casara con el, Edward la beso en la sien, el oído y la garganta. Tenía a la finca y a Bella en su cama. Si el resto del año era como esa primera noche, seria como estar en el paraíso.
La besó consumido por el deseo. Nunca había estado realmente enamorado ni había tenido una relación seria, y no esperaba que ocurriera ahora tampoco. Se puso en pie, la tomó en sus brazos, la llevo a la ducha y abrió el grifo del agua caliente. Despacio, la enjabonó, excitado y deseándola.
La aclaró bajo los chorros de agua y comenzó a besarla y acariciarla. Bella estaba mojada, cálida y suave; gimió de placer excitándolo aun más.
"Eres muy hermosa, Bella. Muy hermosa, mi amor" susurró el sin ser consiente de lo que decía mientras le cubría con besos la garganta y los pechos. La acarició las piernas y la entrepierna, y Bella, jadeante, se aferró a el.
Alzándola, la penetró.
Bella gritó de placer, rodeándole la cintura de Edward con sus piernas; se agarró a sus hombros y se movió a su ritmo. Hizo un esfuerzo por controlarse, por prolongar el momento, por darle placer a Bella hasta hacerla enloquecer de pasión.
Edward incrementó el ritmo de las embestidas hasta oírla gritar de placer al alcanzar el clímax.
"Edward!" gritó ella.
El grito lo liberó haciéndolo alcanzar el éxtasis, sacudido por oleadas de placer.
Gradualmente su respiración volvió a la normalidad. Bella lo abrazaba y le acariciaba la espalda y le besaba el rostro. El volvió la cara para besarla a su vez.
"Esto es magnifico, Bella" susurró Edward mirándola.
Bella abrió los ojos, su rostro mostraba una expresión de letargo y satisfacción, su boca estaba enrojecida por los besos.
Edward le sonrió y ella le devolvió la sonrisa. Se pregunto si no correría el peligro de acabar enamorándose de Bella durante ese año de matrimonio, pero descarto la idea, era ridícula. Sintiera lo que sintiese por ella, sabia que Bella se marcharía nada mas acabar el año. A Bella no le gustaba nada la vida en la finca, sentía un gran rechazo por todo lo que era importante para el.
Edward dejo que se acabara de duchar. Cuando estuvieron los dos secos, volvió a tomarla en sus brazos y la llevo a la cama. Ya tumbados los dos, la mantuvo pagada a su cuerpo, abrazada.
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"Mi amor, esto es maravilloso. Te enseñare Paris, pero antes de enseñarte la ciudad quiero enseñarte nuestro dormitorio allí."
"De acuerdo" respondió ella. "Pero no olvides que quedamos con ver a tu tío allí para almorzar. Va ir desde Londres a hacernos una visita."
"Es nuestra luna de miel. Si cancelo la cita, lo comprenderá."
"Tu tío sabe que este matrimonio es un arreglo y también sabe por que, no se le pasara por la cabeza que no puedas ir a verlo para almorzar con el. Además, tu quieres mucho a tu tío y te gustara verlo."
"Esta bien. Pero de momento y ahora que estamos os aquí, voy a aprovechar" dijo Edward y, al instante, se coloco encima de ella. Bella lanzó un quedo grito de sorpresa y lo miró. El vio como esos ojos café y hermosos de ella se oscurecían de deseo.
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Eran las doces del mediodía cuando pensaron en el desayuno.
"Voy a pedir que nos traigan el desayuno a la habitación y nos lo tomaremos desnudos en la cama" dijo Edward agarrando un papel de la mesa que había al lado de la cama.
"No me parece buena idea. Si hacemos lo que dices, no desayunaremos" dijo Bella sonriéndole.
"¿Y que si no desayunamos? Acabaremos comiendo en algún momento."
"Me opongo rotundamente a desayunar desnuda" declaró ella, "Y hoy necesito un rato libre para ver mi correo electrónico. No quiero perder contacto con la oficina."
"Lo dices de broma, ¿verdad?"
"No, lo digo en serio. No es necesario que perdamos por completo el contacto con la oficina. Podría ocurrir algo importante."
"Bella, deberías aprender a relajarte y a disfrutar la vida un poco mas."
"Me gusta mi vida, gracias" dijo ella alzando la barbilla. "También me gusta que las cosas se hagan. Toma nota, no te vendría mal."
"prefiero hablar de lo del desayuno desnudos. Quizá consiga convencerte. Pero antes, pidamos el desayuno. ¿Que quieres tomas?"
A Bella le resulto difícil pensar en el menú con Edward besándola y acariciándola. Ya pasaba la una de la tarde cuando llamaron al servicio de habitación y el desayuno se convirtió en almuerzo en su habitación.
Con un plato de huevos revueltos y beicon delante, Bella se quedo mirando a Edward.
"¿Te das cuenta de que llevamos cuatro días encerrados en esta habitación a pesar de estar en esta maravillosa ciudad con tantos sitios a los que ir y tantas cosas que comprar?"
El jueves por la mañana iban a tomar el avión para Paris.
"Me la he pasado muy bien aquí" respondió el. " ¿Te estas quejando?"
"No. Sabes que la he pasado bien; de no ser así te lo habría dicho. Es solo que me sorprende que ninguno haya querido salir."
"prefería hacer lo que hemos estado haciendo" dijo Edward con una sonrisa traviesa.
Y Bella decidió no volver a mencionar salir del hotel.
NOTAS:
Me parece que Edward, le esta como gustando demasiado el matrimonio, por que sera? hmmm jijijiji
no tengo un avance para el proximo capitulo, porque aun no lo he rebisado y areglado, perdon:(
No olviden dejar sus comentarios:)
son lo que me inspiran a seguir con la historia gracias:)
