Disclaimer: NADA ME PERTENECE, HISTORIA PERTENECE A SARA ORWIG TODO LO RELACIONADO A TWILIGHT PERTENECE A MEYER!:)

Mis queridas lectoras perdon por no haber actualizado ayer, estuve un poco ocupada, con cosas de la universidad...Bueno aqui esta el capitulo doce, la segunda parte de la luna de miel y cuando regresan a la finca. Ya veran como empiezan las complicaciones y los problemas para Bella, fantasmas del pasado regresan...,,y bueno lean para que se enteren :)

Gracias a TODAS! :) por sus reviews realmento los aprecios, y gracias por tomar el tiempo para leer esta historia..

Especialmente gracias a todas las que me han agregado a sus favoritos, me hacen muy feliz, casi tan feliz como estar casada con Edward por conveniencia:) jijiji

ROPA DE EDWARD Y BELLA EN MI PERFIL:)

Capitulo Doce: Sentimientos Encontrados

Los tres días siguientes vio tanto de Paris como había visto de New York. Pero el cuarto día, iban a almorzar con el tío de Edward y ella, entusiasmada con la idea de ver la ciudad, se arregló con esmero. Disfrutó enormemente del almuerzo en la terraza de un restaurante encantador y disfrutó observando el entorno mientras los dos hombres charlaban. Por fin, cuando Vladimir comenzó a hablar de trabajo, ella presto más atención a la conversación.

"Edward, el medico le dijo a tu padre que tiene que dejar el trabajo completamente; de lo contrario, las consecuencias pueden ser funestas. Tu madre no puede hacer nada, ya sabes que cada uno de los dos hace lo que quiere. Tu papá se niega a dimitir como presidente de la junta directiva, yo me estoy matando para aumentar el volumen de negocio y, por cierto, te felicito por conseguir la cuenta de Cabrea. Quiero que a Emmett y a ti les vaya lo mejor posible porque quizá así Carlisle se jubile...si no es demasiado tarde."

"No te esfuerces tanto. Ya no tienes veinte años."

"Me conoces bien y sabes que no lo hare" respondió Vladimir.

"Emmett va a pensar que tu esfuerzo se debe a que quieres demostrarle a papá que no es indispensable."

Vladimir sacudió la cabeza, "Quizá no sea del todo falso. Sin embargo, yo no tengo que demostrarle nada a Carlisle, tengo un buen nivel de vida. En estos momentos, tu padre esta feliz por el incremento de beneficios. Emmett se esta deshaciendo de algunas cuentas mas antiguas y menos rentables y esta incrementando la eficiencia de la empresa. Tu, por ejemplo, conseguiste una cuenta que es un autentico tesoro. Las cosas marchan bien y Carlisle esta contento."

"No estaba seguro de que se alegrara de que volviera a formar parte de la empresa."

"que dices! Claro que si. Sobre todo, después de la cuenta de Cabrera. Esta pensando en como hacer para que continúes en la empresa."

Bella se quedo mirando a Vladimir con expresión de horror, pensando que no iba a permitirle a Emmett que la dejara trabajando para Edward después de que se cumpliera el año de matrimonio. Edward parecía tan disgustado como ella y vio un brillo de irritación asomar a sus ojos verdes.

"No, ni hablar. Accedí a trabajar temporalmente para la empresa; pero cuando se cumpla el plazo, me marchare. No voy a implicarme en el negocio de la familia mas de lo necesario" Edward la miró, "Bella tiene la misma opinión, a ella no le gusta nada estar en la oficina de la finca."

Bella se ruborizó cuando Vladimir la miró y sonrió.

"No es posible que trabajar con Edward no te parezca tan interesante como trabajar con Emmett" comentó Vladimir.

Bella sabia que el comentario había sido hecho en tono jocoso, pero no le había hecho gracia.

"Me temo que Edward tiene razón" dijo ella, "Yo soy una mujer de ciudad, prefiero a Seattle al campo de Forks. Cuando se cumpla un año, volveré a Seattle" dijo respondiendo a Vladimir, pero mirando a Edward.

Vladimir sonrió, se inclino hacia ella y le dio una palmada en la mano.

"No te lo reprocho. Yo prefiero Londres a la finca de Edward. Las fincas tampoco son para mí. Dame Seattle, New York, Londres, Paris...pero nada de campo."

La atención de Vladimir se volvió de nuevo a su sobrino.

"Solo quería ponerte al corriente de la situación. Cuando me entere de lo que Carlisle decida hacer, te lo diré inmediatamente. Pero ya sabes que es un especialista en encontrar los puntos flacos de la gente, mira lo que te hizo a ti con la finca."

"Si, lo se, pero no hay nada que quiera tanto como para quedarme en la empresa después del año. No hay otra finca y por dinero no lo haría. Y si hay cambios en la oficina de Seattle, Bella se enterará antes que yo de todo ellos. Bella mantiene el contacto."

"Bueno, ya esta bien de hablar del trabajo. Dime, Bella, ¿que te ha enseñado Edward de Paris?"

"No mucho" respondió ella, ruborizándose de nuevo.

"En ese caso, voy a poner remedio al asunto esta tarde; es decir, si tu quieres. Podríamos ver algunos sitios maravillosos ciudad."

"Me encantaría."

Edward se echó a reír, "Los acompañare."

"Tu puedes hacer lo que quieras" dijo Vladimir, sonriéndole a ella, "Pero es evidente que Bella quiere pasear por la ciudad."

"Si que quiero y estaré encantada de ir contigo de visita turística."

Vladimir se echó a reír.

"Bueno, ya que parece que terminamos de comer...¿Nos vamos ya?"

Bella ya se había dado cuenta de que Edward no era el único despreocupado y encantador miembro de la familia, y comprendió por que Edward se llevaba tan bien con su tío y Emmett con su padre. Emmett era igual que Carlisle; sin embargo, Vladimir parecía mas el padre de Edward que su tío.

Vladimir y Edward la tuvieron sumamente entretenida toda la tarde y le enseñaron maravillosos lugares de esa ciudad. Por fin, Vladimir se detuvo y miro el reloj.

"Bueno, voy a dejarte a solas con Edward. Oblígalo a que te pasee mañana, tarde y noche. Yo tengo que irme para tomar un avión."

"Me alegro de haberte visto" dijo Edward abrazando a su tío.

"Fue un placer" dijo Vladimir antes de volverse a ella para tomarle la mano, "eres una esposa maravillosa para Edward. Espero que su matrimonio se prospero y sólido."

Después, Vladimir le soltó la mano para darle un abrazo.

"Gracias" respondió ella, sorprendida por las ultimas palabras de Vladimir, ya que este conocía lo superficial y temporal que era la naturaleza de su matrimonio.

Edward le puso un brazo sobre los hombros mientras esperaban a que Vladimir se alejara en el taxi que acababa de parar.

"Lo que mi tío me dijo hace que me den ganas de perder un par de buenas cuentas para que papá me deje en paz y también deje de intentar que me quede en la empresa." Declaró Edward.

"No, no puedes hacerle eso a Emmett" contesto Bella horrorizada.

"Ya lo se y no voy a hacerlo. Emmett no tiene la culpa de que mi padre sea tan manipulador. Pero no voy a trabajar para la empresa mas de un año y tu tampoco."

"En eso tienes razón, Edward" respondió ella con vehemencia.

Reanudaron el paseo, deteniéndose en otro punto puerto del Sena.

"Esto es precioso, Edward" dijo Bella, parándose para sacar una foto.

Después, Edward le quito la cámara y saco una foto de ella. Cuando termino, ella volvió de nuevo la vista al rio y la ciudad.

"Es una preciosidad. Siempre quise venir aquí, pero pensaba que tardaría mucho en hacerlo."

Edward la hizo darse la vuelta y la besó en la frente, sus ojos verdes cálidos.

"que prefieres, ir a otro restaurante a cenar o volver al hotel y cenar en la habitación?"

"Si estas dispuesto a salir del hotel mañana para reanudar nuestra visita turística, voto por cenar en la habitación" respondió Bella

Edward le rodeó la cintura con el brazo y la besó con pasión.

"Habitación del hotel" susurró ella

"Ah, por fin estamos compenetrados otra vez. Lo ves, no siempre estamos en desacuerdo."

Bella sonrió.

"Ha sido un día estupendo."

Pasara lo que pasase, jamás olvidaría Paris con Edward. En el momento en que entraron a la habitación del hotel, Edward cerró la puerta y la abrazó. Sus ropas fueron sembrando el camino desde la puerta al dormitorio entre besos y caricias acompañada de miradas apasionadas. Hicieron el amor lo quedaba de aquel día y no salieron de la habitación hasta el día siguiente por la tarde para ir a pasear por la ciudad y cenar fuera.

Durante el transcurso de la semana se vio envuelta en pasión. Cada día que pasaba se llevaba mejor con Edward y ambos descubrieron que tenían mucho en común a pesar de sus diferencias.

Bella durmió durante el vuelo de regreso a Estados Unidos. Abrazada a Edward, soñó con las noches parisinas y los exquisitos pasteles franceses. Durante el vuelo al oeste de Forks en el avión privado de Edward, volvió a sentir rechazo de ir allí. Quería ir a Seattle, a una ciudad, pero recordó a si misma que no tenia elección. Ahora estaba casada con Edward y eso lo cambiaba todo. Las noches de pasión compensarían las desventajas de vivir en aquel entorno.

El domingo por la tarde Edward recibió una llamada telefónica, a la que ella no prestó atención. Después de colgar Edward le dijo:

"Una de las vacas esta pariendo y tiene dificultades, así que voy a ir para ver si puedo ayudar. Es una noche magnifica, ¿Por que no vienes conmigo en la camioneta? No creo que tenga que pasar mucho tiempo allí."

"¿La vaca no esta en el establo?"

"No. No se habían dado cuenta de que estaba apunto de parir y la dejaron ir a los pastos."

"De acuerdo" respondió Bella, "¿Voy bien con pantalones cortos?"

"Estas maravillosa con pantalones cortos" respondió Edward con los ojos en sus piernas desnudas.

"Bueno, vaquero, vámonos" dijo ella juguetonamente

Fueron en la camioneta con las ventanillas abiertas. Al pasar unos arbustos, aparecieron a las vistas dos luces y, alumbrados por ella, dos hombres fuertes agachados al lado de una vaca.

"Sam, Embry!" grito Edward, ellos alzaron la mirada y reconocieron a su jefe al instante, pero eso no fue lo que les llamó mas la atención era la bella mujer quien al parecer era la esposa de el. Edward se dio cuenta de esto y le dijo a Bella que era mejor que espera afuera en la parte posterior de la camioneta.

Edward se quedó allí hasta que el ternero nació. Cuando quiso ensenárselo, ella no sintió ningún interés y si algo de repugnancia.

El lunes siguiente, En Seattle, Bella alzo el rostro cuando Edward entro en la oficina. Allí siempre vestía formar, su aspecto más profesional. Por supuesto llevaba botas.

Edward se sentó frente a ella y estiró sus largas piernas.

"¿dispones de un momento?"

"Si. ¿Pasa algo?"

"Recibí una llamada del presidente de Black Living. Quieren reunirse conmigo."

Bella se quedó completamente helada, al oír esto, pero se compuso de inmediato al recordar que Edward no sabia nada sobre su pasado con Jacob Black.

"Edward , eso es maravilloso" dijo con una falsa sonrisa.

"Acedi ir a Phoenix a la reunión, pero quiero que me acompañes. Ayudaste mucho en New York"

Bella se sintió alagada de que Edward no la excluyera, pero a la misma vez se sintió desesperada no quería ver a Jacob Black otra vez después de lo que le hizo, pero no quería contarle esto a Edward, no se sentía cómoda aun hablando de su pasado, así que decidió mentirle y actuar como si nada.

"Gracias me encantaría."

"Tomémonos un día mas de vacaciones en Phoenix, te parece?"

"NO!" respondió rápidamente, vio la cara de sorpresa de Edward y añadió: "no me parece que tenga sentido, eso es holgazanear simplemente."

"Que dices!, Bella, tu ni siquiera conoces el significado de esa palabra. Vamos, prueba. Encontrare la forma de hacer que Phoenix parezca interesante y así no creas que estas perdiendo tiempo."

Bella se sentía atrapada, no sabia como hacerle entender a Edward sin decirle la verdad de que no se sentiría cómoda y que había una gran posibilidad de encontrarse con el hombre que le destruyo la vida por completo.

Se dio cuenta que Edward la observaba con una mirada profunda, como si se estuviera dando cuenta de que le ocultaba algo.

"Bella, hay algo que me quieras decir" contemplo el.

"Edward simplemente no quiero perder el tiempo en cosas que no tienen nada que ver con el trabajo"

"Lo se, pero es sólo un viaje de negocios y un par de días por la ciudad nada mas"

"Lo que tu digas, Edward" respondió ella, impaciente con la actitud de Edward, esperaba que no se estuviera equivocando al aceptar ir a ese viaje con el.

Al mirarle los ojos de Edward, vio pasión en ellos, una pasión palpable y ardiente que la dejó sin respiración y sin capacidad de razonar, olvidándose de porque era una mala idea pasar mucho tiempo en Phoenix.

"Dentro de una hora nos marcharemos. ¿Quieres que durmamos en un hotel, cenemos fuera y volvamos a casa por la mañana?

"Me encantaría. Pero lo del hotel no es necesario, esta mi casa. Podríamos quedarnos allí."

"¿Pensé que lo venderías?" preguntó el con sorpresa.

"No. Ahora puedo pagarlo y me gusta tener un sitio para quedarme cuando estoy en Seattle."

"Muy bien. En ese caso, nos quedaremos en tu casa. Saldremos de la oficina a la cinco."

Bella asintió, consciente de que Edward quería lo mismo que ella. Lo vio marcharse del despacho mientras recordaba la noche anterior cuando hicieron el amor; de repente, quería estar fuera de allí y en los brazos de Edward.

Le resultó imposible concentrarse en el trabajo, por lo que a las cuatro y media empezó a recoger. A las cinco menos cuarto estaba lista para marcharse y, cuando Edward se asomó al despacho, el pulso se le aceleró.

"Vámonos"

"Muy bien." Respondió bella casi sin respiración.

En el momento en que entraron en su casa, Edward la estrechó en sus brazos. Hicieron el amor con frenesí a pesar de no haber pasado ni veinticuatro horas de la última vez.

Dos horas mas tarde, ella seguía en sus brazos, saciada, soñolienta y satisfecha.

"Pase en día entero pensando en ti. Y esta tarde no podía concentrarme en el trabajo" dijo el.

"Debo admitir que yo tenia el mismo problema. Ahora estoy mejor"

"Podríamos llamar para que nos trajeran la cena aquí."

"No, dijiste que íbamos a salir a cenar esta noche. El resto de la semana, en la finca, vamos a comer todo el tiempo en casa. Será mejor que me saques por ahí si quieres ganar puntos con tu esposa."

De acuerdo, saldremos "contestó Edward de buen humor,Dime adónde quieres ir."

"Vas a correr un gran riesgo si elijo yo."

"No te preocupes, aquí estoy para despilfarrar. Sobre todo, si me prometes hacer el amor otra vez después de la cena."

"Volveremos corriendo."

"Trato hecho" dijo Edward sonriéndole, "Bella, esto es estupendo. Espero que a ti también te lo parezca."

"Pero nuestro matrimonio tiene un plazo limite."

"Si es verdad. De lo que puedes estar segura es que jamás viviré en una ciudad."

Bella lo miró a los ojos; si, Edward había hablado en serio.

"No era nuestra intención que esto durase. Es un matrimonio destinado al fracaso" declaró ella.

"Al fracaso no. Nuestro matrimonio es exactamente lo que nos propusimos que fuera, temporal. Nada de ataduras ni desilusiones amorosas porque no hay lazos emocionales, te deseo y eres hermosa pero no tienes nada de que preocuparte, jamás sentiría amor."

Las palabras de Edward le hicieron daño y sintió una pulsada dolorosa en su corazón, a pesar de que eso era ridículo. ¿Acaso estaba empezando a sentir algo por el?.

No me odien:(...Perdon pero no tengo un avance del proximo capitulo porque no esta listo aun, es que ahora se me hace un poco dificil con la escuela...

No olviden dejar sus reviews me encata saber que piensan gracias:)