Descargo de responsabilidad: Glee no me pertenece, ni ninguno de sus personajes. Sam & Kyla son mías.


Capítulo 70. Primera vez

Después de poco más de dos horas y media, la fotógrafa da por terminada, satisfactoriamente, la sesión de fotos para la empresa Cooper & Cooper. Ahora le resta hacer el trabajo de montaje y edición para poder presentarlo al día siguiente.

Kyla, aun ajena a la presencia de su novia en la sala, va rápidamente a cambiarse de ropa, para colocarse la suya propia. También tiene que eliminar el maquillaje y demás. Sam se entretiene unos minutos hablando con Quinn y la pierde vista, por suerte la rubia le dice dónde está sin burlas ni comentarios con doble sentido.

La puerta tras la que la modelo se encuentra, esta entreabierta dejando a la vista a la chica, sin la camisa pero aun con el pantalón. La morena se mueve de un lado a otro sin saber que es observada por su novia, que permanece inmóvil en la entrada. La escena se vuelve divertida cuando la chica trata de quitarse los pantalones sin mucho éxito. Sam se debate entre entrar y ayudarla o dejar que siga dando saltitos y tirones unos minutos más, hasta que escucha una voz ofreciéndose a ayudarla, una voz que claramente no es la suya ni la de su novia.

Ya la ayudo yo – irrumpe bruscamente adelantándose a la chica, con un breve vistazo puede ver que es la misma que la ayudo a quitarse el abrigo cuando Quinn lo pidió

¡Sam! ¿Qué haces aquí? – cuestiona feliz de ver a su novia y con rapidez llega hasta ella para abrazarla efusivamente

Sé que dijiste que…

Olvida lo que dije… me alegra que estés aquí – la corta dándole un rápido y corto beso – Mira, ella es Sophia, es la encargada de que toda esta ropa salga sana y salva de esta sesión, Sophia ella es Sam, mi…

Novia – dice adelantándose a Kyla – Encantada

Igualmente – la joven estrecha su mano y sonríe incomoda – Sera mejor que os deje solas, después vuelvo a por el resto

¿Estás bien? – pregunta Kyla con el ceño fruncido

Si ¿por?

Estas muy seria – dice acariciando la nuca de su chica, lo que hace que se le erice la piel

No es nada – habla relajando el gesto de su cara – He oído que necesitas ayuda ¿puedo saber en qué?

No consigo sacarme estos pantalones – revela mirando hacia abajo entre los dos cuerpos que permanecen unidos

¿quieres que te ayude? – cuestiona tragando saliva

Claro – acepta confusa por el cambio de actitud de su chica

Kyla baja ligeramente su pantalón y sentándose deja que su novia sea quien tire de ellos hacia abajo. Sam lo hace sin dudar, lentamente pero con firmeza va deslizándolo. En el proceso no puede evitar echar un vistazo a la ropa interior de la ahora modelo, perfectamente conjuntada, de color verde oscuro. Según baja el jeans acaricia sutilmente las piernas de Kyla, y ambas tienen que hacer su mejor esfuerzo por no dejar salir los suspiros retenidos en sus gargantas. Eliminada la prenda y olvidada en algún lugar cercano a ellas, las dos se miran intensamente. Kyla es quien inicia el movimiento y tira de su chica, que aun permanecía arrodillada frente a ella, para reunirse con su boca. Entablando un beso fiero, logrando casi fundirse, si eso fuese posible.

Creo… que…debería esperar…fuera – jadea con dificultad por la falta de aire

Seria… lo mejor – dice Kyla en el mismo estado y volviendo a besarla con más tranquilidad

No puedo irme si sigues besándome así – susurra acariciando la piel desnuda de su novia

No te vayas – sugiere bajando a su cuello

Puede venir alguien… Kyla… - suspira el nombre de la morena al notar un ligero mordisco por donde pasa su yugular

Vete – murmura soltándola y dejándose caer hacia atrás, con derrota y los brazos extendidos sobre su cabeza, la posición de Kyla deja una mejor visión de su cuerpo para Sam

Así no lo haces más fácil

¿Qué? – pregunta abriendo los ojos para encontrarse con la mirada oscurecida de la pelirroja, ella sonríe sabiendo que provoca en su novia lo mismo que ella le provoca, deseo. Un último y largo beso, y Sam abandona el pequeño cuarto, dejando a su chica sola para que pueda acabar de vestirse

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¨ En unas horas estaré en casa. Esperadme para cenar ¨ Q

¨ p.d.: te quiero ;) ¨ - lee en un segundo mensaje la morena y automáticamente sonríe

¿Algo o alguien interesante?

Sabes Santana, creo que en este tiempo he aprendido a quererte un poquito

¿Qué quieres? – espeta la latina con disgusto

Me encanta que me conozcas tan bien… ¿tenéis planes para esta noche?

Que yo sepa no y no pienso participar en ninguno de los jueguitos que se te ocurran – avisa señalándola con el dedo

Tranquila, no te incluiría en nada de lo que estoy pensado… ¿Qué te parece cuidar de una preciosa y encantadora niña?

Déjame adivinar… Quinn vuelve pronto de trabajar

Asusta un poco que sepas cada cosa

Eres demasiado obvia – la latina rueda los ojos

¿Y? ¿Os quedáis con Beth?

¿Qué pasa conmigo? – cuestiona ella apareciendo en la recepción cargada con una bolsa de golosinas

¿Quién te ha comprado todo eso? – Rachel señala la bolsa con asombro, demasiadas golosinas para una niña

La tía Britt, dice que tengo que compartirlas con ella y la tía San – comenta sacando una sonrisa de la latina, quien extiende su mano

Qué bien, la tía San – dice divertida, aun no se acostumbra a llamar así a la latina – me estaba diciendo que le encantaría que te quedaras con ellas esta noche

¿Puedo? – interroga sacándose la piruleta de la boca

Si quieres – Rachel sonríe satisfecha, sabe que ninguna de las dos chicas se iba a negar ya

¡Voy a decírselo a la tía Britt! – exclama corriendo al encuentro de la rubia

Tramposa

Si – reconoce abiertamente – voy a despedirme y a preparar todo lo que tengo pensado para esta noche

Pervertida – murmura en cuanto se da la vuelta

Adiós Santana… me espera una noche muy larga – se despide con picardía para hacer rabiar a la latina, que en el fondo se alegra de que su amiga haya encontrado al fin a alguien que se preocupe por ella y por Beth, aunque ese alguien sea Rachel Berry

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Quinn se alegra de estar fuera del estudio a pesar de haber sido un día realmente bueno. Kyla resultó una buena modelo y las fotos las sacaron en menos tiempo del que la rubia había pensado, lo que le dejó más tiempo para la edición y preparar la reunión con sus clientes al día siguiente. Además Rachel le envió números mensajes diciéndole que la espera, que la extraña, que la ama… todo mejoró su humor, algo que creía imposible.

Frente a la puerta de su apartamento su sonrisa crece hasta límites insospechados, el solo hecho de pensar en su chica y su pequeña niña esperándola, hace que se sienta completamente feliz. Introduce la llave en la cerradura y empuja lentamente la puerta.

¡Pero que co…! – exclama cuando algo le impide abrir, la cadenita de seguridad esta puesta - ¡Rachel! ¡Rach!

¡Un momento! – grita la morena desde el salón dando los últimos retoque a su plan

¿Qué pasa? ¿Por qué esta la cadena?

¡Nada!… ¡Espera un segundo! – insiste pasando las manos por su cuerpo para alisar su vestido – Ponte esto en los ojos… sin trampas – pide entregándole un pañuelo de seda perfectamente doblado

¿Qué tramas? – pregunta intentando ver a su novia a través del hueco de la puerta

Date prisa

Está bien… ya está – dice sonriendo por el juego - ¿Puedo pasar ahora?

¿Ves algo?

No – le asegura

A ver, ¿Cuántos dedos tengo?

¿Cinco en cada mano?

Ja-ja muy graciosa… sigue así y vas a pasar la noche fuera

¡Dios Rachel! No sé, no veo nada… ¿tres?

¿Y ahora?

¿Uno? – Rachel sonríe porque ninguna de las dos veces a acertado y cierra la puerta para quitar la cadena y volver a abrir

Pasa

¡Por fin!

¡No te la quites! – le advierte al ver como la rubia mueve su mano hacia la venda – Dame tu mano – dice tomándola ella misma

Rachel deja un suave beso en los labios de Quinn y la dirige a través del pasillo hasta el salón. Ambas sonríen por la situación y por más que Rachel desea quitarle el pañuelo para que vea lo que le tiene preparado, se controla y advirtiendo otra vez a la chica la deja sola un momento. Ella se dirige a la mesa perfectamente preparada y enciende la vela en su centro.

Listo… puedes quitártela – sonríe nerviosa y emocionada - ¡cha-chan! – exclama señalando a la mesa sin dejar de mirar a su novia

¡oh! Rachel – Quinn se lleva las manos a la boca sorprendida – Estas preciosa

Gracias – la morena se ruboriza ligeramente

¿Todo esto es para mí? – cuestiona señalando la mesa, decorada y lista para una cena romántica, Rachel asiente – Pero mira como estoy… y mírate tu… estoy hecha un desastre y tu…

Estas fantástica – interrumpe la diva, había querido vestirse para Quinn, y se había decidido por un vestido corto color rojo, zapatos en el mismo color y un recogido para su larga melena, maquillaje suave resaltando sus ojos y unas gotas de perfume para terminar

Si me esperas, me ducho y me visto en cinco minutos con algo mas decente

No hace falta Quinn, así estas bien, tu solo siéntate y disfruta ¿sí? – la diva ladea su cabeza un poco y sonríe sabiendo que con ese simple gesto tiene convencida a su novia, lo había hecho otras veces sin darse cuenta y desde que se la dio, lo utiliza como último recurso para persuadirla

¿Puedo preguntar a qué se debe todo esto? ¿Celebramos algo que yo no sé? – interroga tomando asiento

Nada… solo que hace tiempo que no salimos y no tenemos una cita, asi que…

Estamos en casa, no lo podemos considerar una salida eh

Ya, mi plan era salir a cenar y luego volver para una noche de sexo desenfrenado – bromea dejando con la boca abierta a Quinn – después pensé que sin salir ahorramos tiempo para pasar a la segunda fase de la cita

¿Podemos saltarnos la cena? – pide automáticamente

No… primero cena, luego sexo

¡Jo! – murmura haciendo reír a Rachel

Beth está con Britt y Santana

Lo suponía, no te veo capaz de dejarla en la calle ni nada parecido

Estas graciosilla esta noche eh

Estoy feliz

Me alegro y espero tener algo que ver en ello

Tienes mucho que ver – certifica Quinn - ¿Te han puesto muchas pegas para quedarse con la niña?

Ninguna, se lo he dicho a Santana y…

¿Te ha dicho que si? ¿A ti? ¿Sin chantajes? – pregunta sabiendo que su amiga nunca dejaría pasar una oportunidad así, siempre se queda con Beth y lo hace encantada pero si puede chantajear a Rachel no suele dejarlo pasar

En realidad le dije a Beth que su tía estaría encantada de que se quedara con ellas por lo que Santana no pudo negarse

Eres mala – Quinn ríe con fuerza por la astucia de su chica y ella sonríe con orgullo

Supongo que aprendí de la mejor

Brindo por eso – Quinn levanta su copa de vino y Rachel la imita

¿Me vas a contar como ha ido la sesión? ¿Qué tal lo ha hecho Kyla?

Genial, es buena, no parecía su primera vez y todos estaban encantados con ella

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Nunca viajar en coche juntas se les había hecho tan largo y silencioso. Después de lo sucedido en el estudio, ninguna había dicho nada, Sam no podía dejar de pensar en su novia en ropa interior bajo su cuerpo y Kyla, Kyla simplemente no podía dejar de imaginar a su novia en todos los sentidos. Habían estado a un paso del siguiente nivel varias veces pero o no era el momento o alguien interrumpía y eso estaba acabando con ella. Cada vez le cuesta más contenerse cuando están a solas y sabe con certeza casi absoluta que a su novia le ocurre lo mismo.

La pelirroja detiene el coche frente a la casa de su novia y sigue a esta hasta el interior del lugar, la morena llama a su padre para saber si se encuentra en casa pero no hay respuesta alguna.

Parece que aún no ha vuelto de trabajar, voy a ponerme algo más cómodo y vemos la película que tanto querías ver ¿ok? – se dirige a su novia – Sam ¡Eh! ¿Estás bien? – pregunta zarandeándola suavemente para llamar su atención

Si, si, perdona… ¿has dicho algo?

Que me cambio y vemos la película de la que me hablaste el otro día

Claro – susurra mirando a su chica desaparecer del salón

Nada más saber que están solas su cuerpo se había activado, ayudado por supuesto por las imágenes de Kyla en la sesión de fotos y después de la misma. Sin pensar mucho y dejándose llevar por las reacciones de su cuerpo, segundos después emprende el camino hasta el cuarto de la morena. La puerta está abierta y su chica, con un simple pantalón de chándal y en sujetador, esta frente al espejo de cuerpo entero de la habitación, de espaldas a ella. Sus miradas se encuentran en dicho espejo y no necesitan más para saber lo que va a pasar. Un pequeño hormigueo aparece en el estómago de las dos adolescentes cuando Sam ingresa en la habitación cerrando tras de sí la puerta. Camina lentamente hasta su chica, que la espera nerviosa y ansiosa. Kyla no se mueve, espera hasta que su novia está pegada a su cuerpo y deja que sea ella quien la gire y quien inicie el primer contacto de sus labios. Un sutil roce, seguido por el impulso del deseo que lo convierte en un ferviente encuentro. Sin separar sus bocas y dejando que sus lenguas se acaricien mutuamente, inconscientemente se mueven hasta la cama, Sam es la primera en entrar en contacto con el mueble, al chocar sus piernas contra él, el pequeño impacto hace que el beso se rompa y el aire escape de sus bocas. Kyla vuelve a mirar a su novia a los ojos asegurándose de que todo está bien, con delicadeza acaricia su mejilla, posando su otra mano en la espalda de la chica. Despacio la modelo tumba a Sam en la cama y sin apartar la mirada de los ojos de su novia deshace el nudo de los pantalones dejándolos caer al suelo. Sam humedece sus labios inconscientemente ante la vista frente a ella, gesto que provoca a Kyla. La morena se mueve para colocarse a horcajadas sobre Sam, quien inmediatamente lleva sus manos hasta las piernas desnudas de la primera, sintiendo la suave piel de la chica al igual que en el estudio de fotografía.

Sus bocas se vuelven a unir con delicadeza, tratando de mostrar todo su amor con ese gesto. No es algo planeado, ni hablado, es algo que tarde o temprano tenía que suceder, cuando llegase el momento ambas lo sabrían y ambas tenían claro como querían que fuera a pesar de no haberlo comentado.

Kyla se deja llevar por los movimientos de Sam, que haciéndola girar termina colocándose ella encima de su novia. Otra vez el beso se rompe y la pelirroja se sienta sobre la chica, obligándola a quedarse pegada al colchón, con un rápido movimiento, que sorprende a la morena, elimina su camiseta. Los ojos de Kyla toman un brillo distinto y una tonalidad distinta a la que antes tenía, rasgos que vuelven a cambiar cuando hace lo mismo con sus pantalones, también tiene la imperiosa necesidad de beber agua para aliviar la sequedad de su boca. Haciendo caso omiso a su sed por el agua, sigue sus instintos de sed por su novia y va al encuentro de sus carnosos, rojos y levemente hinchados labios.

~/~/~/~/~/~

A unos cuantos kilómetros de Sam y Kyla, la situación era igual pero diferente. Una morena y una rubia, un sofá, una cena olvidada a medias… Quinn no se había podido resistir, Rachel tampoco y habían acabado en el mueble con las copas y la botella de vino en la mesita de enfrente. Habían empezado con un juego, probando el vino en los labios de la otra, en el cuello, sobre la clavícula… y pronto la dulce bebida había sido olvidada.

El vestido rojo descansa a un costado del sofá, acompañado por la blusa y el sujetador de la rubia. Normalmente tenían que ser muy cuidadosas pro la presencia de Beth en la casa, pero esta noche no había porque, la niña no está y no va a aparecer por sorpresa, ni escuchar ruidos, ni nada. No tienen que controlarse, no tienen que cerciorarse de que la puerta este cerrada con seguro, claro que ni siquiera están en la habitación, por lo que no hay puerta que asegurar.

Las manos de Quinn descansan cómodamente en las nalgas de su novia, y las de Rachel sobre la nuca de su chica, empujando su cabeza e imprimiendo intensidad a su beso. Quinn mueve sus manos a los dos lados de la cadera de la diva, acompañando los sutiles movimientos que esta empieza a ejercer sobre su pelvis. La morena acelera el vaivén de sus caderas de forma progresiva, más rápido y más fuerte, produciendo gemidos en su chica iguales a los suyos propios. Apenas se separa unos milímetros para encontrarse con la oscurecida e intensa mirada de color avellana de la chica bajo su cuerpo. La morena dibuja, con su boca, un camino de besos a lo largo de la línea de la mandíbula de su chica hasta bajar a su cuello donde se detiene sin tocarlo. Quinn protesta. Rachel sonríe y desciende para lamer el punto del pulso en su cuello, acto que hace jadear a la rubia. La diva consigue alcanzar la entrepierna de Quinn con su mano y acaricia sobre la ropa interior, aliviando un poco su necesidad. Su chica esta lista, puede sentirlo pero quiere escucharlo.

Rach – susurra el nombre de su novia cuando aleja su mano

¿Qué quieres?

A ti – afirma arqueando su cuerpo hacia el de Rachel

¿Cómo? – murmura provocando más a Quinn, la voz ronca de su novia está haciendo estragos en sus partes bajas

Yo… ¡No! – exclama haciendo saltar a la morena que en ese momento mordisqueaba su oreja

¿No? – pregunta extrañada hasta escuchar lo mismo que la rubia había escuchado antes, su móvil sonar - ¡No puede ser!... ¿Tienes que contestar?

Puede ser Santana

¡Maldita sea! Si es ella, dile que la voy a matar… si no es, ni se te ocurra contestar – Rachel se quita de encima de la chica dejando que se levante para buscar su teléfono, efectivamente es la latina

Dim… - Quinn se dispone a hablar pero la voz chillona del otro lado se lo impide

¡¿Desde cuándo vive la enana contigo? – prácticamente escupe la pregunta

Que yo recuerde desde que nació, es mi hija – responde Quinn sentándose en el mismo lugar que estaba antes y llevando a la morena a su posición anterior, sobre ella

No esta enana ¡la otra enana! – grita frustrada

¡Eh! – se queja Rachel que ha escuchado todo por el manos libre – No soy ninguna enana, para serlo debería medir…

¡Cállate! No me vengas con discursitos y contestad

Primero cálmate, no entiendo en que te afecta si eso fuese así

Claro que me afecta, se supone que soy tu amiga Q, debería saberlo antes que nadie – le reclama molesta

Pero es que no hay nada que saber, Rachel no vive aquí ¿Quién te ha dicho lo contrario?

¡Beth! – exclama y de fondo pueden escuchar también la voz de Britt nombrando a la niña

¿Beth? – dicen tanto Rachel como Quinn mirándose

Si, dice que está todo el día allí, duerme allí, come allí, cuando no trabaja está allí, incluso su ropa está en tu casa

Es una niña, ¿Por qué le haces caso? Es… una locura…

Pero… - la latina intenta protestar, la voz de Rachel se lo impide

¿Lo es? – cuestiona después de pensar en las palabras de Santana repitiendo lo que Beth les dijo

Sí, no… no lo sé… ¿no lo es?

Yo he preguntado primero

Y yo después

Hasta Beth se ha dado cuenta que paso más tiempo aquí que en mi propia casa… y muchas de mis cosas están aquí, así que…

Prácticamente vives aquí – completa Quinn, las dos olvidan que Santana sigue en línea escuchando todo

En las dos últimas semanas he ido una vez a mi apartamento y fue para recoger ropa y el correo

Lo sé – afirma sonriendo – ya tienes tus propias llaves del apartamento

¿Entonces?

Vamos a hacerlo – concluye pensativa – vamos a vivir juntas… si quieres ¿quieres? – pregunta con una pizca de duda en su voz

¿Quieres que viva aquí? – es el turno de Rachel para preguntar

Yo he preguntado primero

Yo después – las dos ríen por la repetición de la situación de hace unos minutos

Sí, quiero que vivas aquí

Me encantaría vivir contigo… con vosotras – se corrige rápidamente incluyendo a Beth, las sonrisas se extienden desde sus bocas hasta sus ojos, donde el brillo es completamente nuevo y diferente a cualquier otro. Los gritos provenientes del móvil de la rubia las hace volver a la realidad

¡Santana! – grita Quinn para que su amiga la escuche – Tengo que…

Ya, ya… lo hemos oído todo, Beth está muy contenta y Britt también

Adiós Santana – la corta Rachel apagando el teléfono, si ocurriese algo tienen otros dos teléfonos a los que llamar - ¿Dónde estábamos? – pregunta sugerente lanzando el teléfono lejos

Creo que ahora si tenemos algo que celebrar – dice lanzándose directamente a los labios de su novia, dispuesta a celebrar su nueva situación


Bueno, bueno, bueno... aqui esta lo prometido, capítulo con lemmon y por fin cambios para
dos de las parejas. De nuevo las chicas han sido interrumpidas pero esta vez ha valido la pena ¿no?

Capítulo más o menos largo para compensar los últimos cortitos jeje

No me canso ni me cansare de decirlo, GRACIAS por leer, comentar y poner la historia entre sus favoritos.

Saludos.