Mire a Deidara quien antes tocaba la guitarra a mi lado, aparentemente todo había salido bien. Las personas aplaudían, yo solo dirigí mi mirada al vacio, ya estaba decidido, yo regresaría a cualquier costo.
Baje del escenario, y mientras lo hacia Itachi se me acerco, yo solo reí a lo que el hizo lo mismo, estaba feliz, creo… ese sentimiento, cantar frente a tantas personas y que me aplaudieran por ello, se sentía bien, y el lo entendía.
-Te dije que lo harías bien.
-Supongo que no lo hice tan mal…
-¿Por qué siempre evitas los comentarios positivos? – ambos reímos.
-Cosas mías… pero, fuera de eso... ¿Por qué me evitabas antes?
-Eso es por que… - su semblante cambio a uno mas serio.
-¡Sakura! – nos interrumpió Sasuke quien se incorporaba junto a nosotros.
-Sasuke… - dije más para mí. Algo de la emoción que tenía se fue apenas vi al causante de tantos delirios y depresiones. Ya no estaba acompañado por aquella chica pelirroja, pero aun así su presencia me molestaba, me enojaba que tuviera el descaro de pararse frente a mi después de aquello. Una rápida mirada a Itachi me hizo saber que se había percatado del reciente bajón de humor, así que volvía a mirar a Sasuke.
-No sabía que cantabas Sakura… es decir no en esa banda…
-Eso es porque tú no sabes nada de mi Sasuke.
-No… yo… - Supongo que se había dado cuenta de que estaba enojada con el por lo e ayer – Sakura… ¿podemos hablar?
-¿No es eso lo que estamos haciendo?
-Me refiero a lo de ayer.
-¿Con eso te refieres a lo de ayer en general? ¿o solo lo de anoche?
-Sakura… - Su mirada era diferente.
-Te diré que no me interesa hablar contigo, en este momento estoy algo ocupada y tengo mejores cosas que hacer, lo siento.
-No… Sakura, de verdad tenemos que hablar – Me tomo por el brazo dispuesto a llevarme a rastras a otra parte, pero Itachi lo detuvo en cuanto se dio cuenta. Sasuke lo miro desconcertado, yo me encontraba rodeada por el brazo izquierdo de Itachi. Cuando Sasuke estuvo a punto de decir algo una nueva persona apareció.
-Sasuke ¿nos vamos? – pregunto mientras tomaba del brazo a su supuesto novio.
-Si… vámonos – fue lo único que dijo para luego retirase después de unos segundos de silencio.
De nuevo, su mirada era… diferente, estaba vacía, el lo estaba. Pero eso no debería importarme… ¿o si? El se había ido con su novia, y yo… yo estaba con su hermano, lo cual es irónico en un pequeño pero cierto punto. Lo que me recordaba la reciente acción de este último, ¿Por qué me había detenido? Se trataba de su hermano, algo de lo que estaba segura era de que entre esos dos había algo extraño, ellos no se llevaban mal, pero tampoco bien, su relación era complicada, o por lo menos eso parecía ser.
-Itachi… ¿Por qué lo hiciste? – me voltee para mirarlo.
-¿Hice algo malo acaso?
-No me respondas preguntas con otras preguntas. ¿Qué es lo que pasa entre ustedes dos? ¿Por qué...
-¡Sakura!, no te metas en problemas que no son de tu incumbencia. Fuera de eso, ¿Qué haces? Viniste aquí por Sasuke… ¿verdad?
-"No te metas en problemas que no son de tu incumbencia".
-Sakura, el tiene novia, entiéndelo.
-Yo solamente vine a hablar con el… se que tiene novia – bajé la mirada, por extraño que fuese, me dolía decir eso, por alguna razón, no quería decir eso.
-Sakura… - Se acercó a mi lentamente para luego darme un caluroso abrazo, de esos que te daba un buen amigo, de esos que te daba un hermano mayor, de esos que te hacían sentir tranquila… segura. De esos que habrían las puertas a esos sentimientos reprimidos, dejándolos salir, acompañados por lagrimas.
-Itachi… - sollocé un poco antes de continuar – Me he enamorado… - correspondí a su abrazo y seguí con mi llanto, sabia que el me entendía…
La mañana llego al fin, de nuevo la noche había sido tortuosamente larga. Era desesperante tenerlo en la habitación de al frente, era terrible el pensar que el no pensaba en mi de la misma manera - ¿Pero que pasa conmigo? – ya lo había dejado claro, no mas sufrimiento a causa de el. Si el estaba perfectamente con su novia y su perfecta vida… ¿Por qué yo no? Tenia que dejarlo pasar, ya era suficiente, tenia que pensar en otra cosa -¿y por que no? – debería empezar a idear un plan para salir de aquí –Si – debía salir de este pueblo cuanto antes, mientras mas rápido me alejara de el, menos seria el daño, menos serian los recuerdos, menos serian los pesares.
-¡Sakura! – escuche gritar a mi madre tras la puerta - ¿puedo pasar? – pregunto entrando de todas maneras.
-Pero si ya estas adentro – respondí enarcando una ceja y soltando una pequeña carcajada.
-Vaya, veo que te levantaste de buen humor.
-Algo parecido
-Si tú lo dices – De nuevo esa frase – Ya arréglate, se te hará tarde para tu primer día.
-Oh, cierto – Si, hoy comenzaba en la Secundaria de Konoha.
-¿Sakura?… - Salí de mis pensamientos, mire a mi madre quien me miraba extrañada por mi conducta.
-Voy a tomar una ducha – dije en tanto me levantaba y entraba al baño.
Después de arreglarme y desayunar junto a mi madre, ambas fuimos a la escuela. Al llegar nos dirigimos directamente a la oficina del principal, o mejor dicho directora. Era una mujer de unos aparentes cincuenta, o quizás mas. Parecía muy estricta y para mi poca suerte muy amiga de mi mama.
-A ver… Sakura ¿cierto? – dijo dejando caer la carpeta amarilla sobre el escritorio de madera.
-Si…
-Estarás en 4° año, le pediré a mi asistente que te lleve mientras yo me quedo con tu madre. Espero que este año sea productivo, y que tu comportamiento mejore – hizo una pausa para mirarme fijamente – ¡Shizune! – llamo a su asistente.
-Si, diga. – entro la joven a la oficina.
-Lleva a la señorita Haruno a su sala de clases.
-Si – se volteo a verme – sígueme, por favor.
Ya había sonado el timbre que indicaba que cada quien debía estar en sus aulas. Ese sonido que tanto me ha atormentado, se veía que la escuela era estricta pues no se le veía a nadie por el pasillo. En Komamura solían haber varias personas que lo ignoraran, incluyéndome. Memorice los pasillos que debía seguir, el lugar era grande, me tomaría un tiempo acostumbrarme. La luz era ofrecida por el sol, cuyos rayos entraban por los grandes ventanales, casi todas las paredes eran así, dejado del otro lado los casilleros. Podía ver el patio, en el, algunas canchas, un comedor asfalto y dos piscinas.
-Es aquí- dijo sacándome de mis pensamientos. Entro pidiendo permiso antes. Al parecer la clase ya había empezado. Hizo un movimiento con la mano indicándome que pasara, luego de que se fuera cerrando la puerta tras de si, me encontré frente a toda la clase.
Para mi sorpresa, todos estaban ahí, que casualidad. Aunque el no, pero eso estaba bien, por lo menos no lo vería gran parte del día. Pero para mi mala suerte. Ella si estaba… Si no mal recuerdo, se llamaba Karin. Justo en la primera fila.
-Muy bien clase, ella es Haruno Sakura. Ella nos acompañara en este nuevo año escolar – Hizo una pausa para mirarme – Sakura espero que te -acostumbre a tu nueva escuela y compañeros… Mmm- De nuevo miro a la clase como buscando a alguien – Tenten, podrías enseñarle las instalaciones en el descanso por favor.
-Si, Kakashi sensei.
-Muy bien Sakura, puedes tomar asiento… justo allá – señalo en la ultima fila, justo en la esquina al lado de la ventana había un pupitre vacio, junto a el, otro – Puedes elegir cualquiera. Opte por el que estaba detrás de Tenten, además estaba en mi lugar favorito, junto a la ventana. Era perfecto, estaba lejos de aquella pelirroja, que extrañamente me miraba con una especie de rencor o algo parecido, yo solo la ignore.
Enseguida tome asiento, después de hacer unos pequeños saludos a mis conocidos, mientras una triada de chicas me miraba desde el frente de la sala, podía sentir sus miradas apuñalándome por la espalda pero no le di importancia. La clase estuvo a punto de continuar pero la puerta se abrió, dejando pasar a la última persona que quería ver, la única que opte por hacer desaparecer de mi mente. Luego de un pequeño y silencioso regaño por parte del profesor- por haber llegado tarde- Sasuke se dirigió a su pupitre, cerré los ojos y repetí en mi mente una simple plegaria para que su puesto no fuese el de al lado. Pero que tonta fui, fue un caso inútil, ese era el único puesto vacio.
Una discreta mirada hacia el, y observe que en su mirada había algo de sorpresa al verme, mas cuando ambas se cruzaron. Mire hacia el frente para evitarle, el siguió con su camino y tomo asiento. Por supuesto el tiempo – mi némesis – pasó lo más lento que pudo. Apenas sonó el timbre salí lo más rápido posible de ese lugar, y entre al primer baño de damas que encontré. Dure unos minutos mirándome al espejo - ¿Por qué tenia que huir de el? – Di media vuelta, tome aire y antes de salir me encontré con la novia de Sasuke, que me miraba fijamente de nuevo, trate de no darle importancia y procure seguir con mi camino, al pasar por su lado ella me tomo del brazo haciendo que me volteara a verla.
-Oye… ¿Qué te pasa?
-¿Qué me pasa?... ha – hizo una pausa colocando uno de los mechones de su cabello detrás de su oreja - ¿acaso no sabes quien soy?
-Ehm… Karin ¿cierto? – hice un esfuerzo por recordar, ¿Por qué siempre me costaba recordar nombres?, aunque su rostro, que admito era bonito, jamás lo olvidaría por una sola razón.
-Si, obvio has oído hablar de mí.
-Aham… ¿me puedo ir ya? A diferencia de ti, yo como – dije haciendo burla de lo delgada que era, yo también lo era, pero ella aun mas, y se notaba que era de esas que dejaban de comer hasta por un mes.
-¿Qué insinúas?
-¡Ahg! nada, olvídalo ¿si? – de nuevo trate de salir pero ella me detuvo.
-Te diré algo, aléjate de MI Sasuke.
-No se de que hablas.
-Te vi ayer, vi como lo mirabas. Además me entere de que estuvieron juntos el viernes, e iban a salir el sábado. No soy tonta.
-¿de verdad? Y dime… ¿Quién crees que me invito a salir el sábado?
-Pues… de seguro fue idea tuya – trato de excusarse. Que estupidez, yo no tendría que estar aquí, lo que el hiciese no era mi problema, no tendría que estar discutiendo con su tonta novia.
-Si, como digas – De pronto se me ocurrió una idea, algo así como para estremecer las cosas, si lo que suponía era cierto Karin = novia escandalosa/celopata Sasuke estaría en problemas con su noviecita y habría un poco de ruido - ¿Por qué no revisas su celular?... digo porque estuvo mandándome mensajes el sábado.
Dicho esto, salí del baño para dirigirme a la cafetería, compre la comida para luego tomar asiento en uno de los puestos mas alejados. Tome de mi bolso un libro que había sacado de la biblioteca de la casa, "Fausto"… ya lo había leído, solo que no tenía nada mejor que hacer la mayor parte del tiempo, y debía pasar los días con algo. Eso me hizo pensar, Fausto trataba de encontrar una razón para su vida… ¿Cuál era mi razón de vivir? una niña consentida, que siempre obtiene lo que quiere cuando lo quiere. Jamás mostré mis sentimientos a alguien, trate de evadir a las persona, incluso a mis padres, aunque significara que me metería en problemas, de los cuales siempre salía con ayuda de ellos.
¿Cuál era mi razón de vivir?
