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Capítulo 3: Pendiendo de un hilo
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~ Grimmauld Place ~
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~ Domingo 11 de Diciembre, 01:42 PM ~
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Sentada en una silla de la cocina en compañía de Luna y todavía paralizada por los últimos acontecimientos sucedidos, Hermione no hacía más que escuchar los gritos que Harry profería desde el salón después de que Charles Parton, Jefe del Departamento de Aurores de Edimburgo, se hubiera presentado en la mansión pidiéndoles a ambas chicas que lo dejasen a solas con su equipo. Y tanto la castaña como la rubia no tenían idea de cuál había sido la necesidad de echarlas fuera de la estancia cuando en realidad hablaban a tal volumen que Hermione estaba segura de que estaban siendo escuchados por todo el barrio de Grimmauld Place, pero habían obedecido sin rechistar aún enterándose de igual manera de la discusión que se estaba llevando a cabo a dos cuartos de donde ellas se encontraban.
'¡Te estoy diciendo que sigues relevado del caso, Potter! ¡McWorth ya no es asunto tuyo!'
'¡No puedes hacerme esto!'
'¡No estás en tus cabales para hacerte cargo, y lo sabes!'
'¡Ponte en mi puto lugar, Charles! ¡Imagínate que es tu esposa la que—!' en ese momento reinó el silencio y Hermione pestañeó percatándose de que en ese instante Luna, sentada al otro lado de la mesa, la contemplaba de reojo.
'Pena que hayan decidido justo ahora insonorizar el salón. Me habría gustado escuchar cómo terminaba Harry esa frase'
'Es bastante obvio' opinó la castaña con cautela.
'¿Te das cuenta lo que podría implicar eso que acaba de decirle a su jefe al pedirle que se pusiera en su lugar, comparándote con la esposa de ese hombre?' Hermione tragó saliva y asintió, consciente de que el tema de conversación estaba tomando un rumbo que no le gustaba en lo más mínimo 'Así que… ¿Qué se siente cuando tu ex novio te salva de ser torturada y mutilada por un asesino prófugo de la justicia?' lanzó de pronto la joven después de que ella no le ofreciera una contestación verbal, resultando tan clara y directa que la ambarina se quedó sin aliento al tiempo que se estremecía.
Abrió la boca para responder, pero no supo qué decir. No tenía idea de si Luna sólo intentaba entablar un tema de conversación o si, por la contra, le estaba enviando la segunda indirecta en menos de diez segundos para que su diálogo se centrara en hablar de Harry. Suponía que se trataba de lo segundo aún cuando no fuera la mejor manera de asaltar el tema. No recordándole el peligro que en realidad había corrido minutos atrás.
Un escalofrío molesto le recorrió la espalda y se abrazó a sí misma sintiendo que el frío la envolvía. En el momento en el que descubrió por Candance que el hombre que la había mantenido retenida en su piso no era otro que Liam McWorth, se había quedado sin habla y presa del pánico. Hermione había seguido el caso de ese hombre a través de la prensa y tenía una idea de lo que era capaz de hacer, por lo tanto era normal que se sintiera asustada aún cuando intentaba convencerse de lo contrario y de que, en caso de volver a encontrarse con él, podría defenderse por sí sola.
Sabía que el susto se le pasaría pronto y que no tardaría en volver a ser capaz de pensar con frialdad. Y una vez recuperase el control sobre sí misma se largaría de allí y se encargaría personalmente de reforzar las barreras de entrada a su piso, sin importarle el que ese tal Norton ya lo hubiera hecho. Pero por el momento ni siquiera podía moverse. Le temblaba cada extremidad de sólo pensar que ella podría haber formado parte de la lista de víctimas de McWorth de no haber sido por la oportuna aparición de Harry y de los otros dos Aurores que lo acompañaban.
'¿Hermione?' Luna se inclinó sobre la mesa y tomó sus manos, soltándolas al instante 'Merlín, estás helada. Prepararé algo que te ayude a entrar en calor' la castaña la contempló con agradecimiento 'Pero ni pienses que dejaré el tema de lado tan fácilmente. Es algo de lo que tenemos que hablar, y lo sabes'
'No tengo nada que decir al respecto' contestó ella mirando a otro lado mientras sentía la presencia de la rubia moviéndose a su espalda.
'¿Vas a decirme que no tienes nada que opinar de la reaparición de Harry en tu vida? ¿Del hecho de que de seguro ese psicópata ha ido a por ti debido a él? ¿De que acabe de admitir que sigue sintiendo algo por ti cuándo no hace ni una hora me dio a entender que no era así cuándo se lo pregunté?' Hermione frunció el ceño al tiempo que su estómago brincaba y su corazón se saltaba dos latidos.
'¿Le preguntaste si seguía sintiendo algo por mí?' interrogó sin aliento.
'Por supuesto. Tenía que tantear el terreno antes de contarle lo de Henry' Hermione abrió los ojos de par en par.
'¿Le contaste lo de Henry?' se sintió como si acabaran de darle una bofetada y se volteó hacia Luna contemplándola como si no pudiera creerse lo que acababa de decir.
'¿Acaso no crees que merecía saberlo?' Hermione empezó a abrir y a cerrar la boca al igual que un pez fuera del agua, sin saber qué decir '¿Qué pasa? ¿Temes que te lo eche en cara?' la castaña tragó saliva y de nuevo miró al frente sintiéndose mareada.
'¡Norton, te exijo que vuelvas enseguida a tu puesto de trabajo o te aseguro que en cinco minutos recibirás una suspensión!' el grito proferido por Charles Parton la llevó a brincar en la silla al haberla tomado por completo desprevenida, aunque agradeciese la interrupción.
Escuchó un portazo y pasos acercándose a toda velocidad, llevándola al alzar la mirada en dirección a la puerta de la cocina en el momento justo que el Jefe de Aurores de Edimburgo hacía su entrada en la estancia.
'Señorita Granger, es necesario que hable con usted' Hermione asintió y el hombre se acercó a pasos amplios, apresurándose a tomar asiento en la silla que había frente a la de la castaña al otro lado de la mesa 'Quería comunicarle que Moody y yo nos hemos puesto de acuerdo acerca de la escolta que ambos Departamentos le ofreceremos—'
'¿Escolta?' preguntó Hermione, contrariada. Charles alzó las cejas sorprendido por la forma en la que la castaña lo había mirado, al igual que si se hubiera vuelto loco.
'Después de lo sucedido—'
'Esperaba recibir una visita cuando McWorth accedió a mi piso, señor Parton, sino de ningún modo habría sido necesaria la intervención de su equipo' sabía que parte de lo que decía era mentira.
Ella había pecado de confiada haciéndose la loca aún cuando había escuchado a la perfección el sonido producido por una Aparición y el no haberse mantenido alerta bien podría haberle costado la vida.
'Puede estar seguro de que después de este incidente no bajaré la guardia ni para ir al baño' el hombre suspiró ante sus palabras, impaciente.
'Lo siento, pero debido al peligro que ese hombre supone, con su consentimiento o sin él, le ha sido asignada protección las veinticuatro horas del día' Hermione abrió la boca, pero antes de poder decir nada fue interrumpida por un Charles que parecía estar a un pestañeo de perder la paciencia 'Me temo que en una situación como esta no le queda de otra que aceptar, a menos que desee que me ponga en contacto con su Jefe en el Departamento de Aplicación de la Ley Mágica para que él mismo decida qué hacer al respecto' la castaña apretó la mandíbula decidiendo en ese mismo momento que aquel hombre que en sí no hacía más que velar por su seguridad, no le agradaba en lo más mínimo 'Usted sabe bien que en casos como este el procedimiento habitual haría que fuera alejada de su puesto de trabajo—'
'¿Y a quién se supone que me han asignado?' preguntó antes de que terminara la frase.
'Alastor consideró oportuno elegir a alguien de su círculo cercano para que no se sintiera incómoda, así que por su parte tendrá a Nymphadora Lupin a su entera disposición. En cuanto a lo que a mí se refiere, he pensado que la mejor opción no es otra que—'
'No creo que sea necesario nadie más. Tonks tiene experiencia como niñera y si no me cree pregúntele a Harry' espetó ella al instante, interrumpiéndolo una vez más.
'Señorita Granger, de veras no puede esperar que la señora Lupin esté despierta veinticuatro horas al día hasta que logremos atrapar a McWorth' el hombre le dijo aquello al igual que si la tomara por tonta y por esa razón Hermione la envió una mirada severa.
'Tampoco creo que sea necesario tener a alguien respirándome en la nuca las veinticuatro horas del día'
'¿Qué le hace pensar que podrá enfrentarlo sola en caso de que vuelva a intentar acercarse a usted? No quiero que me malinterprete, señorita Granger. Sé perfectamente que es una mujer muy capaz, pero no debe olvidar que ese hombre ha logrado fugarse de una celda situada en pleno Departamento de Aurores sin que nadie se percatara de ello'
'¿Y cómo lo consiguió?' preguntó la castaña logrando que el hombre abriera y cerrara la boca por varios segundos, como si no supiera qué decir. Charles se humedeció los labios pareciendo azorado.
'La verdad es que no tenemos ni la más mínima idea. Esta mañana todavía estaba en su celda cuando le llevaron el desayuno, pero a la hora del almuerzo no había ni rastro de él' Hermione entrecerró los ojos.
'¿Cree que alguien de su Departamento haya podido ayudarlo a—?'
'¡Por Merlín, no!' sin duda aquella insinuación acababa de molestar al Auror.
'¿Pero entonces de qué otra forma—?'
'No deseo ser descortés ni maleducado, señorita Granger, pero no pienso permitir que ponga en duda la lealtad de mi equipo. Además de que eso no es ni de lejos asunto suyo' la aludida apretó la mandíbula.
'Se equivoca. Ha venido a por mí, así que es más asunto mío de lo que—'
'Y por eso debería de sentirse agradecida con mi equipo porque hayan actuado lo suficientemente rápido como para evitar que lograra hacerle daño en lugar de insinuar semejante locura' espetó el hombre sin esconder en lo más mínimo su creciente enfado.
'Si McWorth sólo buscara lastimarme lo habría hecho, señor Parton' Charles frunció el ceño.
'¿Qué quiere decir con eso?' preguntó, cauteloso.
'No dudo en que no planeara hacerme daño, pero estoy segura de que antes quería llevarme a otra parte' Hermione se estremeció tan sólo de recordar la situación y se abrazó a sí misma '¿Por qué otra razón sino quería que fuéramos al salón? Es el único lugar habilitado para Aparecerse y él parecía saberlo' añadió 'O al menos es lo único que se me ocurre que explique que quisiera llevarme allí'
Parton en ese momento frunció el ceño, pensativo, y, tras varios segundos en los que parecía dar vueltas a algo en su mente, maldijo y se puso en pie. Hermione y Luna observaron perplejas cómo abandonaba la cocina sin decirles nada más y ambas intercambiaron una mirada de incomprensión.
'Esto no me está haciendo ni la más mínima gracia' comentó la rubia con el ceño fruncido.
'¿Y crees que a mí sí?' le preguntó la otra chica, indignada. Luna lanzó un bufido.
'Hermione, ese hombre se Apareció en tu piso' la aludida enarcó una ceja hacia ella como si no pudiera creerse que le saliera en ese momento con algo que sabían desde hacía varios minutos '¿Ni siquiera has pensado qué significa eso?' la castaña en ese momento frunció el ceño, extrañada.
'No—' se silenció en el instante en el que la realidad la golpeó, dejándola sin aliento 'Ya había estado allí antes' dijo entonces, el temor recorriendo de nuevo cada poro de su piel.
'Es curioso que no te hayas dado cuenta de eso hasta ahora' Hermione sintió su estómago dar un vuelco cuando la voz de Harry alcanzó sus oídos.
La castaña miró en dirección a la puerta y lo vio allí, apoyado contra el marco con los brazos cruzados contra su pecho y la mirada clavada en ella con intensidad. Durante varios segundos reinó el silencio hasta que el ojiverde lanzó un suspiro y accedió al interior de la estancia a pasos lentos, terminando por detenerse junto a la mesa.
'¿Podríamos hablar a solas unos minutos?' Hermione se removió incómoda mientras miraba de reojo a Luna y asintió, viendo cómo su amiga tomaba una taza de la encimera en su mano derecha antes de dirigirse en dirección a la puerta.
'El agua está caliente por si queréis serviros un té' les dijo y, tras hacerles una especie de reverencia con la cabeza a modo de despedida, cerró la puerta concediéndoles de ese modo una mayor privacidad.
Harry se dirigió hacia la encimera pasando al lado de Hermione. La castaña lo escuchó suspirar a su espalda al tiempo que podía oír el sonido de vasos chocando entre sí y se miró las manos sin saber qué decir, o cómo actuar en su presencia.
'¿Te encuentras bien?' le preguntó el moreno al tiempo que situaba frente a ella una taza de lo que parecía té antes de tomar asiento a su lado. La castaña mordió su labio inferior y asintió tras varios segundos en silencio 'Les dije que no aceptarías protección de ninguna forma, pero me alegro de que Parton te haya convencido. Me quedo más tranquilo sabiendo que no estarás sola'
'Más bien tu jefe me ha amenazado con avisar al mío. Conociendo a Doyle sé bien que me habría obligado a aceptar la escolta con amenazas de echarme a la calle sin ninguna carta de recomendación' dijo la castaña, molesta.
'Como si la necesitaras' se burló él, llevándola a sonreír de medio lado.
'He trabajado muy duro para estar donde estoy ahora y no me gustaría tener que empezar de cero en otro lugar' Harry asintió para hacerle saber que la comprendía.
'Realmente lo siento' le dijo tras varios segundos de silencio.
'¿El qué?' le preguntó la castaña, confusa.
'Que estés en peligro por mi causa' Hermione apretó los labios al tiempo que sentía cómo su ritmo cardíaco aumentaba.
'Tú no se lo sugeriste, ¿verdad?'
'¡No!' exclamó él, sobresaltándola incluso.
'¿Entonces qué te hace pensar que es culpa tuya?' Harry meneó la cabeza a los lados al tiempo que apretaba los puños. La castaña observó cómo sus nudillos se tornaban blancos y, en un acto reflejo que no pudo controlar, situó su mano derecha sobre las de él esperando ayudarlo a calmarse con ese gesto simple.
'Quería pedirte algo. Sé que te negarás, pero al menos lo habré intentado'
Hermione lo contempló sintiendo un cosquilleo rondándole el estómago cuando las manos de Harry tomaron la de ella y sus dedos comenzaron a regalarle un masaje en la palma. Él la miraba con tal intensidad en ese momento que se vio obligada a apartar la vista, centrándola en la humeante taza de té frente a ella. Se soltó del agarre de Harry y tomó la taza entre sus manos encontrando aquel objeto como la mejor excusa para romper su contacto físico con él sin resultar demasiado brusca.
'¿De qué se trata?' preguntó al fin, nerviosa. El moreno suspiró a su lado.
'Prométeme que lo pensarás desde un punto de vista objetivo' que le dijera eso llevó a Hermione a fruncir todavía más el ceño al tiempo que lo contemplaba por el rabillo del ojo.
'Haré lo que pueda'
'Eres consciente de que McWorth ya ha estado en tu casa e incluso tú misma pareces darte cuenta de que la conoce lo suficiente como para saber desde dónde podía o no Aparecerse' Hermione asintió, cautelosa 'Por lo tanto entenderás que todos pensemos que no es seguro que regreses allí hasta que lo atrapemos'
'¿Cuándo dices todos—?'
'Hablo de mis compañeros, de mí y de mi jefe. Aunque estoy seguro de que Luna y los demás nos darían la razón en caso de darles la opción de opinar' Hermione suspiró y se mantuvo pensativa durante varios segundos en los que era plenamente consciente de los ojos de Harry posados en ella 'No debería de ser yo quien te dijera esto, sino Parton, pero se largó a sabe Merlín donde antes siquiera de decirte a quién había elegido él de nuestro Departamento para que te ejerza de guardián personal' añadió él.
'¿Se trata de ti?' Harry alzó las cejas ante la pregunta directa de la castaña y ella lo miró a los ojos mientras esperaba su respuesta.
'¿Te importaría?' inquirió el moreno de regreso y Hermione ladeó la cabeza.
'¿Entonces no se trata de ti?' la mirada esmeralda la contempló con mayor intensidad, provocándole un cosquilleo en el estómago y escalofríos recorriéndole la espalda, uno tras otro.
'Si llego a saber que no te sentirías ni la mitad de incómoda de lo que pensé en un principio me habría ofrecido voluntario, pero creí que—'
'Quizá sería raro que me siguieras a todas partes después de lo que ha pasado entre nosotros, pero me sentiría segura para qué mentir. Me has pedido que sea objetiva y lo estoy siendo. Eres un gran Auror y—'
'No te pedía que fueras objetiva con eso, aunque me siento halagado' en este caso fue él quien la interrumpió.
'¿Entonces con qué? Ah, sí. Hablábamos de mi piso, pero no terminaste de decirme—'
'He pensado que podrías quedarte aquí, en Grimmauld Place' el suelo bajo Hermione desapareció y de pronto ya no sentía ni que estuviera sentada en una silla. Se quedó lívida y Harry pudo verlo 'Sigue siendo la vivienda más segura que conozco y, además, ya no sólo tendrías a Tonks y a Candance velando por tu seguridad, sino también a Luna, a Ron y… a mí' la castaña abrió la boca.
'¿A Candance?' preguntó, confusa.
'La mujer que—'
'La que me reprochó que te atacara, sí. ¿Es ella la elegida por Parton para ser mi escolta?' Harry asintió.
'Aún siendo mi superior en el Departamento, era yo quien llevaba el caso McWorth y ella mi mano izquierda. La derecha podríamos dejársela a Norton, mi compañero, a quien le ha caído el marrón de llevar el caso desde Edimburgo mientras Candance lo hace desde aquí, al mando de los Aurores que Moody ponga a su disposición, Tonks entre ellos' Hermione frunció el ceño.
'Antes escuché a Parton decir que te había relevado del caso' Harry asintió '¿Por qué?'
'Porque… perdí los nervios al saber que McWorth había pensado en hacerte daño' respondió en un hilo de voz y la castaña tragó saliva antes de acercar la taza de té a sus labios para beber un sorbo 'De todas formas ahora comprendo que es mejor así. Se ha fugado y te busca a ti, y si siguiera de encargado del caso no podría protegerte porque tendría que dedicar mi tiempo a intentar dar con él'
'Ya tengo a dos personas cubriéndome la espalda, no creo que—'
'Tú misma acabas de admitir que te sentirías segura si yo fuera tu guardián' Hermione abrió la boca pero volvió a cerrarla 'No lo seré de manera oficial, pero si te mudaras aquí—'
'No me parece que esa sea una buena idea' lo interrumpió ella al tiempo que meneaba la cabeza a los lados.
'Supongo que tu novio comprendería que se trata de tu seguridad por encima de todas las cosas'
La castaña sintió aquel comentario como una indirecta y bajó la mirada al instante, maldiciendo mentalmente. Sabía que si le respondía podrían entrar en un terreno de arenas movedizas, así que optó por quedarse callada con el único fin de no discutir con él. Porque era consciente de que lo harían tan pronto como Henry volviera a ser nombrado.
'Podríamos intentarlo y si vemos que se nos hace demasiado complicada la convivencia, entonces buscaríamos otro lugar donde instalarte, pero no en tu piso' Hermione mordió sus labios con fuerza y lanzó un suspiro.
'Esta casa me trae demasiados recuerdos' le dijo en un susurro apenas audible que lo llevó a fruncir el ceño, contrariado.
'¿Crees que a mí no?' le preguntó con una brusquedad que ella de ningún modo habría esperado.
'Pero es tu casa y—'
'Hermione, no volverás a tu piso' insistió el moreno, llegando al punto de fastidiarla.
Sabía muy bien que él le decía aquello por su bien, por protegerla, pero no estaba dispuesta a recibir órdenes y mucho menos provenientes de Harry. Bastante tenía ya con que Dora y esa tal Candance se fueran a convertir en su sombra, como para que aún por encima viniera su ex novio a decirle qué tenía que hacer o no.
'¿Hola?' Hermione reconoció la voz de Candance Boyle aún a pesar de haberla escuchado tan solo en un par de ocasiones y observó cómo el ojiverde se ponía en pie a toda velocidad al tiempo que le indicaba a aquella mujer que se encontraban en la cocina 'Ya. Me lo dices como si conociera la casa' Harry lanzó un suspiro y salió a buscarla, regresando segundos después acompañado por su aquella mujer y por una Luna que no perdió oportunidad en regresar al lugar donde se hablaba de cosas que a ella le interesaban.
'Merlín, Candy, ¿te ha dado tiempo de ir a mi casa a buscar la copia de los informes y de hacer las maletas en tan sólo media hora?'
Hermione enarcó una ceja hacia ambos Aurores al tiempo que Luna se sentaba de nuevo a su lado.
'¿Candy?' susurró la rubia provocándole que el estómago se le retorciera por fin '¿Qué clase de confianza es esa?' la castaña se encogió de hombros, de pronto contrariada porque aquella mujer fuera a estar pegada a ella durante varias horas al día cual lapa.
'No necesito demasiadas cosas, así que tan pronto como metí en una bolsa lo más básico fui a tu casa a buscar los informes e incluso me ha dado tiempo de echarles un vistazo. Con todo lo que sabemos ahora es más que obvio que las víctimas indicadas por McWorth tenían algo en común con Hermione, por estúpida que en sí fuera la relación' escucharon responder a la mujer y ambas volvieron a mirar en dirección a ambos Aurores con sus ceños fruncidos, esta vez por el interés que sus palabras había causado en ellas 'Y sabes que no me gusta nada que me llames Candy' la risa divertida de Harry mareó a Hermione.
'Me encanta la forma en la que te estremeces cuando te llamo así' la castaña enarcó de nuevo una de sus cejas y bufó antes de regresar sus atenciones al té que tenía frente a ella.
'Estos dos se acuestan y me pregunto si Harry le contó algo a Ron, porque de ser así mataré a mi novio por no haberme dicho nada' la seguridad con la que Luna susurró aquello le puso a Hermione los pelos de punta aún cuando ella misma se negaba a admitir que la sola idea de que fuera verdad le provocaba náuseas.
'Ven. Te presentaré a Hermione y a Luna con más calma'
Fue en ese instante en el que Candance les echó un vistazo y les sonrió con timidez, aunque la castaña apenas se había fijado en ello. Sus ojos había volado en dirección a Harry y el ver cómo él le quitaba la bolsa marrón de viaje que llevaba en la mano para dejarla a un lado le provocó un retortijón en el estómago que la hizo sentir incluso más incómoda. Por el rabillo del ojo observó cómo ambos Aurores tomaban asiento frente a ella y Luna.
'Supongo que Parton ya te habrá dicho que—'
'Se largó sin terminar de explicarle todo y lo hice yo hace un momento' Harry acababa de interrumpir a su compañera y superior 'Llegaste en el momento exacto en el que trataba de convencerla de que se quedase aquí' Hermione sintió las uñas de Luna en su rodilla y la fulminó con la mirada.
'Me parece una idea excelente' escuchó decir a su mejor amiga 'Al menos es una opción mejor que permitir que regrese a su piso' añadió.
'Insisto en que—' en ese instante Harry tomó la carpeta negra que Candance acababa de dejar sobre la mesa y, volteándola, la situó justo delante de una Hermione que no pudo hacer más que enviarle una mirada desconfiada '¿Qué—?'
'Ábrela' le indicó antes de que pudiera terminar su pregunta.
'Harry, no creo que sea una buena idea que—' Candance trató de advertirlo, pero con una simple mirada que el moreno le envió, apretó los labios y se removió incómoda en la silla absteniéndose a intentar hacerlo cambiar de idea de nuevo.
'Ábrela' insistió el chico.
Hermione lanzó un suspiro y abrió la carpeta clavando sus ojos en la fotografía de una mujer de apariencia elegante de unos cuarenta y tantos años que sonreía a la cámara al tiempo que saludaba agitando la mano a los lados. Frunció el ceño y envió una mirada rápida a los dos Aurores situados frente a ella, quienes la contemplaban con tal ansiedad que al instante se sintió nerviosa. ¿Quién era esa mujer y por qué debería de interesarle?
'Ahora pasa la hoja' le indicó Harry y ella obedeció al instante, terminando por contener el aliento tan pronto como su mirada cayó sobre la siguiente fotografía en movimiento.
Cubrió su boca con una mano al reconocer en ésta a la mujer sonriente de la anterior imagen, en esta ocasión muerta sobre un enorme charco de sangre. El ver que estaba desnuda y llena de marcas de golpes y cortes la llevó a cerrar los ojos, suplicando porque no le dieran detalles que explicaran la razón por la que había sido desprovista de su ropa. Se sintió mareada al instante y trató de cerrar la carpeta cuando de pronto una mano cálida se situó sobre la de ella, impidiéndoselo.
'Hermione, abre los ojos' le dijo Harry y ella meneó la cabeza a los lados 'Sólo quiero que veas de qué es capaz y así comprendas por qué insisto en que te quedes aquí, donde más personas podremos protegerte' la aludida meneó la cabeza a los lados, negándose a cumplir la petición.
'En esto estoy con Harry' comentó Luna 'Aquí le será más complicado llegar a ti. Antes tendrá que pasar por encima de demasiada gente'
'Se Apareció en tu piso. ¿No te asusta pensar en la cantidad de veces que ha podido estar allí mientras tú dormías, observándote?' Hermione se mostró horrorizada ante la sugerencia de Candance aún cuando sabía de muy buena mano que podría tener razón 'No dudo de mis facultades ni de las de la señora Lupin, pero ese tipo logró huir de un lugar plagado de Aurores sin que nadie lo notara. Se desvaneció delante de mí, de Harry y de Ryan sin dejar rastro… Si quieres permanecer en tu piso haré todo lo posible por protegerte, pero no estoy segura de que todas las barreras de protección que Norton ha conjurado sean suficientes para—'
'¡Está bien!' exclamó Hermione abriendo los ojos al fin 'Me quedaré aquí' su mirada se posó en Harry 'Pero como bien has dicho, si la convivencia nos resulta imposible—'
'Buscaremos otro lugar, te lo prometo'
Hermione sabía que se arrepentiría de esa decisión, pero en ese momento no podía pensar demasiado en ello. Todavía tenía en mente la imagen de aquella mujer muerta sobre su propia sangre, la mirada vacía presente en sus ojos pardos y los cortes en su cuerpo. Toda valentía que pudiera sentir se había desvanecido al ver esa fotografía y se estremeció de miedo. No quería ni pensar qué dolores habría pasado aquella mujer, pero estaba segura de que desde luego no era lo suficientemente cabezota como para arriesgarse a que McWorth le pudiera hacer lo mismo a ella por haber puesto su orgullo por encima de su seguridad.
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~ Domingo 11 de Diciembre, 16:30 PM ~
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Harry se Apareció en el salón del piso de Hermione varita en mano y con todos los sentidos concentrados en captar cualquier sonido que le indicara que no se encontraba solo. Sin bajar la guardia ni por un segundo se encaminó hacia la primera puerta que vio y la abrió despacio, permitiéndose sonreír en cuanto vio que había dado con el dormitorio de la castaña a la primera. Se introdujo en el interior y miró a los lados con cautela, seguro de que tanto silencio no le hacía ni la más mínima gracia. Apenas se escuchaba el revolotear de una mosca y por esa razón no bajó la varita ni por un segundo mientras se dirigía al armario y abría las puertas, apresurándose a revisar el interior antes de comenzar a sustraer prendas.
Hermione le había dicho que necesitaría al menos tres trajes para el trabajo, junto con varias camisas y zapatos y por eso, tras haber encontrado el baúl en el fondo del armario, comenzó a guardar las prendas de ropa en él sin poder evitar recordar el momento en el que ella empleaba aquel mismo baúl para llevarse sus cosas de Grimmauld Place. Un nudo se instaló en su pecho y durante unos segundos se quedó paralizado rememorando la discusión que habían tenido y que había puesto fin a su relación, sintiéndose estúpido una vez más sí, pero también furioso y no solamente consigo mismo.
Hacía unas horas Luna le había contado que Hermione estaba saliendo con Henry Whiteman desde hacía unas semanas y aunque por unos instantes lo había olvidado centrándose tan sólo en sacarla de su piso, ahora la noticia regresaba a él con bombos y platillos. Sabía que le costaría contenerse de echárselo en cara a la castaña, pero también era consciente de que debería de morderse la lengua si deseaba que ella permaneciera en Grimmauld Place, a salvo de McWorth. Eso era lo importante y lo demás tenía que dejarlo para otro momento, claro que se sentía tan ansioso por reclamarle que estuviera saliendo con el causante de su ruptura que ya no le daba llegado el momento de gritárselo.
¿Por qué él, de todos los hombres que había en Londres? Quería convencerse de que había surgido con el paso del tiempo e incluso estaba dispuesto a aceptar que era su culpa el que hubiera acabado en brazos de aquel imbécil después de tanto haberle insistido en que a él le gustaba, pero no podía evitar que sus pensamientos se torcieran. Su parte celosa no dejaba de gritarle que dos años atrás había estado en lo cierto al pensar que se estaban viendo a sus espaldas y no lograba quitárselo de la cabeza. Se sentía traicionado por su mejor amiga, por la mujer de la que se había enamorado como un loco…
Agitó la cabeza y maldijo, apresurándose a lanzar las dos perchas de ropa que hasta entonces había tenido en su mano izquierda al interior del baúl, siendo ahora el turno de elegir zapatos. Tan pronto como miró el estante donde Hermione los tenía celosamente ordenados por colores, una de sus cejas se alzó y produjo un respingo de sorpresa. Al parecer el que ahora saliera con Henry de manera oficial no era el único cambio en la vida de su ex novia, sino que además había empezado a comprar zapatos con un tacón de vértigo. Tomó un par entre sus manos y lo estudió de manera apreciativa.
Sin duda alguna sus piernas tendrían que verse de infarto encima de aquellos y por eso fueron los primeros que seleccionó para lanzar al interior del baúl, siendo éstos seguidos por unos negros que podría ponerse con cualquiera de los trajes que había escogido anteriormente. Iba a coger otro par más cuando de pronto su mirada cayó en el cajón que había a la derecha y que lo llevó a humedecerse los labios cambiando por completo de idea. Con dos pares de zapatos era suficiente por ahora y si necesitaba más podría volver a buscarlos, pero necesitaba echar un vistazo a su ropa interior esperando sin duda alguna que fuera del todo deportiva y nada sexy. Whiteman no merecía en lo más mínimo que vistiera para él aquellos conjuntos de encaje que recordaba haberle quitado en un sinfín de ocasiones y el sólo pensar que así era hacía que le hirviera la sangre.
Al abrir el cajón su enfado empeoró en lugar de disminuir, aunque ya estaba avisado por sí mismo de que algo así ocurriría y todo porque no recordaba haber visto antes ninguna de esas prendas. Enseguida comprendió que Hermione había renovado por completo esa parte de su vestuario y no pudo más que gruñir de enfado, de celos. El sólo pensar que Whiteman la había visto llevando semejante lencería le ponía los pelos de punta y por esa razón, sin apenas fijarse en qué era lo que cogía o no, hundió su mano en el cajón y tomó un puñado de tangas que arrojó con furia al interior del baúl abierto a sus pies. Repitió la misma acción con los sujetadores, e iba a atrapar también un grupo de medias de seda cuando de pronto su mano se cerró en torno a algo grueso y duro que lo llevó a fruncir el ceño.
Con curiosidad apartó las prendas que le impedían ver de qué se trataba y, al encontrar el objeto culpable de su incomprensión, no pudo más que abrir los ojos de par en par al tiempo que lo soltaba como si de pronto quemara. ¿Aquello era—? ¿Desde cuándo Hermione tenía un maldito vibrador? Cerró la boca para tragar saliva sin apenas percatarse del momento en el que la había abierto y agitó la cabeza sintiéndose al igual que si se hubiera olvidado de cómo se respiraba. Durante varios segundos observó aquel chisme que había arrojado al suelo y, de pronto, la idea de molestarla un poco le resultó demasiado atractiva como para dejarla pasar. Tomó el vibrador dentro de su mano y lo introdujo en el interior del baúl, entre sus prendas íntimas, terminando por dirigirse hacia la puerta contigua al armario donde suponía se encontraba el baño.
Mientras recogía un neceser e introducía en él todo aquello que consideraba Hermione pudiera necesitar para su higiene personal, no dejaba de sonreír malévolamente sólo de imaginarse la cara que pondría su ex novia en cuanto viera que no sólo había encontrado su juguete personal, sino que además se lo había llevado. ¿Lo tomaría como una indirecta, o sólo como una táctica para fastidiarla? Porque esperaba que de cierta forma comprendiera que, bajo su techo, aquello era lo único con lo que le permitiría desahogarse a menos, claro estaba, que decidiera recordar junto con él los viejos tiempos.
Harry en ese instante agitó la cabeza y maldijo. Tanto husmear entre su ropa interior encontrando vibradores le estaba chamuscando el cerebro, porque sabía que de ningún modo Hermione… ¿O sí? Mordió su labio inferior y cerró los ojos con fuerza, suplicando porque el torrente de imágenes pecaminosas de la castaña con aquel juguete desapareciera cuanto antes de su mente o terminaría por cometer alguna locura. Meneó la cabeza a los lados una vez más, en esta ocasión con más brusquedad incluso, y acto seguido regresó al dormitorio introduciendo en el baúl el neceser con los productos de baño antes de cerrarlo y encogerlo de un solo movimiento de varita.
Esperando no haberse olvidado nada se dirigió hacia el salón una vez más, asegurándose de que de nuevo todo estaba en perfecta calma y orden. De nuevo lo único que escuchó rompiendo el molesto silencio era el incansable zumbido de una mosca puñetera a la que divisó cerca de la ventana, donde de pronto vio a Crookshanks tratando de atraparla como si el mundo le dependiera de ello.
'Diablos, Crookshanks, casi me olvido de ti' dijo y fue a buscarlo apresurándose a alzarlo entre sus brazos mientras el gato le bufaba con enfado. Harry frunció el ceño '¿Tampoco me reconoces con la barba y con este pelo, o qué te pasa?' Crookshanks se removió entre sus brazos tratando de huir y el moreno maldijo abrazándolo con más fuerza antes de concentrarse en el salón de Grimmauld Place.
Un segundo más tarde se Apareció en la mansión Black dejando atrás a una mosca puñetera que en un pestañeo se transformó en un hombre alto de ojos azules que sonrió divertido porque el Auror más conocido de Inglaterra – y probablemente del mundo –, no hubiera seguido el instinto del hábil Kneazle que tantos esfuerzos se había tomado por intentar descubrirlo. McWorth frotó sus manos con énfasis y se concentró en un punto en el que Aparecerse lejos de allí mientras pensaba que por fin su juego había comenzado.
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