Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.


Capítulo 74. La otra cara de la moneda

Podía oír los gritos desde el rellano, incluso podría jurar haberlos escuchado nada más salir del ascensor. Madre e hija discutían por alguna causa a la que era ajena y debía ser algo importante porque ellas casi nunca peleaban, y si lo hacían, no tardaban ni dos minutos en hacer las paces.

En situaciones así aún se sentía un poco intrusa, era extraño y no sabía cómo actuar para hacer lo correcto, así que optaba por no decir nada que pudiera causarle problemas. No ponerse ni de un lado ni del otro.

Rachel decidió entrar al apartamento cuando parecía que las cosas se habían calmado. Nada más lejos de la realidad. Quinn miraba a Beth y Beth le devolvía la mirada desafiante. Lo que fuese que estaba pasando no había terminado.

¡Beth, comete la comida!

¡No! – exclama apartando el plato de su lado

¡Beth, ya lo hemos hablado! ¡Cómetela!

¡No quiero! – grita alejándola otra vez - ¡No me gusta! – ninguna de las dos se había percatado de la llegada de la diva

Tienes que comértela – insiste tratando de calmarse

¡He dicho que no!

¡Bien! ¡A tu cuarto! ¡Y no quiero que salgas de allí! ¡Por supuesto olvídate de la película! – espeta señalando las escaleras indicándole el camino

Pero… - Quinn detiene las protestas de la pequeña con una sola mirada - ¡Te odio! – grita antes de salir corriendo con lágrimas en sus ojos hacia su habitación

¿Todo bien? – pregunta Rachel suavemente interrumpiendo la momentánea soledad de Quinn

No le gusta la cena

Creía que los espaguetis con salsa de tomate era su plato favorito

Parece que ya no – suspira cansada

No lo dice en serio

¿Qué?

Lo de que te…

Oh, lo sé, aunque duele un poquito escucharlo ¿sabes?

Imagino – la diva asiente acuclillándose a su lado, tomando las rodillas de la rubia como apoyo – Yo te quiero – dice sacando una sonrisa de ella

Y yo a ti – le corresponde besando sus labios – tengo la cena en el horno

Deja – Rachel impide que se levante – yo la traigo

~/~/~/~/~/~

¡Santana! – llamó la rubia entrando en su nuevo apartamento. A pesar de llevar un mes allí, parece que solo llevan unos días. Todavía tienen algunas cajas sin desempaquetar, más que nada porque no saben dónde colocar las cosas - ¡Nena, estoy aquí!

¡Hey, sexy! – saluda la morena saliendo a su encuentro

¿Se puede saber que es todo esto? – pregunta señalando a su alrededor, donde además de las cajas, hay papeles de periódico esparcidos por todos lados

¡Ven!

¿Qué has hecho?

Confía en mí, te va a gustar – le asegura tendiéndole una mano – Cierra los ojos hasta que yo te avise

San me voy a caer – dice con voz de niña asustada, la latina la besa para tranquilizarla

Muy bien, unos pasos más y… ¡abre los ojos! – exclama - ¿Y?

Ehh ¿Por qué estas pintando una habitación que no vamos a usar? ¿Alguien más se va a mudar con nosotras? – cuestiona confusa

¡No! Esta será la habitación de nuestro bebe ¿no te gusta?

Si pero no tenemos ningún bebe aun

Pero lo tendremos y quiero que todo esté listo… sabía que no te iba a gustar, no debería haberlo hecho – sentencia a causa del silencio de su novia

No seas tonta, ¡claro que me gusta! – afirma abrazando a la modelo, nunca pensó que Santana estaría tan ilusionada con la idea de tener un bebe – Pero sabes que faltan por lo menos dos años hasta que tengamos un bebe ¿no?

Ya lo sé, no importa, si no nos gusta lo volvemos a pintar – dice feliz besándola y al separarse la bailarina empieza a reírse descontroladamente - ¿Qué? ¿Qué pasa?

Tienes pintura aquí – señala pasando su dedo por la mejilla de su novia

No soy la única – dice con una risa he intenta volver a unir sus labios y mancharla más, iniciando así un pequeño juego que las mantendrá entretenidas por un largo rato

~/~/~/~/~/~

Y entonces, de pronto, un montón de mujeres desnudas se subieron al escenario… ¡Quinn!

¿Qué?

Que no me estas escuchando

¡Si lo hago!

No, no lo haces porque de haberme oído habrías puesto el grito en el cielo… ¿estás bien?

Si, solo un poco cansada

Ven aquí

¿Para qué?

Ven – exige consiguiendo que le haga caso

Sabes que soy más grande y peso más que tu ¿no? – objeta cuando Rachel tira de ella para sentarla en sus rodillas

Eres una exagerada – concluye besando su hombro - ¿Qué pasa?

Ya te lo he dicho, estoy cansada

Hay algo más que no me estás diciendo, te conozco – Quinn sonríe porque efectivamente lo hay

Es solo un dolor de cabeza… además no me gusta discutir con Beth

Lo de Beth se va a solucionar en cuanto os volváis a ver y el dolor… ¿Has tomado algo?

Aja… no ha hecho mucho efecto

Amor debes cuidarte, llevas toda la semana trabajando hasta tarde y comiendo cualquier cosa, si es que comes – medio le regaña acariciando su espalda

Mmm… no dejes de hacer eso

Tengo una idea mejor – anuncia apartando su mano para llevarla a su rostro junto con la otra y apartando el cabello de los ojos de su chica – Quiero que vayas al baño, llenes la bañera y te sumerjas allí hasta que yo vaya ¿ok?

No tenemos bañera en nuestro baño – le recuerda haciéndola sonreír ligeramente, como cada vez que la rubia se refiere a algo o alguna zona de la casa como ¨nuestra¨

Nuestro baño no, pero tenemos otro

Cierto – murmura por su fallo – No tardes – suplica

Tranquila, estoy allí antes de lo que imaginas – asegura Rachel dándole un último beso superficial en sus labios

~/~/~/~/~/~

Sam, deberías usar faldas más a menudo – resuelve seria sin dejar de mirar las piernas de su chica, que mantiene la atención en la carretera

Si tú lo dices

Yo lo digo, es mucho mejor

¿Mejor? ¿para qué?

Para mí – responde con una sonrisa traviesa acariciando el muslo de su chica

Estoy conduciendo ¿quieres que nos matemos? – protesta la pelirroja apartado su mano

No estoy haciendo nada – susurra volviendo a colocar su mano, esta vez más arriba y más en el interior – Además me debes una

¿Yo? ¿Por qué?

¿Necesitas que te recuerde lo que paso la semana pasada en el cine? – cuestiona con tono casi amenazante

No te escuche quejarte demasiado – replica divertida

¿Qué no? Te dije que pararas y no quisiste – Kyla sube su mano un poco más arriba colándose bajo la falda, lo que hace dar un pequeño saltito a Sam

No podía, nunca te había visto tan nerviosa – confiesa mirándola un instante – fue divertido

Da gracias a que no había casi nadie en la sala y estábamos atrás del todo

Solo estaba jugando contigo, no hicimos nada, nunca lo haría en publico

Encima… me fui con el calentón a mi casa ¿Sabes? No es nada gracioso – le asegura por la carcajada que Sam suelta de pronto

¡Oh! – suspira dejando de reír cuando Kyla mueve su mano y la coloca sobre su ropa interior

Te lo he dicho, no fue gracioso – susurra acercándose lo suficiente para hacerlo en su oído a la vez que mueve su mano

Está bien, no lo volveré a hacer – habla con dificultad bajando la velocidad considerablemente

Tampoco he dicho eso

¿Qué? – pregunta sin entender a su novia y aliviada porque ha retirado su mano, aunque no está muy segura de sí ha sido lo mejor

Pues eso, que la próxima vez que empieces algo lo acabas o no lo empieces hasta que puedas hacerlo, no sé si me explico

Como un libro abierto

¿Vamos a tu casa? – propone sugerente llevando su mano donde segundos antes se encontraba

Imposible, están mis padres – se lamenta la pelirroja - ¿Vamos a la tuya?

Mi padre no ha vuelto a comer para salir antes esta tarde y pasar un rato juntos

Mierda – murmuran las dos a la vez

~/~/~/~/~/~

Cof-cof

¡Hey! ¿Cuánto llevas ahí? – cuestiona la rubia sumergida en su baño

No mucho, no quería interrumpir tu tranquilidad ¿estas mejor?

Un poco – sonríe abriendo los ojos para ver a su novia acercarse lentamente con las manos escondidas en su espalda - ¿Qué traes?

He pensado que te ayudarían a relajarte – Rachel le muestra algunas velas de colores que había recolectado por toda la casa para colocar en el baño, una a una las coloca y las enciende – Beth se ha quedado durmiendo en el suelo de su habitación

¿Qué?

Tranquila – dice sujetando su mano e impidiendo que salga de la bañera – la he colocado sobre la cama y la he tapado

Gracias – Quinn vuelve a relajarse, con lo ojos cerrados acepta las caricias de su chica

¿Se te ha pasado el dolor?

Más o menos, a lo mejor si te metes conmigo… - sin dudarlo la morena se desviste lentamente bajo la atenta mirada de su novia, que la espera impaciente entre la espuma

Hazme sitio – pide deshaciéndose de la última prenda – Detrás de ti, quiero tenerte entre mis brazos – confiesa negándose a aceptar sentarse donde Quinn señala, frente a ella

Como quieras – acepta dejando que Rachel se sitúe y apoyando su espalda sobre su pecho

Estas muy tensa – susurra sobre su nuca masajeando sus hombros

La culpa es de mi novia – declara sorprendiendo a la aludida – lleva dos días sin querer ayudarme a relajarme… ¡auch! – se queja al sentir un ligero golpe en su costado

Sigue haciendo esas bromitas y lo mismo es una semana

¡Ja! No aguantarías

No pruebes por si acaso

¿Quieres apostar?

¿Qué tienes en mente? – cuestiona la diva, cuando Quinn propone una apuesta es que ya lo tiene todo pensado

Una semana, la que pierda hará lo que la otra quiera

¿Una semana sin sexo? – la sola idea disgusta a Rachel

Te lo he dicho, no aguantas – dice la rubia girándose para mirar al frente de nuevo

Está bien, acepto… total, eres tú la que no puede resistirse a mis encantos

Ya lo veremos, y recuerda, tendrás que hacer lo que yo quiera… y me refiero en la cama

Lo había entendido cielo – dice con retintín, ni por asomo piensa perder