N/A: ¡Hola a todos!

Siento muchísimo haberme retrasado con la publicación. No tengo perdón de Dios. Pero estas fechas han sido una completa locura y, la verdad, no he tenido mucho tiempo para escribir, ni tampoco mucha inspiración, para qué mentir. Es una lata tener en mente qué es lo que quieres escribir y sin embargo no darlo plasmado en word. Una verdadera lata ¬¬.

Muchas gracias por los comentarios que me habéis dejado del anterior capítulo. Me alegra mucho que os haya gustado y espero sin duda alguna que este que viene a continuación también sea de vuestro agrado.

¡Un saludo enorme y espero que disfrutéis de la lectura!


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Capítulo 4: El Monstruo Verde

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~ Grimmauld Place~

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Domingo 11 de Diciembre, 04:55 PM

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'¡Tenías que habérmelo dicho tan pronto como te enteraste!' gritó un Harry furioso mientras paseaba incansablemente de un lado a otro del salón con un vaso de whisky en su mano derecha. Ron, sentado con la cabeza gacha en un sillón al lado de la chimenea, ni siquiera se atrevía a mirarlo a la cara.

'Lo intenté. Todos lo intentamos, pero—'

'¿¡Y por qué no lo hicisteis!' el moreno se volteó hacia él de un gesto brusco y, sin poder contener la rabia encerrada en su pecho por más tiempo, lanzó el vaso contra la chimenea rompiendo el cristal en mil pedazos y logrando gracias al alcohol que se formase una llama enorme que bien podría haber abrasado a cierto pelirrojo que se encogió en su asiento, asustado.

'Joder, Harry, cálmate ¿quieres?' le pidió Ron con desesperación y al tiempo que bajaba los brazos que habían protegido su cabeza de la llamarada.

'¿Cómo mierda pretendes que me calme, Ron? Se está follando a—' ni siquiera pudo pronunciar el nombre del susodicho, pero en su lugar lanzó un grito de impotencia que hizo que el pelirrojo lo contemplara con cierta dureza debido a su comentario.

'No lo digas de ese modo, como si Hermione fuera una cualquiera' le reprochó.

'Es lo que está haciendo, ¿no? Follárselo' Ron meneó la cabeza de un lado a otro, decepcionado por el modo en el que su mejor amigo estaba reaccionando tardíamente ante la noticia del noviazgo de Hermione y Henry.

Ron lanzó un suspiro al tiempo que se ponía en pie para acto seguido, y con una calma que incluso lo sorprendió a él mismo, acercarse al mueble donde guardaban algunos vasos y las bebidas alcohólicas para ocasiones especiales.

Y, sin duda alguna, aquella era una de esas ocasiones porque o bien Harry lograba tranquilizarse o estaba seguro de que terminaría por romper los hechizos que evitaban que esa conversación fuera más allá de esas cuatro paredes debido a alguno de sus despliegues mágicos, de esos que no era capaz de controlar pero que el pelirrojo bien sabía causaban desastres.

Ron sirvió whisky en dos vasos y le entregó uno a Harry, observándolo beber el contenido de un solo trago antes de dejarse caer pesadamente sobre el sofá mientras dejaba el vaso vacío sobre la mesa de centro. Ron lanzó un suspiro y se acercó a él para tomar asiento a su lado.

'Comprendo que estés furioso, pero insisto en que no deberías de hablar así de Hermione. Lo que ella haga o deje de hacer—'

'¡No con ese hijo de puta!' espetó Harry con una brusquedad que hizo que Ron tragara saliva temiendo que en cualquier momento pudiera decidir descargar su ira directamente contra su persona. Ya había estado a punto de abrasarlo aún sin pretenderlo, así que tampoco sería algo tan terriblemente alocado que pagara con él sus frustraciones 'El solo pensar que permite que sea él quien la toca… Ni siquiera puedes imaginar las ganas que tengo de cortarle los brazos'

'Estarías casi en las mismas condiciones aún tratándose de otro' le dijo Ron con calma y mientras se recostaba en sofá optando una postura más cómoda, menos tensa.

'¿Qué quieres decir con eso?'

'Es más que obvio que todavía sigues enamorado de ella o de ningún modo tu reacción habría llegado a este punto' respondió con total calma. Harry rió entre dientes y meneando la cabeza a los lados.

'No seas ridículo. Sabes bien que si estoy así es por—'

'¿Ridículo? ¿Acaso piensas de verdad que llegué a creerte cuando aseguraste que habías superado vuestra ruptura? Porque eso me lo dijiste hace más de un año y sin embargo aún no has vuelto a Londres a pesar de que prometiste hacerlo tan pronto las heridas sanaran' Harry bajó la mirada para clavarla en sus manos, pensativo.

'Lo intenté. Te juro que intenté olvidarla por todos los medios, pero—'

'Harry, lo sé. No necesitas darme explicaciones. Tan sólo deseo que nos entiendas, que comprendas nuestra situación. Todos queríamos decírtelo e incluso lo intentamos, pero— Se trata de Henry, joder. No es un tipo cualquiera, sino—' Ron lo contempló con la mandíbula apretada sin ser capaz de añadir nada más y Harry eludió su mirada suplicando porque su ira se calmara.

Sabía que en parte estaba en su derecho de reclamarle a su mejor amigo que no le hubiera contado nada, pero no tenía por qué pagar con él el enfado que el noviazgo de Hermione con el tipo que había causado su ruptura le hacía sentir. Eso era un tema aparte. Aspiró profundamente a través de la nariz y soltó el aire despacio.

'¿Cuánto tiempo llevan juntos?' preguntó al fin y al tiempo que se ponía en pie para ir a buscar la botella de whisky al mueble que había junto a la chimenea.

'Pues… uhm…' al volver hacia donde el pelirrojo se encontraba, y mientras se percataba de que todo el líquido en el interior de aquella botella no le bastaría para sanar que las cicatrices del pasado se hubieran abierto tras semejante puñalada trapera, se fijó en la expresión frustrada del rostro del menor de los Weasley. Aquella mueca en sus facciones lo llevó a enarcar una ceja mientras de nuevo tomaba asiento en el sofá.

'Dime la verdad, Ron. Créeme que no podría enfadarme más de lo que estoy, ni aunque me dijeras que descubriste que eran amantes cuando ella y yo—'

'¿Quieres darme unos segundos para calcularlo? Merlín, Harry. Yo aquí intentando poner en orden mis recuerdos y tú yéndote por las ramas. Hermione no te fue infiel y lo sabes, así que no insistas con eso o te juro que acabaré pateándote' le dijo Ron, indignado 'Y por supuesto que voy a decirte la verdad, pero primero necesito recordar cuándo me lo contó Ginny'

'¿No te lo dijo Hermione?'

'Ya, claro. Como si no me conociera lo suficiente como para saber que mi reacción no sería buena' Harry suspiró y sirvió más whisky en su vaso. Se ofreció a rellenar el de su mejor amigo, pero él rechazó la oferta haciéndole un ademán con la mano mientras le señalaba los dos dedos de líquido dorado que todavía le quedaban en el suyo.

'¿Los cálculos?' preguntó Harry, ansioso.

'Oh, sí. Perdona' Ron entrecerró los ojos al tiempo que frotaba su nuca con nerviosismo 'Veamos… La última vez que hablé contigo antes de que regresaras – y sin contar este sábado – fue cuando me advertiste de que te habían puesto al mando del caso McWorth y que por tanto no podríamos mantenernos en contacto como—'

'El día del cumpleaños de Hermione fue la última vez que hablamos, sí' Harry acababa de asegurar que no podría enfadarse más de lo que estaba, pero tan pronto como Ron le recordó ese día en el que habían hablado a través de la Red Flu y el pelirrojo le había dicho que Hermione seguía más soltera que su tía Muriel, no pudo evitar que la sangre le empezara a entrar en estado de ebullición.

Si lo que estaba diciéndole era que le había mentido, lo ahorcaría con sus propias—.

'De eso hace casi cuatro meses, ¿no es así?' el moreno apretó la mandíbula al tiempo que asentía 'Y si mal no recuerdo, Ginny me contó que empezaron a salir un par de semanas después de eso. Así que llevan juntos…' Ron frunció el ceño.

'Tres meses y nueve días' dijo Harry con rapidez y antes de acercar el vaso de whisky a sus labios para beber un sorbo de éste, nervioso.

'Aproximadamente' Ron lo miraba con cierta expresión de susto por su precisión y velocidad a la hora de hacer cálculos y eso hizo que el ojiverde creyera que quizá lo había engañado.

'¿Hay posibilidades de que estén juntos desde antes?' preguntó con más brusquedad de la que le habría gustado.

'No' Harry lo contempló con dureza al notar la debilidad en su voz 'No lo creo'

'¿¡No lo crees!'

'¡Como comprenderás no sigo a Hermione todo el día para ver qué hace o no!' espetó el pelirrojo con dureza, molesto porque lo estuvieran poniendo en duda 'Ginny me dijo lo que Hermione le contó, así que si tienes algo que reclamar al respecto ya sabes a quién tienes que acudir'

Harry abrió la boca para responderle cuando de pronto escuchó que los hechizos que evitaban que alguien los escuchara desde afuera se rompían, indicándole que iban a ser interrumpidos. Apretó la mandíbula y escuchó la puerta abriéndose a su espalda mientras enviaba a Ron una mirada que indicaba que su conversación no se quedaría ahí, a lo que el pelirrojo respondió meneando la cabeza a los lados.

'Harry, huye mientras puedas' el aludido alzó las cejas y echó un vistazo a Luna por encima del hombro, frunciendo el ceño al ver que se mordía los labios mientras se aproximaba hacia el sofá a pasos apresurados 'Pero asegúrate de que será a un lugar donde nadie podrá encontrarte'

'¿Por qué?' preguntó, cauteloso.

'Porque cierta castaña ha encontrado cierto artefacto que tú has metido en el interior de su baúl y está debatiéndose entre bajar a tirártelo a la cabeza, o tapiar la puerta de su dormitorio desde dentro para no salir jamás de allí' espetó Luna y él enseguida miró al frente con los ojos abiertos de par en par, sí, pero también apretando sus labios para evitar soltar una carcajada 'Claro que te puedo decir que el que Tonks no deje de burlarse de ella de seguro la hace decidirse por la primera opción, así que vete preparando'

'¿Un artefacto? ¿De qué se trata?' intervino un confuso Ron que envió a ambos miradas de curiosidad. Luna soltó una risita al tiempo que le agitaba el cabello con la mano, sin responder '¿No vais a decírmelo?'

'Oh, cariño, créeme cuando te digo que no quieres saberlo' le dijo con todo divertido, lo que llevó al pelirrojo a entrecerrar los ojos hacia Harry. El ojiverde carraspeó.

'No. No quieres saberlo' le dijo. Conocía a su mejor amigo lo suficientemente bien como para saber que se traumatizaría en caso de tener idea de qué estaban hablando.

'¿Cómo no voy a querer saber qué clase de objeto ha metido Harry en el baúl de Hermione que ha conseguido que no sepa decidirse entre golpearlo o encerrarse de por vida en un cuarto?' preguntó el pelirrojo con asombro impregnado en su voz '¿Se trata de algo vergonzoso?' su tono de voz era malicioso y Luna lo contempló con una ceja enarcada.

'Estoy segura de que si se lo preguntas a ella, te lo dirá' espetó con una sonrisa inocente que llevó a Harry a apretar los labios todavía más para evitar que una carcajada lo delatara ante Ron 'Pero hazlo cuando estemos cenando. Te aseguro que valdrá la pena' el aludido se quedó pensativo y finalmente asintió.

'¿Harry?' la voz de Candance rompió el silencio breve que acababa de formarse en el salón e hizo que las tres personas en la estancia voltearan sus cabezas en dirección a la puerta del salón '¿Te corto el pelo ahora o prefieres que lo haga después de cenar?'

'¡Ahora!' exclamó Luna, ansiosa. El moreno la contempló con reproche '¿Qué? Ya oíste a Tonks. No piensa permitir que vayas a ver a su hijo pareciendo un ex convicto' la rubia se encogió de hombros y se apresuró a tomarlo del brazo para animarlo a que se pusiera en pie, su mirada clavándose entonces en el vaso que Harry sostenía celosamente entre sus manos '¿Eso es whisky?' lo soltó 'Por Merlín, son las cinco de la tarde' después sus ojos volaron hacia Ron y al ver que él trataba de esconder su vaso tras él, su ceja derecha se alzó de tal modo que hasta parecía tocar el nacimiento de su cabello.

'Acabo de recordar que he dejado la tapa del retrete levantada. Será mejor que vaya a bajarla enseguida antes de que algún animalito de esos tuyos caiga dentro y me acuses de homicidio' el pelirrojo se puso en pie y, tras dejar el vaso sobre la mesa de centro, bordeó el sofá y salió corriendo de la estancia bajo la divertida mirada de Harry, la confusa de Candance y la indignada de Luna.

'Son las cinco de la tarde' repitió la rubia 'Ni siquiera he empezado a preparar la cena y—'

'Un asesino peligroso sigue a Hermione. Danos un respiro' Luna entrecerró los ojos hacia él mientras colocaba las manos sobre sus caderas.

'Y por eso mismo no deberíais de estar bebiendo. Hay que tener todos los sentidos alerta, Potter, y eso en tu vaso no ayuda precisamente' lo reprendió 'Esta os la paso, pero a la próxima os aseguro que Molly se enterará de esto' acto seguido alzó el mentón y volteó sobre sí misma para abandonar el salón. Claro que, antes de irse, le dijo a Candance que le hiciera un buen cambio de look para que dejara de aparentar cuarenta años. Harry enarcó una ceja y la puerta se cerró, dejándolo a solas con su superior.

'Me cae bien' dijo Candance mientras se acercaba a donde el ojiverde estaba con una sonrisa bailándole en los labios. Al estar a su lado alzó unas tijeras, mostrándoselas 'Vamos a ponerte guapo, Potter' el moreno rodó los ojos y se puso en pie.

'¿Dónde debería sentarme para facilitarte la tarea?'

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~ Grimmauld Place. ~

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Lunes 12 de diciembre, 12:54 AM

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Hermione rodó por el colchón y lanzó un suspiro al echar un vistazo en dirección al reloj. Ya pasaba casi una hora de media noche y todavía no había logrado pegar ojo desde que se había acostado, por lo que encendió la lámpara que había sobre la mesilla de noche y se tumbó boca arriba en la cama.

Al clavar su mirada en el techo blanquecino del dormitorio que ocupaba comprendió más que nunca por qué le estaba costando tanto trabajo conciliar el sueño. Se trataba de esa casa y de todos los recuerdos encerrados en ella acechándola cada vez que cerraba los ojos. Se debía a que un asesino prófugo de la justicia la hubiera elegido a ella para vengarse del encargado de encerrarlo. Era culpa del repentino regreso de Harry a su vida con una hermosa escocesa bajo su brazo…

Frotó sus ojos con cansancio y se sentó en el colchón apoyando la espalda contra el cabecero de la cama, su ceño fruncido hasta el punto en el que sus cejas parecían unirse en una sola mientras intentaba convencerse de que en realidad la presencia de Candance era lo que menos debería importarle. ¿Y qué si se acostaba con Harry? Había sido ella quien lo había dejado, así que con ello había perdido por completo todo el derecho a desagradarle la idea de que en ese momento los dos pudieran estar retozando en la misma cama donde ella y el moreno habían dormido juntos tantas veces.

El solo pensar en eso la llevó a cerrar los puños con fuerza. Esa mujer no le gustaba para Harry y no sólo porque le parecía mayor que él, sino porque además… Además… Le había cortado el pelo. Hermione gruñó al percatarse de que en ese instante incluso algo tan sumamente absurdo la molestaba, pero no podía evitar sentir celos con tan sólo imaginarse la escena. Las manos de esa bruja hundiéndose en esa mata de pelo rebelde…

La castaña se puso en pie tras apartar las sábanas que la cubrían de un movimiento brusco. Comenzó a pasear de un lado a otro del dormitorio intentando despejar su mente, olvidarse de Candance y de Harry, pero lo único que conseguía era que decenas de imágenes de ellos compartiendo momentos íntimos la asaltaran. Y se odió más que nunca por sentir arcadas de tan sólo visualizarlos tomados de la mano. ¿Qué diablos le pasaba? Ella ya había superado ese bache. No debería de importarle que Harry hubiera rehecho su vida, sino alegrarse. De todas formas ella era la causante de que ya no estuvieran juntos…

Aunque él había aportado su enorme grano de arena para que hubiera tomado la decisión de poner fin a su relación.

¿Cómo diablos podía haberlo dejado por celos y ahora, años después, sentirlos ella? Era irónico. Era el destino volviendo para morderla en el trasero. Era… una mierda, la verdad.

Hermione suspiró y tomó la bata que Luna le había prestado mientras se permitía rodar los ojos al verla. Los unicornios que danzaban de un lado a otro flotando por la tela de algodón parecían enviarle una mirada burlona. Que Harry se hubiera acordado de llevarle el vibrador olvidando en su lugar un pijama con el que dormir, era quizá lo peor de todo. Ahora se veía obligada a ir por ahí con un pijama de lechuzas que, para más INRI, le recordaban a Hedwig. Sin duda prefería los unicornios en ese momento y por eso cerró la bata en torno a su cintura.

Crookshanks la miró desde su posición acostada y se incorporó a los pies de la cama, maullando con cansancio. Hermione lo contempló mientras el gato se estiraba perezosamente y, tan pronto como lo vio saltar sobre la alfombra y correr hacia la puerta del dormitorio con la cola alzada, rodó los ojos.

'¿Te parecen horas de salir?' el gato maulló de nuevo y comenzó a frotarse contra el marco de la puerta, ronroneando. La castaña suspiró. Al parecer no era la única que no podía dormir como le gustaría, así que se acercó hasta la puerta y la abrió para que Crookshanks pudiera salir.

Lo observó perderse de vista en la oscuridad del pasillo y acto seguido miró al frente, preguntándose dónde diablos estaría Harry. No lo había escuchado regresar y debía admitir que su ausencia la hacía preguntarse dónde se habría metido.

No había vuelto a verlo desde que él le había entregado su baúl. Candance dijo que no había dado detalles de a dónde iría, pero sí que la había informado de que no lo esperasen para cenar. Hermione admitía que, después de que a Ron se le hubiera ocurrido preguntarle a bocajarro durante la cena qué clase de artefacto había metido Harry en su baúl que la había enfurecido y avergonzado al mismo tiempo, se había sentido agradecida porque el moreno no estuviera presente o entonces de seguro habría terminado por atragantarse con la sopa.

¿Cuán patético sería no haber muerto a manos de un asesino sediento de venganza en su primer intento, y sí a causa de una cucharada de sopa de verduras que se le había ido por el conducto equivocado tras una pregunta inocente pronunciada por su mejor amigo? Porque por la cara que había puesto Ron al lanzarla, sabía que él no tenía idea de a qué clase de respuesta se enfrentaba. Era la expresión de Luna la que había hecho comprender que era ella quien lo había incitado a aquello y por eso había sido la rubia quien había recibido una mirada de reproche y no el más joven de los Weasley.

Un crujido extraño fue el que la sacó de su ensimismamiento y rodó los ojos maldiciendo a Crookshanks por haberla asustado. Lo escuchó maullar en la lejanía y suspiró, apresurando sus pasos a lo largo del pasillo mientras agradecía conocer aquella casa como a la palma de su mano, o entonces estaba segura de que se habría caído por las escaleras. Las descendió a toda prisa y, al alcanzar la puerta de la cocina, se sobresaltó cuando ésta se abrió repentinamente.

Brincó hacia atrás llevándose una mano al pecho y maldijo por haber tenido aquella reacción en el momento justo de ver a Crookshanks colarse por entre las piernas del que sabía era Harry. Todavía llevaba el mismo pantalón que le había visto esa tarde.

'Siento haberte asustado' susurró él y Hermione alzó la mirada para mirarlo a la cara, quedándose sin aliento cuando vio que no sólo Candance le había cortado muchísimo el pelo, sino que además se había afeitado.

'No sabía que estabas— Creí que aún no habías vuelto' respondió sin apenas pensar en lo que decía y viéndose completamente incapaz de apartar su mirada de la de él. Éste sí que era el Harry que recordaba y no aquel de media melena y barba, y por eso su corazón latía desaforado al tenerlo de nuevo frente a ella.

'Llegué hace un par de horas' Hermione agitó la cabeza y echó un vistazo al interior de la cocina, estremeciéndose sin poder evitarlo al ver las fotografías e informes esparcidos por encima de la mesa.

'Creí que te habían relevado del caso' comentó sin saber qué otra cosa decir.

'Y así es, pero… Esperaba encontrar alguna pista' suspiró el moreno mientras echaba un vistazo por encima de su hombro en dirección a la mesa. Crookshanks saltó sobre ésta en ese momento y Hermione lanzó un bufido al verlo sentarse sobre lo que desde allí le parecía El Profeta del día anterior.

'Bájate de ahí' Harry se echó a un lado para permitirle el paso y la castaña se dirigió hacia su gato, tomándolo entre sus brazos para devolverlo al suelo. Crookshanks maulló y se subió a una silla para acto seguido apoyarse con las dos patas delanteras a la mesa, su mirada dorada clavada en el periódico. Hermione frunció el ceño '¿Se puede saber qué te pasa?' lo tomó de nuevo entre sus brazos y se sobresaltó cuando de pronto Crookshanks le bufó, comenzando a forcejear para que lo soltara. Hermione produjo un leve alarido de dolor cuando el gato le clavó las uñas y lo dejó ir, observándolo con reproche mientras éste caía de pie en la mesa y comenzaba a arañar la foto de Rita Skeeter.

'Al parecer no somos los únicos que la odiamos' comentó Harry justo a su lado con tono de burla.

La castaña lo miró de reojo mientras que de manera inconsciente acariciaba su hombro, donde el gato la había lastimado. Crookshanks maulló de nuevo para ganarse su atención antes de volcarse una vez más en su tarea de dejar hecha trizas la pequeña imagen en movimiento de Rita Skeeter en el anuncio de su columna que había en la parte inferior de la portada. Hermione frunció el ceño, extrañada.

'¿Sería muy alocado pensar que trata de decirnos algo?' preguntó en un hilo de voz. Harry enarcó una ceja y tomó el periódico entre sus manos ante la atenta mirada de la castaña y de su gato color canela.

'¿Aparte de que Rita no parece caerle bien? Mira cómo ha dejado su foto' bromeó el ojiverde mientras le mostraba la imagen destrozada de la reportera.

'Harry, hablo en serio' le reprochó ella 'Sé que sólo se trata de un gato, pero… Por momentos tiene un comportamiento tan humano que…' Hermione meneó la cabeza a los lados y entonces, al volver a posar su mirada en la foto de Rita, su mente se despejó. Los recuerdos vívidos del momento en el que McWorth la tenía retenida por la espalda volvieron a ella y enseguida se encontró a sí misma abriendo los ojos de par en par 'Dios mío' dijo en un susurro.

'¿Qué?' la castaña se volteó hacia Harry y lo miró a los ojos.

'Que es imposible que se hubiera Desaparecido del pasillo, habría rebotado al no estar habilitado para las Apariciones. Tampoco salió por la puerta de entrada. Nadie es tan rápido y además Norton lo habría interceptado. No fue hacia el salón o tanto Candance como tú lo habríais visto'

'¿Hablamos de McWorth?' le preguntó el moreno, extrañado por el cambio brusco en la conversación.

'No pudo haberse Desaparecido, pero sin embargo no estaba allí cuando me volteé y tan sólo transcurrieron un par de segundos desde que me soltó hasta que yo me giré hacia él dispuesta a maldecirlo' añadió la castaña, demasiado ensimismada con los recuerdos de lo sucedido como para responder a la pregunta del moreno '¿Quién envió el hechizo que casi me alcanza?'

'Yo' respondió Harry con el ceño fruncido.

'Por tanto viste que estaba allí'

'¿Por qué si no habría de—?'

'¿Y no notaste nada extraño?' el ojiverde rodó los ojos.

'Hermione, ¿te importaría ir al grano de una vez?' la castaña le arrebató el periódico de la mano de un tirón y señaló la foto hecha trizas de Rita Skeeter.

'Pudo haberse convertido en un bichejo que pasara desapercibido' dijo entonces 'Jamás habría podido descubrir que Skeeter era un escarabajo si no la hubiera seguido y visto transformarse en uno'

'Un Animago no registrado' dijo Harry, quien parecía encontrarse en un estado de catatonia en ese instante.

'En un momento así es imposible darse cuenta de una transformación de esa—' se silenció al ver que el moreno no sólo había vuelto en sí, sino que además lo había hecho volteando sobre sus talones para dirigirse en dirección a la puerta de la cocina '¿A dónde—?'

'A despertar a Candance. Tenemos que informar de esto a Moody y Parton cuanto antes' Hermione alzó una ceja al verlo salir de la cocina como alma que lleva el diablo y acto seguido echó un vistazo al periódico en su mano y después a Crookshanks.

'Sólo te falta hablar, definitivamente' le dijo con tono serio.

El gato maulló y se acercó a ella para que lo acariciase mientras comenzaba a ronronear. Hermione le frotó las orejas con expresión pensativa en su rostro y de pronto un vacío imposible se formó en su pecho al pensar en algo que hasta entonces le había pasado desapercibido.

Durante las últimas semanas Crookshanks había estado más inquieto de lo normal. Creía que quizá su lado juguetón se estaba desarrollando hasta rallar en lo gamberro, pero ahora temía que quizá había algo más que explicase su comportamiento. Recordó la vez que lo había regañado por haber arañado las cortinas de la ventana de su cuarto al intentar subir por ellas y tragó saliva. Pensó entonces en cuando había llegado a casa y había encontrado el suelo lleno de libros y a Crookshanks correteando por la balda superior de la estantería del salón, tirando todo a su paso. Lo mucho que se rió de él al verlo cruzar furioso el pasillo dando saltos persiguiendo a una—.

Los ojos de Hermione se abrieron de par en par y mientras pensaba en lo terriblemente estúpida que había sido, abandonó la cocina a pasos acelerados. Llamó a Harry a voz en cuello y comenzó su ascenso a lo largo de las escaleras para, al llegar al segundo piso, ver que tanto él como Candance salían apresurados del dormitorio del moreno. El corazón le brincó y su estómago se retorció ante la imagen que asaltó por un segundo su mente después de eso, pero enseguida agitó la cabeza.

'¿Qué sucede?' preguntó el ojiverde y ella vio que había desenfundado su varita.

'¡La forma animal de McWorth es una mosca!' exclamó la castaña.

'¿Una mosca? ¿Cómo puedes estar segura?' intervino Candance mientras cerraba su albornoz azul marino en torno a su cintura.

'Porque no hay moscas en invierno y recuerdo haber visto a Crookshanks persiguiendo una' Hermione se percató de que su respuesta acababa de sonar a reproche, pero no pudo importarle menos 'En aquel momento no le di importancia, pero ahora—'

'Maldita sea' gruñó Harry, interrumpiéndola 'Crookshanks estaba tratando de atrapar una junto a la ventana cuando lo recogí para traerlo aquí. Me bufó y trató de soltarse, pero pensé que— ¡Maldita sea!' gritó, furioso.

'¿Se puede saber a qué diablos vienen estas voces? Son casi las dos de la madrugada' protestó Luna desde el otro extremo del pasillo, a quien vieron asomándose desde la puerta de su dormitorio con expresión somnolienta.

'Hijo de puta. Hijo de puta. Hijo de puta…' los insultos de Harry se fueron alejando junto con él. Candance lo siguió y Hermione les echó un vistazo por encima de su hombro antes de que la mano de Luna tomándola del brazo la sobresaltara.

'¿Qué ha pasado?'

'Ya sabemos cómo escapó McWorth' respondió la castaña sin más.

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~ Ministerio de Magia Londinense. ~

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~ Departamento de Aplicación de la Ley Mágica. ~

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Lunes 12 de diciembre, 8:17 AM

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Hermione saludó a su secretaria sin detenerse junto a su mesa como acostumbraba. En lugar de pararse a darle los buenos días y preguntarle si había recibido algún mensaje, se dirigió hacia la puerta de su despacho y entró en él como alma que lleva el diablo, lanzando el abrigo que Luna le había prestado sobre el sofá. Fue al voltearse hacia su mesa cuando se dio cuenta de que no estaba sola.

'Henry' dijo sobresaltada y al tiempo que se llevaba una mano al pecho, como si de esa forma su ritmo cardíaco fuera a calmarse de algún modo.

'Ayer me pasé una hora llamando a tu puerta después de que no pudiera Aparecerme en el interior de tu piso' comentó él a modo de reproche y al tiempo que se ponía en pie, despacio. Hermione suspiró y abrió la boca para responderle, mas antes de poder decir nada él se le adelantó 'Te envié al menos una decena de lechuzas y todas ellas regresaron con mis cartas sin abrir siquiera' añadió mientras la castaña podía notar cómo su rostro se contorsionaba en una mueca de molestia e incomprensión que ella comprendía a la perfección y que esperaba desapareciese tan pronto como le permitiera que se explicase.

'No recibí—' Hermione escuchó la puerta abrirse a su espalda y se volteó en el momento justo de ver a Candance asomando desde afuera y contemplándola con gesto de enfado. La castaña rodó los ojos.

'¿Se puede saber qué es lo que no entiendes cuando te digo que no debes de separarte de mi lado?' le preguntó la mujer sin importarle en lo más mínimo el haber visto que Hermione no se encontraba sola.

'Dudo que fuera a sucederme algo desde el ascensor hasta mi despacho' replicó la castaña mientras cruzaba los brazos contra su pecho.

'No vuelvas a hacerlo. He recibido órdenes de no perderte de vista, así que lo siento pero tendrás que colaborar a menos que desees que esto llegue a oídos de tu jefe'

'¿De qué estáis hablando?' preguntó Henry antes de que Hermione pudiera reprochar aquel comentario, logrando al fin que las atenciones de Candance se posaran en él y lo cual llevó a la mujer a fruncir el ceño. Lo contempló de arriba abajo durante varios segundos y, cuando pareció terminar con su estudio apreciativo del chico, sus ojos volvieron a posarse en los de Hermione mientras le enviaba una mirada que no supo interpretar.

'Supongo que tú debes de ser Henry Whiteman' él enarcó una ceja en dirección a la Auror 'Candance Boyle, Sub Jefa del Departamento de Aurores de Edimburgo' la mujer avanzó hasta él y le estrechó la mano mientras fruncía el ceño.

'¿Edimburgo?' Henry miró a Hermione de reojo '¿No es allí donde está Potter?' carraspeó mientras se tornaba pálido.

'Déjanos a solas' le pidió la castaña a Candance.

'Lo siento, pero me han ordenado que—'

'Serán cinco minutos'

'Sabes que no puedes revelar esta clase de información a—'

'¿Por qué no te vas a meter la lengua en la tráquea de Harry y me dejas a mí solucionar esto por mi cuenta?' espetó la castaña sin poder contenerse por más tiempo y mientras enviaba a Candance una mirada de rechazo que hizo que ella enarcara una ceja.

'¿Estás segura de que eso te gustaría, Hermione?' le susurró la Auror antes de enviarle una sonrisa cínica y voltear sobre sus talones, abandonando al fin el despacho tras un portazo que hizo que los cuadros de las paredes vibraran.

Hermione lanzó un gruñido de incredulidad. ¿Cómo se atrevía a decirle algo así delante del que sabía era su pareja? ¿Es que quería buscarle la ruina? Atrapando el puente de su nariz entre los dedos de su mano derecha, cerró los ojos suplicando porque el dolor de cabeza que comenzaba a sentir se desvaneciera.

'¿De qué diablos estaba hablando esa mujer?' preguntó Henry a su espalda y ella suspiró.

'Hablaba de la razón por la que ayer no pudiste contactar conmigo, ni yo contigo' respondió la castaña con tono cansado y mientras se abrazaba a sí misma.

'¿Qué quieres decir con eso? ¿Ha sucedido algo?' Hermione asintió sin atreverse a voltearse para darle la cara, consciente de que en ese instante su expresión sería todo un poema.

'Será mejor que te sientes, Henry. No tengo buenas noticias'

Apenas cinco minutos más tarde, después de que Hermione le explicara vagamente – o lo que era lo mismo, manteniendo a Harry fuera de la conversación en todo momento – el por qué le había sido impuesta una escolta que más bien parecía su dolor de cabeza, Henry se había abalanzado sobre ella para envolverla en un reconfortante abrazo que la castaña debía admitir no la tranquilizaba en lo más mínimo.

Con la cabeza apoyada en el hombro de su novio, Hermione no hacía otra cosa que maldecirse a sí misma por no haber sido capaz de decirle toda la verdad. Sabía que no debería de ocultarle nada a Henry, de todas formas las mentiras siempre salían a la luz, pero no había podido evitar hacerlo. No había un modo posible de que él se tomara bien el que estuviera viviendo bajo el mismo techo que Harry y lo sabía, al igual que era consciente de que ni siquiera se sentiría agradecido con el moreno porque la hubiera salvado.

Harry odiaba a Henry desde hacía dos años y desde hacía al menos tres meses sabía que el sentimiento era mutuo, lo cual en sí no le agradaba en lo más mínimo bajo las circunstancias que estaba viviendo en ese momento.

'No tienes idea de lo mucho que me alegra ver que estás bien' Henry la besó en los labios 'Y yo pensando que te habías enfadado conmigo por haberme retrasado en mi regreso de Grecia' de nuevo volvió a besarla y en este caso ella correspondió al gesto, abrazándolo de la cintura con cariño.

Llevaba sin verlo casi una semana y debía admitir que se sentía culpable por apenas haber pensado en él el día anterior, ¿pero cómo iba a hacerlo? Su mente había estado ocupada con McWorth, su reencuentro con Harry y un sinfín de normas que tanto Tonks como Candance le dijeron debía seguir si deseaba ir a trabajar.

Candance. El sólo recordarla le provocó una punzada de odio hacia ella en el estómago. En las últimas horas le había tomado tanta manía a aquella mujer que no podía evitar comportarse con ella como una auténtica zorra. Y el que apenas hubiera dormido no ayudaba en nada a mejorar su humor, para qué mentir.

Desde el instante en el que Luna le había comentado que de seguro ella y Harry eran amantes, que la mujer se le había atragantado y no había modo alguno de digerirla. No soportaba tenerla delante y el que aún por encima tuviera que soportarla siguiéndola de un lado a otro dándole órdenes, hacía que aquella situación se estuviera volviendo una auténtica pesadilla para la castaña.

Fue entonces que recordó lo que le había dicho para que abandonara el despacho y maldijo mentalmente. Aún por encima la muy hija de— tenía razón. No le agradaría para nada que su lengua se acercase a Harry en lo más mínimo, mucho menos que se introdujera en su tráquea y se odió como nunca por haber permitido que semejante comentario saliera de su boca. No entendía a qué mierda había venido que ella le respondiera de esa forma, pero el sólo recordarlo la enfadaba como nunca antes lo había estado.

Entonces, sin apenas percatarse de lo que estaba haciendo y dejándose llevar por la furia que sentía contra sí misma, tomó a Henry del cuello de la camisa e intensificó el beso hasta que la cabeza comenzó a darle vueltas y su mente se despejó por completo. Eso era exactamente lo que necesitaba, centrarse en las sensaciones que su novio le provocaba y no pensar en Harry, ni en Candance, ni en lo que ambos hacían juntos.

'Lamento la interrupción'

Hermione rompió el beso con los ojos abiertos de par en par. ¿Se estaba volviendo loca, o era que de veras acababa de escuchar la voz de Harry? Pestañeó varias veces y miró a Henry, percatándose de que él tenía los ojos clavados en donde ella sabía se encontraba la puerta de entrada a su despacho.

Maldijo y mordió su labio inferior. ¿Es que sus mentiras no habían podido durar un poco más? No habían pasado ni cinco minutos desde que le había ocultado a Henry el regreso de Harry, el que hubiera sido él quien la había salvado y el hecho de que era en su casa donde se había trasladado. ¿El destino la odiaba tanto?

Se separó de Henry y volteó sobre sí misma dispuesta a enviarle a Harry la más dura de las miradas y sin embargo, pronto se olvidó de ello cuando sus ojos repararon en el jarrón de rosas disecadas que llevaba en su mano derecha. Su boca se entreabrió y un nudo se instaló en su estómago al reconocer aquellas flores. ¿Pero cómo diablos—?

'He ido a tu piso esta mañana y vi que tu madre te había enviado esto' comentó él al percatarse de que eran aquellas rosas las que llamaban la atención de la castaña por encima de todas las cosas. Ella tragó saliva. Harry se acercó y le entregó el jarrón 'Perdona que haya leído la nota, pero tenía que asegurarme de que no se trataba de nada peligroso' Hermione se mareó y sustrajo el sobre abierto de entre los tallos de las rosas suplicando porque a su madre no se le hubiera ocurrido poner nada que pudiera comprometerla, o terminaría por colapsar.

'¿A qué has ido a mi piso?' le preguntó sin poder evitarlo.

'Luna me comentó esta mañana que me había olvidado de llevarte ropa de abrigo y algunas cosas más, así que fui a buscarlas. También encontré esto junto a la puerta de entrada' Harry introdujo la mano en el interior de la chaqueta que vestía y le entregó un par de hojas en las que enseguida reconoció la caligrafía de Henry.

'Gracias'

'No hay de qué' los ojos verdes de Harry estaban en ese instante clavados en un Henry al que Hermione no podía ver, pero al que aún así sabía a punto de perder los papeles por la forma en la que lo escuchaba respirar a su espalda 'Candance ha tenido que ir a ver a Moody para poner en orden algunos asuntos y me ha pedido que la sustituya, así que si necesitas cualquier cosa—'

'Lo tendré en cuenta' lo interrumpió la castaña, nerviosa.

'Whiteman' Harry inclinó la cabeza hacia él en un saludo frío y, tras enviarle a ella una última mirada que no supo interpretar, abandonó el despacho cerrando la puerta a su espalda.

Hermione no fue consciente de que estaba conteniendo el aliento sino hasta que lo lanzó un suspiro largo.

'¿Por qué no me dijiste que Potter era uno de los encargados de tu seguridad?' preguntó Henry a su espalda y ella rodó los ojos al tiempo que se dirigía a la mesa auxiliar que tenía a un lado del despacho para dejar sobre ésta el jarrón con las rosas.

'No quería… No lo consideré importante, así que pensé que—'

'¿No lo consideraste importante?' Hermione suspiró y se volteó a mirarlo mientras cruzaba los brazos contra su pecho 'Es tu maldito ex novio'

'Me ha salvado la vida' respondió mientras trataba de controlar ese mal genio que arrastraba desde el día anterior y que Henry parecía empeñado en que sacara a pasear.

'Después de haberte puesto en peligro era lo mínimo que podía hacer, ¿no es así?' el sarcasmo en la voz de Henry podía incluso leerse de lo obvio que resultaba, al igual que si de su cabeza surgiera un bocadillo que lo indicara.

'No es su culpa que McWorth—'

'¡Si ese asesino anda detrás de ti es por Potter y su incompetencia a la hora de ejercer su trabajo!' Hermione tensó su mandíbula y apretó los puños.

'No pienso permitir que rebajes a Harry de ese modo. No cuando ha salvado al mundo de Voldemort con tan sólo diecisiete años' él la contempló durante unos segundos en silencio y acto seguido chasqueó la lengua.

'¿Dónde has dormido esta noche?' el cambio de conversación acababa de invadir un terreno lleno de minas y Hermione suspiró, agotada. ¿Qué había hecho para merecer todo lo que le estaba pasando?

'Estoy segura de que acabaremos discutiendo más de lo que ya lo estamos haciendo si te lo digo' Henry apretó la mandíbula.

'Has dormido con él'

'Espero que con eso te refieras a que he dormido en su casa, porque si estás sugiriendo que he compartido cama con Harry, entonces—'

'¿Lo has hecho?' la castaña lanzó un bufido de incredulidad y se llevó las manos a la cabeza suplicando por haber oído mal. Sin poder evitarlo recordó las discusiones que había tenido con Harry acerca del mismo tema y que, además, implicaban a aquel hombre frente a ella. Los malditos círculos viciosos eran peor que una patada en el estómago.

'Fuera' espetó entre dientes.

'¿Qué?'

'¡Fuera de mi despacho!' gritó mientras señalaba la puerta.

'Hermione—'

'Ni Hermione ni los cojones, Henry. No tengo el tiempo ni la paciencia para ataques de celos infundados' se acercó a la puerta y la abrió para él al tiempo que con la mano derecha volvía a indicarle que saliera. Él suspiró y se acercó hasta donde ella estaba.

'¿Infundados, Hermione? ¿De veras es preciso que te repita que se trata de tu ex novio?' susurró en su oído, consiguiendo de ese modo que un fuego interno estallara en ella.

'Fuera' Hermione lo empujó y acto seguido cerró le cerró la puerta en las narices, maldiciendo a los hombres.

Ni siquiera se había alejado dos pasos de la puerta cuando alguien la golpeó con delicadeza tres veces. Abrió dispuesta a gritarle a Henry que se fuera a la mierda sin importarle el ser oída por medio Departamento, cuando las palabras malsonantes se atragantaron en su garganta tan pronto como su mirada se posó en la verde de Harry.

'¿Qué?' le preguntó de mala gana.

'¿Te encuentras bien?' Hermione abrió la boca, pero no supo qué decir en un primer momento y se quedó en silencio mientras observaba al moreno frente a ella sin terminar de creer que de veras estuviera preguntándole aquello. Tuvo ganas de golpearlo. Al fin y al cabo que Henry y ella hubieran discutido era culpa suya 'Lamento haberte causado problemas. No sabía que él estaba aquí contigo si no nunca habría entrado' y lo peor de todo es que podía ver que estaba siendo sincero.

Quizá eso era lo que más le molestaba. El Harry que recordaba habría montado en cólera en caso de encontrarla con Henry en una situación tan comprometida, pero este… ¿Tanto habían cambiado las cosas? ¿De veras había logrado olvidarla? Porque ella creía haberlo hecho, hasta que Candance había aparecido en escena. Ni siquiera quería imaginar cómo reaccionaría en caso de verlos besándose, pero estaba segura de que como mínimo rodarían cabezas.

'Estoy bien' respondió con enfado y, acto seguido, le cerró a él también la puerta en las narices.

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~ Ministerio de Magia Londinense. ~

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~ Departamento de Aurores. ~

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Lunes 12 de diciembre, 5:11 PM

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Harry abandonó el despacho de Alastor Moody sintiendo un cosquilleo desagradable en el estómago, uno que sin duda lo había acompañado durante gran parte del día. Lanzó un suspiro y caminó al lado de una Tonks que lo había estado esperando en el pasillo hacia los ascensores. Dora tenía que ir a recoger a Hermione a su despacho para llevarla de regreso a Grimmauld Place y aunque él le había dicho minutos atrás que la acompañaría, sabía que no era la mejor idea que había tenido en ese día. De hecho, era incluso peor que el haber irrumpido en el despacho de Hermione sin antes llamar esa mañana.

El sólo recordar la escena que se había encontrado al abrir la puerta lo hizo apretar los puños y la mandíbula. El cómo había logrado controlarse para no montar una escena digna de la guerra de Troya era todo un dilema para él, pero de igual modo lo agradecía aún cuando todavía sentía ganas de reventarle a Whiteman el rostro a puñetazos. La forma en la que aquel hijo de puta lo había mirado, al igual que si fuera él el merecedor de una paliza…

'¿Estás bien?' Tonks lo sacó de su ensimismamiento.

'Tan sólo estoy cansado' la Auror rodó los ojos.

'No has dormido, así que es del todo normal que lo estés' dijo tras chasquear la lengua 'Eso sí, me gustaría ver la cara que pone Hermione si llega a saber que pasaste la noche velando su sueño'

'Candance sé que no se lo dirá, así que si se entera…'

'Con el humor que se gasta hoy, como para decirle que es de ti de quien debe vigilarse y no de McWorth'

'Dora, no tiene gracia' le reprochó el ojiverde cuando el ascensor indicó que acababan de alcanzar la planta del Departamento de Aplicación de la Ley Mágica.

'¿No vienes?' él meneó la cabeza a los lados.

'Después de cómo me cerró la puerta en las narices estoy seguro de que mi cara es lo último que quiere ver en este momento' respondió.

'¿Podré al menos contarle que Moody te ha pedido que regreses a Londres?' Harry se encogió de hombros 'Me tomaré eso como un sí. Nos vemos en la mansión en unos minutos' Tonks salió del ascensor y justo antes de que las puertas se cerraran Henry Whiteman apareció para evitarlo.

Harry se apoyó contra la pared del fondo del habitáculo y miró al hombre de espaldas a él con la mandíbula y los puños apretados. No había cosa que más deseara en ese momento que abalanzarse sobre él y ahorcarlo desde la espalda.

'Te alegrará saber que Hermione me ha perdonado' al escucharlo decir aquello enarcó una ceja.

'Estoy que bailo en un pie de gozo' respondió Harry con tono sarcástico y mientras cruzaba los brazos contra su pecho para tratar de contener así sus ansias de golpearlo. Henry se volteó y lo miró de manera directa con expresión burlona.

'La verdad, Potter, debo admitir que tu reacción al vernos juntos me ha sorprendido. Hace un par de años, cuando no era más que su compañero de trabajo, me mirabas al igual que si quisieras matarme y sin embargo ahora…' el aludido apretó la mandíbula y trató de mantenerse sereno, pero sabía que estaba empezando a fracasar en su cometido 'O quizá me precipité al creer que por fin habías madurado'

'Dime una cosa, Whiteman… ¿Cómo reaccionarías tú si ahora que Hermione está contigo, yo empezara a camelarla?' le preguntó con malicia. Henry borró al instante la sonrisa socarrona de su rostro 'Apuesto a que desearías partirme la cara, ¿no es así?' en un pestañeo lo tenía encima de él tomándolo por el cuello del abrigo de invierno que vestía pero ni aún así Harry se inmutó, sino que más bien su reacción agresiva lo llevó a sonreír 'Adelante, pégame. Me encantará ver la cara de Hermione cuando se entere'

'Escúchame, Potter. No te hagas el listillo conmigo, ¿de acuerdo? Si le pones una sola mano encima—'

'Escúchame tú a mí, imbécil. Vuelves a levantarle la voz como lo hiciste esta mañana y ya puedes empezar a correr, porque te juro que no encontrarás un lugar donde esconderte'

'No eres el más indicado para decirme eso, Potter, y lo sabes muy bien. No la hiciste feliz, supéralo de una puta vez y déjala seguir con su vida' Whiteman lo soltó en un gesto violento y Harry le envió una mirada de advertencia que enseguida supo no lo acobardó en lo más mínimo.

'Para que siempre que las mires recuerdes a quién pertenece tu corazón. Te adora, mamá' dijo sin más, sonriendo de manera socarrona al ver cómo el rostro del rubio frente a él se contorsionaba en una mueca de incomprensión 'Eso era lo que decía la nota de las flores que la madre de Hermione le envió esta mañana a su piso'

'¿Y qué me quieres decir con eso?'

'Que ese ramo de flores se lo compré yo' el ascensor se detuvo y Harry se volteó en dirección a las puertas abriéndose para abandonarlo 'Poético, ¿no te parece?' le dijo antes de abandonar el habitáculo, sabiendo que sin duda le había dado mucho qué pensar a ese rubio insoportable.

Tan pronto como le dio la espalda, eso sí, la sonrisa de Harry abandonó sus labios cambiándose por una mueca amarga. Después de cómo había encontrado a Hermione besándose con Whiteman sabía que lo menos que podía hacer era hacerse ilusiones por algo que había escrito Jane Granger…

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Continuará...


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