Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.


Capítulo 81. Mi familia

Rachel se levanto de mejor animo esa mañana, la charla con Quinn y conocer los miedos de Beth, le había ayudado mucho. Se puso su ropa deportiva, hizo sus ejercicios rutinarios en la elíptica, ella misma se había encargado personalmente de que la maquina llegara sana y salva en la mudanza. También había tenido tiempo de ducharse y prepara el desayuno para cuando Quinn se despertó. La morena no se había percatado de su compañía en la cocina hasta que Quinn la abrazó por la espalda, rodeando su pequeña cintura.

Buenos días

Hola – contesta con una sonrisa, el casto beso de su chica en el cuello le produce cosquillas

¿Estas mejor?

Si… me hizo bien hablar contigo

Siempre que quieras – Quinn vuelve a besarla en el mismo lugar provocando la risita de su chica

Lo voy a tirar por tu culpa – le informa procurando verter el liquido en el interior de cada taza

Yo no estoy haciendo nada – se defiende oliendo el pelo de Rachel y deslizando sus manos bajo su camiseta – Que bien hueles – murmura con voz sugerente

Suele pasar cuando te duchas – contesta evitando cualquier flirteo con ella

¿Intentas proponerme algo? – cuestiona en el mismo tono

Si ¡que te duches! – exclama apartándola con un suave empujón y una risa escandalosa, lejos de molestarse, la rubia se contagia y ríe con ella – No empieces sin mi, vuelvo en cinco minutos – dice dándole un ultimo beso

No son cinco, ni diez minutos, sino quince los que Quinn tarda en bajar duchada y completamente vestida.

¡Hey! Te he dicho que me esperes – se queja poniendo pucheros

Lo siento

No hables con la boca llena – le reprende aunque le parece muy graciosa

Lo siente – dice una vez ha tragado – pero tengo hambre, he estado casi una hora corriendo, necesito reponer energías – explica dando otro bocado a su tostada

Vaya forma más tonta de perder energía eh… yo conozca una mucho mejor – se le insinúa sentándose en frente

¿Quien dice que es mejor? No seas tan engreída Fabray

¿Acabas de decir que el sexo conmigo no es mejor que correr encima de tu maquinita? – Quinn la mira boquiabierta

Solo digo que…

Ya, ya, ya – la rubia detiene cualquier explicación por su parte haciéndose la ofendida – para tu información estaba despertando a Beth, por eso he tardado más

¡oh! – Rachel deja de sonreír y se pone seria

¡Ey! – susurra acariciando su mano – No te pongas así, todo va a estar bien, ya lo veras

Si tu lo dices

¡Si! Yo lo digo – afirma tirando de ella para que se siente en sus piernas, la rodea por la cintura y besa su mejilla en un intento de animarla o por lo menos mimarla, mimos que son interrumpidos por la llegada de Beth

Buenos días – murmura besando a cada una en la mejilla para sorpresa de Rachel, las dos responden a la vez su saludo

¿Qué tal has dormido? - le pregunta Quinn y la pequeña se encoge de hombros sin mirarlas, ese simple gesto conmueve a Rachel, pase lo que pase le duele ver mal a la niña

¿Cereales o tostadas? – cuestiona poniéndose en pie y besándola en la cabeza como muestra de cariño

Cereales – dice con más animo

¿Segura? Hago unas tostadas muy buenas – asegura consiguiendo que madre e hija se miren y rían con fuerza - ¿Qué pasa?

Siempre las quemas Rachel – explica la niña

¡Eso no es verdad! ¡Quinn! – grita el nombre de su novia para que deje de reír y se ponga de su parte

Lo siento nena…

¡Genial! – exclama cortando a la rubia – De ahora en adelante os preparáis el desayuno vosotras – dice sentándose y cruzando los brazos

Vamos cielo… a mi me gustan tus tostadas quemadas

¡Quinn! – vuelve a gritar quejándose mientras las otras dos se ríen

~/~/~/~/~/~

Las tres habían terminado el desayuno entre risas y después de acompañar a la rubia al estudio, Rachel y Beth habían recorrido el camino al colegio en absoluto silencio. La niña había abierto y cerrado su pequeña boca con la intención de decir algo, pero en el ultimo momento siempre se arrepentía, así que Rachel no había querido presionarla, tenia el presentimiento de que cuando estuviese lista lo diría.

¡No corras! – grita Rachel viendo la intención de la pequeña al cruzar la calle frente al colegio - ¡Beth! – la llama cuando apenas esta dos metros por delante – la mochila

Gracias – dice la pequeña cogiéndola y caminando hacia sus amigas

Rachel la sigue para asegurarse que llega bien a su clase y de pronto se ve sorprendida por el regreso de la niña, que inesperadamente se abalanza a sus brazos, rodeando su cuello con sus pequeños bracitos. La diva le devuelve el abrazo cerrando sus ojos con satisfacción

Lo siento – susurra Beth en su oído

No te preocupes… hablamos en casa ¿si? - -dice apartándose un poco para mirarla y acariciar su cara, la pequeña asiente y tras recibir un beso en la frente vuelve con el resto de niñas

Buenos días

Hola – devuelve el saludo con una sonrisa

Veo que al final habéis podido venir

¿Perdona?

Quinn y tu… Beth dijo que… - la profesora se detiene al darse cuenta que la morena no tiene ni idea de que le habla – La semana pasada trabajamos el tema de la familia en clase y cada uno de los chicos hizo una redacción sobre su familia, hoy le toca a Beth leer la suya… los padres de cada niño pueden asistir si lo desean

Beth no… no ha dicho nada

Oh!

¿Es ahora?

Si – le confirma la joven – Aunque… escucha, retrasare la lectura de Beth hasta el final del día si queréis

¿De verdad? – pregunta agradecida

Claro, es una redacción muy bonita. Imagino que si no sabíais lo de hoy tampoco la habéis leído ¿no?

No… es muy raro, Beth le cuenta todo a Quinn

Oye tengo que entrar antes de que destrocen el aula ¿os espero?

Si, llamare a Quinn a ver que puede hacer

~/~/~/~/~/~

Acababa de terminar una sesión de fotos y la rubia se disponía a recoger todo el material y guardarlo adecuadamente. Hacia solo unos minutos eso parecía el salón de una gran mansión, ahora solo era una butaca en medio de la sala, el decorado ya había sido retirado y el resto de piezas que componían el salón también.

Sobre una amplia mesa descansaban las diferentes cámaras que había utilizado y los distintos objetivos para cada una de ellas, además del portátil con la música adecuada para la ocasión. Estaba sola por lo que había dejado que la música siguiera sonando después de que el último modelo se marchara.

La música alta y su concentración en limpiar y guardar cada pieza, hicieron que no escuchara la llegada de alguien al estudio, de ahí su sorpresa cuando sus ojos son tapados por dos pequeñas y delicadas manos.

¿Quién soy? – pregunta en su mejor intento por fingir una voz diferente

Mmm… Stela? – dice burlándose de su misteriosa compañía, sabe quien es desde que se acercó a ella – No, no…. Jennifer!

¿Quién demonios son esas? – interroga con el ceño fruncido

Mi amor – Quinn intenta besarla pero la morena se hace para atrás

Contesta

Solo estaba bromeando, no conozco a ninguna chica con esos nombres – explica rodeándola por la cintura para acercarla a su cuerpo – Rach, sabia que eras tu por tu perfume ¿si?

¿De verdad?

Por supuesto, reconocería tu olor en cualquier parte – la diva sonríe tímidamente, sonrisa que se hace más grande cuando Quinn besa rápidamente su nariz - ¿Qué te trae por aquí? – cuestiona despreocupada volviendo a su tarea antes de que ella llegara

¿No puedo visitar a mi novia?

Puedes, pero siempre tienes un motivo… no te gusta verme fotografiar a chicas medio desnudadas – comenta burlando

Vale ya ¿no?

Esta bien, solo bromeaba otra vez. Dime ¿Qué pasa?

Beth te ha dicho algo sobre una redacción en clase

No ¿por?

Cuando la he dejado en el colegio he visto a su profesora y me ha dicho que hace una semana hicieron una sobre la familia, el caso que hoy tiene que leerla y si queremos podemos ir

¿Y por qué no lo ha dicho? – Rachel se encoge de hombros, no tiene respuesta porque no la sabe – ¿Todavía estamos a tiempo de ir?

Si

¿Y a que estamos esperando? – Quinn se olvida de todo y busca su bolso mientras Rachel no puede evitar reír

Tranquila, aun tenemos tiempo de sobra

¿Segura?

Segura. ¿Se te ocurre algo que podamos hacer? – pregunta bajando la cremallera de la chaqueta que la rubia lleva, esta traga saliva y la besa olvidando por completo el resto del mundo

Rachel la conduce hasta llegar a la butaca previamente utilizada para sus fotos y lentamente obliga a su chica a sentarse en ella. El beso deja de ser uno para ser muchos. Ardientes, sin descanso y desde su boca, pasando por su cuello hasta detenerse en el hombro de Quinn. La diva deshace su camino llegando hasta el lóbulo derecho de su novia, lo atrapa con sus dientes haciéndola gemir. Nada más escuchar el sonido escapar de su garganta, Rachel sonríe descaradamente, lo que hace reaccionar a Quinn.

¡Serás… - la rubia ni siquiera encuentra las palabras adecuadas y como puede escapa de debajo de su novia

¡Oh, vamos! Lo deseas Quinn, ME deseas – enfatiza sonriendo arrogante

Si, pero no pienso perder la apuesta

¿Tanto te importa?

No es por perder, es que ya se lo que quiero que hagas cuando gane

¿Cuándo ganes? Nunca pierdo Quinn

Ni yo ¿recuerdas? – la actitud desafiante de Quinn provoca a la morena que hace un gran esfuerzo por no saltarle encima a su novia de nuevo

Sera mejor que termines antes de irnos – cambia de tema besando sus labios de forma más casta

Bien – las dos sonríen sabiendo que eso no queda ahí, esta vez han estado cerca

~/~/~/~/~/~

Beth estaba frente al resto de compañeros preparada para leer su redacción., por lo que se mantenía ajena a la llegada de su madre y Rachel. Las chicas entran en el aula con una señal de la profesora llamando la atención de los niños y también la de Beth. No podía evitarlo, los nervios empiezan a recorrer su pequeño cuerpo y le impiden hablar. No había querido decirles nada porque le daba vergüenza leerla delante de ellas. No estaba muy segura de si les iba a gustar o no.

Beth ¿Estas bien? – la niña mira a su profesora y luego hacia donde están las chicas – Puedes empezar cuando quieras

Ya, es que…

¿Algún problema? – insiste la mujer haciendo una seña a Quinn y Rachel para que no intervengan

Supongo que no – murmura volviendo la vista a la hoja de papel con su letra – Mi familia – lee tratando de parecer segura, la sonrisa de su madre al final de la clase la tranquiliza y anima a seguir

¨ Mi mama se llama Quinn y ella dice que no todas las familias son iguales, por eso la nuestra es diferente. Yo no tengo un papa, bueno si lo tengo, pero no sabemos donde esta, se llama Puck, en realidad es Noah pero todos le dicen Puck. Hace mucho tiempo que no lo vemos. La tía Santana y la tía Britt dicen que él era muy divertido y siempre estaba metido en líos. Ellas no son en realidad mis tías pero Santana dice que mi mama es como su hermana y que eso las convierte en mis tías. Ellas son las mejores tías del mundo, siempre me compran chuches y regalos, y la tía Britt juega conmigo a princesas y monstruos ¡y me deja ser la princesa! A la tía San siempre le toca hacer de monstruo, pobre. Hace poco el abuelo Russel, el papa de mi mama, murió y por eso fuimos a ver a la abuela Judy, era la primera vez que la veía y aunque al principio daba un poco de miedo, luego resulto ser muy buena conmigo. En ese viaje también conocí a los papas de Rachel, ellos son muy buenos conmigo y me dejan ver televisión y comer chocolate hasta muy tarde. Rachel es… ¨

La pequeña detiene su lectura dando una rápida mirada al frente donde se encuentra a una emocionada Quinn manteniendo la compostura, y a Rachel sonriendo a su lado, abrazándola con fuerza.

¨ Rachel es mi nueva mama, bueno es lo que les he dicho a mis amigos aunque ella no lo sabe. Al principio no me gustaba porque creía que quería a mama para ella sola pero ahora me gusta que este en casa. Hace poco se ha mudado a vivir con nosotras y cuando mama trabaja me deja ver la peli que yo quiera, da igual si ya la hemos visto muchas veces… ¨

Es el turno de Quinn para sostener a la morena entre sus brazos. Irremediablemente escuchar lo que Beth había escrito de ella, había conseguido emocionarla más que cualquier otra cosa en toda su vida. Ni los musicales, ni las ovaciones del público, ni nada, podían compararse con la felicidad que sentía en ese momento.

¨ Algunas veces me regaña como hace mama pero solo cuando me porto mal. Ella canta muy bien y también cocina, y hace unas galletas riquísimas. Y luego está Sam, ella me cuida cuando mis mamas o las tías no pueden, me ayuda con los deberes y cuenta unos cuentos muy divertidos. Sé que mi familia es un poco rara pero a mi me gusta mucho y los quiero mucho a todos. Fin ¨

Todos sus compañeros, su profesora y Quinn y Rachel aplauden por la lectura. Cuando la niña mira donde estas últimas están puede ver que ambas están emocionadas, aunque tratan de disimularlo. Beth se preocupa ¿Y si no les ha gustado? ¿Y si Rachel esta enfadada? Todas sus dudas se disipan en cuanto recibe el abrazo de ambas chicas.

¿Por qué estáis llorando? ¿No os gusta? – pregunta tímidamente

¿Estas de broma? Ha sido muy bonita – la saca de su error Quinn

Preciosa – añade Rachel volviendo a abrazarla

No… puedo… respirar – se queja la pequeña provocando la risa de las dos

Lo siento, es que todo lo que has dicho, yo… - a Rachel se le quiebra la voz por la emoción que regresa a ella de nuevo

¿Qué le pasa? – susurra Beth a su madre, no entiende muy bien que esta pasando

Rachel esta un poco emocionada cielo, ya sabes que es un poquito dramática – bromea ganándose un golpe de la morena en su brazo

No todos los días hay alguien diciendo que soy su mama ¿ok?

Lo sé mi vida – susurra besándola en la sien

¡Oh! Es por eso. Yo… si no quieres esta bien, puedo decirles que eres la novia de mama – ofrece desilusionada y avergonzada

¡No! Quiero decir, sí – tanto Beth como Quinn la miran confusas – es decir, que me gusta, puedes decirles que soy tu mama – a la diva se le quiebra la voz al decirlo – me encantaría

¿En serio?

Por supuesto Beth – asegura agachándose para quedar a su altura – Te quiero cielo, un montón, y con esta redacción me acabas de hacer mas feliz que cualquier otra cosa en toda mi vida

Beth se precipita sobre ella rodeando su cuello y Rachel aprovecha para alzarla y volver a abrazarla. Por su parte, Quinn mira emocionada la escena, incluso tiene que limpiar algunas lagrimas que recorren su mejilla.

Ok, creo que ya hemos hecho un buen drama y es hora de recoger e irnos a casa – dice aclarándose la voz para que ninguna de las otras dos chicas lo noten

Mama – Beth empieza a recoger sus cosas

¿Si? – contestan las dos a la vez y luego sonríen

Mami – lo vuelve a intentar mirando a Quinn - ¿Podemos ir a ver a las tías? Tengo que decirle a la tía Britt que me han puesto un diez – dice mostrándole la hoja de la redacción con su nota – Y que a todos les ha gustado

Claro, ¿la tía Britt sabia esto? – cuestiona dirigiéndose a la salida

Si, ella me ayudo a escribirlo… Rachel ¿puedo llamarte mama? – la diva siente un escalofrió al volver a escucharlo

Puedes llamarme como quieras enana

Las tres chicas salen del colegio con una sonrisa en sus caras, especialmente Beth, con la rubia a un lado y la morena al otro, haciéndola dar grandes saltos en cada escalón.


Bueno parece que las cosas se han arreglado de nuevo ¿no?

Quiero aclarar una cosa, cuando dije últimos capítulos en las notas de la ultima actualización, no es que la historia se vaya acabar hoy ni mañana ehh Todavía quedan alrededor de 15-20 capítulos para sufrir/disfrutar según lo miréis ajaja No tengo pensado hacer una continuación, pero por la forma en que pienso acabarla bien podría suceder en algún momento xD Aunque antes me gustaría escribir otras cosas .

Ya falta menos para saber quien pierde/gana la apuesta, el capitulo esta escrito jeje ¿quien sera?

Por cierto, percibo mucho odio hacia Abby, pobre si no ha hecho nada...todavía jeje

Gracias por los comentarios, alertas, favoritos y sugerencia para acabar con Abby ajaja

Saludos.