Ahora si comienza la historia
CAPITULO 1: La misteriosa niña nueva
Una mañana normal de sábado en el pueblo South Park, todo parecía muy normal para los ojos de Kyle Broflovski. El niño judío se levanto normalmente se preparo para salir con sus amigos Stan, Kenny y Cartman aunque él no fuera su amigo.
Kyle después de cambiarse miro por la ventana, atreves de ella vio una camión de mudanza en una casa en frente de la suya que desde hace algo de tiempo había estado en venta pero nadie la había comprado. Sintió algo de curiosidad así que bajo al comedor.
-Hola mamá – saludo Kyle.
-Hola Kyle – sonrió su madre Sheila.
-¿Mamá supiste que compraron la casa de enfrente? – dijo Kyle.
-Si una vecina me lo dijo hace unos días – respondió Sheila – Creo que son de México.
A Kyle le llamo la atención que una familia extranjera haya comprado la casa después de todo si una familia quiere salir adelante en Estados Unidos siempre va a una ciudad.
La familia desayuno tranquilamente, Kyle se pone de pie pero Sheila lo detiene antes de que pudiera salir.
-Kyle ¿me podrías hacer un favor? – pide su mamá.
-Si ¿Qué es? – responde.
-Quiero que le lleves a los nuevos vecinos una tarta que prepare para darles la bienvenida al vecindario y al país – Sheila saca la tarta del horno y se la da a su hijo.
-Claro mamá – Kyle sujeta la tarta.
El chico sale de la casa pero al cruzar la calle se encuentra con Stan, Kenny y Cartman.
-¿A dónde vas judío? – pregunta Cartman.
-Mamá me pidió que llevara esta tarta a los nuevos vecinos – dice Kyle.
-Bien, pero apresúrate recuerda que tenemos planes para hoy – dice Stan.
-No tardare – sonríe Kyle.
Los niños cruzan la calle y se acercan a la casa. Kyle se acerca a una mujer algo morena.
-Buenos días señora – sonríe Kyle – mi mamá preparo una tarta para que darles la bienvenida a el país.
-Gracias jovencito ¿Cuál es tu nombre? – pregunta la mujer.
-Kyle Broflovski – responde – vivo cruzando la calle.
-Espera déjame le envío algo a tu mamá en agradecimiento – la mujer se mete a la casa.
Entre las cajas, Kyle fijo su mirada en una niña de aproximadamente su misma edad; tenia la piel un poco morena, pelo negro que le llegaba hasta por debajo los hombros; llevaba unos lentes, una camisa de manga larga color negro con rayas grises, una falda negra con rayas blancas, una bufanda negra, unos guantes negros, nos zapatos de colegiala y un gorro estilo ingles similar al de Pip pero en negro. Kyle quedo hipnotizado por la niña pero lo que más le gusto de ella eran sus penetrantes ojos cafeses oscuros pero en ellos reflejaban tristeza y dolor.
-Hola – Kyle se acerco a ella pero la niña corrió asustada como si hubiera visto un moustro - ¡No espera! - intento hablarle pero la niña ya estaba dentro de casa. La mujer salió sujetando una vasija.
-Bien aquí esta, es un arroz con leche espero que les guste – dijo la mujer.
-Gracias señora – agradeció.
Después los chicos se alejaron de la casa como si nada a excepto de Kyle que seguía muy confundido por la reacción de la niña pero aun así algo en ella le gusto mucho.
En todo el fin de semana Kyle salía para ver si podía encontrarse otra vez con ella pero era algo inútil, en esa casa lo único que salía era un hombre tal vez el padre de la niña, debes en cuando un chico que parecía mucho mayor que la niña. No la pudo volver a ver y eso lo entristeció.
Al día siguiente él y sus amigos estaban esperando el autobús.
-Kyle has estado muy extraño desde el sábado ¿te ha pasado algo? – pregunto Stan preocupado por su amigo.
-¿Qué pasa judío? ¿Arena en tu vagina? – se burla Cartman.
-Cállate culón, esto es enserio – lo regaña Kenny.
-No es nada chicos, es solo que sigo pensando en la niña que vi en sábado – dice Kyle con mirada baja.
El autobús llego, los niños se subieron, se sentaron y todo al transcurso a la escuela fue normal hasta la llegada.
El pelirrojo caminaba por los pasillos de la escuela sin mirar al frente. Pero todo lo normal se acabo hasta que choco con alguien. El intento ayudar a la persona con quien tropezó.
-Lo siento mucho ¿Estás bien? – al abrir los ojos se da cuenta de que esa persona era la niña del sábado. – Tú eres la nueva vecina.
La pelinegra se apresuro en recoger sus libros tirados y sus lentes.
-¿Te ayudo? – pregunto Kyle la niña se negó con la cabeza sin mirarlo ¿Cómo te llamas?
La niña morena salió corriendo aun más rápido y asustada que la vez anterior. De nuevo Kyle no pudo hacer nada para evitar que huyera de él. Solo la miro alejarse y desaparecer en el pasillo.
CONTINUARA...
