Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.
Capítulo 84. Uno cada semana
Quinn sigue los pasos de Rachel por el largo pasillo del hotel mientras la morena juega con la tarjeta para abrir la puerta entre sus manos. Por mas que intenta disimularlo esta nerviosa. Esa misma tarde mientras Quinn estaba en el estudio y antes de ir al teatro, ella se había encargado de todo. Había hecho la reserva, había comprado rosas para decorar la habitación con sus pétalos, velas que un encargado del hotel se había encargado de encender a la hora que la morena le había indicado, a cambio de una buena propina. También había llevado algo de ropa para las dos… y la música, no podía olvidarse de la música.
¿Estás bien? – susurra Quinn al ver el ligero temblor en las manos de su chica
Si, es solo que… da igual
Rachel… te quiero – la morena sonríe por la tranquilidad que de pronto le dan esas palabras
Te quiero – susurra ella de vuelta rozando sus labios
¿Entramos? – pide con una sonrisa
Tu primero
Rachel deja la puerta entreabierta para que Quinn entre con un solo empujoncito y así lo hace. La rubia se sorprende al entrar, tal y como la diva había planeado, toda la estancia iluminado por velas y la luz de la ciudad que se cuela a través de la ventana.
Pero… ¿y esto? – pregunta girándose emocionada
Solo quería hacerlo mas… acogedor – dice cerrando la puerta y avanzando hasta ella - ¿te gusta? – pregunta cuando su chica la rodea con sus brazos
Me encanta – susurra en su oído con un tono de voz ronco que a Rachel le apasiona - ¿De verdad estas bien? – insiste al sentirla temblar entre sus brazos
Si
No es que me esté quejando pero no veo donde esta aquí mi ¨ castigo ¨ por haber perdido – comenta mirando a su alrededor asombrad,a perdiéndose el detalle de ver a su novia enrojecer a un ritmo acelerado
En realidad… esto no es todo
¿No? – cuestiona levantando una ceja
Ok, lo digo de una vez y si no quieres hacerlo, esta bien, no pasa nada, podemos simplemente pasar la noche y… - Rachel comienza a divagar nerviosa y la única forma que Quinn encuentra para hacerla parar es besarla, el contacto se prolonga durante algunos segundos, hasta que la rubia siente relajarse a su novia
Creo que después de casi un año juntas, más todo lo que hemos pasado antes, puedes decirme lo que quieras. Confía en mi – la diva hace caso de su novia, respira hondo y formula su petición
Quiero un striptease
¡¿Qué?
~/~/~/~/~/~
Su corazón late mas rápido que de costumbre y ni siquiera ha comenzado. Las dos contienen la respiración. Solo los primeros acordes de la canción elegida suenan en la habitación. Una canción que las dos conocen muy bien. La primera que bailaron juntas en aquel local, la noche de su primer beso. Quinn levanta la mirada del suelo al escucharla y con una sonrisa le hace saber que la ha reconocido. La diva sonríe tímida.
Sus gestos vuelven a ser serios en pocos segundos. Quinn suspira antes de comenzar a balancear sus caderas al ritmo de la música. La morena tiene que hacer un gran esfuerzo por no gemir en ese momento, aun no se cree que haya aceptado.
Quinn había optado por utilizar una silla para ganar seguridad y la rodea con paso firme. Se para mirando directamente a su chica y encontrado su mirada. La expresión en su cara hace que se sienta confiada.
Sin dejar de mirarla desabrocha el primer botón de su camisa lentamente. Le siguen el segundo, el tercero y se detiene. Desliza su mano por su cuello hasta llegar a su pelo y vuelve a descender pasando entre sus pechos. Cuando lo hace puede oír jadear a Rachel.
Con el movimiento de su cuerpo y la camisa a medio abrir, la morena puede ver el sujetador de la rubia. Negro, le fascina cuando es de ese color y encima de encaje, sus favoritos.
Quinn toma asiento en la silla y procede a soltar otro de sus botones. Una sonrisa maliciosa aparece en su cara al ver que su chica trata de ver más allá de lo que le permite. Provocadora aleja sus manos de su pecho y se inclina hacia delante. Rachel obtiene lo que quiere, una vista casi perfecta del pecho de su novia y su ropa interior. Rápidamente la rubia retoma su posición privándola de las vistas. Se pone en pie y camina hacia ella, que se mantiene sentada a los pies de la cama. Inmóvil, ansiosa y excitada.
Un metro las separa. Podría tocarla si quisiera y ¡dios si quiere! pero la rubia se lo impide de un manotazo cuando lo intenta. Con su abdomen al descubierto, desliza su camisa por sus hombros y la deja caer a sus pies. Rachel sigue el camino de la prenda unos segundos, luego sus ojos vuelven al lugar inicial.
Siente que el corazón se le va a salir de un momento a otro. Su novia no deja de recorrer su propio cuerpo con sus manos y sin dejar de moverse en ningún momento. La diva agradece en silencio los años de su chica en las Cherioos.
Quinn recorre el resto de la distancia que las separa y con un solo dedo hace que la morena mire hacia arriba, a sus ojos. La rubia muerde sutilmente su labio inferior sabiendo perfectamente que eso es algo que a Rachel le encanta. Inconscientemente la morena imita el gesto. Quinn retira la mano de su barbilla y la mirada de la actriz sigue sus manos, directas al botos de sus jeans. Lo suelta sin problemas y Rachel muerde más fuerte su labio reprimiendo un agudo gemido.
Rachel maldice el momento en el que Quinn vuelve a alejarse de ella y regresa a la silla, en el centro de la habitación. Segundos después da gracias a Dios por ello. La rubia se coloca de espaldas a ella, apoyando sus manos en el respaldo de la silla y baja su cuerpo contoneándose lentamente. Repite el movimiento en sentido ascendente. Después comienza a bajar sus pantalones, deshaciéndose de ellos en un abrir y cerrar de ojos, dejando al descubierto la prenda inferior a juego con el sujetador.
Quinn se da por satisfecha al girarse y encontrar la expresión impagable en el rostro de Rachel. Ojos completamente abiertos y más oscuros, y labios ligeramente separados. Pero es su respiración lo que mas le gusta, rápida y superficial.
Sin vacilación la fotógrafa se encamina hacia su chica y se sienta en sus piernas. Automáticamente la morena la sujeta por la cintura. Rachel aprieta suavemente al sentir como Quinn se mueve sobre ella. Le da la espalda y deja que la diva se deshaga de la prenda negra. Con un rápido movimiento de una sola de sus manos abre el cierre, Quinn hace el resto deslizándolo hacia delante, sacando un brazo y finalmente el otro, sosteniendo la pieza entre sus dedos unos segundos, después lo deja caer.
Rachel no puede resistirse y besa su espalda desnuda repetidas veces. La rubia se aleja otra vez para su frustración. Quiere protestar pero Quinn la silencia colocando su dedo índice sobre sus labios. Rachel lo besa distraída y jadea sorprendida al sentir la rodilla de Quinn entre sus muslos. De nuevo agradece en silencio, esta vez por haberse puesto falda.
Bésame – exige Quinn mirándola intensamente
No necesita pedirlo dos veces. Rachel tira de ella por su nuca. ¨ Impresionante ¨ susurra a escasos milímetros de sus labios. Une sus bocas ardientes. Sus manos tiran mas de Quinn arrastrándola consigo a la cama. La morena se deja quitar la ropa a una velocidad vertiginosa.
La música se sigue reproduciendo, solo que una canción diferente. A ellas no les importa. Lo único que realmente escuchan son los jadeos y gemidos de ambas. Ruedan por la cama luchando por estar arriba. Rachel gana y sujeta con fuerza las muñecas de Quinn contra el colchón. Con suaves besos baja por su cuello, su pecho y descansa en su abdomen. La diva elimina la ultima prenda sobre el cuerpo de su novia y puede observar que esta tan lista como ella. Pero la rubia aprovecha el descuido de Rachel y se libera de su agarre, volviendo a tomar el control.
No se toma el tiempo para preguntar, una mira le basta para saber que puede hacer lo que quiera. Sin detenimientos entra en su chica y Rachel se retuerce bajo su cuerpo. El agudo grito que esta a punto de escapar de su garganta es acallado con un beso de Quinn. La rubia se mueve estableciendo un ritmo contaste. Su boca captura uno de sus pechos haciendo que arquee su espalda bajo ella.
Rachel no se detiene y desliza su mano entre las piernas de Quinn alcanzando su húmedo centro. La rubia se detiene unos segundos dentro de ella cuando la siente entrar. Sus ojos conectan un momento. Las dos vuelven a mover sus manos lentamente, acomodándose, sintiendo cada respiración, gemido, jadeo, suspiro que escapa de sus bocas.
Sus cuerpos y sus manos se mueven cada vez más rápidos y con más fuerza, arrancando quejidos desde lo más profundo de ellas.
No les lleva mucho estar al límite a solo unos empujes para alcanzar el éxtasis. Incrementan el ritmo un poco más, siempre acompañando su mano con su cuerpo. Sus piernas cada vez más apretadas atrapando la extremidad de la otra entre ellas. Y finalmente, con una pequeña diferencia de tiempo, las dos consiguen tener su orgasmo.
Tienen que pasar varios minutos para poder si quiera pronunciar algo más murmullos. Las dos descansan tendidas boca abajo, completamente desnudas, mirándose directamente a los ojos. La satisfacción en sus caras es evidente.
Quinn
¿Mmm? – murmura entornando sus ojos un momento para disfrutar del silencio de la habitación
Quiero uno todas las semanas – confiesa aun con la respiración entrecortada
Ya veremos – musita la rubia sonriendo y cerrando definitivamente sus ojos.
Rachel la imita tras cubrir sus cuerpos.
Por unas cosas o por otras, este capitulo no se quiere publicar y eso que lo he intentado
varias veces ehh No se si tomarlo como una mala señal...
Al final Rachel tampoco pide tanto ¿no?
Otro capitulo centrado en ellas exclusivamente.
Para todas las que quieren la desaparición de Abby solo digo que aun le queda
algo por intentar ... y no, no pienso matarla para quitarla del medio ajaja
Como siempre, muchas gracias por leer, comentar, alertas y demás xD Sin vosotrs esto no seria lo mismo.
Saludos.
