Queridos lectores, gracias por leer este fic y por sus reviews! Buena lectura :D
-« Sabes Granger puedes ralentizar un poco »- dijo Draco agarrando su cinturón de seguridad como si fuera su única salvación. El carro elegante, con cinco puertas de color gris metálico iba a toda velocidad sobre la carretera.
-"¿Y porque haría esto Malfoy?"- sonrió Hermione con picara, acelerando un poco más. Estaban sobre la avenida y esta velocidad era aceptable. Pero Hermione aceleró la velocidad del vehículo, sabiendo que se arriesgaba a recibir una multa pero no le importaba. Ver como Malfoy se volvía cada vez más pálido le devolvía la sonrisa. –"Todo bien Malfoy, te vez un poco paliducho"- comentó ladeando la cabeza para observarlo, fingiendo preocupación.
-"¡No me veas Granger concéntrate sobre la carretera, carajo!" – advirtió Draco alarmado, sintiéndose cada vez más incomodo con la velocidad del maldito vehículo. Hermione soltó una risilla.
-"Así me agradeces por llevarte a tu casa, que desagradecido"- Draco bufó.
-"Tu quisiste llevarme Granger. Bueno ahora dime como andan estos planes de boda"- preguntó Draco tratando de relajarse aunque esto pareciera imposible, Granger conducía como una loca. Pero tenía que avanzar en su investigación.
Hermione alzó una ceja, dio un volantazo brusco para adelantar otro coche. Draco que no esperaba este movimiento tan brusco soltó un grito de sorpresa. Hermione se echó a reír, como le gustaba este paseo.
-"Malfoy, que te pasa, ¿apoco es la primera vez que viajas en carro?"
-"Para tu información Granger, yo no ando en carros, para esto nosotros los magos tenemos escobas, aparición, y chimeneas. Pero tú no podrías entender estos conceptos verdad, por muy sabelotodo que seas, que pena"- siseó Draco. Hermione bufó, dando otro volantazo para adelantar un vehículo, Draco agarró su cinturón con más fuerza.
-"Me das risa, por alguien que decide vivir en la parte non mágica de Londres, nunca viajaste en carro. Lo que me gustaría saber es el porqué de esta decisión poco Malfoy de tu parte"
-"¿Poco Malfoy?"- preguntó Draco alzando una ceja.
-"Por favor Malfoy, todos sabemos que tu familia no es muy partisana del mundo muggle. Ahora dime entre nosotros, que fue la razón por la cual decidiste venir a honrar esta ciudad con tu presencia"- preguntó curiosa, mientras miraba en su retrovisor.
-"Se me había olvidado lo curiosa que eres Granger. De verdad no cambias, ahora entiendo porque estas con Weasley"- Hermione pudo concluir que no le iba a contestar por la manera con la que eludió su pregunta, lo que la intrigó más.
-"Estamos en medio de los preparativos para la boda. Molly, la madre de Ron y la mía nos están ayudando. Ron y yo tenemos mucho trabajo, por lo que propusieron ayudar. Están muy emocionadas"- dijo pensativa.
-"Qué te pasa Granger, tienes dudas, no estás segura que el Weasley sea el elegido"- tentó Malfoy, con una sonrisa de suficiencia.
-"No, no tengo ninguna duda Malfoy" – contestó molesta, acelerando la velocidad, queriendo dejar este imbécil en su casa lo más rápido posible.
-"No lo tomes así Granger, solo quise asegurarme que no saldrías corriendo otra vez."
-"Que detalle de tu parte, pero no te preocupes Malfoy, esta vez no saldré corriendo"- contestó con un tono mordaz.
-"Si lo dices, pero yo creo de alguna manera te gusta dejar plantados a estos imbéciles. Quien lo hubiera creído, Hermione Granger, sabelotodo, ratón de biblioteca, resultó ser una come hombres y te diviertes dejándolos plantados."- reflexionó Draco en voz alta.
Hermione encontró un lugar para aparcarse y detuvo el carro. Estaban cerca del Trocadero en Picadelly y Hermione esperó a que Malfoy se bajara. Apoyó su codo en la ventanilla y observó la gente feliz de pasearse en familia o hacer las compras. Minutos pasaron y no oyó el rubio bajarse, decidió voltearse y ver qué diablos estaba haciendo. Al voltearse se topó con Malfoy, literalmente, frente contra frente. Hermione gruñó, masajeando su frente, Draco hizo una mueca y masajeó la suya.
-"¡Pero qué te pasa Malfoy!"
-"¡Que me pasa, estás loca o qué, fuiste tú quien me golpeó, podías tener más cuidado y ver a donde metías la cabeza Granger!"
-"Que estabas haciendo pegado a mí de esta forma, eres un tipo muy raro, lo sabías"
-"Mira quien está hablando, yo simplemente estaba mirando la gente Granger, parecías tan fascinada con lo que veías que quise averiguar que había de tan especial"- bufó.
-"Mira Malfoy, ya llegamos, puedes bajarte ahora, no quiero discutir ni pelearme contigo. Quiero seguir con mi día que hasta tu llegada iba muy bien, gracias"- contestó empezando a perder a perder la paciencia.
-"Esta bien, de todas formas, tengo cosas que hacer, nos vemos Granger."- dijo Draco bajándose del vehículo que casi lo mató. Hermione bufó y arrancó en seguida. Draco observó como se alejaba el coche de Granger a toda velocidad por la avenida. No había aprendido mucho pero su investigación solo estaba empezando, tenía que tener paciencia. Pero una cosa que tenía claro era que nunca más se subiría a un carro conducido por Granger, por poco acababa con su vida, esta mujer lo quería matar, pensó.
Cuando Ron regresó del trabajo, encontró su novia ensimismada en su trabajo, entró en silencio en su estudio para sorprenderla, abrazándola por detrás. Con su cabeza apoyada sobre su hombro, miró con curiosidad los planos que estaba diseñando su novia.
-"¿Que son estos?
-"Son para un nuevo proyecto. Como te fue en el trabajo, espero que tu y Harry no se hayan metido en líos"- Ron bufó, él y Harry eran los mejores aurores de todo el ministerio. Eso por supuesto significaba que la mayoría del tiempo se exponía a muchos peligros.
-"No Hermione, ves, estoy enterito, ni un rasguño, mira"- dijo bromeando. Hermione sonrió y se levantó para saludar apropiadamente su novio, dándole un beso.
-"Ron no te olvides que, esta noche tenemos que ir a cenar a casa de mis padres"- recordó Hermione, Ron esbozó una sonrisa.
-"No te preocupes, Ginny ya me lo recordó"
En la tarde
Los dos llegaron a las siete en punto, Tom Granger abrió la puerta y saludó a su hija, dándole un abrazo y extendió su mano para saludar a Ron. Ron apretó la mano de su futuro suegro y Tom los invitó a pasar.
-"Que bueno que ya estén aquí, tu madre está en la cocina hija. Uno de tus amigos nos vino a saludar hija, tu madre esta tan encantada con él que lo invitó a quedarse a cenar con nosotros."- sonrió Tom. Hermione alzó una ceja, de que estaba hablando su padre, los únicos amigos que tenia, sus padres ya los conocían.
-"Perdón papa, ¿pero no entiendo, de que amigo estás hablando?"- preguntó, Ron frunció los ceños, esperando una respuesta. Vino la respuesta pero no de Tom Granger, sino del invitado.
-"Hola Granger, Weasley, ya está preparada la cena, porque no se instalan mientras Jane y yo pongamos la mesa." – dijo Draco todo sonriente.
Hermione estaba boquiabierta, por poco se desmayaba al piso, Ron fulminaba el rubio con la mirada. Malfoy sonreía con esta sonrisita de suficiencia y en este momento Hermione no sabía si era mejor sacarlo a patadas o simplemente tirarlo por la ventana. Este maldito hurón ya empezaba a acabar con su paciencia, por quien se creía, invitándose en su casa, nomás. Malfoy se iba a llevar una gran sorpresa porque no iba a dar su brazo a torcer, a ver quién saldría ganando de esta cena, pensó.
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