Disclaimer: los personajes pertenecen a Meyer...

Gracias a Todas por sus Reviews, son divinas! :D

Capitulo Tres.

Se pasó la mano por su cabeza tratando de aclarar sus pensamientos, estaba sentado en su oficina hacia una hora. La mente y el cuerpo de Edward estaban al rojo vivo, esta vez no saldría lastimado. Estaba completamente convencido de que odiaba a Bella como nunca había odiado a nadie antes. Todo el amor que sentía por ella se convirtió en odio el día que ella lo dejo. Aun podía recordándolo como si hubiera sido ayer. Cada unas de sus razones, de sus mentiras y declaraciones de amor falsas.

Cuando se encontró con ella en el banco, sabia que era el momento perfecto para embarcarla y convencerla de que saliera con el. Había hablado con su amigo Jasper temprano en la mañana acerca de ella. Necesitaba saber todo..Donde trabajaba, sus horarios y así fue, Jasper había sido de gran ayuda para el ya que pasaba la mayor parte del tiempo en Seattle, y mucho mas lo había ayudado el hecho de que ella estuviera en banca rota y pidiendo prestamos en todos los bancos posibles…entonces resultaría fácil planear un encuentro casual en el que se aseguraría de fortalecer la atracción que ella intentaba negar.

Pero todo salió al revés…

No podía entender porque el hecho de estar tan cerca de ella lo pusiera nervioso. Trato de mostrarse indiferente, tratarla como cualquier otra persona y no sabia si lo habría logrado. Pero en esos pocos momentos que estuvo con ella no podía dejar de pensar en lo hermosa que se veía; en como sus ojos marrones aun mostraban esa profundidad que hacia que el se perdiera en ellos.

Pero no podía dejarse distraer por eso, no podía negar que Isabella era una mujer muy hermosa y que ninguna belleza se comparaba a la de ella, pero lo había pensado y planeado muy bien. Cuando Jasper le comento que ella estaba en banca rota y que había pedido una aplicación para un préstamo en el banco de este, le llego a la mente la idea perfecta. Tomaría la excusa de que la ayudaría con sus deudas..claro si el recibía algo a cambio…y con la situación en la que ella se encontraba seria mucho mas fácil convencerla.

Por eso cuando ella reaccionó indignada, no podía negar que se sorprendió bastante. El sabia el tipo de mujer que ella era, lo único que le importaba era el dinero…

Unos golpes en la puerta lo sobresaltaron, sacando de sus pensamientos.

-Pase-gruño

Tanya entro, con una gran sonrisa en su cara y una bolsa con varias cacerolas de comida

-Tanya, ¿Qué haces aquí?-

Ella le dio una mirada reprobatoria, -quedamos en que todos los lunes te traería comida a la empresa, ya se te olvido

El soltó un soplo, sintiéndose culpable…se había pasado la mañana entera pensado en Isabella olvidándose por completo que hoy tenia una cita con su prometida. No podía seguir así…la cercanía de Bella no tendría porque causarle ese tipo de reacciones.

-Discúlpame, es que aun no me acostumbro a trabajar aquí..Extraño a Chicago

Se acaban de mudar hacia dos semanas de regreso a Seattle, Edward era un hombre que se había hecho de mucho dinero formando varias empresas de exportación a través de los Estados Unidos. Al principio la idea de regresar a Seattle, no le había gustado..Sabia que en cualquier momento podría encontrarse de nuevo con Isabella y eso era lo que estaba tratando de evitar..Pero después de mucho pensar y de decidir que su corazón ya no sentía nada por ella…decidió abrir una cadena en Seattle.

Tanya dejo la bolsa sobre el escritorio, cerrando la puerta con llave para luego acercarse a el sentándose a horcajadas sobre el, -creo que necesitas liberar un poco de tensión-le susurro besándolo en el lóbulo de la oreja.

El soltó una pequeña carcajada, llevando sus manos hacia la cintura de ella, -No creo que sea una buena idea-

- ¿Porque no?-

El no pudo evitar el gemido que salió de sus labios cuando ella empezó a moverse, creando una calorosa fricción entre ellos. El volteo la cabeza besándola, pasando su legua por su labio interior. Ella rodeo su cuello, mientras que las manos de Edward se apretaban más a la cadera de esta. El comenzó a subir una de sus manos por debajo de la ceñida camisa que ella llevaba acariciando sus senos.

-mmmm-Era lo único que podía expresar ella, ya que el comenzó a besarla con desesperación, los recuerdos de Isabella trataban de inundar su mente…de hacerlo recordar que aunque los besos de Tanya eran ardientes no se comparaban con nada con los de Isabella.

El se aparto de ella de repente, cuando ese pensamiento cruzo su mente…

-Edward, ¿Qué pasa?- pregunto Tanya ignorante a las preocupaciones de Edward.

El negó con la cabeza, separándose aun más de ella, para luego ponerse de pie.

-Tan, tengo mucho trabajo y cosas que arreglar, sabes muy bien que no me gusta ligar el trabajo con placer

Ella bufeo, frunciendo el ceño -desde anoche estas actuando muy raro Edward, mejor dicho desde que viste a esa mujer estas actuando diferente.

Edward volteo la cabeza parando su mirada sobre ella,- No te hagas ideas locas Tanya por favor

-No soy una tonta Edward, se que hay historia entre tu y esa mujer...no voy a permitir que ni ella ni nadie te aparte de mi- luego de decir esto tomo su cartera, saliendo de la oficina sin decir nada mas.

Edward estaba completamente en shock, sabia que parte de lo que ella decía era razonable….no le mintió a Bella cuando le dijo que no había podido dejar de pensar en ella..Porque era cierto. Anoche estuvo con Tanya, tratando de borrar las emociones que ella creaba en el.

Se sentó en la silla detrás de su escritorio, ¿como era posible que después de mirarla tan solo dos veces..su cuerpo tuviera ese tipo de reacción?.. ¿Como era posible que ella dirigiera cada uno de sus pensamientos?.

Era mas que claro aun después de cinco anos de resentimiento y dolor, aun no había podido sacársela de su corazón…

la seguía amando igual o mas que antes….


Bella trataba de calmar su respiración, mientras se paseaba de un lado para otro en la pequeña oficina que tenia en la escuela de baile. Había sido una estúpida idea el haberle dicho que si a Edward. El la odiaba eso era mas que claro.

Se golpeo la frente con la palma de su mano, - ¿como pude ser tan tonta? Ugh!

Edward Cullen iba a ser su perdición..No podía negar que la idea de volver a estar con el, le apetecía y bastante, pero el hecho de que el estuviera dispuesto a pagar sus deudas eso era lo que la ponía nerviosa. Edward no era un hombre generoso, y mucho menos lo seria con ella.

Se sentó detrás de su escritorio, tratando de pensar en cual seria la mejor solución..Pensó en empeñar la escuela pero su madre estaba en total desacuerdo con eso.

Bella tenia que tomar una decisión y rápido ya que el banco tan solo le había dado un mes para organizar todo y encontrar una forma de pagar.

-Bella- escucho la voz de su mejor amiga Rosalie, -Bella

-Estoy en la oficina- dijo

Rosalie entro a la oficina, sentándose frente a Bella, -te estuve llamando esta mañana y no me contéstate.

-estaba un poco ocupada, hoy tenia la cita en el banco..

Rosalie enarco una de sus cejas, -y esa reunión te tomo la mañana entera supongo

Sabia que no podía ocultarle nada a Rosalie, -No, me encontré con Edward otra vez y me invito a tomar algo

Los ojos de Rosalie se abrieron como platos de sorpresa, -¡ Que!

Bella asintió, -me ofreció pagar mis deudas si me acostaba con el

Ahí estaba directo al grano, - ¿y?-pregunto Rosalie con curiosidad

-y nada- respondió Bella levantándose de la silla, volviendo a caminar de un lado para otro -esta comprometido Rosalie, tu misma lo viste anoche..y con una mujer muy hermosa y elegante..Conozco a Edward y lo único que quiere es molestarme lo se.

Rosalie se acerco a su amiga rodeándole los hombros con su brazo, dirigiéndola al sillón que quedaba al otro lado del escrito.

-Bella, no entiendo. ¿Cómo sabe de tus deudas?

-no lo tengo bien claro, creo que Jasper se lo comento- respondió Bella, ahora pensando en su hijo, si Edward se había enterado tan fácil de sus deudas…no tardaría en enterarse de que ella tenia un hijo.

-Jasper Hale, el dueño del banco…

-Y mejor amigo de Edward- termino diciendo Bella

Rosalie soltó un suspiro mirando a su amiga con temor, -no se que decirte, pero algo si tengo claro ese hombre aun sigue enamorado de ti

Bella bufeo, rodeando los ojos, -si claro

-Es mas que claro la forma en que miraba a Emmett anoche era como si quisiera desaparecerlo, y esa propuesta de querer acostarse contigo, Bella ese hombre aun esta enamorado de ti.

Bella se llevo la mano hacia su corazón apretando la pequeña cadena que Edward le había dado cuando estuvieron juntos por primera vez, -Edward me odia Rosalie, lo pude ver en sus ojos

-Bella, si te odiara no te hubiera hecho la proposición de acostarse contigo- comento Rosalie en una voz cantarina

Ella la miro, un poco enojada - ¿y que estas insinuando? que me acueste con el, para que pague mis deudas, no soy una prostituta Rosalie

-no mal interpretes mis palabras Bella, yo te dije que Emmett esta mas que encantado de ayudarte con tus deudas..

Bella sabia esto, pero era demasiado orgullosa..Además ya le debía meses de renta a Emmett y no podía imponerle más de sus problemas.

-Lo se, pero no puedo. Ya le debo demasiado esto seria el colmo…

Rosalie sacudió su cabeza, dándole una mirada reprobatoria, - ¿te negaron el préstamo otra vez cierto?—Rosalie no espero respuesta, -Bella deja que te ayudemos

- no, y no pienso discutirlo, re aplicare otra vez al préstamo, aun me quedan tres semanas.

-Como quieras- dijo Rosalie, -de por cierto, pensé que hoy tenias cita con el sicólogo

Bella le dio una sonrisa a su amiga, agradeciéndole el cambio de tema, - la cambie para mañana, me dijo que se alegraba de que estuviera volviendo a vivir y tratar de olvidar.

Rosalie le dio una gran sonrisa a su amiga, alegrándose de volver a ver la Bella de antes. Rosalie había sufrido mucho cuando era una niña, había sido tocada y abusada por su padre. Pero no se comparaba con lo que Bella tuvo que vivir….había sufrido demasiado. No permitiría que Edward Cullen, arruinara la poca tranquilidad que tenia su amiga..

- ¿sabes que?- dijo Rosalie de repente, -creo que lo que Edward necesita es que le des una cucharada de su propia medicina.

Bella miro a su amiga con sorpresa, -¿en que locura estas pensando ahora?

En la cara de Rosalie se dibujo una sonrisa maquiavélica, -confía en mi Bella, ya veras…..


Y así fue como Bella se encontraba frente a las oficinas de Edward, lo había llamado diciéndole que ya lo habia decidido, no pudo evitar ponerse nerviosa cuando este le comento que pensó que se tomaría mas tiempo. Bella le contesto diciendo que ya no era la misma y que oportunidades como esta no se daban tan a menudo.

Había sido difícil hacer esa llamada, ya que Rosalie estaba frente a Bella, prácticamente revolcándose de la risa.

Pero aun así, Bella necesitaba entender el plan de Edward, saber si el estaba enterado de que ella tenia un hijo.

Bella levanto la cabeza, con determinación caminando hacia el cuarto piso, cuando las puertas del elevador se abrió ella camino hacia la derecha como había sido indicada por seguridad en la parte de abajo. Llego al escritorio que se encontraba casi al frente de dos puertas de madera.

-permiso, tengo una cita con Edward Cullen- susurro Bella, no queriendo interrumpir a la secretaria, quien se veía muy concentrada en el computador.

-¡Bella!-exclamo de repente, dicha secretaria, - ¿Qué haces aquí?

-Angela- respondió Bella, sorprendida al ver a su amiga de la universidad ahí.

-Wow- exclamo Angela de nuevo, poniéndose en pie y dándole un abrazo a Bella.

De repente las puertas que estaban al lado del escritorio se abrieron, mostrando a Edward.

-Isabella-dijo clavando su mirada en ella, recorriendo su cuerpo haciendo que Bella se pusiera roja de vergüenza., -Angela no quiero interrupciones- dijo sin quitar su mirada de encima de Bella.

Ella le dio una sonrisa nerviosa a su amiga quien la miraba con curiosidad para después seguir a Edward a su oficina. No se sorprendió cuando el cerro la puerta con llave.

Que estaría pensando que ella se acostaría con el aquí en su oficina…el simple hecho le daba asco.

- Puedes sentarte, Isabella.

Bella camino hacia una de las sillas que quedaban al frente del escritorio, quedando frente a Edward.

-No pensé que llegarías tan rápido a una conclusión, de hecho pensé que te tomaría mas tiempo-expreso Edward, observándola detenidamente.

Esto ponía nerviosa a Bella, - como ya te dije antes...no soy la misma mujer que conociste Edward.

-hmm-dijo el dándole una sonrisa ladeada, -eso lo tengo mas que claro Isabella

Era más que claro lo que quería decir con eso, -acepto Edward, me acuesto contigo si pagas mis deudas- Bella no se sorprendió al ver la cara triunfante de este.

El le dio una media sonrisa, -sabia que aceptarías… sabia que seguías siendo la misma interesada que lo único que le importa es el dinero.

Bella lo miro boquiabierta, claro sabia que todo era un invento de el, -eres un bastardo Edward Cullen- le dijo ella levantándose y dirigiéndose a la puerta, - ¿de verdad pensaste que aceptaría acostarme contigo?- Bella llego a la puerta dándose la vuelta sorprendiéndose al verlo justo detrás de ella, -no te mentí cuando dije que no era la misma mujer de antes, no soy tan tonta como para pensar que me ayudarías.

Edward seguía observándola sin decir nada, poniéndola aun mas nerviosa. Quería salir de ahí en cuanto antes, sentía como si el pudiera leer todas las mentiras que le había dicho con tan solo mirarla.

-Edward-susurro ella, cuando el se acerco mas, haciendo que ella quedara pegada contra la puerta.

El ladeo la cabeza, llevando ambas manos a los lados de la cabeza de Bella, dejándola completamente acorralada, - se que me estas ocultando algo Isabella-finalmente dijo, - y lo voy a descubrir, tarde o temprano.

Bella exhalo, tratando de esquivar su mirada, cosa que le era imposible; -no tengo nada que ocultarte

Edward, negó con la cabeza tratando de aclarar sus pensamientos. Bella no lo pensó dos veces saliendo de la oficina lo mas rápido posible. Tenia que poner la mayor distancia posible..

-Bella- grito Angela,

Bella se detuvo, -Angela ahora no necesi—

Ella la corto, dándole una pequeña sonrisa, -creo que necesitaras esto para salir

Bella tomo la identificación que le habían dado en la entrada que al parecer había dejado caer, dándole una sonrisa de agradecimiento.

-espero volverte al ver pronto, me saludas al pequeño Henry- expreso Angela, ignorante de la presencia de Edward justo detrás de ella.

Bella trato de sonreír ante el comentario de Angela, pero le salió forzada, -Por supuesto Angela, hasta luego.

Se dio la vuelta para salir de ahí el cuanto antes, pero Edward acelero sus pasos, tomándola del brazo justo antes de que pudiera entrar al elevador.

-Suéltame- le grito tratando de zafarse de su agarre

- ¿Por que demonios huyes de mi?- mascullo el, ignorando la mirada curiosa de su secretaria.

Bella empezó a respirar entrecortadamente, cuando decidió venir a verlo no pensó que se encontraría en esta posición.

- no huyo de ti Edward, simplemente quería asegurarme que tome la decisión correcta al separarme de ti cinco años atrás- mintió ella.

Pudo una pizca de dolor en su mirada, pero lo oculto rápidamente, - no Isabella, huyes porque aun te sientes atraída a mi-susurro rodeándole la cintura y atrayéndola hacia el.

Bella no podía formar ningún pensamiento coherente al tenerlo tan cerca, lo único que quería era besarlo y explicarle que todo había sido una mentira, que ella nunca quiso lastimarlo, pero que fue obligada a hacerlo.

-¿ quien es el pequeño Henry?-=pregunto el de repente acercándose mas a ella, casi rosando sus labios con los de ella.

Bella trago el seco, su mente le decía que estaba en aguas peligrosas que se alejara en cuanto antes, pero su cuerpo anhelaba otras cosas, -mi hijo, nuestro hijo- se oyó así misma decir, completamente deslumbrada por el.

Ella sintió como un escalofrió recorría toda su espalda cuando se dio cuenta que la mirada de el, había cambiado de coqueta a enojada en un segundo. En ese momento se dio cuenta del gran error que había cometido.

Edward se separo de ella bruscamente, - ¿dijiste nuestro hijo?

Bella sacudió su cabeza, tratando de aclarar sus pensamientos, y buscando a Angela con su mirada pero al parecer esta lo había dejado solos, ya que no la veía por ningún lado.

-¡Contéstame!- volvió a gritar el,

-Edward, yo-trato de explicarle

- ¿Tu que? Claro ahora lo recuerdo- ella vio como la mirada de este se endurecía mas mirándola con repugnancia, -estas embarazada, cuando te fuiste—aunque parecía una pregunta salió mas bien como un hecho.

Los ojos de ella empezaron a llenarse de lagrimas, no quería que el se entera así, si antes la odiaba estaba segura que ahora la despreciaba.

El al ver que ella no respondía, se acerco a ella con desesperación, -¿ Porque me ocultaste que tenias un hijo, y que dicho hijo era mío Isabella?-exclamo el, tomándola de los brazos y apretando con fuerza, tratando de consumir las ganas que tenia de zarandearla.

-Edward me lastimas- finalmente pudo decir en un llanto ahogado,

El la soltó, pasando las manos por sus cabellos, cosa que hacia cuando esta nervioso o desesperado.

-Yo nunca quise ocultarte nada, pero me vi obligada- dijo ella, secándose las lágrimas que rodaban por sus mejillas, si le iba a decir la verdad necesitaba ser fuerte y no un mar de lágrimas.

Edward levanto la mirada, observándola, ella continuo - cuando me fui, no sabia que estaba embarazada, si no nunca lo hubiera hecho, no sabes cuanto me arrepiento de habértelo ocultado..

Bella vio como la mirada de el se suavizo, mientras el caminaba hacia ella y le acariciaba unas de sus mejilla, - ¿Porque te fuiste Bells?

Ella soltó un sollozo al oírlo decirle así, - Edward nunca fue mi intención lastimarte, ni ocultarte que tenias un hijo

-Pero lo hiciste Isabella- casi grito el, volviendo a endurecer su mirada..-Quiero verlo

-no creo que sea una buena idea, el no te conoce y….- empezó a negar con la cabeza

-No me importa lo que pienses, conociéndote debo asegurarme si ese hijo es mío o no-espeto el

Sintió la punzada de dolor en su mejilla justo en el momento que la mano de Bella hizo contacto con su cara, -¿ Como te atreves a hablarme así Edward Cullen, estoy harta de tus sutiles insultos. No tienes ni la menor idea de lo que yo sufrí y no te voy a permitir que me trates así. No se que estuve pensando al tratar de hablar contigo, cuando lo único que quiero es que desaparezca de mi vida, y así poderte sacar de mi corazón de una vez y para siempre.-le grito mientras su cuerpo temblaba de rabia.

El se quedo atónito y ella sabia porque, prácticamente le había confesado que lo seguía amando.

Edward soltó un suspiro, -no creo que me sigas amando, no tienes porque mentir..

Ella lo miro detenidamente, quizás era el momento de que supiera todo, porque se había ido porque tomo la decisión separarse de el y ocultarle la presencia de Henry.

-Nunca deje de amarte-ella vio como el iba a contradecirla, pero ella levanto una de sus manos, -déjame terminar, por favor. Edward nunca quise dejarte, fui obligada a hacerlo. Si quieres conocerlo no lo voy a impedir. Y si viéndolo es la manera en que puedes asegurar que es tu hijo estas en todo tu derecho.

-Gracias-contesto en un susurro, - ¿Puedo hacerlo hoy?

Ella asintió, -en media hora sale de la escuela, podemos ir a recogerlo juntos si quieres

-me parece una buena idea, permíteme recoger algunas cosas- se dio la vuelta y entro de nuevo a su oficina.

Bella soltó un suspiro, tratando de sumergir las ganas que tenia de llorar, Rosalie no iba a estar nada feliz con la manera en que ella había enfrentado las cosas. Se había dejado deslumbrar por el, sacando a flote lo que ella había tratado de ocultar por cinco largos años.

Cuando el volvió a salir de la oficina, ella decidió que no debía seguir ocultándole las cosas, -Edward, hay cosas que tengo que explicarte, yo nunca quise…-

El la corto, -Isabella, ahora no…Solo quiero conocerlo. Luego podemos hablar de eso.

Ella solo asintió, siguiéndolo al elevador.

Finalmente salieron de la oficina y de las miradas curiosas de todos los trabajadores-mi amiga me trajo en su carro-comento, al ver que el buscaba con la mirada el carro de esta.

Edward asintió dirigiéndose a su carro sin decir media palabra y aunque ella sabía que era un poco absurdo, se sentía enojada y culpable a la misma vez. No había reaccionado como ella pensó que el lo haría. Estaba demasiado tranquilo, demasiado calmado y eso la ponía los nervios de punta.

Luego de diez minutos en el carro en completo silencio, ella hablo.

-Me imagino que ahora debes odiarme mucho mas que antes-comento ella, ante el silencio de el

El ladeo su mirada, observándola con tristeza en sus ojos, -debí haberte buscado, Isabella.. No debí haberte dejado ir tan fácil.

Ella lo miro, su corazón rompiéndose y comprimiéndose aun mas, -Todo fue mi culpa-susurro ella…y no pudo negar que le dolió cuando el no lo negó.

Ella fue débil al dejarse influenciar por Esme y Carlisle..Sabia que quizás sus amenazas podían llevarse a cabo pero el amor que sentía por Edward hubiera bien podido ser suficiente para luchar contra ellos…

hmmm...quiero saber que piensan, sus opiniones ante la reacción de Edward y Bella :)

como son tan divinas con sus Reviews aqui esta un adelanto del proximo capitulo

-Tu pelo es igual al mío-dijo el niño, sorprendiendo a Edward

-No tu pelo es igual al mío- contradijo Edward, dándole una sonrisa

-Debiste hablar conmigo, con un demonio Isabella, yo te necesitaba a mi lado, sabes muy bien que el dinero nunca me importo-

-Edward, yo solo quería lo mejor para ti y Carlisle, me aseguro que se encargaría de que tu perdieras todo si no lo hacia lo que el me pedía…

-¿ Donde estuviste todo el día Edward?, llame a tu oficina y me dijeron que habías salido temprano- expreso Tanya

-ahora no tengo ganas de hablar - contesto el, dirigiéndose hacia la habitación y ignorando la mirada de enojo de su prometida...

-estuviste con esa mujer-grito Tanya desesperada, viendo las marcas de uñas que el llevaba en su espalda.

Edward la miro sorprendido por un momento, recordando las marcas que Isabella dejo en su espalda..se había olvidado por completo de Tanya cuando estuvo con ella...