Hola lectores. Muchísimas gracias por sus reviews, me alegro que le gusten esta historia. Les deseo una buena lectura. Besotes :D

Cuando se despertó, Hermione sintió como si hubiera dormido por días. Sin embargo, notó que no se encontraba en su recamara y menos en su cama. Se encontraba en un lugar mucho más grande y tenia esta vista impresionante sobre la ciudad. Se recordó entonces adonde estaba y en casa de quien estaba sobre todo. Se levantó del sofá suspirando, como pudo haberse quedado dormida en el apartamento del rubio, en su sofá nomas. Todavía llevaba el vestido que se había puesto para coquetear con el portero, pero sobre el respaldo del sofá encontró una bata de seda negra. Con delicadeza la tomó y se dio cuenta que le quedaba perfecta, entonces se la puso y se fue a sentar sobre el sillón al lado de las ventanas. Se sentó abrazando sus rodillas y dejó la vista mecer sus sentidos.

Empezaba a madrugar, la vista era absolutamente impresionante, espectacular, podía observar y admirar toda la belleza de los detalles de los edificios y monumentos. La estructura del Tower bridge, los diferentes tonos bajo la poca luz que había en estas horas de la mañana. Acaso Malfoy se daba cuenta de la suerte que tenia de tener una vista tan espectacular, pensó. Seguro que no, el estaba demasiado ocupado a fastidiarle el día a los demás. Pero sin embargo lo que la sorprendió fue el montón de libros que tenía el rubio, casi podía rivalizar con su propia colección.

Spiderman la interrumpió en sus pensamientos, el elfo le preguntó si quería desayunar algo. Pensó por un minuto, ya estaba aquí, porque no aprovechar el desayuno. Pidió un café con leche y le preguntó que le trajera lo que Malfoy tenía costumbre de tomar en las mañanas. Spiderman regresó con su café de leche y otra taza para Malfoy. Hechizó la bebida para que quedara caliente y tomó un sorbo de su café con leche caliente. Estaba tan distraída por la vista de la ciudad que no vio a qué momento Draco entró en el salón.

Cuando Draco vio Hermione sentada admirando la vista, bebiendo su café, vestida así con una bata de seda, pensó en la última vez que tuvo la compañía de una mujer en su apartamento. Hacía años de esto, y era su ex esposa, ninguna otra mujer estuvo en su apartamento. No llevaba sus conquistas en su apartamento, prefería mejor ir al apartamento de ellas. Su apartamento era su espacio personal.

-"Confortable Granger"- preguntó irónico, las manos en los bolsillos del pantalón de su pijama, su camisa sin mangas acentuaba su figura musculada.

-"Muy confortable, gracias Malfoy"- contestó sin quitar su mirada de la vista, le tendió su taza sin una palabra. Draco alzó una ceja pero la tomó de igual modo, saboreando la bebida caliente, Spiderman hacia un café excelente.

-"Leí tus apuntes Malfoy, muy interesantes por cierto. Pero me temo que otra vez estés equivocado, lo que escribiste son puras tonterías."- dijo Hermione enfrentándolo, bebió su café con leche observando su reacción.

-"Es de muy mala educación entrar en la casa de alguien sin estar invitado Granger y mucho más si esta persona se pone a meter sus narices en asuntos ajenos" – Hermione bufó y Draco rodó los ojos.

-"Quiero ayudarte a escribir la verdad, si vas a escribir un artículo sobre mí, quiero que contenga un mínimo de verdades en el"- admitió Hermione mirándolo a los ojos.

-"Tu Granger, me ayudarías. ¿A cambio de qué? Seamos honestos Granger, cuando la limosna es grande hasta los santos desconfían"- dijo Draco alzando una ceja. Hermione soltó una risilla.

-"Muy bien Malfoy, iremos al grano. Yo sé que la empresa Malfoy está a punto de abrir nuevas oficinas en Londres mágico y en Francia, van a necesitar planos, arquitectos. Quiero el contrato."- habló Hermione seria.

-"Has perdido el juicio Granger, si crees que te voy a recomendar a mi padre para que estés involucrada en los negocios de la familia, puedes esperar sentada"- contestó Malfoy sacudiendo la cabeza con una sonrisa, muy divertido por la idea.

-"Tú decides, a cambio de este contrato, tendrás todos los hechos, toda la verdad. Honestamente Malfoy, siendo el primero en publicar este articulo, el Prophet podría con facilidad vender esta entrevista, lo que te traería todo el reconocimiento como periodista."

-"En qué momento de volviste tan astuta Granger, donde diablos pasó la santurrona y beata de Gryffindor que se la pasaba dando lecciones de decoro y de buena conducta"- preguntó con sarcasmo taladrándola con esta mirada gris como si quisiera ver en su alma. Hermione sonrió tristemente y tomó un sorbo de su café con leche.

-"Ella ya no existe, pero esto ya es cosa del pasado."- miró al rubio con la misma intensidad. –"Ahora decides tu, lo tomas o lo dejas Malfoy"- Draco frunció los ceños, esta Granger no tenia absolutamente nada que ver con la castaña insoportable con el pelo incontrolable que conoció en Hogwarts. Pero esto se debía de esperar, el también había cambiado. Sin embargo le intrigaba esta Hermione Granger, su investigación se ponía cada vez más interesante, iba de sorpresas en sorpresas.

- ¿Se puede saber a qué se debe este cambio Granger? Anda entre nosotros, te prometo que nada de lo que digas saldrá de aquí" – Hermione bufó.

-"Si te lo digo, después tendré que matarte"- dijo seria y Draco palideció por un momento. Hermione se echó a reír – "Malfoy, no te pases, no te hago preguntas sobre el porqué de tu presencia aquí en Londres, hazme el mismo favor. Entonces que decides, no tengo todo el día."

Hermione se levantó y se puso delante del rubio, con un aire desafiante. Draco la miró de pies a cabeza, observando la figura de la castaña que se veía más que tentadora en esta bata de seda y su pelo todo despeinado. La imagen que le proyectaba era lejos de ser desafiante, al contrario. Hermione sintiendo la mirada intensa del rubio, apretó más fuerte el cinturón de su bata y se cruzó de brazos.

Draco bufó, como le podía reprochar que la mirara, era hombre y ella estaba en su apartamento vestida de una bata de seda que le llevaba hasta las rodillas. Por supuesto que la iba a mirar.

-"Esta bien, trato hecho Granger"- extendió su mano para cerrar el trato. Hermione observó su mano dubitativa antes de apretarla.

-"Bueno, te espero en mi apartamento a las cinco de la tarde Malfoy, tengo algo que mostrarte algo. Dale las gracias a Spiderman de mi parte por su amabilidad"- se dirigió hacia el sofá y recogió su bolsa y sus tacones para luego desaparecer.

Draco se quedó observando el lugar donde segundos antes había estado Hermione. La muy mal educada ni siquiera lo agradeció por su amabilidad, no en lugar de esto prefería agradecer a Spiderman. Era él quien pagaba la renta, no el elfo pensó. No entendía como esa mujer podía exasperarlo tanto y en el mismo lugar ser todo un misterio. Granger había cambiado y más de lo que se había podido imaginar y quería saber porqué. Acabó su café y llamó a Spiderman para que le sirviera otro. Tomó su cuaderno de apuntes y su pluma, este trato que acababa de hacer con Granger no le presagiaba nada bueno. Sin embargo estaba curioso de lo que podría salir de todo esto. Para esto solo tenía que esperar hasta las cinco de la tarde pero mientras tanto tenía una investigación que continuar.

Starbucks, cerca de la academia real de las artes

Después de una mañana pasada en la oficina a ponerse al día con su trabajo, Hermione se reunió con sus dos amigas, Ginny y Luna en un café de la ciudad. Hermione acababa de contarles lo del trato que había hecho con Malfoy.

-"Estas completamente chiflada"- dijo Ginny antes de probar su muffin de arándano. Luna tomó un sorbo de su café batido y miró a su amiga.

-"Estoy de acuerdo con Ginny Hermione, piénsalo bien, esto es una idiotez. No veo por qué quieres tanto este contrato con los Malfoy, ya estas reconocida por tu trabajo aquí."

-"Gracias a este contrato la agencia será reconocida tanto en el mundo mágico como en el mundo muggle. Vamos a poder entrar por la puerta grande Luna. Será la consagración de nuestros esfuerzos."- comentó Hermione sorbiendo su café batido.

-"Si pero Hermione, este articulo se trata de tu vida privada. El mundo mágico no tiene por qué saber lo que haces con tu vida y menos porque te sales huyendo de tus bodas. Personalmente pienso que es una muy mala idea. Además se trata de Malfoy, un hurón sin el menor escrúpulo. Me da mala espina este rubio." – dijo Ginny.

-"Bueno lo que quiere decir Ginny es que no conocemos muy bien a Draco y además el primer artículo que escribió no era nada halagüeño"- dijo Luna.

-"Malfoy es un hombre como todos los demás, yo sabré muy bien como esquivar sus trampas, si trata de tenderme una. Ya me comprometí cuatro veces que no se les olvide."- aseguró Hermione.

Ginny intercambió una mirada con Luna, esta situación con Malfoy se estaba volviendo cada vez más problemática.

-"Ya conoces la frase, quien juega con fuego se quema. Solo espero a que no te vayas a quemar amiga"- habló Ginny.

-"Ay Ginny hasta suenas como la profesora Trelawney"- Hermione imitó la voz de la profesora y se puso a gesticular como lo hacia la profesora en sus clases" Adivine el futuro con su ojo interior"- Las tres amigas se echaron a reír, asustando a unas personas sentadas cerca de la mesa. Después de esta broma hablaron de cosas más alegres sin embargo Ginny y Luna seguían teniendo sus dudas acerca de la relación formándose entre el rubio y la castaña.

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