Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no son de mi propiedad.
Capítulo 94. Feliz cumpleaños
El amanecer las había sorprendido aun en la cama, desnudas y despiertas. La noche había sido larga, muy larga, sexo, caricias, planes, más sexo… solo una palabra para describirla ¡increíble!
Deberíamos levantarnos ya – murmura Quinn ni hacer ningún movimientos por llevarlo a cabo
Nooo… un poco más
Tenemos que arreglar todo esto y tienes que ir a la ciudad – le recuerda rodeándola más fuerte con sus brazos – además tus padres van a venir a comer y no creo que sea buena idea que nos pillen así – continua besando al final su cabeza y soltándola
No son tontos ¿sabes? Tienen bastante claro que nos acostamos
Ya, una cosa es saberlo y otra verlo… deja de protestar y levántate ya ¿desde cuando eres tan vaga? – se burla lanzándole la camiseta que había acabado en el suelo junto al resto de la ropa
Es tu culpa, yo antes no era así
Si, claro – le sigue la corriente mientras recoge – oye podrías comprar algunas cosas para esta tarde?
Claro, apuntalas y yo me encargo – acepta ayudando a su chica a dejar la habitación en perfectas condiciones para sus invitadas
¿Cuánto tiempo te va a llevar lo de…
Poco, pase ayer para verlos y elegir ¡te va a encantar! ¡Aun no me puedo creer que me dejes hacerlo!
Yo tampoco me lo creo
¡oh, vamos! Es por Beth, será bueno para ella, ya sabes para aprender a ser responsable y todas esas cosas… estas así porque sabes que mi regalo le va a gustar más – la chincha con burla al ver las caras que pone y no puede evitar soltar una carcajada cuando la rubia sale disparada de la habitación cargando con la ropa sucia
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¡Rachel! – grita Quinn ofuscada - ¡Ven y llévate esto de aquí ahora mismo! – exige después de casi pisarlo por tercera vez - ¡O sino…
Sino ¿Qué?
¿De que se ríen? No tiene gracia – se dirige a los padres de su novia ignorando el tono desafiante de esta
Nada, nada… cosas nuestras – dice Leroy desde lo alto de la escalera que esta utilizando para colgar la pancarta de feliz cumpleaños para Beth
Oye, esta mañana estabas de mejor humor
¡Ya! Esta mañana no tenia esto en mi camino – indica señalando al suelo
Esta bien, ya me lo llevo
Gracias – susurra viendo desaparecer a la morena – tengo un problema
¿Podemos ayudarte? – se ofrece Hiram con buena voluntad
¿Hay alguna manera de decirle que no a su hija? – pregunta con esperanza pero rápidamente los hombres niegan – me lo temía – susurra justo en el momento en que un claxon suena fuera de la casa
¡Ya están aquí! – grita Rachel bajando del piso superior directa a la puerta de entrada, sus padres y Quinn la siguen con más calma
¡Mama… me estas ahogando! – murmura la pequeña entre los brazos de la diva consiguiendo que la suelte
Perdona, es que me parece increíble que solo tengas un año más, ¡estas tan mayor!
Felicidades princesa – es el turno de Quinn para abrazar a su hija, aunque lo hace con menos fuerza que la morena cosa que la pequeña agradece
¡Abuelos! – grita emocionada al ver a los dos hombres detrás de sus mamas
Feliz cumpleaños, pequeña – la felicitan con sus correspondientes abrazos mientras las chicas se saludan entre si
¿Cómo ha ido el viaje? – pregunta Quinn mirando a sus amigas
Bien – contesta Sam
Muy bien – responde Santana con sonrisa picara igual que la que se le escapa a Britt. Habían aprovechado muy bien el vuelo
Durante la tarde, todos reunidos en el salón, recuerdan anécdotas de su niñez, como la vez que Leroy tuvo que llevarse a una pequeña Rachel de dos años a una conferencia, y la niña escogió el momento de mayor importancia para aparecer en pañales en el escenario y bailar una de sus canciones infantiles favoritas, O la vez que la pequeña Beth se escapo de casa y se encerró en el ascensor, subiendo y bajando durante al menos quince minutos. O cuando Britt metió al pobre Señor Tubbington en la bañera para un baño con espuma y el gato estuvo corriendo por toda la casa envuelto en una enorme bola blanca de espuma. Y así una cosa tras otras había hecho de la tarde algo divertido.
Pero la paciencia de la pequeña cumpleañera estaba llegando a su fin, ella quería sus regalos. Por la mañana sus tías le habían dado el suyo en NY, una enorme casita de muñecas de dos plantas, completamente amueblada, Beth se había emociona mucho al verla y Santana se había encargado, tal y como le había prometido a Quinn, de grabarlo todo en video para verlo más tarde.
A la fiesta se había unido minutos antes de comenzar a abrir los regalos Austin, quien para alegría de Rachel, no había llegado solo, sino en compañía de una guapa chica. Lo poco que habían podido averiguar de ella es que era de Lima, que se fue fuera para la universidad y hacia solo unos meses había vuelto para cuidar de su madre enferma. A Rachel le habría gustado indagar más pero el sonido del timbre se lo había impedido.
Hola – saluda cortésmente la nueva invitada
Has venido - espeta entre sorprendida y temerosa, al invitarla esa misma mañana no pensó muy bien en como lo tomaría Quinn y ahora…
¿Llego pronto? No me dijiste ninguna hora así que… - dice nerviosa la mujer aguantando una caja entre sus manos y una bolsa colgando de su brazo
No, no… es solo que… Quinn no sabe… me olvide – es el turno de Rachel para ponerse nerviosa
Rach ¿Quién… - la pregunta queda en el aire al ver quien esta en la puerta – Mama – susurra sin creérselo del todo
¡Abuela! – grita Beth apareciendo justo detrás de la rubia y corriendo hacia la mujer - ¿Has venido a mi cumpleaños? ¿Cómo lo sabias? Mami ¿Por qué no me lo habías dicho? – pregunta dirigiendo a su madre que a su vez mira a Rachel, quien le devuelve una mirada culpable - ¡Vamos! Quiero que todos te conozcan – espeta tirando de su abuela sin esperar respuesta alguna
Esto tiene una explicación – espeta en cuanto se quedan a solas
Me imagino
Esta mañana cuando he ido a por el regalo de Beth me la encontré y bueno, empecé a hablar y hablar, ya sabes como soy, me puse tan nerviosa que no se como pero acabe invitándola… ¿estas enfadada?
No, solo… sorprendida
Lo siento cielo, si te sirve de algo no pensé que vendría, quiero decir…
Ya sé… relájate – le pide acuciando su mejilla
¿Estás bien?
Si
Genial porque yo no. ¡Quinn, es tu madre! ¿Qué digo? ¿Qué hago?
Tu solo se tu, si no le gusta es su problema – dice besándola fugazmente para tranquilizarla
Al volver a reunirse con los demás, la escena les resulta sumamente extraña, Beth esta en el centro sin separarse de Judy ni un solo momento, explicando a todos quien es ella y quienes son los demás, como si ellos no lo supieran, bendita inocencia. Santana, preocupada, busca con la mirada a Quinn y esta asiente brevemente, indicándole que todo esta bien. Las chicas se sientan el sillón libre y observan atentas la emoción de Beth y la pequeña vergüenza que la mujer mayor esta pasando recibiendo la atención de todos.
Beth, es hora de abrir los regalos
Quinn detiene la explicación de su hija, salvando a su madre. Judy la mira agradecida y para alegría de Quinn no ve rechazo en sus ojos cuando fija su mirada en su mano unida a la de Rachel.
Las primeras en darle su regalo son Sam y Kyla. La alegría de Beth es inmensa al descubrir en una caja, perfectamente envuelta, la colección completa de los cuentos de Disney con sus respectivas bandas sonoras. A las chicas le siguen Austin y su chica, la pareja le había comprado la última Barbie del mercado con todos sus accesorios. Sus abuelos, los padres de Rachel, le regalan un karaoke con cientos de canciones para que vaya practicando para convertirse en una estrella. La pequeña había querido estrenarlo en ese momento pero Quinn la convence de que es mejor seguir abriendo los regalos. Judy no podía ser menos, y a última hora se había hecho con varios vestidos como regalo de cumpleaños para su nieta. La mujer había insistido en cambiarlos si no le gustaban pero la niña se había negado en rotundo, le encantaban, especialmente porque eran regalo de su abuela.
¿Y ahora? – pregunta expectante la pequeña, solo faltaba el regalo de sus mamas
Cierra los ojos – le pide Quinn levantándose y ella obedece sonriendo, la rubia va hasta la cocina y vuelve con su regalo – Esta bien, cuenta hasta tres y los abres ¿ok?
Uno – comienza a contar a la vez que asiente – dos y ¡tres! – grita abriendo sus pequeños y chispeantes ojos, los cuales se abren aun más al ver la bicicleta de color rojo frente a ella - ¿Es para mi? – pregunta acercándose con cuidado
¡Claro que si! ¿Para quién sino? – confirma la rubia
¡Gracias! – exclama abrazando primero a Quinn y luego a Rachel
Todavía hay más – dice Rachel casi tan emociona como la niña
¿Más? – pregunta y Rachel asiente con energía ante la curiosidad del resto y la enorme sonrisa de Quinn. La rubia no sabe a quien le va a hacer más ilusión el regalo, si a su hija o a su chica
Vas a tener que subir a tu cuarto para averiguar que es – le informa casi sin tiempo porque Beth ya esta corriendo escaleras arriba
¿No estaba en nuestro cuarto? – susurra Quinn confusa
Lo cambie hace un rato
¿Por…
Quinn no puede preguntar por qué. El grito de su hija desde la parte superior de la casa se lo impide, todos se miran extrañados, excepto ellas que se sonríen mutuamente seguras de que le ha gustado.
¡Me encanta! – dice bajando con prisa por las escaleras seguida de una pequeña bola de pelo blanco emitiendo pequeños y agudos ladridos. Todos corean un ¡oh! Al ver al perrito
Es precioso San – musita Britt abrazando a la latina
¿De donde lo habéis sacado? – pregunta Sam
Rachel ha ido al refugio de animales a por el esta mañana
Así que es perrito ¿no? – interviene Kyla
Si pero es tan mono – confirma la diva con una sonrisa embobada
¿Como te has dejado convencer? – susurra Santana a Quinn de forma que solo ella puede escucharla
Créeme, si Britt te lo pidiera diría que sí ¿o me equivoco? – Quinn no necesita respuesta con una sola mirada le basta para saber que su amiga aceptaría aunque los perros le hacen casi la misma gracias que las arañas
¡Mira, mami! ¡Le gustas! – exclama sin dejar de mirar a su perrito juguetear con las cordoneras de los deportivos de su madre
¡Rachel! – la rubia se queja a la morena, ese perro la había tomado con ella y sus zapatos
Solo quiere jugar cielo – le excusa cogiéndolo en brazos y poniéndole caritas
Pues que busque otra cosa para jugar – Rachel sonríe, si tan solo supiera que ya había encontrado otra cosa para jugar, una de sus camisetas para ser exactos, la había dejado para la basura. Rachel no desea que llegue el momento de que Quinn lo descubra
Y de vuelta un capitulo tranquilo, con momentos buenos xD
¿Nadie ha caído en cual era el regalo de Rachel? Estaba cantado ¿no?
Y la invitada sorpresa tenia que ser Judy ! ajaja
Todas las preguntas que os podáis hacer como ¿cual de las dos sera la embarazada? ¿matrimonio o no?¿ Volverá a Abby? Todas se van a resolver en los próximos capítulos :)
Que poquito queda para el final !
Gracias por seguir ahi xD
Saludos.
