¡Hola lectores! Muchisisimas gracias por sus review, siempre me traen una sonrisa. Los dejo con un nuevo capítulo. Los deseo una buena lectura :D
Restaurante en Diagon Alley
El camarero los llevó a una mesa en una especie de terraza, el cielo estaba hechizado para hacer aparecer un millón de estrellas. La vista hechizada, daba sobre el mar, el sonido de las olas fracasándose sobre las rocas y el artista que tocaba el piano en el restaurante daban un atmosfera romántico al lugar. Un atmosfera que hubiera sido mejor si solo hubieran sido una pareja cenando, pero en este caso estaban cuatro y para nada estaban listos para disfrutar de este atmosfera cuando allí estaban sentados sin saber ni que decirse. La única que trataba de conversar era Lisette que en este momento estaba conversando con Ron sobre las últimas reformas en el ministro.
Draco había ordenado un whiskey de fuego al igual que Ron y estaba más interesado en su bebida que en la conversación tomando lugar a su lado. Hermione tenía la mirada perdida, sobre el mar en frente, acariciando inconscientemente la rima de su copa de vino con la punta de su dedo índice, totalmente ajena a la conversación de los dos.
-"Dime Granger, ya te han dicho que es de muy mala educación no hacerle caso a la gente que te acompaña en una cena, y especialmente cuando se trata de tu queridísimo novio aquí presente"-habló Draco. Hermione miró al rubio con interrogación. Cuando miró al rubio se dio cuenta que Lisette y Ron la estaban observando.
-"Perdón. ¿Qué me decías corazón?"- Draco hizo una mueca al oír el apodo de cariño, nadie se dio cuenta salvo Hermione que lo fulminó con la mirada.
-"No yo Mione, Lisette te estaba preguntando algo"-sonrió el pellirrojo.
-"¿No sabía que usted y Draco eran amigos, desde cuando se conocen?"- preguntó Lisette sonriendo, acariciando el ante brazo de Draco.
-"No lo somos"- contestó con un tono seco, vio como Lisette se sorprendió de su tono y sonrió como para disculparse. Draco fulminó el pellirrojo con la mirada al ver la sonrisa de autosuficiencia que tuvo cuando Hermione dijo que no eran amigos. "Quiero decir, Draco y yo nos conocemos desde Hogwarts, fuimos al mismo colegio. Ahora trabajamos en colaboración sobre un proyecto"- dijo, era la cosa que más se acercaba a la verdad, pensó. Ron bufó.
-"Perdóname 'Mione pero ayudarlo a que escriba un articulo lleno de sandeces sobre tu vida no parece ser un proyecto."
-"Y qué sabrás de lo que es un proyecto Weasley"- siseó Draco.
-"Saben que pienso que es tiempo de ordenar, que les parece. ¿Lisette, a que te dedicas en la vida? ¿Cómo se conocieron? Y por favor trátame de Hermione, aquí estamos entre amigos. ¿No?"- preguntó Hermione taladrando a Ron con la mirada, sólo quería apaciguar las cosas entre los dos para que no se pongan a discutir. Ron asintió y apretó su mano. Draco acabó su copa de whiskey de fuego con un solo trago. Esta cena era una verdadera pesadilla, tenía que soportar a esta maldita comadreja y para el colmo verlo coquetear con Granger. Que desagradable, pensó. Levantó el brazo y pidió a un mesero que lo sirviera otro, malhumorado.
-"Son muchas preguntas"- se rió Lisette.
Hermione sonrió también, forzando una sonrisa sobre su rostro, la verdad es que no tenía ganas de reír. Ron y Draco estaban a punto de discutir y Lisette la exasperaba. La mujer esa no era ninguna bruta, al contrario, se veía muy refinada y esto la molestaba. A cada rato tocaba el rubio, como si temiera que fuera a desaparecer. Verlos coquetear de esta manera le daba ganas de vomitar. Hacia unos días Malfoy la estaba besando como si no hubiera mañana y ahora lo veía en compañía de una mujer como si nada. ¡Qué poca vergüenza!
-"La verdad es que Draco y yo nos conocemos hace muy poco tiempo, tres días para ser más exacta. Yo soy gerente de las finanzas en la empresa de Zabini and co. Sin embargo nos llevamos muy bien y pienso que esta relación tiene futuro, que dices Draco"- el rubio esbozó una sonrisa y besó la mano de la mujer.
-"Claro, sin la menor duda"- contestó con una sonrisa. Podrá esta cena convertirse más y más en una farsa, pensó Hermione.
Un mesero tomó sus pedidos y Lisette se inclinó para besar la mejilla de Draco. Hermione miró la expresión del rubio de soslayo mientras conversaba con Ron. Draco tomó la mano de Lisette y la acarició.
-"¿Dime Lisette que piensas de un hombre que besa a una mujer que está a punto de casarse? La hija de una amiga de mi madre está por casarse y allí tienes a este hombre que la besa así de la nada. "– Lisette se quedó sorprendida por la pregunta de la castaña y miró a Draco, sonriendo, la situación dándole mucha gracia. Draco miró Hermione con reproche, Hermione le devolvió su mirada.
-"Bueno depende si este hombre sabe que esta mujer está comprometida"
-"Oh lo sabe perfectamente bien"- contestó Hermione con un tono sarcástico.
-"Bueno este hombre me parece ser un cínico"- Draco se atragantó con su whiskey de fuego y Lisette se apresuró para ayudarlo. Hermione sonrió con suficiencia al igual que Ron sonrió. Después de unos minutos Draco se repuso y ahora tenía una expresión de pura ira que escondía bajo una actitud tranquila. Pero Hermione se dio cuenta de la mirada que le daba, esa misma mirada fría que tenía en Hogwarts cuando la insultaba por ser hija de muggle.
-"Como decía, a mi me parece que este hombre solo se quiere aprovechar de esta muchacha, de verdad hoy en día, en quien una se puede confiar. Con estos inútiles que seducen y después nos dejan con nada. Perdónenme pero no puedo soportar a estos hombres sin moral, además con una mujer comprometida. ¡Qué poca vergüenza!"- se indignó Lisette, sonrojándose por la tirada que acababa de hacer.
-"Sí que tío más cabrón. Yo que en el lugar del prometido, le daría su merecido a este tarambana. Nadie toca a mi pequeña"- Ron pasó su brazo por la cintura de Hermione y la atrajo hacia él, besando su sien. Hermione sonrió, Ron era tan cariñoso, como podía sentir algo por un imbécil como Malfoy cuando tenía a este hombre a su lado. Ella puso su mano sobre su muslo cariñosamente y vio como Lisette los estaban sonriendo.
-"Ustedes forman una pareja muy linda. ¿No te parece Draco?"
-"Sí por cierto"- contestó con sorna. –"A mí me parece que esta amiga tuya Granger no dice toda la verdad, que tal si es ella quien esta seduciendo al hombre"
-"¿Perdón?" – preguntó Hermione, no podía creer la desfachatez del rubio.
-"Oíste muy bien Granger, digo que tu amiga está tratando de seducir a este hombre, a lo mejor esa es otra come hombres, solo quiere pasar un buen rato con él y botarlo después"- contestó fulminándola con la mirada.
-"Sí, y este hombre a lo mejor es otro imbécil que ni siquiera tiene un ápice de vergüenza para tratar de seducir una mujer comprometida. "- contestó Hermione mirándolo con asco.
Lisette y Ron estaban observando los dos discutiendo, Lisette miraba la escena sorprendida y Ron solo observaba, orgulloso de ver a su prometida, darle una cuchara de su propio chocolate a Malfoy.
-"Pero él si tiene un ápice de vergüenza Granger solo que esa mujer es tan ingeniosa y manipuladora que lo lleva a hacer cosas que en su sano juicio no haría nunca como besarla por ejemplo."
-"¡Entonces mi amiga tiene la culpa! Que cínico eres Malfoy, este hombre solo se puede culpar a sí mismo. El es el que manipula a mi amiga y no el contrario."
-"¿Perdona pero seguimos hablando de la misma persona?"- preguntó Lisette. Los dos estaban tan enfurecidos, que ya no le hacían caso a sus parejas.
-"¡Por supuesto que no! ¡Fue tu amiga quien empezó primera!"
-"¿Mi amiga? ¡No seas hipócrita!"- Unas personas que estaban cenando habían dejado el contenido de sus platos para mejor oír lo que se decían. Otras se estaban ofendiendo por la falta de maneras de los dos jóvenes, llamando al responsable del restaurante.
-"Y tú no seas tan de mala fe"
-"¡De mala fe, yo! ¡Eres un baboso!"- Ron y Lisette empezaban a tranquilizar sus parejas viendo que ahora toda la gente los estaban mirando. En el mismo momento llegó el mesero con sus platos.
-"Me voy a tomar un poco de aire, estoy segura que afuera se respira mejor que aquí, con permiso"-
Hermione se levantó de un salto y se dirigió hacia la salida. El mesero pareció ofenderse por la partida repentina de la castaña, creyendo que eran los platos que no estaban a su gusto. Ron tranquilizó al hombre de inmediato. Si el tenia que servir sus platos, no quería que escupiera en su comida.
-"Draco, vete a disculpar por favor. Fue muy dura la manera en la que le hablaste. ¿No crees?"- preguntó Lisette. Ron hizo ademan de levantarse pero le pidió que se quedara sentado y que la acompañara, ya que Draco iba a disculparse con Hermione. Draco miró a Lisette como si estuviera loca, no se iba a disculpar, si una persona tenía que hacerlo, era Granger.
Finalmente después que Lisette se negara a volver a hablar con él si no le iba a pedir disculpas a Granger, se levantó para buscar a Hermione.
La encontró fuera del restaurante caminando de un lado para el otro en frente de la entrada. Esperó unos minutos antes de hablarle.
-"Granger"- la llamó y ella se detuvo en seco, mirándolo con disgusto.
-"Vete Malfoy, por favor"- dijo con un tono tan cansino que hasta sonó como una súplica.
-"Vine a disculparme, me pasé"- se acercó y se puso a su lado, los dos ahora observando la gente que andaban en la calle opuesta.
-"Me exasperas Malfoy, no te entiendo"
-""Yo tampoco"- la miró de soslayo y parecía tan tranquila, la mirada intensa. –"Porque no te vienes a dar una vuelta conmigo Granger, no te preocupes por Lisette y Weasley. Ya saben dónde estamos y no se van a preocupar."- Hermione lo miró a los ojos y pareció vacilar por un momento antes de asentir.
-"Teníamos costumbre de ir a pasear por este lado de la ciudad cuando era pequeño, no me gustaba porque mi madre me tomaba de la mano y yo quería caminar solo. Después íbamos a una heladería y mi padre me tomaba un helado sabor vainilla y chocolate, me gustaban mucho."- Draco empezó a hablar sin ninguna razón, solo se sentía bien hablar de estas cosas con ella. Hermione seguía caminando a su lado, escuchándolo. Estaba más tranquila con el paseo que estaban dando por Diagon Alley.
-"Te preguntarás porque me hice periodista. ¿No? Bueno cuando estaba en los Estados unidos, estudie literatura en la universidad. Allí estudie unos años y regresé a Londres, frescamente licenciado de la universidad. De allí encontré Astoria, trabajaba en el Prophet y me propusieron que escribiera para el Prophet, acepté."- llegaron hasta una avenida y a la esquina se encontraba la heladería de la que había hablado el rubio. Hermione vio como Draco estaba observando el lugar sin decidirse si quería ir no ir.
-"Invítame a comer un helado, es lo menos que puedas hacer para disculparte Malfoy"- habló Hermione dirigiéndose hacia la heladería, Draco sacudió la cabeza, de verdad esta mujer no paraba de sorprenderlo, con razón no la podía entender. Los dos decidieron sentarse a una mesa y comer su helado, adentro. El lugar estaba muy bien decorado con colores llamativos y retratos de magos famosos. Sus pedidos llegaron minutos después y Hermione observó, divertida como Draco se comía su helado a cucharada.
-"Está delicioso"- dijo el rubio, miró Hermione probar su helado que era del mismo sabor que el suyo y esperó su opinión
-"Sí, exquisito"- dijo Hermione sonriéndole por primera vez esta tarde. Draco sonrió también, los dos muy a gusto con la compañía del otro. Draco notó por segunda vez este día la cadenita de oro que llevaba Hermione, y pudo ver que las letras no eran una H y una G como pensaba sino una H y una E. Sin pensarlo, se inclinó y tomó el colgante es su mano. Unos escalofríos recurrieron el cuerpo de la castaña cuando sintió la punta de los dedos del rubio rozar su piel. Draco observó las iniciales, preguntándose que significaban ahora que sabía que no eran las iniciales de Hermione. Levantó la vista para mirar a Hermione, con el colgante entre sus dedos.
-"Me intrigas Granger"- dijo antes de soltar el colgante.
-"A ti todo te intriga Malfoy" – contestó con sorna, tomando una cuchara de su helado.
-"No, eres la única"- contestó Draco en un susurro, taladrándola con la mirada. Hermione ni sabía que pensar. ¿Que quería decir con esto? Al ver la expresión perpleja de Hermione, Draco se reprochó a sí mismo por utilizar este tono de voz con ella. Pero cuando estaba con ella, no podía controlarlo, estaba atraído por Hermione Granger y esto solo le traería dolor de cabeza. Draco empezaba a sospechar que Merlín no estaba de su lado porque en este mismísimo instante notó como Hermione tenía un poco de chocolate en la comisura de sus labios. Se lo dijo a Hermione pero antes de que ella se lo quitara Draco le quitó el poco de chocolate con su pulgar. Este gesto era tan íntimo pero se sentía tan correcto a la vez. Llevó su pulgar en su boca, chupando el chocolate. Como si nada comió el resto de su helado. Hermione acabó el resto de su helado también, los dos conversando mientras comían su helado.
Después de haber comido sus helados los dos regresaron al restaurante. Cuando Hermione estaba por entrar en el restaurante, Draco que estaba detrás de ella la detuvo tomando su mano. Draco sabía que no iba a tener otra oportunidad una vez que regresarían en el restaurante. Atrajo Hermione hacia él y rodeo su cintura. Como entendiendo la intención del rubio, los brazos de Hermione rodearon el cuello de Draco por puro reflejo. Draco acarició su mejilla con su otra mano y acarició el pelo de Hermione sin dejar de mirarla.
Hermione estaba totalmente aturdida, preguntándose como Malfoy podía insultarla y parecer tan frio en un momento y ser tan así, tan cariñoso con ella, en otro momento. Miró en sus ojos para encontrar cualquier respuesta a sus interrogaciones pero su mirada no dejaba reflejar nada. Solo era más cálida, su mirada lejos de hacerla sentir observada y bajo extrema escrutinio, le daba la impresión de ser deseada por el rubio, pero se podía equivocar. Draco apartó el pelo de la castaña de su hombro derecho y empezó a esparcir besitos por su hombro para después ascender hasta su cuello, como quiso hacerlo desde que la vio entrar en el restaurante. Hermione llevó una mano en el pelo del rubio y hundió sus dedos en el.
Luego Draco buscó los labios de Hermione, el beso empezó dulce y suave y Hermione se sintió desfallecer. Draco la abrazó fuerte contra él.
-"¿Que deuda estarás pagando ahora?"- preguntó Hermione en un susurro contra los labios del rubio.
-"Ninguna"- contestó Draco, robándole otro beso.
-"Después no me vengas con que empecé primera" – susurró devolviéndole su beso.
-"Entonces digamos que los dos somos responsables, los dos queremos esto Granger" - se miraron a los ojos y como aceptando un hecho que no podían evitar, una atracción que no podían luchar, se besaron, esta vez más apasionadamente. Como si con reconocer esta atracción, por fin podían dar rienda suelta a sus deseos.
Minutos después, las manos de Draco estaban al nivel de las caderas de Hermione, pegándola a su cuerpo. Hermione tenía sus manos recorriendo la espalda del rubio, acariciando de arriba para abajo su piel por encima de su camisa.
-"Pienso que es tiempo que regresemos adentro"- susurró Draco interrumpiendo el beso, fuera de aliento. Hermione asintió, todavía aturdida por la sesión de besos que acababan de tener.
Regresaron al restaurante y Ron y Lisette estaban esperando el pastel, ya que habían cenado sin ellos. Ron se apresuró a abrazar a su novia, preguntándole si ya se sentía mejor y si Malfoy se había disculpado. Hermione le sonrió, apenas lo podía mirar a los ojos, todavía podía oler el perfume de Draco Malfoy y sentir sus besos. Se sentía pésima, como la peor novia que existiera. El resto de la cena pasó sin ningún otro incidente y peleas, Lisette sonrió al ver que todo iba bien y que el rubio parecía más tranquilo. Sin embargo no notó las miradas que le daba el rubio a la castaña. Si lo hubiera notado se habría dado cuenta que algo se traían los dos adultos.
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