Hola queridos lectores, siento no poder haber podido editar más temprano. Lo que pasa es que acabo de instalarme en Barcelona y necesitaba hacer un montón de cosas. Les dejo con tres nuevo capítulos. Cuídense y que tengan una buena lectura :D Muchísimas gracias por sus reviews :D
Apartamento de Hermione Granger, Londres Muggle
Hermione llegó a su apartamento y se llevó el susto de su vida cuando creyó que estaba sola y las luces se encendieron de repente. Hermione llevó una mano a su pecho de la impresión. Ron estaba sentado en el sofá del salón, esperándola.
-"¡Ron, me asustaste!"- se exclamó, dejando sus llaves en el portallaves. Puso su bolsa sobre un sillón y se fue en la cocina a buscar un vaso de agua. Manteniendo lo más de distancia posible entre Ron y ella. No quería acercarse él, temiendo que él pudiera sentir su engaño. Ron la siguió y la abrazó por detrás. Hermione tomó un sorbo de su vaso de agua, concentrándose en el contenido del vaso para no alejarse del pellirrojo como lo quería.
-"Te ves un poco pálida. ¿Estás bien Mione?"- preguntó Ron, dándole un beso detrás de su oreja. Oyendo la preocupación en su tono, Hermione relajó su postura y puso su mano sobre las manos del pellirrojo.
-"Estoy bien, solo un poco cansada"-Ron la abrazó más fuerte.
-"¿Quieres que te prepare algo de cenar?"- preguntó, preocupado. Hermione suspiró, acaso necesitaba hacerla sentir más culpable, siendo un novio tan atento. Se volteó y lo miró a los ojos, esos ojos azules llenos de ternura.
-"No, solo necesito un baño y luego me voy a dormir. No te preocupes corazón, estoy bien"- le dio un beso casto y se fue a tomar un baño, dejando Ron inquieto.
Tomó más tiempo de lo normal en el baño, temiendo la hora en la que se tendría que ir a dormir. Ron por seguro, la estaba esperando. Pasó su mano sobre el espejo del baño para limpiar el vapor Y miró su reflejo, su pelo mojado le caía sobre los hombros, la cadena de oro con sus iniciales recordándole los eventos del día. Draco Malfoy se había enterado que había estado casada y quien sabe que más. Quien sabe lo que Annie le podía haber contado. Necesitaba hablar con él para saber lo que sabía.
Acarició con la punta de sus dedos las dos iniciales del colgante de oro y esbozó una pequeña sonrisa. Recodando la persona que se lo había regalado. Alec le había regalado el colgante cuando cumplieron un año en su relación. Todavía recordaba lo que le había dicho. "Este colgante tiene tus iniciales porque ya te considero como mi esposa". Esta noche habían hecho el amor hasta el amanecer y no podía recordar sentir tanta felicidad en los brazos de alguien como se sentía en los brazos de Alec. El había sido el primer hombre en su vida y ninguno desde que se había muerto pudo remplazarlo. Desde esta noche nunca se lo había quitado, este colgante era la prueba que este amor había existido de verdad y que seguía siendo a pesar de su muerte.
Respiró hondo, echando un último vistazo al colgante y se fue a dormir. Ron ya estaba dormido, después de secar su cabello y poner su ropa de dormir, se acostó a su lado. Ron como tenía la costumbre la abrazó por la cintura y la atrajo hacia él. Hermione respiró hondo, no podía zafarse porque le iba a hacer preguntas y la verdad, no quería que le hiciera preguntas, no estaba de humor. Entonces con su novio abrazándola, se durmió.
Apartamento de Draco Malfoy Londres Muggle, cinco días después.
Estaba enojado, no, estaba que reventaba del coraje. La única responsable se llamaba Hermione Granger. Llevaba cinco días tratando de comunicarse con la castaña pero nada funcionaba. Llamaba a su oficina para que su secretaria lo informara que estaba afuera para un compromiso de trabajo con un cliente. Llamaba a su celular para que le contestara el buzón directamente. Hasta había llamado a su madre, pero no la había visto en cinco días. Ya no necesitaba otra explicación, Hermione Granger lo estaba evitando. Además Lisette lo había llamado para salir y tuvo que rechazar su oferta pretextando que tenía trabajo. Jamás en su vida tuvo que suplicar una mujer para que saliera con él o andar detrás de una mujer para que le dedicara aunque fuera un minuto de su tiempo como lo hacía con Granger. Maldita sea, esa mujer lo iba a llevar directito a San Mungo.
Solo quería hablar con ella, porque tenían mucho de qué hablar o por lo menos él tenía mucho que preguntarle. Con resolución, llamó a Spiderman para que le preparara algo de comer para dos personas, algo rico sin que sea demasiado refinado, algo ligero. Tomó su chaqueta y desapareció del lugar para aparecer delante de la agencia de la castaña.
Agencia de arquitectura E&G, centro de la ciudad de Londres Muggle.
Nunca estuvo en la agencia de Hermione Granger y quedó muy impresionado con el tamaño de la agencia. Era un edificio de cuatro pisos, con muchos servicios diferentes y muchos arquitectos trabajaban en la agencia. En la recepción le dieron un gafete con la denominación de "visitante".
Tomó el elevador y pulsó el botón del piso número cuatro donde estaban las oficinas de la dirección. Cuando llegó al piso indicado tuvo que convencer la secretaria de la castaña o sea seducirla para que le diera la información que buscaba. Porque aparentemente ella no quería visitas.
Una muchacha joven que parecía de la misma edad que él, le sonrió y se ruborizó cuando Draco empezó a coquetear con ella. Después de cinco minutos, Draco sonrió triunfador cuando la muchacha lo llevaba a donde estaba la castaña. Resultaba que no estaba en su oficina sino en otro estudio, la secretaria le dijo que raramente utilizaba su oficina, generalmente se la pasaba en otro estudio que tenía en el piso. El estudio le servía para crear sus planes y para trabajar.
La secretaria esbozó una sonrisa dándole discretamente su número de celular en su mano antes de regresar a su escritorio. Draco le guiño un ojo y entró en la oficina sin tocar. Entró en un espacio de tonos blancos con una gran mesa de trabajo en el centro y otra pequeña mesa de diseño del otro lado de la pieza. Unas estanterías llenas de libros y unas obras de pintura estaban colgadas en la pared opuesta a la mesa de trabajo en el centro. Hermione tan inmersa en su trabajo no oyó el rubio entrar por los auriculares de su ipod.
Draco se sorprendió del atuendo de la castaña, llevaba un pantalón de deporte con una camisa sin mangas que delineaba sus formas. Draco alzó una ceja, así se vestía para ir a trabajar. Observó como estaba tan concentrada sobre el plan que estaba diseñando y volvió a ver la Hermione Granger de Hogwarts que se la pasaba todo el día con la nariz en un libro. Inconscientemente sonrió, se acercó a la mesa de trabajo y se inclinó hacia adelante para hacerle saber que estaba aquí.
Al ver dos manos posicionarse a centímetros de su plan Hermione levantó la cabeza y vio al rubio. Observó su aire perplejo y la manera como fruncía los ceños, estaba enojado. Lo observó un buen rato, no quería admitirlo pero lo haba extrañado estos cincos días. Se había acostumbrado a sus charlas, a su mirada intensa, su aire observador, la manera que tenia de decir mucho sin realmente hablar mucho. Lo había extrañado más de lo que debía, como le hacía sentir tan viva, había despertado una emoción que creía que nunca volvería a sentir después de la muerte de Alec. Por eso intentó evitarlo, no le podía pasar eso con Draco Malfoy, no. Pero Merlín, como lo había extrañado, y lo peor de todo es que había extrañado hasta su forma de besar.
Estaba perdida, se encontraba pensando en el o lo que estaba haciendo cada día. Creyó que con este tiempo pasado sin él iba a serles útil, pero se había equivocado. Por eso se la pasaba cada día en su estudio, para evitar pensar en él y focalizarse sobre su trabajo. Pero verlo así en cuerpo y alma en su estudio, mirándola con esta mirada intensa por más llena de furia que sea, no le importaba, lo había extrañado.
Algo en su mirada lo hizo cambiar de expresión porque después de unos minutos, la estaba besando como si no hubiera mañana. Ella dejó que la sentara sobre la mesa de trabajo, para que él se posicione entre sus piernas.
-"¿Dónde demonios estabas Granger y porque me estabas evitando?" Preguntó Draco en su oído, esparciendo besitos sobre su mejilla y luego sobre su cuello. Hermione hundió sus dedos en su cabello, perdiéndose en los besos del rubio, su perfume tan varonil que la llevaba a perder toda noción de sano juicio. Draco tomó el rostro de la castaña entre sus manos y la hizo mirarlo a los ojos.
-"No me vuelvas a hacer esto Granger, los dos decidimos esto, si tienes duda, háblame sinceramente y ya cada uno va por su lado."- sus orbes azules buscando su respuesta.
Hermione miró estos orbes grises que no se parecían en nada a los de Ron. Sin embargo en la mirada del pellirrojo, siempre podía ver todo el amor que le tenía. Allí Draco le estaba dando la oportunidad de echarse para atrás y pensar mejor las cosas. Trató de imaginar Ron en el lugar de Draco, que fueran sus labios que la estaban besando. Pero por más que trataba solo quería ver al rubio, solo quería sentir sus besos, los besos de su prometido ya olvidados en algún rincón de su mente.
Entonces fue con toda la consciencia y el propósito del mundo que Hermione rodeó el cuello de Draco con sus brazos, mientras lo seguía mirando a los ojos. Luego empezó a besar su quijada, luego su cuello, donde succionó donde estaba su pulso, y para terminar besó sus labios. Draco, incierto puso primero una mano sobre su cadera para acariciar la piel de la castaña bajo su camisa sin mangas. Acabó por abrazarla, con sus dos manos bajo su camisa acariciando su espalda.
Hermione no se lo impidió al contrario imitó los gestos del rubio buscando la piel del rubio bajo su camisa con botones. Sin embargo estaban en su estudio, en su lugar de trabajo y respetaba esto. Hermione se separó del rubio fuera de aliento. Draco le dio otro beso, mordisqueando levemente su labio inferior.
-"Vente a comer conmigo, Spiderman preparó algo de comer y no le vas a hacer el desaire de no probar su comida"- Hermione rodó los ojos, solo quería utilizar el elfo como excusa y manipularla para que comiera con él. Se levantó de la mesa y tomó su bolsa y su abrigo y Draco la tomó de la mano. Hermione llamó a su secretaria diciéndole que no iba a estar para el resto del día y que organizara una cita con dos clientes el día siguiente. Esto dicho, desaparecieron para el apartamento del rubio.
Departamento de los aurores, Ministerio de magia, Londres mágico
Harry y Ron se encontraban en la sala de reuniones de su departamento. La reunión de los aurores para que recibieran sus instrucciones acababa de terminarse. Ron se quedó atrás, pidiendo a Harry que esperara, que era urgente. Harry, sorprendido se quedó hasta que el resto de sus colegas se fueran para hablar con el pellirrojo.
-"Que te pasa Ron"- Ron empezó a caminar de un lado para otro de la sala de reunión y se detuvo para ver a su amigo.
-"Lo que pasa, es Hermione, eso es lo que pasa"
-"¿Y qué pasa con ella?"- preguntó perplejo.
-"Anda medio rara estos días, se queda callada cuando está conmigo, ya sabes eso no es su costumbre, siempre se la pasa hablando de una cosa u otra. Ahora la noto rara, como enferma, me dijo que solo era el cansancio pero esta excusa no me la creo."
-"Bueno puede ser el cansancio sabes, trabaja mucho como todos nosotros además con el estrés de la boda que se aproxima. Puedes entenderla, y no olvides que todo este artículo con Draco Malfoy le debe de preocupar. ¿Quién sabe?"- preguntó Harry, incierto. No estaba muy informado en estas cosas, la mejor era Ginny, además las dos eran mejores amigas, él solo era el mejor amigo, pero para estas cosas, Ginny era la más indicada para contestar a estas preguntas.
-"Tienes razón, creo que me estoy preocupando para nada. Solo debe ser el estrés. ¿No? Creo que deberíamos de organizar una fiesta para festejar nuestra boda. ¡Qué te parece si la organizamos la semana que viene, estoy seguro que le va a gustar!" – dijo Ron entusiasta. Harry solo asintió y los dos dejaron la sala de reunión para continuar con su día.
Apartamento de Draco Malfoy, Londres Muggle
Después de comer, Hermione y Draco se encontraban acurrucados en el sofá, Hermione tenía una taza de té en sus manos y Draco la abrazaba por la cintura. Habían movido el sofá de dirección para observar la vista de la ciudad. Hermione con la cabeza sobre el hombro del rubio observaba la vista mientras bebía su taza de té. Draco tenía un libro en su mano derecha mientras la otra reposaba sobe el estomago de la castaña. A veces la aventuraba debajo de su camisa para acariciar su piel inconscientemente.
Después de terminar su taza de té, Spiderman apareció de la nada, sorprendiendo a la castaña preguntándole si quería otra taza. Hermione rechazó la taza de té, sonriéndole al elfo. Se acomodó en los brazos del rubio y se puso a leer con él. No tenía una idea muy clara de lo que hablaba el libro pero se puso a leerlo de todas maneras. Cuando el rubio estaba por cambiar la pagina, Hermione detuvo su mano con la suya, la dejó sobre la mano del rubio como si nada, concentrándose en su lectura. Draco esperó pacientemente a que acabe de leer la pagina para voltearla. El no estaba acostumbrado a que alguien leyera con él, cuando estaba casado con Astoria, cada uno leía por su lado. Sin embargo después de haber leído unas páginas juntos, decidió que le gustaba leer con ella. Además podía abrazarla y acariciarla mientras leía.
Después de un momento, Draco esperó a que Hermione le indique que podía cambiar la pagina pero se dio cuenta que estaba dormida. Draco sonrió y se recostó sobre el sofá, llevando Hermione con él, la acurrucó contra él cuidadosamente para que estuviera más cómoda. Hermione se movió un poco, claro no apreciaba que disturbaran su sueño. Su cabeza estaba sobre su pecho y su mano rodeaba el estomago del rubio. Draco dejó el libro y acarició el pelo de Hermione antes de seguir su ejemplo y echarse un sueñecito.
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PS: Perdón por las faltas :D
