Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.


Capítulo 100. Sueño cumplido

Mi amor

Hmm – murmura dormida

Alex esta llorando… te toca – le recuerda dándole un empujoncito para que se levante a atender a su hijo

Voy – musita sin ninguna intención de moverse, es más, ni siquiera abre los ojos, y así pasan algunos minutos y el llanto del bebe se vuelve más intenso

Quinn – insiste la diva

Con la insistencia de Rachel, Quinn finalmente cede y se levanta caminando hasta la habitación del pequeño Alex. Al llegar se detiene en la entrada para observar como Beth, de pie junto a la cuna del bebé, intenta calmarlo.

Princesa ¿Qué haces?

No deja de llorar – explica con gesto cansado, los llantos de su hermanito la habían despertado - ¿esta malito? - cuestiona con preocupación en su voz y su rostro

No, solo es un llorón - bromea Quinn besando su frente – vuelve a la cama anda, yo me encargo

Buenas noches mami

Hasta mañana – se despide la rubia e inmediatamente después de ver salir a Beth del cuarto, se gira para cargar al niño - ¿Qué pasa mi príncipe? – le susurra acariciando su espalda

Quinn se pasea por la habitación cantando en voz baja para su pequeño, un hábito al que el niño se había acostumbrado y normalmente era suficiente para que volviese a dormirse. El bebé se aferra con fuerza a la camiseta del pijama de su madre, acomodándose contra su pecho calmado.

Treinta minutos después y cansada de dar vueltas de una punta a otra de la habitación sin ningún resultado, Quinn deshace el camino anteriormente hecho, volviendo a su propio cuarto, buscando la ayuda de Rachel.

Para su sorpresa, su lugar ya ha sido ocupado por alguien más. Beth duerme profundamente junto a una Rachel despierta y sonriente que no deja de mirarla. La imagen es tan tierna, tan familiar, que Quinn desearía tener a mano su cámara y así poder inmortalizar el momento. En cambio todas sus cámaras están guardadas en el sótano, donde Alex no pudiera alcanzarlas, la rubia no quiere ver otra de sus maquinas destrozadas por su pequeño, un error haberla dejado a su alcance cuando comenzó a gatear dos semanas atrás. Error que no piensa volver a cometer.

Veo que no has tardado nada en remplazarme – se lamenta la rubia entrando y llamando la atención de su chica

Que quieres que diga… tengo debilidad por las chicas guapas – se excusa ella sonriendo

No consigo que se duerma… ¿nos hacéis un hueco?

Eso no tienes ni que preguntarlo – dice acercando con cuidado a Beth hacia ella, dejando libre un lado para Quinn y Alex

Y decías que para que una cama tan grande… ves como al final sirve para algo – comenta con una sonrisa burlona señalando la cama llena. Ella se había empeñado en comprar una cama King size mientras que Rachel se negaba, al final la rubia consiguió convencerla

Creo que lo que este angelito quería era venir a la cama con sus mamas – susurra apreciando como poco a poco los ojos del pequeño se cierran

Pues que no se acostumbre – espeta en voz baja – esta habitación y esta cama es NC-17 – sugiere guiñando un ojo haciendo reír a Rachel

Últimamente es para todos los públicos

Mentirosa… hace solo una semana que no…

¡Uf! Una semana es tanto tiempo… ya ni me acuerdo como era – se burla Rachel

¿Quieres que te lo recuerde? – Quinn pone su voz más sensual y su sonrisa más provocadora

Mañana mejor – la diva destroza las esperanzas de Quinn, que borra su sonrisa inmediatamente – Reserva tus fuerzas leona… no pienso dejarte descansar en toda la noche

Me alegra tanto que Sam este de visita y se haya ofrecido para quedarse a los niños… que casualidad ¿no? Justo el día que me invitas a una cita, Sam esta aquí…

Mucha casualidad – asiente haciéndose la desentendida

¿Seguro que no tienes nada que ver?

¿Yo? Nada… será mejor que durmamos algo, no quiero estar cansada para mañana. Buenas noche, te quiero

Y yo a ti… ¿Qué hago con los niños? ¿Los dejo? – pregunta mirando a ambos cómodamente dormidos entre las dos, por la sonrisa de Rachel, sabe que es otra noche que le toca dormir en el borde del colchón

No era casualidad que Sam se hubiera ofrecido para cuidar a los pequeños, Rachel la había llamado pidiendo, casi suplicándole, que le hiciera el favor de cuidar de ellos por una noche y así poder salir a solas con Quinn. La pelirroja no había tenido ningún problema, total, ese fin de semana Kyla no iba a regresar a casa y ella no podía ir a visitarla, la chica tenia que acabar un importante trabajo de la universidad y no quería distracciones.

El plan de Rachel era llevar a su chica a cenar, un paseo bajo la luz de la luna y acabar la noche en la habitación de un hotel. Muy de vez en cuando las chicas se regalaban sus escapadas para poder dar rienda suelta a su pasión, cosa que con los niños en casa, a veces, se volvía complicada. Unas veces era una sola noche, otras el fin de semana completo… o viajaban a Lima y los niños se turnaban, un día con los padres de la morena y otro con la madre de la rubia, para acabar todo reunidos, el domingo, en casa de ellas.

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Era fin de semana y había estado toda la mañana paseando por el centro comercial buscando el regalo perfecto para Quinn. Faltaba menos de una semana para el cumpleaños de la rubia y Rachel quería regalarle algo especial. Por eso, y con la excusa de sacar a los niños a dar un paseo, se habían ido hasta el centro de la ciudad, a casi una hora de casa, desde que se habían mudado a las afueras. Quinn había preferido quedarse en casa terminando un trabajo.

No le había llevado mucho tiempo encontrar algo para la fotógrafa pero después Beth se empeño en ir de acá para allá, de tienda en tienda y finalmente consiguió que la diva le comprara unas botas nuevas y una nueva mochila para el cole. Por suerte Alex todavía no pedía nada, al menos no de forma entendible.

Finalmente se detuvieron en la zona infantil del lugar para alegría de Beth, la niña tenia cada día más energía, o ella menos, una de dos porque no podía más. Quizás también influía que Quinn la había mantenido despierta la mitad de la noche y Alex había decidido madrugar más que de costumbre ese día. De cualquier manera, le era imposible borrar la sonrisa de su cara viendo a su hija disfrutar de sus juegos, y a su bebe riendo por las cosas que su hermanita hacia.

Mama – susurra la niña acercándose y haciendo que Rachel ruede los ojos, solo por el tono de su voz ya sabe que le va a pedir algo - ¿Podemos tomar un helado? Por favor…

Sabes que no

Pero… uno pequeño – insiste haciendo pucheros – Podemos comprarle a mama también y así no se enfadara. Además Alex también quiere ¿a que si? – se dirige a su hermano buscando su complicidad. El pequeño ríe fuerte y aplaude entusiasmado por el simple hecho de que Beth le esté hablando

Esta bien – Rachel se rinde incapaz de negarle nada – pero uno pequeño y cuando volvamos a casa más te vale comerte toda la comida – le advierte caminando ya hacia la heladería

Mientras la pequeña entra en el establecimiento, Rachel la espera sentada en un banco, justo en frente. A veces, Beth insistía en que ya era grande y ella sola podía ir a comprar, y ni Rachel ni Quinn ponían pegas a eso, pero siempre se aseguraban de tener una buena vista de la pequeña por si acaso. Desde el lugar elegido, la veía perfectamente, la niña miraba atenta todo el mostrador, intentado decidirse por un sabor. La sonrisa provocada por la indecisión de su hija se le borra al ver su campo de visión interrumpido, ahora lo único que ve es la espalda de una chica, hace unos años se habría fijado más, ahora lo único que le importa es que se quite de en medio cuanto antes.

Como si hubiera escuchado sus pensamientos, esa chica se quita de su camino permitiéndole de nuevo ver a Beth y por fin parece que se ha decidido, porque ya esta recibiendo su helado de manos del joven dependiente.

Si la diva no hubiese estado tan pendiente del su pequeña, se habría percatado que la chica que hace apenas unos segundo le impedía verla, la mira sorprendida mientras camina hasta ella.

¿Rachel? ¡Oh, dios mio! ¿Qué haces aquí?

¿Abby? – pregunta medio confundida, la chica esta bastante cambiada. Su pelo ahora es bastante más largo y ya no es tan negro, sino de un color castaño. Los rasgos de su cara están más marcados, con más madurez. Su piel esta ligeramente bronceada y esta más en forma que nunca - Estas…

¿Cambiada?

Si – reconoce abiertamente

Es lo que tiene cambiar de aires… me fui a california hace dos años más o menos

Lo sé, Michael me lo dijo – a pesar de lo que ocurrió eran amigas y la morena le tenía aprecio, así que su amigo de vez en cuando le contaba algo - ¿Cómo te va?

¡Genial! Voy haciendo mis cosas, algún anuncio, pequeños papeles en alguna serie… no me quejo

Me alegra

Gracias… ¿Qué hay de ti? Por lo que veo muy bien ¿no? – dice mirando al pequeño en los brazos de la morena

Si. Este es Alex… di hola, mi amor – le pide mirando al niño que balbucea algo que ellas interpretan como un saludo

Se parece a ti – reconoce la chica sonriendo a Alex – solo que rubio. ¿Esta Quinn aquí? – pregunta mirando a un lado y otro

No, esta en casa – le informa tranquilizándola - ¿Cómo sabes que…

Lo he supuesto al verte aquí después de ver a la niña allí – dice girándose para señalar la heladería, donde había reconocido a Beth antes

¡Oh dios míos! – exclama Rachel al ver la escena, al parecer Beth había chocado con otra chica manchándola completamente con su helado. Solo las risas de Abby a su lado consiguen distraerla

Creo que voy a tener que darle las gracias a Beth, acaba de terminar con mi interminable recorrido por este lugar

¿Qué? – la confusión de Rachel provoca más risas por parte de su antigua amiga

Ven conmigo… esto va a ser raro

Lo siento mucho – se disculpa Rachel nada más llegar

A sido un accidente, no la vi – se excusa Beth nerviosa

Ya te he dicho que no pasa nada preciosa – dice la desconocida tratando de limpiarse – Elige otro helado, yo invito ¿si? – añade tratando de hacer que la niña se tranquilice

¡Ey! La llamas preciosa y la invitas a un helado… ¿voy a tener que preocuparme? – Abby interviene divertida

Cielo… ya sabes que invito a todas las chicas guapas pero solo tu te vienes a casa – dice guiñándole un ojo para sorpresa de Rachel, el gesto de la morena no pasa desapercibido para su amiga y se apresura en presentarlas

Dany cariño, esta es Rachel, una vieja amiga… Rachel, ella es Danielle, mi…

Por favor no digas esposa, lo odio

¿Por qué? Estamos casadas ¿no?

Si, di que soy tu mujer, esposa suena muy…

¿Formal? – Rachel interrumpe el divertido dialogo entre la pareja asombrada

¡Eso es! Gracias – Dany extiende su mano con una sonrisa – Encantada Rachel

Lo mismo digo

Mama… - Beth que se había mantenido al margen observando, la llama tirando de su brazo - ¿Quiénes son? – susurra para que las otras dos no la escuchen

Princesa ¿no te acuerdas de Abby? Trabajamos juntas cuando conocí a mama – la pequeña niega con la cabeza intentado recordar

Mejor así – dice aliviada la castaña – No le gustaba mucho – explica a su chica

¿Qué te parece si tu y yo vamos a por nuestros helados mientras ellas hablan? – prepone Dany agachándose para estar a la altura de Beth - Seguro que hablan de cosas aburridas - añade rodando los ojos, lo que causa la risa de Beth

¿Puedo? – pregunta a su madre antes de asentir. En cuanto Rachel le da su permiso, se marcha con la chica hasta el mostrador de helados

Parece divertida – comenta caminando otra vez fuera de la heladería para tomar asiento donde antes estaba

Lo es – asegura Abby refiriéndose a la chica que le robo el corazón

¡Y estáis casadas!

¿Te lo puedes creer? Yo aun no – reconoce con una tonta sonrisa – Hace un mes que nos casamos

Felicidades… merecías encontrar a alguien que te quisiese tanto como parece hacerlo ella

Gracias

Un silencio incomodo se crea entre las dos durante algunos minutos, mientras observan a Dany y Beth eligiendo sus helados.

Siento mucho lo que paso Rachel – se disculpa bajo la atenta mirada de la diva – Intente llamarte después para disculparme pero entiendo que no contestaras

Si nos hubiésemos visto habríamos acabado muy mal

Lo sé… y me alegra que al final arreglaras las cosas con Quinn ¿Qué tal os va? ¿Os habéis casado?

Nada de boda pero estamos muy bien

¿Y no lo vais a hacer?

¿Como tu ya estas casada quieres que todo el mundo lo este o que?

No es eso, pero creía que…

Tranquila. No te voy a negar que lo pensamos durante un tiempo… pero nos dimos cuenta que estamos casadas desde hace mucho, casi desde el principio, no necesitamos ningún papel que diga que ella es mi y yo soy suya

¿Y el trabajo?

Quería pasar un tiempo con mi pequeño antes de verme atrapada otra vez por la locura del show, así que no he hecho nada desde que quede embarazada hasta ahora… pero en un mes empiezo los ensayos para una nueva obra en Broadway. Se me acaban las vacaciones...

Me alegra mucho que te vaya todo bien

Gracias. Lo mismo digo – responde con total sinceridad la diva

Tenemos que irnos

¿Qué? – Abby se muestra confusa por las palabras de su mujer

¿No pretenderás que me pasee por todo Nueva York con esta ropa? – pregunta retorica señalando las manchas de helado en su camiseta y su falda – Podemos ir al hotel para cambiarme y luego ir a Central Park o al zoo, o al Madison Square Garden o...

Se nota que es la primera vez que esta en Nueva York ¿eh? – comenta entre risas

¿En serio? Disfrútalo entonces – le recomienda la diva imitando a su amiga y poniéndose en pie

Supongo que es hora de despedirse. Ha sido bueno verte Rachel

Hasta la próxima – dice la morena abrazándola inesperadamente. El abrazo se mantiene algunos segundos y finalmente cada una continua con su camino

Rachel había sido sincera con Abby al decirle que no necesita un papel que diga que están casadas. Parada frente a su nueva casa, desde hacia unos tres meses, ratifica sus palabras. Tiene a Quinn, a Beth y Alex, son una familia, con o sin papel de por medio. Y tiene la casa que siempre quiso en un barrio tranquilo de las afueras de la ciudad. Hubo un pequeño detalle, que rápidamente Quinn se ocupo de solucionar, cuando compraron la casa, la pequeña valla que la delimitaba no era blanca, pero ella la pinto antes de mudarse allí, como sorpresa para la diva. Tampoco podía faltar Woody, tan travieso como siempre. Y algún día colocarían una canasta de baloncesto para Alex, o una portería, o lo que el chico quisiera. Lo tenía todo. Todo lo que siempre quiso. Todo lo que soñó. Y si Quinn le sonreía de la forma en que lo estaba haciendo, esperándola en el jardín delantero de esa casa, todo era perfecto.


Ohhhh ! Ahora si que si, estamos llegando al final... ya solo queda el epilogo :(
Como veis capitulo más centrado en Rachel y su relación con los chicos, y sus sentimientos
después de todo. Y apareció Abby, tan esperada como ¿odiada? Bueno no creo que tanto, pero
no caia/cae muy bien ¿no? Como habéis visto la chica no ha creado más problemas, en el fondo no es
mala, solo buscó lo que necesitaba de forma equivocada, en la persona y el momento equivocado.

Si no hay ningun inconveniente de ultima hora y fanfiction me lo permite (que últimamente va como quiere,
osea, mal) publicare el final de todo, el fin de semana. Aviso que, así como en este a aparecido sobretodo
Rachel, el epilogo sera más de Quinn y los niños. También un poquito del resto pero muy por encima.
Y ahi otro salto en el tiempo. Podeis imaginar cualquier cosa ajaja

Historia de Sam/Kyla ¿Si o no? Pues de momento lamento decir que no va a ser :( Descansare un poquito
y tengo pensado escribir algunas ideas que tengo desde hace tiempo, para historias cortas Faberry.

Aprovecho ahora, porque en el epilogo no quiero soltar mucho rollo, para agradeceros a todos/as que os hayáis
tomado el tiempo de leer esta historia, que nunca imagine que llegara a ser tan larga. Pero sobretodo quiero agradeceros
a quienes os tomáis un poquito más de tiempo y dejáis un review, aunque solo fuese para hacerme saber
que seguís el fic. GRACIAS infinitas porque sois tan parte de esta historia como yo que la escribo, o los personajes
que en ella aparecen.

Nos leemos el finde.

Saludos xD