Luego de azotar la puerta con la brutalidad de un demonio, Hiruma fue directo a su habitación. Quería sacarse las dudas de a qué carajo se refería el maldito viejo con "deberías ver tu cara". Era la segunda vez que se lo decía en esos últimos días y no tenía ni p*** idea qué quería decir.

-Pero que mierd….. Pfffff Kekekekekeke ¡esto es una reverenda estupidez!- no podía creer lo que veía. Al asomarse al pequeño espejo que tenía por allí pudo observar que un leve color rosa adornaba su maldita cara de demonio

"No puedo creer que esa maldita mujer provoque estas reacciones en mi. Yo, el temido capitán demonio de Deimon…. Sonrojado! Kekekeke… Debo controlarme, si alguien más me viera…. Hmp… tendría que asesinarlos. Ese maldito viejo idiota…. Ya lo sabe…"- Youichi cavilaba mientras se desplomaba en su propia cama. Abstraído en sus pensamientos intentaba aclarar y poner en orden sus ideas. Realmente era un hecho que la maldita manager había provocado un ligero cambio en él. En esos momentos, el ojiverde sentía como si una pequeñísima parte de él se hubiera "suavizado" y aunque no era su costumbre sentir ese tipo de pendejadas, en ese momento no lo supuso tan terrible. Al fin y al cabo los únicos que podían ver esa debilidad eran la chica en cuestión y el jodido Takekura. ¿Qué tan malo podría ser permitirse sentir lo que comúnmente sienten los hombres (y no los demonios) cuando les gusta una mujer?

-Así es…. lo único que necesito es un poco de autocontrol para no hacerlo obvio y eso es todo. ¡Aaahhhh maldita manager todo es por tu culpa!-

-¿Me hablabas?- Mamori apoyada en la puerta de la habitación del rubio escuchaba parte de la última frase vociferada por él

-No realmente….- comenta mientras se levanta y avanza hacia la ojiazul

-Tengo que irme….-

La castaña inesperadamente solo dio media vuelta y comenzó a alejarse. Momento incómodo…. Esa había sido una extraña reacción por parte de la chica a vista del quarterback pero, como todavía no bajaba de las malditas nubes, le restó importancia. La acompañó hasta el elevador….

-Bueno Hiruma-kun… te veré el lunes entonces- exclama mientras espera el arribo del ascensor

-Así es maldita disciplinaria-

Se abrieron las puertas del elevador y la manager entró en él…. Un "nos vemos" anunció con una leve sonrisa al rubio pero mientras lentamente se cerraba Hiruma abruptamente colocó un pie dentro con intenciones de detener el cierre de las puertas. No quería dejarla ir así por lo que tomándola con una sola mano de atrás de su delgado cuello, la acercó hacia él y la besó tan apasionadamente que hizo que la muchacha (luego de separarse, que ella abriera lentamente sus ojos y suspirara) jalara al chico demonio del cuello de la camisa hacia adentro del ascensor.

¿Qué sucedió en el viaje que duró solo diez pisos? Nunca lo sabremos a ciencia cierta pero sí podríamos tener una idea casi exacta al ver a la chica, cuando arriba a la planta baja el dichoso transporte, que pareciera que estaba a punto de desfallecer en los brazos de aquel hombre. Entre besos y abrazos Mamori murmura que en verdad tiene que irse ya que la noche anterior no había llegado a su casa y aunque hubiera comunicado el contratiempo que tuvo, de todas formas tenía que aparecer a una hora decente.

-Ok entonces nos vemos el lunes maldita manager- le decía mientras intentaba dejar de besarla

-Hai…. Ja ne, Hiruma-kun-

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Siguiente lunes en Deimon….

Durante el entrenamiento matutino, todo el mundo estaba feliz. Les habían fascinado los nuevos uniformes y para poder hacerlos lucir en toda su extensión todos los jugadores se dispusieron a entrenar con más ahínco, sobre todo cuando tanta jovencita muy bien parecida se reunía cerca del campo para apreciar a los famosos Deimon Devil Bats.

Gritos por doquier se oían cerca del campo….

*Kyaaaaaaaa, Jumonji-kuuuuunnnnnn*

*Taki-kuuuunnnn, sal conmigooooo*

*Senaaaaaa-kuuuunnnn, te amoooooooo*

-¡Dios mío! ¿Acaso no les da vergüenza andar gritando como locas?- Aiko exclama furiosa mientras, sentada junto a Mamori, observaba la práctica matutina

-Jajajaja es verdad pero déjame decirte que a mí se me hace de lo más gracioso. Es que ¡Míralos! Hasta hacen acrobacias mientras entrenan…. En verdad parecen estar disfrutando-

-Aaaahhhh si, lo veo- la jovencita rubia suspira sin quitar la mirada del pateador

-Yaaaaaaaaaa chicas- Suzuna con su siempre ruidosa entrada

-Hablando de gritos….-

-¿Qué sucede? ¿Por qué tanta aglomeración de niñas?- pregunta mientras se sienta junto a ambas señoritas

-No lo sé…. De repente estos tipos se hicieron famosos por ganar el Xmas Bowl y cada vez más muchachas se juntan a ver los entrenamientos- la rubia aclara mientras se voltea a ver, muy enojada por cierto, a una de las jovencitas que gritaba cerca…

*Musashiiiiiii-saaaaannnnnn te quierooooooo*

-Ahahahahaha, no te preocupes Aiko-chi, Musa-chan es solo tuyo… ¿por cierto ya hablaste con él?-

-Nop y no quiero hacerlo todavía….-

-No seas tonta, si sigues así te lo van a ganar. Después no te arrepientas-

-Bueno, no es como si tú estuvieras capacitada para dar consejos…. Que yo sepa todavía Sena-kun no sabe que tú estás locamente enamorada de él ¿o sí?-

-Ahahahaha no….todavía no…. Ahahahaha-

-Ok hagamos un trato… Cuando tú te confieses al pequeñín yo le digo todo lo que siento a Musashi-kun

-Está bien!- con una enorme sonrisa la ojivioleta se levanta

-¿Q…qué?... ¿Ahora?-

-Claro….ahahahahah, en un momento regreso-

-ESPER…- Aiko le grita a la animadora, quien se alejaba en dirección a donde se encontraba el runningback de Deimon patinando muy feliz

-Jajajaja ¿crees que lo haga?- Mamori se divertía mientras veía a sus amigas intentando superar sus problemas amorosos

-Demonios…. Espero que no…-

¿ ¿ ¿ QUÉEEEEEE ? ? ? - la manager y su amiga exclamaron a la vez cuando vieron a Suzuna acercarse a Sena-kun y mientras ésta le decía quien sabe qué cosa con carita tierna, el chico se sonrojó por demás y cuando la peli azul dio media vuelta para su retorno el corredor del equipo la frenó tomando su mano y haciendo que ella volteara a verlo…. Pero ahí no terminó todo…. La chica patinadora sonrió muy contenta y antes de regresar con las dos sorprendidas muchachas, besó a la estrella del equipo en la mejilla, entretanto el capitán balaceaba el cielo gritando a los cuatro vientos que se dejara de joder de una buena vez porque el maldito enano estaba en medio de un entrenamiento…

-Bueno… ahora es tu turno Aiko-chan- le decía la manager a su amiga rubia mientras ésta no salía de su asombro por ver a la chiquilla confesarse a un chico sin ningún preámbulo

*Oh Dios… es tan hermoso!

Aunque en verdad parece un demonio es increíblemente apuesto*

Mamori y Aiko-chan oyeron a la jovencita que declaraba que el quarterback de los Devil Bats le gustaba. Por un instante la amiga de la manager se quedó viéndola atenta. No sabía en qué momento expresaría su enojo o rabia hacia la tonta que se atrevió a mencionar que el chico demonio le gustaba. Pero….Anezaki no decía nada, solo estaba allí, observando la práctica y tomando apuntes de casi todo lo que veía. ¿Acaso en verdad se había clavado con Akira-san y el capitán demonio no le interesaba en lo más mínimo?

-Ehmmm ¿no te incomodó lo que acabas de oír? Digo… a una hermosa chica se le hace muy apuesto Hiruma-kun-

-En realidad…no. No me interesa- la ojiazul se levanta algo apresurada y se despide de su compañera argumentando que el entrenamiento estaba a punto de finalizar y debía arreglar todo para la siguiente sesión

-Estoy segura que me perdí de algo…. Supuestamente el viernes estuvo toda la tarde y toda la noche en casa de Hiruma-kun… ¿Habrán reñido?... Tendré que preguntarle a Gen-kun- decía mientras veía como su amiga se alejaba y se internaba en la habitación del club

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En el salón de clases….

Musashi y Aiko charlaban como todos los días mientras veían de reojo a sus respectivos amigos. Algo no estaba bien… Hiruma durante todo el entrenamiento se había comportado como un "demonio decente" comparado con otros días y eso era extraño pero más extraño fue ver a la manager que estaba, como decirlo, demasiado fría. Ese día no había recibido a todo el mundo con su cálida sonrisa como acostumbraba, y casi no se dirigió la palabra con el capitán como generalmente hace. Muy raro. Y ahora estaba allí, sentada junto a su pupitre absorta en sus pensamientos mientras se entretenía estudiando.

-Mamori, deja ese libro por un rato y ven a platicar con nosotros- exclama Aiko cerca de la ventana donde estaba junto al pelinegro

-No puedo ahora, en verdad necesito terminar de estudiar esto- la castaña no despegaría la vista del libro que tenía entre las manos ni en un millón de años… No quería voltear a verlo, tenía que controlarse y no verlo de ese modo nunca más.

"¿Qué le pasa a esa jodida? ¿Planea serme indiferente por el resto del día? Estúpida de ella si piensa que le he dicho a alguien lo que sucedió el viernes… Luego hablaré con ella"

Y así transcurrió todo el día en Deimon. Por alguna razón esa tarde no había entrenamiento por lo que todos los jóvenes, apenas sonó la campana de finalización del día escolar, salieron del instituto muy contentos por ser la primera vez en tanto tiempo que podrían pasar la tarde realizando otras actividades sin tener que intentar sobrevivir escapando de las balas del desquiciado quarterback de su equipo.

Mientras Musashi, Aiko e Hiruma se dirigían calmadamente hacia la gran puerta de entrada, Mamori avanzaba con paso acelerado… había recibido un mensaje de texto en su celular hace apenas unos minutos por lo que se despidió velozmente de sus compañeros de clase…

-Oi…. Hasta mañana maldita manager…- Hiruma exclama haciendo que la castaña se detenga súbitamente en medio del gran pasillo de entrada. Volteó suavemente y le regaló una sonrisa fingida envuelta en una terrible expresión de tristeza. Parecía a punto de llorar cuando ésta salió corriendo hacia la salida, lo que preocupo al rubio.

Musashi y Aiko no lo creían… en verdad el chico demonio se había "suavizado" de repente y parecía no molestarle. En verdad le gustaba la manager de su equipo y parecía que de un momento a otro lo haría del conocimiento de todos.

-Has madurado…- menciona Gen a unos cuantos pasos detrás del joven capitán

-Te felicito Hiruma-kun- termina el comentario Aiko-chan

-Ya cállense malditos idiotas si no quieren que los asesin…..-

Se detuvo súbitamente justo en la reja de entrada del Instituto Deimon. "¿Qué sucede con Hiruma-kun?"- se oía como Aiko cuestionaba al pateador…. No lo sabían hasta que finalmente pudieron apreciar la escena que había dejado petrificado al tan temido chico demonio….A unos cuantos metros de la salida, apoyado en su lujoso automóvil negro, el joven de la Universidad de Tokyo, Miyazaki Akira, tomaba posesivamente la cintura de la maldita manager mientras la besaba sutilmente….

Los tres jóvenes no se movieron. Solo observaban como la castaña se introducía en el coche mientras el apuesto joven le abría la puerta. Ella volteó a ver al capitán de su equipo. Sabía que él estaba allí, parado observando cada movimiento que ella hacía. Sabía también, que él la quería pero decidió que era mejor dejar las cosas como estaban antes de ese encuentro amoroso que tuvieron hace dos días atrás. No se arrepentiría nunca porque en verdad el joven de bellos ojos verdes le encantaba pero… no era su novio. Simplemente era el capitán de los Deimon Devil Bats y ella…solo la manager.

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*suspira*

Como verán no hice ningún comentario al comienzo del capítulo

y ya pueden ver por qué…

u.u

Waaaaa estoy muy triste…. Generalmente siempre digo… "Maldito Hiruma, porque haces sufrir a Mamori" pero ahora… aaahhhhh estúpida Anezaki…

Te odié en este capitulo

: (

Bueno, hay que actualizar pronto para arreglar esto jajajajajaja

Se cuidan