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Normalmente, cualquier comentario que hago lo pongo al final del capitulo pero hoy, por ser el final final, prefiero hacerlo antes y que lo ultimo que leáis de mi en esta historia sea más interesante que lo que yo tenga que decir. Cuando empece a escribir esto ni siquiera tenia la intención de que nadie más lo leyera, era una forma de distraerme para mi y ya, pero finalmente decidí publicarlo y para mi sorpresa recibí un montón de comentarios a lo largo del fic xD Gracias por todos ellos, por los buenos y los malos, porque de todos he aprendido un poco.
No me enrollo más, espero que disfrutéis este epilogo, y no me canso ni me cansare de decirlo, GRACIAS !
Nos leemos pronto.
Saludos.
Descargo de Responsabilidad: Glee y sus personajes no me pertenecen.
Epilogo
Con los años vividos y sobre todo pensando en su futuro inminente, Beth ha aprendido a apreciar las reuniones familiares. A veces le gusta fingir que las odia, especialmente frente a su madre, pero las ama. Le encanta tener a sus abuelos de visita, a sus tías con la pequeña Nicole correteando junto a Alex por el jardín, a Sam y Kyla… su extraña familia. En unos meses estará en Europa y entonces los echara de menos. Había decidido aplazar la universidad un año y aunque ninguna de sus madres estaba muy de acuerdo al principio, había conseguido convencerlas. Quiere madurar, quiere ser independiente, trabajar, buscarse la vida y entonces, ir a la universidad.
El jardín trasero de su casa parecía ahora una guardería con tanto niño, Nicole y Dylan, el más pequeño de la familia López-Pierce, Alex, y su pequeño tesoro, Wyatt. Él es el motivo, esta vez, de la reunión familiar, su segundo cumpleaños. Todavía recuerda el día en que su diminuto hermano nació, tan pequeño, morado y arrugado, lo primero que pensó es que era un poco… bueno, no muy guapo, y ahora se ha convertido en su ojito derecho. Alex podría ser el izquierdo la verdad, porque a pesar de sus peleas con él, adora a ese pequeño diablillo, y él sabe sacarle provecho a eso, consiguiendo que haga lo que le pida. Y así como a veces lo quiere, otras no tanto, otras simplemente lo matarían. No en serio pero…
Beth ¿has visto a tu hermano? – como siempre ese pequeño arruinando su tranquilidad
Estaba jugando con Nicole – responde a la pregunta de su madre sin molestarse en apartar la vista de su libro. Quinn sonríe, a veces le recuerda tanto a ella
Tampoco la encontramos, ayúdanos a buscarla – pide señalando a Santana y a ella misma
¿Por qué yo? Díselo a mama, ella siempre sabe donde se esconde
Esta ocupada con Wyatt ¡vamos! – insiste obligándola a levantarse y a seguirlas
Si están en mi habitación, los mato
¡Eh! Cuidadito con lo que dices, es mi hija – advierte Santana siguiendo a Quinn al interior de la casa
Y yo tu sobrina favorita ¿lo recuerdas? – dice sonriendo
Enana… - suspira negando con la cabeza – el mundo tiene que tener cuidado contigo y esa sonrisa – añade revolviéndole el cabello igual que hacia cuando era una niña
Vosotras dos ¿pensáis ayudarme o vais a seguir hablando?
Esta celosa… no te pongas celosa Q, si te queremos un poquito también – Santana la abraza y Beth la imita provocando a la rubia
¡Ya vale! No tenia que haber dejado que pasaras tiempo con ella – dice arreglándose la ropa y el pelo – Vamos arriba anda
Las tres chicas buscan por la casa por separado, sin ningún resultado y se vuelve a reunir en el salón principal.
Nada en mi habitación – informa Quinn
En la mía tampoco – continua Beth
Ni en la suya – finaliza Santana
Tampoco en la cocina, ni aquí… ¿Alguna ha mirado en el garaje? – pregunta Beth después de unos minutos sin saber donde más buscar
Al acercarse a la puerta de acceso al garaje desde el interior de la casa, las chicas pueden escuchar risitas de los niños provenientes del lugar. Las tres están dispuestas a regañarles por andar escondiéndose pero hay algo que las sorprende, haciendo que se olviden de ello.
¡Thomas Alexander Fabray! Quita tus manos de mi niña – grita Santana escandalizada
Beth ríe sin parar, Quinn los mira atónita y los niños pasan de las risas al terror en apenas un segundos.
Lo que me faltaba por ver, que estos dos estén dándose besos por ahí… ¡Nicole, ven aquí! – exige con autoridad – Fabray controla a tu chico – dice justo antes de marcharse al jardín con su hija
Beth, deja de reírte – pide Quinn acercándose a su hijo
Es que… tu cara y… la de la tía… ¡es buenísimo! – comenta riendo con mas fuerza
Mama, dile que pare… es su culpa – dice el pequeño muy serio
¿Mi culpa?
¿Por qué es culpa de tu hermana?
Nicole la vio besarse con Chis en su habitación y ella quería probar – acusa a su hermana que inmediatamente deja de reírse
¿Cuándo ha estado aquí Chris? – pregunta curiosa al niño, su hija sabe muy bien que el chico no debe pisar su habitación si ellas no están en casa
No digas nada – le advierte Beth, aunque suena más a amenaza
La otra noche… cuando nos estaba cuidando para que las tías y vosotras salierais… ¿la tía esta enfadada? – pregunta bajando su mirada, su tía nunca lo llamaba Thomas así que debía estarlo
No, tu tía es una exagerada… ve a jugar anda, que tu hermana y yo tenemos que hablar – el niño sale corriendo dejando sola a su hermana
Mama ¿Ahora?
Así que Chris estuvo aquí ¿eh? – dice haciéndole una seña para que la siga hasta el porche trasero desde donde pueden ver a todos reunidos
Solo vino cinco minutos para decir adiós antes de volver al campus y los chicos estaban dormidos, nos pusimos una peli y… nos quedamos durmiendo, no paso nada – explica intentando que su madre no piense lo que no es
Se lo voy a tener que decir a Rachel – anuncia sabiendo que para la chica eso va a ser peor que cualquier castigo
No, por favor… - se lamenta – Si lo haces va a querer hablar conmigo otra vez... de sexo – susurra la ultima palabra para que nadie más escuche
Exacto – dice con una sonrisa divertida
Mama, por favor, hago lo que sea, lo que quieras… voy a cuidar de los chicos, o limpiare el jardín … lo que sea – insiste suplicante
Lo siento pequeña
No necesito que me recuerde lo mismo cada vez que Chris viene a verme… y tu y yo ya hemos hablado de esto, ya sabes que… bueno que Chris y yo…
Ya se, ya se… no necesito que me lo recuerdes – interrumpe el repentino tartamudeo y timidez de su hija.
La confianza que siempre han tenido y la relación que la rubia había construido con Beth, le había dado la suficiente valentía a la chica para hablar con su madre respecto a sus sentimientos por Chris y a sus dudas respecto al sexo antes de hacer cualquier cosa. Así como para hablar con ella después de haber dado ese pasó.
Llevaba casi dos años con el chico cuando se decidió a hacerlo y se conocen desde hace algunos más, desde que a los diez años se mudaron a las afueras de NY, y el chico de enfrente casi la atropella con su nueva bicicleta cuando ella esta jugando en la acera frente a su casa.
¿Piensas contárselo alguna vez?
Algún día – murmura no muy convencida – Se va a volver loca – continua mirando hacia la morena jugando con el pequeño Wyatt en sus brazos y hablando con la abuela Judy
Aun te ve como su niña
No se lo digas pero me encanta que aun lo crea
Nuestra niña – susurra Quinn acariciando la cabeza de su hija, quien se apoya en el hombro de la rubia – No lo he hecho tan mal ¿eh?
Sabes que te quiero ¿verdad? – dice abrazando a su madre, realmente la va a extrañar cuando empiece su viaje
Y yo a ti princesa – Quinn besa su frente – Sera mejor que nos unamos a todos, es hora de cantar el cumpleaños feliz a tu hermano – anuncia viendo como todos están ya reunidos alrededor el niño, quien esta más que feliz en los brazos de Hiram
Las dos Fabray se unen al resto de la familia, Beth lo hace colocándose junto a su ex niñera, su embarazadísima ex niñera, de cuya niña iba a ser madrina. Quinn lo hace abrazando a Rachel, quien la recibe con una sonrisa y un delicado beso.
¿De que iba todo eso? – pregunta con los cantos del resto de fondo, aunque no lo pareciera, la morena no había perdido detalle de la interacción entre sus dos chicas
Nada, un poco de sentimentalismo Fabray… ya sabes, de ese que aparece una vez cada mil años – bromea mirando a Alex y Nicole jugar de nuevo como si nada
¿Qué ocurre? – pregunta extrañada siguiendo la mirada de su chica
¿sabes? Vamos a tener que vigilar de cerca a esos dos
¿Qué? ¿Por qué?
Luego te cuento, va a ser una noche divertida – asegura besándola de nuevo y empujándola a unirse al resto para felicitar al más pequeño de sus hijos y celebrar con todos
-The end-
